Fic
Historias de Albert y Candy
Amanecer junto a ti
Por Mayra Exitosa
Candy ingresaba al evento abrazada del rubio, pensaba que ese hombre le estaba salvando de entrar sola, además no llevaba pareja y él le había pedido que lo acompañara, incluso que asegurara que la estaba esperando, eso se oía mucho mejor a entrar y buscar una mesa con desconocidos porque sus compañeros hacia más de seis años que no los veía.
Albert por su parte estaba más que de suerte, la joven era preciosa y entraba sola, tenía que tratarla como su pareja por lo que sabía solo su nombre, Candy White, ya estaban por entrar, le ajusto la cintura y la acercó hasta quedar sus rostros muy juntos, este le preguntaba - ¿por parte del novio o de la novia? ¿A qué te dedicas, preciosa? aquí te haré pasar por mi novia. - Por parte del novio, soy médico. ¿y tú? - También del… novio y soy empresario.
Al pensar que era por parte de Archie, todo le pasó por el pensamiento, quien era que no la conocía, ninguna cámara, nada de ella en el historial del más atrevido de los Cornwell, todo un mujeriego y si esta chica fue su novia. Candy lo vio como titubeo al decir que ambos conocían al novio por lo que trato de acertar en lo que deseaba saber, - no te preocupes, tengo más de seis años de no ver a nadie, la que me dio la invitación fue Eliza Legan, al igual no sabe nada de mi vida privada. - Gracias por tu ayuda, al menos todos pensaran que eres mi pareja a la que les dije que estaba esperando. - Si, lo mejor será que ingresemos, envié mi regalo con anticipación, así que saludar a los novios no lleva prioridad, deben estar muy asediados. - Tienes razón, vamos Candy. - Por supuesto… Albert. Ella le sonrió dándole seguridad y este se sentía genial por tener más de seis años de no ver a su sobrino, no debía ser una exnovia ¿o sí?
Al entrar al salón, la música del centro acababa de finalizar, los meseros se preparaban para servir la cena y el giro de los rostros fue general sobre todo por ser William quien ingresaba con la mujer más hermosa de la fiesta, no era de dudarse, pero la joven no era modelo, ni conocida por nadie de los espectadores por lo que más insistían en observarla para saber quién era o si se trataba de una modelo extranjera, el cuerpo era esbelto y ese vestido estaba que aventaba luces para que giraran a ver qué bien le quedaba, la espalda desnuda, los bustos muy bien puestos y la abertura al frente la hacía ver más sensual y elegante, no portaba joyas pues el vestido era dorado y desluciría, pero se notaba un pequeño diamante encima de sus pechos y una pulsera que le hacía juego a todo, sus cabellos ensortijados y la mano del caballero cubriendo parte de la desnudez de su espalda. - ¡A tiempo! llegamos a cenar. - No sé si pueda comer, aquí todos te ven parece que eres muy conocido - Según mi punto de vista es a ti a quien están viendo, yo ya había ingresado a saludarlos a todos, lo olvidas Candy. Lo mejor es que vayamos a mi mesa, separe tu silla a mi lado. - Gracias, no sabía a donde me iba a tocar, parece que me has salvado.
- ¡Tío! ¿Ya veo que conoces a Candy? - Por supuesto es mi pareja, Anthony. - Ella fue quien me salvó de la caída del caballo, recuerdas que te conté que era compañera de estudios en Lakewood, no sabía que la conocías. Supongo que ya sabes quien intentó salvar a Goliat antes de que los sacrificaran. Eso le dio a Candy más dolor del inimaginado, ella había hecho un esfuerzo por ponerle maderas y salvarle la pierna antes de colocar a Anthony en una puerta vieja que estaba en un costado abandonada. Su rostro se puso muy serio y claramente triste, a lo que eso le llamo mucho más la atención a William, pues resultaba ser la chica que había sido mal tratad por su tía Elroy, intentando salvar a un caballo pura sangre que su tía había dado la orden de sacrificar sin intentar salvarlo, cuando valía la pena pues no era para ser sacrificado Goliat era un caballo muy joven y hubiera resistido una terapia de recuperación. Viendo que Candy había perdido el color de su rostro y Anthony la miraba desde arriba hacia abajo, notando lo hermosa que venía, William intervenía,
- Anthony, nunca hablamos de ti, de hecho, ella no me relacionó con sus compañeros de escuela… hasta hoy que venía a la boda de Archivald ¿cierto querida? - Si, cierto. Nunca te conté como conocí al novio, ni a su hermano o sus primos. Es una sorpresa que no haya notado el parecido que tienes con… Anthony. Me alegro mucho de que no te haya pasado nada malo de aquella caída, y que me reconocieras, para venir a saludarme. - Oh Candy, sigues siendo tan hermosa como siempre, deja te presento a mi novia. En el camino a su mesa habían sido detenidos por Anthony y su novia, más William siempre había querido saber porque sacrificaron a Goliat y ella era médico, podía decirle tal vez algo a favor para intentar salvarlo, su rostro ya no era de sonrisas, como que se sorprendió al saber que el caballo había sido sacrificado. La novia de Anthony era una chica rubia y de mirada azul, bastante bonita y gentil inmediato saludaba ofreciendo su mano, - Katherine Stanford. Candy reaccionaba tratando de recuperar su sonrisa luego de recodar la partida del corcel que casi le da una patada por el intenso dolor que tenía cuando ella lo ato a las tablas. Respondía tratando de reaccionar de manera más práctica, - Un placer conocerla, Candy White. William al verla distraída la tomaba de su cintura cubriéndola protector y agregaba, - Creo que lo mejor es que nos sentemos a cenar cariño. Estamos llamando mucho la atención. Candy levantaba la vista y todas las miradas estaban hacía ellos, cuando se sentaron terminaban sentándose al costado de la mesa principal de los novios, era muy notorio que estaban llamando la atención tomando en cuenta que ella era la recién llegada, por lo que Albert que resultaba ser tío de Anthony, ahora notaba hasta el leve parecido que había entre ambos, por suerte estaba sentada lejos de ellos, se encontraba con otras parejas en la mesa.
Continuará…
Gracias por leer y comentar, así como la petición de continuar esta historia de las muchas que e iniciado
Agradeciendo por el respeto a mis escritos e historias al no tomarlos ni usarlos en parte completa o parcial en otras historias.
Respetando el origen de los personajes a sus creadores al no escribir con fines de lucro.
Sinceramente,
un abrazo a la distancia
Mayra Exitosa
