Bueno chicos, lo prometido es deuda, aquí tenemos el próximo capítulo de Buscando la Cima.

Como ustedes sabrán, My Hero Academia y Pokemon tienen a sus respectivos autores. Esta historia es creada sin fines de lucro, su único propósito es el de entretener.

Retomando la costumbre, respondamos algunos Reviews del cap anterior…

MegaChari45: Bueno, ese es mi trabajo, dejarlos con la emoción y las ganas de más.

Bucio: Hay muchas cosas que disfrutaras especialmente de este capitulo.

Sin más por añadir comencemos con el cap…


Cap 2.- Visitando Pokepark

Desde la aparición de los pokémon en nuestras vidas se intentó darles un sitio en el que pudieran ser ellos mismos, un lugar donde las condiciones estuvieran adaptadas a cada una de sus necesidades, cabe decir que Japón no es la única en tener su propio Poképark, existen diferentes instalaciones alrededor del mundo y claro en casos muy especiales se adaptan zonas dentro del mismo parque para traer especies acostumbradas a otros entornos de climas extremos.

- No puede ser, era verdad –Dijo Kendo muy emocionada la cual tomó de la mano a Izuku y corrió al cartel más cercano.

- Espera, Kendo-san –Pedía el peliverde siendo jalado por la chica.

- ¡ERA CIERTO! –Gritó con emoción la chica- Se abrió una sección especial para los pokémon tipo hielo y tienen crías de Vulpix –Mencionaba la pelinaranja dejando salir todo su lado fan, siendo sinceros era demasiado extraño ver actuar así a la chica, ya que contrarrestaba con la respetuosa presidenta de la clase B- Midoriya-kun, por favor dime que iremos a verlos –Pidió la pelinaranja juntando sus manos como si estuviera rezando.

- Ha-hai, iremos a verlos no te preocupes –Respondió el peliverde algo nervioso, este era un terreno bastante desconocido para él, por lo que le era algo complicado el negarse a la petición de Kendo.

Una vez que ambos accedieron al interior, una limusina hizo acto de presencia fuera del parque, entonces la ventana del vehículo bajó lentamente de forma siniestra y se vio como las chicas de la clase A observaban a su compañero entrar al parque en compañía de Kendo.

- La presidenta de la clase B actúa muy extraño ¿No les parece? –Preguntó Tsuyu mirando a sus amigas las cuales asentían, sin embargo fue Momo quien negó.

- No, ella en verdad se porta de esa manera, lo vi muchas veces durante los días que estuvimos con Uwabami –Mencionó Momo con tranquilidad, sorprendiendo a sus amigas.

- Bueno será mejor que bajemos, no hay que perdernos esto, la cita de nuestro querido Midori-chan, por fin se volverá todo un hombrecito, me siento como una madre orgullosa –Decía emocionada Mina, mientras que Uraraka estaba en una esquina de la limusina con un aura azul rodeándola.

- Yo pienso que deberíamos dejar que Midoriya-chan disfrute su cita con Kendo-san, kero –Dijo Tsuyu llamando la atención de sus amigas- Disfrutemos el viaje a Pokepark, quizás encontremos algo divertido que hacer juntas –Sugirió Froppy queriendo convencer a sus amigas.

- Creo que Tsuyu-chan tiene razón –Mencionó Momo, ahora estaban violando la privacidad de dos amigos.

- Chicas si no nos apuramos nos perderemos cualquier progreso de Midori-chan en su cita –Comentó Toru, mientras su Mime Jr expresaba gran emoción como su entrenadora.

Al decir esas palabras todas y sin excepción alguna bajaron rápido del auto, para buscar a su amigo de cabellos verdes, el cual ahora mismo se miraba tan emocionado y sorprendido por lo grande que era el parque, ya que se trataba tanto en un lugar con atracciones y zoológico en el mismo sitio.

- Este más grande de lo que imaginaba –Dijo Izuku sorprendido, a lo lejos podía ver la temible montaña rusa, MEGA RAYQUAZA.

- Bueno ya que estamos aquí ¿Qué es lo que te gustaría hacer primero? –Preguntó Kendo un poco más seria- Podemos comenzar con las atracciones y juegos o si lo prefieres investiguemos sobre los pokémon y cuál sería el que mejor se adapte a ti –Explicó a de cabellos naranjas.

- Bueno no mentiré, las atracciones se ven geniales, Mineta se subió a Mega Rayquaza y curiosamente llegó sin sus esferas adhesivas –Comentó el peliverde que se notaba, le picaba la curiosidad- Pero, lo que a me interesa es ver conocer qué tipo de pokémon podría adaptarse a mí y a mi estilo de pelea como héroe –Explicó el peliverde llevándose una mano bajo el mentón.

- Bien entonces lo mejor sería comenzar por lo básico –Dijo Kendo sacando su teléfono, la heroína de los grandes puños se acercó a un dispositivo electrónico y escaneó un código que le otorgó el mapa de Poképark, lo curioso era que aparecía un rostro chibi de ella.

- Eso es sorprendente –Mencionó el peliverde admirando los grandes avances que se han logrado gracias a la difunta profesora Magnolia.

- No perdamos tiempo, sígueme, vamos al laboratorio Pokémon, quizás un inicial podría ser lo que necesitas –Comentó Kendo mirando al peliverde.

- Es verdad, Kacchan recibió un Cyndaquil y ahora es un Typhlosion, Tsuyu-chan tiene un Frogadier, incluso durante mis pasantías con Endeavor pude verlo codo a codo con su increíble Incineroar –Murmuraba el peliverde mientras que Itsuka tenía una gota de sudor bajando por su nuca al verlo quedarse inmóvil y murmurar para el mismo, cosa que las chicas de la clase A vieron con algo de pena.

- Midoriya siempre será Midoriya, no cabe duda –Susurró Kyoka, para después ver como Kendo lo tomaba de la mano sacándolo de sus pensamientos.

- Vamos, pensar tanto no te llevara a nada, la idea es experimentar –Dijo Kendo sonriéndole a Izuku, lo cual lo puso completamente colorado.

- Eh, espera, Ke-Kendo-san –Decía Izuku siendo jalado por la chica, otorgándole a todos los que les vieran la imagen de una pareja primeriza de enamorados.

Laboratorio Pokémon…

Ahora mismo podemos ver como varios niños se miraban emocionados, frente a ellos había diferentes paneles que correspondían a las diferentes regiones del mundo pokémon, Kanto, Jotho, Hoenn, Sinnoh, Unova, Kalos, Alola, Galar, Paldea. Cada una tenía a los tres representantes de su zona y los pequeños podían ver a base de hologramas el cómo los pokemon evolucionaban y cambiaban de forma.

- Este lugar es increíble –Mencionó el peliverde el cual ahora observaba el panel de Hoenn.

- Los Mudkip siempre me parecieron lindos –Comentó Kendo, mientras que el encargado del lugar al ver a dos adolescentes decidió acercarse, ya que esta sección solía ser visitada más por niños.

Este era un joven de cabellera gris desordenada, ojos de color dorado y piel clara. Llevaba una gabardina de color azul y un extraño dispositivo en el brazo izquierdo, usaba unos pantalones negros y unas botas de casquillo.

- Hola buenas tardes soy el profesor Kosaka ¿Qué puedo hacer por ustedes? –Preguntó el joven profesor mientras que se acercaba con las manos en los bolsillos.

En ese momento se escuchó un gritó ¨Que guapo¨ al instante Mina quiso ir directo al hombre pero esta fue atrapada por una larga lengua que la regresó a su lugar, esto llamó la atención de Izuku e Itsuka, la voz era familiar, pero esa persona no se miraba por ningún lado, al final solo le restaron importancia.

- Bueno, si soy sincero no eh tenido mucha suerte con los pokémon, cuando era niño solía competir contra el Growlithe de mi padre por su atención –Decía el chico con una sonrisa nerviosa rascándose la nuca mientras recordaba los viejos tiempos.

- Es natural, los Growlithe son muy territoriales, están en el grupo de los compañeros pokémon más leales a sus entrenadores –Respondió el profesor Kosaka con una amable sonrisa- ¿Están buscando información? –Preguntó el profesor Kosaka con curiosidad.

- Vera, yo, este será mi primer pokémon –Dijo el muchacho, mientras que mostraba la incubadora que llevaba en su mochila.

- Vaya, que color tan interesante y poco usual en un huevo, no muchos presentan colores tan vivos –Comentó Kosaka mirando con mucho interés el huevo.

- Mi padre lo consiguió para mí, pero no le dijeron de que era –Explicó el peliverde.

- Ya veo, pero siéndote sincero no puedo decirte que saldrá de él, no soy experto en crianza, lo siento –Se disculpó el profesor con algo de pena.

- Lo que mi amigo quiere decir es que, como estudiamos en U.A, él está interesado en un compañero pokémon que pueda ayudarle en sus misiones de héroe –Explicó Kendo apresurando un poco las cosas.

- Oh ya entiendo, bueno chico cualquier pokémon es apto para el apoyo a un héroe, desde un poderoso Tyranitar hasta un pequeño Caterpie, no creerás los villanos que han sido atrapados por su disparo de seda –Dijo el joven profesor con una sonrisa divertida.

- Eso es impresionante ¿Enserio la seda de un Caterpie puede hacer eso? –Preguntó Izuku sorprendido.

- Así es, pero es como digo chico, cualquier pokémon puede ser útil para dar apoyo a los héroes, el que haya cierta afinidad y característica que comparta con su entrenador puede que los haga un dúo perfecto ya que se complementan, sin embargo el saber explotar las habilidades de compañeros siendo diferentes a las de su entrenador, los vuelve impredecibles, ya que tu podrías basarte en fuerza física y un pokémon psíquico podría ayudarte a distancia, o tu novia podría usar un quirk de fuego y su pokémon completarla con ataques tipo roca –Explicó el profesor hablando quizás un poco de más.

- ¿No-novia? –Preguntó Kendo sonrojada por el malentendido.

- Eh, no, nosotros no, este, quiero decir, so-solo somos amigos –Respondía el peliverde mientras que intentaba aclarar todo para evitar problemas.

- Oh, lo siento no debí asumir que eran pareja, es un mal hábito que tengo, sobre todo cuando se ven bien juntos –Se disculpó el joven profesor- Permítanme compensarles por mi error –Dijo el profesor metiendo sus manos en sus bolsillos- Si aquí están, son un par de entrada a la nueva zona de Pokepark, aún nos falta perfeccionar la zona, ya que tenemos pensado ampliar la fauna pokémon de tipo hielo, por ahora solo encontraran algunos Spheal, son muy amigables, pero sus padres los Walrein son muy protectores, hace poco recibimos a los famosos Vulpix de tipo hielo que solo habitan en Alola y también integramos una camada de Eevee, con la esperanza de que evolucionen en Glaceon o Vaporeon –Dijo el profesor Kosaka entregando las entradas a los jóvenes.

- Creí que los Eevee solo podían evolucionar en esas formas siendo expuestos a piedras evolutivas –Comentó Itsuka algo confundida.

- Bueno actualmente estamos experimentando, conseguimos un par de ellas y las repartimos por diversas áreas de la zona helada –Explicó el profesor Kosaka.

- Entiendo, muchas gracias profesor Kosaka, venía con intención de decidirme por un pokémon inicial, pero con lo que me acaba de decir, creo que lo mejor es esperar a que el huevo eclosione, sea el tipo que sea, nos adaptaremos juntos para ser los mejores –Respondió Izuku con una sonrisa llena de confianza.

- Me alegra escuchar eso y te deseo mucha suerte chico –Comentó el hombre, hasta que el peliverde se dio la vuelta y vio a Kendo haciendo un puchero.

- ¿Kendo-san? –Preguntó el peliverde al verla a punto de estallar.

- Me muero por abrazar un Spheal –Mencionó Kendo imaginándose ese curioso pokémon redondo, mientras sus ojos se llenaban de estrellas ante la emoción.

- No los retrasare más, solo una cosa chico, es verdad que los gustos influyen mucho, pero, no importa el pokémon, te aseguro que cuando el huevo eclosione tú y el serán inseparables –Mencionó el profesor con una sonrisa sincera.

- Muchas gracias profesor Kosaka –Respondió el peliverde.

Con esas palabras, Izuku e Itsuka partieron directo al habitad de los pokémon tipo hielo, ya que la heroína de los grandes puños estaba demasiado ansiosa.

- Bueno nuestro próxima parada es el habitad de los tipo hielo –Mencionó Uraraka, para después ver a Kyoka y Tsuyu haciendo su mejor esfuerzo por detener a Mina.

- Chicas es solo un profesor, solo quiero que me lo enseñe todo –Decía Mina con una sonrisa algo extraña.

- Mina-chan recuerda la misión –Pedía Toru a su mejor amiga con la esperanza de que se controlara, sin embargo había caído en un estado muy similar a Midnight sensei cuando se emocionaba.

- ¿Problemas? –Preguntó una voz femenina, fue entonces que todas vieron a una chica de cabellos verdes y sonrisa filosa gracias a sus desarrollados colmillos, la cual estaba siendo acompañada de un grupo bastante familiar.

Mientras tanto, las chicas de la clase A no eran las únicas que se habían encontrado con alguien, por su parte Izuku e Itsuka se encontraron con dos personas y un pokémon de buen tamaño, uno de ellos llevaba un gorro con orejas de pikachu y se veía adormilado, mientras sus ropas constaban de su típico atuendo de todos los días, aquellas ropas negras que caracterizaban al héroe Eraserhead.

Por su parte la otra silueta era pequeña y miraba como Izuku estaba recibiendo el afectuoso abrazo de un extraño oso de pelaje rosado en el área de la cabeza, mientras que el resto de su cuerpo era negro.

- No esperaba encontrarte por aquí Midoriya, de haberlo sabido te hubiera encargado a Eri, tiene toda la semana pidiéndome que la trajera –Comentó el pelinegro mirando a su estudiante, el cual tenía el rostro azul, mientras el oso soltaba un curioso chillido al tener cerca al peliverde.

- Ya había… programado la salida con… Kendo-san –Respondió el peliverde con una sonrisa nerviosa, mientras Itsuka alcanzó a salvar la incubadora, su tiempo de reacción fue increíble, en cuanto escucharon aquel chillido tan característico, ella tomó la mochila de Izuku y entonces el peliverde solo sintió como todos los huesos de su espalda tronaban ante el amoroso abrazo del pokémon.

- Bewear está muy feliz de verte Deku-san –Dijo Eri que llevaba una diadema con orejas de pikachu, incluso le habían pintado las mejillas como dicho pokémon. Ahora la niña llevaba un vestido amarillo, un cinturón café que incluía una estática cola de Pikachu, unas calcetas blancas que llegaban por debajo de sus rodillas y zapatos negros de tipo escolar.

- N-no lo ha-había notado –Respondió Izuku comenzando a ponerse morado.

- Bewear es suficiente –Ordenó Aizawa mientras que la osa miraba a Eri y ella asentía, entonces el pokémon soltó a Izuku tras la petición de su entrenadora, el peliverde terminó cayendo al suelo de forma graciosa.

- Que lindo tu vestido Eri-chan, eres una linda pikachu –Dijo Kendo con una sonrisa, mientras Eri daba una vuelta para modelar su atuendo.

- Pika pi –Respondió Eri en afirmación, como toda niña que se mete en él personaje y feliz de que le digan cosas lindas.

Una vez que Izuku se recuperó, este caminaba junto a Aizawa e Itsuka, el chico explicaba el porqué de su presencia, mientras que Eri era cargada en los hombros de Bewear y admiraba desde las alturas, el parque con mucha emoción.

- Entiendo, no les interrumpiremos más, llevare a Eri a la atracción Pika Pi Pikachu –Mencionó el hombre con tranquilidad, mientras que Midoriya y Kendo notaron que casi le costó mencionar esas palabras al hombre de cabellos negros.

- Nosotros visitaremos la zona de los pokémon tipo hielo –Respondió Kendo con una sonrisa.

- ¿Puedo ir con ustedes? –Pregunto Eri a los jóvenes los cuales estaban por decir que sí.

- No –Respondió Aizawa adelantándose y sorprendiendo a Eri.

- Pero –Intentó convencer al pelinegro.

- No, ellos están ocupados, adema el evento de Pikachu ya va a comenzar, Bewear vamos –Ordenó el hombre con tranquilidad- Disfruten el resto del día, no se preocupen, cuando estemos haya se le olvidara –Comentó el hombre avanzando en dirección al evento.

- Pero, Deku-san no dijo que no puedo ir con ellos –Mencionó la pequeña queriendo ir con Deku e Itsuka.

- Están en una cita –Respondió el Aizawa con tranquilidad, lo cual fue escuchado por los dos adolescentes, de nuevo otros pensaban que estaban saliendo.

- ¿Qué es una cita? ¿Puedo tener una? –Preguntó Eri extrañada.

- Te lo diré cuando crezcas y si, puedes tener una, cuando tengas 80 años –Respondió Aizawa escuchándose un ¨Yei¨ departe de Eri, mientras que el peliverde y la pelinaranja solo podían pensar ¨Pobre niña¨

- Bueno, será mejor que sigamos –Mencionó el peliverde señalando la dirección que debían tomar.

- Si, este… cla-claro –Respondió Kendo con las mejillas sonrojadas, mientras le regresaba su mochila con la incubadora a Deku.

La zona para los pokémon de tipo hielo era impresionante y se miraba que abarcaba bastantes hectáreas, una vez dentro por seguridad y protocolo, Izuku y Kendo dejaron sus pertenencias en el mostrador, lo cual incluía mochilas y pokéball, pues no querían que hubiera algún pokémon extraviado.

Una vez dentro la sorpresa fue grande, el lugar era un campo completamente cubierto por un manto de nieve, que cubría el suelo y algunas copas de árboles, podemos ver también un amplio lago del cual se miraban una linda pareja de lapras los cuales nadaban juntos a lo largo del lago, mientras en la orilla del lago podemos ver un grupo de Spheal y Sealeo, donde las pequeñas focas redondas se perseguían mientras jugaban entre ellos.

- Midoriya, por haya, mira, son tan lindos –Mencionaba la pelinaranja con emoción señalando a los Spheal rodando.

- Si, son lindos –Respondió el peliverde con una sonrisa, vaya que a Itsuka le encantaban los pokémon bebé.

- Pueden acercarse, claro si tienen comida los Walrein no los atacaran si ven que llevan alimento ¿Les gustaría interactuar con ellos? –Preguntó una joven pelirroja, que parecía era la encargada de la zona de los pokémon tipo hielo.

- Por supuesto –Respondió Itsuka casi al instante, minutos después se puede ver como Itsuka al ser la más entusiasmada ofrecían bayas y rápidamente uno de aquellos pequeños rodó hasta llegar donde Itsuka- Aquí tienes –Dijo la de cabellos naranjas ofreciendo la baya que rápidamente comenzó a comer la pequeña foca esférica y después comenzó a aplaudir haciendo que otros se acercaran.

- Creo que este es un buen momento –Dijo Izuku el cual sacó de su bolsillo su pokedex de modelo clásico y enfocó a una de las pequeñas focas que rodaba hacía Itsuka.

Spheal el pokémon aplaudidor, Spheal aprovecha la forma esférica de su cuerpo para desplazarse con mayor efectividad sobre tierra, cuando encuentra alimento, este aplaude avisando a otros que hay una fuente de alimento.

Cuando Izuku levantó la mirada pudo ver a Kendo rodeada y algo nerviosa, cosa que sorprendió al peliverde, los pequeños comenzaban a aplaudir en grupo anunciando la comida.

- Son tan lindos, como me gustaría llevarme uno de ustedes para abrazarlo todo el día –Dijo Kendo arrodillándose para abrazar a una de las pequeñas focas esféricas, cuando de repente una enorme sombra apareció sobre Kendo, esta lentamente volvió su rostro y lo vio.

Walrein el pokemon morsa, se dice que sus enormes colmillos le permiten destrozar enormes bloques de hielo que le bloquean el camino a él y su manada, si ve a sus crías en peligro no dudara en imponerse ante el intruso para proteger al grupo.

- Wow, wow, wow –Exclamó la pelirroja interponiéndose- Ba-baja lentamente al Spheal –Pidió la encargada, mientras que Itsuka tragaba en seco y liberaba al pequeño el cual se miraba confundido- Todo bien ¿vez Walrein? No se llevara a tu bebé, solo dice que es lindo, no te lo va a quitar –Dijo la cuidadora.

- Waal –Exclamó el pokemon mirándose como todos los pequeños le seguían, eran por lo menos 15 pequeñas focas que se iban rodando mientras Walrein se retiraba con ellas a las profundidades del lago.

- Eso estuvo cerca –Mencionó la pelirroja- Debes tener cuidado con lo que dices, los pokémon entienden el lenguaje humano, varios de ellos son rescatados de contrabandistas y terminan en pokepark –Explicó la pelirroja.

- Ya… ya entendí, lo siento –Dijo la pelinaranja algo nerviosa, pues no se esperaba lo que recién había ocurrido.

- Solo tengan más cuidado –Pidió la encargada de la zona.

- Por cierto ¿En que zona podemos encontrar a los Vulpix? –Preguntó Kendo entusiasmada.

- Oh, ellos ahora mismo están en el laboratorio, estamos haciéndoles unos análisis rutinarios para verificar que no estén enfermos, estarán libres más tarde –Comentó la cuidadora.

- Awww, yo quería verlos –Mencionó Itsuka dejando caer la cabeza con decepción.

- Quizás podamos verlos más tarde, aún hay mucho por ver y hacer –Comentó Midoriya queriendo alegrar un poco a su amiga.

- Supongo que tienes razón –Comentó Kendo, de esa manera ambos se disculparon por los problemas y se retiraron de la zona nevada.

¨El viaje a Pokepark fue bastante interesante, pude ver un lado de Kendo-san que no deja ver en U.A, debo decir que fue bastante agradable verla convivir con los pokémon, sobre todo en ese última parada que tuvimos en la guardería, a palabras de Kendo-san, quería que me preparara y los cuidadores me dijeran lo que podría necesitar en los cuidados de un pequeño pokémon bebé¨

Las horas habían pasado y podemos ver como Izuku y Kendo se encontraban caminando a la zona comercial, comenzaba a darles hambre y claro a ponerse algo oscuro, sin embargo nada los preparaba para…

- ¡CUIDADO! –Gritó una mujer, los gritos comenzaron a escucharse mientras que el suelo temblaba un poco.

- ¡ESTUPIDO POKEMON DEJA DE SEGUIRME! –Gritaba un chico que parecía había quebrantado las reglas y molestó a un enorme Rhydon corría con intenciones de lastimar al humano, rápidamente Izuku corrió y concentrando su One For All.

- Detente lastimaras a alguien –Dijo Izuku poniendo todo de sí y recibiendo la embestida ante los ojos de las personas, como resultado logró frenar al pokémon, que sintió como si hubiera chocado contra una muy dura pared y terminó con los ojos en espiral.

- ¡IZUKU! / ¡DEKU-KUN! / ¡MIDORI-CHAN! / ¡IZUKU-KUN! / ¡MIDORIYA! –Gritaron preocupadas las chicas de la U.A, que solo vieron como las piernas le temblaron al peliverde y termino cayendo de rodillas al suelo mientras respiraba agitado, mientras el pokémon comenzaba a abrir los ojos.

- Lo sentimos, lo sentimos, lo sentimos –Decían algunos de los cuidadores los cuales se acercaban para verificar que todo estuviera bien, pero solo vieron a Izuku acariciando al pokémon.

- Todo está bien chico, tranquilo, ya pasó, ya pasó –Decía el peliverde, notando como el pokémon parecía tranquilizarse y cerrar los ojos.

- ¡ESA COSA CASI ME MATA! –Se quejaba el hombre que había provocado al pokémon.

- Señor le pediremos amablemente que nos acompañe –Mencionaban un par de guardias acompañados de unos Machoke con ropas de policía, mientras tomaban al hombre por los brazos y lo levantaban.

- ¿Qué creen que hacen? Yo soy inocente, esto es culpa de su personal, ese monstruo pudo haberme matado, NO ES JUSTO –Gritaba y pataleaba el hombre mientras los Machoke lo llevaban a la caseta de seguridad.

- ¿Chico estas bien? ¿No saliste herido? –Preguntó uno de los empleados en la zona al ver la Azaña heroica, detener un Rhydon no es algo que pase todos los días.

- Estoy bien, solo tengo un hormigueo en los brazos y las piernas, pero al menos él está bien –Mencionó el peliverde, pues no quería que alguien saliera herido durante el incidente.

- Eso fue muy heroico e impresionante ¿Podemos hablar unos minutos? –Preguntó el empelado, mientras Izuku se ponía de pie con ayuda del hombre- Eres alguien fantástico, detuviste una embestida de un pokémon muy peligroso, tengo que saberlo ¿Hay algo más que sientas además del hormigueo? Si te duele algo, podemos llevarte al departamento de salud para que te revisen –Mencionaba el trabajador mirando al peliverde.

- ¿Estas bien? –Preguntaron las chicas de la clas al ver que el peliverde hizo algo muy estúpido.

- ¿Qué hacen aquí? –Preguntó el peliverde, pues el solo había salido con Kendo hasta donde recordaba.

- Veras –Dijo Uraraka queriendo decir algo inteligente, pero todo esto fue interrumpido por un ruido.

- Es que nosotras –Mencionaba Momo desviando la mirada mientras jugaba con su flequillo, como si este fuera a darle la respuesta.

- Estábamos, ya sabes, eso –Decía Toru algo nerviosa, como su Mime Jr.

- ¿Ustedes tienen algo que decir? –Cuestionó Kendo con las manos en la cintura, mirándose como una madre decepcionada por la travesura de sus hijas.

- Oye, sabemos cómo te alocas con los pokémon bebé, es tu primera cita y no queríamos que asustaras a tu potencial novio –Respondió Setsuna dejando en blanco a Kendo.

- ¿To-todas pi-piensan eso? ¿Incluso tu Yui? –Prguntó Kendo algo temblorosa y con los ojos en blanco por el shock, mientras Kinoko y Setsuna comenzaban a silbar de forma disimulada.

- Me hicieron preocuparme mucho por ti –Respondió la peliegra, mientras Kendo caía de rodillas algo deprimida.

- Yo recé mucho por ti para que esta cita saliera bien –Comentó la Ibara.

- I belive in you Itsuka-chan, you got a pretty boy -Exclamó Pony alzando su pulgar en apoyo.

¨Crack¨ ¨Crack¨ ¨Crack¨

Esto llamó la atención de todos, el peliverde rápidamente abrió su mochila y todos pudieron ver la incubadora y el huevo agitándose, Izuku rápidamente y de forma nerviosa tomó el huevo, pero se le resbalo de las manos.

- ¡MALDICIÓN! –Gritó Izuku al ver lo que su torpeza causó.

- ¡CUIDADO! –Exclamaron las chicas mientras el público gritaba asustado de lo que podría pasarle, para fortuna del peliverde, Itsuka y Momo alcanzaron a tomar el huevo provocando alivio en todos.

- Se más cuidadoso –Regañaron las chicas al peliverde, mientras que Itsuka y Momo regresaban el huevo a las manos del peliverde.

- Lo siento, estoy muy nervioso –Respondió el peliverde algo tembloroso, cuando ambas colocaron el huevo en manos del peliverde, la luz se intensificó y después, todos pudieron verlo.

Tenía la apariencia de un pequeño perro, era de color azul y parecía que llevaba un antifaz, lentamente abrió sus ojos dejándose ver de color rojo y este parecía bastante confundido.

- Es un –Dijo Kendo sorprendida al reconocerlo.

- Riolu –Completó la frase Momo, mientras que el pequeño miraba a las chicas frente a él, ambas lo sujetaban pero no podía identificar quien era su mamá, después sintió unas manos sujetándole por debajo y después volteaba hacia atrás encontrándose con los ojos verdes de Izuku.

- Un… Riolu –Susurró el peliverde sorprendido al ver a su primer pokémon, su padre le había dejado un Riolu.

- ¿Rio? –Exclamó confundido el pokémon ladeando la cabeza, pues miraba mucha gente.

Esta historia continuará…


Bueno muchachos espero que hayan disfrutado de este capítulo, el cual sinceramente me esmeré, sé que no hubo peleas pokémon pero ahora con el nuevo pokémon de Izuku las cosas están por cambiar.