– Hay una ciudad a la vista, está llena de estructuras blancas –.
– ¿Quizás sean iglesias? –.
– No lo sé, pero vayamos juntas. No te separes de mi, Amnesia –.
– Lo haces sonar como algo peligroso, Avilia, jajaja –.
El aire y el ambiente se encontraba iluminado como un espacio celestial cuando las dos hermanas pusieron pies sobre el suelo, incluso sentían pequeños escalofríos con toda la ropa puesta.
Las puertas a ellas estaban abiertas cuando se acercaron a la entrada, como si se tratara del mismísimo cielo frente a sus ojos, Avilia y Amnesia se miraron confundidas con un mal presagio de este recibimiento lleno de silencio; el lugar al que pusieron pie es mil veces más grande que cualquiera en el sentido de hacerlas ver cómo seres en miniatura.
– ¿Crees que están durmiendo aquí? –. Amnesia trataba de sonar natural y reservada, pero sus extremidades entumecidas no lo permitían y estaba bastante inquieta por alguna razón.
– A menos de que todo sea una fachada y todos se encuentren bajo tierra, no deberían ser. El sol está en su punto más alto y no veo una señal de que haya gente viviendo aquí –. Avilia respondió muy seria sin apartar la mirada del camino.
El lugar era tan extraño que daba igual a donde voltearan, todo se veía tan sospechoso y similar que empezaron a pensar en haber dado la vuelta o pasarlo por alto cuando lo divisaron hace unos minutos, pero algo dentro de ellas les dió el impulso para seguir explorando las extrañas estructuras blancas y doradas.
– Esto no tiene sentido, son solo columnas y estructuras en un área reducida, ni siquiera parece tener la forma de una ciudad cuando lo ví en el horizonte –. Avilia estaba visiblemente frustrada de haber tenido una ilusión óptica desde lejos, sin darse cuenta, el aire estaba haciendo mover su túnica y largo cabello blanco.
– Tal vez tengas razón y no debimos habernos acercado tanto a este lugar. Siento que me estoy helando, ver tanto color blanco me está mareando y el portón de este lugar es como si nos hubiera invitado a entrar, pero no encuentro señal de alguna civilización –. Aún no decidieron sacar sus armas ya que la situación no mostraba peligro real, sin embargo la sensación las hacía avanzar tomadas de la mano ante cualquier emergencia.
Durante unos minutos examinaron cada rincón de aquel espacio blanco luminoso y dorado que cubría el lugar, hasta en las alturas, pero no había nada inusual y causaba una extraña sensación en medio de la flora colorida alrededor.
Cuando terminaron de inspeccionar todo lo que encontraron, se reunieron en el medio, mirándose por un momento con más calma y reflexivas.
– Amnesia, ¿por qué crees que está esto aquí?, no encuentro una razón para darle sentido –.
– Tal vez hubo una civilización antes de que estuviéramos o esto fue alguna creación de la propia magia, no podemos sacar una conclusión con este pequeño espacio adornado de blanco y amarillo en medio del llano. Algunas veces hemos encontrado cosas igual de extrañas en nuestro camino, pero es la primera vez que veo una tan grande del tamaño de una ciudad, ¿quién habrá hecho que esto se vea de un mismo color? –.
El color imponía aún más el espacio y una presión extraña estaba sofocando el aire, provocando que Amnesia y Avilia comenzaran a mirar hacia todos lados al sentir una presencia en alguna parte.
La hermana de cabello largo invocó la escoba y se subió, en señal de huída.
– Amnesia... –. Estiró la mano hacia ella rápidamente, suplicando que se apresure, lo que fuera que las tenía tan tensas y más presas del pánico.
– Me temo que ya perdieron su libertad de marcharse... –. La voz que parecía susurrarles directamente en la cabeza les hizo temblar y querer volar a la velocidad de la luz, sin notar de dónde venía.
Fue entonces que un enorme vórtice negro de líneas rojas se abrió justo detrás, dejando que aparezca una enorme figura humanoide blanca y ojos anaranjados. Tenía la apariencia de una mujer de cabello largo pero de un aura muy intensa que las dejó sin palabras.
Fácilmente las superaba en tamaño y ni siquiera podían llegar a ser parte de su imponente sombra, intimidando aún más a las dos chicas que gimieron de horror y con expresiones de shock congeladas.
– ¡Discúlpenos si invadimos su espacio!, estábamos a punto de marcharnos, de verdad no queríamos ocasionarle molestias –. Amnesia se puso delante de Avilia mientras seguían tomadas de la mano, volviendo a cuestionar si debieron irse en el momento que apareció o ser amables y aclarar el malentendido.
Sus cuerpos seguían paralizados, la misteriosa ser gigante comenzó a lanzar un montón de cubos rojos viniendo de su mano, en señal de respuesta luego del silencio ante una mula reacción por parte de Amnesia y Avilia.
Avilia estaba obligada a hacer algo, jaló el brazo de la inmóvil de Amnesia para quedar delante, realizó un hechizo de defensa que al momento del impacto provocó la explosión de los cubos partidos en trozos.
La misteriosa figura humanoide siguió lanzando los cubos que perseguían a la pareja de hermanas que subieron a la escoba de Avilia tratando de irse.
Los cubos no tenían límite ni una dirección exacta, cada movimiento en la dirección de Avilia, terminaba topándose a los cubos tratando de alcanzarla sin dejarle un espacio o momento de pensar.
Amnesia se mantuvo callada y nerviosa, ya que no estaba segura de si intentar usar su arma podría evitar que los cubos la atacaran o al contrario, ponerlas en peligro.
¿Qué es lo que quiere el misterioso ser poderoso que no acepta su huída?, ¿por qué lanza cubos y parece más poderosa de lo que se ve?
Mientras estaba en medio de maniobras sin salir de la zona, Avilia intentó engañar el patrón de las direcciones que estaban tomando los cubos.
– ¡Arriba! –. La hermana mayor y que portaba espada, tuvo que empuñar el arma justo en una dirección inesperada que si pudo detectar estando detrás. Estos cubos intentaron interceptar la cabeza de Avilia y solo se sintió el chirrido de la espada.
Las posibilidades de escapar solo se reducieron cada vez, la luz de la libertad se reducía con cada cruce de cubos que rodeaban a las hermanas, poco a poco iban siendo llevadas a un remolino limitado donde no podrían escapar. No tenían idea de que pasará cuando las alcancen.
– Ustedes están destinadas a no salir de aquí, nadie puede escapar de mi...a diferencia de otro par que encontré hace unos meses, solo saben huir –.
La escoba de Avilia tomó impulso hacia el cielo. Pero justo de reojo mientras estaba en eso, se encontró con la sorpresa de que un cubo se acercó desprendiendo partículas a la velocidad de un meteorito, la particularidad de este es que provocó una sacudida en la escoba después de chocar.
– ¡Hermana! –. Su escoba ya no respondía por mucho que lo intentó, Avilia solo tenía a Amnesia, su varita tampoco mostraría alguna utilidad en una situación donde estás cayendo al suelo.
– ¡Toma mi mano! –. Las lágrimas de su hermana menor solo hicieron que estirara el brazo lo máximo posible, no alcanzaron mucha altura pero necesitaban estar más unidas que nunca en sus días de viaje.
Cuando sintieron el roce de sus dedos y pudieran unirse las manos, Amnesia chocó con el suelo estando unos metros más arriba que su hermana, quién sorprendentemente no cayó antes que ella.
Avilia nunca tocó el suelo, como si se hubiera vuelto fantasma al traspasarla, la hermana de cabello corto palideció mientras gemía de dolor en el rostro por la caída sin darse cuenta de lo que ocurrió.
– ¡AAAAHHHH!, ¡HERMANA!...¡SÁCAME DE AQUÍ! –.
La adrenalina aceleró el corazón de la hermana mayor al escuchar el horrorizado y agitado grito de su hermana menor. Perdiendo el dolor de hace un segundo, agarró su arma para correr hacia ella.
Avilia estaba en el aire, mientras varios cubos la mantenían inmóvil y atrapada.
Su cara era una mezcla de miedo y las lágrimas marcadas en sus mejillas mientras temblaba, es una magia que no podía combatir con la suya y jamás la había visto en este mundo.
– ¡AMNESIA!...tengo miedo...¡NO QUIERO ALEJARME DE TÍ, HERMANAAA! –.
Poco a poco más cubos llegaron hasta cubrirla por completo a la chica de cabello largo, lo último que se pudo observar fue su mano, extendida desde hace varios segundos esperando a que fuera tomada por ella.
– ¡NOOOOOOO!, ¡AVILIA! –. Amnesia golpeó los cubos luego de que intentara en vano alcanzar la mano de Avilia, desaparecieron sin sentir un cambio con los choques del metal de la espada.
Las lágrimas rápidamente nublaron su rostro y el dolor nubló toda la razón, Avilia acaba de esfumarse delante de sus ojos y la impotencia de ser la única de las dos que debe estar sin magia volvió a traerle amargos recuerdos de su país.
– *sollozos*...¡¿Qué le hiciste a mi hermana?!, ¡te dijimos que no venimos a hacer nada malo y estábamos a punto de irnos, no queremos molestar nadie!, ¡¿por qué nos atacas si somos insignificantes para ti?! –. Amnesia se acercó a ella con la cara llena de lágrimas, claramente alterada y esperando una respuesta para no darle un espadazo ahora mismo.
La misteriosa entidad solo la miró sin palabras, sin cambiar su expresión, haciendo que Amnesia entrara en rabia luego de ser ignorada, con una postura más amenazante mientras se mordía los labios tan fuerte para reprimir el dolor y apretaba el puño.
– ¡DEVUÉLVEME A AVILIA!, ¡RESPÓNDEME CUANDO TE ESTOY HABLANDO! –. Amnesia corrió mientras alzaba su arma, con un grito de venganza escrito en los ojos inyectados de sangre y llenos de heridas que habían desaparecido después de haberse reencontrado con ella.
En un momento la cabeza de Amnesia se llenó de flashes en los que recordaba todo lo que había vivido con su hermana después que salieron de su país natal, no es mentira decir que esto provocó más cercanía entre ellas al tomar un viaje en busca de un nuevo hogar, siendo familia unida que no pierden la esperanza.
Por mucho que hayan recuerdos llenos de emociones mixtas, de felicidad y tristeza, aún sienten que hay mucha vida por delante y la expectación de encontrar un lugar donde puedan vivir juntas los hace estar más felices ante cualquier circunstancia, donde puedan olvidar el pasado de sus orígenes.
– Ya hay una sentencia para ambas...el destino ya está escrito –.
Cubos rojos oscuros esta vez cubrieron por completo a Amnesia, impidiendo que pudiera dar un movimiento y dejándola inmóvil en el aire justo cuando se lanzó con su espada. Trató de gritar, mientras se llenaba de ira al ver cómo esa figura le arrebató a su hermana en un segundo, sin poder defenderla y quedando de forma inútil.
Las cicatrices que estuvieron relativamente cubiertas habían vuelto a aparecer en los ojos de Amnesia, esto le dolía mucho más después de todo lo que pasó, hasta que pudo recuperar la confianza y a su hermana. Cosas así, le hacían preguntarse porque no puede hacer magia, porque a nadie le importaba que no pueda y que simplemente use una espada, tal vez la razón por la que fue desechada antes en su propio país es porque sin tener magia la verían como una rareza.
Amnesia estaba llena de lágrimas sin poder descargar el dolor de su garganta, cerrando lentamente los ojos cuando todo se volvió oscuro y sintiendo que ya no pertenecía a su propio mundo.
– Avilia...no me dejes, por favor –.
Sus últimas palabras fueron susurradas en el medio de la oscura profundidad en la que estaba hundida su inconsciencia, donde nadie podía escucharla y encontrarse de nuevo en el oscuro pasado de la soledad.
Este sería el comienzo de una nueva historia, dónde la tarea de encontrar un hogar se atrasara indefinidamente...o tal vez el destino les ha dado una oportunidad sorpresa.
Esto es una idea que espero desarrollar con el tiempo, tampoco me mataré la cabeza y iré a mi propio ritmo para retomar mi camino en los fanfics luego de comenzar mi andadura en el videojuego de Genshin; solo puedo decir que quiero traer capítulos "cortos" para no estar tanto tiempo en pausa, así que sin más nos veremos en el siguiente capítulo.
