Bloody Eyes
Capítulo quince: En la mira
Ya casi a las afueras de Tokio, Senku empezó a buscar algún auto para robar y poder trasladarse más fácil a otra ciudad, pero entonces sintió el aroma de un vampiro cercano gracias al viento cambiando de dirección y de inmediato se puso alerta, viendo un auto acercarse a él.
Hmm, qué raro que no estuviera viniendo directamente corriendo.
—¡Hola, amigo vampiro! —La ventanilla se bajó y pudo ver a un hombre rubio con lentes de sol, acompañado de una mujer (quizás) de cabello corto rizado—. ¿También te vas de Tokio porque no hay internet? ¡Parece que la central eléctrica explotó! Ah, y también quiero ver si en otras ciudades los humanos ya no son de piedra.
—Es en todo el mundo —aclaró, relajándose un poco al ver que este vampiro no parecía ser agresivo, aunque por su olor parecía ser un sangre pura—. Y la central eléctrica no explotó sola, un vampiro llamado Shishio Tsukasa la hizo explotar.
—Ah, Tsukasa, lo conozco. —Rio divertido—. Me odia. En fin, pienso mudarme. ¿Quieres que te dé un aventón?
—Eh, paso. —Hizo una mueca.
No le gustaba estar con otros vampiros. De hecho, casi no le gustaba estar con nadie que no fuera su padre o Taiju y Yuzuriha.
—¿Seguro? —Bajó levemente sus lentes—. Bueno, pareces bastante informado, sí alguna vez me necesitas puedes llamarme. —Le tendió su tarjeta—. Soy Nanami Ryusui. Navegante, piloto y heredero del conglomerado Nanami, que ahora está compuesto como por veinte vampiros alrededor de todo el mundo… En fin, si necesitas trabajo, seguro que puedo dártelo.
—Ajá… —Senku lo miró con sequedad, tomando su tarjeta solo porque se la había empujado a la cara—. Creo que no estás entendiendo que el mundo acaba de colapsar…
—¡JA, JA, lo entiendo muy bien! —Sonrió mientras chasqueaba los dedos—. ¡Siendo así, simplemente tengo que apoderarme de este nuevo mundo! Probablemente vaya a la India a buscar a mi hermano y creemos un nuevo imperio. ¡En fin, suerte! —Subió la ventanilla y se marchó sin más.
Senku lo miró irse con aburrimiento.
Qué tipo tan loco, probablemente acabaría entrando en guerra con otros vampiros y lo matarían.
Encogió los hombros y siguió buscando un auto para marcharse a otra ciudad.
Finalmente, encontró uno que se veía bueno, robó gasolina de otros autos para estar seguro y se marchó lejos de Tokio.
En la ciudad más cercana, en la que tardó una hora y medio en llegar, olía muy fuerte a vampiro sangre pura, así que prefirió ir a la siguiente ciudad para no arriesgarse a ser la comida de otro.
Una ventaja de ser mestizo era que su olor no era tan fuerte en comparación a los de sangre pura o a mestizos sin los genes vampíricos tan diluidos, pero igual si se acercaban lo suficiente podrían encontrarlo y contra un sangre pura no tendría ninguna posibilidad.
Para cuando llegó a la siguiente ciudad, logró encontrar un sitio tranquilo para conectarse a internet y tratar de contactar a la ISS, pero de nuevo estaba fuera de rango así que otra vez tendría que esperar.
Mientras esperaba, pudo sentir el aroma de varios sangre pura y mestizos acercándose al lugar, cosa que lo hizo gruñir de frustración mientras guardaba todo para irse otra ciudad.
Sí, díganle cobarde, pero de verdad no quería ser la cena de nadie.
Sin embargo, le daba curiosidad qué se suponía que estaban haciendo allí, así que robó un dron de una tienda, robó un auto más avanzado directamente de una tienda de autos y colocó el piloto automático para irse mientras manejaba el dron para encontrar a los vampiros y ver qué hacían.
Claro que el dron era ruidoso para sus oídos sobrehumanos, pero desde lo alto y con el zoom de la cámara podría ver bien sin que lo notaran en un buen rato, por lo menos.
Sabía más o menos por donde deberían estar, así que buscó en las calles un buen rato antes de finalmente localizarlos, viéndolos correr a gran velocidad hacia… la central nuclear.
Eso lo hizo palidecer, recordando de repente que Japón tenía bastantes de esas, y sin los humanos sería cuestión de tiempo para que estallaran creando un invierno nuclear que haría la vida insostenible para muchas zonas del país.
Y claro, una de las debilidades de un vampiro era que también necesitaban aire para vivir.
Aire preferiblemente no lleno de toxinas radioactivas, claro.
Las centrales nucleares tenían un sistema de apagado de emergencia, pero era cuestión de tiempo para que el sistema de refrigeración fallara y provocaran explosiones catastróficas alrededor de todo el país. También pasaría lo mismo en muchos lugares del mundo.
¿Acaso estos vampiros buscaban resolver ese problema? ¿Pero cómo? ¿Tenían conocimientos del complicado, largo y difícil proceso para desmantelar y desintoxicar una central nuclear?
Mientras el auto se manejaba solo fuera de la ciudad, el dron captó a la misma persona encapuchada que había hablado con él en Tokio llegando también al lugar, caminando con calma hacia la central.
Los otros vampiros se reunieron a su alrededor y el hombre encapuchado pareció darle algunas instrucciones, porque luego todos los vampiros se fueron corriendo a cada lugar que él señaló.
Senku alzó una ceja, pero entonces el hombre encapuchado miró en dirección al dron y sonrió lentamente.
Luego, perdió la señal.
Bufó y decidió cambiar a piloto automático para tomar un desvío e irse a donde no hubiera centrales nucleares tan cercanas. Primero, porque no quería arriesgarse a que esas cosas estallaran cuando él estuviera cerca. Y segundo, porque aparentemente había un grupo de vampiros queriendo apagarlas o bien controlarlas y probablemente seguirían yendo de ciudad en ciudad, así que mejor alejarse lo más posible de ellos.
Le tomó unas cuatro horas llegar a una ciudad donde se sintió medianamente seguro, aunque no planeaba quedarse ahí mucho tiempo, y allí se instaló para intentar contactar con la ISS, maldiciendo a su suerte al ver que estaba, otra vez, fuera de rango.
Para colmo, llegó la noche y las luces solo duraron poco tiempo encendidas antes de comenzar a fallar, por lo que tuvo que ir a la central eléctrica a repararla y darle mantenimiento, cosa no muy sencilla para una sola persona.
Se gastó gran parte de su dotación de sangre para mantenerse despierto el resto de la noche mientras trabajaba y esperaba a que Byakuya le contestara desde la ISS. Logró intentar llamar una vez cuando estuvo en rango luego de reparar la central, pero no le contestaron. ¿Estarían dormidos? ¿La estación estaría fallando? ¿Estarían… petrificados también?
A la mañana siguiente, todavía sin dormir, fue a una carnicería y consumió mucha carne roja para seguir manteniendo sus energías. Al salir, escuchó ladridos desesperados en una casa y bufó, yendo a liberar a otro maldito perro encerrado en su casa. Había hecho eso más veces de las que le gustaría admitir.
Esta familia en particular también tenía un gato y un loro, solo abrió su jaula y se fue, sin importarle si el gato se comía al loro o este lograba escapar. No era su problema.
Estuvo el resto del día llamando a la ISS constantemente siempre que estuviera en rango, pero nada funcionó.
Fue entonces que pensó que quizás Byakuya y los otros astronautas pudieron haber regresado a la Tierra para este entonces.
¡Sí, eso debía ser!
Si iba a la central de la NASA, quizás pudiera establecer contacto directo con ellos. Podría ir directamente al lugar previsto para el aterrizaje, pero pudieron haberlo cambiado debido a esta emergencia. Si iba directo a la central, entonces no importa dónde estuvieran, podría contactarlos.
Pero ir a Estados Unidos ahora… ¿Cómo diablos se suponía qué haría eso?
Podría aprender a pilotar un avión, pero… eso sería arriesgado y le costaría valioso tiempo. Sin embargo, parecía ser la única opción que tenía para…
De pronto, recordó al extravagante sangre pura inofensivo. Nanami Ryusui.
Las líneas telefónicas estaban caídas a este punto, pero no lo mataría tratar.
Lo llamó y, sorprendentemente, atendió la llamada.
—¡Qué sorpresa! ¡Pensé que estaba muerto! —exclamó con asombro.
—¿Estás en un lugar con internet y electricidad? —preguntó, también sorprendido.
—¡JA, JA! ¡Te reconozco, eres el mestizo de cabello puntiagudo! ¡Sabía que eras alguien excepcional, mi instinto me lo decía! Yo estoy en un refugio de mi familia, tengo varios generadores, aunque no sé cuánto tiempo duren. De cualquier forma, ¿qué hay de ti?
—Reparé una central eléctrica en una ciudad pequeña al noroeste de Tokio —dijo como si no fuera la gran cosa, rascando su otro oído con el meñique.
—¡Impresionante! ¡Realmente me intrigas! También podrías ser útil para mí. Y dime, ¿qué es lo que quieres? Porque si me estás llamando, debe ser porque quieres algo.
—Seh. Necesito ir a Estados Unidos. Dijiste que eras piloto así que…
—¡No digas más, con gusto te llevare!
—¿Eh? —No podía creer que cediera tan fácil.
—Sí lo hago, me deberás un favor. —Casi podía escuchar su sonrisa maliciosa—. Así que dime, ¿exactamente a dónde quieres ir?
Al final, acordaron que Ryusui iría a buscarlo en su avión privado a la ciudad en la que estaba, así que por mientras Senku decidió hacer ciertos preparativos y no precisamente para el viaje.
Cuando estuviera fuera, no podría seguir dándole mantenimiento a la central eléctrica. Además, el sistema de cloacas y bombeo de agua inundaría las calles por días, así que tenía que proteger ciertas cosas que le interesaba conservar, ya que no sabía cuánto tiempo estaría fuera.
Por suerte no había una presa cerca, así que la inundación no sería tan grande, había escogido esa ciudad por ese factor, aparte de estar lejos de las centrales nucleares. Por lo demás, era una ciudad que tenía muchas cosas que le interesaban, así que se mantuvo ocupado el resto de ese día conservando comida, libros, ropas, aparatos electrónicos y otros materiales que le interesaban.
Fue al día siguiente que Ryusui llegó por él en un avión mucho más grande de lo que había esperado, lleno a reventar de provisiones y sobre todo de sangre, tanto animal como humana.
—No te preocupes, no matamos a nadie —dijo Ryusui con diversión al ver su mirada desconfiada en cuanto le dijo eso—. Son de bancos de sangre.
—Muy bien…
No le gustaban los humanos ni un milímetro, pero tampoco le gustaba la idea de matarlos.
Ryusui le quiso dar a probar sangre humana, pero se negó, ya que la verdad le daba un poco de asco.
Prefería nunca probar sangre humana, muchas gracias.
Ryusui lo llevó a la central de la NASA y pudieron ver el caos en el que estaba Estados Unidos por las centrales eléctricas fallando y muchos accidentes de autos, incluso aviones que se cayeron sobre edificios provocando incendios en las ciudades. Por suerte, la central de la NASA estaba bastante intacta. Senku tardó un día en regresarle la electricidad, y entonces intentó contactar a Byakuya.
Por suerte, en Norteamérica no había mucha población de vampiros desde hace tiempo, por las cacerías de brujas la mayoría migraron a Sudamérica, que por cierto pareció ser el epicentro de lo que sea que petrificó a la humanidad, pero le daba igual. Si bien le daba curiosidad qué pasó con los humanos, su principal prioridad era encontrar a su padre.
Intentó por tres días. Sin resultados.
—Ellos tenían planeado aterrizar en Kazajistán una vez se acabará la semana de turismo de Lillian —murmuró Senku una vez se dio cuenta de que intentar comunicarse era inútil.
—Puedo llevarte —afirmó Ryusui, con una mirada mortalmente seria mientras sostenía una copa de sangre en su mano—, pero no podemos quedarnos allí mucho tiempo. No es un sitio que conozca bien.
Senku apretó los puños y asintió, tomando lo que podía.
Buscó las coordenadas exactas en los archivos de la NASA y Ryusui lo llevó al sitio donde se suponía que iban a aterrizar, pero no encontraron ni rastros de las naves Soyuz.
Buscaron por aire y en las ciudades más cercanas corrieron con su súper velocidad, intentando captar el aroma humano, sin resultado.
Después de veinticuatro horas de búsqueda, Ryusui decidió llevarlo a la India para encontrar a su hermano Sai, y allí le enseñaría a pilotar y le regalaría uno de sus aviones para que pudiera seguir su búsqueda solo.
En la India había muchos más vampiros que en Japón, y de hecho empezaron una guerra de vampiros sangre pura contra vampiros mestizos, ya que los primeros querían usar a los segundos como ganado para asegurarse de tener fuentes de alimento ahora que ya no había humanos.
Sai, que a diferencia de Ryusui era mestizo, logró refugiarse en un refugio de la empresa Nanami para no verse involucrado en la guerra, pero las cosas parecían estarse saliendo cada vez más fuera de control.
—Algunos todavía conservamos internet —les contó Sai cuando se reunieron—. Hicimos un grupo, aparentemente las cosas en Sudamérica están iguales que aquí en India, guerras de vampiros sangre pura contra mestizos. Solo contacte con veinte personas y todas ellas están escondidas, ya que todos somos mestizos. Ya de por sí no quedábamos tantos vampiros y ahora nos estamos matando de forma muy inconsciente… puede que acabemos extinguiéndonos junto a la humanidad.
—Eso no pasará —afirmó Ryusui con voz muy segura—. ¡No se desharán de los Nanami tan fácilmente!
—Dices eso, pero solo a ti te importó si yo estaba vivo —murmuró Sai con desanimo—. Padre y los demás solo fueron a esconderse para cuidarse entre ellos.
—Incluso si fuera así, no importa, yo estoy aquí. —Le sonrió para infundirle ánimo, pero Sai solo pareció más miserable—. ¡Y tampoco creo que la humanidad esté perdida! ¡Solo son estatuas! ¡Seguro hay una forma de revertir lo que sea que les paso! ¡Y traje a este chico súper inteligente que seguramente puede…!
—Antes de que termines de hablar —Senku lo interrumpió con frialdad— debes saber que no tengo ningún interés en ayudar a la humanidad. Solo su ciencia me interesa, no ellos.
—Te ves como de quince años humanos, y viendo lo débil que eres supongo que tu sangre está muy mezclada, así que… ¿calculó que tienes unos treinta años?
Senku no pudo evitar sorprenderse, ya que efectivamente tenía treinta y cinco años. Diez años fue un bebé, luego empezó a crecer lentamente y casi a los treinta pegó el estirón y pudo volverse un adolescente, fue por eso que Byakuya lo dejó quedarse en Tokio más tiempo y Senku pudo seguir yendo a la misma escuela con Taiju y Yuzuriha, que se volvieron sus amigos.
—Por tu cara diría que sí. —Ryusui suspiró—. Sé que hace unos veinticinco años hubo una purga en Japón a muchos vampiros de parte de una secta de humanos que conocían nuestras debilidades más grandes. Dime… ¿tus padres sufrieron ese destino? ¿Por eso no quieres ayudar a los humanos?
—Eso no es asunto tuyo. —Lo miró con pura indiferencia—. A mí solo me importan tres personas, y a dos de ellas las dejé abandonadas convertidas en estatuas, así que tanto no me importaban. Menos me importa la humanidad, eso es todo.
Ryusui no pareció creerle, pero Senku se marchó a otra habitación para zanjar el tema.
Pasó dos meses en la India recibiendo clases de aviación de Ryusui, y también ayudando a crear una instalación tecnológica y a prueba de vampiros para que pudieran estar a salvo en la India el tiempo que quisieran quedarse allí. Luego se marchó de regreso a Japón para regresar a la ciudad donde había preparado cosas.
Creyendo que Byakuya podría haber aterrizado en Japón, volvió a Tokio y a su casa, esperando que tal vez él pudiera haber ido a buscarlo y siguiera esperándolo allí.
Tokio ahora estaba inundada debido a la presa rota, la vegetación ya se estaba expandiendo y había muchas jaurías de perros dando vueltas por ahí.
Senku podía oler un gran grupo de vampiros cerca, pero no lo suficiente para que tuviera que preocuparse demasiado.
Fue a buscar las estatuas de Taiju y Yuzuriha para llevárselos a un lugar seguro.
Bien que ahora podrían ser simples trozo de piedra inútiles, pero se sentía más cómodo sabiendo que estaban en una pieza.
La estatua de Yuzuriha seguía en el árbol, pero Taiju no estaba.
Fue cuestión de hacer unos cuantos cálculos, deducir que el agua de la presa lo había arrastrado y caminar un poco, y entonces encontró su estatua boca arriba cerca de un monte.
Ya teniendo las estatuas, fue a su antigua casa y saqueó algunas cosas que todavía servían para llevárselas a la ciudad segura que había escogido, pero entonces sus sentidos captaron a otro vampiro y rápidamente corrió a buscar sangre en su auto, pero, apoyado en la puerta de su auto, vio a otro vampiro, un sangre pura, que de hecho era una estrella de televisión.
—¿Asagiri Gen?
—¡Me conoces! ¡Qué halago!~ —Sonrió de forma asquerosamente dulce—. Así que tú eres el chico que le interesa a él, ¿eh?
—¿De qué se supone que estás hablando? —Lo miró con aburrimiento, sabiendo que probablemente este no tenía interés en matarlo y solo quería fastidiar.
—Ya hablaste con él, ¿no? El hombre de la capucha, no me dijo su nombre.
—Ah. —Frunció el ceño—. Sí. ¿Qué con él? Ve al grano.
—Qué directo~. En fin, Encapuchado-chan es un vampiro realmente aterrador, pero es raro, no sé qué es lo que quiere… Aun así, yo sé que no quiero que me mate~ así que cumpliré con sus pedidos~. —Senku empezó a rascar su oído con aburrimiento, esperando a que le dijera qué quería de una vez—. Verás, Encapuchado-chan me pidió darte esto. —Le tendió un sobre—. Y esto. —Le tendió una pequeña llave.
—¿Y para qué mierda quiero esto? —Abrió la carta con desinterés, viendo que solo había una dirección y cuatro números grandes abajo.
—¡No me lo dijo!~ Pero sí sonaba a que me mataría si no cumplía con mi misión, así que por favor sostén esas cosas y sonríe. —Sacó su celular y le tomó una foto, aunque Senku no estaba sonriendo ni un poco.
—Bien, quizás si me sobre tiempo vaya a revisar este lugar. —Tenía que buscar a Byakuya y estaba dispuesto a hacerlo alrededor de todo el mundo si era necesario, así que bien podría pasarse por ese lugar también—. Ahora, quítate y déjame subir al auto. Ah, y no le digas a nadie que estuve aquí.
—¡Muy bien!~ —Ante su tono cantarín, Senku lo miró con desconfianza—. Oh, créeme, no me atrevería a hacerlo. Ahora vivo con el grupo de Tsukasa-chan que está aquí en Tokio, y no son buenos guardando secretos, los dobles-agentes del grupo de Hyoga-chan se enteran de todo lo que pasa allí. Y eso lo sé porque yo también soy un doble agente, aunque le digo a Hyoga que traicionó a Tsukasa, pero le digo a Tsukasa que traicionó a Hyoga y por el momento estoy más inclinado a Tsukasa-chan, pero podría cambiar eso en cualquier momento~.
Senku inclinó la cabeza, interesado.
—¿Al final se dividieron en grupos?
—¡Oh, así es! Fue curioso, el primer día la pelea fue interrumpida por Encapuchado-chan y todos se unieron para controlar las centrales nucleares, pero luego de un mes la tensión era muy alta y al final fue el mismo Encapuchado-chan el que hizo que se dividieran en dos grupos. Los sangre pura elitistas liderados por Hyoga-chan y los mestizos y algunos sangre pura que creen en la igualdad liderados por Tsukasa-chan. Estaban empatados y parecía que se iban a matar entre todos, pero Encapuchado-chan le dio una paliza a Hyoga y envenenó a Tsukasa y… —Su rostro se ensombreció mientras que Senku solo pudo mirarlo con espanto—. En fin, para resumir, los obligó a irse a puntas distintas de Japón. Dijo que no tenía sentido que se maten entre todos y le dio el antídoto a Tsukasa y dejó que los seguidores de Hyoga se lo llevaran para que pudiera sanarse, pero… No lo sé, no muchos saben que Encapuchado-chan fue el que causó el enfrentamiento en primer lugar, así que por eso te digo que no sé qué quiere. Y también por eso te digo que es aterrador.
—¿Envenenar a un vampiro?... —susurró Senku, negando con la cabeza—. No sabía que era posible, nuestra sangre elimina cualquier veneno. ¿Cómo es posible que…?
—Pues yo que tú iría a esa dirección y mantendría contento a Encapuchado-chan. —Se apartó de su auto con una mirada sombría—. A mí me usa como su informante, así que supongo que soy un triple agente, y me dijo que podía contarte esto, sino créeme que mantendría mi boca cerrada. Él es el más peligroso de todos nosotros. Y, para tu desgracia, te tiene en la mira.
Continuará...
Holaaaaaaaaaaaa :D
Muchas gracias a Aidan por patrocinar este capítulo! *-*
Lamento si me tarde en actualizar, tuve algunos problemitas de salud D:
Estos capítulos de flash back de Senku quizás duren uno o dos más, no estoy segura o_o
Ojala que les guste TTwTT
Gracias a las personitas que siguen apoyando este raro fic! Y que se va a poner todavía más raro xD
Me despido!
CELESTE kaomy fueraaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!
