THE DARK DEMON HUNTER
Capítulo 2 "Clan Gremory"
En la ciudad de Kuoh más específicamente en la casa de la familia Hyoudou se podía ver a una pequeña familia compuesta de tres miembros en específico, donde el padre de la familia había fallecido años atrás en un trágico accidente automovilístico, la madre del hogar había decidido mantener a sus hijos trabajando desde el extranjero enviándoles dinero para su sustento.
El hijo mayor de la familia "Katashi Hyoudou" considerado por muchos como el chico perfecto, con buenas calificaciones, bastante alto para ser de oriente, un deportista innato, popular con las chicas desde que estuvo en secundaria y bastante bien parecido para su edad.
La primera hija "Katsumi Hyoudou" considerada como una belleza casi perfecta, pero estando por debajo de las 2 onee sama de la academia Kuoh, Actualmente unida al club de Taekwondo y Kendo siendo bastante popular con los chicos y admirada por todas las chicas de la academia Kuoh por su gran entusiasmo, pero siendo bastante recta y agresiva con los hombres.
Por último, la hija menor de la familia "Asami Hyoudou" considerada como la chica tierna y consentida de la academia Kuoh estando en el Top de las chicas más lindas y atractivas de la escuela, siendo una deportista innata, estando en el club de soccer, tenis y natación. Su popularidad se debía a su gran carisma y amabilidad con los demás, pero era bastante fría si se lo proponía.
[Katashi Hyoudou 17 años 3er año de la academia Kuoh
Katsumi Hyoudou 16 años 2do año de la academia Kuoh
Asami Hyoudou 15 años 1er año de la academia Kuoh]
En la casa de la familia Hyoudou se podía ver una bella chica preparando el desayuno para sus hermanos, esta era Asami Hyoudou, la cual se había estado haciendo cargo del deber de hacer la comida en su hogar desde que su madre decidió trabajar en el extranjero. Esforzándose cada vez más por mantener a sus dos queridos hermanos felices, se regodeaba de lo bien que había aprendido a cocinar desde que tenía 4 años de edad, pero no podía perder tanto el tiempo ya que ese día los tres debían asistir a la academia, ya que al parecer ahora por cierto acontecimientos sucedidos el día de ayer tuvieron que hacer un trato con la idol de la academia Kuoh, donde los tres se vieron involucrados en un incidente donde Katashi había sido asesinado por un ser extraño con alas de color negro parecidas a las de un cuervo, entonces a cambio de poder salvarlo, ambas chicas hicieron un pacto en el que ambas decidían ser sus sirvientas a cambio de salvar a Katashi. Mientras Asami se encontraba perdida en sus pensamientos, una pequeña silueta detrás de ella comenzaba a acercarse lentamente hasta que finalmente dio un fuerte grito asustándola en el acto. Volteándose rápidamente pudo notar que se trataba de su hermano Katashi tratando de jugarle una mala broma.
- Asami: Nii san eres un tonto.
Golpeando con sus puños el pecho de su hermano, empezaba a insultarlo una y otra vez por haberla asustado, con lo cual Katashi solo respondía a sus insultos con una risa a carcajadas.
- Katashi: Siempre eres tan fácil de asustar hermanita.
- Asami: Sabes que odio que hagas eso.
- Katashi: Por eso lo hago.
Haciendo un puchero muy tierno solo se dio media vuelta para seguir cocinando, pero en ese momento había llegado Katsumi tallándose los ojos con ambas manos denotando que se había acabado de despertar por el gran grito de su pequeña hermanita.
- Katsumi: Ustedes dos siempre hacen mucho ruido.
- Katashi: Solo quería molestar un rato a Asami.
- Asami: Eres muy molesto Nii san.
Un rato más tarde los tres hermanos se habían dedicado a tomar su desayuno preparado por Asami para luego los tres estando listos para partir hacia la academia Kuoh, pero algo los detuvo en el acto y fue que Katashi y Katsumi pudieron notar como su hermana Asami se quedó mirando a la estantería de la sala cierta fotografía tomada hace aproximadamente 10 años en donde se encontraban todos los miembros de su familia, pero algo peculiar en la foto era que faltaba una parte de ella, donde faltaba uno de los miembros de la familia, pero por culpa del tiempo no era tan visible quien faltaba en la foto, solo se podían apreciar a los tres hermanos y a sus padres. Asami se quedó mirando aquella foto mientras recordaba el incidente en el que su padre falleció hace años, un pequeño rostro de tristeza se plasmó en ella al saber que ese trágico día perdió a su querido padre. Katashi y Katsumi notaron esto y rápidamente tomaron de los hombros a Asami apartándola de la foto para que no se sintiera mal, ya que de los tres ella era quien más quería a su difunto padre.
- Katashi: Asami ya hablamos sobre esto, tenemos que seguir adelante y no quedarnos en el pasado.
- Asami: Lo sé.
Retirándose rápidamente por la puerta de la salida de su casa, Asami tenía una mirada triste y la cara baja por culpa de esa foto.
- Katashi: Katsumi deja eso en su lugar y vámonos.
Katashi termino por retirarse del lugar siguiendo a su pequeña hermana. Katsumi al dejar la foto en la estantería de la sala le echó un vistazo en el que recordaba a su padre con cariño, pero al ver el pequeño agujero donde faltaba una cierta persona, su rostro cambio a uno de enojo mientras apretaba sus puños con fuerza. Katsumi se quedó mirando por un rato la fotografía hasta que al final decidió no prestarle más atención a ese asunto y empezó a dirigirse hacia la academia para recibir las clases normalmente.
Y así paso un día normal para los tres hermanos donde realizaron las actividades de sus clubs y aparte terminaron las clases particulares del día, hasta que finalmente llego la campana que daba por finalizada las clases de ese día, pero para los tres hermanos ese día aún no había terminado, ya que se encontraban muy entusiasmados por saber cuál sería la razón de que los necesitaran en el club más prestigioso de toda la escuela y solo comenzaron a dirigirse a dicho club que era conocido como "El club de lo oculto" donde cierto club tenía su base principal en un viejo edificio aledaño a la academia Kuoh. Los tres hermanos decidieron ingresar en el gran edificio donde subieron por una gran escalera que llegaba al piso más alto del edificio donde al final del camino una gran puerta de madera se interponía entre ellos y el sitio del club.
- Katashi: ¿Están listas?
- Katsumi/Asami: ¡Sí!
Acercándose a la puerta toco unas tres veces para saber si se encontraba alguien en casa, donde unos segundos pasaron en los que la puerta fue abierta mostrando un gran salón donde en el centro se encontraban varios muebles que rodeaban una pequeña mesa de madera y en el fondo un gran escritorio de madera donde se postraba la idol número 1 de la academia Kuo Rias Gremory y a su lado se encontraba una mujer de grandes pechos y cuerpo escultural de cabello negro amarrado por un listón de color naranja más conocida como Akeno Himejima, a su costado derecho se encontraba una chica rubia de ojos verdes con apariencia inocente, en el centro del salón sentada en unos de los sillones se encontraba una pequeña chica de cabello color gris y ojos color ámbar y a su lado un chico de cabello rubio y ojos azules. Los tres hermanos reconocieron perfectamente quienes eran esas tres personas ya que eran los individuos más populares en toda la academia a la que asistían.
- Bienvenidos mi Nombre es Rias Gremory.
Hablaba una chica de escultural cuerpo y cabello rojo carmesí dirigiéndose hacia los tres hermanos, los cuales al estar en el mismo lugar con las personas más populares de la academia no hicieron más que mostrar respeto.
- Rias: Por favor tomen asiento.
Asintiendo a su petición impuesta por Rias, los tres hermanos solo tomaron asiento.
- Rias: Bien Katashi Hyoudou te preguntaras porque tuvieron que venir los tres a verme.
- Katashi: Si soy sincero no lo sé.
- Rias: La razón es muy simple y es que en este momento tú y tus hermanas son mis esclavos.
Esas simples palabras dejaron el ambiente en un profundo silencio en el que los tres tenían rostros de completa incredulidad siendo el de Katashi el más sorprendido, solo unos cuantos segundos pasaron cuando entrando en razón empezaron a mirar a los demás chicos en la sala, por si acaso todo eso se trataba de una mala broma, pero grande fue su sorpresa que nadie se estaba riendo de la situación lo cual tenía a Katashi bastante confundido.
- Katashi: Espera ¿A qué te refieres con que somos tus esclavos?
Rias iba a hablar cuando Asia la interrumpió susurrando a su oído dejándola con una cara sorprendida de haberse olvidado de ese asunto tan importante. Su cara de completa relajación cambio a uno más serio al recordar lo sucedido ayer cuando dos de sus siervas habían encontrado a un cierto chico moribundo en medio del bosque.
FLASH BACK
Por la fría y espesa noche se encontraban dos chicas, ambas protegidas por un paraguas mientras se encontraban hablando de cómo había sido su noche.
- Asia san.
La otra chica de cabello rubio y ojos verdes dio vuelta su mirada hacia su amiga la cual tenía cabello corto color blanco y ojos color avellana mirándola de manera seria e inexpresiva.
- Este sería tu primer contrato como demonio, pero ¿Estas segura que deseas estar al lado de nuestra presidenta?
La chica conocida como Asia solo se quedó pensando un rato en su respuesta mirando un rato hacia la gran luna llena que se postraba en el cielo, hasta que finalmente dio una pequeña sonrisa hacia su amiga y con un tono de voz calmado y sincero decidió responder.
- Asia: Estoy segura, la presidenta me dio una nueva oportunidad de vivir y nuevos amigos por los cuales luchar... No me arrepiento de nada.
La chica peliblanca al escuchar estas palabras solo pudo dar una muy pequeña sonrisa casi imperceptible y solo continuaron su camino por la oscura noche del lugar, hasta que por pura casualidad Asia miro hacia el oscuro bosque, y pudo notar algo muy extraño que llamo su atención. Parando en seco en su sitio mirando con mayor detenimiento hacia el bosque llamo la atención de su amiga la cual no sabía que estaba sucediendo.
- Asia san ¿Qué sucede?
- Asia: No lo sé, pero creo que hay algo allá Koneko chan.
La chica ahora conocida como Koneko intensifico más sus sentidos y decidió observar mejor el panorama a su alrededor donde pudo notar algo extraño en lo más recóndito del bosque.
- Koneko: Asia san comunícate con la presidenta mientras yo investigo de quien se trata.
Asia solo asintió a sus palabras y por medio de un circulo extraño que rodeaba su oreja, como si fuera algún tipo de comunicador trataba de llamar a alguien. Koneko sin perder más el tiempo se adentró en el bosque siguiendo el pequeño rastro que seguían sus ojos, pero entre más se adentraba, más sentía que no sería nada bueno lo que encontraría. Al caminar un rato por el oscuro bosque finalmente llego a un gran rio que se extendía por todo el lugar, al principio solo pensó que Asia había visto el gran rio, pero ese pensamiento cambio cuando pudo notar en una pequeña roca un pequeño charco de lo que parecía ser sangre. Su rostro neutro cambio a uno serio cuando pudo notar varias líneas de sangre cerca de la orilla del rio, y fue ahí cuando empezó a caminar siguiendo el rastro sin saber que encontraría. Paso un rato en el que la chica seguía buscando hasta que a lo lejos pudo ver algo o más bien a alguien, completamente herido con un agujero en su estómago acompañado de dos cortes en la parte superior de su cuerpo acompañado de un gran charco de sangre que se hacía cada vez más grande con el pasar del tiempo. Al estar cerca del cuerpo pudo notar las profundas heridas, pero, aunque se trataba de un chico de preparatoria cercano a su edad, lo que más le llamo la atención fue el hecho de que seguía con vida. Sin perder más el tiempo creo un pequeño círculo mágico en su oreja.
- Koneko: Asia chan necesito que vengas de inmediato.
- Asia: La presidenta viene en camino, pero ¿Qué sucede?
- Koneko: Necesito tu ayuda, ven rápido.
Un rato después Asia había llegado a la ubicación de Koneko llevándose una horrible sorpresa para su gusto.
- Asia: Pe... pe... pero ¿Qué sucedió?
Decía mientras tartamudeaba y abría grandes sus ojos color verde en horror por el gran charco de sangre que adornaba la horrible escena.
- Koneko: No lo sé, pero necesito que intentes curarlo.
- Asia: Si.
Agachándose al lado del muchacho herido junto sus manos mientras cerraba sus ojos creando una energía de color verde esmeralda que poco a poco se intensificaba con el pasar del tiempo donde al concentrar esa energía cerca del cuerpo del chico comenzaba a sanar poco a poco las grandes hemorragias parando momentáneamente el sangrado, pero la cara de Asia empezaba a preocupar a Koneko y solo se preguntaba porque no sanaba por completo las heridas de ese chico.
- Koneko: ¿Qué sucede Asia san?
- Asia: Sus heridas son demasiado profundas y ha perdido demasiada sangre, aunque logre sanarlo... Dudo que logre sobrevivir.
Solo estas palabras dejaron a la chica peli blanca sin palabras al ver a ese chico en ese estado y solo se preguntaba por qué lo matarían de una forma tan brutal, pero Koneko fue sacada de sus pensamientos cuando atrás de ella se empezó a formase una especie de circulo de color rojo con algunos gravados en el mismo.
De ese brillante circulo de color rojo aparecieron dos chicas la primera era una joven de alrededor de unos 17 años, hermosa de piel blanca, ojos color azules verdosos, cabello largo de color rojo carmesí muy similar a la sangre y un cuerpo escultural y voluptuoso como el de una modelo. La segunda chica de la misma edad que la otra chica, pero la diferencia era que tenía un cabello de color negro largo sujetado en forma de cola de caballo por un listón naranja, ojos de color violeta y un cuerpo bastante voluptuoso y provocativo para su edad. Koneko al ver a ambas chicas se levantó rápidamente hasta la chica de cabello rojo mientras la miraba a los ojos.
- Koneko: Presidenta Rias, Akeno San tenemos un problema.
Señalando en dirección de Asia, la chica ahora conocida como Rias observo la situación donde pudo notar a un joven muchacho cercano a su edad con tres grandes cortes en su cuerpo mientras un gran charco de sangre salía por el agujero de su estómago. Bastante sorprendida su expresión calmada paso a una muy seria al preguntarse lo que había sucedido, pero no quiso preguntar por el momento y solo se acercó hacia el cuerpo moribundo del chico, mientras era seguida por Koneko y Akeno. Al acercarse al chico no tuvieron palabras para describir el gran daño que había sufrido su cuerpo, si bien sabía que en el pasado pudo ver heridas muy graves, no eran casi nada comparables a las que tenía el muchacho frente a sus ojos.
- Rias: Dime ¿Qué le sucedió Koneko?
Preguntaba Rias con un tono autoritario hacia la pequeña loli peli blanca, la cual solo se mantenía con su típica cara inexpresiva.
- Koneko: No lo sé, lo acabamos de encontrar así.
Al escuchar esa respuesta, Rias no tenía ninguna duda. Había sido atacado por algún demonio o ángel caído y solo empezó a mirar a Akeno de manera seria mientras asentía con su cabeza dando a conocer a la chica lo que tenía que hacer.
- Akeno: Entiendo.
Colocándose de pie y creando una especie de círculo mágico alrededor suyo, su atuendo comenzó a cambiar al de una sacerdotisa teniendo toda su parte superior de color blanca y una gran falta larga de color rojo, para luego de su espalda empezar a crecer alas de color negro muy parecidas a las de un murciélago, donde emprendió vuelo hasta el cielo para hacer reconocimiento de la zona. Rias al tener a uno de sus esclavos reconociendo el lugar, solo enderezo su mirada hacia Koneko y Asia las cuales trataban de mantener al chico vivo todo el tiempo que se pudiera, aunque si bien la curación de Asia era bastante efectiva para evitar la hemorragia, lo cierto era que la gran herida profunda en su estómago no cerraba con facilidad, llegando al punto que la herida no cicatrizaba de ninguna manera.
- Rias: ¿Crees poder salvarlo Asia?
Bastante intranquila Asia con una cara preocupada y monótona respondió a la pregunta de Rias.
- Asia: Puedo curar las heridas abiertas de su cuerpo, pero ya ha perdido mucha sangre... Morirá antes de que pueda salvarlo.
Las palabras de Asia dejaron pensativa a Rias en lo que tenía que hacer. El gran problema que podría provocar el hecho de que un chico cualquiera haya muerto gracias a que posiblemente un ser de otra facción haya sido el responsable, la dejaba intranquila, pero al mismo tiempo sentía una gran curiosidad de saber porque querían matarlo. Dando un gran suspiro termino por resignarse y yéndose de la escena preparaba otro círculo mágico para marcharse del lugar.
- Asia: Espere presidenta ¿Qué piensa hacer?
- Rias: No podemos hacer nada por él, su cuerpo está muy lastimado y no veo el caso de que sigamos aquí... Debemos irnos.
Koneko que era la menos interesada por la salud del chico solo se levantó del lugar acompañando a Rias en el círculo mágico, pero la peli rubia no parecía querer ceder en querer salvar al chico casi muerto.
- Rias: Debemos irnos Asia chan.
Pero en ese momento unas pequeñas lagrimas empezaron caer del rostro de Asia mientras que hacía más presión en la herida del chico tratando de salvarlo. Akeno que ya había llegado de su misión de reconocimiento noto esta acción hecha por la chica y se acercó un poco para tratar de persuadirla, pero Asia no parecía ceder en sus intentos por salvarlo.
- Akeno: Asia chan debe...
No pudo terminar su oración ya que Asia la interrumpió.
- Asia: No pienso irme y dejarlo morir, se supone que debemos proteger a las personas, así que no me pidan que me vaya y lo deje morir, porque no lo pienso hacer.
Las palabras de Asia dejaron a todas perplejas y se quedaron pensativas por unos momentos, hasta que Rias dando un gran suspiro tomo una decisión importante y de uno de sus bolsillos saco una pequeña caja de color rojo con plateado y adentro de esta se encontraban varias piezas de ajedrez de color rojo. Akeno al percatarse de las acciones de su amiga se quedó sorprendida cuando Rias tomaba una pequeña pieza con la apariencia de un caballo de color rojo brillante. Tomando el hombro de su amiga se quedó mirándola seriamente mientras trataba de persuadirla.
- Akeno: ¿Segura Rias? recuerda que ya no hay marcha atrás.
Ante las palabras de Akeno, Rias se quedó algo pensativa por unos momentos en su decisión, ella sabía que la reencarnación a demonio no era algo que pudiera revertirse, pero aun así al ver a su pequeña alfil llorar, no pudo contener sus dudas y decidió ayudar al chico.
- Rias: Si, es posible que sea alguien fuerte, después de todo esas heridas me hacen pensar que sabe usar la espada, no le veo el problema con darle el rango de caballero.
Akeno entendió las palabras de su amiga y decidió dejar de interferir. Rias no perdió más el tiempo y empezó a crear un gran círculo mágico alrededor del cuerpo del chico y la pieza de caballo flotaba cerca de su pecho como si esta fuera a entrar en él, a continuación, Rias empezaba a recitar unas palabras.
- Conviértete en mi fiel sirviente, protégeme y sírveme como tu nueva ama dedicándome tú vida por toda la eternidad
El gran circulo de color rojo empezó a brillar con más intensidad mientras que poco a poco la pieza de caballo ingresaba en su pecho donde el chico comenzaba a gritar de dolor y desesperación mencionando algunas palabras que nadie entendió.
- Yo no soy un asesino.
El ritual acabó en el que todas se quedaron expectantes ante las últimas palabras del chico peli castaño, pero restándole importancia a eso Rias comenzó a crear otro círculo mágico para retirarse del lugar.
FIN DEL FLASH BACK
- Rias: Entiendo, ya sabes que hacer Asia.
La chica Rubia solo asintió a la petición de Rias y solo procedió a dirigirse hacia una habitación a un costado de la habitación principal, donde al ingresar pudo notar como el chico que se habían encontrado el día de ayer se encontraba sentado en la cama observando todo el panorama del lugar bastante confundido. Asia al verlo completamente sano solo agradecía a Rias por haberlo ayudado, ya que ella al haber sido un antiguo miembro de la iglesia no podía soportar ver a otros sufrir de una manera tan brutal y al ver a ese chico casi al borde de la muerte, sus simples principios la incitaban a ayudarlo.
El chico al percatarse que no se encontraba solo dirigio su mirada hacia la peli rubia que se estremeció un poco por la mirada seria y fría de aquel muchacho, a parte que no sabía que pensar al verlo con el torso de su cuerpo completamente al descubierto acompañado de las grandes heridas que ya habían cicatrizado en su cuerpo.
- Asia: ¿Co-Cómo te sientes?
- Estoy bien, pero ¿Quién eres tú?
- Asia: Mi nombre es Asia Argento ¿y tú cómo te llamas?
- Mi nombre es Hyoudou Issei.
Asia al escuchar ese apellido, no pudo evitar pensar que le resultaba algo familiar, pero aun no sabía bien en donde lo había escuchado. Quedándose pensando un rato en ese tema no se dio cuenta que Issei se encontraba inexpresivo mientras la observaba de pies a cabeza analizando si esa chica lo había salvado de la muerte después de que su antigua amiga lo asesino a sangre fría.
- Issei: Oye necesito saber algo.
- Asia: ¿Qué necesitas?
- Issei: ¿Fuiste tú la que me salvo de la muerte?
Pregunto sin vacilación mientras que la rubia se quedó un rato pensativa por su respuesta.
- Asia: Bueno yo te mantuve vivo, ya que tenías heridas muy profundas, pero quien te salvo fue mi presidenta.
- Issei: En ese caso, te lo agradezco Asia Argento.
Dándose media vuelta en dirección a un armario tomo la parte superior de su ropa para colocársela y tratar de retirarse del lugar saltando por la ventana, donde rápidamente fue detenido por Asia la cual se colocó en medio evitando que realizara esa locura.
- Issei: Por favor apártate, tengo que irme.
- Asia: Espera, mi presidenta quiere hablar contigo.
Observando a la chica la cual tenía una mirada decidida y al mismo tiempo algo de nerviosismo, comenzó a pensar que aún no le había agradecido a esa supuesta presidenta de la que tanto hablaba Asia por haberlo salvado de la muerte.
- Issei: Bien hablare con ella, pero después me tengo que ir.
- Asia: Bien, entonces acompáñame.
Tanto Issei como Asia se dirigieron hacia la puerta de la habitación donde al abrirla fueron completamente el centro de atención por parte de todos los presentes de la sala principal. La mayoría de las miradas eran rostros relajados por ver al chico que estuvo casi al borde de la muerte completamente sano y respirando.
- Rias: Veo que por fin despiertas... Bien ya que finalmente estamos to...
La cara de Rias al observar a los tres hermanos era de completa confusión ya que estos se encontraban completamente en shock mientras observaban al individuo que se postraba frente a ellos. El rostro de Katashi se intensifico, sus pupilas se dilataron completamente y su boca estaba casi abierta por no creerse lo que estaba viendo. Por parte de Katsumi su rostro era de completa incredulidad por unos momentos, pero esa expresión cambio a una de enojo y molestia por ver a ese chico. Por parte de Asami su rostro no era muy diferente del de Katashi teniendo una cara de estupefacción.
- Rias: ¿Sucede algo?
- Katashi: Issei ¿Eres tú?
Los ojos de Rias se abrieron en completo asombro al ver que los tres hermanos sabían quién era esa persona, pero la pregunta era, '¿Cómo lo sabían?'. El mar incesante de preguntas invadía a los miembros del clan Gremory que no se imaginaban que ese chico tuviera algo que ver con la próxima nueva nobleza de su clan.
- Issei: Mucho gusto mi nombre es Hyoudou Issei.
FIN CAPITULO 2
