Magi pertenece a Shinobu Ohtaka-sama. Escrito en el móvil, errores son sin querer. Muchas gracias a Yayoi y a todos los que leen por el apoyo.
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Capítulo 16 Si no puedo hacerlo, haré que lo piensen.
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-¿Veneno?-repitió Hakuryuu incrédulo-¿Por qué se lo darías? No tiene sentido que intentes asesinarlo, se supone que lo amas, ¿o no?
-No supongas, lo hago.
-¿Entonces?
-Eres un idiota. ¿Por qué he de explicarte siempre las cosas?
-Y lo dice el que no puede aprender algo tan simple como el círculo de transporte. Si no fuese por la magia del imperio no estaríamos aquí.
-Ja, me encantaría ver que alguien como tu lo entienda.
-Deja de darle tantas vueltas al asunto. Si no lo ayudas se estrellara contra el suelo.
-No lo hará.
-¿Por qué tan seguro?
-El veneno que le di no es puro, y le hice unas cuantas modificaciones. El punto es divertirme no quedarme viudo.
-Para ello tendrían que estar casados.
-¿Cómo rayos se supone que lo haga si no podemos ni hablar? Ahora cállate que no quiero perderme la diversión.
«-¿Tanto le facina verlo sufrir? Ha cambiado, pensaba que a pesar de todo le protegeria. Que le evitaría el dolor. ¿Acaso está resentido? Lo entiendo hasta cierto punto, es lo mismo que siento por Kouen-dono. Pero dudo que Aladdin-dono se haya buscado algo así. ¿Debería ayudar?»-negó-«-Quizá sea mi enemigo más adelante. Si es el caso será mejor que permita que le destruyan.»
«-¡Baila en mi manos enano! ¡Demuestra lo hermoso que puedes llegar a ser aún sumido en la agonia! Llora para mi.»
Sonrió al tiempo que se formaban algunas lágrimas en sus ojos que no permitió escapar y el rukh negro que se instala con más facilidad en su corazón.
...
-¡Waaaaah!
El niño cerró los ojos por algunos segundos. Desorientado y herido en todos los sentidos. La energía del atacante no le es desconocida, entonces...
«-¿Por qué Judal-kun?»
Abrió los orbes y dió una rápida mirada a su alrededor, pero no logró advertirlo. Negó.
«-Seguramente me confundí. El jamás haría algo así.»
Empleó su borg a menos de tres metros del impacto. No puede distraerse ahora, buscará las respuestas después. ¡Pum! El golpe que se escuchó cuando su borg se rompió pero al menos le había protegido satisfactoriamente. Se puso en pie y llevó una mano a la herida que de a poco dejaba de sangrar aunque no así la horrible sensación en su interior, esa que le quema cual ácido y nubla su juicio. Frotó sus ojos y se aferró al bastón para detener a cualquiera que quisiese hacerle frente. No estaba seguro de poder luchar pero tampoco es que tenga muchas opciones.
-¡Ungh! ¡Ack!
Gritó cuando Muu le propinó una patada en el abdomen y le tumbó de rodillas. Aladdin se dobló sobre si mismo y escupió un poco de sangre pero se reincorporó con valentía.
-Déjame pasar, no necesitas sacrificar tu vida-el pelirojo que sentía un poco de pena.
-N-no...si lo hago mucha gente va a...¡cof!...morir...
-Vamos, no te hagas esto.
El otro negó.
Muu dudaba. Por muy magi que fuese la persona ante el era tan solo un niño. No quería manchar sus manos con sangre inocente pero este parece ser demasiado terco como para entender su difícil situación. Suspiró pesadamente.
«-Aún si es un pecado debo cumplir con las expectativas de Sheherezade-sama.»
-Entonces te daré una muerte rápida e indolora.
La alabarda comenzó a brillar.
-¡Magia extrema...!
-¡No lo permitiré! ¡Hadika Hadeka!
El menor centró el ataque al arma contraria, pero con el veneno aún actuando en su cuerpo se distrajo un segundo y en pleno campo de batalla es crucial. Su mediador, ese que pertenecía a su amada abuela se hizo añicos ante su atónita mirada, pero no tuvo tiempo para llorar la pérdida porque Muu no tenía intención de parar. Aterrado solo atinó a interponerse en la trayectoria de la espada, para que la perteneciente a Barbatos no cortara cual papel la única protección de Magnostad.
-¡No lo hagas por favor!
-¡Aladdin!-Sphintus que estaba demasiado lejos como para salvarle.
En ese instante, de los ojos del mayor resbaló un líquido carmesí y su invocación se disolvio.
-Demasiado tarde, ¿eh?
Pero no así el brillo de su contenedor. La magia extrema se llevaría todo en su camino y eso por desgracia incluye al pequeño de mirada sincera frente a él.
-¡Lo destruirá todo!
-¡Vamos a morir!
-¡Por dios muévete Aladdin!-el moreno.
Entregado a su destino, el magi cerró los ojos, por su mente no cruzó un solo pensamiento que no fuese...
«-¡Judal-kun!»
Volvió a mirar luego de algunos segundos, cuando un nuevo dolor no se sumó al ya existente.
-Si se rompe la estrella de seis puntas es posible detener la magia extrema. Ámon tiene la espada capaz de cortarlo todo.
-A...¡Alibaba-kun!
Este giró el rostro en su dirección y sonrió.
-¡Ey Aladdin! ¡¿Cuánto tiempo?!
Muu cayó de rodillas al tiempo que Roro y Myron iban en su auxilio.
-Así que eras un usuario de contenedor de rey-emitió con cierta amargura.
-¡Eres un idiota!-la chica que brindaba apoyo a su familiar-¡¿Tienes idea de lo que has hecho?! ¡Una persona se convirtió en el enemigo de todo un imperio!
Aladdin miró con tristeza a su amigo.
-Alibaba...kun...
-Lo lamento-bajó la mirada-pero-la alzó decidido-¡él es la persona importante que estaba buscando!
El pelirojo le analizó algunos segundos. Se supone que el chico vería a su amigo, ¿no es demasiada pasión y riesgo por uno?
-¿Qué haremos capitán?-el otro fanalis.
-No podemos detenernos pero...
-¿Podrían pedirle a Sheherezade-san que se detenga? Si continúan se perderán muchas vidas, ¿por qué hace algo tan egoísta?-preocupado.
-No eres nadie para darle una orden a esa gran persona-el conquistador.
-¡Deben parar! ¡Si no lo hacen horribles cosas vendrán al mundo!
-Retira a las tropas Muu-una voz detrás de ellos.
-¡Sheherezade-sama! ¡¿Qué hace en este lugar?!
-...-ella miró al cielo y luego al pequeño-es probable que este muchacho haya tenido la misma visión que Yunan. Quiero hablar con él. Necesito que me acompañen Titus, Aladdin y su candidato a rey Alibaba.
Las personas se retiraron de a poco, Muu y los dos fanalis volvieron a una de las embarcaciones, todos para curar sus heridas. Mientras el hijo de Solomon y compañía enfrentarían su destino. Guardaron silencio todo el trayecto y llegado a cierto punto Aladdin veía un tanto borroso, llevó la mano a su nariz en cuanto advirtió una hemorragia, la que limpió antes de que alguien más se diese cuenta. Luego posó la palma en su pecho, su corazón latía rápidamente peleando contra el veneno al igual que el rukh que intenta sanarle. Es posible que necesite tratamiento pero de hacerlo perderá su única oportunidad de evitar la guerra. Llegaron a una pequeña embarcación y tomaron asiento, lo que agradeció con toda el alma porque estaba seguro de que sus piernas no resistirian más. Los de Reim de un lado y los amigos del otro. El ambiente sin embargo no se prestó para iniciar una conversación, así que fué el niño, sobreesforzándo su cuerpo, el que rompió el hielo.
-¡Eres genial Alibaba-kun!-articulo al tiempo que movía con ternura sus pies-¡No me esperaba que aparecieras de la nada!
-¡¿Bromeas?! ¡Casi me da un infarto cuando te vi peleando! ¡Y luego a Muu-san atravesando el campo de batalla con un increíble brillo plateado! O-oye, ahora que lo pienso, has crecido, ¿o no?
Ambos se pusieron de pie para poder "medirle".
-¡Si, tengo razón!
-¡Ha pasado un largo tiempo después de todo!-con orgullo mientras se ponía de puntitas.
-¡Ya lo creo! Antes me llegabas por acá-hizo un ademan a la altura de su muslo.
-¡Nunca estuve tan enano!-ofendido.
-¿Y qué dices de mi?
-¿Eh?
-¿No soy más elegante, apuesto y varonil?
El pequeño le contempló a detalle para finalmente sonrojarse y sonreír animado.
-¡Nop! ¡No has cambiado nada de nada!
-¡Ung! ¡Fíjate bien! ¡Algo!
-Mmm-pensativo-¿El cabello? Ese pico se ve aún más peligroso. Mmm ¡no lo sé! ¡Uang!-el otro golpeó su cabecita.
-Lo haces para molestar, ¿verdad?-le tomó de las mejillas y comenzó a estirarlas.
-E-ey...Aladdin...e-estas siendo grosero con Sheherezade-sama, ¿eh?
Esta les miraba con una enorme y radiante sonrisa, algo de lo que Titus nunca ha sido testigo.
Cuando se calmaron los ánimos se le dió seriedad al asunto.
-Así que usted es la magi Sheherezade-el rubio.
-Pero ya la conocías, ¿no es así Alibaba-kun?
-No en realidad. Siempre tuve la precaución de evitar el contacto con ella. Después de todo no podía alejarme de mi contenedor porque el de Morgiana perdería sus poderes, pero de esa manera se daría cuenta de mi identidad. Ya sabes, como lo hizo Judal en Balbad.
-No es así-emitió la rubia con tristeza-aún si nos hubiésemos visto directamente no lo sabría.
-¿A qué te refieres, es decir se refiere?
-Ya lo suponía. Eres algo distinta de los magis-el niño.
-¡No seas grosero Aladdin!-Titus ansioso.
-Es verdad-admitió.
-¿Eh?-su enviado.
-Soy tan solo un clon de esa persona, al igual que Titus-este quedó perplejo-pero aún así. Mi voluntad y pensamientos representan a los de la magi Sheherezade. Es solo que es bastante mayor y no puede dar un solo paso fuera del sitio donde se encuentra.
-¿Mayor?-candidato y rey al tiempo.
-¿C-cuántos años tiene...?-Alibaba.
-Poco más de doscientos.
-¡¿Doscientos?!-al unísono de nueva cuenta.
-Je je je, así como me ven soy toda una abuelita.
«-Vaya, el rukh logra imposibles. Ugo-kun también lucía bastante joven a pesar de tener cincuenta y ocho. Mamá detuvo mi crecimiento en su interior. Viéndolo desde un punto de vista ajeno, todos aquellos que podemos manipularlo tenemos ventajas sobre los que no. ¿No es injusto el sistema? ¿Qué se necesita para que todos seamos iguales? ¿Acaso existe dicho método? ¿O se repetirá la tragedia de Alma Toran?»
-Bueno, respondí su pregunta-con repentina seriedad-me parece que lo justo es que hagan lo mismo. ¿Qué quieres decir con que cosas terribles vendrán a este mundo Aladdin?
El aludido adoptó una actitud madura.
-Hace mucho tiempo, en cierto lugar existían personas que podían emplear magia y también los que no. Las diferencias se hicieron cada vez más evidentes y eso desencadenó una guerra, en donde se invocó el poder de un ser capaz de destruirlo todo. Debido a eso, aquel sitio llegó a su fin, prácticamente toda alma fué exterminada, incluso el sol dejó de brillar. Ahí solo se respira la desolación y muerte. ¡Es por eso que no quiero que se repita la historia!
-¿Dónde lo viste.?
-Desde que obtuve la sabiduría de Solomon en Balbad. Es algo que me tortura cada vez que duermo, lo ocurrido en Alma Toran.
-¿Se lo has dicho a alguien más?
-No, pero siempre creí que debía hacer algo.
-Ey Aladdin-el dueño de Ámon-no entiendo de que rayos estas hablando-con expresión severa y algo perturbadora.
-¿Eh? Ah, si. Lo siento. Supongo que dije cosas bastante extrañas...
-¡No es eso!
-¿Eh?
-¡Dices que es algo que te lastima todo el tiempo!
-Ah, b-bueno yo...
-¡¿Por qué no me lo dijiste?!
-B-bueno, es que era la historia de un mundo que nadie más conoce y yo...bajó la cabeza-nací siendo un magi justo para esto...y...¡Auch!-se quejó y llevó las manos a la cabeza luego de un gran golpe de parte de su candidato.
-¡Eres un idiota! ¡Somos amigos! ¡Un equipo! ¡Nos apoyamos mutuamente no tienes porque sufrir solo!
-Ah yo-con la expresión más dulce que haya puesto jamás-Ummm, tienes razón-bajó la cabeza nuevamente sonrojado hasta las orejas-G-gracias Alibaba-kun-en un susurro.
-¡Así está mejor!
-Pienso que Aladdin logró ver algo de suma importancia. Si lo que dice es verdad no podemos permitir que la guerra continue. Retiraré a todas las tropas de Reim.
-¿En serio?-el niño.
-Así es, el conflicto llegó a su fin. Carece de sentido.
-¡Muchas gracias!
Ella le sonrió y subieron al barco insignia. Candidato y rey por un lado y los rubios por otro. Sheherezade miraba con nostalgia a sus invitados.
-Ese chico me recuerda mucho a mi primer candidato. Tiene tanto tiempo...
-¿Está bien?
-Si, es solo que me invadió la nostalgia. Cuando el murió quise proteger el gran país que nació en nuestras manos. Pero me obsesione tanto que olvidé mi deber como magi. Cerré los ojos y pretendí no mirar los conflictos en otros imperios, en el mismo Reim. Cuando la tortura y esclavitud es legal. Me dije muchas veces que era correcto siempre y cuando Reim continuara creciendo. Incluso peleamos contra otros utilizando métodos dudosos. Pero Aladdin me abrió los ojos. Titus, eres libre.
-¿Eh?
-Siempre fui demasiado severa contigo porque te considero una exención de mi. Que arrogante, ¿no? Aún cuando no te di a luz eres como un hijo.
-¡Oh! ¡Yo también pienso en usted como en una madre!
-Me da mucho gusto saberlo-sonrió-por eso quiero que esta vez seas tu el que tome sus decisiones. El camino que seguirás a partir de ahora. Aunque...lamento que sea un período corto.
-¡Oh no tiene de que preocuparse! El director me dijo que hay posibilidades para encontrar una cura a mi condición.
-No funcionará.
-¿Por qué?
-Ya no es nuestro cuerpo el problema.
-¿Cómo?
-La vida de esa persona está llegando al final. La verdadera Sheherezade dejará de respirar pronto.
-¿Cuándo?-asustado.
-En cualquier momento.
-Eso no...puede...
-¡En verdad lo siento! No hay nada que pueda hacer por ti-se inclinó ante él.
Titus estaba en shock, le fué imposible decir algo más. De esa manera le llevaron con los invitados. Aladdin miró preocupado a su amigo pues estaba aún más decaído de cuando le atacó en el pasillo.
-Llévenselo por favor. Como sabes no le queda mucho tiempo y quiero que lo pase con esa niña de las que tanto me habla. Con Marga.
-¿Estas segura?
-Si.
-¿Qué piensas hacer?
-Por ahora quedarnos. Lo mejor será partir mañana, todos necesitan descansar.
-Si.
-Pronto enviaré un aviso a Magnostad para retirar la declaración de guerra.
-¿Necesitas ayuda?
-Gracias. Pero es algo que debo resolver sola.
-Entiendo. Cuídate mucho.
-Tu también.
El trío volvió al país de los magos. Llevaron a Titus a casa, dejándole al cuidado de la niña. Alibaba y el príncipe de Alma Toran caminaban por la calle en silencio total. Cuerpos por todos lados. No se supone que las cosas llegaran tan lejos.
«-Aún necesito hablar con el director. Convencerle de que todo está bien...pero...creo que no tengo la fuerza para...»
Paró en seco preocupando a su candidato.
-¿Qué ocurre?
-Alibaba...kun...me siento terrible...
-¿Eh? ¿De qué...?
Antes de que el pequeño pudiese dar una respuesta se desvaneció hacia atrás, el mayor alcanzó a cogerlo en brazos pero de inmediato se dió cuenta del intenso carmin en sus mejillas, la dificultad que tiene para respirar y la elevada temperatura en su cuerpo. Tanto así que Alibaba tiene la impresión de que aquello fuera más acero al rojo vivo que la persona que en algún lugar de su corazón aún ama.
-Ah ah aaah...
-¿Aladdin?-le removió para hacerle reaccionar pero fué inútil.
-¡Ungh! ¡Cof cof cof!
Y fué peor cuando aún inconsciente comenzó a tocer sangre.
-¡ALADDIN!
«-Creo que Alibaba-kun me llama pero...no puedo verlo...ya casi no le escucho. Siento que me hundo...¿Es que ya no me quieres Judal-kun? No me equivoco al suponer que fuiste tu, ¿verdad? ¿Por qué? Aún...te amo...Judal...kun.»
-¡No me hagas esto Aladdin!-palideció-Oh por...¡no está respirando!
...
En otro punto de Magnostad.
El director apretaba los puños y mandibula con ahínco. Estaba furioso. En el patio de la academia había una impensable cantidad de cuerpos, todos de magos, camaradas que esta mañana le saludaron, sonrieron o mostraron sus respetos. Aquellos que debían volver con sus familias, los que ahora se han ido.
-¡El imperio Reim ha retirado la declaración de guerra! ¡Mañana se irán!-uno de los magos superiores con un pergamino en la mano.
-¡Esto no se quedará así!-Mogamet-¡Es solo un engaño de esos malditos goi!
-¿Qué tiene en mente?-otro.
-¡Destruirlos por completo!
-¡Es imposible! Perdimos gran parte de nuestros aliados.
-Aún tenemos un haz bajo la manga-sonrió perversamente.
«-Llegó el momento para utilizar la herramienta que juntos desarrollamos Ithnan.»
Bajó en dirección al horno mágico, aquel que se alimenta de la energía de los ciudadanos de quinto nivel.
...
Aún en el cielo del país de los magos (afuera de la barrera).
-No tuviste suerte Judal. No has podido entrar.
-Las cosas no terminarán así como así.
-Dudo que continúen. No tiene sentido derramar más sangre.
-¿Enserio?-divertido-Si tu madre ofreciera disculpas por asesinar a tu familia, ¿las aceptarías?
-No.
-Aquí ocurre lo mismo. Murieron muchos, ¿piensas que sus familiares no querrán venganza?
-Ya veo.
-Te aseguro que lo que ocurra será aún más interesante. Nada como la guerra incentivada por el rencor y amargura. ¡Ja ja ja ja!
-¿Y que a ti no te preocupa la condición de Aladdin-dono? Continuó peleando y negociando aún cuando me dijiste que era veneno lo que...
-Ya lo sé. No necesitas repetir mis palabras. Y no, no soy un imbécil, solo quiero que sufra un poco, que aprenda su lección. Cuando lo haga lo tomaré en mis brazos y será mío.
-¿Qué lección?
-Eso mi estimado rey-sus pupilas se contrajeron-es un secreto.
-¿Al menos me diras que se pone que le pase?
-Bueno-paseó un dedo por el mentón propio en una fingida actitud inocente-Supongo que su interior arde, al grado que piense que ha ingerido ácido, luego tendrá fiebre, si calculo bien a estas alturas ya se desmayó. Y dejará de respirar algunos segundos, nada grave.
-¿Estas seguro? No me parece una sustancia confiable.
-Es un magi, somos amados por el rukh, ¿recuerdas? Tenemos mucho más resistencia. Por si fuera poco hice numerosos experimentos para asegurarme de que no ocurriera, no soy un imbécil-sonrió de lado-y con ello me quité del camino a treinta y dos miembros de la organización.
-Así que solo quieres herirlo.
-Ah~ es un co-rrec-ti-vo-hizo énfasis en cada sílaba-mi verdadero objetivo viene después.
-¿Y es...?
-Algo que no te incumbe metiche. Ahora guarda silencio que quiero disfrutar del hermoso paisaje.
-Que gustos tan grotescos.
-Je, ya lo sabes. Lo único hermoso y puro en mi vida es el enano. Por eso lo amo~.
-De la manera más retorcida que hay.
-¿Y qué? No hace menos real el sentimiento en mi pecho.
«-No puedo esperar Aladdin...¡te haré mío completamente! De una manera que no puedas perdonar. Asegurate de guardarme rencor y eliminar por completo mi existencia. Antes de que lo haga con cada una de las personas que te rodean y te encierre donde nadie te vea jamás. Porque si fallas te aseguro que te haré sufrir hasta lo indecible.»
-¡Ja ja ja ja!
-Si que estas loco.
-¡Más que eso ja ja ja ja!
El sol negro advirtió claramente como otra parte de su corazón se destrozó y fué tomada por la bruja que controla Al Thamen. Pronto no quedará nada de su verdadero yo. Si ha de morir, si el destino que vislumbró en su visión tiene que volverse realidad, al menos agradece que sea su lindo enano quien le prive de un futuro. Quizá así logre encontrar el descanso que tanto anhela.
...
Mientras al nivel del suelo.
-¡Aladdin! ¡Aladdin!-su candidato que aún le removía.
«-¡Maldición! No está bien, nada bien. ¿Qué hago?»
Buscó con la mirada algún médico, pero es claro que si hubiese uno por ahí, los que agonizan ya estarían recibiendo tratamiento.
-¡Aaaahg!
El infante que jaló aire emitiendo un sonido perturbador. Uno que te hace pensar en el infierno.
-¡Uang! ¡Cof! Uh~ ah aaah ah...
-¿Aladdin?
-¿Alibaba...kun?-algo cansado-¿En dónde estoy?
-Es Magnostad.
-¡La guerra!-intentó ponerse en pie pero volvió a caer en los brazos de su candidato.
-No te sobreesfuerzes. Hace poco te desmayaste.
-No lo recuerdo. Creo que sigo un poco aturdido.
-¿Qué es lo último que te viene a la mente?
-Que dejamos a Titus-kun en casa.
-No pareces estar tan mal. Aunque aún tienes una fiebre muy alta.
-¿La tengo?
-¿Eh? Si, tu piel está muy caliente.
-No lo siento.
-Es normal supongo. Cuando uno se enferma es difícil que pueda advertir su propia temperatura. Al menos no me quema como hace rato, no creo que corras peligro.
-¿Podrías asegurarte de ello?
-¿Uh? Si, claro.
Alibaba colocó su frente sobre la ajena. En ese instante Aladdin lamió sus labios. Asombrado el rubio se apartó de golpe. El otro le miraba sentado en el suelo con una extraña mueca en el rostro.
-¡¿Por qué lo hiciste?!
-Porque sé que tu también lo quieres Alibaba-kun.
-¡Claro que no!
-No mientas-sonrió divertido-soy un magi, ¿lo olvidas? Piensas en tocarme, en hacerme tuyo. ¿Por qué no aprovechar ahora que te doy la oportunidad?
-¿Qué te pasa? ¡Tu no eres así!
-No puedo evitarlo. Es esta cosa en mi interior.
-¿Eh?
-Ja ja ja creo que Judal-kun me hizo algo raro.
-¿Qué tiene que ver Judal en todo esto?
-Eso no importa-deslizó su ropaje hasta dejar expuestos sus lindos pezones, el otro tragó saliva pesadamente-ven Alibaba-kun...
-N-no, no estas pensando con claridad.
-Tienes toda la razón. Nunca consentiría algo así, pero en este instante es diferente.
-¡¿Qué quieres de mi?!
-Que te dejes guiar por el instinto-alzó el faldón dejando a la vista sus hermosas piernas, no así su intimidad.
-Son muy bellas-dijo el otro sin pensar.
-Gracias-seductor.
-¡E-está mal! ¡Sinbad-san es mi...!
-Pero no te has olvidado de mi. Vamos, toma lo que deseas, por favor-suplicó con un cierto grado de maldad-aún no puedo moverme con facilidad. Te aseguro que más complaciente no me veras jamás.
-Ah yo...-quiera o no comenzaba a tentarlo.
-Ali-ba-ba-kun~.
El dueño de Ámon se tensó. En verdad resulta una tortura no hacerlo suyo. Hace tanto que lo desea, pero sobre todo lo ama. Aprovecharse de la situación no es algo que haría. Se puso de pie lleno de resolución y se arrodilló una vez estuvo frente al niño. Le tomó de los hombros y acomodó la ropa en su sitio.
-¡No es en mi en quien piensas! ¡No tengo ni la menor idea de que te hizo pero lucha contra ello! ¡Contrólate!
-¡No quiero! ¡Eres el hombre perfecto para mi! ¡Eres a quien debí elegir!-empleando toda la fuerza que aún queda en su ser tumbó al mayor y se poso encima.
-Bien, no te detendré más. Si tanto te interesa, toma tu mismo lo que quieres.
-¡¿Crees que no puedo?!
-Dime tu...
Aladdin acercó su rostro con intención de besarle pero se detuvo a centímetros para luego enterrar el rostro en el pecho del otro.
-Me siento muy incómodo Alibaba-kun-sollozando.
El otro le abrazo de manera paternal.
-Lo sé.
-Pero es verdad. Solo él puede...pero creo que ya...no me quiere-alzó el rostro, tan dolido, tan empapado y sonrojado, con la boquita curvada y temblorosa-¿Qué haré si no puedo volver a su lado?
-¿Qué tanto te gusta?
-Demasiado. Lo es todo para mi.
El rubio seco el llanto con ayuda de sus pulgares.
-Judal es un patán, bastardo e insensible pero, si te eligió quiere decir que no es una mala persona. Quizá todo sea culpa de Al Thamen, arruinan a la gente tal y como ocurrió con Kassim. No cometas el mismo error, no pierdas a alguien especial.
El esgrimista se ruborizó al sentir que la intimidad del pequeño cobraba firmeza, Aladdin llevó su mano a esa zona para intentar disimular.
-¿Necesitas ayuda?-nervioso.
-No. Tendré que valerme de mi voluntad je je je-con timidez-Lo siento, es tan vergonzoso.
-No es tu culpa. Respira profundo y piensa en algo que distraiga tu mente.
-¿Como ah, qué?
-B-bueno...
-¡Ungh ah...!
-¡No lo sé! ¡Judal desnudo!
-¡No estas ayudando!
-¡¿Por qué diablos soy tan torpe?!-se lamentaba.
-¡Ja ja ja ja! ¡Eres maravilloso siempre me haces reír!
-¡No es el punto!
-¡Ungh!
-¿Duele?
-Si.
-¿Y por qué no haces algo al respecto?
-Porque solo el puede tocarme de esa manera ¡uangh! E-estaré bien, pronto pasará.
«-Sigo sin entender que hizo ese sujeto pero no merece el amor tan puro que Aladdin le tiene. Ah, no soy quien para juzgar, después de todo mi primera vez con Sinbad fué...»
Pasados quince minutos, el efecto disminuyó bastante y si bien la fiebre aún estaba presente al menos ya no se sentía excitado por prácticamente cualquier cosa. Aunque si lucía bastante agotado. Tomó asiento a un lado permitiendo lo mismo en el contrario.
-Debemos ir con el director.
-¿No crees que es mejor tomar un descanso?
-No hay tiempo para eso. El rukh hará lo suyo ¡son mis amigos después de todo!
El otro dió un suave golpe en su cabecita.
-No te sobreesfuerces tonto-le cogió en brazos-indicandome el sendero y duerme un rato.
-Me conscientes...¿qué es eso?-alzó la mano en dirección al cielo.
-Son-agudizó la vista-¡Djinn oscuros! ¡Como los que había en Balbad!
El peli azulino suspiró cansado.
-Gracias Alibaba-kun, pero temo que rechazaré tu oferta-se liberó del agarre-debemos detenerlos-decidido.
-S-si.
«-¡¿Por qué no puede darse en simple descanso?! ¡Que destino tan cruel! ¡Eres un maldito Judal!»
-¡Deprisa! ¡O destruirán los barcos de Reim!
El conquistador se equipó a Ámon y ambos volaron dando persecución al numeroso grupo.
...
En algún sitio sobre Magnostad.
Judal mordia con furia sus labios. Pudo ver la escena de recién gracias al rukh oscuro que todo le informa.
«-Maldito aprovechado, ¿cómo te atreves a tocar a mi enano? ¿Y tú cómo rayos te ofreces? Me vale completamente la porquería que te puse, además no se supone que hiciera efecto tan rápido. Es como si fuese distinto a mi. No, seguro estoy pensando demasiado. Aún así, vas a pagar bastante caro tu traición.»
Para Judal es cada vez más difícil distinguir la realidad de las tonterías en su cabeza. Y el amor que tiene se convierte en miedo a perderlo, obsesión, posesión y deseos de herirlo. Sentimientos tan contradictorios que no puede controlar. Ni el sabe si la próxima vez que lo tenga enfrente le besara o le asesinará con tal de que otros no lo miren, pero de algo si está seguro. Si Aladdin se va de este mundo se irá con él porque no puede continuar sin su novio. Aunque sea probable que ese niño si pueda hacerlo de estar en su lugar y eso le da rabia.
-Maldición-dijo entre dientes.
-¿Problemas?
-¿Y qué si fuera el caso? No eres la persona indicada para ofrecer ayuda. Queriendo asesinar a tu madre estas tan o más perdido que yo.
-Quizá, pero al menos tengo fijos mis objetivos.
-Nah, tu solo divides entre los que te apoyan y los que no.
-¿Existe algún sistema más sencillo?
-Je, sínico.
...
Alibaba y Aladdin estaban cerca de los djinn pero estos pasaron por alto a las embarcaciones de Reim.
-¿A dónde se dirigen? Creí que sería su objetivo-el mayor.
-En esa dirección está ¡el imperio Kou!
-¡¿Cómo?! ¡Rayos iniciarán una guerra a nivel mundial! ¿De dónde salieron tantos?
-Estoy seguro de que es obra del director. Posee conocimientos avanzados porque hace tiempo estuvieron relacionados con Al Thamen. Y si bien rompieron lazos, es evidente que aún quedan indicios de ello en Magnostad.
-¿Por qué haría algo tan descabellado? Además la cantidad de energía no es cosa de risa. ¿De dónde la obtiene?
-Del quinto nivel de ciudadanía. Allí viven las personas que no pueden pagar impuestos y no son magos.
-Así que se les enseña que no son más que basura desde el nacimiento. Justo como ocurrió a Kassim. ¡No se repetirá la tragedia de Balbad!
El menor asintió y continuaron la persecución.
...
Cerca del país de los magos.
El tercer príncipe del imperio Kou va al frente guiando a su escuadrón.
-¿No se siente cansado Kouha-sama?-Meiho-Era mucho más sencillo y cómodo transportarse en carruaje.
-Pues si pero de esa manera no puedo ver a nuestro alrededor. Si algún enemigo nos ataca por sorpresa debo ser capaz de reaccionar y detenerle. Entenderían que con mi familia no se meten.
-Hablando de eso...¿habló con el primer príncipe?
-No tengo nada que decirle. Mis resultados hablarán por mi.
-Kouha-sama...-con tristeza.
-No te distraigas Meiho~ puede ser peligroso.
-¡Perdón!-reverenció.
-Ja ja ja, no es necesario ser tan formal. Somos camaradas que luchan hombro a hombro.
Un haz de luz les pasó de largo y luego se escuchó una explosión.
-¿Qué fué eso?-el peli rosa que giró en fa-No puede...ser...
Ante el una grotesca escena, más de la mitad de los hombres que le acompañaban. Aquellos que se ofrecieron por voluntad fueron desintegrados por completo, carbonizados e irreconocibles si bien les fué.
-¡¿Cómo te atreves?!-fuera de si-¡LERAJE!
Equipó su djinn y peleó contra varios djinn oscuros pero sin importar cuantas veces les cortara se regeneraban. Incluso algunos de ellos se fusionaron adquiriendo proporciones descomunales. Tenían la intención de asesinar a Kouha y seguirse con los subordinados pero este les bloqueó el paso con su habilidad, pero la fuerza de estos es mayor y no solo le hirieron en múltiples ocasiones, sino que además le han roto el brazo.
-¡Escape por favor!-le gritaban.
-¡Si lo hago acabaran con ustedes!
-¡Estamos preparados!-Junjun-¡Su vida es mucho más importante que la nuestra! ¡Huya!
-¡Nunca! ¡No son sacrificios que puedo utilizar en mi beneficio! ¡Son compañeros a mi cargo! ¡Ungh!-el hueso de su brazo tronó al dislocarse completamente.
-¡KOUHA-SAMA!
A punto de sucumbir, le salvó una ráfaga de fuego que le pasó de largo para eliminar a más rivales.
-¿Eh?-el príncipe atónito-¿Qué hace un candidato a rey en un lugar como este?
Varios djinn rodearon al mencionado, este les atacó con múltiples cortes.
-¡No funcionara!-le advirtio.
El dueño de Ámon cambió de estrategia, y los eliminó con ayuda de sus llamas. A unos cuantos metros su magi le contempla orgulloso.
«-Al fin puedes usar tu equipo djinn.»
Varios enemigos más sustituyeron a los vencidos.
-¡Cuidado Alibaba-kun!
El pequeño que bloqueó a tres situados a la espalda del mayor.
-¡Gracias! Son muchos pero estoy seguro de que juntos podremos...
El comentario fué interrumpido cuando absolutamente todos los genios fueron reducidos a escombros. El par se giró, ante ellos algunas personas que portaban el estandarte del imperio Kou.
Los subordinados del tercer príncipe se acercaron a este para ver su estado. Jinjin, Junjun y Reirei sintieron una punzada en su pecho al ver la terrible herida en su extremidad superior. El dueño de Astaroth se acercó hasta quedar frente a él. Decenas de pensamientos rondaron la mente de ambos. El mayor frunció el ceño y le observó con furia, acción que prendió todas las alertas de los subordinados del más chico, más aún cuando el hombre desenfundó su espada y la apuntó a su hermano.
-Lo lamento En-nii, por mi culpa...
Las tres chicas estuvieron a punto de interponerse pero su líder les detuvo negando con la cabeza. El silencio se hizo presente algunos segundos.
-¡Phenex!
Le sanó para alegría y eterno agradecimiento del grupo. Aunque al menos Kouha supo en todo momento que no le haría daño. Porque él conoce a la perfección la clase de hombre que es.
Alibaba y el niño bajaron a nivel del suelo y se acercaron a ellos.
-¿Quién es ese?-dijo uno de los contenedores familiares de Kouen.
-Soy Alibaba Saluja-emitió con entera confianza-tercer príncipe del Reino de Balbad. Vine aquí para salvar a su majestad, el tercer príncipe imperial Ren Kouha.
-¡¿Pero cómo...?!-el aludido.
«-¡¿Cómo se atreve a utilizarme para sacar ventaja de En-nii?!»
Los dueños de Ámon y Phenex quedaron a medio metro de distancia. Kouen no se inmutó en lo más mínimo.
-Así que pretendes conseguir mi gratitud para obtener algún beneficio para un país que ya has perdido.
El rubio se ruborizó y agachó la mirada completamente humillado. Luego el otro tocó su hombro y emitió con suavidad y de manera sincera.
-Gracias.
Y continuó con su camino, como si lo ocurrido no hubiese significado nada. Lo cierto es que le debe un favor porque ha protegido a alguien que le es sumamente importante. Pero no es estúpido y entendió perfectamente su intención. Si avergüenza a Kouha, el solo devuelve la ofensa.
Por su parte el niño analizó a fondo y con preocupación la forma en que se desenvolvió su candidato. La rapidez de juicio le sorprende pero su método no le convence. Es más como si una parte de su alma hubiese sido corrompida por Sinbad. Como si no le importara la manera en que llegue siempre y cuando consiga su objetivo. Extendió la mano en dirección a su amigo cuando sintió una enorme cantidad de rukh oscuro acumularse.
«-¡No puede ser!»
Corrió hasta el primer príncipe que daba indicaciones a varios soldados.
-¡Ojisan!
-¡¿Ojisan?!-uno de sus subordinados-¡No es manera de dirigirte a él!
Irónicamente el agraviado no se sintió ofendido.
-¡Deben detener la guerra! ¡¿Qué no se dan cuenta de lo que provocan?!
-¡Insolente! ¡Eres tan solo un sucio mocoso!-un sujeto.
-¡Bien! ¡Si no me creen que ellos se los digan!
El símbolo en su frente comenzó a brillar al igual que los contenedores de rey de los presentes para sorpresa de todos.
-¡Larga vida oh gran magi!-Ámon, Leraje, Phenex, Astaroth y Agares.
«-¿Magi? ¿El niño mugriento es un...?»
-¡Chicos una gran cantidad de rukh oscuro se está reuniendo! ¡Es como aquella vez!
-Cosas terribles vendrán a este mundo si no se les detiene-Astaroth.
-¿Y cómo lo hacemos?
-El magoi se está reuniendo, dentro de poco se materializará el "medium". Si le destruyen, esa entidad no tendrá un cuerpo-Ámon.
-Así que solo necesitamos derrotarlo-el peli azulino.
-Lamento decirlo, pero es difícil incluso para usted.
-Mmm-frustrado.
-Parece que necesitas ayuda mocoso.
-¡Ungh!
-Podría prestarte el poder de todos los conquistadores del imperio Kou, pero me niego a hacerlo sin más. ¿Qué me darás a cambio?
-¿Qué quieres?
El mayor le miró de arriba a abajo, el niño tragó duro temiendo que fuese su cuerpo.
-Parece que tienes lo que tanto ansio.
-¿Uh?
-Soy un hombre curioso y ávido de conocimientos. Dame algo interesante, ¿qué tal el motivo por el cual estas tan preocupado? Estoy seguro de que conoces la historia de ese otro mundo.
-¡Los habitantes de este no deberían enterarse!-una genio.
-¡Leraje es taboó hablar de ello!-Astaroth.
-¡Está bien!-el magi.
-¡¿EH?!-los entes de piel azulina a la vez.
-¿E-está seguro?-Phenex.
-No hay nada que hacer. Son medidas drásticas.
«-¡Lo siento mucho rey Solomon!»
-Je-el príncipe satisfecho-Más te vale cumplir tu palabra porque soy capaz de buscarte por todo el mundo para que lo hagas.
«-¡Oh por dios! ¡¿Qué hice?! Siento que contarle la verdad a Sinbad-ojisan sería problemático pero a él es como decirle las cosas a la persona equivocada.»
-No hay tiempo que perder-el oji escarlata-¡Koumei, Hakuryuu, Hakuei, Kougyoku vengan!-gritó con toda la fuerza de su alma para dar aviso por medio de la magia de transferencia.
La mayoría advirtió un pitido molesto en sus oídos luego de ello.
Ahora solo queda esperar que puedan derrotar a todos los djinn oscuros antes de que pueda invocarse al "medium".
...
El director estaba furioso.
Enviaba cada vez más rivales y tanto Kou como Reim estaban luchando con todo, los segundos valiéndose más que nada del escuadrón fanalis.
«-¡No es suficiente! ¡Más, más energía! ¡No me importa si con ello se mueren todos los que habitan el quinto nivel de ciudadanía! Sacrifiquen sus miserables vidas para salvar a mis queridos hijos, a mis preciados magos. ¡Muchos han muerto ya, ni uno más!»
...
Con Marga.
Esta miraba con preocupación al rubio. Desde que volvió tomó asiento en la cama sin expresión en particular. No es su intención presionarle puesto que a veces tiene la impresión de que fuese un niño pero de no intervenir ahora su "hermanito" podría arrepentirse para el resto de su vida.
-Titus-onichan.
Este pegó un casi imperceptible brinco.
-¿Si?
-¿Por qué tienes miedo?
-Yo...no quiero morir.
-Entiendo. Comprendó a la perfección porque pensé lo mismo muchas veces pero...tus ojos no expresan ese tipo de sentimiento. ¿A qué le temes en realidad?
-Yo...tengo un tiempo muy limitado de vida, por eso...creo que tal vez no sea el suficiente para permanecer en el corazón y la mente de las personas. Si, es lo que más me asusta. Que mi recuerdo se borre. Que todos los grandiosos momentos que compartimos y en los que lo entregué todo sean irrelevantes el día de mañana.
-Es algo imposible.
-¿Eh?-con lágrimas escapando por montones.
-No importa si es un año, diez, cien o mil. Siempre vas a estar en mi corazón-sonrió-¡Porque Titus-onichan me gusta mucho!-el chico se sonrojó-¡Seré la fuerza que te ayude a enfrentar cualquier reto! Si hay un sitio al que debes ir, ¡lo haré también!-extendió su mano.
-Oh Marga-la tomó como si fuese guiado por una madre.
Y salieron dando una última mirada a su hogar.
«-¿Sabes Marga? No importa que tus manos sean mucho más pequeñas que las mías, porque siempre serás la mayor de los dos.»
...
Kouen ordenó a sus tropas resguardarse. No es que pudiesen hacer gran cosa sin magia. Así Alibaba, Kouha, Aladdin y él se enfrentaron a gran cantidad de genios pero estos aumentaban en lugar de disminuir.
«-Si tan solo pudiese ir con el director. Pero nos superan en número, y sin mi contenedor es muy difícil pelear. Con la flauta de Ugo-kun no tengo el mismo control pero es lo único que tengo a la mano.»
Los dueños de Ámon y Leraje ya mostraban claros signos de agotamiento, no así que Kouen que parece demonio con la sonrisota gustosa que tiene.
-¡Quítense de mi camino!
Si, en definitiva da miedo. Alibaba quedó a su lado luego de partir a la mitad a uno de los enemigos, y aprovechó la oportunidad para preguntar algo que le tiene inquieto.
-¿Vendrá?
-¿Quién?
-Hakuryuu.
Sintió que había dicho algo malo por la expresión del otro, la que se desvaneció tan rápido apareció.
-Ni yo entiendo lo que pasa por su cabeza.
Más y más genios aparecían y rodeaban todo destruyendo a su paso sin importarles nada.
-¡Están destruyendo las afueras de Magnostad!-el magi.
«-¡Director! ¡¿Cómo puede odiar tanto?!»
El esgrimista y el hijo de Solomon volvieron lo más rápido que les fué posible. Si bien los daños no eran significativos, lo serían de no hacer algo.
-¡Debemos llevarlos más lejos!-el niño.
Separó los labios dispuesto a emitir un conjuro.
-¡Pal Al-hazard!
Pero alguien se adelantó y los mando a volar lejos con magia de viento.
-¡Hakuei-onesan!-emocionado fué a su encuentro.
-Aladdin-dono, vaya sorpresa.
-¿Se conocen?-el segundo príncipe.
-Este joven salvó mi vida hace tiempo.
-Ya veo.
-¡Alibaba-chan!
-¡Kougyoku!
-¿Alibaba-chan?-el dueño de Leraje que recién llegaba-¡No debes hablar tan cordial con el enemigo!-le reprendió.
-Oh no niisama, somos amigos.
-¿Amigos?-anonadado.
Unieron fuerzas y lograron derrotar a gran cantidad de ellos, pero estos por desgracia parecían tener voluntad propia puesto que desarrollaban ataques complejos en conjunto. Pero si se habla de estrategia, difícilmente se puede superar al amo de Dantalion. Que organizó a sus hermanos logrando derribar a gran parte. Y aún así...
-¡¿Qué no tienen fin?!-Kouha.
Estos se reunían en un gran orbe que incluso tiene su propio borg. Aladdin le analizó a conciencia.
-Es varias veces más resistente que el mío. Supongo que aún debemos derrotar a cerca de cien mil djinn.
-¡Es una locura!-Kougyoku-¡No digas tonterías! ¿Quieres?
-Es la verdad.
-P-pero ellos aún son tan poderosos y nosotros ya...
Los príncipes estaban agotados, es probable que no faltara mucho para que se disolvieran sus equipos, respiran agitados y el sudor ya perla sus frentes. Incluso Aladdin que más o menos se sobrepuso al afecto del veneno comienza a resentir el uso de tanto magoi. Pero el primer príncipe no parece tener intención de ceder.
-Es increíble-el oji miel.
-Si, mi hermano y rey está dispuesto a sacrificarse y herir su cuerpo si con ello consigue sus objetivos.
-Así que se lastima por ayudar a otros. No imaginé que sería esa clase de persona.
-Ah no-rascó su nuca con flojera-se comporta así porque quiere escuchar la verdad de ese magi.
-¡Tu, Tu y tu no tienen boca!-este a los rivales-¡¿Quién me dará todos los conocimientos que deseo?!
-Si, En-nii no se detendrá hasta hablar contigo-tranquilamente.
-¡Ungh!
-No te preocupes-su candidato-estoy seguro de que...
-Ey tú, ven-el pelirojo que lo secuestró.
-¡WAAAAAAH!
-¡Alibaba-kun!
-No te preocupes. Lo que Kouen-dono quiso decir es: "El enemigo es numeroso y extremadamente complicado. Necesito su ayuda Alibaba Saluja-dono"-sonrió amable.
-¿Cuándo dijo eso Hakuei-onesan? Yo solo escuche un "ven".
Kouen cambió de genio equipándose a Agares. Con su habilidad creó un volcán y recargó energía ya que Astaroth es de dicho atributo. Pidió a Alibaba que le imitase, o más bien lo lanzó al suelo donde le piso en reiteradas ocasiones. Una vez listos unieron magias extremas, exterminando a si a por lo menos la tercera parte.
-¡Eso fué magnífico En-nii!
-¡Aún no!-señaló el peli azulino-¡Aléjense pronto!
El par le obedeció al instante.
La esfera suspendida en el aire comenzó a crecer de manera alarmante.
«-¡¿Qué ocurre?! No debería ser posible a menos que...¡el "medium"! ¡¿Pero quién?!»
...
Momentos antes en el "horno mágico".
-¡Malditos goi! Todo sería perfecto si desaparecieran todos. ¡No más soberbia, arrogancia, avaricia! ¡Solamente los conocimientos y sana curiosidad reinarían al mundo!
-Está equivocado profesor-llegaban Titus y Marga, la más pequeña protegida por un borg.
-No deberías estar aquí.
-Quiero evitar que haga algo de lo que pueda arrepentirse más adelante.
-No lo haré. Estoy seguro de que tu me entiendes. Has sido testigo de lo que esta gente es capaz. ¿Cuántos más de nuestros compañeros tienen que morir para que se sientan satisfechos?
-¿Y planea vengar muerte con muerte? ¿Y qué hará cuando sus familias quieran imitarle? ¿Hará lo mismo? ¿Y luego? El odio se convierte en un círculo vicioso que no tiene fin. Estoy seguro de que juntos podemos encontrar una solución pacífica.
-No puedes razonar con las bestias.
-¡No lo son! ¡Son seres humanos al igual que nosotros! Solo que tienen habilidades distintas.
-Lo pensé mucho tiempo y mira a que me llevó. Lo perdí todo, no sucederá de nuevo.
-¡Director! ¡Escúcheme por favor!
-Es demasiado tarde, no hay vuelta atrás-empleó aún más energía.
-¡¿Qué hay con los ciudadanos de quinto nivel?! ¡Si continúa los asesinará a todos!
-No me importan.
-¡No lo permitiré!
«-Tengo miedo. ¡Tengo mucho miedo! Aún no quiero morir pero me aterra más cruzarme de brazos cuando Aladdin y Sheherezade-sama están sufriendo. Sé que son personas maravillosas. Que ahora mismo pelean porque los demás no salgan heridos. Si puedo ayudar aunque sea un poquito, lo haré.»
-¡Haqhir Dighdareza!
Liberó la máxima magia aberrante que posee su cuerpo, gran cantidad de energía salió y chocó con las mariposas negras que rodeaban al mayor.
-¡Ungh!
«-Duele. ¡Duele! Pero no me rendiré. ¡Dame fuerzas Aladdin!»
-¡No lo hagas Titus!-Matal.
-Retire a los genios.
-No.
-Entonces no me deja otra opción. ¡WAAAHH!
-¡No! ¡Detente!
El rector interrumpió el flujo de energía. Justo como lo dijo, Titus es como un nieto. No sería el responsable de hacerle sufrir. Le abrazó cariñosamente.
-Aún cuando tu deseo es no morir llegas tan lejos.
-Es porque usted es muy importante para mi. No todas las personas que no pueden ver el rukh son malas, hay gente muy amable. Deme la oportunidad de mostrarle un nuevo mundo.
-Eres un niño muy bueno. Le brindas un nuevo futuro a un viejo tonto como yo.
-Porque usted ha hecho tanto por mi. Nunca terminaré de pagar su bondad.
Mogamet sonrió y dió la indicación a la herramienta mágica para detenerse por completo, pero esta desoyó su orden como si tuviese voluntad propia. De esa manera comenzó a drenar todo el magoi en su ser y el de todos los ciudadanos de quinto nivel.
-¿Director? ¡Pero usted dijo que...!
-¡Aléjense! ¡Perdí el control!
-¡¿Qué significa?!
-Se llevará mi vida y la de todas esas personas-la consternación del chico es evidente-Lo lamento, parece que no podré cumplir mi palabra. Será mejor que esa pequeña y tu se vayan cuanto antes o serán sus víctimas también.
-¡No! ¡Estoy cansado de vivir con miedo y arrepentimiento!-liberó de golpe toda su magia.
Todo brilló intensamente. El rukh dorado y negro bailaban furiosamente.
-¡WAAAAAAHH!
El despliegue de habilidad es tan grande que rápidamente se produce un choque, el cuerpo de Titus se degenera rápidamente, tanto así que es testigo de como se hace literalmente pedazos. Terror ya no es algo que describa su sentir, más aún al escuchar los gritos y suplicas de los acompañantes que no le quieren muerto. Pero sabe que llegado a este punto no hay marcha atrás.
«-Sheherezade-sama, soy un mal hijo. No pude pedirle perdón adecuadamente. No le dije con claridad lo mucho que significa para mi. Aladdin, ahora lo entiendo. Te quiero mucho, no importa si en un año no me recuerdas más. Me basta con haber estado en tu corazón al menos un segundo. Siendo tu amigo lo consiguí, ¿verdad? Quiero pensar que si. Muu, siento que nos faltó tiempo para conocernos, quería que vieras mi interior, que soy una persona distinta a quien ves. Estúpido Sphintus, hasta a ti te voy a extrañar. Espero que te vaya muy bien como médico, estoy seguro de que conseguirás tus objetivos porque eres perseverante aunque tonto, mucho. Kukulcán, cuida de tu torpe amo, y asegurate de ver también por tu felicidad. Marga...estarás sola otra vez...sola...¡SOLA! No, estoy seguro de que Aladdin cuidará de ella, es muy lindo. ¿Hablaran de mi alguna vez? ¿Saben? Me encantaría que un día, sentados a la mesa me vieran probando la comida antes de estar lista...los voy a extrañar tanto...no tengo idea de en donde termine mi alma ya que soy un monstruo, pero si una aberración tiene derecho de llevarse algo al más allá sería la relación que forjé con todos porque...»
Su magoi llegó al límite al ser absorbido, entonces su cuerpo cayó al piso convertido en huesos.
-¡WAAAAAAH TITUS-ONICHAN!-la niña que entró en shock y se desmayó.
-Titus-el hombre que lamentaba la tragedia. El rukh oscuro le rodeó-Se lo han llevado. ¿Qué más quieren? No tengo nada que ofrecer.
-Tu.
-¿Eh?
-¡POR TU CULPA ESTAMOS ASÍ! ¡COMPARTIRAS NUESTRO DESTINO MALDITO!
-¡AAAAAAHHH!
Una densa masa negra engulló al hombre del que no quedó ni la piel. Solo el silencio más absoluto reina el lugar, además de uno que otro suspiro de Marga y una plegaria.
-Vuelve onichan...
...
Al mismo tiempo en el quinto nivel de ciudadanía.
-¡¿Qué está pasando?!-un sujeto-¡La batalla terminó!
-¡¿Entonces por qué continúan robando nuestro magoi?!
-¡Cof cof cof! Mami, duele mucho.
-¡Tranquilo mi amor!-alterada.
-¡¿Por qué?!
-¡No quiero morir!
-¡No se detendrán!
-¡MAMÁ!
-¡NOOO!
-¡WAAAAAAHH!
Lamentos de todo tipo se escuchaban por todos lados. La gente sangraba de ojos y oídos, clara señal de la falta grave de energía vital. Incluso vomitaban el líquido carmesí. La gran mayoría perdió el sentido. Los padres abrazaban a sus vástagos en un intento vano de protegerlos. La resignación llegó poco después y justo cuando habían aceptado su destino el magoi dejó de abandonar sus cuerpos.
-¡Nos salvamos!
Este instante marcó un punto importante en los ciudadanos de quinto nivel. El no permitir que otros decidan sus vidas, abrirse un camino con sus manos y a base de su propio esfuerzo. Y aunque no lo sepan nunca, se lo deben a ese muchachito temeroso y llorón que temía perder la vida y terminó por ofrendarla en beneficio de cientos de almas. El que jamás pedirá algo a cambio. Un regalo.
...
En distintos puntos del país de los magos.
Las tropas de Reim peleaban contra algunos djinn oscuros considerablemente más grandes que los primeros.
-Se han vuelto tan poderosos porque robaron su magia-Sheherezade-¡Devuélvanme a mi hijo!-atravesaron uno de sus brazos-¡Ungh!
Pero ella no se rindió, no lo haría porque protegerá el sitio que Titus ya no pudo. Los fanalis llegaron rápidamente para apoyarla.
-¿Por qué Titus no está aquí? ¡Con su habilidad sería fácil derrotarlos!-Myron.
«-Esperaba que encontrara una respuesta al lado de los seres que ama, pero esto es tan cruel. ¿Qué se supone que debo hacer? Ahora mismo estoy tan pérdida.»
Una mariposa dorada se poso en su hombro.
«-Gracias por todo Sheherezade-sama...mami.»
«-¡TITUS!»
Y se desvaneció como si no hubiese sido más que polvo en el viento.
-¡Waaaaahh!
La rubia enfureció y empleó cuanta habilidad le fué posible, recordando a la deslumbrante magi que peleaba hombro a hombro con su primer candidato. La fundadora del gran Imperio Reim.
...
En el campo de batalla principal.
-¡¿Qué le pasa a esa cosa?!-el tercer príncipe.
-¡Es el medium!-el hijo de Solomon-¡No permitan que les toque sin importar lo que pase! ¡Absorbe el magoi!
La mayoría le miró perplejo. Ya resultaba bastante complicada la batalla, ahora, ¿cómo enfrentar a un enemigo prácticamente indestrucible? Pero algo les quedó claro. De una u otra manera terminaron involucrados en esto. Son la única barrera que separa a esa cosa del resto del mundo. Los conquistadores y Aladdin unieron habilidades con valentía pero ese ente es aún más poderoso, las heridas no se hacen esperar. El primero Alibaba que casi pierde una pierna y parte de la piel cuando este solo le tocó, lo mismo a Kougyoku con ambas extremidades inferiores y hubiese sido más sino fuese por el dueño de Leraje que al cubrirle se llevó la peor parte. El medium le tomó con una mano para soltar una masa rojiza. De inmediato Kouen con semblante imperturbable le curó al igual que a todos los heridos con Phenex, aunque por dentro estaba histérico. Una vez el menor se reincorporó, Kouen atacó con todo al maldito que se atrevió a dañarlo. Estaba fuera de si, en su vida un sentimiento le invadió con semejante intensidad. Hakuei en un descuido estuvo a punto de ser la próxima, pero Aladdin le protegió con su borg, siendo impactados los dos y lanzados brutalmente contra la tierra, donde la dueña de Paimon perdió el conocimiento. Aladdin se puso en pie y miró alterado el cielo.
-¡¿Por qué continúan con esto?! ¡¿No tienen suficiente con todo el daño y la destrucción que ya han provocado?!
...
En ese instante en el imperio Kou.
Ren Gyokuen observa divertida a través de la magia de clarividencia de Judal sentada en su trono.
-¿Cuánto tiempo sin vernos Aladdin? Bueno, aunque no lo hicimos directamente. Esa expresión de dolor te sienta de maravilla. ¿Intentas seguir el camino del arrogante rey Solomon? El hombre que conocí tan bien porque fui una de sus subordinadas-se levantó y cogió su báculo que entregó uno de los miembros de Al Thamen-¡Veamos el rumbo que toma el destino! ¡Es nuestro deber presenciar como los magis de Alma Toran que somos! ¡Contempla la magnificencia de nuestro padre! ¡Ja ja ja ja ja!
...
El príncipe de Alma Toran luchaba prácticamente solo, sus aliados caían y volvían al enfrentamiento una y otra vez pero estaban el limite, incluso más allá. De continuar así morirían.
-¡Basta!-el peli azulino.
Un haz de luz partió en cielo por la mitad golpeando de lleno al medium, Alibaba que en pleno aire se quedó sin energía y se desmayó durante unos segundos. Cerró los ojos confiando en que sus compañeros serían capaces de hacer lo que el ya no, cuando sintió que alguien le tomaba entre sus brazos.
-¡¿Mo-mo-mo-Morgiana?!
-¡Si! Alibaba-san.
-¡Luces tan distinta!
-Es porque quiero ser como Aladdin y tu.
El magi por su parte miraba más allá, a los recién llegados y el que lanzó semejante ataque.
-¡Sinbad-ojisan!
Se acercó con rapidez y emoción, a punto de darle un abrazo este retrocedió.
-Que no se te olvide la maldición que me puso Judal.
-Se me pasó.
-Lo noté.
-¿Qué haces aquí?
-Evito una guerra.
-¿Lo sabías?
-Gracias a dos personas que se dieron cuenta y me lo informaron.
-¿Uh?
-Hola-un rubio-Es todo un honor conocerte al fin Aladdin. Soy Yunan, el magi de la gran falla.
-Ah, mucho gusto.
El pequeño se preguntó si era idea suya pero tuvo la impresión de que no le era del todo grato al recién llegado.
-¡Aladdin-kun!
-¡Yam-san! ¡También estas aquí!
-¡Y no solo yo!
Parte de la alianza de los siete mares, específicamente los líderes de Heliohap, Sassan y Artemyra, al igual que Drakon, Yamuraiha y Sinbad. Los dos últimos bajaron a tierra firme, más que nada porque el rey quería ver la condición de su novio. Una vez le tuvo enfrente no se la pensó para tomarle entre sus brazos con entusiasmo.
-¡¿S-Sinbad-san?!-sonrojado.
-Oh Alibaba-kun, ¿cómo se te ocurre involucrarte en semejante peligro? No tienes idea de lo preocupado que estuve todo el camino. La angustia casi me volvió loco. ¿Cómo se supone que continue si me dejas?
-L-lo siento. Pero no podía simplemente cerrar los ojos cuando todo un país. No, el mundo entero corre peligro.
-Lo sé-le tomó del mentón-por eso te amo-y besó sus labios con suavidad.
Le liberó aunque no sentía deseos de ello y se giró en dirección al enemigo.
-No invadir ni ser invadidos, es el lema de Sindria. Pero no permitiré que extreminen las millones de vidas de inocentes en el planeta. ¡Definitivamente les detendremos! ¿No es así mi amor?
-P-pero ya no...
-Tenemos otra oportunidad, la última-el líder fanalis que recién llegaba.
-¿Qué quieres decir?-el hijo de Solomon que descendió en compañía de su profesora.
-Sheherezade-sama planea utilizar su máxima magia extrema-dijo al borde de las lágrimas.
En ese instante el niño lo entendió, pues todos recobraron la vialidad al tiempo que una gran calidez se extendía en sus corazones.
«-Lamento ser tan egoísta Aladdin, pero como le dije a Titus, no tenemos mucho tiempo. Si puedo darles aunque sea un empujón lo haré gustosa. Confío en que tu candidato y tu puedan construir un futuro lleno de paz, en donde las personas puedan sonreír libremente. Donde cosas como la esclavitud y las injusticias no tengan que verse todos los días. Entiendo que con ello solo pongo más peso sobre tus hombros. Pero confío en ti. Ni yo tengo idea del porque...y nada tiene que ver el que te consideres diferente. Para mi eres como todos nosotros, el importante amigo de mi hijo. No, más que eso. El en verdad te ama y lo sabes. Gracias por brindarle la más grande felicidad...»
«-¡Sheherezade-san!»
No recibió respuesta.
-No desaprovechen su poder-Muu.
-¡Jamás!-Aladdin lleno de valor.
Una vez que se estabilizaron, el grupo volvió al ataque. Los príncipes del Imperio Kou, la Alianza de los siete mares, Alibaba y todos los contenedores familiares rodearon al medium y usaron la habilidad más poderosa, entre ellas varias magias extremas. Hubo un gran estallido así que todos retrocedieron por precaución. Pero cuando el polvo se disipó, pudieron contemplar incrédulos que aquel estaba intacto.
-¡¿Qué es invencible?!-Alibaba ligeramente histérico.
-¡UGUUUHH!
El medium llevó las manos a la cabeza a la vez que se retorcía.
-¿Qué le ocurre?-el hijo de Solomon.
-Parece que el ataque de recién provocó una confusión en su interior. Tenemos que aprovechar la abertura.
-¡Yo lo haré! ¡Con la sabiduría de Solomon puedo entrar!
-¿Tienes idea de quien lo invocó? Es probable que esa persona esté atrapada.
-El director.
Su tutora le miró desconcertada. Él alzó su flauta.
-¡Sabiduría de...!
-¡Espera! ¡Llevame contigo Aladdin-kun!
En sus ojos se aprecia preocupación y dolor, por lo que afirmó. Le tomó de la mano y repitió.
-¡Sabiduría de Solomon!
Ambos perdieron el sentido y fueron sostenidos por Morgiana la mujer y Alibaba el otro, les colocaron cómodamente en la arena. Solo les queda esperar que el plan resulte.
...
En el interior del medium.
El par caminaba por un corredor de mármol, elegante pero helado como el solo. Guardaron silencio mientras buscaban algo, hasta que se toparon con Mogamet que les daba la espalda y una figura dorada que le cogía de la muñeca como si le estuviese deteniendo.
-Deberían marcharse. Este lugar el peligroso-el hombre.
-¿Por qué director?
-Al final fui un necio que no supo lidiar con el pesar, dolor, rencor y remordimientos. Deseaba llevar a los magos a un mejor futuro y solo lleve a la muerte a miles de almas inocentes. Entiendo si no pueden perdonarme, por eso no puedo volver con ustedes.
-¡¿Así que te vas a rendir sin más?! ¡¿Sin enfrentar las consecuencias de lo que hiciste?!
-¿Yam-san? No deberías hablarle de esa manera a tu abuelo.
-¡Ese hombre me secuestró!
-¿Eh?
-Es verdad-admitió.
-P-pero creí que...
-Yamuraiha nació en palacio. En esa época los Musta'sim comenzaron a "limpiar" el reino. ¿Tienes idea de lo que le hubiesen hecho a una linda niña con tus características?
La aludida apretó su mediador.
-Me hubiesen asesinado-con amargura.
-Aún así, no tenía el derecho para decidir tu futuro. Te hice daño y lo lamento.
-¡No es verdad! ¡Estoy agradecida! ¡Siempre quise decírtelo pero no tenía idea de cómo!
-Ya veo-sonrió-parece que no solo causo estragos.
-¡Usted es un hombre maravilloso!-el pequeño-¡Le dije que solo era digno de ser un rey para los magos! ¡Pero no es verdad! Fui severo sin razón. Usted en verdad quería que todos fueran felices, no supe entenderle.
-Aladdin. Tienes razón. Me cerré tanto a los problemas de los magos que no me di cuenta que los demás también necesitan y merecen respeto. Les trate como simples objetos. Nada justifica mis acciones. Ahora comprendo que nadie está por encima de otro. Por desgracia es demasiado tarde.
-¿Por qué?
-No puedo regresar. El rukh oscuro...ya no tengo un cuerpo al cual volver.
-¡Eso es...!
-Lo justo. Como magi seguramente estas al tanto de la identidad de todas las almas que nos rodean-asintió con tristeza-Son todas aquellas personas a las que no les di un lugar, a las que prive de un futuro. ¿Podrías hacerme un favor?
-¡El que sea!
-Encuentra la manera convertir el rukh negro en blanco, los que cayeron por mi culpa, deben volver al origen.
-¡Lo haré se lo prometo! ¡No importa lo difícil que sea!
-¡Es hora de irme!
-¡Director!
-¡No!
La mujer que corrió a su encuentro, pero fué detenida por algunas ramas que invocó el mayor.
-Aún son muy jóvenes. Disfruten de la vida Aladdin, mi linda Yamuraiha.
-¡Yam-san! ¡Debemos irnos! ¡Tu también!-al ente brillante, pero este negó-¿Qué?-y entendió finalmente que no pertenece a este mundo. Sus orbes se llenaron de lágrimas-¡No es justo...! ¡TITUS-KUN!
Todo se volvió extremadamente luminoso, luego despertaron en el mundo real. El hijo de Solomon se reincorporó deprimido y agotado tomando asiento en el suelo para sentirse mal de inmediato al ser testigo del llanto incontenible de su tutora.
«-Dije que no permitiría que uno solo volviese al rukh, les fallé a todos. No soy más que un mentiroso.»
-Aladdin-su candidato que le extendió la mano sonriendo.
-Ali...ba...ba...kun...
-Bienvenido-la fanalis.
-¡Que injusto me ganaste!
El niño sonrió de manera hermosa y chocó puños con sus amigos, un poco de paz luego de tan brutal enfrentamiento.
...
Sphintus al igual que otros usuarios de la magia de octavo tipo busca heridos por todos lados, poco le falta para hacerlo debajo de las piedras. Fué así como llegó al sitio donde poco antes el director recolectaba la energía del pueblo. Se topó con Marga inconsciente y le tomó en brazos.
«-¿Qué hace aquí? No es un lugar precisamente seguro ni de fácil acceso. Además siempre está con...oh por dios...no...puede ser...»
-¡Titus! ¡¿En dónde estas?! ¡No es el mejor momento para una de tus bromas de mal gusto!
Dió algunos pasos hasta tropezar con algo que por poco le tira, aunque igual se arrodilló perplejo.
-¿Titus?-a la osamenta-¡¿Qué rayos sucedió?! ¡Dijiste que no querías morir! ¡¿Entonces que significa esto?! ¡RESPONDE!
Dejó salir las lágrimas a su entera voluntad. Aún si no se llevaban del todo era un importante amigo. Cuando su pecho comenzó a doler respiró profundo y tomó los restos con cariño metiéndoles a un pedazo de tela que rompió de su uniforme. Salió del sitio y cuando encontró un hermoso árbol bajó. Colocó a Marga a un lado mientras aún dormía y comenzó a cavar con las manos. Su vista se tornó borrosa por culpa de las gotas saladas. Sus dedos sangraban pero era una molestia mínima comparado a lo que habita su interior.
«-Prometo venir a visitarte cuando todo esto acabe. Por ahora tengo que asegurarme de que Aladdin está bien. Eres un idiota, ¿cómo crees que tome la noticia? Un día de estos te daré un golpe, es lo menos que mereces, porque me has hecho...muy pero muy infeliz y no entiendo la razón.»
Cogió a Marga de nueva cuenta luego de limpiar las manos con su ropa y siguió el camino que indica el brillante rukh dorado que pertenece al chico que ama. Ni ganas tiene de romper ese diminuto y frágil corazón.
...
Morgiana y los dos muchachos platicaban con entera naturalidad, cuando avistaron a un grupo acercarse.
-¡Ey Aladdin!
-¡Sphintus-kun!
El aludido se aproximó rápidamente.
-¿Qué le ocurre a Marga-chan?
-Creo que fué testigo de algo horrible.
-¿Eh?
-B-bueno, no sé como decirte que...
-Titus-kun murió.
-¿Cómo lo...?
-Lo vi hace rato, pero ya no está aquí. Probablemente esté con un querido amigo en un lugar muy lejano.
Muu que escuchó la noticia bajó la mirada sintiéndose culpable de alguna manera.
-¡C-capitán! ¡N-nos e-enviaron con m-magia de t-transferencia a...!
-Cálmate que no entiendo lo que me quieres decir.
-¡Q-que y l-luego y...!
-Ah~.
Un globo aerostático aterrizó, de este salió una persona que se acercó de a poco al grupo. Aladdin, Marga y Sphintus sintieron una de las mayores alegrías en sus cortas vidas.
-¡Titus/kun/onichan!-al tiempo.
Este miraba su entorno confundido.
-¿E-en verdad estoy vivo?
-¡Es obvio idiota!-el moreno.
El cuarteto se abrazó con intensidad separándose poco después.
-¿Cómo es posible?-el médico-Yo vi tu...
-No estoy seguro. Pero estuve en un lugar parecido a una biblioteca gigante.
-¿Estas alucinando?
-Conozco ese sitio Sphintus-kun.
-Me encontré con un enorme sujeto azul. Me dijo que era amigo de Aladdin.
Este llevó las manos a su rostro cubriendo la boca.
«-¡Ugo-kun está vivo!»
-Dijo algo así como que el mundo ahora menos que nunca podía perder su equilibrio y que enviaría a un nuevo magi. Debía ser Sheherezade-sama pero ella me cedió su lugar.
-¿Entonces ahora eres un mago de la creación?
-No sé, no creo. No soy digno de un puesto tan importante.
-Lo eres-aseguró el peli azulino.
-¿Y cómo lo sabes?
-Porque yo...
Varios comentarios fuera de lugar les interrumpieron. El peli azulino advirtió un cambio radical en el ambiente. Los del imperio Kou miraban con desconfianza a los que pertenecen a la alianza de los siete mares. Uno frente a otro como esperando la oportunidad para destruirse.
-¡Kouen-ojisan!-se acercó-¡Dijiste que no pensabas pelear!
-Con Magnostad por ahora. Pero tenía contemplado hacerme cargo de mi principal enemigo y ya que está aquí, he cambiado de opinión.
-¡Sinbad-ojisan! ¡No pueden continuar con esto!
-No deseo iniciar una guerra. Pero Magnostad sufrió severos daños. Siendo el país de origen de Yamuraiha, una de mis subordinadas no puedo abandonarles. Por eso brindaré mi apoyo para que recuperen su gloria.
-¡Este sujeto se aprovecha de la desgracia!-el tercer príncipe indignado.
-Es lo mejor para el mundo. Incluso el imperio Reim es nuestro aliado. No creo que tengan deseos de ser el enemigo de prácticamente todos los países, ¿o si?-sonrió victorioso.
-¿Es cierto Muu-onisan?
Este realizó una mueca que indica que para nada está de acuerdo.
-Si, fué lo último que hizo Sheherezade-sama antes de ir a la batalla.
-Ya veo-el primer príncipe.
«-Pide benevolencia Ren Kouen, estas en mis manos.»
-Me parece una estupenda idea.
-¿Eh?
-Siendo así-cogió al hijo de Solomon del brazo y lo tomó por la cintura alzándole para cargarle cual costal-me quedo con el magi.
-¡¿EEEHHH?!-la multitud.
El pelirojo acercó el rostro a su prisionero.
-Dijiste que me lo contarías todo, ¿o no?
-S-si-resignado.
«-¡Ojisan asusta!»
«-¡No! ¡Aladdin es una pieza importante en mi plan! ¡No puedo permitir que me lo arrabate! Eres un sujeto con el que he de tener aún más precaución. No, no es alguien a quien pueda dejar al azar. Tendré que manipularle con Zepar.»
Sus ojos brillaron una milésima de segundo a la vez que concentraba una imperceptible cantidad de magoi.
-¡Ay!
Se quejó cuando Yunan le dió un suave golpe en la cabeza con su mediador.
-Dijiste que te portarias bien-molesto.
-Ah~ supongo que no tengo más alternativa.
Se retiró el equipo djinn, pronto los demás siguieron su ejemplo y se escuchó el suspiro de alivio de varios.
En cuanto al magi fué salvado por su candidato que le arrebató de brazos de Kouen, aunque ahora Kouha les molestaba a ambos para llevarselo, aunque es más bien un juego de su parte.
Myers e Irene que llegaron con Sphintus llamaron la atención de todos.
-¡Siempre y cuando no causen problemas son bienvenidos en Magnostad! La mayoría están heridos, necesitan tratamiento y descanso-la ex militar de Partevia-pero no se esperen un trato especial porque nosotros tenemos asuntos de los cuales ocuparnos, ¿les quedó claro?
-Muchas gracias-el rey con una sonrisa falsa.
El pelirojo asintió con sinceridad en beneficio de sus hermanos.
Todos se retiraron de a poco, los de Sindria y Reim a los barcos que aún se mantienen en la costa y a los de Kou se les ofrecieron habitaciones en la academia. Fué un largo día lleno de acontecimientos dolorosos, y la mayoría tiene hecho polvo el cuerpo. Las explicaciones y demás bien pueden esperar a mañana. Más ahora que el sol no se asoma más en el cielo.
Aladdin volvió a su habitación más dormido que despierto, estaría solo puesto que Sphintus se quedará con Titus y Marga preocupado por su condición. Abrió la puerta, cerró tras de si y caminó con torpeza al lecho donde se tiró sin más boca arriba. Con la fiebre que aún tiene por culpa del veneno no puede hacer más.
...
Hakuryuu volvió al imperio Kou luego de un diálogo semi interno que dejó claro al sol negro que ha roto sus lazos con los que fueran sus amigos, Judal le acompañó y volvió a su alcoba para dormir. Pero una vez se aseguró de que nadie le vigilara volvió a Magnostad. Ahora que tienen invitados no tiene sentido una barrera. Sonrió de lado, la oportunidad que esperaba. Se infiltró sin mayor problema en la academia encontrado el dormitorio de su novio a la primera gracias a la condición de ambos como magi. Entró por la ventana y le halló en dominio de Morfeo.
«-Que torpe eres enano. ¿Tienes idea de las cosas que pueden ocurrir si vas por la vida tan vulnerable? Un sujeto perverso podría querer dañarte, alguien como yo.»
Tomó asiento a su lado y acarició los labios de este con su pulgar.
-Judal-kun...
-¿Estas despierto?
Un leve suspiro le hizo saber que no es el caso.
-Que remedio, dormido no me sirves.
Besó sus labios con suavidad en un principio para subir la intensidad poco después, cerró los ojos y se dejó llevar. ¿Siempre fué poseedor de un sabor y aroma tan agradable? ¿O se debe en realidad al tiempo que ha pasado sin probarlo? ¿Tanto así le extrañaba? Deslizó la mano derecha por la pierna hasta tomar su muslo, suave e inocente textura. La otra la pasó por detrás de la nuca para mover su cabeza y lamer y chupar su mentón.
«-Estas tan caliente enano, ¿aún tienes fiebre? Pero no es lo que quiero. Vamos a divertirnos.»
-Despierta Aladdin.
-...
-Je. ¿Entonces me das entera libertad?
-...
Recorrer con sus labios el resto resulta sencillo y tentador, pero paciencia no es algo que le sobre. Frunce el ceño y deja la intimidad de su pareja en libertad. Le mira detenidamente ahora que no halla protestas.
-Hermoso.
Como todo en su ser, aún más delicado y rosado de lo que recuerda. Se aproximó y dió una pronunciada lamida.
-Mmm...
Le sabe rico y repite la acción.
-Delicioso.
Lo introduce completamente en la boca para degustar. Ni sus adorados duraznos dejan semejante dulzor en sus papilas. Es como el vino más potente que existe. Es Aladdin quien está por completo a su merced y sin embargo es él quien se siente como su esclavo. El alma de Judal pelea constantemente consigo misma. Una parte de él aún quiere destruirlo por no estar cuando lo necesita, y otra amarle y protegerle porque entiende que no es responsable de todo cuanto le pasa. Los minutos transcurren con normalidad y el niño sigue sin reaccionar, no así la zona más sensible en su anatomía que luego del buen trabajo realizado por su novio deja escapar el elixgir perla.
-¡AAAAAHHH~!
El potente gemido del pequeño que despertó de golpe.
-¡¿Judal-kun?!-aterrado.
Este le dejó en libertad luego de tragar el líquido y sonrió.
-Hola enano.
-¿Q-qué hiciste?-incrédulo.
-¿No es obvio? Te saboreaba.
-¿Sin mi...consentimiento?
-Ah no, ni te quejes. Que estabas bien dormidote.
-Estoy cansado.
-No es excusa-molesto-además no se supone que reaccionaras así. Deberías estar un poco más cariñoso.
-Entonces si fuiste tu el que...-con cierto grado de decepción-¿Por qué? Sabes que te amo y que todo te lo daría, ¿por qué hacerlo de esta manera?
-Me lo debes.
-¿Eh?
-Los de Al Thamen estuvieron a punto de violarme. No lo consiguieron pero si hicieron cosas que deseo olvidar. Se supone que solo tu me tocaras de esa manera. Pedí ayuda ¡pero me dejaste solo!
-Judal-kun...
-¡Yo evité que Sinbad te lo hiciera! ¡Tu puedes confiar en mi pero tu no me das nada! ¡Estoy harto de tener que rogar, suplicar y pedir! ¡Si la vida es así entonces tomaré lo que quiero cuando se me de la gana!
-¿Me odias?
-Si fuese el caso estarías muerto. Te amo, por eso-sonrió divertido-te voy a violar.
-¿Qué te hace pensar que lo voy a permitir?
-No tienes la energía suficiente para evitarlo.
-No podré perdonar algo así.
-Oh, estoy seguro de que lo harás-delineó sus labios con el índice-porque eres el ser más lindo y tierno que existe y eres todo mío.
-No lo hagas...
Este invocó una cuchilla de hielo filosa y corto su ropa hasta dejarle desnudo. Sin darle tiempo para reaccionar ató sus manos al respaldo con los restos de tela.
-Y para evitar confusiones, no es una broma.
-No. ¡No por favor! ¡Tu no!
El mayor mordió bruscamente un pezón haciéndole sangrar ligeramente.
-¡Waaaaahh!
Judal le tomó del mentón deleitándose con sus lágrimas.
-Si, es justo la expresión que quería ver.
-Judal...kun...no lo hagas. Te amo, en verdad lo hago. No rompas mi corazón de esta manera...por favor.
-No me importa-repitió la acción con el otro.
-¡Waaaaah! Ah ah ah alguien...ayúdeme ah ahh.
-Quizá tengas suerte y alguien venga por ti, también podría pasarte como a mi. Será divertido saber que ocurre, ¿no crees?
-¡NOOOO! J-Judal-kun...
-Es horrible, ¿verdad?
El mayor le tomó del mentón y adentró la lengua en un contacto que está vez no fué correspondido. Presa del pánico el niño le mordió, al salir el oráculo devolvió la agresión. Cuando la sangre de uno y otro se mezcló, las mariposas doradas y oscuras revolotearon con furia a su alrededor y mostraron los sueños premunitorios de uno al otro. Se miran estupefactos.
-¿Voy a cambiar al enano por Hakuryuu? ¿Te convertirás solamente en mi amante, un juguete?
-¿Te a-asesinaré?
-Soy un maldito bastardo. Aún con todo el dolor que te causo, piensas en mi.
-Te amo.
El joven se acercó para susurrar en su oído.
-Dije que tengo planeado violarte-el otro tembló-lo cierto es que no puedo llegar tan lejos. Lo he intentado creéme, y en verdad estoy molesto contigo. Pero después de todo eres mi querido enano.
-¿Eso quiere decir...?
-Lo has visto, estar a mi lado no te hará bien, pero tampoco tengo la voluntad para dejarte ir. Si no puedo violarte, haré que otros lo crean para que te protejan de mi.
-¿Qué? Pero no quiero...
-Es lo mejor. No importa que tan alejados estemos, siempre voy a pensar en ti. Vuélvete fuerte y cumple tu predicción. La muerte es un mejor destino que un futuro en donde no dejo de hacerte llorar.
-¡Es lo que haces ahora!
-Nunca fui bueno involucrando sentimientos.
-¡No lo hagas! Estoy seguro de que juntos encontraremos...
-Juntos, ese es el problema-sacó la botella con el restante líquido zafiro, el menor se tensó-Es poco pero hará que pierdas el sentido, bébelo.
-No.
-¡Hazlo!
-¡Que no!
Judal le cogió con fuerza de la quijada, apretando para que separase los labios, pero en todo momento Aladdin se resistió. No fué hasta que metió de a poco su índice, el cual el chico mordió que consiguió su objetivo. Los ojitos azules se llenaron de lágrimas y sin dudar un solo instante le hizo tragar el contenido.
-¡Waaaaahh! ¡Arde, me quema, duele! No, no me dejes Judal...
Y se desmayó. El sacerdote acarició con suavidad las mejillas y limpió el llanto con sus pulgares para depositar un tierno y respetuoso beso en la frente, el también tenía deseos de llorar pero se contuvo.
-Es el último enano, Aladdin. En verdad te amo.
Judal apareció su lanza y sin más se cortó el cuello derramado gran cantidad de sangre sobre el miembro de su amado, satisfecho con el resultado le cubrió con la sábana. El rukh le sanó en cuestión de segundos.
«-Tal y como lo suponía, no soy más que un monstruo. Adiós, enano.»
Se fué, Aladdin se quedó llorando aún inconsciente.
-Judal...kun...
Llamaron a la puerta con fuerza.
-¡Aladdin! ¡¿Estas bien?! ¡Te escuché gritar!
Al no recibir respuesta Alibaba y Morgiana entraron luego de que está última derribara el obstáculo. Ambos palidecieron al malinterpretar la escena y con justa razón.
-¿Qué sucedió?-ella.
El conquistador rememoró su primera vez con Sinbad y no es ni de cerca lo que tiene en frente.
-C-creo que alguien...abusó de él.
-¡¿Cómo?!
«-Oh Aladdin, ¿cómo te dejé solo? Vi que estabas débil. Debí permanecer a tu lado. Soy el peor amigo del mundo. Pero te aseguro que el responsable me lo va a pagar.»
-¡Está ardiendo en fiebre!-la peliroja-¡¿Qué hacemos?!
El chico entró en pánico y se bloqueó. Hay solo una persona en su mente.
-Pidamos ayuda a Sinbad-san.
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Notas finales.
Black soul99.- Oh muchas gracias! ;~; que emoción! Oh muchas gracias! Siempre eres muy linda, intento describir lo mejor que puedo y corrijo varias veces y aún así se me van unos errores! Espero ir mejorando con la práctica je je je :). Oh y yop tengo una sonrisota cuando leo tus lindos rw. Este capítulo originalmente era mucho más fuerte, Judal en verdad iba a violar a chiquito bebé, pero estoy segura de que ni yo podría perdonarlo ;~; Aladdin debe ser feliz luego de tanto sufrimiento! Y que mejor que con un lindo juju? ;~; oh me muero de tristeza, espero llegar pronto a lo bonito, pero le cuelga ;~;. Muchas gracias por los ánimos, y si viva el JudAla!
Gracias por leer y la paciencia infinita compañeros de vicio! Nos vemos en la conti! Larga vida magi, Ohtaka-sama y a Judal y Aladdin por ser tan HERMOSOS! MI OTP! En el próximo capítulo nos separamos un poquito del manga XD porque seguimos en el arco de Magnostad. Hasta entonces! :).
