Hola de nuevo. Este es el último. Advertencia: malos entendidos, intolerancia y lenguaje vulgar.
Hay que remediar esto.
Shaina caminó hasta las barracas de los caballeros femeninos, por dónde iba parecía que los hombres le miraban con morbo. Soldados, aprendices inclusive el tierno y caballeroso Mu de Aries había alargado la frase " buenas tardes" cuando la observó caminar. Shaina se limitó a un simple hola Mu al sentirse escaneada por el de Lemuria.
Casi corrió para no sentirse avergonzada. Pero cuando justo creyó haber librado la situación, encontró en el pórtico de su casita al caballero de Leo ya Marin de águila sosteniendo una muy amena plática.
— Maldita asiática, ¿ Que demonios hace ahí con ese idiota?—
Su mal humor había sacado el lado racista que creyó no tener más. Resoplo para calmarse un poco. Y se acercó. Marín la recibió con un saludo cordial. Shaina le respondió un tanto más tranquila. Su amiga no tenía culpa de absolutamente nada.
— Oye amiga, pareces un poco tensa, ¿ Terminaste con la enmienda de Shion?—
— Si, lo hice, pero de verdad no vas a creerme lo que sucedió.— Shaina observó al caballero detrás de Marín, no dejaba de mirarle.
— Pues entonces cuéntame.—
Shaina lo penso dos veces antes de abrir la boca y contar ese incidente dentro de la cueva.
— Me sucede algo raro que jamás en la vida imaginé—
— ¿ Que cosa?— indagó presurosa.
— Verás Marin, es como algo raro. ¿ Recuerdas que a nadie en absoluto le debe importar cómo luce un caballero femenino?—
— Nuestra apariencia física no es problema para los hombres, si a eso te refieres. Quién nos mire con lascivia, es fuertemente castigado, azotes, el encierro en una mazmorra o inclusive la muerte para quien ose corromper a una de nosotras.— Marín explicó brevemente.
Shaina se cruzó de brazos y detrás de su máscara fulminó al hombre de cabellera dorada.
— ¿ En serio Marin?— la peli verde señaló con un movimiento de cabeza. — Mira detrás de ti.—
Al girar Marin descubrió al de Leo muy interesado en el tema. O en la de Ofiuco mejor dicho.
— ¿Lo vez?, a eso me refiero. Ese hombre solo te mira así a ti—
— Por supuesto que no. Estás equivocada. —
— Hay Marín, por Dios no soy ciega, tal vez vivimos en cabañas distintas, pero así es como te observa cuando entrenamos. Además, te he visto llegar con el cuello enrojecido. —
—! Shaina!— Marín tal vez estaba tan roja del rostro por la revelación, pero con la careta, era imposible saber.
— Mira, después me reprendes solo observa esto.—
Sin titubeos la joven guerrera se acercó al caballero dorado. El vestía con ropas de entrenamiento. Shaina se acercó lo bastante hasta tenerlo tan cercas que ella podía escuchar su respiración, la cual comenzaba a tornarse rápida.
— Dime Aioria, ¿ Que sientes ahora que estoy cercas de ti?— la pregunta era incómoda cómo absurda.
Por supuesto el griego tragó saliva sin saber qué responder. Solo comenzó a sudar repentinamente sin dejar de poner atención a la chica frente a él.
— Shaina... Eres la amiga de Marín, yo...—
El griego se frotó el rostro y después la cabellera. Era suficiente para él.
—Marín, tengo que irme. Necesito urgentemente hacer algo. Te veo después—. Aioria salió casi de un brinco de aquel lugar dejando a las mujeres estupefactas.
— ¿ Que demonios fue eso?— Marín estaba en shock.
— A eso me refería Marín, desde que fui a la cueva con él dorado de escorpio me ha sucedido lo mismo. Y con cada hombre que me he cruzado por el camino de regreso acá. ¿ Que demonios pasa conmigo?—
Marín la observó. De verdad no encontraba nada nuevo en ella. La japonesa se quitó la máscara y se acercó a la italiana. Le olfateo de cercas, se quedó frente a su rostro y la máscara de Shaina también fue desprendida.
— Hueles raro. Normalmente tu hueles a pera y limón, imagino que tú colonia corporal es de ese aroma. Pero hoy no. ¿Usaste algo diferente?
— No Marin, hice todo exactamente igual que siempre.—
— Tal vez comiste o bebiste algo fuera de lo normal.
Shaina seguía negando, pero al escuchar lo último reaccionó. Su mente recordó la botella y el asqueroso contenido de ésta. Le contó a detalle lo sucedido después de invitarla pasar a la pelos de fuego.
Marín tuvo que cubrir la boca para evitar gritar y que Shaina la moliera a golpes.
—¿ Podrías tener un poco de cordura?. Pareces una loca. Cómo si tú y el gatito no hicieran " cositas" cuando nadie los ve.— la italiana le observo inquisitiva.
— Sólo son besos y caricias. Nada más. Ah, y el siempre tiene los ojos cubiertos con mi pañoleta.—
— Si Marín...y Seiya me ama, si cómo no.—
La japonesa se se rió a todo pulmón por aquellas declaraciones. Luego hubo un poco de silencio y ambas se vieron más serias.
— ¿ Que hago Marín? Tengo tanta vergüenza que no quiero salir de mi choza nunca más— . Se golpeó el rostro frustrada.
— Tendrás que hacerlo. Si era una misión, alguien vendrá a buscarte para que vayas con el patriarca. Debes rendirle un informe. Pero primero bañarte sería estupendo. Sudas mucho amiga.—
Más tardo en decirlo Marin, que en lo que alguien llamó a la puerta de la pequeña vivienda.
— ¡¿ Quién demonios es?!—
El rugido de la cobra hizo atragantar al pobre enviado que solo supo a decir una pequeña oración.
— Señorita Shaina... El patriarca solicita su presencia y la de Marín.—
Cuando la japonesa abrió la puerta solo el polvo era el visitante de aquel sitio.
— Debió ser un soldado. Creo que deberías ir—
— Olvídalo, yo no subo por lo menos hasta que sepa que puta madre me sucede.—
Marin lo analizó unos instantes.
— Si no obedeces sabes que serás castigada. Shion no se anda con niñerías. —
— Por lo menos me voy a duchar. Estoy hecha un asco Marin. —
— tienes exactamente cinco minutos. Recuerda que es el último templo. O el principal cómo desees verlo—
Shaina corrió al pequeño baño y el agua se escuchó correr cómo las malas palabras en italiano.
— ¡ Esta fría! , ¡ Cómo te odio Marín!— gritó desde adentro.
La de cabellos rojizos hizo caso omiso, no sin reír cada que la italiana repicabla del frío.
Momentos antes. Templo de Leo.
Aioria subió a la velocidad de la luz. Ignorando a todos los ocupantes de los templos anteriores al de él. Unos simplemente no dieron importancia. Pero DM intuyó de dónde venía el griego y necesitaba comprobar algo. Así que lo siguió.
Sabía que no iba a ser invitado así que se introdujo sigilosamente. Había visto el rostro del griego y la urgencia que tenía. El mismo la experimentaba en ocasiones. Observó al rubio introducirse al baño. Aguardó unos instantes. Sonrió de medio lado al escuchar gemir al griego. Ya entendía lo que había sucedido, o eso creía.
Lo esperó dentro de la habitación principal. Se paró a un lado de la puerta. Aioria nunca se percató de su presencia hasta que entró solo con una toalla en la cintura. El caballero de cáncer había ocultado muy bien su cosmos. Pero por supuesto que su presencia era detectada a una distancia cercana.
— DM, ¿ Que demonios haces aquí? , — inquirió totalmente sorprendido. — ¿ Me acosas?, No se tus gustos, pero créeme, no eres mi tipo.—
Aioria acabo de secar su cuerpo y se comenzó a vestir sin importarle la mirada furiosa del italiano.
— Por supuesto que tampoco eres mi tipo, imbécil. Prefiero ver unas tetas firmes que pollas recién ordeñadas.— le guiñó el ojo y cruzó sus brazos detrás de su cabeza.—
— No se de que hablas cangrejo.—
— Oh por supuesto que lo sabes, venías tan excitado que hubieses perforado a cualquiera con esa cosa.—
— Eres un enfermo acosador. Y no es casualidad que intuyas que fué lo que me pasó, ¿ Cierto?—
El italiano camino despacio vigilando cada uno de los movimientos del griego. Cuando el león estuvo listo prosiguió.
— ¿ De casualidad te topaste con una amazona de cabellera verde y poca ropa?—
— Son caballeros femeninos y siempre visten así. —
—En efecto, pero dime ¿ Cuántas veces te han excitado cómo el día de hoy?— presionó al griego quién sólo tragó grueso. — Lo sabía. Ja— el Italiano encendió un cigarrillo y caminó en dirección de la puerta.
— ¿ Que le hiciste, imbécil?—. Aioria oprimió sus puños y le dió alcance.
— Tranquilo, yo no le hice nada. —
DM alzó ambas manos en señal de paz.
— No eres muy confiable y de aquí no te vas hasta que no me expliques. ¡ Habla!—
— Digamos que ella y el alacrán encontraron un pequeño obsequio que nuestro fabuloso expatriarca, osea Saga, una vez me facilitó.—
— Hablas estupideces, no entiendo absolutamente nada. —
El italiano exasperado por la poca sapiencia del león solo optó por calar del cigarro una y otra vez.
Siempre las cosas pueden arreglarse, pero para la mala suerte del león, el cangrejo, alacrán y un par de féminas, todo iba a salir mal.
Aioria también gozaba de poca paciencia y estaba a punto de estallar cuando sintió el cosmos de ambas mujeres acercarse a su templo así que corrió hasta la entrada.
Evitó referirse a la cobra, casi apartó de golpe a Marin y comenzó a narrar con desespero. La verdad no podía darse a entender, todo eran monosílabos y frases inconclusas. Detrás de la careta Marin no creía que su elocuente amigovio, pareciera un tonto.
— Aioria, mira lo que tengas que decir lo harás luego, ahora tenemos audiencia con Shion y ya estamos retrasadas.—
Ambas mujeres siguieron su camino. Ignorando las palabras del rubio.
— Si yo fuera tú, iría detrás de ella. — el caballero de Cáncer metió ambas manos dentro de sus bolsillos.
Y por supuesto, Aioria siguió al par de guerreras.
Cuando pasaron el templo de libra y en la entrada del templo de Escorpión el caballero de oro les permitió el paso.
— Gracias Milo. Llevamos prisa. — Marín fue quien habló puesto que Shaina aún tenía miedo de entablar conversación alguna con cualquier hombre.
Milo solamente la observaba, se había duchado al igual que él y sus ropas eran del entrenamiento. A pesar de no sentirse excitado no podía quitarle la vista de encima, obviamente ella no respondía al gesto. Solo agitaba su cabellera para secarla.
Marín se adelantaba unos metros ya que observaba que el ojiazul pretendía acercarse a su amiga.
— Oye deberíamos hablar. — aunque el griego pretendía hablar para la guerrera era molesto e incómodo hacerlo en esos momentos.
— Por favor caballero de oro. Será en otra ocasión, Shion me ha solicitado y no puedo hacerlo esperar. —
— Bueno yo también tengo que ir. Solamente dame la oportunidad de hablar acerca de lo sucedido. Por favor, te lo pido—.
Fue entonces que Shaina detuvo un poco su andar y miro de frente al joven. Casi de inmediato los caballeros de Leo y Cáncer pasaron con rapidez, el chisme iba a ponerse bueno. DM dió un pequeño silbido y les guiño el ojo.
— Cabron estupido— fue la respuesta del octavo caballero.
— Presiento que de ese imbécil es la dichosa botella y que es responsable de lo que pasó allá dentro. — dijo Shaina siguiendo con la vista al italiano.
— Creo que estamos de acuerdo en eso. Juro que yo mismo le dejo el culo lleno de agujas. — regresó su vista a la joven. A esa distancia podía distinguir el mismo aroma que en la cueva. El baño no había sido suficiente para deshacerse de él.
— ¿ Por qué me miras así?—
— Aún llevas esa esencia. Es leve, pero no deberías estar tan cercas de algún hombre o podría...—
— Uyy, ¡ Por dios! Creo que el contenido de la dichosa botella habría sido una especie de afrodisíaco o que se yo— negó y siguió caminando directo al templo principal.
Ya en el templo todos los caballeros se arrodillaron cuando Shion ingresó.
— Bien, escucho su reporte señorita Shaina.
—¿ Señorita? — susurró DM de manera burlona ganándose el codazo de Aioria.
Shion solo observó
— ustedes dos, ¿ Que hacen aquí?—
Ambos no supieron responder aquello, sabían que no debían estar de metiches. Pero una vez que se percataron de la incómoda situación no tuvieron de otra más que quedarse.
— Bueno ya me dirán, ahora, guarden silencio.— observó de nuevo a la peli verde.
— Encontré el pasadizo, después de un momento de camino descubrimos que estaba totalmente colapsado. Pero encontramos una entrada hacia el templo de Cáncer tal y como decía el manuscrito. El caballero de Escorpio me ayudó a cerrar la entrada y posteriormente a salir por el templo en cuestión. —
— Si ya me dieron cuenta de eso, hoy mismo reparamos esa entrada. Y aprovechando que estás aquí, DM serás el encargado de avisar cuando termine eso.¿ Entendido?—
— Si señor.—
— Estoy conforme con la tarea realizada. — observó a Milo. — ¿ Que tenías que decirme caballero de Escorpio? —
— Durante la inspección encontramos este objeto— colocó la botella frente a Shion, pero este no entendía cuál era la preocupación del dorado, era una botella común y corriente.
— Es solo una botella. No tiene relevancia alguna¿ O si Milo de escorpio?—
El caballero de Escorpio después de escuchar la pregunta del patriarca sintió como si mil puñales le atravesaran. Regreso su vista a Shaina con disimulo y ésta tenía los puños oprimidos así que creyó conveniente no decir nada de lo sucedido. Esa mujer era violenta.
— No... Señor. No sucedio nada.— sudó frío.
— Dame esa botella. Ya ah despertado mi interés. —
Al dorado no le quedó opción más que dejarla en manos de Shion y regresó, al lado de la chica de ojos verdes.
— Lo siento.— murmuró tomando posición en una rodilla como todos los demás.
Shion observó, olfateó y buscó algo que le indicará lo que contenía. Por suerte, Milo había quitado el pequeño letrero cuando le enseñó a Camus. Pues éste le dijo lo que probablemente era.
Cuando el patriarca percibió el olor por segunda vez del frasquito, algo sucedió en él, por qué de inmediato giro su vista a el caballero de Ofiuco.
— Acércate mujer. — lo pronunció con voz gruesa.
Ahora sí, Shaina tenía problemas. Seguro, qué el antiguo patriarca también estaba bajo el influjo de esa mierda, llegó a pensar la cobra. Suspiró y se levantó para situarse delante de él. El Lemuriano se acercó un poco a ella, sin levantarse de su asiento y aspiró levemente. Seguidamente, tosió un poco no sin dejar de ver un poco el escote de la chica.
— Por favor retirate unos pasos. — y la chica obedeció. — Así está mejor.
Shion llevo su mirada hacía DM. Sabía que por eso estaba ahí ese hombre.
— ¿ Que tienes que decir DM?. ¿ Dónde conseguiste esto? ¿ Y desde cuándo sales clandestinamente?—
Ahora si se notaba molesto.
— Señor esa botella no la compré —
— No pregunté eso—
— Verá, es... — reflexionó un poco. —Fué un regalo que tuve hace un tiempo cuando usted no estaba vivo .— era un tipo sin vergüenza.
— ¿ Para que lo ocupas? — su mirada era furiosa.
— Creo que ambos sabemos para que lo ocupo. — era descarado.
— Es mejor si tú me lo dices, para darte un buen escarmiento.—
— Está bien, se lo digo. Es un estimulante sexual, o eso me dijo Saga en esa ocasión. Y vaya... Que funciona.— cerró los ojos y sonrió.
— Así que Saga ¿ eh?—.
El patriarca se frotó el tabique nasal y guardó unos instantes silencio. Entre tanto los presentes no dejaban de fulminar al caballero de Cáncer. Casi enseguida Kiki apareció junto con Saga de géminis, habían utilizado la teletransportación. No pintaba nada bien aquello.
— Su ilustrísima. ¿ Por qué me ha mandado llamar?—. El dorado vestía con ropa formal. Parecía relajado.
— ¿ Reconoces esto?— le mostró la botella y Saga no dudo en tomarla.
El griego la observó, olió y dirigió la vista hacia Shaina.
— ¿ Te untaste de lo que había aquí?— su voz grave y profunda hizo que tanto Shaina y Marin tragaran grueso. Ese hombre imponía.
— Responde a lo que te cuestiono, Saga de géminis. — replicó Shion
— De hecho si, es un afrodisíaco muy potente. En un tiempo cuando la maldad y ambición me gobernaba, llegué a conseguir esto. Acepto que lo usé en varias ocasiones. Si la amante en cuestión se colocaba una sola gota detrás de su oreja, eso me convertía en un animal en celo. —
Shion tuvo que toser de nuevo y cortar los detalles del gemelo. Era demasiada información.
— Es suficiente Saga. No niego que te creo. Más ahora, ustedes han sido renacidos para enmendar sus vidas. Agradezco tu sinceridad, pero confío en que esa manera de vivir permanezca en el pasado. Dicho eso. DM dice que se la regalaste ¿ Es cierto?—
Saga dirigió su vista al de cáncer.
— No, nuca se lo obsequie. —
— Oh, por favor Saga, creo que ahora no lo recuerdas, pero de verdad tu me lo diste.—
— En esa ocasión recuerdo que te mostraste muy interesado en ello. Pero de ninguna manera iba a darte algo como esto. Es un producto único y de cuidado. Y ahora que veo, te lo terminaste. Eso significa muchas noches de fornicación desenfrenada. —
Saga se limitó a suspirar y regresar el artefacto al patriarca.
— Eso habría sido bueno amigo. Pero por desgracia, solo lo usé unas pocas veces, tal y como me habías dicho. Hasta que un día, ese maldito pasadizo se derrumbó y la perdí. —
— ¿ El pasadizo que conectaba tu templo?—. Shion observo a Milo y Shaina. El caballero estaba completamente apenado y con las mejillas enrojecidas.
Mientras que Shaina se abrazaba así misma. Entonces todos regresaron la vista a la mujer.
— Linda, ¿ Usaste todo el contenido?— Saga preguntó y la chica retrocedió un par de pasos. Él estaba muy cerca.
— Yo...—
— Responde Shaina. — ahora Shion cuestionó.
— Por supuesto que lo usó, ¿ No lo ven?—
— Cállate cangrejo. — Aioria se puso de pie.
— ¡Silencio! —
Hubo murmullos hasta que.
— No lo untè... Me lo bebí. —
La declaración dejó a todos en silencio. Eso al parecer no era algo positivo.
— Bueno, solo un poco. Casi todo lo demás se lo escupí al dorado de escorpión. Sabía a mierda. —
Saga negó y miró con preocupación al de Escorpio.
— ¿Al menos fuiste gentil?— las palabras salieron de la boca del expatriarca.
El silencio fue aterrador y los presentes a excepción de los involucrados aguardaron los detalles de esa situación en la caverna.
— No sucedió nada de lo que piensan— Milo en verdad no iba a dar detalles que comprometieran a la chica que parecía estar a punto de entrar en desesperación y comenzar a electrocutar a todos ahí. Por suerte Kiki se había retirado una vez que dejó a Saga ahí.
— Eso no es lo que parecía Escorpión. Tu y esa nena parecían haber tenido una muy buena sesión de sexo allá dentro.—
Milo se quiso acercar para golpear al caballero de Cáncer pero Aioria lo detuvo y Saga de interpuso entre ambos. Marín fue donde Shaina y la tomo por los hombros puesto que había elevado su cosmos peligrosamente.
— ¡Silencio, por favor recuerden que son caballeros de Athena!—
Enseguida todos se tranquilizaron.
— ¿ Eso es verdad Shaina?—
— No señor, el caballero de Cáncer está errado, lo que usted no sabe es que casi nos asfixiamos allá dentro. El calor era insoportable y esa porquería contribuyó a eso.—
Entonces el gemelo mayor pudo acercarse a la amazona. Shaina no pudo evitar sentirse intimidada. El hombre era muy guapo y ella aún bajo los efectos del líquido aquel, sentía su corazón desbocar.
—¿ Podrías quitarte la máscara? Solo necesito ver algo, con todo respeto te lo pido. —
Shaina observó al montón de gente ahí presente, ya que más daba si era vista o no, de todos modos esa estúpida máscara siempre se le rompia o se le caía. Pero sin embargo tuvo a bien preguntar a Shion si podía a lo cual el viejo patriarca respondió con un movimiento de cabeza. Así que la chica se la retiró.
Saga le sonrió levemente y la revisó. Tenía el rostro enrojecido y la temperatura un tanto elevada. Los ojos también fueron examinados, tenía las pupilas dilatadas.
— Perdona si te hago sentir incómoda. Eres Muy bonita.¿ Te sientes rara cercas de mi?—
— Si... Un poco— susurró débilmente estaba tan cachonda otra vez.
— Tranquila, relájate, esto pasará solo debes tener paciencia y evitar a cualquier hombre.— Le acarició la mejilla y le tomo anbas manos y se las besó. Después se apartó y todos los demás esperaron a que hablara.
— ¿ Que fue eso Saga?—
— Si, cómo pensé, al tomarlo creo un efecto en ella también, cómo dije una sola gota bastaba para una buena sesión de sexo. Y creo que de verdad Milo debió de aguantar mucho para no cometer una estupidez. Ahora, los efectos durarán un tiempo indefinido. Le recomendaría a la chica reservarse en su cabaña hasta que no tenga ningún síntoma, cómo apetito sexual y sueños húmedos. En fin, Perdón si eso que digo la ofende, pero soy sincero. O...—
— ¿ O que Saga?—
— Bueno es descabellado señor, pero también ella podría agilizar el proceso y fornicar las veces que sea necesario. —
— No será necesario Saga estoy seguro que ella prefiere la primera opción, ¿ No es así?—
Shaina observó a Milo y después al patriarca. Eso ya estaba convertiendose en un show. Pero tuvo que juntar todo el valor del mundo mundial, para no decir que en esos momentos deseaba tener sexo, sexo, sexo.
— No su ilustrísima. Yo me resguardaré en mi cabaña. Esperaré a que el efecto pase. —
— Está bien, Marín te hará compañía en tanto eso sucede. No quiero un incidente. —
— Gracias señor. —
— Pueden retirarse— recordó algo e hizo que todos se detuvieran. — DM pasarás dos meses en Cabo Sunion. Cómo castigo. —
— Pero señor. —
— Sin peros, tomaste lo que no te pertenecía y fuiste imprudente. Tus compañeros casi hacen una locura por tu descuido. Ahora pensare en qué más podrás hacer como lección. Ahora retirense —
Todos asintieron y caminaron a la salida.
— Genial, todos aquí se excitan y solo yo soy castigado. —
— ¿ Todos? — inquirió Marin observando a su amigovio.
— Cómo lo oyes preciosa. Tu novio también tuvo que pajearse para bajar su calentura —
— ¿ Hiciste que Aioria? —
El rubio se puso más rojo que un tomate. Había sido pillado.
— Pero lo hice pensando en ti Marin, todo el tiempo. —
Milo y Saga no contuvieron la risa la revelación de Aioria era vergonzosa.
— Sabes qué León. Después me explicas por ahora me voy, Shaina necesita mi ayuda. —
Cuando Marín fue donde Shaina y Milo parecía hablar unas cuantas palabras. Justo ahí ambos se despidieron cortésmente y ambas mujeres bajaron sin mirar atrás.
— ¿ Que te dijo alacrán? —
— Nada que te importe cangrejo cojedor. Y da gracias a ella que no te lleno de agujas el culo —
Y así, todos se fueron al carajo.
fin.
Bueno la próxima semana les traigo el epílogo para que sepan que sucedió con nuestra pareja después de unos días. Por ahora espero que les haya gustado. Espero me lo comuniquen con un Review, si quieren y si pueden claro está. Por hoy los dejo y cuídense mucho.
Nota: está próximo el capítulo veinte del Fic de Saga x Shaina.
Xoxoxo
