Boda

Para Akane era muy difícil realizar sola los preparativos, pero fue más abrumador explicarle a su padre de su furtivo matrimonio, no entendía que su hija la más pequeña estaba a unos días de casarse y con un hombre sumamente millonario, eso lo descolocó mucho, fue muy extraño digerir esa noticia, lo que no podía creer es como Akane lo había conocido, nunca le había contado que tenía novio, el señor Soun Tendo honestamente no creía semejante mentira, hasta que su esposa Hinako tuvo que platicarle una sarta de cosas para ayudar a su hijastra, obviamente a ella le convenía, no quería que su esposo se enterará lo que había perdido en el casino, y mucho menos que puso en venta a su propia hija, a la más amada por su esposo, Akane estaba muy agotada no es fácil preparar una boda de un día para otro.

Lo único que le alentaba era que su mejor amiga Ukyo estaba ahí para ayudarla.

—Akane no se, pero no crees que esto es una verdadera locura, el matrimonio no es un juego, es una responsabilidad muy grande, tengo miedo, y si algo sale mal, tu realmente no lo conoces, no sabes nada de el.

—Si lo sé amiga, pero no tengo opción, además di mi palabra, firme un contrato no puedo hacerme para atrás, se que no lo conozco, el me prometió que me respetaría.

—Bueno al menos es muy guapo, pero ojalá cumpla con su palabra, uno no sabe que clase de persona es, hay Akane cuídate mucho, si vez algo raro de esta situación, mejor regresa con nosotros.

—Ukyo no te preocupes, se defenderme de tipos como el, no creo que Ranma sea uno de esos, se ve tiene educación, a pesar de que es un hombre rico.

—Espero esto no se salga de control, solo cuídate Akane.

—Lo haré, tengo todo bajo control, no te pongas así, verás todo está bien.

Tanto Ukyo cómo Akane terminan de conversar, todo estaba listo para la boda, pero su padre estaba preocupado no sabía si esto era real o solo una broma, a pesar de lo incómodo de la situación no tenía más remedio que apoyar a su hija.

Finalmente el día llegó, Akane estaba un poco nerviosa no sabía a lo que se enfrenta, lo malo es que no podía retroceder, la decisión estaba tomada y lo haría por su padre, todo marchaba a lo planeado, el momento donde ella se ponía el vestido de novia, es muy lindo, sencillo nada ostentoso, ella se miró al espejo estaba radiante su belleza era natural, solo su mirada reflejaba tristeza, no es lo que quería, soñaba que se casaría por amor, Hinako la saco de sus pensamientos.

—Ya estás lista niña.

Akane molesta por la interrupción de su madrastra le contesta.

—Creo que si, no falta nada supongo.

—Hay por Dios Akane mírate parece que vas a un velorio Y no a tu boda.

—A ver Hinako, en primer lugar no me caso por gusto, esto es tu culpa, deberías sentirte mal, yo no tendría por qué pagar algo de lo que tú eres responsable.

—Hay Akane madura, deja de ser cabeza dura, acaso no lo vez, es por tu bien, agradecida deberías estar, te conseguí un marido millonario, tu futuro está resuelto, o qué querías que se lo dejara a la estúpida de tu hermana Nabiki, sabes que esa niña no tiene un mínimo de responsabilidad, no le iba a ofrecer a una cualquiera.

—Hinako deja de hablar así de mi hermana, ultimadamente esto es asunto tuyo, que fácil para ti decir esas sarta de tonterías, es obvio que no somos nada tuyo, pero por lo menos no podíamos llevar la fiesta en paz, a mí me vale lo que hagas con tu vida, no me interesa la actitud que llevas, pero no te das cuenta de tus estupideces, mi padre te ama y no sabes cuánto, si el supiera la clase de mujer que eres, te vería diferente, que lastima de mi madre ella si sabía lo que era el amor en cambio tu eres una arpía.

Hinako no soporto más y abofetea Akane.

—¡¡¡Cállate maldita escuincla!!! Tu eres la que no sabe nada de la vida, ahora aprenderás, es hora de que madures, la vida no es color de rosa, agradece que te casas con hombre rico, de buena posición, o que querías, estar con un don nadie pasar hambres, humillaciones, no señorita es horrible, pero espero sepas que te hice un favor, y me lo vas agradecer.

Ranma, escuchaba la conversación que tenía ambas mujeres, pero no soporto que le hablara así a su futura esposa, menos la cachetada que le dio, no tubo más que intervenir y callar a Hinako.

—Basta Hinako, tu no eres la persona adecuada para hablarle así, lo único que veo en ti, es que eres una mujer con muy pocos escrúpulos, una vividora, dispuesta a ser lo inimaginable con tal de salir de sus problemas, ha otra cosa no vuelvas a tocar Akane, a la próxima que lo hagas yo mismo te pondré en tu lugar, ahora lárgate de mi vista, me da asco ver tu cara ¡¡¡largo he dicho!!!.

Con voz dura Ranma hace que se retire Hinako, su molestia era mucha, no le gustaba que humillaran así a las personas, menos ante su presencia.

—Esta bien, como quiera, me voy pero esto no ha terminado, Akane espero no eches en saco roto lo que te dije, solo quiero que estés bien, a un que no me creas te quiero, por eso hago lo que hago, para ayudarte.

—Te dije que te largaras, acaso no entiendes mujer, ¡¡largo de mi vista!!, o acaso quieres que mi gente se saque a patadas como lo mereces.

—Ya está bien me voy, Ranma cuídala bien, es la niña de sus ojos de mi esposo, me retiro.

Ranma inmediatamente ve Akane para ver si estaba bien.

—Akane se que es difícil esto, pero necesito que estés fuerte, hay que salir, no pienses en lo malo, solo disfruta, tal ves es estúpido lo que te digo, es lo mejor creme, ya me darás la razón de lo que te digo.

—Si, perdón por esto que acabas de presenciar, pero me da rabia, es una hipócrita.

—Lo se, no tienes que decírmelo, la conozco mejor que tú, se de lo que es capaz de hacer, anda es hora, vamos.

La ceremonia da comienzo, todos los invitados celebraron el gran acontecimiento, pero para Akane era solo una farsa, en realidad su matrimonio era por un contrato y no por amor, su padre se acercó a ella, se daba cuenta que algo no estaba bien.

—Akane, hija estás bien, veo que no disfrutas de tu boda, pasa algo, o es que hay algo de lo que no me has contado a un.

—No papá, no es nada, solo que extraño mucho a mamá, me hubiera gustado que ella estuviera aquí, también extraño a Kasumi mi hermano mayor.

—Bueno tu madre siempre estará aquí contigo, en tu corazón, tu hermana mayor creo, fue mi culpa no soporto que me casará con otra mujer, pero es importante que se lo cuentes, lo más seguro es que esto salga en las revistas de sociales.

—Si lo sé papá, creo tienes razón debo contarle a Kasumi de mi boda, hace mucho no hablo con ella.

De pronto se presenta Nabiki la hermana de Akane, con su voz sorpresa, no podía creer que ella, hubiera atrapado a un hombre como Ranma Saotome, y menos millonario, lo cual eso desató la envidia de ella.

—Valla, hermanita quien lo diría, mira nada más, te casaste con el hombre más codiciado de Japón, además millonario, ahora quien es la mustia, tanto me criticabas, por no estar en casa y resulta que tú sales con sorpresas, oye Akane, cómo lo hiciste, digo eres tan, poca cosa, sin ofender claro, dame el tip, para atrapar alguien así.

—Nabiki, basta, respeta a tu hermana, esos comentarios no debes de tocar, a qué has venido, a molestarla.

—No, pero es tan extraño, papá tu sabías de su romance.

—Pues no, pero eso no importa, mira solo no vengas con tus insultos, no quiero que la molestes.

—Hay ya papá, no empieces, cómo siempre la defiendes mucho, cómo es tu consentida.

Ranma aparece en escena tratando de animar las perezas.

—Así que tú debes de ser la hermana de Akane.

—Si, así es, soy Nabiki Tendo, un placer conocerte, cuñado.

—El placer es mío, señorita Nabiki.

—Valla, es usted tan galante, una pregunta, cómo es que conoció a mi hermana, digo es tan sosa y tan aburrida.

—Nabiki, disculpa puedo hablarte de tu.

—Por supuesto, además ya somos familia, cierto.

—Así es, cuñada, respecto a tu pregunta, Akane no es aburrida, todo lo contrario, deberías ver es tan divertida, nunca me aburro con ella, verdad cariño.

—Ranma por favor, me sonrojas, eso lo dices tú por qué me quieres.

—Por supuesto que no, al contrario eso es lo que me enamoro de ti.

Akane se puso roja como un tomate, no sabía dónde meter la cara, era obvio que este matrimonio no era por amor, si no por un contrato, y todo por su madrastra, las cosas fueron fluyendo, poco a poco, la fiesta fue terminando, cuando todos se habían ido, Ranma le dijo a su esposa que tenían que partir a su luna de miel, eso le asustó, Akane no estaba enterada de que había un viaje, menos irse sola con el, solo volteo a ver a Ranma con extrañes, no pudo articular palabra alguna, rápidamente Ranma tomo del brazo a su esposa llevándola rápido hacia el automóvil que ya los esperaba, Akane se despidió de su familia, diciéndoles que estaba feliz y que iba estar bien.

—Bueno, mi pequeña hija, cuídate mucho, diviértete, disfruta de tu viaje, estoy muy contento que al fin, podrás estar a cargo de alguien y que mejor que con este joven, educado y amable.

Akane se le rodo una lágrima, sentía pena, de decirle tantas mentiras, pero era lo mejor, lo hacía para que su padre no sufriera por la culpa de Hinako, en cambio ella tiraba de felicidad al fin se había salido con la suya, y no tendría que pagar dicha apuesta.

—No llores mi niña, no quiero que te pongas así, perdona a este viejo, triste, lo que te dije, es por lo feliz que estoy, de que al fin seas la mujer más dichosa, tu madre está muy orgullosa de ti, te amamos mucho, por algo te pareces mucho a ella.

—Gracias papá, lo sé son lo más importante para mí, por eso hago todo para darte esa felicidad, te amo papá.

—Yo también mi pequeña, busca tu felicidad Akane, ahora solo te toca ser feliz, Ranma cuídala bien, es lo más importante para mí.

—Claro que si, no tiene que decírmelo, cuidare de ella, ahora será mejor irnos o nos deja el avión.

—Si por supuesto, hasta luego mi pequeña, divierte hija.

—Si papá lo haré, regresando te llamo, cuídate tu también.

Y así los nuevos esposos parten a su viaje, con destino a Miami Beach, para Akane era nuevo todo esto, le aterraba viajar en avión, las manos le sudaban mucho, empezó a estresarse, se tocaba la cabeza, y comenzó a darle náuseas, Ranma veía lo mucho que estaba sufriendo su esposa, de pronto la tomo de sus manos, eso la saco de su nerviosismo, sintió incomodidad, pero era eso o seguir con su pánico.

—Tranquilízate Akane, quieres, no pasa nada, solo relájate, pronto pasará.

Ranma le toma su mano, dándole un beso en ella, más nerviosa se puso, pero le agrado, nunca un chico le había hecho sentir así, el viaje continuo sin contratiempo.

El matrimonio se instalo en uno de los mejores hoteles de Miami, lo más incómodo fue que tenían que compartir la habitación, obviamente se supone que son esposos, y eso no se podía evitar, nuevamente se produjo una nueva discusión entre ellos dos.

—No cabe duda que eres un pervertido, cómo se supone que vamos a estar en una sola habitación, lo peor juntos.

—Akane deja de ser infantil, que se supone que tenía que decirles, o por favor les pido sean habitaciones separadas, la verdad es que no somos una pareja normal, todo es por un contrato, por favor Akane, es evidente que eres mi esposa, lógicamente tienes que estar conmigo y te aguantas, no pienso estar incómodo por tu culpa, y yo si pretendo disfrutar de este viaje, he estado bajo presión, además tengo muchos años de no venir a este lugar.

—Muy bien Ranma, que conveniente para ti, se que no es fácil esto, pero yo creo que pudiste resolver el problema, vamos tienes gente de tu confianza, solo les hubieras dicho la situación y ya, sin necesidad de estar juntos.

—Akane una pregunta, que tan desagradable soy para ti, acaso te he faltado al respeto, digo muchas chicas en tu lugar estarían encantadas de estar conmigo.

—No es que me desagrades pero yo a ti ni te conozco, además si tanto te encanta tener un montón de mujeres en tu habitación, te hubieras quedado con ellas.

—Acaso estás celosa, mira que curioso, Akane por fin siente incomodidad por esas chicas, por Dios ni siquiera existen esas mujeres y ya estás poniendo el grito en el cielo.

Akane no soporto más, tomo una charola que estaba en la mesa de centro, dejándola caer en su cabeza de Ranma.

—Sabes que Ranma eres un idiota.

Ranma cayó estrepitosamente al suelo, Akane salió muy molesta de la habitación, ni si quiera vio lo mal que lo dejo.

Akane caminaba sin rumbo, no sabía a dónde ir solo quería estar sola un momento, encontró un buen lugar para descansar, una enorme roca que daba hacia el mar, el atardecer era precioso.

—Que lugar más bonito, lastima que no lo estoy disfrutando, me siento tan mal, no creo aguantar tanto.

Un chico rubio de ojos azules se acercó a ella.

—Hola, por qué tan sola.

—Perdón y tú quien eres.

—Me llamo Liam y tu.

—Akane.

—Bonito nombre, eres Asiática.

—Si, soy de Japón

—Ho valla, tengo mucho tiempo de no ir allá.

—Y tu eres de Norteamérica.

—Si, pero mi madre es japonesa, mi padre es de Norteamérica, así que tengo raíces Asiáticas.

—Eso si que es sorprendente, bueno tengo que irme creo que estoy muy alejada de mi hotel, nos vemos.

Liam toma de la muñeca Akane, ella se sorprendió, eso no le gusto.

—No tienes que irte, acaso no la estamos pasando bien.

—No, solo que no te conozco, y no me gusta que me toquen, menos un desconocido como tú.

—Oye vamos preciosa, que te parece si nos conocemos más, ven acá.

Liam toma bruscamente de ella empujándola hacia la arena, colocándose sobre Akane, empezar gritar, forcejeando con el.

—Suéltame, imbécil suéltame, ¡¡¡Haaaaa!!!, Me estás lastimado.

De la nada aparece Ranma, molesto por lo que está presenciando.

—Que no oyes, suéltala,

Liam toma su posición levantándose de la arena.

—Y tu que, no tienes nada que hacer, por qué no te largas.

—Por última vez, déjala tranquila, no te atrevas a ponerle una mano encima a mi esposa, escuchaste.

—Tu esposa.

—Si idiota mi esposa.

—Bueno y por qué estaba sola.

—Eso a ti no te importa, es mejor que te largues, si no quieres tener problemas.

Liam ataca a Ranma soltando el primer golpe este no llega a su destino, Ranma detienen el puño del joven con una fuerza descomunal, lastimando a su contrincante.

—Esta bien, me iré, pero esto me lo vas a pagar.

—Si cómo sea largo de aquí.

Liam emprende su huida alejándose de ahí, Ranma voltea a ver Akane.

—Estas bien, no te lastimo.

—No, por fortuna llegaste a tiempo, estoy bien gracias por ayudarme.

—Bueno entonces vamos es tarde, será mejor que no salgas sola.

Así se alejaron del lugar, para llegar al hotel y descansar, había Sido una situación muy incómoda.

Hasta aquí el siguiente capítulo, espero les haya gustado, ustedes que creen que suceda será que Akane tenga que cumplir como esposa no se pierdan el siguiente capítulo está muy bueno, gracias por su apoyo.