¿Quién iba a pensar que yo iba a pasar de ser un ladrón de comida a comandante de la Marina? Y no solo eso, sino que ¡¿Ahora soy padre?! Vaya... La vida no me deja de sorprender.
Todo comenzó un día, cuando estaba terminando de escribir mi reporte diario en la bitácora, cuando escuché que alguien llamaba a la puerta y era Akashi que tenía sosteniendo unos papeles y me dijo.
- Comandante. Me dijeron en el laboratorio que vaya para allá porque van a hacerle unos análisis de sangre. -
- ¿Análisis de sangre? - pregunté confundido. - ¿Van a hacerme una revisión médica o algo? -
- Creo que sí. Pero necesitan que vaya ahora mismo. Y no importa si había comido 3 horas antes. Necesitan esas muestras ahora. Es por su salud. -
- Está bien. Quizás me descuidé mucho por la muerte de Hornet hace unos años, pero tienes razón. El puerto me necesita sano. Ya voy para allá. -
Tras guardar la bitácora en su lugar, salí junto con Akashi al laboratorio para mi revisión médica. Vestal estaba ahí junto con unas enfermeras y me pidieron que me suba a una báscula para tomar mi peso y estatura. Después de eso, me tomaron la presión, revisaron mi pulso y después me revisaron los ojos y los oídos. Al terminar, estaban preparando las inyecciones para extraerme sangre. Vestal me dijo.
- Necesitaremos varias muestras de sangre ya que vamos a realizar varios estudios. ¿De acuerdo? -
- Está bien. Todo sea por mi salud. -
- Muy bien. Vas a sentirte un poco mareado por la pérdida de sangre, pero es normal. Ahora siéntate aquí para empezar. -
Cuando me senté, prepararon la primera inyección y empezaron con las extracciones. Después de 5 veces en que me sacaron sangre, empecé a marearme ya que me habían sacado mucha, pero aún así logré aguantar. Una vez que terminaron, Vestal me sostuvo para que no me cayera por perder tanta sangre, y ella y Akashi me llevaron al comedor, donde estaba mi madre esperándome con varios platos de comida. Después de comer, Akashi me dijo que los resultados de los análisis van a tardar varios días, así que le contesté que no había problema y que podía esperar.
Tras ese día, empecé a notar algo extraño. Akashi estaba trabajando más de lo usual y la veía más movilizada que antes, y no solo eso, sino que seguido iba al laboratorio y dejaba cerrada la tienda más veces de lo usual. Sin embargo, empecé a sospechar algo cuando ví que Akashi estaba hablando con Warspite de algo y ambas entraron al laboratorio. Yo pensaba en que iban a instalarle mejoras a Warspite, pero por otro lado tenía un extraño presentimiento. Quizás sea algún tipo de paranoia mía, así que decidí ignorar eso. Pasó el tiempo, y un día, mientras organizaba algunos papeles en sus respectivas carpetas, entra Akashi y me dijo.
- Comandante. Hay algo que me gustaría mostrarle. ¿Puede venir conmigo? -
- ¿De qué se trata? - pregunté.
- ¡Es algo que le encantará! - responde sonriendo.
Confundido, decidí acceder a acompañar a Akashi, dejando los papeles y carpetas en el escritorio. Durante el camino al laboratorio, Akashi me preguntó.
- Comandante, ¿Ha pensado alguna vez en que le gustaría ser padre? -
Su pregunta me confundió un poco, pero aún así contesté.
- Bueno... La verdad es que sí. Como cualquier persona, me gustaría formar una familia. ¿Pero por qué la pregunta? Tengo entendido que las chicas no pueden tener hijos al ser máquinas. -
- Pues esa es la sorpresa que le tengo. Ahora descubrirá por qué. -
Al llegar al laboratorio, Akashi me llevó a la sala de creación de nuevas unidades, y me dijo.
- Ésta es la sorpresa que le tenía preparada. -
Cuando abrió la puerta, habían dos pequeñas niñas rubias con unas vestimentas que me hacían recordar a Hornet y Warspite. Cuando me vieron, ambas se acercaron corriendo para abrazarme y diciendo al unisono.
- ¡Papá! ¡Qué bueno que al fin te conocemos! -
Yo estaba sorprendido y confundido al mismo tiempo. Akashi se acercó, me tocó el hombro y dijo.
- Así es, comandante. Usted acaba de ser padre. -
- Pero... ¿Cómo? -
- ¿Recuerda que hace un mes le extrajeron sangre? Bueno, usé una de esas muestras para un experimento, el cuál consistía en unir su código genético con la energía de los Wisdom Cubes y ver si podía crear una mezcla híbrida entre humano y barco, y aquí está el resultado. Warspite se ofreció para probar si el experimento funcionaba, y en efecto se logró. Pero creo que va a tener que casarse con Warspite ya que su hija está empezando a debilitarse. Eso lo pude comprobar cuando usé una parte de la energía que quedaba del cubo de Hornet y su hija nació sana y fuerte. Entonces llegué a la conclusión de que, si quiere tener hijas con las chicas, primero tiene que casarse con ellas. -
Todo lo que me dijo Akashi era tanta información que no podía procesar en ese momento. De un día para otro, ¡¿Ahora soy padre?! Akashi interrumpió mis pensamientos cuando dijo.
- Si quiere que Warspite Lily no desaparezca, tiene que casarse con su versión original, y que sea lo más rápido posible. -
- ¿Warspite Lily? -
- ¡Después le explico! ¡Ahora vaya con Warspite para casarse si no quiere que su hija desaparezca! -
Aún tenía muchas dudas sin responder, pero después habrá tiempo para responderlas. Por ahora tenía que buscar a Warspite y pedirle que se case conmigo. Tras varios minutos de búsqueda, la encontré en uno de los muelles contemplando el mar. Apenas me acerqué a ella y no tuve la oportunidad para hablar cuando me dijo.
- Sé a lo que vienes. Quieres casarte conmigo, ¿Verdad? -
- ¡Vaya! Directo al punto. - contesté.
- Bueno, era de esperarse. Después de todo, si nuestra hija quiere seguir viviendo, tienes que casarte conmigo, ¿No es así? ¡Pues te estaba esperando! ¡Ya te habías tardado mucho! -
- Perdón por hacerte esperar. -
- Descuida. Y ahora, ponme el anillo. -
Warspite extendió su mano y le coloqué el anillo delicadamente. Ella estaba contemplando su anillo mientras decía.
- ¿Quién iba a pensar que una vieja dama como yo se casaría con un niño como tú?... -
- Para mí no eres vieja, Warspite. -
- Je... Sabía que dirías eso. -
Después de eso nos besamos, y de ahí fuimos a casarnos. Afortunadamente nuestra hija no desapareció, y ahora no solo tengo una responsabilidad como comandante de ganar la guerra, sino que ahora tengo una nueva responsabilidad, como padre. Tras casarme con Warspite, Akashi me felicitó y me explicó que a las niñas se les dió el sufijo "Lily" para identificarlas de las originales.
Pasaron unos días, y me enteré de que Enterprise, Yorktown y Repulse también tuvieron hijas, y al ver que el número de descendientes aumentará, Akashi me dió la sugerencia de construir una guardería para mis niñas, así que autoricé dicha construcción. Una vez terminada, Ark Royal se ofreció amablemente para encargarse de la guardería y cuidar a mis hijas mientras no estaba, así que acepté. Enterprise no confiaba en Ark Royal, pero yo le dije que no había problema ya que yo sí confiaba en Ark Royal porque ha demostrado que es una persona madura, seria y responsable.
Pasó el tiempo, y un día decidí que mis esposas jueguen cada una con sus respectivas hijas y que pasen tiempo de calidad con ellas. Todas estaban muy felices de que mis niñas jueguen con sus madres, mas sin embargo había una que no estaba ahí. Estuve buscando por todos lados a Hornet Lily, hasta que la encontré sentada a la orilla de uno de los muelles contemplando el mar. Al acercarme a ella, le pregunté sobre por qué estaba ahí, y lo que me preguntó me dejó helado y al borde de las lágrimas.
- Papá... ¿Dónde está mi mamá? He visto a mis hermanas jugando con sus mamás, y yo también quiero jugar con mi mamá. ¿Sabes dónde está?... -
Me acerqué a abrazarla mientras le decía llorando.
- Pequeña... Tu mamá ya no está entre nosotros. Ella se sacrificó por nosotros para detener a los malos como la buena guerrera que era. Ella ahora está en un lugar mejor. -
Hornet Lily mira al cielo y dice.
- Entiendo, papá. Ahora sé que mi mamá me está cuidando desde arriba. -
En eso, no había notado que Atago estaba cerca de nosotros y respondió.
- No te preocupes, pequeña Hornet. De ahora en adelante yo voy a cuidarte y darte todo el amor que puedo ofrecerte. Deja todo en manos de tu tía Atago. -
Atago extendió sus brazos hacia al frente, y Hornet Lily fue corriendo hacia ella para abrazarla. Ambas estaban muy felices, y me acerqué para abrazarlas también. Casualmente, pasó cerca de nosotros un avión P47 Thunderbolt, similar a los que usaba Hornet cuando estaba viva. ¿Será acaso una señal?...
Después de eso, el tiempo pasó, y las cosas volvieron a la normalidad, y aunque yo confiaba en que Ark Royal cuide a mis hijas, Enterprise la seguía vigilando constantemente, así que fui personalmente a hablar con ella en la guardería. Al llegar, mis hijas me recibieron con mucha alegría, y Ark Royal se acercó para saludarme.
- Pequeñas, papá necesita arreglar unos asuntos con la señorita Ark Royal. Más tarde juego con ustedes, ¿De acuerdo? -
- ¡¡Síiiii!! - dijeron todas al unisono.
Antes de entrar a la oficina de la guardería, Yorktown Lily me habló para decirme al oído lo siguiente.
- Espero que también tengas una hija con la tía Ark Royal. Ella es muy amable con nosotras, y creo que es justo que también merezca algo de amor. -
Ark Royal alcanzó a escuchar lo que dijo mi hija, y se puso toda colorada, a lo que contesté.
- Después hablamos sobre eso, hija. Por ahora tengo que hablar con la señorita Ark Royal. ¿Está bien? -
- ¡Sí! -
Cuando Yorktown Lily fue con sus demás hermanas a jugar, le pedí a Ark Royal que me acompañe a la oficina para hablar con ella. Una vez ahí, la chica empezó a hablar.
- ¿Sucede algo, comandante? ¿Por qué quería hablar conmigo? -
- Bueno... La verdad es que, me gustaría saber si todo estaba bien aquí en la guardería, si no has tenido algún problema con alguna de mis hijas o algo similar. -
- ¡Ah! Si es si de eso, afortunadamente no he tenido ningún tipo de problema. Las niñas se han portado muy bien y todo va de maravilla en este lugar. Incluso, siento que estoy en el Paraíso, rodeada de unas niñas tan adorables y tiernas, así como las pequeñas destructoras que hay en la base. -
- Vaya... Entonces eso me hace dar cuenta de que me equivoqué con respecto a tí, y quisiera pedirte disculpas por malinterpretar tus buenas acciones. -
- ¡No es necesario, comandante! Al contrario, ¡Yo debería de está agradecida por haberme asignado el mejor de los cargos: cuidar esta guardería y estar rodeada de tiernas y pequeñas niñas! -
Tras escuchar sus palabras, me hizo reflexionar en que Ark Royal podría ser una buena madre, así que le pregunté.
- ¿Sabes? He estado pensando... En qué podrías ser una buena madre, porque puedo ver la manera en que cuidas a mis hijas, y como dijo Yorktown Lily, creo que mereces tener tu propia hija, así que, ¿Te gustaría casarte conmigo? -
El rostro de Ark Royal empezó a tornarse rojo rápidamente.
- ¿Es... Está seguro, comandante? -
- Bueno, si no quieres, está bien. No puedo obligarte solo para... -
- ¡SÍ! ¡SI QUIERO CASARME CONTIGO Y TENER A MI PROPIA HIJA PARA DARLE TODO EL AMOR QUE PUEDA! -
- De acuerdo, pero no te alteres tanto, que puede afectar tu corazón. -
Tras eso, le dí uno de los anillos que le compré a Akashi, quedando 4 disponibles. Al salir de la oficina, les dije a mis niñas la buena noticia y todas estaban felices porque pronto tendrían a una nueva hermana para jugar. Me siento muy afortunado de que las chicas estén de acuerdo con compartir su amor conmigo, y quizás va siendo hora de agradecerle a la persona que hizo posible todo ésto: Prinz Eugen.
Pasó un par de días, y tras salir de mi jornada de vigilancia vespertina, decidí tomar un descanso en las aguas termales para despejar el estrés que tenía. Como siempre, usé el compartimento individual que me construyeron, así que podía bañarme tranquilamente. Unos minutos más tarde, escuché que alguien estaba abriendo la puerta del baño, cuando dije.
- ¡Está ocupado! ¡Éste es el baño de hombres! -
- Eso lo sé, y por eso quiero entrar. - dijo Prinz Eugen mientras entraba al baño de aguas termales lentamente. Estaba totalmente desnuda, teniendo solo una toalla encima.
Rápidamente me dí la vuelta ya que no esperaba encontrarla aquí. Me daba algo de pena que me vea así, en una situación incómoda.
- ¿Qué pasa, comandante? ¿Acaso te da pena estar en esta situación? Pues quiero que sepas que a mí no. Además, quiero aprovechar la ocasión para poder hablar contigo de algo. -
- Q-qué casualidad. Y-yo también tengo algo que decirte. -
- En ese caso, no habrá problema si entro aquí, ¿Verdad? -
- Está bien... -
Tras decir eso, Prinz Eugen se quita la toalla y entra a las aguas termales conmigo. Su bella figura podía notarse en todo su esplendor, pero aún así voltee la mirada ya que aún sentía pena, a pesar de que he visto chicas desnudas antes, hablando de mis esposas claro está.
- Comandante... - dice Prinz Eugen. - ¿Acaso le da pena verme desnuda, a pesar de que tiene a muchas chicas como sus esposas?... Creí que estaba acostumbrado, pero ahora me doy cuenta de que aún sigue siendo muy joven e inocente, ¿Verdad? -
- Bueno... - contesté. - Es que... Ver a mis esposas sin ropa es una cosa, pero ver a una amiga desnuda es muy diferente. -
- Ah... ¿Así que me consideras como una amiga?... -
- ¡No! ¡No quise decir eso! Yo... -
- Bueno, eso no importa. Lo que vine a decir, es que me impresiona que te tomes en serio el tema de tener varias esposas, aún después de saber que ya puedes tener hijas. -
- Bueno, lo que puedo decir a mi favor es que quiero hacer felices a las chicas a pesar de que estamos en guerra, porque eso es lo que me propuse como comandante el primer día que llegué aquí. -
- Entiendo. Ahora comprendo que solo quieres nuestro bienestar, y eso es algo que aprecio mucho. Ojalá en Iron Blood hubiera un comandante como tú, pero lamentablemente todos son muy fríos y solo se centran en destruir a los aliados y conquistar el mundo. -
Quizás Z23 y Prinz Eugen son las que más amor necesitan, porque no estaban acostumbradas al buen trato que yo les doy, así que le dije.
- Verás, la razón por la que quería hablar contigo es para agradecerte por haberme hecho feliz al casarme con las chicas, así que... -
- Quieres casarte conmigo, ¿Verdad? -
- Vaya, ¿Ya sabías a lo que venías? -
- Bueno, es lo más lógico, ¿No? Yo fui la causante de que tengas una gran familia, y como compensación quieres casarte conmigo. Pues ya te estabas tardando, ¿Eh? -
- Entonces perdón por haberme tardado tanto. -
- No importa. Lo único que es importante es que finalmente te decidiste en dar el siguiente paso. Y como no tienes un anillo a la mano para darme, ¿Qué te parece si hacemos el amor aquí y ahora, para sellar nuestro pacto como marido y mujer? -
- ¡¿Qué?! ¿Estás segura? ¿Hacerlo antes de casarnos estará bien? -
- ¡Tú no te preocupes! Será nuestro secreto. Así que, ¿Qué te parece? -
No sabía qué hacer. No sé si hacer el amor antes de casarme con ella estaría bien o no, pero Prinz Eugen me estaba insistiendo en hacerlo, así que finalmente accedí. Después de eso, nos preparamos para casarnos, y al colocarle el anillo, dijo.
- Vaya... Debo admitir que ésto se siente mejor. Y nunca pensé en que aceptarías casarte conmigo, pero ahora me siento muy feliz. -
Los días pasaron, y las cosas siguieron normalmente. Ahora, mis hijas tienen a dos nuevas hermanas para poder jugar, y mi familia sigue creciendo. Por lo menos, ésta guerra me ha dado algo bueno, y estoy muy agradecido por eso.
