El tiempo había pasado en Puerto Perla, y tanto cosas buenas como malas habían pasado. Mientras yo seguía con mis misiones de rescate y algunas batallas que he tenido que librar a lo largo del tiempo, del otro lado del mundo los Aliados se enfrentan a los Nazis en tierra firme.
Aún recuerdo con mucho dolor y pesar todas las batallas que he presenciado, y todavía me duele recordar cada vez que perdía a una valiosa unidad, porque yo las consideraba a todas por igual como mi familia.
Poco tiempo después de que las unidades de Sakura Empire nos atacaron, los altos mandos de la Eagle Union me contactaron y me dieron la sugerencia de atacar directamente a Japón y la base de Sakura Empire, pero yo les contesté que primero deberíamos liberar las islas que están bajo su dominio para entorpecer sus puntos estratégicos y así atacar desde diferentes puntos.
- ¿Usar sus propias bases para atacar al enemigo? - dijo uno de los altos mandos. - Parece una idea interesante. Además, en esas bases puede haber información que nos puede servir para realizar nuevas estrategias para acabar con Sakura Empire y las Sirenas. Está bien. Usaremos tu estrategia. -
Menos mal que los altos mandos usaron mi estrategia, ya que así logré evitar una masacre de civiles en Japón, o al menos eso pensaba...
La Batalla del Mar de Coral fue una de las primeras en las que estuve presenciando cómo era una batalla entre barcos humanoides. Al ser mi primera batalla naval, no sabía qué hacer ya que estaba solo, por lo que tuve que improvisar en mi primera batalla naval, aunque eso me costó la pérdida de valiosas unidades. La batalla de Mar de Coral fue el 7 y 8 de mayo de 1942. Nos enfrentamos contra Sakura Empire y las Sirenas. Las chicas barco involucradas fueron las portaaviones Lexington y Long Beach. Por parte de la Sakura Empire fueron las portaaviones Shoukaku, Zuikaku y Shouhou. Shoukaku y Zuikaku se retiraron con daños críticos en sus estructuras, Shouhou y Long Beach fueron destruidas y hundidas, y Lexington quedó con daños graves e incapacitada.
Cuando ví por los monitores que Long Beach había muerto, pude notar que su cuerpo empezó a brillar en un tono apagado hasta que su cuerpo y estructura mecánica se convirtieron en un solo Wisdom Cube, pero éste estaba con una luz muy pequeña y débil hasta que poco a poco se fue apagando. En eso, Javelin, que en ese entonces era mi secretaria, me explicó que así es como las chicas barco mueren. Su cuerpo vuelve a ser un Wisdom Cube sin energía. A partir de la pérdida de Long Beach, decidí usar uno de los muebles con muchas repisas que tenía en la oficina y lo usé como un altar, para honrar la memoria de las chicas barco que perdieron la vida en batalla, colocando una foto de la unidad caída junto con restos de su ropa, si es que se encuentran y el cubo sin energía. Cuando me enteré de la muerte de Long Beach, y de que Lexington quedó incapacitada, no pude evitar sentirme culpable por lo que pasó. Aún así, tenía que seguir adelante si es que quería ganar la guerra.
La Batalla de Midway fue una de las más difíciles que tuve ya que fue donde Enterprise estaba en su forma Alter después de que mascaró a las portaaviones más destacadas de Sakura Empire, además de que Yorktown quedó incapacitada para la guerra. Aún después de esa batalla, tenía que prepararme para las que venían.
En la guerra, nadie gana. Todos pierden algo. Yo aprendí eso de la manera difícil, cuando perdí a una persona que amaba con todo mi corazón, y que hasta la fecha todavía me sigue doliendo su pérdida.
La Batalla de las Islas Santa Cruz fue el 25 al 27 de octubre de 1942, poco tiempo después de la batalla de Midway. En esa batalla envié a mis esposas más fuertes, 2 Hornet y Enterprise, acompañadas de una acorazada,
6 cruceros y 14 destructores. En esa batalla nos enfrentamos a 4 portaaviones, 4 acorazados, 10 cruceros y 22 destructores. A pesar de que estábamos en desventaja de número de unidades, seguimos adelante con la batalla, ya que no tenía tiempo para enviar refuerzos, y eso me costó muy caro.
Poco después del mediodía del 25 de octubre, unos Catalinas procedentes de la isla de Espíritu Santo descubrieron a los portaaviones de Sakura Empire aproximadamente a 450 kilómetros al noroeste de la TF 61. Tras haberse acercado a ellas, las chicas hicieron despegar algunos Dauntless y Wildcats, que sin embargo no pudieron encontrar a la escuadra del enemigo, que había puesto rumbo norte tras el encuentro con los aviones Catalina. Poniendo rumbo noroeste durante la noche, les pedí a las chicas que intenten aproximarse a la escuadra de Sakura Empire, a la vez que recibía nuevos informes desde la isla de Espíritu Santo, enviados por los Catalina ya el 26 de octubre, hacia las 3:00 las de Sakura Empire continuaron su escapada hacia el norte, pero mi secretaria, que en ese entonces era Z23, tras haber recibido los informes, le dí la orden a las chicas de hacer despegar sus aviones al alba.
Mi intención era tender una emboscada a cualquier fuerza japonesa que tratara de acercarse a Guadalcanal. Dado que me enfrentaba a cuatro portaviones japoneses era un riesgo muy alto. Sin embargo, dado que se juzgaba que la situación en Guadalcanal era crítica, decidí aplicar todos los recursos posibles.
Al final del día ordené el despegue de una fuerza de ataque, pero los aviones no encontraron a los portaviones enemigos. Al caer la noche ambos bandos sabíamos que el día siguiente sería el decisivo, y que el primero que localizase los portaaviones del bando contrario tendría toda la ventaja.
Enterprise envió una patrulla compuesta por 16 Dauntless, que localizó al alba a la vanguardia de Sakura Empire aproximadamente a 200 kilómetros de la Task Force, y luego, poco después, más al norte, mi objetivo principal, los portaaviones de la fuerza principal japonesa. Los Dauntless convergieron entonces hacia los portaaviones de Sakura Empire y, hacia las 8:30 , las bombas de dos SDB Dauntless que aprovecharon que los cazas que le daban cobertura habían ido en persecución de otro grupo de aviones norteamericanos y vieron la oportunidad de atacar alcanzaron a Zuiho, provocándole graves daños que la mantuvieron incapacitada A pesar de ser objeto de la persecución de cazas Zero japoneses, todos les Dauntless lograron escapar.
Zuiho, sin embargo, había hecho despegar a sus escuadrillas desde hacía mucho rato, y éstas se dirigían hacia mis esposas, así que les pedí que tuvieran cuidado. Hacia las 9:00, las hermanas de la clase Yorktown lanzaron importantes oleadas de ataque: 29 aviones de parte de Hornet, 20 de Enterprise, y seguidamente 25 más de Hornet. Tres escuadrillas se dirigían pues contra las portaaviones japoneses, a la vez que una escuadrilla japonesa se acercaba a la TF 61, mientras que el enemigo se disponía a hacer despegar a una segunda oleada de ataque. A un centenar de kilómetros de Enterprise, se encontraron las escuadrillas de la Eagle Union y la Sakura Empire. Tras un rápido combate aéreo entre ellas, cuatro Avengers y tres Zeros fueron derribados.
Algunos minutos más tarde, las escuadrillas japonesas se acercaron a Hornet y a Enterprise. A pesar de la defensa organizada por los Wildcats, los bombarderos japoneses lograron atravesar la barrera defensiva y atacar a mis esposas. Hornet fue alcanzada por varias bombas y por dos torpedos. Los gritos de dolor de Hornet me alarmaron y me hicieron sentir nervioso y con miedo, esperando lo peor. En pocos minutos, el fuego avanzaba descontrolado a través de su cuerpo, provocando severas quemaduras. A pesar de la insistencia de mi secretaria de que no fuera al campo de batalla, no me importó y le pedí a una de mis chicas que estaban en la base que desplieguen una escuadra de aviones para poder montarlos, ya que tiempo antes, Enterprise me enseñó a montar los aviones como lo hace ella para desplazarse rápidamente y también me enseñó a como saltar de un avión a otro si es destruido. Rápidamente, me monté en uno de los aviones y nos dirigimos a toda prisa hacia donde estaba Hornet. Al llegar, me lancé al agua y rápidamente llegué con ella, encontrándome en el camino con su sostén rasgado de una copa y roto de las cintas, y más adelante me encontré con su sombrero que estaba con agujeros de bala y quemado en la parte superior. En eso, recibí una llamada de radio por parte de San Diego y me dijo.
- ¡¿Comandante?! ¡¿Qué está haciendo ahí?! ¡Estaba a punto de disparar los torpedos hacia Hornet cuando lo ví llegar! -
- ¡¿Qué?! ¡¿Por qué le ibas a hacer eso a tu propia compañera?! -
Moribunda, Hornet respondió.
- Es porque... Yo le pedí que me matara... para evitar que... Los de Sakura Empire me capturen... -
- ¡No digas eso, Hornet! Haré todo lo posible para que te lleven a Puerto Perla y... -
- No tiene caso, comandante. Mi hora ha llegado... Pero me alegra mucho... Que hayas venido hasta aquí... Para despedirme de ti... Por última vez... -
Con lágrimas en los ojos, le dije.
- ¡Por favor, Hornet! ¡No me dejes! ¡Eres muy importante para mí! ¡Gracias a tí, soy feliz porque me casé por primera vez, y ustedes tres son las personas que más amo! ¡Por favor, déjame llevarte a Puerto Perla para que te reparen! -
En eso, el cuerpo de Hornet empieza a brillar en un tono azul celeste. Hornet me dijo.
- Comandante... Quisiera pedirte... Un último favor. -
- Lo que sea, mi amor. -
- Bésame. -
A pesar de que estaba con múltiples heridas abiertas, su cuerpo estaba brillando y sus pechos estaban al descubierto, no lo pensé dos veces e inmediatamente nos besamos con mucho amor y pasión, estando así por un rato hasta que el cuerpo de Hornet seguía brillando cada vez más de forma intensa, hasta que llegó el punto en que Hornet me dijo sus últimas palabras mientras me acariciaba suavemente la mejilla.
- Fue un honor y un privilegio haberte conocido, y te agradezco por hacernos felices a mis hermanas y a mí por aceptar que nos casemos contigo. Por favor, cuida a mis hermanas en mi lugar. Ouryuu... Quiero que sepas... Que te amo. -
Tras decir eso, su cuerpo se fue desvaneciendo hasta que desapareció por completo, apareciendo en su lugar un Wisdom Cube que poco a poco se fue apagando, hasta que quedó sin energía. Lo único que quedaba de ella era su sombrero, su anillo de bodas y su sostén. Hornet había muerto a la 01:35 del 27 de octubre de 1942, cerca de la costa de las Islas Santa Cruz. Hubo un instante de silencio, hasta que de pronto...
- ¡¡¡HORNEEEEEEEEEEEEEET!!! -
Comencé a gritar como loco y a romper en llanto. El error de no haber pedido refuerzos y de enfrentarme a una flota enemiga que nos superaba en número me costó la vida de una de mis amadas esposas. Estuve llorando y gritando por varios minutos hasta que se acercan Northampton y San Diego y me dijeron.
- Sabemos que acaba de perder a una persona que amaba con todo su corazón, pero si no hacemos algo, tendremos muchas más bajas. - dice Northampton
- Así es, comandante. - continúa San Diego. - Quizás sea algo tonto lo que voy a decir pero, sugiero que debemos retirarnos. Estamos en una batalla en la que no podemos ganar. -
A pesar de que la batalla continuaba y que los aviones de la difunta Hornet y de Enterprise se seguían enfrentando al enemigo, podía notar que nos estaban superando en número, a pesar de que estábamos causando daño a algunas unidades de la Sakura Empire, así que no me quedó de otra que ordenar la retirada. En eso, Enterprise responde.
- ¿Por qué nos vamos a retirar ahora? ¡Aún puedo resistir un poco más! ¡Necesito un poco más de tiempo! -
- ¡Por favor! ¡Vuelve a la base! ¡Tu hermana Hornet ha muerto! -
Enterprise se quedó callada por un momento y al instante dijo.
- ¡¡Pues con mayor razón debo seguir luchando!! ¡¡Tengo que vengar a mi hermana!! -
De pronto, escuché unas explosiones al otro lado de la llamada y unos gritos desgarradores. ¡Estaban dañando a otra de mis esposas! Desesperado, le dije a Enterprise.
- ¡Enterprise! ¡Vuelve a la base ahora mismo! ¡En otra ocasión tendremos nuestra venganza! ¡¡Es una orden directa!! -
A pesar de que estaba adolorida, respondió furiosa.
- ¡Grrrr! ¡Está bien! ¡Si no me hubiera distraído y hubiera esquivado los misiles y torpedos que me lanzaron, hubiera seguido luchando! -
Debido a que los aviones estaban hechos de energía, a pesar de adoptar una apariencia muy realista, dejamos que sigan combatiendo para que nos dieran la oportunidad de escapar. Afortunadamente, lo logramos y sin ninguna otra baja aparte de Hornet. Enterprise llegó a Puerto Perla con severos daños en su parte mecánica y le pedí que fuera al hospital, así como también a San Diego, Northampton y las demás.
Al día siguiente, toda la base estaba vestida de luto, honrando así a mi esposa, USS Hornet. Tras colocar el cubo sin energía junto con su foto, su sombrero, su sostén y su anillo en el altar en donde estaban las unidades caídas, salí de la oficina y las chicas me estaban esperando. Todas estaban vestidas de negro y otras llevan una banda negra en su brazo izquierdo. Enterprise y Yorktown aún seguían en silla de ruedas, pero aún así quisieron acompañarme para despedir a su hermana caída. Al llegar al muelle, Warspite, Illustrious, Hood y mi mamá comenzaron a tocar con sus gaitas la canción que tiempo atrás me hizo llorar: Amazing Grace. Cuando Hood y las demás tocan la gaita, la voluntad de todas se quiebra y empiezan a llorar. Mientras tanto, mi secretaria, que aún seguía siendo Z23, me entregó un arreglo de flores junto con una foto de Hornet en el centro, y tras llegar a la orilla del muelle, dejé que el arreglo floral sobre una mesa alta, en donde estaba la foto de Hornet junto con unas veladoras que estaban a los costados, mientras unas lágrimas salían de mi rostro, al proyectar en mi mente los recuerdos de Hornet. Al volver del muelle, Yorktown y Enterprise estaban llorando desconsoladas por la pérdida de su hermana, y me acerqué para abrazarlas a cada una.
Tras eso, los días pasaron, y Z23 me entregó unas cartas. El presidente Roosevelt envía una carta de condolencias en donde me indica que todas las banderas de las naciones de Azur Lane son bajadas a media mástil. Incluso líderes como Stalin, Churchill, Avila Camacho, entre otros, me enviaron cartas de condolencias.
Ese día aprendí la lección. Si quiero sobrevivir en la guerra, no debo mostrar piedad. Sakura Empire y las Sirenas pagarán por lo que hicieron.
