Hola muchachos esta noche me presento ante ustedes con un crossover que de cierta manera tenía muchas ganas de hacer, My Hero y Pokémon, para no hacer largo mi monologo sobre lo irresponsable que soy, solo pasemos a la renuncia de derechos.
My Hero Academia y Pokemon, son obras originales creadas, escritas y dirigidas por Kohei Horokishi y Satoshi Tajiri, ambos autores de sus respectivas historias.
Con respecto a esta historia es creada sin fines de lucro, su único propósito es el de entretener a los lectores.
Una vez aclarado esto, solo me queda decir, les espera de todo un poco, comedia, acción, aventura y un par de lágrimas por ahí, en fin comencemos con esto y si muchachos, IzuHarem.
Introducción
Cuando una persona piensa que ya lo ha visto todo y lo sabe todo, es la misma naturaleza y el tiempo quien le da una bofetada para demostrarle que el mundo es tan misterioso y desconocido, dejándonos en claro que aún nos queda mucho por aprender, uno de esos ejemplos fue aquello que nombramos como ¨Quirk¨
Como ustedes sabrán el descubrimiento de los quirk comenzó con aquel bebé nacido en Quig Quig, China. A partir de ese pequeño, más personas comenzaron a desarrollar peculiaridades, en gran parte de los casos los pequeños a cierta edad dejaban a lucir habilidades increíbles, desde emanar fuego de las manos, hasta la capacidad de respirar bajo el agua. También, hubo ciertos casos donde desde su nacimiento estos presentaban apariencias tan extrañas que simplemente generaron cierto miedo y rechazo.
No pasó mucho para que la gente comenzara a darle un uso práctico a dichas habilidades, cabe decir que el gobierno buscó la mejor manera de controlar la situación, pues sería demasiado peligroso que la gente estuviera usando sus habilidades de forma irresponsable. Fue por ello que si uno quería hacer uso de sus habilidades en público debía tener una licencia especial.
Esto fue algo que emocionó a un sector de las personas con quirks, mientras que otro simplemente pensó que era algo estúpido y que esas habilidades especiales los hacían superiores y deberían hacer lo que les viniera en gana, incluso pasando por encima de aquellos a los que llamaron quirkless, los humanos que nacían siendo completamente normales.
Poco después de que se crearan leyes sobre los poderes y de la nueva carrera de Súper Héroe, la vida nos trajo una enorme sorpresa más, de forma extraña unos raros y enormes anillos aparecieron en diversas zonas del mundo, desde las grandes alturas en los cielos, hasta las profundidades de los océanos. No había ecosistema donde aquellos anillos no hubieran aparecido, bosques, estepas, desiertos incluso zonas volcánicas.
Cuando los héroes quisieron investigar el tema se llevaron una enorme sorpresa, criaturas que jamás hubiéramos imaginado que existían, salían de esos anillos y ahora se desplazaban por nuestro planeta, cada una con diferentes tamaños y formas. Pero eso no fue todo, de uno de los anillos salió una mujer de edad avanzada que vino junto con las criaturas, se hacía llamar, profesora Magnolia, lamentablemente su estado de salud era delicado y su límite de vida fue de cinco años.
En su biografía, ella explicaba que mientras estudiaba un fenómeno originario de su hogar, una de estas criaturas apareció en su hogar, estaba muy mal herido y tras varios días de cuidado y ganarse su confianza, la criatura accedió a ayudarla con su experimento, dando como resultado estos misteriosos anillos que le permitieron acceder a nuestro mundo.
Magnolia no murió en vano, durante sus años en nuestra dimensión, ella explicó que deseaba llevar la vida de estas criaturas a otros lugares con la finalidad de que estas pudieran convivir con otros seres humanos, ella llamó a estos seres como ¨POKÉMON¨
Ella nos enseñó todo lo que sabía sobre estas criaturas, lo que comían, sus hábitos, sus habilidades, nos explicó que había más de 800 criaturas diferentes, cada una con su respectivo nombre y habilidades, los tipos al que pertenecían y como algunos eran débiles y fuertes sobre otros, su método de crianza y muchas cosas más relacionadas con ellos.
La información era tanta que para fortuna de nosotros ella nos enseñó un dispositivo llamado Pokédex, era un artefacto similar a una enciclopedia electrónica que contenía todos los datos de cada criatura conocida.
Se tuvo que llevar un nuevo registro sobre cada palabra que la mujer dijo, los científicos no querían perder detalle sobre la tecnología de otra dimensión. Durante su estadía enseñó a las grandes mentes como construir un aparato de transporte y almacenamiento, el cual llamó como Pokeball. Este servía para atrapar a esas criaturas, su fin era convertirles en compañeros y amigos.
Antes de que Magnolia, la madre de los Pokemon falleciera pasaron un video por las noticias el cual dice así.
¨Los Pokémon son seres maravillosos, hermosos y llenos de vida, cada uno tiene su propia personalidad, tienen sentimientos, si piensan tomar un pokémon como compañero deben estar dispuestos a actuar con respeto, cariño y amor. Existe un pokémon para cada persona, se paciente, cuando menos te lo esperes ese compañero tan especial llegará a tu lado, no existen pokémon malvados, solo gente que podría darles un mal uso¨
Prólogo…
Han pasado más de 40 años desde que se dio ese anuncio, este ha estado siendo emitido para las nuevas generaciones de jóvenes con la finalidad de concientizarlos y prepararlos en caso de crear un vínculo con alguno de estos seres.
Los pokémon ahora forman parte de nuestras vidas, algunos funcionan como compañía, otros ayudan en las labores domésticas e incluso algunos se vuelven compañeros de los mismos héroes, convirtiéndoles en compañeros muy confiables, trágicamente no se pudo evitar que los villanos se hicieran con algunos de estos.
La presencia de la profesora Magnolia marcó un antes y un después, es una nueva era que había llegado y era nuestro deber adaptarnos.
¨Mi nombre es Izuku Midoriya, tengo 16 años de edad –Podemos ver a un joven de cabellera abundante y color verde, ojos verdes como esmeralda además de un grupo de pecas en las mejillas, el muchacho ahora portaba el uniforme deportivo de su escuela, el cual estaba conformado por una sudadera y un pantalón deportivo en color azul, mientras como calzado llevaba unas zapatillas deportivas rojas- Mi mentor es el más grande héroe de la historia y yo aspiro ser como el –La imagen cambia ahora a una silueta alta y musculosa en pose heroica- sin embargo, tengo un limitante, aun no cuento con un compañero pokémon, pero eso no importa porque estoy seguro que esto es como dijo la profesora Magnolia, hay un pokémon destinado para cada quien, solo es cuestión de esperar y una vez que consiga a mi compañero ambos iremos a la cima convirtiéndonos en los héroes número uno¨
Academia U.A, Gimnasio…
Una extraña esfera de energía oscura se movía a gran velocidad, para después verse como esta era frenada por una poderosa llamarada hasta que esta hizo explosión, una cortina de polvo se levantó y ahora solo es posible visualizar siluetas paradas una frente a la otra.
La primera correspondía a un joven de inusual cabellera lacia, pues estaba dividida en dos colores, el lado derecho era blanco, el lado izquierdo era rojizo. Algo similar pasaba con sus ojos, eran de distintos colores, dejando eso de lado, sus ropas constaban del uniforme deportivo de la Academia U.A, un suéter y pantalón deportivo de color azul, junto a unos tenis deportivos de color blanco.
Frente a él, podemos encontrarnos a una criatura que desprendía elegancia y belleza pura, este se trataba de un zorro de brillante y frondoso pelaje amarillo, unos resplandecientes ojos rojos, además de poseer 9 esponjosas colas.
Del otro lado, la segunda figura correspondía a un joven muy alto de cabellera corta y lacia, como distintivo tenía unos lentes de armazón cuadrado y hacía movimientos extraños con las manos. Sus ropas eran las mismas que las de su compañero.
Delante de él una criatura metálica levitaba, era de color azul brillante, poseía unos ojos rojos, un pincho blanco que emulaba una nariz y dos brazos con tres garras en cada uno.
- Ninetales ¡Fuego Fatuo! –Ordenó el de la cabellera bicolor, mientras el zorro de pelaje amarillento daba un salto y en el aire sus colas se pusieron tiesas, al instante unas extrañas llamas azules aparecían en la punta de las colas para después lanzarse contra su enemigo.
- ¡Metang esquívalo y responde con Cabezazo Zen! –Gritó el de cabellos azules, Metang al recibir la orden esquivó el ataque y después se lanzó contra Ninetales impactando un poderoso golpe contra el pokemon zorro haciéndolo caer- ¡Bien hecho Metang! –Felicitó el de cabellos azules.
- Iida-san no seas cruel, Ninetales es un pokemon muy lindo, no lo lastimes así –Se quejó una chica de cabellos rosados desde las gradas donde algunos observaban los combates.
- METANG TAMBIÉN PUEDE SER LINDO, MIRA ESA CARITA –Se quejaba el peliazul señalando a su compañero, que solo flotaba esperando órdenes.
- ¿Ninetales estas bien? –Preguntó el bicolor mirando a su compañero levantarse del suelo con algo de dificultad y asentir.
- ¡NIIIINE! –Exclamó determinado y adoptando pose defensiva en espera de más órdenes.
- Tú y tu Ninetales son bastante buenos Todoroki-kun, no muchos contrincantes soportan un cabezazo Zen de mi Metang, sin embargo, esta pelea ya se ha alargado mucho y es tiempo de terminarla, Metang ¡Agilidad! –Ordenó el chico de las gafas mientras su compañero metálico comenzaba a moverse de lado a lado cada vez más rápido.
- Ninetales ¡Nitrocarga! –Dio la orden Todoroki mirándose como Ninetales tomaba posición y terminaba siendo rodeado por un aura de fuego para después correr contra el pokémon metálico.
- Metang, ¡Cabezazo Zen! –Ordenó el de cabellos azules.
- ¡Metang! –Exclamó el metálico listo para el ataque, pero el pokemon zorro fue más rápido y golpeó con fuerza, después del impacto se vio como unas extrañas llamas se mantenían sobre Metang causándole daño.
- Metang ¿Te encuentras bien? –Preguntó preocupado el peliazul.
- Me…. tang - Al final no pudo más y el pokémon metálico cayó al suelo con los ojos en espiral.
- Metang no puede continuar, el ganador es Ninetales –Comentó un hombre de cabellera negra y ropas oscuras, este había estado analizando el combate en todo momento.
- ¡Viva! –Festejaban una chica invisible y aquella pelirrosada dando saltitos.
- Ambos, lleven a sus pokémon a sanar –Mencionó el pelinegro con las manos dentro de los bolsillos de su pantalón, ambos asintieron y sacaron sus pokeball para devolver al interior a sus amigos pokémon.
- Gran pelea Todoroki-kun, debo decir que me tomaste por sorpresa, olvide que nitrocarga aumenta la velocidad del pokémon que la usa, debo estudiar más para evitar errores a futuro –Mencionó el peliazul mirando su pokéball.
- Fue una buen combate, me pusiste en aprietos, eres más duro de lo que pareces, espero poder volver a pelear contra ustedes –Respondió Todoroki regresando a su pokémon para llevarlo a curar.
Mientras esto ocurría, podemos ver como un chico de cabellos verdes se encontraba con una libreta en la mano mientras hacía anotaciones sobre el combate que vio, se miraba muy concentrado, incluso había hecho un par de bocetos donde aparecían Ninetales y Metang haciendo choque de poderes.
- Sabes, no te servirá de mucho tener esas anotaciones si no tienes un pokémon propio, además ya sabes que al conseguir uno, se te otorga una pokedex –Mencionó el pelinegro dándole un pequeño susto al peliverde que cerró su libreta con pena y de manera rápida.
- Lo siento Aizawa-sensei, solo, estoy reuniendo información para crear estrategias para el futuro –Se disculpó el peliverde, mientras que el hombre le miraba de forma tranquila.
- No es malo planificar estrategias, pero si no intentas acercarte a un pokémon no podrás experimentar una batalla y ganar experiencia para poder combatir lado a lado, por cierto, ¿All Might no te iba a dar un pokémon? –Preguntó Aizawa mirando al chico de las pecas con curiosidad.
- Si, bueno, eso no funcionó como esperaba –Respondió el chico con una sonrisa nerviosa mientras que se rascaba la nuca soltando una risilla.
Flashback…
Podemos ver a un hombre rubio de abundante cabellera y apariencia esquelética, frente al jovencito de cabellera verde, ambos estaban en la playa, pues era el lugar donde comenzó todo. Ahora el rubio extendía su mano mostrando una pokeball que le ofrecía al chico, cabe decir que esto lo emocionó mucho ya que incluso comenzó a temblar.
- No puede ser, All Might está entregándome mi primer pokémon, no solo conseguí el One For All gracias a él, ahora mi primer pokémon también –Decía el chico con emoción.
- Esta criado especialmente para ti joven Midoriya, sé que ambos se llevaran de maravilla y serán los numero uno –Dijo All Might con una sonrisa.
- Gracias, gracias, gracias, jamás tendré como agradecerle –Exclamó Izuku el cual no perdió tiempo y liberó a su futuro compañero.
- ¿Chop? –Exclamó confundido un pokemon de color gris y ojos rojos.
- UN MACHOP, PODRE TENER UN MACHAMP COMO USTED –Gritó muy emocionado el joven de cabellera verde quien no sé contuvo y abrazó al pokemon a quien le resaltó una vena.
- Así es Midoriya Shounen, creí que sería la mejor opción para ti y –En ese momento se escuchó un golpe en seco, cuando el rubio se dio cuenta, su pupilo estaba doblado de dolor en el suelo con los ojos en blanco y tomándose el estómago, mientras el Machop le arrebataba la pokeball al peliverde y se la regresó al rubio para presionar el botón y devolverlo al interior- Creo que no fuiste de su agrado –Dijo algo preocupado el rubio al ver el resultado- ¿Te encuentras bien? –Preguntó el rubio mientras Izuku alzaba su pulgar de forma temblorosa.
Fin de Flashback…
- Yo, creo que lo mejor es buscar mi propio Pokémon –Dijo Izuku algo nervioso al recordar dicha situación.
- Intenta no demorarte mucho con eso, no me gustaría que te quedaras tan atrás, prácticamente tus compañeros ya alcanzaron la etapa intermedia de sus compañeros y algunos su etapa final –Pidió el pelinegro retirándose mientras que Izuku suspiraba, él era el único que no tenía un pokémon, incluso había quienes contaban con hasta tres compañeros pokémon para ayudarse.
- ¿Dónde podré conseguir un pokémon que se adapté a mi estilo de combate? –Preguntó preocupado el muchacho mientras comenzaba a caminar sin rumbo, esto llamó la atención de alguien que se encontraba por la zona, pues el chico parecía algo angustiado.
- Midoriya –Llamó una voz a espaldas del peliverde.
- El tipo lucha sería el ideal pero ese Machop me rompió dos costillas, sin embargo si me enfocará en la velocidad y los saltos, podría optar por un Greninja o un Zoroark, dicen que son excelentes, pero también muy complicados de conseguir –Pensaba en voz alta el chico y con una mano bajo su barbilla.
- Midoriya, oye –Insistía la voz a su espalda, sin embargo el chico seguía perdido en sus pensamientos.
- Aunque debo decir que siempre me imaginé volando en la espalda de un Charizard –Comentaba el peliverde imaginándose a sí mismo sobre la espalda de un curioso ser anaranjado parecido a un dragón mientras ambos alzaban los pulgares- Eso sería tan genial –Decía Izuku con emoción.
- ¡MIDORIYA CUIDADO! –Exclamó la voz a espaldas de Izuku, fue entonces que el chico reaccionó cuando un enorme puño lo atrapó justo cuando estaba por perder el suelo al caminar cerca de unas escaleras.
- ¿Eh? –Exclamó el peliverde, cuando se dio cuenta de la enorme mano que le sujetaba.
- Eres un distraído –Regañó la voz a su espalda, Izuku al intentar ver por encima de su hombro pudo ver a Kendo de la clase B.
- Kendo-san ¿Qué haces? –Preguntó impresionado el peliverde, mientras la chica de la clase B lo ayudaba a regresar al suelo.
- Eso mismo quisiera saber yo de ti, tengo hablándote desde que saliste del gimnasio, si no activaba mi Quirk no lograría detenerte e ibas a caerte por las escaleras –Decía la chica molesta, mientras regresaba su mano a la normalidad y adoptaba pose de jarrón con las manos en la cadera.
- Lo siento, estaba, muy concentrado, suelo perder la noción de lo que me rodea cuando estoy en ese estado –Se disculpó el peliverde mientras que se rascaba la nuca.
- ¿Y que es lo que te tenía así? Claro, si se puede saber –Comentó la joven de cabellos naranjos.
Izuku suspiró de pesar y minutos después ambos se encontraban sentados en una banca, tenían un par de bebidas, mientras la joven ahora comprendía él porque de su distracción.
- Ahora entiendo por qué estás tan distraído, tranquilo ya llegará un pokémon que puedas tener como compañero –Intentaba animar la joven- Pero por curiosidad ¿buscas uno con algún tipo en específico? –Preguntó la joven de cabellos naranjas.
- Bueno, estaba esperando poder tener un tipo lucha como compañero, pero, cuando nos presentaron, las cosas no salieron del todo bien –Respondió el peliverde tomándose el estómago- Siendo sincero, no puedo evitar sentir algo de envidia por todos ustedes, ya que me parece que soy el único que no tiene un pokemon –Explicó el peliverde rascándose la nuca.
Ambos se quedaron en silencio un par de minutos, el ambiente se había puesto un poco deprimente debido a la suerte de Midoriya con los pokémon. La chica sentía que debía decir algo para ayudar al peliverde, por lo que comenzó a buscar con la mirada algo que sirviera para levantarle los ánimos y para su fortuna, lo encontró a modo de afiche.
- BINGO –Exclamó la pelinaranja al saber que hacer perfectamente, esto llamó la atención de Izuku, sin embargo las acciones de Kendo lo pusieron colorado, la chica lo tomó de la mano y lo hizo acercarse al afiche publicitario.
- ¿Kendo-san? –El peliverde se miraba muy confundido en esos momentos.
- Tengo la solución a tu problema y será como derribar dos Pidgey con una pedrada –Dijo Kendo con una sonrisa, fue entonces que señaló el anuncio- El fin de semana, tú y yo iremos a Pokepark, es el mejor lugar que hay para que sepas que es lo que buscas sobre los pokémon, no solo tienen granjas abiertas al público, también tienen lindos pokémon bebé –Comentó la pelinaraja emocionada y con los ojos llenos de estrellitas, para el peliverde fue curioso ver como parecía ser que Kendo era fanática de los pokémon, como él lo es de los héroes.
- ¿Pokepark? –Preguntó el peliverde confundido el muchacho.
- Hace poco abrieron uno en Musutafu, no es tan grande como el de la capital, pero es la mejor opción, además mira, la entrada esta en oferta 2x1 –Señalaba Kendo quien no se daba cuenta que estaba actuando como una niña pequeña.
- ¿Tu y yo? ¿Los dos juntos? ¿Solos? –Preguntó el peliverde algo nervioso, pues al bajar la mirada pudo notar como Kendo aun le tenía la mano agarrada.
Quizás fue por su emoción de visitar aquel lugar lleno de pequeños y lindos pokemon bebé, pero fue hasta ese momento que su mente hizo clic y ella se dio cuenta de lo que había hecho. Le había propuesto una cita a Izuku Midoriya de la clase A.
- Lo siento, perdón, me dejé llevar –Se disculpó muy avergonzada la pelinaranja soltando la mano de Izuku mientras que ambos desviaban la mirada- Si te incomodé, tranquilo, solo, es una sugerencia –Comentó Kendo que tenía su corazón completamente acelerado, no era la primera vez que tocaba a un chico, siempre golpeaba a Monoma, pero, tomar la mano de un chico sí que era su primera vez.
- Suena a una buena idea, una salida de amigos, sin presiones, además, se ve que estas muy entusiasmada por ir –Respondió el peliverde.
- ¿Lo dices enserio? –Preguntó Kendo sorprendida, para ver a Izuku asentir- Pues, si, si quiero ir, pero no encontraba con quien y mis amigas están algo ocupadas –Decía la joven con las mejillas algo sonrojadas.
- Claro, será divertido salir de la rutina para variar –Respondió el peliverde con una sonrisa.
- Excelente, entonces este fin de semana iremos a Pokepark –Dijo Kendo con entusiasmo, sin embargo su plática se vio interrumpida, al verse a All Might acercarse, esto hizo que Izuku sintiera un dejavu.
Flashback…
Era una mañana tranquila, podemos notar como Aizawa estaba ausente, cosa extraña pues se suponía tendrían un examen ese mismo día, la clase ya estaba por terminarse, por lo que los alumnos aprovecharon su tiempo para realizar tareas atrasadas y estudiar, aunque otros preferían pasar el rato hablando entre ellos.
En ese momento por la puerta aparecieron All Might y Midnight, ambos se miraban serios, bueno el ex símbolo de la paz lo estaba, Midnight solo caminó en dirección al peliverde y lo abrazó de forma sorpresiva, esto llamó bastante la atención, la heroína estaba sollozando mientras soltaba un ¨lo siento¨
- ¿Midnight-sensei? ¿All Might? –Preguntó el peliverde muy confundido por la forma de actuar de ambos, mientras que un joven de corta estatura lloraba sangre al ver que su compañero peliverde sentía los atributos de la mujer.
- Midoriya Shounen, ven con nosotros, es muy importante –Mencionó All Might mientras que Izuku se miraba muy preocupado, no era muy común ver a los profesionales en ese estado.
- ¿Está todo bien? –Preguntó preocupado el peliverde.
- Midoriya, lo siento tanto –Sollozaba Midnight que se separaba, mientras el rubio le daba palmaditas en la espalda a su amiga y compañera.
Al final, el peliverde se puso de pie y siguió a ambos héroes, sus compañeros se miraron confundidos ya que la heroina Midnight no podía dejar de sollozar, estos se pusieron de pie queriendo saber que pasaba, pero All Might los detuvo.
- Adelántense, yo explicare la situación –Pidió el rubio para que la mujer se llevara a Izuku hasta la oficina del director.
Dentro de la oficina se encontró al resto de los sensei, Aizawa, Cementos, Snipe, Ectoplasma y el mismo Nezu que estaba frente a Inko Midoriya, la mujer estaba sentada en una silla mientras se cubría el rostro con un pañuelo y no podía dejar de llorar.
- ¿Mamá? –Llamó Izuku, la mujer al escuchar la voz de su hijo alzó la mirada, tenía los ojos rojos de tanto llorar, en ese momento Nezu se apartó para darles su espacio.
- Izuku –Habló la peliverde al ver a su hijo, la mujer estaba temblorosa y solo pudo rodear a su hijo con sus brazos- Izuku –Repitió la peliverde abrazando a su hijo- Lo perdimos amor –Decía la peliverde llorando, mientras el joven Midoriya sentía un nudo en la garganta- Tu padre, la misión fue demasiado para él, ma-ma- asesinaron a tu papá, me arrebataron a mí Hisashi, mi querido Hisashi –Lloraba la mujer mientras abrazaba a su hijo.
Los ojos de Izuku se llenaron de lágrimas y estas comenzaron a bajar por las mejillas del peliverde, respondió al abrazo de su madre, la mujer solo podía sollozar y repetir el nombre de su esposo, había perdido a su pareja, a su otra mitad, mientras los maestros y héroes que fueron amigos de Hisashi Midoriya bajaban la mirada y apretaban los puños de impotencia.
Fin del Flashback…
- Hola Midoriya Shounen, tienes que venir conmigo, tu madre vino de visita y se encuentra en la oficina del director Nezu –Explicó el rubio mirando a su aprendiz.
- Dejavu –Susurró Izuku ante lo ocurrido- Kendo-san, yo –El chico intento disculparse y ella negó.
- Se ve que es importante, después nos ponemos al tanto, solo dame unos minutos –Dijo Kendo mientras sacaba un bolígrafo, está se acercó al Midoriya y le subió una de las mangas de su sudadera para después escribir su nómero y su correo electrónico, cosa que sorprendió mucho al peliverde y al mismo All Might, llámame cuando estes disponible, nos suerte Midoriya-san –Mencionó la chica alejándose mientras Izuku miraba sorprendido el número y correo de Kendo escritos con tinta sobre su brazo.
- Vaya Midoriya Shounen, no sabía que usted y la señorita Kendo estaban fortaleciendo lazos, espero no haber sido tan inoportuno –Se disculpó el rubio mientras que Izuku se ponía colorado.
- No, no es lo que usted cree, es solo que, bueno, usted vera, ella me dijo y después las escaleras –Izuku no estaba elaborando bien sus respuestas por los nervios que sentía.
- Tranquilo, muchacho, nadie te está juzgando y quiero decirte que si la señorita Kendo es la elegida, tienes todo mi apoyo –Dijo All Might que adoptó su apariencia musculosa, mientras sus dientes brillaban y el alzaba un pulgar en aprobación.
- All Might –Se quejó el peliverde por la pena mientras se cubría el rostro- ¿Puede decirme a que vino mí madre? Ella está bien ¿Cierto? –Preguntó el peliverde, pues no deseaba otra sorpresa como la anterior, fue entonces que el rubio le colocó la mano de forma paternal en el hombro.
- Tranquilo muchacho, ella está bien, a decir verdad Nezu te manda llamar por otra razón –Explicó el rubio mientras que el peliverde solo seguía caminando junto al enorme rubio musculoso.
Una vez en la oficina, Izuku pudo ver que su madre poniéndose de pie ya que anteriormente estuvo hablando con Nezu, la mujer tenía un par de canas y ojeras, era triste decirlo pero le llevaría bastante tiempo aceptar la muerte de su esposo, aun así, ella estaba ahí sonriendo a su hijo de la mejor manera.
- Midoriya-kun, es un gusto tenerte presente, tranquilo chico, esta vez no es una noticia triste, quizás, melancólica, pero no por eso debe ser mala –Mencionó el director queriendo calmar las preocupaciones de Izuku.
- ¿Sucede algo? –Preguntó el chico mientras que Inko tomaba una caja de cartón que había llevado con ella, para después acercarse lentamente hasta quedar frente a frente.
- Cielo, ayer por la noche me llegaron las pertenencias de tu padre, entre ellas hay una carta y un objeto que planeaba entregarte cuando estuviera de regreso –Explicó Inko permitiendo que su hijo abriera la caja y se encontrara algo impresionante.
- Esto es –Susurró muy impresionado el muchacho metiendo las manos a la caja, lentamente y con mucho cuidado sacó una extraña máquina que tenía en su interior un huevo de buen tamaño.
- Una incubadora –Decía Nezu mirando el artefacto con atención.
En ese momento, Inko le pasó un sobre que estaba abierto, ella sabía que había hecho mal, pero al saber que estaba escrita por su difunto esposo no pudo evitar querer saber lo que decía.
- Puedes ponerlo en mi escritorio muchacho, tranquilo –Comentó el director, el peliverde dejó con cuidado la incubadora y después tomo la carta para leerla.
¨Querido Izuku, se o mucho que quieres ser un héroe y se lo mucho que te gustan los pokémon, durante cada uno de mis viajes siempre intenté encontrar el pokémon adecuado con el cual pudieras compartir experiencias, no importaba cuanto lo buscara, no encontraba un compañero indicado para ti, siempre eran demasiado fuertes o demasiado pequeños, fue entonces que una mujer me dijo, que la mejor forma de establecer un vínculo, era desde la incubadora, no sabemos que es lo que podría salir de ella, pero estoy seguro que es el pokémon que has estado esperando, sé que juntos llegaran a ser los mejores, con cariño papá¨
El peliverde no pudo contener las lágrimas y su madre lo abrazó, All Might lloraba en silencio mientras estaba recargado en una esquina, mientras que la mujer le limpiaba las lágrimas a su hijo.
- Al fin podrás ser un entrenador como tus amigos, solo deberás tener paciencia y esperar a que tu futuro amigo eclosione –Dijo Inko poniéndose de puntitas para darle un beso en la frente a su hijo.
- Mi primer pokémon –Comentó el peliverde con lágrimas, mientras volteaba a ver la incubadora con una sonrisa.
- Hay algo más amor, recuerda que la incubadora y la carta no eran lo único dentro de la caja –Dijo la mujer, mientras Izuku miraba como su madre se acercaba a la caja y sacaba una pokéball de ella.
- ¿Es para el huevo? –Preguntó Izuku, pero su madre negó y se la colocó cuidadosamente en las manos al peliverde.
- No Izuku-kun, esa es del compañero de tu padre, estuve pensándolo mucho y sería bueno que lo tuvieras contigo, quedarse en casa conmigo no le haría ningún bien, después de todo él está acostumbrado a correr y atrapar villanos –Explicó Inko mientras que el peliverde miraba con nostalgia dicha pokeball.
- Gracias mamá –Dijo el peliverde mirando con atención la esfera- Sal –Pidió el muchacho arrojando la pokeball mientras un rayo rojo liberaba a un ser de buen tamaño, era cuadrúpedo y estaba sentado sobre sus patas traseras, se le miraba triste, al parecer estaba tan afectado como los Midoriya tras la pérdida de su mejor amigo, por lo que Izuku se acercó y lo abrazó, este solo recostó su cabeza en el hombro del muchacho dejándose acariciar- No nos llevábamos muy bien en el pasado, siempre peleábamos por la atención de papá, pero te prometo que no te dejare solo –Decía el peliverde intentando reconfortar al otro miembro de la familia.
- Aaauuuurrrrrrrrrrrrrrr –Exclamó el pokémon aullando y sacando el dolor de haber perdido a su compañero mientras que Inko y Nezu liberaban un par de lágrimas, mientras recordaban las palabras de Magnolia, ¨Los pokémon tienen sentimientos¨.
Esta historia continuara…
Bueno, espero que esta historia haya sido de su agrado, la verdad no soy muy bueno escribiendo peleas pokemon, pero hare mi esfuerzo por que se vean bien, sin más por decir les deseo buenas noches.
