THE DARK DEMON HUNTER

Capítulo 4 "Encuentro con un caído"

Caminando sin un rumbo fijo Issei se encontraba muy enojado maldiciendo la mala suerte que había tenido los últimos meses, primero se vio obligado a permanecer solo durante varias semanas, segundo es brutalmente asesinado por una ex amiga de hace tiempo, tercero al despertar y enterarse que fue salvado de la muerte siendo convertido en un demonio, la criatura que desde pequeño se había esforzado por querer destruir y ahora transformarse en lo que más detesta le hacía querer vomitar sangre y para colmo no solo ahora tenía la responsabilidad de cuidar a una chica pelirroja creyéndose su dueña, sino que ahora tendría que soportar a sus hermanos quienes no veía hace más de 10 años, todo ese estrés acumulado y pensamientos de remordimiento y enojo deseando que Akame lo hubiera matado en ese momento le hacía pensar si era merecedor de la nueva oportunidad de vida que se le dio a pesar de ser un asqueroso demonio. El tiempo pasaba mientras Issei caminaba cerca de un parque no muy lejos de la academia Kuoh, donde la tentación de querer huir de esa nueva vida que ahora tenía empezaba a llenar sus pensamientos poco a poco, pero esas ideas fueron descartadas de inmediato tras recordar las palabras de Rias.

- Déjame darte una advertencia, si escapas te volverás un demonio callejero, la pieza maligna que se encuentra dentro de ti comenzara a liberar el poder demoniaco sin control creando mutaciones en ti.

Bastante confundido pensando en lo que se quiso referir la pelirroja, solo ideas extrañas pasaban por su cabeza analizando los diferentes panoramas en los que podría tener la mala suerte de que si se diera el caso se le ocurriera escapar, la supuesta pieza maligna empezara a crear mutaciones por todo su cuerpo formando cambios radicales como parecerse a un animal antropomórfico o alguna criatura extraña, le hacía querer vomitar del asco a parte que no le fue muy difícil deducir que si llegaba su cuerpo a mutar de esa manera, no pasaría mucho tiempo para que fuera cazado por el grupo de Rias generándole una mayor depresión que antes. Issei al sentirse de esa manera decidió acercarse a una fuente que se encontraba en el parque cerca de la academia, observando mejor su panorama dándose cuenta que el lugar se encontraba completamente desolado sin ningún alma cerca del lugar, donde se empezaba a preguntar si había pasado tanto tiempo desde que salió a caminar, pero mirando mejor el cielo se pudo percatarse que ya había anochecido lo cual era bastante extraño porque desde que salió del antiguo edificio solo había pasado alrededor de una hora y faltaban unas pocas horas para que cayera el sol. Pensando en esa situación no paso mucho tiempo para que el cielo del lugar comenzara a cambiar su tonalidad a uno más oscuro con colores que cambiaban entre morado, azul oscuro y negro.

- Issei: ¿Qué está pasando?

- Vaya no esperaba encontrar a un demonio por aquí.

Pero en ese momento unas palabras llamaron la atención de Issei quien miraba en dirección en la que se escuchaba esa voz, solo para quedarse con los ojos bien abiertos al tener en frente a una mujer joven, atractiva, alrededor de su misma edad, con el cabello negro largo hasta sus caderas, ojos de color violeta y su atuendo consistía en un vestido corto de color negro, con una pequeña chaqueta violeta clara y en la parte que de su espalda sobresalían una especie de alas negras como las de un cuervo.

- Issei: ¿Quién eres?

Un mal presentimiento albergaba en lo más profundo de Issei quien veía a esa chica con que lo observaba con una mirada seria y al mismo tiempo se acercaba poco a poco hacia él.

- Es extraño que a estas alturas no sepas que soy, pero bueno no importa igualmente no vivirás mucho tiempo para saberlo.

Para este punto Issei ya se encontraba bastante nervioso por la situación que estaba padeciendo en ese momento, siendo que una vez más estaba en juego su vida, pero esta vez por una chica con alas negras, aunque cualquier otra persona se asustaría por esa situación y trataría de escapar para encontrar un lugar seguro, lo cierto es que Issei no le importaba este hecho y la única acción que se le ocurrió realizar fue quedarse inmóvil en su lugar dando a entender que no haría nada para evitar lo que la chica tenía planeado hacerle. Esta acción por Issei dejo a la chica un poco confundida y palmeándose un poco la cabeza para ver si su mente le jugaba una mala broma no le quitaba los ojos de encima a Issei, pero gracias a su gran curiosidad por salir de sus dudas decidió preguntar.

- ¿Acaso no piensa huir o escapar?

- Issei: ¡NO!

Quedándose perpleja por esa respuesta que no daba indicios de que fuera un engaño o una mentira coloco su mano en su barbilla para observar mejor a Issei quien estaba de pie como si esperara que ella lo matara de una vez por todas.

- ¿Por qué no? ¿Acaso eres idiota?

- Issei: Porque no me interesa si me matas o no... Si vas a matarme hazlo de una buena vez que no tengo todo el día.

Las palabras de Issei dejaron a la chica completamente perpleja de su respuesta, ella nunca se esperaría que alguien especialmente un demonio aceptaría morir sin que al menos tratara de defenderse utilizando su Sacred Gear, pero este no era el caso, el chico frente suyo le estaba dando vía libre para que hiciera con él lo que ella quisiera y sus pensamientos de matarlo cambiaron a unos de querer saber más del porque su actitud tan negativa, pero ignorando sus pensamientos se recompuso y lo miro de manera más seria para luego desde su mano crear una gran lanza de luz de un color morado resplandeciente apuntándola directamente a Issei que observaba con asombro como la chica había invocado esa arma, pero no paso mucho tiempo hasta que la chica se elevara unos pocos metros del suelo lanzando la poderosa lanza hacia su objetivo, donde Issei lo único que hizo fue cerrar sus ojos esperando el ataque. Pasaron unos segundos y nada sucedía, ya para ese punto el castaño ya debería haber sentido el dolor del ataque y algo confundido abría sus ojos lentamente viendo como la chica aún tenía la lanza de luz en su mano haciéndola desaparecer confundiendo un poco a Issei por su acción.

- Issei: ¿Qué sucede? creí que querías matarme.

- Y no te equivocas, estuve a punto de matarte, pero me llama la atención esa actitud que tienes... ¿Cuál es tu nombre?

- Issei: Soy Hyoudou Issei.

- Así que Issei. Yo soy Raynare.

La chica ahora conocida como Raynare comenzaba a acercarse a Issei quien aún seguía expectante de lo que pensaba hacer la chica frente a él, pero aun así le resultaba bastante extraño que quisiera matarlo, ya que hasta donde sabía nunca la había visto o conocido en ninguna ocasión. Issei al tener tan cerca a la caída solo pudo mantenerse al margen de la situación mientras era observado por esos ojos color violeta mientras que lo analizaba de pies a cabeza.

- Raynare: Dime algo, ¿Cuánto tiempo llevas como demonio?

- Issei: Hasta donde sé, solo unas pocas horas.

- Raynare: Eso lo explica.

Cerrando sus ojos bastante decepcionada empezaba a alejarse de Issei sentándose en un banco de madera que se encontraba en el parque para luego quedarse observando al castaño con una mirada seria y decepcionante. Issei noto esto y solo frunció el ceño por ver como una era visto por esos ojos que le decían con un claro desprecio "Eres patético" la furia interna de ser visto así no le daba tregua y en ese momento a su mente llegaron deseos de abalanzarse contra la chica, pero si lo hacía, Raynare no dudaría en asesinarlo. Con un enojo notable y tragándose su odio decidió preguntar.

- Issei: ¿A qué te refieres con que eso lo explica?

Preguntaba Issei tratando de no verla a los ojos evitando el contacto visual, donde Raynare extrañado por la pregunta de Issei levanto una ceja en señal de confusión, para solo dar un gran suspiro de cansancio.

- Raynare: Me refiero tu aura de demonio, puedo sentirla, pero no es muy fuerte. si peleáramos tu y yo terminaría matándote muy rápido, así que sería bastante aburrido para mí.

Issei escuchando esa confesión de Raynare, ya no lo podía soportar más y como hizo en el club de lo oculto golpeo con su mano derecha contra un árbol del parque tratando de aliviar la frustración y enojo por sentirse débil. La sangre una vez más sobresalía desde sus nudillos dejando hilos de sangre por la corteza del árbol mientras un pequeño dolor se intensifico en su mano apretándola con fuerza para tratar de aliviar el dolor que sentía, donde Raynare al ver esta pequeña escena solo se palmeaba la cabeza por presenciar un acto tan tonto e infantil como el que había hecho Issei y haciéndole señas para que la acompañara en el banco trataba de disimular un poco las risas que podrían provocarse por el acto del peli castaño. Issei aun frustrado no le quedo de otra que aceptar la invitación de Raynare y solo procedió a sentarse a unos centímetros lejos de ella. Raynare mirando de reojo a Issei quien tenía una cara de molestia enfocándose principalmente en su mano la cual se podía ver que estaba bastante lastimada y dando un leve suspiro agarro su mano para sorpresa de Issei, dando leves frotes en ella tratando de aliviar un poco el dolor que estaba sintiendo.

- Raynare: Que infantil eres.

Burlándose por lo bajo, Raynare no podía evitar pensar en el arrebato tan tonto que había tenido y evitar no reír, sería algo imposible para ella. Por parte de Issei este desviaba la mirada de la caída tratando de evitar sus burlas, las cuales eran completamente imposibles de evitar.

- Raynare: Dime la razón.

- Issei: No sé a qué te refieres.

- Raynare: ¿Por qué te lastimas a ti mismo cuando no hay necesidad de hacerlo?

Tratando de evitar la pregunta de Raynare Issei solo bajaba la cabeza en señal de que se sentia bastante triste por recordar las enseñanzas desde que era muy pequeño, Raynare noto esto y se preguntaba qué era lo que el castaño estaba pensando y utilizando su mano derecha levantando la barbilla de Issei quedando ambos a una altura donde sus ojos se encontraron, la caída le expreso una mirada que denotaba confianza y preocupación al tiempo que trataba su mano lastimada con su mano derecha. Issei al observar esos ojos los cuales le recordaron a cierta persona no pudo evitar confiar en ella a pesar de que no la conocía del todo.

- Raynare: Estas sufriendo por algo, puedo verlo en tu mirada.

- Issei: No es nada solo es una tontería.

- Raynare: A veces contar tus problemas a otros, te ayuda a afrontar cualquier situación por más grave que parezca.

Issei no sabía que pensar, solo recordar a su maestro, le hacía querer derramar lágrimas por lo sucedido hace unas cuantas semanas, donde tener la necesidad de escapar incesantemente una y otra vez de sus antiguos camaradas, le hizo querer muchas veces dejar que lo mataran para acabar con su sufrimiento, pero su motivación por cumplir su venganza era más fuerte que el hecho de ser buscado una y otra vez para que lo mataran, aunque en una ocasión si fue por así decirlo asesinado y era mejor que siguieran pensando eso por ahora.

- Issei: Tal vez no quieras escuchar la historia de un traidor.

- Raynare: ¡¿Ehhhh?! ¿De que estas hablando?

Las palabras de Raynare eran de completa sorpresa, no se imaginaba que algo como esto llegara a suceder, ¿Un traidor? era absurdo si se lo pensaba mejor, pero ella siendo un ángel caído entendía bien lo que era ser un traidor y desertor, ya que ella siendo un ángel caído cometió pecado traicionando al cielo, siendo desterrada y enviada con los demás ángeles caídos. Reconfortándose y colocándose firme hablo en un tono más fuerte para saber a qué se refería el chico frente a ella.

- Issei: Solo digo que mi historia algo complicada.

- Raynare: Podrías empezar a contarme lo que te está molestando.

- Issei: Lo más importante que debes de saber es que yo no pertenezco a esta ciudad.

Raynare levanto una ceja en señal de confusión por la declaración de Issei y en vez de preguntar decidió seguir escuchando.

- Issei: En el pasado yo solía tener lo que normalmente llaman un hogar y una familia, pero todo eso cambio cuando fui reclutado para ser entrenado por un grupo de espadachines con el objetivo de cazar demonios.

Raynare la cual se encontraba aun acomodando los huesos y articulaciones de la mano de Issei abrió grandes sus ojos al escuchar esa revelación por parte del castaño, donde varias preguntas surgían en su cabeza, ya que ella nunca escucho hablar de ningún grupo que se dedicara a esa labor, lo que le habían dicho era como los demonios callejeros los cuales se transformaban en bestias sedientas de sangre eran cazados por los diferentes clanes del inframundo.

- Raynare: ¿Y qué sucedió? ¿Por qué no estas con ellos?

- Issei: La razón es, porque ellos quieren matarme por algo que yo no hice.

Issei perdido en sus pensamientos comenzó a recordar un fragmento de su pasado, donde Raynare se quedaba expectante y sorprendida por las palabras del castaño, que detuvo por unos instantes la sanación de su mano para escuchar más de su historia.

Recuerdo.

Fuego ardiente era lo que recordaba ese día, angustia, miedo, dolor, y hambre por demostrar mi fortaleza en esa prueba de fuerza en la que me vi enfrentándome a uno de mis hermanos por ver quién de los dos saldría victorioso. Si no fuera muy listo diría que aquella batalla había sido planeada por uno de mis maestros con el fin de hacerme avanzar en mis constantes entrenamientos, que por así decirlo según el maestro Kanbe y el maestro Souma nunca destaque en casi nada, llevándome a mis limites más adversos me veía obligado a combatir día y noche contra todos y cada uno de mis hermanos de clan, pero aun así siempre me veía derrotado una y otra vez tirado en el suelo como si fuera un pedazo de basura. No importaba cuanto me esforzara por alcanzarlos, una y otra vez seguían un paso adelante de mi incluso cuando el maestro Kanbe me ordeno a mí y Takeshi enfrentarnos un uno a uno teniendo en mis manos una espada de madera a punto de chocar contra la fuerza de mi oponente.

Todos y cada uno de mis golpes fueron lo más precisos posibles, veía como los frutos de arduo entrenamiento eran presentes teniendo en algún punto contra las cuerdas a Takeshi, golpe tras golpe, sangre derramada en el suelo y grandes y oscuros moretones en mi cuerpo eran motivo suficiente para caer rendido en el suelo por el agotamiento y pudo haber sido ese el caso, pero hubo un momento en el que Takeshi al confiarse demasiado cometió un error el cual supe aprovechar con facilidad logrando golpear entre su cintura, para luego dar un fuerte golpe en horizontal hacia su rostro, pero dicho ataque nunca llego y en cambio pudo esquivarlo fácilmente. Analizando mejor el momento de los siguientes choques nunca me espere que utilizara los orbes de fuego que descansaban humildemente por toda la zona de combate y arrojando uno de ellos hacia mi rostro, me hizo perder la visión y concentración de mis acciones logrando que me conectara tres fuertes golpes, uno en mi entrepierna, otro en mi estómago y por último en mi rostro dejándome tendido en el piso. Si soy sincero ese golpe lo recuerdo perfectamente, un ataque seco y con tal fuerza que me hizo sangrar por la parte superior de mi cabeza, pero la enseñanza no acabo ahí cuando pude presenciar frente a mí al maestro Kanbe acercándose a mí preguntándome "¿Te hizo daño el golpe de Takeshi?" con claro desprecio en sus palabras volvió a preguntar "¿Crees que eso es dolor de verdad? te equivocas" Sosteniéndome con fuerza de la parte superior de mi ropa me miraba con seriedad a los ojos, donde no paso mucho tiempo para sentir como la mano uniforme de mi maestro se adentraba en lo más profundo de mi estómago generándome un dolor que nunca llegaría a olvidar en toda mi corta vida. Con gran debilidad caí al suelo inerte gritando incesantemente de dolor hasta que al final pude escuchar sus últimas palabras "Eso, es dolor de verdad"

Fin recuerdo.

- Raynare: Eyy, Issei kun despierta.

- Issei: Ehhh ¿Qué?

Saltando de su asiento Issei se vio confundido por la repentina interrupción de la caída y solo se quedó inmóvil en su sitio pensando en ese recuerdo. Raynare lo miraba extrañada de su extraña actitud imaginándose lo dura que pudo haber sido su vida hasta ahora y para su suerte había concluido con el tratamiento de su mano dando un fuerte jalón hacia un lado haciendo que los huesos de Issei rechinaran un poco generándole algo de dolor que con el tiempo iba desapareciendo.

- Raynare: Bien ya terminé.

- Issei: Gracias.

Decía Issei mientras movía su mano poco a poco acostumbrándose un poco al movimiento de los dedos que aun sentía la pequeña molestia del golpe.

- Raynare: Bien es momento de irme, ya estuve demasiado tiempo en el mundo humano.

Dando media vuelta y elevando sus alas como un pájaro emprendió vuelo alejándose de Issei, Raynare antes de irse volteo en su dirección diciéndole unas últimas palabras que hicieron sacarle una leve sonrisa a Issei que la observaba desde lo lejos.

- Raynare: Cuando nos volvamos a ver, espero que me cuentes el resto de tu historia.

Retirándose entre el espeso cielo de color morado y azul oscuro, el mar de sensaciones de incertidumbre y regocijo se plasmaron en su rostro al saber que no moriría, al menos por ahora. El cielo poco a poco comenzó a cambiar su tonalidad al de la densa noche trayéndole recuerdos del balcón del templo que compartía junto con Akame en esas frías noches luego del entrenamiento, aunque si bien era muy bueno para no ser atrapado por los guardias, en la mayoría de ocasiones era atrapado por su maestro escabulléndose en la habitación de su ex amiga, para después sufrir el infierno en forma de tortura por culpa de sus travesuras desde que era un niño. Quedándose un rato inmóvil sin quitar su vista de la dirección en la que se fue la caída un pequeño estimulo proveniente desde su espalda se hizo notable ganando su atención, apartando la mirada de la densa oscuridad de la noche volteo en dirección hacia donde creía que lo habían tocado, llevándose con la sorpresa que se trataba de Asia la cual respiraba agitadamente mientras que lo miraba con dificultad en dirección a sus ojos. Issei al notar que la rubia se veía bastante cansada y agitada levanto una ceja en señal de extrañeza y decidió cruzar sus brazos estando serio por ver así a la rubia.

- Issei: ¿Qué haces aquí?

Tomando una gran bocanada de aire Asia se reconfortaba y recuperaba el aliento respondiendo a su pregunta.

- Asia: Estaba preocupado por ti Ise san.

Abriendo grandes sus ojos, Issei no se podía creer que alguien a parte de su ex amiga Akame se preocupara por él.

- Issei: No te conozco y tú no me conoces ¿Por qué te preocuparías por mí?

Preguntaba en un tono serio y seco mirando con detenimiento a Asia quien se quedó pensando en su pregunta, si bien era cierto que no lo conocía, igualmente eso no significaba que no le preocupara su estado, luego de haberlo encontrado casi muerto en medio del bosque quería saber si se sentía bien o de lo contrario sería capaz de utilizar su engranaje sagrado para sanarlo.

- Asia: B-bueno es que cuando te fuiste del club me preocupé un poco cuando vi que tu mano estaba sangrando y quise saber si estabas bien.

Decía la primera escusa que le se vino a la mente tratando de ocultar el verdadero motivo por el cual salió a toda prisa para buscarlo, aunque también fue detrás suyo para darle una información por parte de Rias.

- Issei: Entiendo.

- Asia: También vine porque la presidenta me ordeno llevarte a donde vivirás de ahora en adelante.

-Issei: No puede estar hablando en serio.

Issei abrió grandes sus ojos en sorpresa por lo que había escuchado, si bien las últimas semanas no tuvo lo que se le podía llamar casa, tampoco iba a rechazar esa oferta que tenía en bandeja de plata, aunque esta oferta fuera por un demonio la aprovecharía solo por esta vez. Distraído un poco pensando en los días pasados no se dio cuenta que Asia lo estaba llamando indicándole la dirección en la que debía seguirla para pasar la noche, aunque sea en un lugar cómodo, dejando de lado al menos por esa noche tener que dormir encima de un árbol o en el banco de un parque como ya era costumbre.

- Asia: Vamos Issei san ya se está haciendo tarde.

- Issei: ¡¿Ehhh?! si... claro.

Un rato más tarde.

Issei y Asia se encontraban caminando por las calles de la ciudad de Kuoh donde Asia en algunas ocasiones trataba de generar algún tema de conversación con Issei para intentar saber más de él, pero era completamente inútil ya que Issei contestaba a sus preguntas con monosílabos (Si y No) deprimiendo un poco a Asia quien ya no sabía cómo dirigirse hacia él, pero todo cambio cuando finalmente llegaron hasta su destino, donde la rubia al querer invitarlo a entrar pudo notar como Issei se quedaba inmóvil en su sitio observando con más detenimiento la casa, que si no estaba mal, era muy parecida en donde vivió él y sus hermanos Restándole importancia a ese asunto comenzó a caminar ingresando por la puerta principal con Asia, quedando completamente congelado por estas frente a frente con su hermana Katsumi quien por casualidad estaba caminando cerca de la puerta principal comiendo unas frituras, donde ella al ver a Issei, su rostro cambio de uno de relajación a uno molesto soltando su comida al no creerse que la persona con al que viviría desde ahora sería su propio hermano. La furia llenaba su corazón al no aceptar ese hecho y algunas ideas de golpearlo se plasmaron en su cabeza, pero ciertas ideas fueron rechazadas cuando detrás de ella apareció Katashi tomándola de los brazos impidiendo que la personalidad ruda y arrogante de su hermana terminara en una pelea.

- Katashi: Vaya no esperaba que serías tú quien viviría con nosotros de ahora en adelante, de Asia lo esperaba, pero no de ti.

Tanto Issei como Katashi se miraban serios directamente a los ojos creando un pequeño ambiente tenso y pesado, donde una pequeña batalla de miradas se presentó ante los ojos de Asia y Asami quien apenas acababa de llegar a la puerta principal quedándose expectante de esa escena mirando con algo de indiferencia a su hermano.

- Katashi: Como sea Asami ¿Puedes mostrarles a ambos en donde van a dormir?

Ignorando la mirada que Issei le estaba dedicando, observo a Asami quien había salido de su estupor al sentir la creciente tensión en el ambiente por parte de la escena que se provocó. Asintiendo con la cabeza la castaña llamo la atención de Issei para que la siguiera, donde él sin más remedio prefirió marcharse del lugar. Caminando por los pasillos a un lado de su hermana pequeña no sabía si ella lo recordaba con cariño todavía, pero con solo recordar el fuerte golpe que le propino hace unas horas sus dudas fueron aclaradas de alguna manera.

- Asami: Asia tu dormirás en esta habitación mientras que tú dormirás en la habitación de al lado.

Ingresando por la puerta de la habitación pudo notar que la habitación en la que dormiría tenía algunas pocas cosas, siendo estas una cama en al que podría descansar plácidamente, un pequeño nochero y un armario, aunque sin lugar a dudas la habitación no estaba tan amueblada igualmente eso traía sin cuidado a Issei quien no estaba tan acostumbrado a vivir en una casa como esa. Sin perder mas el tiempo camino cerca de la cama posicionándose a unos centímetros cerca de ella, para luego sentarse en el frio suelo cerrando sus ojos y agachando su cabeza. La sorpresa no quedo ahí, ya que tanto Asami como Asia quedaron sorprendidas por las acciones de Issei que no se esperarían de nadie y Asami ignorando este hecho solo procedió a cerrar la puerta de la habitación yéndose del lugar. Asia noto la clara hostilidad en el rostro de la Hyoudou menor e ingresando silenciosamente en la habitación de Issei extendió la sabana colocándosela alrededor de su cuerpo con el fin de que no contrajera un resfriado.

Aunque Issei apenas se había ido a dormir, todavía era consciente de su entorno y pudo notar como la rubia sin ningún interés se preocupaba por él, pero aun así ese tipo de acciones lo traían sin cuidado prefiriendo dormir cómodamente al menos por una noche.

FIN CAPITULO 4