Luna de Miel

Ambos llegaron al hotel, sin decir ninguna palabra, Akane sentía incomodidad era la primera vez que dormía fuera de su casa, lo peor en otro país, pero lo más angustiante es dormir toda la noche con un desconocido, le daba terror de solo pensar que tenía que compartir la cama con un hombre, Akane solo pensaba ni si quiera se habían besado, es más jamás la han besado, ahora que iba a hacer, Ranma solo veía lo angustiada que estaba, tanto la observaba que recordó cuando la vio vestida de novia, parecía otra, se dio cuenta que no era solo una chiquilla, es una mujer hermosa, solo era cuestión de que se arreglará un poco más, un poco de maquillaje, Akane voltea de reojo, se da cuenta que el la está mirando, lo saca de sus pensamientos.

—¿Qué sucede por qué me miras tanto?.

—He….yo nada, solo que no es posible, cómo se te ocurre salir sola, no conoces el lugar, lo bueno es que no pasó a mayores, imagínate que ese tipo se hubiera aprovechado de ti, entiendes lo que te digo, no seas imprudente.

—En primer lugar, no soy tu prisionera, ni tampoco de tu propiedad, se que fue un error salir así como si nada, pero esto me está estresando mucho, mira la cuestión es que no soñaba con esto, siempre pensé que cuando me casará sería diferente, no me siento cómoda, además ni pienses que dormirás conmigo.

—Akane, que nunca has tenido novio.

—¿Qué cosa?, Cómo te atreves a preguntar algo tan personal, bueno a ti que carajos te importa.

—Responde mi pregunta.

—No pienso hacerlo, a ti que.

—Solo lo comento, por qué tanto escándalo por qué yo esté aquí, además yo te di mi palabra de respetarte, que crees que soy, vez como ni conoces nada de mi, si fuera lo que tú crees, te hubiera tomado sin tu permiso, es más te hubiera besado, ultimadamente eres mi esposa.

—¿Como te atreves a decirme esas cosas?, Si lo hubieras hecho, creme no lo contarías, te hubiera tumbado los dientes sinvergüenza.

—Eso me quedo muy claro, a un me duele el golpe que me diste en la tarde, cómo se te ocurrió golpearme con una charola, eres un chiquilla agresiva.

—Te pido una disculpa por eso, pero tú tuviste la culpa, Ranma de verdad eres un hombre imprudente e indiscreto.

—Bueno, entonces no has respondido mi pregunta, verdad que nunca has tenido un novio en tu vida.

—¿Cómo te atreves? Te dije que no respondería a tu estúpida pregunta, por qué mejor no dejamos está conversación sin sentido para otro día.

—No, necesito que me digas la verdad, es solo eso una pregunta, pareces una niña, Akane tienes 24 años, que rayos pasa contigo.

—Hay no puedo creerlo, no.

—No que Akane.

—Eso responde a tu pregunta, no he tenido novio, contento.

—Gracias, se ve que nunca lo has tenido, eres muy obvia.

—Bueno espero ahora entiendas, que no está siendo sencillo para mí.

—Entiendo, no quiero que te sientas incomoda conmigo, además te dije no voy a faltarte al respeto, si tú no me lo permites, no tendría por qué hacerlo, no soy un degenerado.

—Eso espero, ahora voy al baño a cambiarme de ropa, necesito dormir, este día ha sido muy agotador.

Ranma le dio risa la actitud de la pobre de Akane, le dio ternura el ver cómo está tomando las cosas.

Se escucha que tocan la puerta, era el servicio, traían la cena, Ranma no sé acordaba que a un no comían nada.

Akane sale del baño con su pijama puesta, ve lo que han traído la verdad le gustó lo que veía, la cena no se veía mal al contrario estaba muy delicioso todo.

—Espero no te moleste Akane, la verdad yo si tengo hambre, por eso pedí subieran algo, si quieres cenamos juntos.

—Si, yo también muero de hambre, además se ve muy delicioso.

La pareja empezó a cenar, platicaban uno del otro, para romper el hielo, no perdían nada con conocerse, además tenían que hacerlo, el supuesto matrimonio duraría un año, ni modo de no saber uno del otro, la plática se alargó mucho, curiosamente parecían mas amigos que esposos, eso por la botella de champagne, Akane estaba tomando mucho, Ranma solo veía que sus mejillas se sonrojaba por la bebida.

—Akane, no crees que ya tomaste mucho.

—No, al contrario me siento muy bien, además ya estoy grande, no tiene nada de malo.

—Si, pero no creo que estés bien, siento que estás muy tomada, ven mejor recuéstate y descansa.

—Oye, no estoy bien, no me toques, me vas a tirar.

Ranma trata de llevarla a recostarse, pero Akane no quiere, de tanto que se forcejean ambos caen al suelo, quedando en una posición comprometedora, Ranma se perdió en su mirada le gustaba el color de ojos de Akane, ella estaba igual de embelesada con el color de sus ojos eran hermosos, un azul intenso como el mar.

Akane no dejaba de verlo, hasta que de sus labios salió una palabra indecorosa.

—Ranma, eres un chico apuesto, la verdad tengo ganas de que me des un beso.

Ranma se ruborizó mucho no sabía que decirle, pero se dio cuenta que ella no estaba en sus cinco sentidos, tenía que decirle que mejor descansará.

—Akane me alaga lo que me dices, pero es mejor que te duermas, además estás muy tomada, no es correcto que me aproveche así de ti.

—Ho vamos Ranma, deja de decir tonterías, honestamente me gustas, quiero saber que se siente besar a un hombre como tú, o tienes miedo.

—Es enserio, Akane estás segura de lo que me pides, estás tomada, mejor vamos a descansar.

Akane, toma la iniciativa, posando su mano sobre el cuello de Ranma, acercándolo a ella, está le planto un beso al chico, un beso tierno, inocente, para Ranma fue una sorpresa, le siguió el juego, se dejó llevar.

Los dos no se separaban, era un sentimiento raro, Ranma se separó de Akane, sentía no era lo correcto, ella estaba tomada, no era propio hacer las cosas así.

—Akane, por favor detente, esto no está bien, mira tu estás tomada, no es correcto, no quiero que te arrepientas luego.

—Ranma te digo algo, me vale todo, no me interesa ya nada, de todos modos cualquier día va suceder esto.

—Akane, no sigas por favor, estás tomada, no respondo escuchaste.

—Eres un cobarde sabes, desde cuándo tan correcto, los hombres como tú no piensan solo actúan.

—Conste que te lo advertí, no quiero que después me digas que fue mi culpa.

Akane actuaba diferente, al parecer la champagne hizo su efecto en ella, Ranma por su parte trataba de no seguirle el juego, honestamente no era ese tipo de hombres que se aprovechaban de la situación, todo lo contrario sentía pena por ella, la verdad sentía tristeza por todo lo que ella estaba pasando, cómo era posible que Hinako pudiera venderla.

Ranma solo veía el comportamiento de Akane, no tenía de otra, el también en algún momento paso por lo mismo, era evidente que era la primera vez que se ponía borracha, Akane de un momento a otro cambio de estado de ánimo, se puso melancólica al acordarse de su papá y de su mamá, Ranma solo escuchaba lo que ella decía.

—No puedo creerlo, mírame soy un completo desastre, por qué te casaste conmigo, no soy como las mujeres a las que tú estás acostumbrado, soy poco atractiva, pobre, y como dice Nabiki sin chiste.

—Akane, nunca te menosprecies, no eres fea, todo lo contrario, eres bonita, además, para que quieres parecerte a esas mujeres, son frívolas, interesadas, no tienen sentimientos, tampoco respeto, no saben valorar a los demás, ellas solo ven tu posición, tu dinero, y los lujos que puedas darles, respecto a tu pregunta, me case contigo por qué Hinako es una mujer sin escrúpulos, ella estaba dispuesta a venderte al mejor postor, con tal de tener dinero, lo que hice fue ayudarte, a parte también me ayudas a mi, ahorita he podido obtener completamente todo el negocio, se que no está bien, pero al menos tu integridad está a salvó.

—Entonces mi madrastra, es una mujer horrible, cómo pudo hacerme esto, te das cuenta, si no hubieras sido tu, estaría con alguien, tal vez un viejo degenerado, no quiero pensar más en eso, que horror, por qué te ríes.

—Por lo que dices, Akane creo que ya se está pasando el efecto del alcohol, es mejor que descanses.

—No tengo sueño, oye Ranma tu ya me conocías.

—Bueno…..la verdad si, Hinako me mostró una fotografía tuya.

—Entonces si ya me conocías, por qué llegaste diciendo a la cafetería que quien era Akane.

—La verdad es que en la foto te veías diferente, tu cabello era largo, te veías más coqueta.

—Acaso estás diciendo que ahora soy fea.

—Yo nunca dije eso, solo que te vez diferente.

—Claro que me veo diferente, en esa foto tenía 16 años, todavía vivía mi mamá.

Akane al recordar a su mamá soltó un par de lágrimas, a un dolía su ausencia, en aquellos días su vida era otra, su mamá lo era todo para ella, Ranma solo se acercó Akane la abrazo.

Por fin pudo desahogarse, Akane no pudo llorar en el funeral de su madre, fue una perdida muy fuerte, y solo pensaba en su padre, no quería ser débil, quería estar fuerte para ayudar a su familia.

—Perdón Ranma, pero jamás pude llorar cuando murió mi mamá, la extraño tanto.

—Si, lo sé a veces es necesario llorar, eso nos ayuda a mitigar nuestro dolor, Akane es mejor que descanses.

—Perdóname por esto, creo que he cometido una imprudencia, yo no quería comportarme así, creo tenías razón el alcohol ase sacar lo peor de nosotros.

—No te preocupes, al menos pude obtener algo tuyo.

—A que te refieres, cómo que algo de mi.

—Pude probar tus labios.

Akane se puso roja, no sabía dónde meter la cabeza, y solo le aventó una almohada a Ranma.

—Yo te lo dije, no quiero que luego me culpes a mi de esto.

—Esta bien, soy culpable pero es la última vez que te permito me toques.

—Como digas ahora duerme.

Akane se recostó en la cama, Ranma optó por dormir en un sofá que se encontraba en la habitación.

Al día siguiente Ranma se levantó muy temprano, Akane seguía dormida, no quiso despertarla, el sol entraba muy cálido en la ventana eso hizo que la bella durmiente despertara.

—Santo cielo, que fuerte dolor de cabeza tengo, aparte tengo mucha sed.

Ranma iba entrando en ese momento a la habitación.

—Y cómo no vas a sentirte mal, después de lo de anoche, tomaste demasiado, no estás acostumbrada, es mejor que comas, me tomé la libertad de pedirte el desayuno eso te ayudará, ha tomate estos analgésicos.

—Parece que tú sabes mucho de esto.

—Por eso mismo te lo digo, se que es una resaca.

—Me duele espantosamente la cabeza.

—Es lo normal Akane, si recuerdas lo que sucedió anoche.

—Haaaaa……que paso anoche…..no puede ser…….. que hice.

—Tranquila no pasó de un beso, a un que casi cumples como esposa.

—No puede ser, que rayos, soy un desastre, como pude permitir esto.

—Akane no tomes las cosas así, mira solo fue un inocente beso, además si hubiera querido algo más, creme lo hubiera hecho.

—Cállate, hay que pena, yo no soy así de verdad, no se que me pasó, pero me sentía tan mal que no medí las consecuencias.

—Mira, se que no fue tu culpa, tal vez necesitabas soltarte, desahogarte a mí me ha pasado.

—Tal vez tienes razón, lo bueno es que cumpliste con tu palabra, ahora empiezo a creer que eres un hombre con principios.

—¿Qué en que concepto me tienes?, no soy de esas personas que aprovechan esas situaciones, además es mejor tener tu consentimiento.

—Mejor cambiemos de tema, que tal si damos un paseo, yo la verdad no conozco el lugar.

—Si vamos, segura que quieres dar un paseo.

—Si me ayudaron los analgésicos que me diste.

Ranma y Akane salieron de la habitación, dieron su paseo, fueron a los lugares más turísticos de Miami, todo marchaba bien, hasta que llegaron a un restaurante muy concurrido de la zona, volvieron a ver a Liam el chico que molesto Akane, este la reconoció de inmediato, no dudo en acercarse solo para molestar.

—Miren a quien tenemos aquí, Akane preciosa gustas sentarte conmigo a comer, perdón por lo de la otra noche, pero es que eres una mujer muy hermosa.

—Oye ten cuidado con tus palabras, deja en paz a mi esposa, vámonos de aquí, hay que ir a otro lugar.

—Si Ranma tienes razón vámonos de aquí.

—Akane querida, no tienes por qué ser tan grosera, no muerdo.

Liam se acerca demasiado Akane la toma de la mano, pero ella al ver las intenciones de el, toma con fuerza su antebrazo de Liam, dándole vuelta a su antebrazo, este dio una voltereta en el aire cayendo con fuerza al piso.

—Déjame en paz, no te me acerques, vamos cariño, hay que ir a otro lugar.

Los dos esposos salen del lugar, fue muy incómodo verlo ahí, la tarde transcurrió, Akane comenzó a sentirse mal, Ranma le pregunto si necesitaba algo, pero ella solo le dijo que no era nada, su celular de Ranma comenzó a sonar, este contesto, era Hinako avisando que el padre de Akane estaba enfermo y que estaba en el hospital, Ranma le tuvo que decir Akane que tenía que volver a Japón su padre se encontraba mal de salud, tenía que estar con el, Akane no lo dudo, rápidamente comenzó a empacar, ambos llegaron al aeropuerto, tomaron su vuelo, Akane estaba muy nerviosa, sabía que su padre estaba mal de salud, tenía miedo de perderlo era lo único que le quedaba.

Llegaron en un par de horas al aeropuerto de Japón, estaban de nuevo en su país, Akane le pidió a Ranma que la llevara de inmediato al hospital a ver a su padre este le dijo que si, horas más tarde llegaron al hospital, Akane le pregunto a su madrastra que había sucedido con su padre, Hinako solo le dijo que se había puesto mal, al parecer era su corazón, Akane pregunto al médico que lo estaba atendiendo, el doctor le dijo que su padre estaba grave y que iban a ser lo posible para salvarle la vida, Ranma no dudo en acercarse a su esposa, este le dijo que no se preocupara, el le iba ayudar con todos los gastos si era posible lo iban a trasladar al mejor hospital.

Akane estaba muy preocupada por su papá, tenía miedo de perderlo, Ranma le dijo que tuviera calma todo se solucionaría.

Aquí otro capitulo más, será que el señor Tendo se salvará, pobre de Akane, su situación es muy difícil, esperemos que todo salga bien, gracias por sus votos.