Sigamos con este fic x3
Sintió algo frío en la frente y despertó agitado, pero se calmó al ver que era solo Mikey colocándole un paño húmedo en la frente. Se calmó y vio su entorno: estaba en el sillón de la sala de la guarida, Casey seguía inconsciente junto a él y Donnie le estaba limpiando y vendando las heridas de su cuerpo. También notó que no tenía su traje de tortuga de la cintura para arriba, por lo cual estaba con el torso desnudo.
-Bienvenido de vuelta al mundo de los vivos. -saludó Donnie, terminando de vendar su brazo derecho con algunas quemaduras (por los láseres de Bebop).
-Agh, me duele la cabeza. -se frotó la frente.
-Qué bueno, eso te pasa por hacer lo que hiciste. -lo regañó Leo. Raphael ya se veía esto venir, sin embargo se le hizo molesto de cualquier forma que Leo lo regañara.
-Dame un respiro. -se quejó Raph, poniéndose de pie con dificultad, pero agarrándose de su costado al ponerse de pie.
-Sí, yo creo que no. -Donnie lo ayudó a sentarse de nuevo- Tuviste un buen par de aventuras esta noche, ¿no es así?
-Además, ¿en qué rayos pensabas trayendo a un completo extraño a la guarida? ¡¿Qué no entiendes el punto de que nuestras identidades deben ser secretas?!
-Leo, hazme un favor y cállate, ya dije que me duele la cabeza. -se frotó la cabeza adolorido- Y no es un extraño, quítenle la máscara.
A Leo le extrañó la petición de Raph, pero de cualquier forma hizo caso y le quitó la máscara, que inmediatamente soltó al ver quién era.
-¡¿Casey Jones?!
-¡¿Casey Jones?! -repitió Venus algo sonrojada, aún con el algodón en la nariz.
-¡Burro! -exclamó Howie con burla.
-¡¿Cómo es que Casey te descubrió?! -exclamó ahora Mikey.
-¡Háganme un favor y no griten! ¡Tengo jaqueca! -interrumpió Raph a su hermano mayor. Esperó a que los demás se callaran para poder explicar y suspiró- Escuchen, Casey de casualidad estaba metido en problemas y yo tuve el infortunio de estar ahí. Nos topamos con Rocksteady y Bebop junto a ese científico robando químicos. Logramos evitar que robaran algo, pero nos costó un buen par de golpes. -metió su mano al bolsillo y sacó el componente que había tomado antes, mostrándolo- Sea lo que sea, parecía importante y valioso, porque no querían dejarnos escapar.
Donnie tomó el químico y lo inspeccionó.
-Bueno, algo bueno sacaste de tu rabieta, Raphael. -dijo Donnie- Pero aún le debes algo a Venus. -apuntó a la segunda menor de la familia.
Raph se puso de pie con dificultad y miró a Venus, quien seguía con el algodón en la nariz y la férula sobre esta. Él se tapó el rostro con una mano frustrado, sin saber cómo poner sus palabras, pues claramente no era su estilo disculparse. Aún así, contra todo pronóstico, Venus abrazó a Raph, sorprendiendo a los demás.
-Ya sé que lo sientes, y eso es suficiente.
El puertorriqueño relajó su semblante y le palmeó la espalda a su hermana, asegurando que estaban en buenos términos. Repentinamente todos dejaron lo suyo cuando escucharon unos quejidos de parte de su invitado. Vieron a Casey abrir los ojos y Venus se apartó de Raph, tratando de arreglarse un poco el cabello (y de paso sacarse los algodones de la nariz). Casey se frotó la cabeza y vio a su alrededor. Estaba en un sillón, pero no era su casa, cinco figuras borrosas lo miraban y por un momento se preocupó de estar a merced de los malos, por lo cual quiso buscar sus palos, pero no alcanzó a levantarse sin sentir dolor en sus costillas.
-¡Agh! ¡¿Qué pasó, dónde estoy?!
-¡Casey, cálmate, estás a salvo! -aseguró Leo, y cuando Casey enfocó bien su visión, vio a los hermanos Tang, CON LOS TRAJES DE LAS TORTUGAS NINJA.
-¡¿Chicos?!
-Hola, ¿qué hay? -saludó Mikey casualmente con una sonrisa.
-¡¿Todos son las Tortugas Ninja?! -preguntó Jones incrédulo- Por alguna razón creí que Raph y el equipo de boxeo eran los ninjas después de descubrir que él era uno de ustedes...
-Ya quisieras... -se mofó ligeramente Donnie- ¿Cómo te sientes?
-Como si me hubiera arrollado un camión. -el pelinegro se frotó la cabeza- Aunque creo que fue un mastodonte ruso...
-Rocksteady. -dedujo Leo. Tomó aire y encaró a Jones- Mira, Casey, esto es un secreto, así que tendremos que pedirte amablemente que no lo andes divulgando.
-Si no, está la opción no amable donde te amenazamos de muerte. -propuso Howie, tomando una de las espadas de Leo.
-¡Oye, cuidado con ese sable!
Leo le arrebató a su hermanita su espada, sacándole un puchero. En medio de eso, Casey notó a Venus, quien se había sacado la férula y algodón de la nariz, sonriendo inocente y saludando, sin embargo Casey se preocupó cuando a la chica le empezó a chorrear la nariz.
-Am, oye, eh... tu nariz sangra.
Si Venus había visto suficiente animé, sabía que el sangrado nasal era el símbolo místico japonés que marcaba cuando a alguien le parecía sexy otra persona.
La chica se tapó la nariz con la mano y empezó a maldecir en Chino (pues recordemos que era de ascendencia China).
-¿Tenías que hacerme quedar mal hoy justo hoy, no, Raph?
-¡Oye, creí que estábamos en buenos términos!
-¿A qué se refiere? -preguntó Jones.
-Oh, en un arranque de ira, Raph le dio un tortazo en la nariz. -explicó Mikey con gracia, esperando sacar a Raph de quicio, lo cual consiguió, pero lo que menos esperaba era que Casey saltara sobre Raph, queriendo golpearlo.
-¡¿Tú le hiciste eso a esa preciosura?! ¡Vas a cobrar, animal!
-¡Fue un accidente, y ya me disculpé!
-¡Discúlpate con mis puños!
Casey y Raph empezaron a pelear en una nube de humo caricaturesca mientras que Leo y Mikey miraban en lo que Howie sacaba su teléfono para grabar y Donnie ayudaba a Venus con su nariz.
-No sé tú, pero Casey tiene mi sello de aprobación. -sonrió Mikey. Leo se limitó a cruzar sus brazos, todavía no confiando en Casey al cien por ciento.
Preparatoria Rossevelt, 10:15 AM
Leo salió caminando tranquilamente de su clase de matemáticas (o lo más calmado que podía estar, considerando que Karai no dejó de lanzarle bolitas de papel con un sorbete y su paciencia estaba al límite), cuando de repente alguien lo agarró del brazo y lo jaló dentro del almacén del conserje. Para nada fue grata su sorpresa al ver que la que lo agarró fue Flor de Loto.
-Oh, mira quién es. -dijo Leo con un ligero toque de sarcasmo- ¿Qué quieres, Loto?
-Te dije que me digas Hana aquí.
-Pues no hay nadie que escuche tu seudónimo de asesina, así que podemos tener la libertad que quieras para hablar.
Loto/Hana soltó aire y decidió no hacerse rodeos, necesitaba hablar urgentemente con Leo, y lo haría aunque éste no quisiera escucharla.
-Te tengo noticias del Clan del Pie.
A Leo esa declaración se le hizo curiosa, por lo cual dejó a la chica hablar y decir lo que tuviera que decir.
-Puede que tu hermano haya tomado uno de los químicos necesarios para terminar el suero de control mental, que asumo que ya sabías para qué era, pero algo de lo que me enteré es que tienen un pacto con una empresa ajena al gobierno llamada Kraang, que les proporcionaron los químicos faltantes para terminar el suero.
Leo quiso creerle, pero algo en él le decía que no podía confiar en su palabra. Después de todo, las kunoichis suelen usar el engaño a su antojo. Y Flor de Loto no era menos.
-¿Cómo sé que lo que dices es cierto?
La chica sacó un kunai, del cual Leo se preguntó cómo lo metió a la escuela, y se hizo un tajo en la mano derecha, sorprendiendo a Leonardo.
-Juro por mi sangre que digo la verdad. -y le ofreció el kunai a Leo.
-¡¿Qué se supone que haga con eso?!
-Lo mismo que yo, genio.
Leo tomó el kunai con duda, pero hizo como la chica, cerró los ojos y se tajó la mano. Sintió la sangre correr y algo de dolor, pero a fin de cuentas hizo lo que la chica le indicó y estrecharon sus manos. Hasu Hana lo acercó a ella.
-Te diré esto una sola vez: Destructor sabe sus identidades por culpa de Karai, los mandó a investigar, así que te recomiendo que mantengas cerca a tus amigos y a tus enemigos más cerca todavía.
-¿Tan cerca como estamos tú y yo ahora? -preguntó el chico algo torpemente. Hana sonrió.
-¿Te molesta nuestra cercanía?
-Pues con todo y el pacto de sangre no sé si pueda confiar en ti.
Hana le dio una mirada de reproche, cuando recordó otra cosa.
-Algo más: hoy en la noche Destructor empezará las pruebas del suero de control mental.
-¿Ya está listo?
-No tienes idea de lo mucho que sobreexplotan a Stockman, el científico de Destructor. -dijo esto rodando los ojos, de su bolsillo izquierdo sacó un teléfono con tapa y lo dejó en el pecho del chico- Tiene un solo número registrado, yo te llamaré para que vengas con tus hermanos.
-No creo poder confiar en ti tan rápidamente. -dijo esto Leonardo con hostilidad- ¿Cómo sé que no es una trampa?
-Supongo que no tienes forma de saberlo más que confirmando que vendrás. Ah, una última cosa. -tomó al chico del cuello de la camisa y lo acercó a ella, plantándole un beso que Leo no tuvo tiempo de rechazar.
-¡Mmph! -empujó a la chica- ¡Deja de hacer eso!
Hana solo rio y luego salió vendando su mano con un pañuelo, dejando a Leo dentro del almacén con duda, mirando el teléfono en su mano. Negó con la cabeza. Flor de Loto no era de fiar. Pacto de sangre o no.
Sin embargo, una parte de él quería creer que ella era de fiar, por lo cual guardó el teléfono en su bolsillo y salió. Miró su mano cortada preocupado.
-¡¿Qué acaso nunca oyó hablar de la hepatitis?!
Guarida, 05:26 PM
-A ver, repasemos... ¿nos estás diciendo que Flor de Loto, o Hasu Hana, como se llame, te dijo los planes de Destructor solo porque sí, y más encima te dio un teléfono para comunicarse contigo y decirte los demás planes a futuro que tenga, y además de eso, hiciste un pacto de sangre de confianza con ella?
-Bueno, Donnie, cuando lo pones así, sí suena mal.
-¡Es que es malo! -espetó Raph, interrumpiendo a Leo- ¡Flor de Loto no es de fiar, trabaja con el Clan del Pie! ¡Y todo lo que tenga que ver con ellos es malas noticias!
-¿Puedo decir algo?
-No, Mikey.
Mikey lloró internamente.
-Escuchen, sé que no tiene lógica, pero creo que tiene un motivo secreto para ayudarnos, sólo no descifro cuál es todavía. -dijo Leo, tratando de ser razonable- Además, ¿por qué nos contaría los planes del Clan del Pie y estos supuestos Kraang si no quisiera que esto pasara?
Raph bufó y se frotó el cabello con ambas manos furiosamente mientras que Donnie se tomaba el entrecejo con la mano y negaba con la cabeza, sin idea de qué hacer. Por su parte, Mikey, Venus y Howie estaban sentados mirando la conversación de los mayores. En eso Howie tomó la palabra.
-¿Besaste a Loto otra vez?
-¿Eso qué importa? ¿Y desde cuando es solo "Loto"?
-Me da flojera decir "Flor de Loto" completo, Raph. -desechó Howie- Yo quiero los detalles jugosos, ¿la besaste o no?
Leo se puso rojo como tomate y quedó mudo, prácticamente dándoles a sus hermanos y hermanas una respuesta.
-En mi defensa, ella me besó a mí y no me dio tiempo de rechazarla...
Mikey no resistió y empezó a carcajear.
-¡Leo tiene nooovia, Leo tiene nooovia! -canturreó, contagiándole a los demás una risa, aunque Venus por cortesía contuvo su risa, y Leo no podía estar más serio de lo que estaba ahora.
-Jajaja, ya entiendo por qué ustedes se burlan de mí, es divertido. -rio Donnie, haciendo referencia a su crush con Abril, aunque no iba a decirlo explícitamente para que no dirigieran las burlas hacia él.
-Recuérdenme no contarles más mis cosas...
Antes de que nadie pudiera decir o hacer otra cosa, el teléfono de tapa que Loto le dio a Leo empezó a sonar. Leo lo tomó y miró a sus hermanos, pero antes de que cualquiera de ellos (Raph y Donnie específicamente) le dijeran de no contestar, él los despechó levantando la tapa, contestando y poniendo el altavoz.
-Loto.
-Lightblade.
-¿Tienes noticias para nosotros?
-La verdad que sí. Ya capturaron a cinco sujetos de prueba para empezar con los sueros de control mental. Y son de la escuela.
Los hermanos se pusieron de pie interesados ante esa declaración.
-¿Sabes quiénes son?
-Sólo sé sus características físicas, no sus nombres. Dos son enormes, probablemente del equipo de fútbol americano de la escuela a juzgar por el tamaño. Otros son de primer año y el quinto es el profesor Tyler Rockwell, de la clase de ciencias.
Todos abrieron los ojos ampliamente.
-¿Puedes describirnos a los demás?
-Pues, uno de los grandotes es rubio cenizo y tiene una chaqueta de cuero. El segundo tiene la piel oscura y una playera del guitarrista de los Guns n' Roses.
-Slash.
-Ese.
-No, es Slash. -dijo Raph preocupado- Es un amigo de mi país.
-¡Y el de chaqueta de cuero es Cabeza de Piel! -exclamó Mikey preocupado.
Loto hizo silencio confundida.
-¿Ese es su nombre?
-No, yo lo apodé así. Lo sé, soy un genio con los apodos. -respondió Mikey regodeándose. Del otro lado de la línea, Loto rodó los ojos.
-Los otros dos son un chico que hace ruidos de paloma y el otro tiene un gecko mascota en su hombro todo el tiempo.
-Pete y Jason. -dijo Leo preocupado- Loto, si de verdad vas a ayudarnos, necesitamos la dirección de dónde se hará el experimento, ahora.
-Te la enviaré por mensaje. -y la llamada se cortó.
-¿Cómo sabemos que esto no es una trampa? -preguntó Raph cruzando sus brazos.
-Una sola forma de averiguarlo. -Leo se puso su máscara y se subió la capucha de su traje- Iré solo o vienen conmigo. -puso sus katanas en su caparazón falso.
Raph suspiró y copió la acción de su hermano, guardando también sus sais.
-Recuérdame golpearte si algo sale mal.
Los demás, sin mucho más que decir, se pusieron sus máscaras y capuchas, listos para salir. Leo, ahora Lightblade, miró el teléfono que Loto le dio.
-Ya tenemos la dirección, andando.
-Pa, pa, pa, pa, pa. -Metalhead alzó un dedo- No iremos corriendo esta vez, probablemente llegaremos muy tarde. Tengo algo en mi taller que quiero mostrarles.
Los demás miraron a Metalhead confundidos, pero a fin de cuentas lo siguieron a su taller, quedándose boquiabiertos con lo que estaba dentro de este una vez él abrió la puerta: un vagón de subterráneo con ruedas de camión monstruo, un cañón rojo y con pintura de grafiti en los laterales. Era hermoso.
-Trabajé en este vehículo por semanas, y estaba esperando el momento perfecto para probarlo. -Metalhead se frotó los nudillos en el pecho soberbiamente.
-Donnie, ¿ya te he dicho lo increíble que eres?
-No realmente, Raph.
-Pues estoy considerándolo seriamente.
-¡Tengo un nombre para el vehículo! -exclamó Chalupa alzando la mano cual niño en preescolar. Los demás lo miraron esperando su respuesta- ¡El Tortu-Móvil! ¿A poco no es el nombre perfecto?
-A decir verdad, sí le queda...
-Claro que sí, Vee, ustedes siempre me subestiman... ¡oh, un chicle!
Nightwatcher sostuvo la mano de Chalupa antes de que agarrara el chicle masticado del suelo y abrió la puerta, tirando a su hermano dentro cual saco de papas.
-Vámonos antes de que cambie de opinión.
Calabozos de la sede del Clan del Pie, 06:13 PM
-¡Oigan, no pueden tenernos de esta forma, conozco mis derechos! -gritó Jason, agarrado a las barras de la celda del calabozo.
-Dudo que eso les importe, Jason.
-Vamos, Slash, no seas tan deprimente, tú tienes la super fuerza, ¡ayúdame!
Slash, un chico de unos 19 años, moreno y musculoso, no quiso discutir con Jason, así que se levantó del suelo donde estaba sentado e intentó abrir las barras de metal, pero no pudo. Miró al rubio con peinado surfista.
-No puedo, ya no insistas.
-Trataré que Lars consiga las llaves. -mostró a su gecko amarillo mascota.
-Si me permites, Jason, dudo que tu gecko pueda conseguir las llaves del guardia, eso solo pasa en las películas. -explicó con brevedad el profesor Rockwell, un hombre de cabello marrón de unos cuarenta años, caucásico y de ojos dorados.
-Pues le voy a cerrar la boca, profesor. -el rubio dejó a su gecko en el suelo para darle las instrucciones- Okay, Lars, ve por el guardia y trae las llaves, ¿sí?
El gecko se lamió un ojo.
-Nuestro héroe... -Slash rodó los ojos.
-¡Necesito salir! ¡Tengo claustrofobia! ¡Siento que me quedo sin aire! ¡Y tengo que ir al baño!
-¡Peter Pidgeon, ya cálmate! -ordenó Rockwell- No tiene sentido que te quedes sin aire, esta es una celda con barrotes...
-Lo siento, cuando estoy nervioso entro en pánico. -jugó con sus dedos.
Justo en esto llegaron Rocksteady y Bebop con esposas.
-No opongan resistencia y esto dolerá menos de lo necesario.
Guarida del Clan del Pie, 07:21 PM
El nuevamente bautizado "Tortu-Móvil" estacionó a una cuadra de las coordenadas que Flor de Loto les envió. Lightblade estaba en el volante, Nightwatcher en el control de las armas, Metalhead en una estación con una computadora y un radar, Chalupa en una estación con un mapa, Afrodita estaba en una estación con una radio de policía y Queen... la pusieron muy a la fuerza en un asiento de bebé tamaño niña.
-Este asiento apesta. -se quejó Queen de brazos cruzados.
-No había mucho espacio para otro asiento tamaño adulto. -explicó Metalhead, concentrado en su monitor.
-¿Y por qué no uno de ustedes se sienta aquí?
-Por favor, ese asiento tuene tus ajustes lumbares exactos y es de tu color favorito, trabajé mucho en él. -terminó esa declaración con un tono soberbio.
-Pues lástima que no me guste.
Los seis hermanos y hermanas salieron de su nuevo vehículo y vieron a una cuadra de ellos una iglesia abandonada, la dirección que Loto les dio.
-Es en esa iglesia. -informó Lightblade.
-Okay, andando. -Nightwatcher quiso ir, pero Lightblade lo detuvo.
-No podemos ir así nada más, necesitamos un plan.
-¿Por qué? Slash y los otros están ahí encerrados, y tenemos la oportunidad de acabar con Destructor, ¿no deberíamos aprovecharla?
-Am, chicos... -llamó Afrodita.
-No podemos ser imprudentes, Night, solo piensa. -lo regañó Metalhead.
-Chicos...
-Imprudencia o no, tenemos que hacer esto.
-Déjamelo a mí... -dijo Queen, para luego aclarar su garganta- Ejem, ejem... ¡CHICOS!
-¡¿Qué?!
Queen apuntó a la iglesia, donde Chalupa se estaba escabullendo por el techo, ignorando completamente la indicación de Lightblade de no entrar a lo idiota.
-Ay, recuérdeme golpear a Chalupa si esto sale mal. -dijo Metalhead, dándose un golpe en la frente. Los cinco corrieron y, con sus ganchos de ataque, se columpiaron a la iglesia.
Al llegar al techo, encontraron a varios ninjas de gis negros con bandanas rojas en la frente noqueados en el suelo, y Chalupa encontrando una ventana abierta. Saludó a sus hermanos y hermanas al verlos acercarse.
-Hey, chicos, encontré una entrada. -susurró Chalupa emocionado.
-Bien por ti, hermanito, pero recuerda no separarte más de nosotros o te daré una golpiza. -amenazó Night, haciendo a Chalupa sentirse chiquito.
Los hermanos miraron la ventana y, bajando por una cuerda, entraron. El salón tenía un camino de cemento, los laterales eran de cristal llenos de agua cual pecera y en la parte de en frente había un trono de concreto vacío.
-Wow, Destructor debe tener los humos muy altos como para tener un trono. -comentó Queen en voz baja y Mikey asintió.
-Vamos, debe haber un laboratorio por aquí o algo.
Los otros cinco siguieron a Lightblade, fuera de la sala del trono, y encontraron unas escaleras que solo iban hacia abajo. Bajaron, encontrando en el nivel intermedio unas mazmorras. Puede que los cautivos estuvieran ahí. Por curiosidad revisaron las celdas y encontraron a Cabeza de Piel, Pete y Jason.
-¡Las Tortugas Ninja! -exclamó Jason emocionado, pero Lightblade le puso una mano en la boca para callarlo. Llevó su dedo a sus labios diciéndole que hicieran silencio y sacó una ganzúa, empezando a abrir la puerta.
-¿Están todos bien? -preguntó Metalhead, usando el aparato de distorsión vocal.
-Más o menos, se llevaron al profesor Rockwell y a Slash. -explicó Pete.
-¿Dónde? -interrumpió Nightwatcher, también usando el distorsionador vocal.
-No sabemos, pero los vimos bajar las escaleras. -informó Cabeza de Piel. Lightblade justo terminó con la cerradura y la jaula se abrió.
-¡Libertad! -exclamó Jason, pero Lightblade lo miró con fuego en sus ojos, recordándole que debía mantenerse callado- Jejeje, lo siento, son ninjas, claro.
-Escuchen, Afrodita, Nightwatcher y yo iremos a rescatar a Rockwell y Slash, mientras que Metalhead, Queen y Chalupa sacarán a los cautivos de aquí. -explicó Lightblade, también con el aparato para cambiar su voz. Sus hermanos hicieron caso y los tres mencionados guiaron a Cabeza de Piel, Pete y Mondo fuera de las celdas.
Siguieron bajando las escaleras y encontraron un laboratorio gigante, de unos tres niveles. Habían varias celdas cual reptilario de un zoológico. En la parte de abajo de todo estaban dos camillas con arneses, donde estaban Rockwell y Slash amarrados y noqueados. Night no quiso esperar y corrió a liberar a Slash.
-¡Night, no! -susurró Lightblade. Con su sai, Nightwatcher cortó las ataduras de su amigo de la infancia, luego las de Rockwell, quien apenas estaba recuperando la conciencia, y Slash recayó hacia adelante abatido, pero Nightwatcher lo ayudó a mantenerse de pie.
-Tranquilo, Slash, te sacaré de aquí. -aseguró Night. Slash alzó la vista cansado- ¿Estás bien?
-¿Raphael... ? -cerró sus ojos cafés y luego los abrió, ahora no tenía sus iris.
Lo que menos esperaba Nightwatcher era que su amigo le diera un golpe en la cara, lanzándolo contra el suelo. Afrodita y Lightblade corrieron a socorrer a Nightwatcher, quien vio algo asustado como Slash, su amigo de la infancia, alzaba los puños para golpearlo, pero justo a tiempo Light para sacar a Night del camino del golpe de Slash, quien no parecía tener remordimientos de atacar a su amigo. Rockwell se puso de pie de su camilla y tomó de una mesa junto a él un bláster, para luego empezar a dispararles a las tres tortugas. Los hermanos esquivaron haciendo volteretas. Slash corrió hacia Nightwatcher y quiso volver a golpearlo, pero éste desviaba sus puños con sus manos.
-¡Slash! ¡Reacciona! ¡No quiero atacarte!
-Pero yo sí quiero atacarte, enano. -y lo golpeó en la cara, con tanta fuerza que lo mandó contra una pared y lo noqueó.
Light quiso correr por Night, pero los demás secuaces de Destructor, incluido el mencionado, llegaron a atacar a los hermanos. Lightblade fue por su hermano, pero Bebop le lanzó un holograma explosivo de su cresta punk, mandándolo a volar, en lo que Bebop exclamó un "¡Hee hee!" como Michael Jackson (al parecer Bebop tenía una ligera obsesión con el Rey del Pop). Afrodita fue por Light, quien estaba algo abatido por la explosión, así que lo colgó de sus hombros con su brazo y, sin muchas opciones, lanzó una bomba de humo, desapareciendo. Nightwatcher alcanzó a abrir los ojos lo suficiente para ver que Afrodita y Lightblade lo dejaron atrás.
Slash, aún siendo controlado, tomó a Nightwatcher del tobillo y lo acercó a Destructor, para luego soltarlo de manera que quedara sometido contra el suelo, y antes de que pudiera ponerse de pie, le pisó el caparazón, reteniéndolo contra el mismo. Night miró frente suyo, viendo unos pies de metal, por lo cual alzó la vista, viendo a Destructor con su armadura de metal.
-Raphael, presumo yo. -dijo Destructor, sacando sus cuchillas- Estoy debatiendo si debería matarte ahora o esperar a que me digas quién te dijo dónde es mi sede de trabajo.
-Tu mami. -sonrió con sorna. Destructor frunció aún más el entrecejo y le dio una patada en el rostro, sacándole sangre.
-Levántalo.
Antes de que Night tuviera tempo de reaccionar, Slash lo levantó y lo sostuvo por los brazos detrás de su espalda, y antes de que Night pudiera intentar liberarse, Destructor le puso uno de los grilletes con las cuchillas desplegadas en su cuello.
-Puedes hablar ahora o callar para siempre.
-¿Qué quieres que te diga? ¿Que una de tus secuaces kunoichis nos delató la ubicación porque está harta de tus mierdas de vendetta? Aunque eso probablemente ya lo sabías.
Destructor miró a sus tres kunoichis a disposición, Karai, Shinigami y Flor de Loto, pero notó especialmente en ella el miedo en sus ojos. Miró a Takeshi.
-Takeshi, retenla.
Antes de que Flor de Loto pudiera escapar, Takeshi la agarró del brazo y la retuvo como Slash retenía a Night, quien por cierto se dio cuenta de algo: Loto decía la verdad, todo lo que hizo lo hizo a espaldas de Destructor, y él fue tan ciego como para no darse cuenta de cerrar la boca. Por un momento se sintió como un tonto. De por mientras, Destructor se acercó a Loto una vez Takeshi la retuvo, y la tomó del cuello.
-¡Puse mi confianza en ti y me traicionaste! ¿Por qué?
Loto tosió por la falta de aire.
-¿No te suena el nombre Hasu Akiyama, teme? -preguntó con cinismo la chica, y Destructor abrió los ojos sorprendido (Loto nunca se presentó con su nombre real), sin embargo no dejó de fruncir el entrecejo- Sí, soy la hija de ese miembro de tus Yakuza que asesinaste por trabajar para la policía de Japón como informante. Supongo que lo soplón viene de familia.
Destructor de la furia empezó a apretar el cuello de la chica, cerrándole sus vías de aire, pero ella rápidamente le dio una patada en la entrepierna, pisó a Takeshi en el pie y se liberó. Sin embargo, antes de poder huir, Shinigami le lanzó su kusari-gama y la atrapó. Loto quiso liberarse, pero Karai le dio un puñetazo en la cara, sacándole sangre de la boca y haciéndola caer de rodillas. Loto miró a Karai con furia y escupió sangre a sus pies.
-Debería darte vergüenza, traicionar al Clan que te ha dado todo, por un simple capricho. -reclamó Karai con veneno en su voz.
-Tú eres quién para hablar, Karai, trabajas para alguien que ni siquiera tiene parentesco contigo.
Todos quedaron callados ante esa declaración.
-¿Qué estás diciendo?
-Oh, ¿no sabías? El muy estimado Oroku Saki ni siquiera es tu padre biológico.
Destructor enfureció ahora más de lo que ya estaba y sacó sus cuchillas, listo para callar a Loto para siempre. Pero contra todo pronóstico, Nightwatcher se liberó del agarre de Slash y corrió hacia Destructor, empujándolo con su hombro para desviar el ataque y, en lugar de cortarle a Loto la cabeza, le cortó la coleta, haciendo que su cabello ya suelto cayera, quedando a la altura de su barbilla. Por un momento Loto sintió su vida pasar frente a sus ojos.
Por su parte, Night estaba peleando con Destructor, pero el segundo lo superaba en habilidades en todo sentido, por lo cual no le costó mucho derrotarlo y que esta vez Rocksteady lo sometiera. Night intentó escapar de su agarre, pero Bebop le dio un golpe en el estómago, sacándole todo el aire. Night se hincó hacia adelante, tosiendo por la falta de aire, en lo que Destructor se ponía de pie.
-¡Stockman, Chaplin!
Los dos científicos vinieron corriendo, el segundo con el frasco de gusanos.
-Pónganle uno de los gusanos. Tiene fiereza, lo cual puede serme útil.
Por dentro, Nighwatcher prácticamente se cagó de miedo, imaginando lo que se avecinaba. Slash se acercó a Nightwatcher y lo sostuvo por el otro brazo, evitando que este se sacara más trucos de abajo de la manga.
-Okay, eso... es asqueroso. -se quejó Night. Chaplin sacó uno de los gusanos con una pinza y se acercó a Night, en lo que Rockwell, también bajo control, le retenía la cabeza.
-¿Qué haremos con ella, maestro? -preguntó Takeshi respecto a Loto, quien seguía siendo retenida por la kusari-gama de Shinigami.
-La muerte es demasiado buena para esa traidora. Deshazte de sus posesiones y lánzala a la mazmorra. Haremos que sus días de vida restantes sean los peores que ha pasado.
Lo siguiente que pasó fue que Night soltó un alarido de dolor mientras que Loto miraba horrorizada la escena en lo que se la llevaban a rastras a los calabozos.
Ahora sin su traje de kunoichi más que unas vendas rodeando su pecho y cubriendo su busto como un sostén improvisado, y sus pantalones, Flor de Loto fue lanzada a una mazmorra y Takeshi la encerró.
-Aquí es donde pertenece la escoria como tú, pequeña malcriada.
-Entonces acompáñame, viejo lamebotas. -tomó los barrotes con ambas manos, pero Takeshi sólo golpeó la celda, asustándola.
-Ruega a que tenga la suficiente paciencia contigo para darte una muerte rápida, porque haré que sufras cada segundo.
-He visto de lo que eres capaz... la muerte no me asusta.
Takeshi se limitó a bufar y se fue del calabozo, dejando a Flor de Loto, ahora Hasu Hana sola con sus pensamientos. La chica notó un pedazo de la cinta que usaba para recogerse el cabello aún enredado en éste, por lo cual se lo quitó y se recogió el cabello en una media coleta.
Una idea de repente le vino a la menta. ¿Podría... ? No, no podría. ¿O sí? Sí... sí, podía hacerlo. Iba a hacerlo.
Se echó al piso y empezó a hacer lagartijas, teniendo su objetivo claro en mente.
Tortu-Móvil, 08:03 PM
Las tortugas y sus tres acompañantes estaban en el vehículo, completamente preocupados. ¡¿Cómo pudieron dejar a su hermano atrás?!
-¡¿Cómo pudieron dejarlo atrás?! -gritó Metalhead, sin molestarse en usar el distorsionador de voz, ahora que descubrieran sus identidades no le importaba más que el que hubieran dejado a Nightwatcher.
-¡Nos acorralaron! ¡Y Light estaba herido! ¡No podía cargarlos a ambos! -refutó Afrodita.
Metalhead se frotó la cabeza con ambas manos de forma que su capucha se cayó, revelando su tez morena. Los otros tres invitados miraron eso sorprendidos.
-¿Donnie Tang? -balbuceó Jason.
Ahí fue cuando los hermanos cayeron de que no estaban solos en su vehículo. Sin muchas opciones, las tortugas se sacaron sus capuchas y máscaras, revelando sus identidades. Ya de cualquier forma no importaba mucho.
-¡¿Los Tang son las Tortugas Ninja?! -exclamó Pete completamente sorprendido.
-¿No quieres gritarlo más fuerte? -preguntó Howie sarcásticamente.
-Okay. -Pete tomó aire para gritar, pero Donnie le puso una mano en la boca, callándolo.
-Creo que era pregunta retórica.
Leo estaba en el asiento de Donnie quejándose de dolor por las quemaduras del holograma explosivo de Bebop. Donnie atendía sus heridas.
-Tendremos que pedirles educadamente que no anden divulgando nuestro secreto... ya demasiada gente lo sabe. -pidió Leo, resistiendo las ganas de gritar cuando Donnie le puso agua fría a sus heridas para limpiarlas.
-Descuida, Leonardo, no lo andaremos contando por ahí. -aseguró Cabeza de Piel. Mikey abrazó a Cabeza de Piel con ojitos brillantes.
-¡Gracias, Cabeza de Piel!
Donnie terminó de vendar las heridas de Leo y lo dejó descansar en lo que iba a tomar el volante, después de todo ya tenía su permiso de conducir (no como Raph, que era capaz de golpear el auto por diversión) y condujo a su hogar.
Rocksteady, Slash y Rockwell soltaron a Nightwatcher una vez el gusano terminó de hacer su trabajo, y el joven disfrazado de tortuga cayó al piso abatido. La cabeza le dolía.
-Aagghh...
Destructor se le acercó.
-Ponte de pie... niño.
Night alzó la vista y algo borroso vio a Destructor a unos metros de él. Sonrió con sorna.
-¡Esperaba el momento para hacer esto! -sacó sus sais y corrió a atacar a su némesis.
-Alto. -justo cuando Raph estaba a punto de clavarle los sais en el cuello, Night fue detenido por algo dentro de él, algo que le dijo "no lo hagas". Aunque forcejeaba por poder hacerlo, no podía controlarse, no podía atacar a Destructor, ¡¿por qué no podía atacarlo?!
Luego cayó en cuenta... le pusieron un gusano, uno como a Slash y al profesor Rockwell. Su rostro mostró terror cuando se dio cuenta de la situación y por debajo de su bozal de metal, Destructor sonrió con frialdad.
-Ahora... arrodíllate ante mí.
Night siguió intentando apuñalar a Destructor, pero ni siquiera se le acercó ni por un centímetro a lastimarlo. Sin poder evitarlo, sucumbió al control. Cerró los ojos y, al volver a abrirlos, estaban blancos (aunque por la tela blanca de su bandana no se notaba), su rostro estaba neutro y se arrodilló.
-¿Cuales son sus órdenes, maestro?
Saki sonrió bajo el bozal y se quitó sus grilletes, dejándolos frente a Night.
-Toma estos, llévate a tus compañeros, busca a tus hermanos... y tráeme sus cabezas.
Nightwatcher tomó los grilletes y se los puso, sacando las cuchillas.
Guarida de las tortugas, 09:22 PM
-Y eso fue todo lo que pasó, sensei. -explicó Mikey.
Yoshi se tomó la barbilla preocupado, pensando en su hijo faltante. Al llegar a la alcantarilla, no solo se entera de que tres personas más saben el secreto de sus hijos (aunque sus hijos juraron y perjuraron que no iban a decirle nada a nadie, sin embargo no podía evitar desconfiar), si no que uno de ellos fue capturado por su enemigo que lo quería muerto y otras dos personas estaban también a su merced. Todo mal.
-No podemos perder tiempo, hay que ir por Raphael. -declaró Splinter, poniéndose de pie.
-Eso ya no hará falta.
Todos voltearon apurados a la entrada, viendo a Raphael acompañado de Slash y Rockwell. Raph tenía los grilletes de Destructor, Slash tenía un mazo con picos y Rockwell tenía un casco con tecnología Kraang (que los hermanos aún no sabían que era de los Kraang), que lo hacía levitar como si fuera poseído, estando sentado en posición de meditación.
Todos, contando a Cabeza de Piel, Pete y Jason, se pusieron de pie preocupados.
-Deberíamos decirle a Raph de dejar de traer invitados no deseados. -dijo Mikey, en lo que los demás sacaban sus armas.
Raph y Slash corrieron a atacar, en lo que Rockwell con su nuevo casco de telequinesis levantó cajas de plástico para cargar botellas, neumáticos o diferentes cosas para luego lanzárselas a los hermanos. Ellos esquivaron los ataques, pero no a Slash con su nuevo mazo, quien lanzó a Donnie y Mikey contra la pared. Leo, por su parte, sacó sus espadas y corrió a pelear con Raph.
-¡Raph, debes reaccionar! -exclamó Leo, forcejeando con su hermano menor- ¡Destructor es el enemigo!
Raphael hizo fuerza para girar sus muñecas y partió las espadas de su hermano, quedando éstas sólo con los mangos y un corto pedazo del sable.
-¡Tú eres mi enemigo!
Leo, sin muchas opciones, corrió al dojo por armas mientras que Raph lo perseguía. Por su parte, Splinter y Cabeza de Piel se estaban encargando de Slash. El moreno lanzaba ataques con su mazo, pero Splinter los esquivaba. En eso se le ocurrió una idea y, dándole unos golpes certeros en puntos específicos del cuerpo, lo dejó tieso y cayó al suelo adolorido.
-Buena maniobra. -felicitó Cabeza de Piel.
En el dojo, Leo corrió hacia el clóset con armas, pero Raph justo le dio una patada en la espalda y cayó al suelo. Alcanzó a escudarse con sus brazos, pero se rozó sus quemaduras, provocándole dolor. Ignoró eso como pudo y se arrastró al closet, tomando una naginata. Se puso de pie agotado y volteó, viendo a Raph listo para pelear. Leonardo giró la naginata en sus manos como haría Donnie con su bo y se posicionó también, listo para el combate. Ambos corrieron a enfrentarse.
Raph quiso clavarle los grilletes a su hermano, pero Leo lo desvió con la naginata. El de rojo saltó e intentó lo mismo, pero Leo, con el bastón de la naginata, de puro milagro, bloqueó el ataque y las cuchillas se clavaron en la madera. De repente a Leo se le ocurrió una idea. Era un tiro a ciegas, pero podría funcionar. No perdía nada con intentarlo.
-¿Sabes? Creo que ya lo descifré. Quieres atacarme porque te gusta hacer todo lo que Destructor te diga. -dijo Leo con un tono burlón, y ahí Raph se enojó aún más de lo que ya estaba- Cual perrito fiel, ¡probablemente te encanta ser su mascota, ¿o me equivoco?!
Raphael rugió furioso y volvió a atacarlo.
Por otro lado, Rockwell terminó de atacar a los demás y empezó a atacar a Donnie. Con su nuevamente adquirida telequinesis, alzó a Donnie contra una pared y lo hizo abofetearse a sí mismo.
-¡Au! ¡Oh, qué maduro, profesor, au! ¡Haciéndome abofetear a mí mismo, au! ¡Pues ¿sabe qué?! ¡Au! ¡Su teoría, au, de que los mamíferos, au, son más inteligentes que, au, los reptiles, au, es absurda!
Los ojos de Rockwell dejaron de ser blancos y miró a Donatello con indignación.
-¡¿Cómo te atreves a insultar el trabajo de mi vi- ?! -de repente se calló porque sintió ganas de vomitar... lo cual hizo. Pero no fue su cena lo que vomitó, si no al gusano. Donnie asumió que eso era lo que controlaba a su profesor, por lo cual o pisó repetidas veces como si fuera una cucaracha. Miró a su profesor y lo ayudó a recomponerse.
-Lamento insultar su trabajo, profesor.
-No, era necesario. Aunque pudiste esforzarte más.
-Concuerdo y a la vez no con usted. -miró a Slash inconsciente- ¿Cree poder hacerlo expulsar ese gusano?
-Déjame intentar. -hizo unos movimientos con los brazos como si invocara una macumba y le lanzó a Slash una onda mental que lo hizo despertar y revolverle las entrañas, causando que Slash también escupiera el gusano. Donnie sonrió victorioso y el profesor también.
-¡Sensei, aplástelo!
Yoshi hizo caso y pisoteó el gusano. Justo en eso, Raph fue lanzado por Leo de vuelta a la sala, estrellándose contra la puerta del taller de Donnie.
-¡Sí, se nota lo mucho que te gusta servir a Destructor, seguro que serías un gran lacayo! -exclamó Leo con burla, corriendo hacia Raph.
Raph sacó las cuchillas de sus grilletes, listo para atacar a su hermano, cuando... sintió su estómago retorcerse. Se quitó los grilletes de un tirón, se arrodilló y tomó su cabeza, sintiéndola dar vueltas, cuando de repente, al igual que Slash y Rockwell, escupió el gusano en el suelo. Leo, con la parte filosa de la naginata, apuñaló al gusano. Todos se acercaron a Raph preocupados y Leo se arrodilló a su altura, poniendo una mano en su hombro.
-Raph, ¿estás bien?
Raph se limpió los labios y se bajó su máscara al cuello, revelando sus ojos verdes aliviados de ya no ser marioneta de Destructor.
-¿Qué tal todo... hermano?
