Magi pertenece a Shinobu Ohtaka-sama. Escrito en el móvil, errores son sin querer. Muchas gracias a Yayoi y a todos los que leen por el apoyo.
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Capítulo 21 Nunca le hice reír así.
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Arba no dijo más, contempló en silencio al niño que le pasó de largo, seguramente para escuchar uno de los tantos discursos del líder de los ortodoxos.
Solomon se adentró al gran salón, tan lleno de gente que difícilmente se puede respirar. Pero es al advertir su presencia que varios hombres se apartan e inclinan respetuosamente. Una vez al frente escucha con suma atención a David. Este tiene un semblante lleno de seguridad, inspira confianza y devoción, el que muestra cada uno de los seres presentes con la más increíble sumisión o interés.
-Los magos tenemos una gran misión que nos fue encomendada por el creador de este mundo. Somos los únicos capaces de utilizar poderes que sobrepasan la imaginación, la única raza que cuenta con inteligencia, es entonces nuestra obligación el guiar a las demás criaturas, encaminarlas al mejor futuro que su obtusa mente pueda comprender. Para que no se hagan daño. Evitar que una especie se extinga por su propia estupidez. Somos distintos, especiales, ¡únicos!
Cada palabra estaba destinada a envenenar el corazón de su público, ese pequeño niño de ojos crueles y sombríos uno de ellos. Para él lo dicho por ese sujeto es la más grande y absoluta realidad.
«-Soy especial. Los magos lo somos, no existe obstáculo alguno que pueda frenar nuestro crecimiento. Llegaremos a la cima, nos haremos con el control del mundo. Porque es el deseo del creador. Aquel que se rehuse debe ser eliminado.»
-Es una sagrada tarea-continúa David-nuestras acciones son la bendición que se extiende por la tierra. Que nuestros pasos sean firmes, que los bastones apunten a todo aquel que solo gasta oxígeno al respirar y nuestra magia purifique lo que nos rodea.
Una vez finalizó se retiró en medio de alabanzas, el infante se inclinó, como un seguidor más ante el sujeto que no le prestó atención, como nunca hace, el que ignora por completo su existencia. Pero eso no es algo que le preocupe, entiende que David es alguien con múltiples ocupaciones. Para obtener aunque sea una fracción de su tiempo ha de ganarlo, ¿y cómo? Del modo en que lo hacen todos, volviéndose uno de los mejores, indispensable. Es por ello que prácticamente se la vive encerrado en la biblioteca, memoriza los hechizos más complejos que existen hasta ahora. Usar la habilidad encomendada por el creador es complicado, se desconocen aún muchas cosas. Un error podría ser fatal para quien la emplea e incluso contando con los medios genera una considerable carga al cuerpo. Es por ello que debe entrenarse. Una adecuada condición física disminuye el riesgo.
Solomon coge una pesada enciclopedia. Toma asiento en el piso que es por mucho su lugar favorito y pasa las hojas cuidadosamente. Una sutil sonrisa se dibuja en su rostro y es entonces que los zafiros adquieren un encantador brillo, aquel que jamás ha tenido testigos. Coleccionar y almacenar conocimientos es increíble. Llena de una extraña calidez ese sitio en su pecho al que todos llaman corazón. Su atención se centra por completo en el texto.
"Los humanos forjan vínculos. Se agrupan en familias, generalmente con dos hijos, un padre y una madre."
Las joyas azulinas quedaron clavadas en la última palabra. No tiene recuerdo alguno de la suya pero sabe que la tuvo porque de algún lado salió, aunque a su corta edad no comprenda del todo como se conciben los bebés. Alguna vez le preguntó a los mayores por ella pero lo miraban incómodos y terminaban por decirle que de nada le servía escuchar la historia, como si fuese algún tipo de crimen y pecado. No insistió más pero ahora, algo oprime su pecho.
«-¿Qué significa esta debilidad que me hace sentir tan mal?»
Aún si interroga a Arba no le ayudará porque ella estuvo en otro lugar, llegó el año pasado para cuidarle, para hacer de él un magnífico soldado a la disposición de David. Niega repetidamente con la cabeza, las dudas y confusión nos alejan del objetivo. Lo que sea que crece en su interior debe ser eliminado, antes de que sea tarde. Bota la enciclopedia por ahí y coge un libro de artes marciales. Sonríe divertido.
«-Quizá la próxima vez le sea más difícil a Arba el derrotarme.»
...
Solomon va por un pasillo con el rostro ensombrecido. Hoy cumple seis años y si bien no es algo que merezca celebrarse, al menos le han dicho, no esperaba tener un brazo roto. Le molesta y más considerando que fue culpa de su falta de pericia, de su estupidez. Debió advertir que su tutora realizaría una finta y que le daría una patada en el abdomen, tan potente que le estrelló brutalmente contra la pared y al no contar con la mejor posición, he ahí las consecuencias. Odia que ella se acercara corriendo con expresión desencajada, aterrada. Se sintió tan débil e inútil. ¿Sus esfuerzos en dónde quedan entonces? Esta como al principio o peor, la brecha que le separa de su objetivo es cada vez más grande y sin importar lo que haga parece compensarla. Puede estirar sus brazos y piernas en su prisión invisible y no llegará a ningún lado.
«-Maldición. ¿Desde cuando soy tan patético? Llorar es para los perdedores. Seré el mejor, el próximo líder.»
Hizo presión en su brazo y estuvo a punto de gritar cuando en un arranque de autosuficiencia acomodó el hueso en su sitio. Los dirigentes no necesitan de nadie. Si se encuentra en aprietos ha de valerse de su habilidad. Fabricar e inventar las respuestas que no tenga.
...
Solomon ha cumplido los diez años. Del niño que leía entusiasta cuanto se le pusiera enfrente, nada queda. Es un ser de mirada dura y hostil. De grandes habilidades si, pero cuestionable integridad moral. No tiene problema en herir a los pertenecientes a otra especie que no sea la humana. Gracias a ello se ha forjado una gran reputación, estando solo detrás de David.
Arba aún práctica con él, con entera normalidad como si no hubiese notado el abrupto cambio, o no quisiera hacerlo. ¿Qué puede hacer después de todo? Su amo cuenta con un elevado estatus y ella es tan solo su sirvienta, aunque no parece tener problema con ello.
El chico llega al cuarto de armas en busca de una espada, una increíblemente afilada que pueda decapitar con un mínimo esfuerzo, entre más letal mejor.
Sus dedos se desplazaron por la hoja de una delgada, de unos cuarenta centímetros de largo. Le sedujó y tomó con ambas manos para blandirla. Sonrió al escuchar el sonido limpio que emitió al cortar el aire.
-Señor-un mago a su espalda-David solicita su presencia. Con su permiso, me retiro.
Dejó el arma, una elección precipitada y descuidada puede significar la ruina. Y su atención se dispersó en cuanto su objetivo llegó por voluntad propia. Llegó al despacho de este y tocó la puerta.
-Adelante.
Entró y cerró tras de si. Se quedó de pie sin emitir un solo comentario, ocultando el nerviosismo del que es presa. No puede fallar, no ahora.
-Me han llegado relatos de tus múltiples hazañas.
-Nada fuera de lo normal.
-Vamos, ¿con quién crees que hablas? No puedes engañar a mis ojos. Has crecido y muy bien por cierto. Tal vez sea el momento para dejar de pensar en ti como un mocoso. Has demostrado ser merecedor de tal privilegio. Como sabrás, hay entes que se rebelan a someterse. Tan egoístas, su falta de intelecto les impide ver que solo queremos ayudarlos. Se sacrifican y mueren sin sentido. Por ello debemos derrotarlos, expandirnos para erradicar las amenazas que atentan contra la paz que nos ha llevado ochocientos años construir.
-Estoy de acuerdo.
-Por ello. Dejo en tus manos al que más problemas me causa. Desconozco su nombre pero las ideas que tiene son erróneas y se niega a inclinarse ante nosotros. Es difícil llegar a su guarida por lo que no tengo más información. ¿Me traerás su cabeza?
-Si.
-No me interesa el tiempo que demores, incluso si son décadas, solo hazlo.
-Como ordene.
-¿Cuántos hombres necesitas para que te apoyen?
-Trabajo mejor solo.
-Igual yo-sonrió.
...
Solomon volvió a su habitación, no se molestó en preparar equipaje alguno porque lo considera innecesario. Solamente toma su bastón divino, aquel que le permite utilizar el poder concedido a ellos por el creador y se dirige rápidamente al sitio indicado por David. Una vez ahí se sorprendió al encontrarse una grieta enorme, con una longitud de kilómetros, imposible de calcular a simple vista y su profundidad es tal que no alcanza a divisar el fondo. Respiró hondo, colocó su mediador en el cinto y se dispuso a bajar tomado de las piedras que constituyen el terreno. Podría usar magia de levitación pero tiene dos grandes motivos para no hacerlo: si se le agota la energía antes de llegar al fondo morirá de una forma nada amigable, por si fuera poco no domina la técnica. A su parecer no debería ser tan complicada, es cuestión de manipular la gravedad pero teoría y práctica son temas distintos y los conjuros de David demasiado complicados para la mayoría. Al grando que le han hecho preguntarse en más de una ocasión si hay algún motivo oculto o ese hombre es el más grande erudito de la historia.
«-¿Desde cuando exactamente es el líder de los ortodoxos? Nadie parece atinar con la fecha, ¿por qué?»
El terreno se vuelve inestable conforme avanza por lo que decide dejar de lado los cuestionamientos y aplicarse a la tarea. Un paso en falso bien podría significar que se haga papilla y no necesariamente de forma instantánea.
Aún en semejante peligro se negó a sentir miedo, como si su vida no le importara en lo más mínimo y es probable que fuese el caso. De matarse difícilmente encontrarían su cuerpo, se quedaría ahí, en medio de la nada. Nadie llevaría flores a su tumba.
«-¿Quién lo haría de todas maneras? ¿Mi padre?»
Casi rió por su pensamiento.
Pasaron varias horas desde que inició el descenso y no parecía llegar a ningún lado.
«¿Esto siquiera tiene fondo?»
Es ahora que su resistencia física es puesta a prueba de la manera más espartana. El sudor en su frente es evidente, el agotamiento visible y sus manos están destrozadas al grado que sangran y le dificultan el agarre y del dolor ni se hable porque hace mucho se dejó la piel de las palmas. Perseverancia y terquedad son las que aún le impiden detenerse, además de que nada ganará con ello.
Sobreesfuerza a sus pulmones para meter aire, hasta ellos parecen imposibilitados de cooperar, todo se vuelve borroso a su alrededor, han transcurrido unas veintitrés horas, es bueno calculando. Se mueve por puro instinto, con valentía a pesar de todo. Es entonces que una cálida luz plateada le rodea, le asquea, repugna. Por reflejo intenta cubrir sus ojos sin importarle nada más, y se precipita al vacío.
«-¡¿Por qué lo hice?!»
Coge su bastón como puede y evoca un hechizo de levitación, con la velocidad suficiente para evitar que se matara pero no tanto como para salvarle del golpe que se llevó en la espalda al estamparse contra el suelo.
-Ah~.
Suspiró aliviado para luego sorprenderse de ello.
«-¿Es que acaso me asusté? No, es imposible.»
-¿Te encuentras bien muchacho?
Se reincorporó en segundos para buscar el origen de la voz, nada a excepción de una luz cegadora, la culpable de su actual estado.
-Será mi imaginación-se encogió de hombros.
-¿Te encuentras bien muchacho?-repitió.
-¿Quién eres? ¿Por qué no te muestras?
-Invades mi hogar y ¿todavía tienes semejantes modales?
«-Su, ¿hogar?»
-¡Eres tu! ¡Dile adiós a la vida!
Aún no la halla pero el sexto sentido apunta a ese fastidioso brillo que le lástima sin saber por qué. Es tan reconfortante que le enferma.
«-Da igual si no puedo llevarle su cabeza, sus cenizas serán.»
Apuntó el arma y recitó el conjuro más potente que conoce, acto seguido un rayo se dirigió a él, logró cubrirse con su borg pero aún así se estrelló brutalmente contra las piedras luego de que este se quebrara, para finalmente perder el sentido.
...
Los zafiros se abrieron de a poco, su dueño movió un poco la mano derecha buscando un punto de apoyo para ponerse de pie, pero de inmediato una grotesca punzada de dolor perforó hasta su última célula, sólo no emitió un alarido porque se atoró en su garganta seca.
-Fuiste demasiado imprudente.
«-¿Quién?»
Cerró los ojos de nueva cuenta en lo que suponía era un nuevo desmayo pero no fué así. Aunque si sufre de una debilidad nunca antes experimentada. Algo recorre su cuerpo con suavidad aunque le es imposible adivinar que es. Al principio se muestra renuente para posteriormente admitir que es agradable, al menos es lo que se dice a si. Se entrega dócil a ello y se queda dormido. Es la primera vez en su corta vida que las imágenes en su cerebro se muestran en brillantes y acogedores tonos pastel. Las tibias lágrimas resbalan por sus mejillas y se encoge, se abraza y convulsiona debido al repentino hipo.
«¿Por qué?»
-Me duele tanto...
-Todo está bien pequeño humano.
-¡No, no lo está! ¿Es que no lo entiendes?-se reincorporó con trabajo-¿Qué me hiciste?
-Nada.
-¡Deja de mentir! No estoy herido porque si.
-Ja ja ja-con suavidad-eso en realidad fue tu culpa.
-¡No es un juego ni un chiste así que no te rías!
-¿Por qué odias tu existencia?
-Que yo...¿eh?
-No te entiendes a ti mismo, ¿cómo esperas entenderme?
-¿Quién dijo que quiero hacerlo?
-Porque me cuestionas.
Solomon quedó clavado al piso, sin argumentos y desconcertado.
-T-tengo una misión...
-¿Estas dispuesto a perder la vida por ello?
-Si, no, no lo sé-contempló sus manos aturdido-ya no.
-Eres muy pequeño. Expande tus horizontes y abre tu corazón.
-Imposible.
-Regresa algún día, no importa si es para atacarme, al menos yo escucharé aquello que escondes.
-¿Eh?
Los párpados del chico le pesaron demasiado de un segundo al otro y sin poder evitarlo se desplomó, pero aquel ser le atajó antes de que se hiciese más daño. Una suave ráfaga de viento acarició el rostro de Solomon.
«-¿Quién le haría semejante barbaridad a un niño tan hermoso? Eres valiente e intrépido como pocos, solo necesitas hallar al verdadero tú.»
...
-Señor, señor.
Un mago removió al de pelo azulino hasta hacerle reaccionar.
-¿En dónde estoy?-confuso.
-En la gran falla. Le encontramos inconciente. Fue casualidad porque volvíamos a casa. Está herido pero no de gravedad, ¿necesita que le ayudemos a terminar con el trabajo?
-Yo...no. Exterminé por completo al incordio.
-Me alegra, habrá que dar las buenas nuevas.
«-Regresa algún día.»
-Así lo haré.
...
Solomon informó a David sobre el fallecimiento del objetivo. Este le felicitó con apatía y advirtió que le visitaría más tarde sin darle la más mínima explicación.
El niño tomó una ducha y volvió a su habitación. Se lanzó al lecho y se entregó al merecido descanso que su extenuado cuerpo le pide a gritos.
...
David entró sin pena ni gloria a la habitación de su vástago, sin anunciarse. Como el amo y señor de todo cuanto existe. Cerró la puerta y puso el seguro al ver que el chico dormía. Se detuvo al pie de la cama y desplazó su mirada por el contorno ajeno.
«-Siendo honesto no esperaba verte otra vez. Pero en verdad has crecido, te deseo, quiero poseer lo que significas, tu misma existencia.»
Se colocó a un lado del joven y tocó con lujuria sus labios, le complació escuchar el delicioso suspiro que escapó de ellos. Es claro que no iba dirigido a él pero qué más da. Los dígitos se desplazan por el ropaje, abriendo la prenda superior para descubrir el hermoso e inocente torso infantil. El mayor se relamió, admirando al antojable par rosado que ansía morder y destruir. Acerca el rostro y da una pronunciada lamida que abarca desde el mentón y cuello, pasando por el pecho y pezón izquierdo hasta el vientre para finalmente adentrarse en el ombligo y embestirlo una y otra vez con la lengua. Deja un delirante y adictivo sabor en sus papilas. Es por momentos como este que se regocija de no considerarle como miembro de su familia, aún cuando lo es y no pueda negar la realidad.
-Mmm...
Aquel gemido erizo la piel de su espalda. Vaya que ese niño puede ser increíblemente sensual cuando se lo propone.
Sus manos se deslizan por el torso de Solomon hasta posarse con total cinismo en sus pechitos, los que estruja y frota con crueldad. Su miembro cosquillea, extasiado al saber que toca algo prohibido, que la atención al cuerpo de su hijo es una aberración y que su inconciente víctima nada puede hacer para defenderse.
«-Deberías poner más atención a lo que bebes.»
Porque un simple jugo de fruta le otorgara con facilidad la oportunidad de ultrajarle y robar aquello en Solomon, ¿el qué? No tiene la certeza. Solo adivina que volvió con ello de aquella misión suicida.
Le despojó por completo de la ropa y tomó su muslo derecho, besandolo y haciéndose paso entre sus piernas, las que quiera o no admitir son hermosas. La extremidad libre reposa olvidada, de momento y con suavidad en el lecho, en una posición algo forzada. David toma la intimidad de su hijo que es inesperadamente tierna y roza con su índice la punta, una y otra vez con movimientos circulares. Añade segundos más tarde el pulgar, apresadole entre ellos y pellizcando para su propia satisfacción. Pero Solomon no parece reaccionar a ello así que toda la mano de su padre se desliza por la zona, para engañarle y hacerle creer que penetra algo, para que cobre firmeza y se corra, para que David beba la pureza que solo brinda aquella tontería llamada amor. David arruga el entrecejo y chasquea la lengua frustrado. Ha estimulado a Solomon de tal manera que le ha herido, el miembro de este tiene claras señas del abuso pero a pesar de ello no le da lo que quiere, lo único que le interesa. Es como si se negara a satisfacer sus órdenes. Furioso le da una bofetada que le rompe el labio e intensifica el movimiento en la zona baja del mejor.
-Eres un muñeco, estás vacío. Harás lo que quiera cuando te lo indique.
La calidez de un líquido jugueteó por los dedos del hombre, sonrió. Pero la alegría fue pasajera al percatarse de que era sangre. Hastiado le dejó en libertad y se puso de pie.
-Ni para eso sirves.
Y se marchó.
Los zafiros se abrieron poco después. Solomon se cubrió como pudo con la sábana y se dobló sobre si mismo al no soportar el ardor en la zona más sensible de su anatomía.
«-Tenía tanto miedo, ¿qué quería? ¿Por qué? ¿Qué me hizo?»
Llevó la mano al rostro para cubrir su boca. Las náuseas se agolparon con intensidad y estuvo a nada de volver el estómago varias veces. Afortunadamente no ocurrió pero todo le exigió un esfuerzo sobrehumano que le hizo desplomarse sobre la cama, víctima de una increíble fiebre a la que no pudo dar explicación. Sus labios se separaron aún inconciente para pedir ayuda pero, ¿a quién?
...
En la cumbre quedaron todos perplejos. Las miradas y rostros atónitos abundaban a excepción de unos cuantos entre los que se cuentan Ren Kouen, Koumei, Sinbad y Yunan. Alibaba tembló ante la escena, queriendo decir algo sin saber con exactitud cómo.
-¡¿Estás loco?!-fue Olba quien acabó con el incómodo aire sepulcral-¡¿Cómo se te ocurre mostrar cosas como esa?! ¡Poco más y lo viola!
Aladdin le dirigió un gesto apático que se le antojó cruel y que se clavó hasta el fondo de su alma cual daga, a la que dieron un giro para hacer más profundo el orificio de entrada.
-La vida está llena de buenos y malos momentos. Para entender una historia es necesario conocer todos y cada uno de los aspectos. Los traumas no se dan al despertar con una sonrisa por la mañana. Las pesadillas no se borran al limpiar las lágrimas. Los sentimientos no llegan solo con palabras-se interrumpió algunos segundos-y tus acciones pueden quedar en el olvido.
-B-bueno no digo que sea el peor método pero...¿qué sentido tiene mostrarnos lo que ese enfermo casi le hizo al pobre?
-¿Crees que me alegra su sufrimiento? ¿Qué para mi es grato este "espectáculo"? Lo ven gracias a mi sangre que guarda la información. No tengo control sobre lo que pueden y no observar. Así funciona la magia, no siempre tienes oportunidad de seleccionar. ¿Querías una historia rosa? Si lo fuera no estaría tan preocupado por el destino del mundo, ¿no te parece? ¿Piensas que ha sido fácil llevar ese peso en mis hombros?
-N-no lo creo pero...
-No entiendes, él tampoco, nadie...¿cómo espero que entren en razón si ahora me siento más solo que nunca? Si...ya no tengo nada.
-¡Aladdin!
Su candidato le removió con fuerza de los hombros, al principio no le hizo reaccionar pero su desesperación fue tal que lo consiguió, sin embargo le clavó las uñas accidentalmente hiriendo su delicada piel.
-¡Así no eres tu! Si, soy despreciable por exigir tanto cuando es evidente que no estás bien. Pero...¡te hundes! ¡Te estas perdiendo en un sitio que pretende arrancarte de mi lado! ¡Y no lo voy a permitir! Aladdin es un niño amable, sonriente, dulce, maduro e infantil. ¡Es mi mejor amigo! No tengo idea de qué te ocurrió pero ¡vuelve! ¡Me importas! ¡Me importas mucho! ¡Me lleva aún te amo!
Sin pensárselo mucho, el conquistador le besó, como nunca antes. Depositando un centenar de sentimientos en un fugaz contacto. El que hizo hervir la sangre de Sinbad porque su relación fue más como un remplazo. Que pintó la decepción en los ojos de Jafar que odia no tener su valentía. Que entristeció a Morgiana porque sabe que no llegarán a ningún lado en cuanto a romance se refiere. Y más, muchas más emociones que se manifestaron en miles de mariposas doradas que volaron en dirección al magi de Alma Toran. Bailaron a su alrededor para consolarle. Su mirada, aún ida recobró de a poco su brillo. Ante el testigo más cercano que ahora solo le toma de la cintura. Aladdin curvó su boquita y dejó salir las gotas saladas con violencia. Se aferró al ropaje del mayor con ahinco y se desmoronó por completo entre sus brazos.
-¡Buua Alibaba-kun, ya no me ama!
-Vamos-sobó gentilmente su espalda-seguramente tiene solución.
-Terminó conmigo y...es amante de alguien más...¿qué se supone que haga? Me duele mucho...
-¿Eh? Yo...
El dueño de Amón se sintió como todo un imbécil. Intentando animarle sin conocer la situación. Porque el mundo le ha exigido tanto a alguien tan frágil. Siempre ha de sacar fuerzas de su herido corazón para ser el apoyo y guía de otros, cuando tiene solo doce años. ¿Cómo encontrar una respuesta que reconstruya su realidad?
«-Si estoy confundido por mis sentimientos entre Aladdin y Sinbad-san.»
El que se haya decidido por salvar a su pueblo no implica que encontrara la solución a todos sus problemas.
-¿Tanto drama porque tu pareja te dejó?-emitió el primer príncipe imperial.
Absolutamente todos, incluido el rey de Sindria quedaron boquiabiertos. Koumei que lo disimula magistralmente al cubrir su rostro con la manga como lo haría Kougyoku no es una excepción.
-¡Eres un imbécil!-soltó Alibaba una vez se recuperó del shock.
-¿Y tú qué problema tienes estúpido unicornio? Le dije a él no a ti. Ahora que si te ocurrió lo mismo, has el favor de no inoportunar con tus tonterías.
-¡Que insensible! Y para que te lo sepas, nunca ¡NUNCA! ¡Te haría partícipe de mi vida amorosa!
-Por fortuna. Y cállate que no lo dejas responder mi pregunta.
-L-lo siento Kouen-ojisan. Soy consciente de que no elegí el mejor momento ni lugar pero...estoy destrozado.
-No lo estás.
-¿Eh?
-Eres un ser que nació con un increíble destino si, pero este elige a quien puede soportarlo. Las desilusiones, dificultades y cuanto sentimiento negativo se te pueda ocurrir forman el carácter. Tu mismo lo dijiste, no se puede "seleccionar". No te escondas tras esa máscara de fragilidad porque no lo eres. Eres un mocoso testarudo que no rinde hasta hacerse escuchar. Tienes a tu disposición a muchos de los líderes del mundo, atentos a cada una de tus palabras. Si puedes con algo así también con aquel imbécil de cabeza hueca. Solo necesitas darte cuenta.
Aladdin limpió las lágrimas con el dorso de su mano y sonrió.
-Muchas gracias Kouen-ojisan.
-Si quieres darlas continua con la historia que no tengo todo el día.
-Je je je perdón-sonrió espectacularmente.
«-Es verdad. Aún no lo he perdido. Si no significara nada para Judal-kun no habría ido por mi. Aún me ama pero es mi indecisión la que le hace actuar de esa manera y decir esas cosas. ¿Quieres que te asesine para que no tengamos que pelear más? ¿Qué te odie? Deberías saber que es imposible. Je je je eres como un niño y por eso me lastimas. Nos hacemos mucho daño pero mientras viva el sentimiento aún hay oportunidad.»
-¡Entonces miren con atención por favor! ¡La historia de Alma Toran!
-Ya no nos mostraras un intento de violación, ¿verdad?-Olba.
-Tu ser un idiota. El decir que no poder elegir que mostrar y que no. Si no gustar, largarte-Toto.
-Como te odio.
-Ser mutuo.
-Je je je.
La risa de Aladdin embargó de tranquilidad a los presentes, incluso a los que poco o de nada le conocen. Un niño misterioso que parece tener en su interior toda la bondad del universo.
...
Solomon permaneció en el lecho por tiempo indefinido, el que le pareció eterno. La debilidad ataca cada partícula de su ser. La blanca sábana se ha teñido con la sangre de su profanada intimidad, le llena de sufrimiento y agradecimiento, si; aún en esta situación se sabe afortunado. Porque ese hombre no llegó más lejos. Cierra los ojos pero dicha acción solo acrecenta los dígitos que recorren el sitio que nadie debía tocar. Respira hondo y suspira limpiando algunas lágrimas.
«-Regresa algún día.»
Y con increíble sencillez sacaron su alma de aquel pantano que pretendía engullirlo.
...
Una semana después Solomon volvió a la gran falla ya recuperado. Se paró en el borde de esta recordando como estuvo a punto de morir la primera vez. Pero no hoy porque ya no es un terreno desconocido. Se lanzó en caída libre cogiendo su bastón, con tranquilidad. Varios minutos más tarde le rodeó la brillante y cegadora luz, la que ahora parece cubrir una silueta. Empleó magia de levitación y aterrizó sin problemas con suma elegancia.
-Me da gusto saber que te has animando a visitarme.
-Pasaron algunas cosas que...
-Estas confundido.
-Algo así-renuente.
-¿Quieres platicar de ello?
-No.
-Fingir que el dolor no existe no te traerá beneficios.
-Lo sé.
-Quieres abrir tu corazón y no puedes, pobre niño.
-Si solo pretendes reírte de mi no volveré más-molesto.
-Je je je, no hay porque estar a la defensiva. No soy tu enemigo. ¿Qué te parece escuchar una historia que nadie más conoce?
-¿Y por qué tu si?
-He vivido por mucho, mucho tiempo. Antes de que los humanos tomarán el control del planeta.
-¿Eh?
-¿Deseas oírla?
-Si.
«-Lo sabía, eres un chico muy hermoso.»
-El mundo es enorme y en el habitan distintas especies: Berseker, Manticora, Centauros, Ogros, Gorgona, Ermitaños, Garuda y Humanos. Estaban dispersos en el territorio por lo que no tenían contacto entre ellos. Sus civilizaciones crecieron, las necesidades de alimento, vestido y vivienda se hicieron presentes y eso les llevo en busca de tierras más prósperas, expansión. Y fue ahí que iniciaron los conflictos. Las invasiones y batallas se dieron al por mayor. Era la supervivencia del mar fuerte y apto. Y de todos los humanos eran los más débiles, los que tenían las de perder.
-¿Cómo es posible? Somos los únicos capaces de razonar, además usamos magia.
-No siempre fué así. Y-le miró con tristeza-mucho me temo que has sido engañado. Las demás especies son tan inteligentes como ustedes. Soy una prueba de ello. Es evidente que no soy un humano, ¿cierto?-asintió-El problema radica en que se emplean distintos idiomas y no pueden entenderse. Al vivir alejados los unos de los otros desarrollaron su propio dialecto.
-¿También tu?
-Así es. Aunque soy la última de mi especie.
-¿Cómo es que puedes hablar conmigo?
-La vejez te brinda grandes beneficios al igual que la paciencia y escuchar. Si tienes la dedicación puedes aprender.
-Vaya. ¿Y cómo es que ahora las otras razas parecen no tener inteligencia? No pretendo ser grosero pero son más como animales salvajes.
-No parecen, lo son. Y ustedes tienen la culpa.
Solomon dio un par de pasos para atrás hasta que su espalda tocó la pared, le intimidó el tono severo que utilizó el enorme ser que ahora ve con claridad.
-Como dije, los humanos eran los entes más penosos, el primer objetivo de las demás especies. Una vez les exterminaran tendrían más especio y recursos, pero estos se agotarían tarde o temprano y daría inicio otra guerra. Al final solo quedarían los vencedores, los más poderosos. La humanidad entró en pánico cuando llegaron a menos de cincuenta. Alzaron las miradas al cielo y rezaron por un milagro. Ill Irah, el creador de este mundo descendió de los cielos, decidió intervenir por primera vez. Era un ser misterioso de majestuoso brillo dorado.
-"Humanos, amados hijos míos. Ustedes entienden de sufrimiento y penurias. Es por eso que sabrán guiar a sus hermanos por el camino correcto. Para llegar a la comprensión y entendimiento mutuo."
"-¡¿Y cómo lo haremos cuando no tenemos ni cómo defendernos?"
"-Les brindaré un poco de mi poder. Les otorgaré la habilidad para usar magia. Hagan de este un sitio pacífico en el que sus descendientes puedan vivir con tranquilidad."
Se elevó en el cielo y no se volvió a saber de él.
Se hizo un silencio de tres minutos.
-Los humanos desvirtuaron su misión. Aprovecharon las ventajas y sometieron, esclavizaron a los demás. Trescientos años de un reinado de terror.
-¿Cómo lo consiguieron?
-Con las grandes torres que construyeron los Gunud. Emiten ondas que privan al cerebro de su natural capacidad para razonar, cuando esta no existe solo te queda el instinto pero sin una estrategia eres presa fácil.
-Si lo que dices es cierto...David...
-No es necesario que tengas la respuesta en este momento. Aún estás confundido. Tomalo con calma, para que así no puedas equivocarte.
-Gracias. ¿Me dirás tu nombre?
-Hace tanto ya que lo he olvidado. Lo único que recuerdo es que soy un dragón.
-Ya veo.
-¿Y el tuyo?
-Solomon.
-Es hora de volver a casa, si no lo haces tendrás problemas.
-¿Puedo visitarte otro día?
-Las veces que consideres necesario mi pequeño.
-Je je je.
De a poco se derrite el hielo que tenía cautivo su corazón.
...
En la sala de entrenamiento.
-¡Voy con todo joven amo!
-¡Yo también Arba!
La castaña empuñó la espada en la diestra, inclinando un poco en posición ofensiva. Apoyó por completo el pie izquierdo y se lanzó al ataque, una violenta estocada al hombro ajeno. Este le evadió con un elegante giro para golpear su muñeca pero esta retrocedió algunos centímetros, se agachó y dió una barrida que sacó de balance al oponente que terminó cayendo de sentón.
-Eres increíble Arba, estoy tan lejos de ser un rival decente.
-No diga eso. La práctica hace al maestro, es todo lo que necesita-extendió la mano para ayudarle a levantar-Además le veo más entusiasta y decidido. ¿Le pasó algo bueno?
-A lo mejor, aún no estoy muy seguro.
-Ya veo, ¿seguimos?
-Por supuesto.
-Esta vez no tendré piedad-decidida.
...
Al atardecer Solomon vuelve a su habitación luego de ducharse. Una vez a solas se quita la prenda superior y admira en el espejo, sus dedos se deslizan con suavidad por su abdomen y los múltiples morados que han producido los golpes de su tutora.
«-Arba es temible cuando se lo propone, supongo que por eso mi padre confía tanto en ella. Normalmente me sentiría ansioso pero jamás tuve el alma tan ligera. ¿Se debe a ese dragón? Mmm entender a otras especies, ¿es posible? De pronto me dieron ganas de leer. No es muy tarde y ya no tengo pendientes por hoy, un poco no hará daño.»
Sonrió, se colocó la ropa con propiedad y se dirigió a la biblioteca. Una vez ahí miró curioso los estantes y pasó de su literatura habitual.
-Manticoras.
Lo cogió, y su vista se detuvo con tristeza en el lomo de este y la leyenda: "Manticoras, sus debilidades y como contrarrestarles."
«-¿Es que solo hay cosas así? ¿Cómo es que no me había dado cuenta? ¿Cómo logró engañarme por tanto tiempo? He sido un tonto por sentirme superior a otros, tan arrogante.»
Bajó el rostro avergonzado.
-¿T-te encuentras bien?
Se giró a la derecha, dirección de esa gentil y varonil voz. Encontró a un hombre de gesto amigable.
-Yo...
-Ah, que tonto. Soy Uraltugo Noi Nueph, pero puedes decirme Ugo-sonrió.
-Mucho gusto, me llamo Solomon.
-¿Te encuentras bien?-de nueva cuenta.
-Solamente me di cuenta de algo que no me hace feliz.
-Que mal.
-No te interrumpo más.
Dió algunos pasos hasta que el mayor le cogió de la muñeca para impedir que se fuera.
-E-estás aquí por una razón. Si no encuentras algo interesante, ¿qué te parece discutir algunas teorías mágicas? Ya sabes, el rukh y eso.
-¿Rukh?-ladeó la cabeza.
-Es la energía base de la magia, ¿nunca lo habías escuchado?-negó-Supongo que es de esperar. Después de todo fui el que le nombró así, debe ser tonto y sumamente aburrido para un niño.
-¡Nada de eso!-con las mejillas sonrojadas-¡Me encantaría dialogar y aprender todo cuanto me puedas enseñar!
El mayor tocó con suavidad la cabecita.
-Eres muy lindo pequeño.
El corazón infantil latió muy rápido, solo atinó a sonreír deslumbrante, como si por fin hubiese abandonado su prisión.
...
En la gran falla.
Solomon admira al gran dragón impresionado.
-Ocho mil años, es increíble. Has vivido por mucho tiempo.
-Demasiado quizá. No me queda nadie más, mi familia hace mucho abandonó este plano.
-No es lo mismo pero...siempre estaré a tu lado mamá dragón.
-Je je je muchas gracias. Y ahora dime, ¿qué te tiene tan feliz?
-¿Tanto se me nota?
-Eres transparente.
-Conocí a alguien interesante, amable y muy inteligente. Lo admiro.
-Es maravilloso. ¿Es tu amigo?
-¿Eh? No, no lo sé. Es la primera vez, no me detuve a pensar en ello.
-Bueno, las relaciones se dan con naturalidad. Te enteraras algún día.
...
Las visitas a mamá dragón continuaron, al igual que los entrenamientos con Arba y las conversaciones con Ugo. Por si fuera poco se ofreció como voluntario para someter a otras especies, aunque el motivo real era entablar un diálogo, lo que resultaba complicado por culpa del control mental al que eran sometidas las demás razas. Eso de una u otra manera le afectó al punto de tenerle constantemente preocupado. Debía hallar la manera de liberales pero con ahora once años es realmente poco lo que puede hacer. Pero no se resigna, es joven, aún tiene tiempo. Debe ser sensato para no arruinar las cosas.
-Y es emitiendo un conjunto de órdenes que el rukh produce magia-Ugo.
-De esa manera resulta más sencillo, preciso y conlleva un menor gasto de energía.
-Así es, pero es algo que entendiste rápidamente.
-Si se puede llegar a conocimientos como este que traen tantos beneficios, ¿por qué mi padre no los hace públicos?
-Mmm.
-¿Aún no te haces a la idea de que soy hijo de ese hombre?
-No y difícilmente lo haré. Es increíble.
-¿Por qué?
-Porqué eres realmente especial. Solomon, ¿hace cuánto nos conocemos?
-Poco más de un año, ¿por qué?
-Sabes que soy muy tímido con las chicas, ¿cierto?
-Si.
-Me siento raro e incómodo con ellas.
-¿A dónde quieres llegar?
-No poseo la experiencia necesaria para asegurar que no son de mi interés pero...tu provocas algo en mi.
-¿A qué te refieres?
-Siempre me ha parecido tierna tu ingenuidad. Eres realmente brillante y maduro pero también muy, muy dulce.
-¿Yo?
-Solomon, me gustas.
El rostro infantil se coloreó de un intenso carmín.
-¿Eso significa que somos amigos?-ilusionado.
-No, jamás te vi de esa manera.
El pequeño llevó la mano a su pecho que en ese momento se estremeció con crueldad, las lágrimas estuvieron a punto de salir cuando los labios de Ugo tocaron los suyos en un cariñoso beso, rompieron el contacto y Solomon se quedó mudo algunos segundos.
-Me besaste.
-Sí.
-¿Por qué?
-Te quiero, eres el único que saca lo mejor de mi. A tu lado tengo la valentía para hacer lo que sea.
-¿Lo dices enserio?
-Si.
-¿Cuántos años tienes?
-Mmm, hace unos cuantos ayeres traspasé la barrera de los cincuenta.
-¿Te das cuenta de que solo tengo once?
-Uh~ estoy al tanto-casi llorando-me la pensé mucho para confesarme por esa razón pero no puedo resistir más.
-Je je je Ugo...
-¿Si?
-Jamás estuve tan contento.
-Oh Solomon.
El mayor se abrazó con intensidad a la diminuta cintura, colgandose como si el niño fuera él, lo que provocó una suave risa en el de pelo azulino.
-¿Y qué somos?-interrogó curioso.
-Uh~ ¿te parece novios?
-Si.
Vaya serenidad para tomar las cosas.
...
Solomon volvió de una misión hecho polvo. No soporta ver las injusticias, la manera en que los humanos tratan a los demás.
«-Pero hace mucho era igual. Estaba convencido de que todo aquel que no fuera mago ocupaba un espacio y recursos valiosos. Que viviríamos en mejores condiciones sin ellos. Lo que hago ahora, ¿no es hipócrita? ¿Qué derecho tengo para juzgar a mis semejantes?»
Llamaron a la puerta.
-Adelante.
Su pareja se adentró y cerró tras de si echando el seguro.
-Bienvenido, ¿cómo te fue?
-Nada fuera de lo ordinario pero...Ugo, ¿soy un monstruo? ¿Me estoy convirtiendo en mi padre?
-¿A qué viene la pregunta tan de repente?
-Es algo que llevo meditando desde que conocí a mamá dragón.
-No, no importa que el viejo David y tu sean familia, son completamente opuestos. Él es un ente lleno de destrucción y maldad pero tú eres el chico que amo.
Se aproximó hasta tomar asiento a un lado sobre la cama. Tomó sus manos y le miró directo a los ojos.
-Quiero hacerte el amor.
El pequeño se encogió sobre si mismo y no pudo ocultar el temblor en su cuerpo.
-No sé si estoy listo.
-Es verdad, eres demasiado joven.
-No es por eso.
-¿Entonces?
-Hace tiempo mi padre...intentó abusar de mi, es algo que entendí después. Tenía mucho miedo y...mi cuerpo no reaccionó a sus caricias, me lastimó y al final me dijo que ni para eso servía. No quiero sentir un dolor como ese otra vez.
-No te haré daño.
-Lo que más me aterra es otra cuestión...¿Qué hago si hay algo mal en mi? ¿Si soy incapaz de satisfacer tus necesidades? Sería como utilizarte para mi beneficio. Me provoca repulsión pensar que puedo convertirme en alguien así.
Ugo colocó el índice sobre sus labios y sonrió.
-Solo siente, no pienses en él, no permitas que viva en tu corazón. Aquí estoy, frente a ti.
Solomon asintió tímidamente. Ugo le besó con gentileza y timidez en un contacto únicamente labial, la mano del mayor se adentró en la prenda superior para consentir el delicado torso, tomando un pezón entre su índice y pulgar y tirando de el. El pequeño arqueó la espalda ofreciendo su delantera de forma inconciente.
«-Ah Ugo~ es tan diferente a cuando mi padre lo hizo. Me gustó mucho, el como me ah...»
La razón dió paso al instinto, separó los labios para permitir la intrusión de la lengua de su amante. Sonrió al darse cuenta de su falta de pericia, es tan novato como él, se deleitan con los manjares del sexo por primera vez.
Con forzados movimientos Ugo por fin le despojó de cada prenda, teniéndolo colorado, excitado y a su merced además de la evidente dificultad que muestra para respirar.
-Ah ah mmm Ugo no me mires así.
-¿Cómo?
-Con tanta vehemencia. Siento que robaras mi alma y estando desnudo me sé vulnerable.
-No puedo evitarlo, eres aún más perfecto de lo que imaginé.
-¿I-imaginaste?
-B-bueno, puede que me digan que soy virgen pero en mi mente hemos hecho el amor decenas de veces.
-¿Qué eres un pervertido?-y he ahí su característica sinceridad.
-El que seas mi novio y ahora amante debería darte una pista, ¿cierto?
Solomon se quedó mudo, lo que ahora experimenta es muy distinto a todo lo que ha visto en sus libros, no es teoría, es la más impresionante y exquisita práctica.
El de cabello celeste se colocó sobre él para besarle de nueva cuenta, fué recibido por la pequeña lengua, uno y otro músculo se enredaron y acariciaron sin descanso, en el exterior, dejando perceptibles caminos de saliva que forjaban un vínculo. La mano de Ugo se desplazó por el pecho y vientre tomándose su tiempo en la zona baja, preguntándose si debía continuar o detenerse.
«-Estoy llevando las cosas demasiado rápido. Un año no es suficiente para...»
La palma de Solomon se colocó sobre su dorso, tembloroso e indeciso y aún así le pedía seguir. Ha de sanar la herida que David dejó en su psique, y solo hay una persona a la que confiaría dicha tarea.
«-Ojala sea capaz de cumplir sus expectativas. Es demasiado pequeño pero ya no puedo resistirme más. Lo amo y admiro tanto. El que para muchos es un niño para mi es un gran ser humano.»
Cerró los ojos e inspiró profundo. Su boca recorrió la tibia piel provocando numerosos quejidos en el chico. Un sonido húmedo se produce cada que separa y une los labios al terciopelo rosado. Y es ahora que lamenta no haber encontrado algún escrito de como hacer el amor con un chico, con una mujer si pero no es igual. De esperar si los ortodoxos controlan el conocimiento, ¿por qué tanto miedo? Desecha la idea tan rápido le vino y pasó al pecho para succinarle con fuerza, los menudos dígitos se afianzaron con brutalidad a sus brazos. Las gotas incoloras decoran el rostro infantil.
-Ugo~ -exhaló mágicamente.
Continuó con la labor hasta que sintió el pecho arder y se retiró notando la marca accidental que rodea el pezón, la dibujó con su índice.
-¿Duele?
-N-no...¿p-podrías hacer una igual en el otro? Por favor.
-S-si claro.
-¡Aaaaaah! Mmm.
Solomon sufre por cada onda eléctrica que viaja a su miembro, todas las lamidas, chupetones y roces envían una. ¿Cuántas más ha de soportar para encontrar la liberación?
-¡Ungh!
Le han mordido sin querer y si bien fue algo doloroso no estuvo del todo mal. De un segundo al otro su cara casi se vuelve incandescente.
-Ugo...
-¿Si?
-Tengo mucho calor en...
Se interrumpió a si mismo avergonzado. Los ojos celestes se desplazaron por el cuerpo hasta llegar a la intimidad despierta de Solomon que emana lentamente un elixir de agradable aroma a violeta. Pasa saliva escandalosamente y presiona con la punta de su índice.
-¡Uagh!
El infante está tan sensible que la misma brisa le causa un culposo placer. Ugo toma la base e introduce la virilidad en su boca succionandole en su totalidad, engullendo y liberando, chupando y apretando. Es complicado considerando que su prisionero no se mantiene quieto un segundo, es como si bailará en su interior. Palpita provocando maravillosas vibraciones en los labios del erudito. Su mano se suma a la tarea y se desliza hasta tomar y apretar los frutos de su amante, rosados y virginales como la mejor seda que pueda existir. Solomon cubre la mitad de su rostro con el antebrazo, el otro estruja la sábana con tal ímpetu que sus nudillos palidecen. Sus piernas buscan cerrarse por instinto sin lograrlo y su saliva parece producirse en cantidades alarmantes sin que pueda tragarla por completo.
-Ah aaahaha haaaha U-ugo me siento muy raro, ya aah ¡Ah!
Se corrió sobre la mano y dentro de la boca del mayor. Este se reincorporó y paseó la lengua por sus dedos para degustar los dulces residuos.
El pechito sube y baja sin ritmo alguno intentando regularizar su condición. Tan hermoso y sublime que te atrapa en su hechizo.
-L-lo lamento Solomon. Me gustaría decir que es todo pero estoy en mi límite.
-E-esta ah ah b-bien. Puedes continuar.
El erudito se posicionó estratégicamente entre las piernas y tocó la virginal entrada haciendo que el niño pegase un brinco. Que reacción más encantadora.
Ugo liberó su palpitante miembro y lo posicionó en la zona.
-Es algo grande-preocupado-¿cabrá?
-No lo sé pero considero que no debería haber problema.
-Confío en ti.
Tomó impulso y de una sola estocada le penetró.
-¡Waaaaaaaaaaaaah!
...
-¡Aladdin!
Alibaba corrió para atajarle puesto que se desmayó al ser testigo de la brutal escena.
-Aladdin.
Le removió varias veces hasta que le hizo reaccionar.
-Lo lamento Alibaba-kun, siempre olvido esa parte.
-No te preocupes, entiendo.
-Ya pasó.
-¿De verdad?
-Si.
-De acuerdo.
«-Ay Ugo-kun que torpe eres. No quiero ni imaginar lo mucho que le dolió al pobre rey Solomon. Si Judal-kun me lástima aún al prepararme y eso que es cuidadoso. Tu si que no tienes perdón. Mmm bueno, tampoco es como si mi abuelo hubiese facilitado ese tipo de información.»
El magi volvió a evocar la magia para seguir con el relato.
...
-Lo lamento Solomon, no fue mi intención.
-E-estoy bien.
-Saldré para no hacer más daño.
-Eso sería contraproducente. Me acostumbraré, solo no te muevas.
-B-bien.
«-Si no fuera tan torpe no se vería en la necesidad de pasar por situaciones de esta índole.»
Un cálido líquido resbala por los muslos del niño y los ajenos. El erudito siente el fuerte impulso de mirar porque sospecha lo que es.
-No lo hagas.
-Pero...
-No dejemos que una tontería arruine tan maravilloso momento.
-Pero...no se supone que todo ocurriera de esta manera.
-Al menos sabemos que no hacer la próxima vez.
-¿Aún quieres?
-Claro-sonrió-pero asegúrate de dilatarme primero.
-Perdón.
-Je je ay.
Pasaron varios minutos en la misma postura. Ugo cabecea y sus párpados se cierran de a poco. Solomon mueve la cadera para penetrarse y gime.
-La incomodidad ya pasó. Puedes moverte con libertad.
-Ya no tengo el valor.
-¿Eh?
-Nunca lo he tenido, sabes que soy un gran cobarde. Solo quería que olvidarás lo que hizo el viejo David, no soy mejor que él.
-No es verdad-tocó con delicadeza su rostro-Mi padre buscaba su satisfacción, tu la mía. Te amo.
-Oh Solomon...aún si lo dices, estoy paralizado. No hay nada que pueda hacer.
-Hiciste más que suficiente, es mi turno.
El pequeño entrelazó sus piernas sobre la espalda del mayor, es una fortuna que Ugo sea delgado porque no son muy largas considerando su juventud. Se ruborizó porque al hacerlo la virilidad entró hasta el fondo, tocando un punto sensible que casi le hizo gritar de felicidad. Una vez se aferró comenzó a balancearse de izquierda a derecha ayudado de los brazos que se sostienen del cuello contrario, en un vaivén lujurioso, como las perfectas manecillas de un reloj. "Tic, tac". El gozo invadió sus cuerpos de un extremo al otro y fue con ello que Ugo recobró su autoestima. Solomon se mece y Ugo le penetra una y otra vez, le empuja queriendo hundirle entre las sábanas. Y juntos, como una pareja llegan al clímax al mismo tiempo.
-Uh~.
El menor se queja puesto que con las heridas ardió un poco, pero sonrió al ser inundado por su amante, porque llenó el vacío en su corazón.
Cayeron rendidos pero aún conscientes sobre el lecho y se contemplaron con devoción tomándose de las manos.
-Eres lo más importante para mi-emitieron al unísono.
...
En la actualidad. Imperio Kou, Rakushou.
El oráculo va con la peor cara que haya puesto nunca. Divisa a lo lejos uno de los "muñecos" de Hakuryuu y le destroza con al menos treinta lanzas de hielo hasta convertirlo en despojos que yacen en el suelo.
-Si no quieres ayudar con los preparativos, bien. No cooperes, no hace falta. Pero no me des más trabajo.
Chasqueó la lengua y afilió la mirada pero se reservó los comentarios.
-Vaya que si estas de mal humor.
-Muy mi problema.
-¿Y Aladdin-dono?
-¿Qué con él?
-Te fuiste sin avisar así que llegué a dos conclusiones: o te dio por traicionarme o fuiste a secuestrarlo. Si estas aquí es evidente que no es la primera pero tampoco le has traído. ¿Vacaciones? Ganatelas derrocando a Kouen.
-Molesta la misma cantaleta. ¿Qué eres una cotorra?
-No lo haría si tuvieras presentes tus responsabilidades.
-¿Responsabilidades? Je, no te equivoques. Estoy aquí porque me rehuso a vivir en un mundo que permitió el nacimiento de un engendro como yo. Mi enano no estará encadenado al puto destino que marca ese tal rey Solomon. ¿Quién se cree para controlar la vida del mocoso que amo?
-Así que es por eso. Ya decía que era mucha buena voluntad de tu parte hacía mi persona. Si tanto te pesa ráptalo. Pon un grillete alrededor de ese frágil cuello y verás que se quedará a tu lado.
-Has de querer que te rompa la cara. Si lo hago su corazón morirá y no quiero que deje de ser él.
-Vaya que te tiene en sus manos. Si estuviese en tu lugar no me importaría que Kouen-dono fuera un muñeco vacío en mi lecho.
-Ya no podría joderte.
-¿Y eso qué? No sería de Kouha.
-De nada me sirve un trofeo. No pretendo que el enano viva en una vitrina.
-Oh con tu magia de hielo es posible, suena bastante tentador.
-Cada día estas más mal de la cabeza.
-¿Estas considerando el cambiarme por Alibaba-dono?
-Antes convierto a Aladdin en rey que a ese.
-Es un magi.
-Estoy harto de que nos vean como herramientas. ¿Quién carajo decidió que los seres más poderosos del mundo fueran sirvientes?
-Es una pregunta que tal vez tendría respuesta si vas a la cumbre.
-No quiero.
-Aladdin-dono dijo que revelaría la historia de otro mundo, su mundo. ¿Te da miedo saber que son más diferentes de lo que pensabas? ¿No te queda claro cada que te ves al espejo?
-¿Y a ti que no eres el tipo de tu hermanastro?
Hakuryuu le tomó de la mandíbula con fuerza, Judal le dió un manotazo para apartarle.
-¿Por qué estas a mi lado? Es claro que no compartimos objetivos.
-Porqué eres la existencia más similar a mi. La basura solo se mezcla con la misma.
-Entonces Aladdin-dono está destinado a ser esposo de Alibaba-dono.
-Es posible.
El otro pareció desconcertado por tan sincera reacción.
-¿Así nada más? ¿No piensas luchar por él?
-¿Qué caso tiene? Solo lo hago llorar. Pero me da rabia imaginarle en brazos de otro.
-Entonces no solo le abandonas sino a tu propio futuro. No me esperaba que fueras del tipo suicida.
-No exactamente. Si vences y te conviertes en rey, el mundo se adaptará a tus ideales, se teñirá de negro y Aladdin será libre.
-Wow darle lo único que no quiere. Destruiras sus vínculos y todo en lo que cree.
-Solo si ganas. De lo contrario me iré al otro mundo, error. Alguien caído en la depravación no puede volver al flujo del rukh, vagaría eternamente. Mmm podría poseer su cuerpo y entonces seríamos uno.
-¿Lo dices enserio?
-¿Por qué no? No me parece que abunden las opciones.
-¿Te das cuenta de que pasarías a ser un cúmulo de pensamientos encerrado en un contenedor?
-El mejor de todos.
-Tú-perplejo-de verdad lo amas.
-Como no tienes idea.
-Entonces te juro algo aquí y ahora.
-¿Eh?
-No vamos a perder.
-¿Por qué decirme algo así?
-Aunque no lo creas...somos amigos.
-¿A...migos?
-Necesitamos todas las ventajas posibles. Tienes que traerme información de esa dichosa cumbre. Aunque me parece que para esta hora ya empezó.
-¡Lo sabía! ¡¿Buenos deseos?! Si como no. Tu nada más me haces trabajar.
-Si crees que es demasiado para ti...
-Eso si que no. No hay ser más poderoso que yo.
Empleó su círculo de transporte mágico y se fue. Hakuryuu suspiró.
«-Ah~ eres tan infantil. Aún me cuestiono el porqué acepté que fueras mi aliado. Pero no mentí, eres algo similar a un amigo, es una lastima que yo no sea muy bueno para ello. Si lo amas protégelo porque si se interpone en mi camino no dudaré en acabar con él. »
...
En la cumbre. Aladdin aún muestra las imágenes a través de su magia:
Solomon cumplió doce años. Su relación con Ugo se volvió tan íntima que incluso podía entenderle sin necesidad de palabras, aunque esto claro también se debe a su excelente intuición. Hoy es su cumpleaños y David le ha informado que le tiene un presente. Noticia que lejos de animarle le sumió en la preocupación. Ese sujeto es todo menos buen padre, ¿qué motivos tiene para hacer algo así?
Llegó al despacho de este y tocó la puerta para anunciarse.
-Adelante.
-¿Solicitó mi presencia?
-Así es. Acompañame.
Se puso en pie y salieron del lugar, recorrieron los corredores hasta llegar al gran salón. Una multitud rodea algo, se hacen paso hasta el centro. Solomon estuvo a punto de caer cuando vió a un joven moreno un poco mayor que él atado con una larga cuerda que está sujeta al techo. Su cuerpo tiene múltiples golpes y quizá señas de tortura.
-Este mocoso es un hereje-anunció su padre-Se niega a seguir las enseñanzas de Ill Irah.
-Es porque quieren controlar la voluntad de otros.
-¡Silencio!-le abofeteó-Solomon, es tu deber como el que algún día será mi sucesor el castigar su crimen.
-¿Castigar?
-Es merecedor a una ejecución inmediata.
-¿Eh?
«-Ha enloquecido, ya no solo manipula sino que elimina a todo aquel que no está de acuerdo con su doctrina. Es mucho más peligroso de lo que pensé, esto no puede seguir así. Me niego a terminar con la vida de alguien pero...¿qué puedo hacer? Vamos piensa, tranquillo, la solución debe estar ahí solo necesitas hallarla.»
-Aún no-emitió con tono neutro-Dudo que sea el único que piensa de esa manera. Debe tener compañeros. Le interrogaré, me dirá sus nombres le guste o no.
«-¿Qué tramas Solomon? ¿Crees que el cambio en tu personalidad es tan poco notorio como para que pueda pasarlo por alto? Te confías porque jamás te he visto como un miembro de mi familia pero eso no significa que aparte la mirada, eres una pieza importante en mis planes después de todo.»
-Has lo que te venga en gana pero dentro de una semana quiero su cabeza en mi escritorio.
-Así lo haré.
Al menos cinco magos llevaron al custodiado a una celda, aún cuando nada podía hacer para defenderse. Una vez ahí el hijo de David les pidió retirarse.
-Puedes torturarme cuanto quieras. No hable antes y no lo haré ahora.
Para su sorpresa el de pelo azulino se inclinó.
-¿Qué haces?
-Te ofrezco mis disculpas. Entiendo que no compensan todo el sufrimiento por el que has pasado pero tenía que hacerlo.
-Nadie te obligó.
-Es por mi bienestar emocional.
-Eres curioso-sonrió.
-Me llamo Solomon, ¿y tú?
-Setta.
-Encantado de conocerte.
-El placer es mío.
-¿Por qué te acusan de herejía?
-Porqué me niego a usar el bastón mágico para doblegar la voluntad de las demás especies.
-¿El bastón mágico? Creí que los Gunud eran los responsables de eso.
-¿Sabes que son en realidad?
-¿Torres?
-En apariencia pero por dentro son prisiones.
«-Pero no hay criminales, a menos que...»
-¿A quienes mantienen cautivos? ¿Ermitaños? ¿Manticora?
-Niños humanos que ofrendan su vida para mantener el poder de aquellas atrocidades. Muchos de mis amigos no llegaron ni a los quince, yo he tenido suerte.
Solomon sintió un fuerte mareo que supo disimular a la perfección. Contempló sus manos pensativo y en ese instante tuvo la impresión de que estuviesen manchadas de sangre. Su padre es un monstruo y al no detenerle se ha convertido en cómplice.
«-¿Cómo compensar el irreparable daño que ha hecho?»
-¿Estas bien?
-¿Eh?
-Es que luces algo pálido.
-No prestes atención. ¿Crees que podrías contarme lo que ocurre en el interior de ese lugar?
-Claro.
...
En la habitación de Solomon.
Su novio le ha recostado en el lecho y ahora degusta la delicada piel de su cuello pero el sutil canto no escapa de sus labios, está ausente y eso le preocupa. Se reincorpora y le mira. Duele ver lo mucho que ese pequeño soporta, pero está ahí, en silencio, rompiéndose en pedazos.
-Tiene que ver con el viejo David, ¿cierto?
-U-ugo, mi padre es un asesino.
-¿Por qué lo dices?
-Los Gunud no son manipulados por los grandes magos sino por niños que mueren al exprimir hasta la última gota de su energía vital. Y aún si son conocedores de su destino lo aceptan porque les lavó el cerebro. Les convenció de que es su misión en la vida, que nacieron para eso. Pequeños que se perdieron de tantas cosas, algunos seguramente se marcharon sin saber lo que es un beso y yo...he tenido sexo contigo tantas veces, sin importarme nada más. ¿En que me convierte? ¿Es que acaso llegue a ser como mi padre sin darme cuenta? ¿Cuándo olvidé el bienestar de los demás? Las paredes de este palacio se están robando mi voluntad. No quiero estar encerrado, es mi obligación reparar ese gran error. Debo oponerme a la autoridad que representa ese hombre.
-Es imprudente. Aún si eres su hijo no se tentará el corazón para castigarte. Me aterra que pueda hacerte más daño del que ya te infirió.
-Lo hará aún si no muevo un dedo. Su mirada, sospecha algo pero no estoy seguro de qué. No, él tampoco lo está. No es mi intención que lo dejes todo por mi. Te amo y siempre serás importante pero no me quedaré a sabiendas del monstruo que es. No me olvides, siempre te tendré presente y te visitaré al menos en sueños.
-No-articuló enérgico para casi romper en llanto poco después-Tengo miedo, no soy alguien afín al conflicto pero no puedo permitir que te expongas de esa manera, al menos solo.
-Eso significa.
-Si te vas, lo haré contigo.
-¿Y las investigaciones que llevas a cabo?
-Mientras tenga esto-señaló su cerebro-no necesito más.
-Ugo...
-Elaboremos un buen plan, el mejor de todos. Nos hará falta. Las defensas y vigilancia de ese hombre superan por mucho la imaginación. El punto es vivir, no sacrificarnos inútilmente.
«-Me aterran las consecuencias de desafiar al líder de los ortodoxos pero...si voy a morir que al menos sea al lado del chico que amo.»
...
Dos días más tarde.
David no se encuentra en el palacio, por lo que aprovecharán la oportunidad para escaparse. Solomon va a la celda donde mantienen cautivo a Setta con el pretexto de ejecutarle. El único guardia que le vigila le dejó pasar sin mayores inconvenientes y una vez le tuvo enfrente le liberó de los grilletes.
-¿Qué haces?
-Me voy. Tienes dos opciones, unirte a mi o esperar tu muerte.
-Vaya que eres insensible.
-Suelen decirme que soy demasiado directo.
-Tienes madera de líder.
-No lo creo.
-Será un honor trabajar para ti.
-No, a mi lado.
-Es aún mejor.
Como es de esperar el guardia se puso a la defensiva en cuanto advirtió al par.
-Ni usted tiene la autorización para dejarle salir.
-No quiero pelear, déjanos ir.
-No.
El hombre empuñó con decisión su bastón, sus labios se separaron para emitir un conjuro pero antes de completarlo cayó inconciente gracias a una patada y posterior golpe en la nuca inferido por Solomon.
«-Lo lamento.»
Miro a Setta y le ordenó tomar el báculo, corrieron por los pasillos lo más rápido que sus piernas lo permitieron, siempre teniendo cuidado para no cruzarse con nadie. Fue así como llegaron con Ugo que ya tiene su mediador.
-¿Estás bien seguro?-le preguntó al niño.
-Después de lo que hice no hay marcha atrás.
-¿Te das cuenta de que le has declarado la guerra al viejo David?
El joven palideció y bajó la mirada consternado un par de segundos, como si la cuestión no hubiese habitado su mente, hasta ahora.
-Aún así...
-Joven amo-detrás.
El aludido se giró, Arba le mira con tristeza al tiempo que aprieta su báculo.
-¿Vas a detenernos?
-¿No hay otro camino?
-Me gustaría mucho que fuera así.
-Ya veo.
-No quiero pelear contigo.
-Tampoco yo. Aún si resulta imposible de creer le he tomado cariño. Por eso...déjeme acompañarlo.
-Será muy peligroso. Con tu habilidad tienes garantizado un puesto importante. Nosotros...seremos perseguidos, no me sorprendería que le pusiera un precio a mi cabeza para dar un ejemplo al pueblo.
-Estoy preparada. Mi lealtad está con usted.
El chico se sonrojo de manera casi imperceptible al ser víctima de una increíble oleada de sentimientos agradables.
-Gracias.
...
Solomon fundó un poder opuesto a su padre, la resistencia. Si bien nunca fue su intención ser el líder, muchos veían las cualidades de uno en su persona, por lo que asumió no muy gustoso el puesto. Guió a sus camaradas por los Gunud para destruir esas aberrantes construcciones y liberar a los niños que mantenían cautivos. Como es de esperar no todos se tomaron a bien sus acciones y muchos en lugar de darle las gracias intentaron asesinarlo por hereje. Por fortuna sus habilidades y compañeros le salvaron y no pasó a mayores. La gran mayoría de los prisioneros volvieron por su cuenta con los ortodoxos, pero otros que despertaron de esa larga pesadilla se unieron a él. Entre sus nuevos aliados están: Ithnan, que resulta ser hermano espiritual de Setta, Wahid y Falan que parecen sentir atracción mutua, y los que ya estaban a su lado, Setta, Arba y su pareja.
Su tiempo se divide entre asaltar los Gunud para destruirlos y apropiarse de los bastones divinos y visitar tribus de otras especies. Lo que tampoco fue sencillo considerando que es cierta su capacidad para razonar, en más de una ocasión le atacaron pensando que era uno de los famosos viajes de conquista. Pero sus siempre atinadas y sabias palabras le sacaron de apuros.
Hoy se toman un descanso para reponer un poco de energía.
-Me parece increíble que David no haya usado a todos sus hombres para capturarnos-Ugo.
-¿De que hablas?-la de cabello naranja-Fácil no ha sido y muchas veces hemos estado a punto de morir. Si no fuera por lo fuertes que somos no la estaríamos contando aru.
-Vaya seguridad la tuya.
-Y lo dice el friki mágico-Ithnan.
-¡Que cruel! El que me guste estudiar e investigar no me convierte en...
-Pero si no dejas de hablar del tema, aburres.
-Por eso ninguna chica se fija en ti-Falan-eres el eterno virgen. ¿Cuántos años tienes ya? ¿No te da vergüenza?
-Ah b-bueno en realidad yo...
-Es mi pareja-Solomon.
-No es chistoso-Ithnan.
-Les he dicho decenas de veces que no es una broma. ¿Es tan difícil de creer?
-Ay por favor-la chica-si hasta se echa a correr cuando una mujer roza su mano accidentalmente.
-Solo soy un p-poco tímido.
-Je je diría que más que eso-Arba.
La conversación siguió un rato hasta que se retiraron a descansar. Una vez Ugo y Solomon se quedaron a solas, el más joven le acarició el cabello mientras este reposaba en su regazo, llorando.
-¿Por qué piensan que es broma?-el erudito.
-Es normal. Después de todo no hacemos demostraciones públicas de afecto.
-Lo lamento. Si no me paralizara en situaciones como esa.
-No importa. Tampoco es que tenga intención de hacer un espectáculo de lo nuestro.
-Siempre eres tan comprensivo. ¿Sabes? Me pregunto que creen que hacemos cuando estamos a solas.
-Estudiar o planificar la batalla.
-Bueno, eso es verdad a medias. Je je-pícaro.
-¿Quieres hacerlo ahora?-preocupado.
-¿Tu no?
-No me recupero de la última vez.
-Ah, soy tan torpe. Ni la práctica evita que te lastime.
-Al menos duele menos que al principio. Solo evita ser tan precipitado.
-No puedo, me pongo nervioso.
El niño sonrió con dulzura, la que muestra solo con él.
-Te amo.
-Yo también Solomon, mucho.
-Ojalá pudiéramos estar así por siempre.
-Así será, te lo prometo.
Se reincorporó para tomar al joven de la cintura y unir sus labios con suavidad.
...
El tiempo siguió su curso, Solomon cumplió los catorce, de vez en cuando visita a mamá dragón aunque con menos frecuencia al estar ocupado con el rol que desempeña en la resistencia, que dicho sea de paso se ha hecho de muchos miembros y poder, tienen veinte de los setenta y dos bastones divinos y han destruido casi el mismo número de torres. Hoy se dirigen a una más, como ya dicta lo que para ellos es rutina. Sin embargo esta vez se topan con numerosos oponentes aunque no sean grandes rivales en cuanto a habilidad se refiere. El grupo se divide, la mayoría se queda fuera para proveer una ruta de escape, mientras Ugo, Ithnan y Solomon se adentran para adquirir el báculo del sitio. Es entonces que se encuentran a una infante de cabello rosado que se aferra al artefacto dorado con su alma y que se encuentra en un estado peligroso de debilidad.
- Padre, ¿realizé bien mi trabajo? ¿Pude controlar a esos impuros?-dijo al borde del colapso.
-Pronto morirá, no tiene caso salvarla-Ithnan-sería arriesgado considerando que mantiene activa la barrera a...
Solomon empleó su habilidad para hacerse paso.
-¡¿Estas demente?! ¡Puedes morir!
Ugo quedó boquiabierto y paralizado de terror. Es testigo de como su novio sufre cuantiosos rasguños que sangran al instante. Ansia ayudarlo pero la barrera es apenas estable, de hacerlo bien pueden terminar los tres en miles de fragmentos irreconocibles. Suda frío mientras reza por su seguridad.
La niña por su parte escucha los pasos de alguien que se detiene frente a ella pero no es capaz de verle, solo distingue una sombra y al no poder aguantar más, pierde el sentido.
...
En el campamento.
Solomon mira a lo lejos, con seriedad, casi furia.
-¿Por qué fuiste tan imprudente?-el mago genio.
-Lo lamento.
-No es un regaño pero me preocupa. No sueles ser así.
-Me frustra la situación de esa niña. Al borde de la muerte y tan convencida de que sus acciones eran correctas. Sacrificando su vida para herir a otros. Y lo que más me irrita es que yo pensaba exactamente igual. Supongo que de alguna manera me reflejé en ella. Fui egoísta, entiendo, en ese momento también pero no pude evitarlo.
-Gracias a ello tiene una oportunidad, estoy orgulloso mi amor.
El más joven se giró y sonrió con tristeza.
-Gracias.
«-Oh Solomon, he llegado a pensar que esto de la resistencia y tu padre te hace tanto mal. Eres un ser muy dulce, no deberías experimentar cosas así, si tan solo pudiera hacer algo por ti. ¿Alguien como yo siquiera está calificado para ser tu amante? Quizá no...»
...
Con Arba.
Esta coloca un paño húmedo en la frente de la invitada que tiene un poco de fiebre.
-Mmm...
La niña abre los ojos lentamente.
-¿En dónde estoy?
-A salvo, tranquila.
-Debo volver, tengo prohibido abandonar mi tarea sagrada.
-Estás muy débil, si lo haces podrías morir.
-No importa. Siempre y cuando sea de ayuda a nuestro padre.
-¿Y luego qué?-el líder que viene entrando.
-¿Quién eres?-tomó asiento.
-Este joven-la castaña-es la persona a cargo y también el que salvó tu vida, se llama Solomon.
-Ah-emitió sin mayor interés.
-¿Y cómo se llama jovencita?-Setta con propiedad.
-Sheba.
-Suena genial-Falan-no tanto como el mío.
-Será mejor que comas algo-Solomon-no te pienses que sobran los que te atiendan si te desmayas. Estamos ocupados.
-Nunca pedí nada.
-Genial, eso lo hace más sencillo-se retiró.
«-Que sujeto más desagradable.»
Ugo miraba a uno y otro sorprendido.
«-Solomon nunca fue tan grosero con alguien que apenas conoce. ¿Es que acaso Sheba no le agrada? ¿O es otra cosa?»-llevó la mano a su pecho-«-Me inquieta, ¿por qué?»
...
La relación de Solomon y Sheba no mejoró en lo más mínimo porque este era un patán de primera diciéndole cosas que solo la hacían enojar, pero en ocasiones también era increíblemente considerando y detallista lo que terminaba confundiendola. Ugo, por su parte se centró más en el estudio del rukh argumentando que les sería de ayuda cuando enfrentaran a David. Pero ese fue tan solo un pretexto para distanciarse de Solomon, por su creciente inseguridad y celos que le aquejan cada que ve a Sheba, como si ella de alguna manera hubiese tocado una parte de su alma a la que nadie más ha podido llegar.
Solomon pasa a saludar a los habitantes de una tribu en compañía de Sheba que le mira como toda una psicópata, como si esperase el momento justo para clavarle un cuchillo, al menos es la impresión que da al joven que igual le pasa de largo como si no existiera. Antes de llegar son atacados por un manticora sumamente agresivo y de al menos cuatro veces su tamaño. Ella coge su bastón y le apunta pero antes de dispararle, algo que no alcanzó a ver y que fue una barrida de Solomon le hizo caer de bruces.
-¡¿Pero qué?!
Para cuando logró reincorporarse el chico ya se encontraba volando peligrosamente cerca del enorme ente. Tanto así que pudo colocar su rostro a la altura de sus ojos.
-Ya, ya-articulo con un amigable y dulzón tono que le fue desconocido a la chica-no tengas miedo pequeño, nadie te hará daño. ¿Estas perdido? Si esperas un poco tus padres...¡Ah! Mira, ahí viene tu mamá.
Un gigantesco manticora apareció poco después y luego de hacer una reverencia en agradecimiento por salvar a su hijo se retiraron. Solomon volvió a donde la de ojos fiusha y extendió la mano para ayudarla a levantar.
-G-gracias-atónita-¿No fué peligroso? Después de todo son seres de intelecto inferior, monstruos.
Él tiró con fuerza de la extremidad para acercarla a tal distancia que bien podrían darse un beso, zafiros contra las joyas rosadas.
-¿No le parece señorita, que con ese tipo de pensamientos el único monstruo es usted?
Se quedó muda pero la rabia crece en su inferior, definitivamente está lejos de comprenderlo y comentarios como ese más bien la llevan a odiarlo.
...
Ugo contempla con curiosidad a su pareja que lee de lo más entretenido un libro, del otro lado Sheba que parece dirigirle a Solomon una maldición con el venenoso movimiento de sus labios.
-¿Volvieron a pelear?
-Ya sabes como son-Arba.
-Ya veo.
El hombre caminó hasta tomar asiento a unos centímetros del líder.
-¿Por qué la tratas tan mal?
-¿Por qué te interesa?
-¿Eh? ¿Hice algo para molestarte?
-No.
El chico cerró el libro, lo dejó en el asiento y se retiró sin más. Necesitaba tomar un poco de aire fresco. El sol se ha metido en el horizonte así que no hay más iluminación que la sutil que brinda el campamento que ha quedado unos veinte metros atrás, le toman de la muñeca, no necesita girarse porque reconoce el tacto.
-Te portas como un niño.
-No es así.
-Claro que si. Eres grosero con Sheba sin razón y ahora escapas de mi.
-¿No es al revés? Desde que llegó te has apartado de mi. Ya no me besas, ni me tocas, mucho menos hacemos el amor.
-Te quiero.
-Lo sé pero te sientes inseguro y no comprendo. Nunca te di motivos.
-Es la situación, es más de lo que puedo soportar.
-Para mi tampoco ha sido fácil. Para empezar no quería ser el líder pero de una u otra manera me veo arrastrado por el destino. Me convertiré en mi padre y no hay nada que pueda hacer para evitarlo. Sheba me trae recuerdos del muñeco que fui, quiero salvarla pero es una niña increíblemente voluntariosa. Si no puedo hacer que me comprenda, ¿cómo espero que otros lo hagan?
-Oh Solomon-le tomó del mentón y beso sus labios-te ves tan lindo cuando piensas en los demás. Perdona que te haya descuidado.
-No importa. Lo único que interesa es que confíes en mi.
-Lo hago, eres la persona que más me importa. Algún día, cuando el conflicto cese, porque sé que lo hará quiero que nos casemos.
-¿Lo dices enserio?
-¡Por supuesto!-animado-Ansío que el mundo sepa lo mucho que te amo y no que se lo tomen a broma.
-Je je je.
-Que fácil eres de contentar.
-Pero si nunca estuve molesto, únicamente evito que te sientas incómodo.
-Muchas gracias amor.
-¿Me das un beso?
-Todos los que quieras, no tienes que pedirlos.
Unieron sus labios con delicadeza, inundados de alegría.
...
Al día siguiente algunos miembros de la resistencia fueron a visitar a los Manticora. Sheba prácticamente pegada al brazo de Arba a quien le ha cogido un cariño algo intenso sin motivo aparente para los demás. Lo cierto es que es la única que se ha tomado la molestia de explicarle como va la situación, lo que haría el líder si dejaran de discutir por un segundo. El grupo se separa para realizar diversas actividades y de un momento al otro la de pelo rosa se encuentra sola admirando un cúmulo de piedras en el suelo.
-Grrrr.
-¿Uh?
Se giró advertida por el sonido.
-¿Eres aquel que Solomon dejó con su madre?
-Grrrr.
No entendió lo que dijo pero de alguna manera sintió que le daba una respuesta afirmativa.
-Grrrr aung.
Este se colocó a su lado mirando la misma pila de rocas para finalmente ladear la cabeza.
-¿Grrrr?
«-¿Qué es lo que quiso decirme?»
-¿Es interesante señorita?
-¿Solomon? Jum-indignada-¿Qué te importa?
Una casi invisible sonrisa se dibujó en el rostro masculino.
-A mi no, es lo que el manticora te preguntó.
-¿Acaso entiendes su lenguaje?
-No.
-Uh, no esperaba tanta sinceridad. ¿Entonces?
-Intuición.
-¿Hah?
-¡Los límites se los pone uno! ¡Si no te atas a ellos puedes llegar a donde quieras!
-¿Por qué siempre eres tan raro?
-No soy a quien debes poner atención. Está siendo grosera señorita. Alguien le formuló una pregunta y no ha tenido la delicadeza de contestar.
-¡Ah! ¡Es cierto! Mmm, no lo es. Me aburro pero no tengo nada mejor que hacer.
-Grrrr.
-¿Mmm?
-"¿Y por qué no cambias de actividad?"
La niña miró en todas direcciones sin encontrar más que terreno árido, se encogió de hombros y recargó en su bastón sagrado, al hacerlo se formó una línea en la tierra.
-¡Ya sé!
Se aferró al mediador como si de un gran lápiz se tratará y comenzó a dibujar, al cabo de unos minutos había una hermosa flor de cinco pétalos.
-Vaya, es muy buena para esto señorita.
-¡¿Quieres dejar de llamarme así?!
-Pensé que la señorita era un ser intocable e importante, solo muestro mis respetos.
-Eres un pesado. Como si no pudiera ver la ironía detrás de tus acciones. Dime Sheba y ya.
-Bueno.
-¡Es lo que querías!
-La señorita puede pensar lo que mejor le parezca.
-Ah~ -suspiró-me doy.
-¡Grrrr!
Su acompañante llamó la atención del par mostrando la obra de arte que hizo con su garra, otra flor que nada le pide a la anterior.
-¡Eres maravilloso!-la pequeña.
-Grrrr.
El manticora se giró y se marchó para volver poco después con una flor que colocó a los pies de ella.
-M-muchas gracias-se ruborizó.
-Grrrr grurr grrrr.
-Oh, no de nuevo.
Miró a Solomon buscando ayuda pero este solo le sonrió divertido.
«-¡Eres un maldito!»
«-Je je je apuesto a que está furiosa pero yo tampoco entendí lo que dijo. Fui lo suficientemente claro, no hablo su lenguaje, me baso en la intuición y por desgracia esta tiene un límite.»
El enorme ser garabateó a una niña con una flor en la cabeza.
-¿Q-quieres que me la ponga?
-¡Grrrr!
-B-bueno...-no muy convencida.
Con ayuda de su ahora amigo se la colocó en el sitio, pero es de tan considerable tamaño que teme pueda partir su cuello a la mitad. Hace equilibrio pero termina por caer de espaldas vencida por el peso.
-E-es muy grande-se quejó avergonzada.
-Guar guar grrrr.
Ser puso de mil colores al ver como el manticora se reía de ella. Desvió la mirada y abrió los ojos desmesuradamente al encontrarse al líder de la resistencia en plena carcajada, tan inocente, encantador y dulce que incluso llegó a preguntarse si era el mismo que suele fastidiarle como pasatiempo. Sin atinar a otra cosa se cubrió con la enorme flor y llevó su mano al pecho que realiza movimientos nunca antes experimentados. Para finalmente dejarse llevar por los sentimientos y admirarle con total libertad, embelezada.
«-No tengo idea de que me inquieta tanto pero no quiero dejar de mirarlo.»
Y Ugo que veía la escena desde lejos con algo de frustración.
«-Nunca le hice reír así. A veces siento que es el quien se aleja de mi...por lo que más quieras, no me lo quites Sheba...»
.
.
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Notas finales.
Bueno, siempre tuve la impresión de que Ugo, a pesar de ser tan inteligente tenía un complejo de inferioridad con respecto a otros, sobre todo Solomon pues si bien este siempre tuvo miedo de que le vieran como alguien superior, no pudo evitar que muchos lo hicieran, y Ugo no fue la excepción, ahora imaginemos que hubieran sido pareja y llegara Sheba que le ve tal cual es con todos sus defectos...chan chan chan, ok no XD. Por cierto, una pequeña no tan pequeña corrección, en el capítulo anterior escribí que Hakuryuu no tiene piernas ni brazo pero fue un error de mi parte, por ahora no tiene el brazo y nada más, me confundo con una escena del manga que no se porque me da esa impresión. Mil disculpas por los inconvenientes que esto pueda ocasionar je je je.
black soul 99.-Hola amiga! :3 me hace muy feliz verte otra vez! Muchas gracias por preocuparte y puede decirse que si y no salí de esa situación pero ahí voy :3. Como siempre me dejas unos rw preciosos, que me animan un buen! Con respecto a Judal tienes mucha razón, pero necesito que se comporte así para lo que ocurre después, sin embargo se ganará tarde o temprano a nuestro enano y lo hará muy feliz o lo capo ok no je je je. Espero que te haya gustado el capítulo y que no haya sido aburrido considerando que no salió la pareja principal ;O;. Cuidate mucho y que la pases super genial :3.
Nos vemos la próxima con la conti y si alguien se pregunta cuantos capítulos va a durar la saga de Alma Toran...no lo sé je je je, soy terrible calculando XD. Viva el JudAla! :3. «3«3«3«3«3 (son corazones, se come el otro símbolo XD.)
