Cuando fui a la tienda de Akashi, ésta me recibió con una enorme sonrisa, y al parecer, ya sabía a lo que venía.

- Buenos días, comandante. - me dice Akashi con una expresión alegre. - ¿Por fin se decidió a tomar en cuenta mi propuesta? -

- Así es. - contesté.

- ¡Vaya! ¿Cuántos anillos va a comprar? ¿Y quién es la suertuda que se casará con usted primero? -

- Por ahora, solo voy a comprar uno, y será para Repulse. -

- ¡¿Repulse?! - preguntaba confundida y sorprendida. - Yo pensaba que Enterprise sería la primera... -

- ¿Por qué dices eso? -

- Bueno, pues es la que más ha cuidado durante toda su recuperación hasta el final, y además le ayudó a recuperar a su hermana que estaba hundida, y yo creí que estaba enamorado de ella. -

- Pues... Admito que es hermosa y su fuerza en el campo de batalla es incomparable, pero desde la batalla en Midway, cambió y ahora está en su forma Alter, así que decidí separarme por un tiempo de ella hasta que vuelva a ser la de antes. -

En eso, Akashi baja la cabeza y me hace una pregunta en un tono muy serio.

- ¿Así que no iba a casarse con Enterprise porque despertó su forma Alter?... -

De pronto, Akashi volvió a levantar la cabeza y sus ojos brillaban con un intenso color amarillo, así como estaba Enterprise cuando despertó su forma Alter.

- ¡TODAS las chicas en la base tenemos nuestra forma Alter, y algunas pueden controlarla y otras no, o todavía no pueden hacerlo! Si Enterprise está todavía en su forma Alter, ¡Eso no quiere decir que tenga que separarse de ella! Es más, ¡Ella lo necesita más que nunca! -

- ¿Por qué dices eso? -

- ¡Porque lo sé! ¡Ella está pidiendo ayuda para que la saque de su trance y vuelva a ser la de antes! -

- Yo... No pensé eso. -

Akashi cerró sus ojos y volvieron a la normalidad.

- Yo sé que puede ayudar a Enterprise a que vuelva a ser la de antes, así que por ahora no compre el anillo hasta que realmente haya pasado todo. Cuando las cosas vuelvan a la normalidad, puede venir a mi tienda. Lo estaré esperando. -

- De acuerdo, Akashi. Y gracias. -

Quizás Akashi tenga razón. Fue muy apresurado el hecho de que quiera casarme con Repulse para olvidar un poco a Enterprise hasta que vuelva a ser la de antes. Que Repulse me perdone, pero primero debo hacer que Enterprise salga de su forma Alter. Al salir de la tienda de Akashi, pasé por el laboratorio, mientras hacía tiempo para ir a visitar a Yorktown al hospital, y me informaron que acaban de empezar a desarrollar un nuevo proyecto de un barco de clase Priority, y la bautizaron como Neptune. Además, también me dijeron que los proyectos Roon y Saint Louis ya están casi listos, pero había algo que uno de los científicos me dijo que me llamó la atención.

- El proyecto Roon está casi completo, pero la anomalía que habíamos detectado antes nos preocupa porque sus sistemas quedaron inestables, sobre todo la capacidad de razonamiento. Lamentablemente, no podemos abortar y reiniciar la construcción porque eso significa perder todo el proceso, y no contamos con los ingenieros y científicos de Iron Blood para crear a Roon de nuevo. -

- No te preocupes. Esperemos que Roon no haya quedado tan dañada como lo señalan sus estadísticas. No porque haya salido mal quiere decir que se deshagan de ella. Yo la aceptaré en la Alianza sin importar su condición. -

- De acuerdo, comandante. Entonces le avisaremos cuando estén listas. -

Al salir del laboratorio, me dirigí al hospital a ver cómo se encontraba Yorktown. Al preguntar por ella, uno de los ingenieros me explicó que la parte humana de Yorktown estaba estable, y solo necesitaba reposo para así poder sanar sus heridas. El problema es que ahora quedará incapacitada para la guerra, ya que su parte mecánica quedó con severos daños, y tomaría mucho tiempo para poder repararla por completo. Aún así, pregunté si podía pasar a verla y me autorizaron el acceso. Al entrar a su cuarto, no pude evitar sentirme mal por ella, e incluso se me salieron un par de lágrimas. Me acerqué a su cama y me senté a su lado.

- Perdóname, Yorktown. - le dije. - Por mi culpa estás aquí, en este cuarto y ahora quedaste incapacitada. Si hubiera elaborado una estrategia mejor, nada de esto hubiera pasado. -

Yorktown se acerca y me da un abrazo, diciendo.

- Todo está bien, comandante. No hay nada que perdonar. De hecho, estoy muy agradecida por haberme traído a este lugar y brindarme atención médica. Yo debería estar en el fondo del océano como Akagi y las demás, mas sin embargo usted hizo que me trajeran al puerto y llamó a los mejores médicos e ingenieros para que me reparen. Eso es algo que siempre voy a agradecer. -

- Eso es parte de mi trabajo, Yorktown. Pero... Por mi culpa estás aquí y Enterprise ahora está en su forma Alter. -

- Eso lo sé. - me respondió con una sonrisa. - Yo sé cuando Hornet y Enterprise se sienten bien o mal, porque las tres tenemos una conexión entre nosotras al ser de la misma clase. Yo sé que Hornet viene hacia acá para visitarme como lo hace desde que estoy en este cuarto, y también sé que Enterprise aún no sale de su trance, y de hecho está pidiendo ayuda para volver a ser la de antes. -

- ¿Ah sí? ¿Y qué tengo que hacer? - pregunté desesperado.

- Tu voz tiene que impactar sobre ella. Haz que tu voz llegue a su corazón para que despierte de su trance, y entonces así volverá a la normalidad. -

- Entiendo. Tengo que decirle algo que haga que vuelva a ser la de antes. Por ahora no se me ocurre nada, pero veré qué puedo hacer. -

- Yo sé que podrás hacerlo. - me dice Yorktown mientras me seguía abrazando y acariciando suavemente la cabeza.

Al soltarme, minutos después entra Hornet al cuarto de hospital, y también me disculpé con ella, pero respondió.

- No te preocupes, comandante. Yo no te guardo rencor ni tampoco estoy enojada contigo. No fue tu culpa de que mis hermanas estén así, sino que deberías tomarlo como una prueba, para que el día de mañana seas alguien mejor. ¿De acuerdo? -

- Está bien, Hornet. Y gracias por comprender. -

- ¡Descuida, comandante! ¡Eres alguien muy especial para mí y para mis hermanas, así que sonríe a la vida! -

Hornet se acerca y me da un abrazo fuerte, haciendo que mi cara esté en sus suaves y cómodos pechos. Unos instantes después, nos separamos y me pregunta.

- ¿Ya te sientes mejor? -

- Sí. Muchas gracias, Hornet. -

- ¡Así me gusta! ¡Ese es el comandante al que estimo mucho! -

Después de eso, estuvimos hablando un poco más hasta que ya era hora de irse. Estaba listo para ir con Enterprise. Antes de retirarme, les hice una promesa a Hornet y Yorktown.

- Escuchen. Haré todo lo posible para que Enterprise salga de su trance y vuelva a ser la de antes. Es una promesa. -

- Yo sé que puedes hacerlo. - dice Yorktown. - Ahora vé. Mi hermana te está esperando. -

- ¡Tú puedes, comandante! - dice Hornet. - ¡Yo sé de corazón que puedes hacerlo! ¡Ánimo y buena suerte! -

Las palabras de ambas me dieron la motivación suficiente para ir a buscar a Enterprise. Y ahora, ya sé lo que le voy a decir: le haré saber lo que siento por ella.

Al salir del hospital, me dispuse a buscar a Enterprise. Tardé un par de horas ya que no la encontraba por ningún lado, hasta que logré dar con ella. Su mirada fría aún infundía temor, pero reuní el valor suficiente para hablar con ella.

- Hola, Enterprise. Necesito hablar contigo. -

- Comandante. Lo único que hace es querer hablar conmigo sobre diversos temas que no tienen nada que ver con estrategias de batalla o misiones para llevar a cabo. ¿Ahora de qué se trata? Debo seguir patrullando el puerto para prevenir un ataque enemigo. -

En eso, tomé a Enterprise de los hombros mientras bajaba la cabeza.

- ¿Comandante? ¿Qué está haciendo? - me preguntó.

- Enterprise... Tú no eres así. La Enterprise que conozco y quiero es trabajadora, servicial, amable y siempre lleva una sonrisa en su rostro... -

- ¿A qué se refiere con eso? -

- Enterprise... Despierta de tu trance... Quiero que vuelvas a ser la de antes... Quiero volver a ver a la Enterprise de la que me enamoré y estuve cuidado en todo su tratamiento desde que nos conocimos por primera vez... -

- ¡¿Qué?! ¡¿Qué está...?! -

De pronto, levanté la mirada y ví a los ojos a Enterprise diciendo una verdad que estaba ocultando desde el día en que ella y yo nos conocimos.

- ¡¡¡TE AMO, ENTERPRISE!!! -

Enterprise quedó muda y dejó de moverse. El brillo amarillo de sus ojos comenzó a desaparecer lentamente, hasta que sus ojos volvieron a su habitual color gris. En eso, unas lágrimas empezaron a salir.

- ¿C-comandante?... ¿Q-qué acabas de decirme?... -

- Te amo, Enterprise. Desde que nos conocimos en el hospital me enamoré de tí a primera vista. Tu fuerza en el campo de batalla y tú belleza son únicas y dignas de admirar, y por eso estuve contigo hasta el final de tu recuperación, y también hice lo posible para que reparen tanto a Yorktown como a Hornet, porque te amo. -

Enterprise empezó a llorar, y al mismo tiempo sonreía, a lo que me respondió.

- Comandante... Estoy tan feliz... ¡Yo también te amo! -

Enterprise se abalanza sobre mí y ambos nos besamos apasionadamente. Mi primer beso fue robado por la persona que más amaba, mi portaviones USS Enterprise.

Al día siguiente, fuimos a ver a Yorktown al hospital, y nos felicitó por nuestra unión, y Hornet también ya que estaba ahí.

- Sabía que podías hacerlo. - dijo Yorktown. - Lo que tenías que hacer era demostrar lo que sentías por ella y hacer que esos sentimientos lleguen a su corazón. -

- ¡Te felicito, comandante! ¡Sabía que lo lograrías! - dijo Hornet. - Ahora espero que no tardes cuando me expreses tus sentimientos. -

- ¿A qué te refieres? - pregunté.

- Te lo diré sin rodeos: ¡Me gustas! ¡Y apuesto lo que sea que yo te quiero más que mi hermana! -

- ¡Hornet! ¡¿Por qué dices eso?! - dice Enterprise mientras su rostro se tornaba rojo.

- ¿Qué no recuerdas? Todas acordamos que podíamos enamorarnos del comandante, con la condición de que tú te cases primero con el. ¡Y yo quiero ser la segunda! -

- En ese caso, yo quiero ser la tercera. - responde Yorktown.

- ¡¿Tú también, Yorktown?! - dice Enterprise.

Las chicas seguían hablando, mientras yo pensaba en lo afortunado que me sentía al saber que alguien se había enamorado finalmente de mí. Yo no tenía problemas en casarme con ellas ya que, como Akashi dijo, son máquinas y no pueden tener hijos, pero al parecer las tres llegaron finalmente a un acuerdo.

- Está bien... - dice Enterprise. - Dejaré que las demás se casen contigo, solo porque me dejaron que yo sea la primera, ¿De acuerdo? -

- Por mí está bien. - respondí.

Al día siguiente, muy temprano fui a la tienda de Akashi, y me felicitó por hacer que Enterprise volviera a la normalidad, y por eso me dijo que podía hacer la oferta que yo quisiera, así que le propuse que, si le compraba 8 anillos, 2 serían gratis para que sean 10.

- ¡¿QUÉ?! ¡¿Dos anillos DE REGALO?!... -

- Esa es mi oferta. ¿Tómalo o déjalo? -

Akashi estaba a punto de llorar cuando dijo.

- ¡¡AAAAAAAAAAAAAAAGH!! ¡Está bien! ¡Acepto la oferta! -

Después de salir de la tienda, Enterprise y yo nos estábamos preparando para la boda. Se veía hermosa con su vestido de novia. La ceremonia fue sencilla y solamente intercambiamos nuestros votos de matrimonio, después de haberle dado el anillo.

Después de eso, Enterprise y yo nos besamos. Ese fue el día más feliz de mi vida, y espero que las demás bodas sean así, con finales felices.