Hola muchachos, el día de hoy les traigo un capitulo nuevo de Espectro, eh de decir que… me costó un poco, pero quizás sepan la razón más adelante, por ahora los dejaré con el cap, no sin antes hacer la renuncia de derechos.
My Hero Academia no es de mi propiedad, esta obra pertenece a Kohei Horikoshi.
Mortal Kombat no es de mi propiedad, esta pertenece a Ed Boon
Espectro es una obra creada por Kachorro, su único propósito es el de entretener.
Sin más que agregar, aquí está el cap.
Cap 3.- Demonios Internos
Golpes, explosiones y derrumbes eran los protagonistas de la situación en aquel almacén del muelle, ahora mismo podía ver cómo Espectro se encontraba evadiendo los ataques de Sugarman quien fue el primero en saltar al ataque en defensa de su compañero herido y caído.
Taping Hero Cellophane, mejor conocido como Hanta Sero hizo acto de presencia lanzando una cinta de celofán en dirección a Iida para sacarlo de aquella situación de desventaja en la que se encontraba.
- Descuida Iida, ya lo tenemos, ahora que apareció el traidor no lo dejaremos ir y lo volverán a encerrar –Sentenció molesto el pelinegro mirando como Rikido estaba atacando al peliverde.
- Derecha, Izquierda, Jab, Cabezazo, Golpe con hombro –Decía el peliverde con una voz tranquila mientras que el enmascarado parecía molestarse- Derecha, Izquierda, Jab, Cabezazo, Golpe con hombro, rodillazo- Repitió el peliverde comenzando a frustrar al musculoso.
- Deja de predecir mis movimientos –Exclamó furioso el musculoso joven de traje amarillo, comenzando la misma secuencia de movimientos una y otra vez, mientras que Espectro los predecía en voz alta para sacarlo de sus casillas.
- Si te hace sentir mejor, adelante come todo el azúcar que llevas en tus compartimentos, veamos que te golpea primero, mi puño o un ataque de diabetes –Comentó Izuku mirando al muchacho de los labios gruesos gruñir, aun así hizo lo que Izuku dijo, llevo sus manos a su cintura sacando unos sobres de azúcar para ingerir el estimulante.
Los músculos de Rikido se hincharon de una forma impactante, sus ojos se volvieron blancos por la ira y parecía un poco más bruto y poco razonable.
- ¡VOY A APLASTARTE COMO UNA CUCARACHA! –Exclamó Sato dando un pisotón y agrietando el suelo, el peliverde sonrió pero luego se sorprendió al ver como la velocidad del tonto musculoso había aumentado bastante.
- Es ridículo ¿Cómo alguien tan grande puede moverse tan rápido? –Preguntó Mina mirando a Sugarman lanzando puñetazos muy veloces, pero lo sorprendente era ver a Izuku evadirlos y no perder su expresión de tranquilidad.
- Derecha, Izquierda, Jab, Rodillazo –Dijo el peliverde desconcentrando al musculoso.
- ¿Qué? –Preguntó confundido, el no planeaba dar dicho golpe, pero al pensarlo tanto quedó abierto para recibir un puñetazo en la boca del estómago doblándose de dolor- ¿Cómo? –Preguntó adolorido y escupiendo un poco de saliva mientras se cubría el estómago con sus manos y en su rostro se plasmaba una mueca de dolor.
- Así –Respondió Izuku el cual tomó viada inclinando la cabeza hacia atrás para impactar con fuerza contra la cabeza del enorme chico del traje amarillo. Cuando el choque de cabezas se dio, todos juraron que miraron como el cráneo de Rikido fue visible unos segundos y también que este pareció haberse agrietado un poco.
- Mi cabeza… duele –Se quejó el gigantón tomándose la cabeza con dolor.
- Lo diré una vez más Sato-san, no estoy aquí por ustedes, ese pedazo de mierda parlante me pertenece, ahora háganse a un lado y déjenme cumplir mi trabajo –Ordenó Izuku mirándole gruñir molesto- Oh si lo prefieren, podemos seguir poniéndonos al corriente- Mencionó el peliverde, fue cuando el mareo del gigantón desapareció y se abalanzó sobre Midoriya, el peliverde dio un salto a su espalda y desapareció, esto sorprendió a todos los héroes, pero no duró mucho pues apareció por la espalda de Sato plantándole un puñetazo en la mejilla derecha y mandándolo a besar el suelo.
Izuku miraba que su contrincante quería poner de pie y le metió un pisotón en la espalda, nuevamente se miraba como los huesos eran visibles y estos parecían fracturarse.
- ¡Aaahhhh! –Exclamó Sugarman con dolor mientras que el peliverde ni se inmutaba tras su acción.
- ¡SATOOOOOO! –Gritaron sus amigos completamente impactados mientras les hervía la sangre al ver al peliverde lastimar a su amigo.
- Debiste dedicarte a ser pastelero, por que como héroe eres una vergüenza –Sentenció el peliverde alejándose del herido muchacho, fue cuando notó como más de sus ex compañeros se ponían en pose de combate, donde Ojiro esta vez le plantaba cara al peliverde.
- Ese golpe fue muy bajo Midoriya, parece que el tiempo en prisión extinguió toda pisca de honor en ti –Comentó de forma seria y en pose esperando cualquier movimiento de parte de Izuku.
- Honor es una palabra que fácilmente se puede torcer según quien la utilice y como la utilice, ustedes deberían saberlo, ninguno quiere ser un héroe para ayudar a las personas, todos tienen sus propias ambiciones, popularidad con las chicas, ser el número uno, alimentar sus propios egos con la fanaticada, sentirse superiores sobre los que no tienen Kosei –Decía el peliverde para después mirar a Ochako- ser héroe para generar ingresos –Comentó este mirándose como la castaña quería avanzar para golpearlo, pero fue detenida por Tsuyu y Kyoka.
- Tú no sabes nada Midoriya, pero ¿Que puede saber alguien que trabaja con supervillanos? –Preguntó Ojiro mirando al peliverde de forma seria.
- No lo sé, le preguntare a una de esas personas cuando la tenga de frente –Respondió el peliverde mirándose como ambos estaban observándose fijamente.
Ambos artistas marciales no tuvieron que decir nada más, una corriente de aire sacudió el pelaje de la cola de Ojiro y el cabello de Izuku, cuando el aire dejó de soplar ambos se lanzaron al ataque, podía verse como la cola de Ojiro había impactado con el ante brazo del Midoriya dejando el área afectada algo enrojecida.
El héroe con cola e Izuku se separaron y comenzaron a repartir una lluvia de ataques y patadas que a la vista de muchos, parecía la escena de una película de artes marciales, donde golpear, cubrir y esquivar era la idea primordial.
- No lo haces nada mal para ser un primerizo –Se quejó el rubio mientras el peliverde se mantenía demasiado tranquilo.
- Lo mismo digo, con la diferencia que todo esto lo aprendí en 1 año mientras tú llevas toda una vida entrenando –Se burló el peliverde haciendo que Ojiro se molestara.
- ¡CALLATE! –Gritó Ojiro lanzando un golpe giratorio con su cola, pero ocurrió, algo que jamás hubieran esperado.
Sangre… el fluido rojo brotó manchando el rostro del rubio con ojos rasgados, Ojiro quedó inmóvil sintiendo bastante frio, el peliverde de un movimiento limpió la sangre de su tanto y lo guardó en su funda mientras que un trozo de la cola del artista marcial caía al suelo.
Estaba mudo y temblaba, todos estaban inmóviles en su lugar, ni siquiera los villanos con los que se habían enfrentado habían hecho algo tan cruel.
- ¡AAAHHHHHH! –Gritó el muchacho de cabellos rubios con dolor sacando de su shock a todos los que miraban el combate- ¡No! ¡No! ¡No! ¿POR QUÉ? –Gritaba desesperado mientras caía de rodillas, sus manos estaban temblorosas, su vista ahora se enfocaba en aquel trozo de cola cercenado.
- Das pena Ojiro, debiste renunciar a tu carrera en el festival deportivo –Sentenció el peliverde haciéndolo levantarse, Izuku podía ver el miedo plasmado en su rostro, para después colocar puño derecho en el torso de Ojiro y este le miro con terror.
- Al… alar… de… deas tu no –La voz le temblaba a Ojiro y fue callado por el impacto del famoso golpe de una pulgada empujándolo varios metros lejos.
- Soy de los que aprende rápido –Comentó de forma tranquila el Midoriya mientras que Ojiro comenzaba a perder bastante sangre.
- ¡Ojiro! –Gritó Kendo para después ver a Yaoyorozu y Todoroki- Yayorozu necesito que crees una espada o un hacha –Pidió Kendo a la pelinegra haciéndole asentir- Shoto, cuando Yayorozu termine de crear el arma, deberás calentar el metal y después colocarlo en la cola de Ojiro, será doloroso pero va a impedir que siga perdiendo sangre- Explicó la pelinaraja a su novio que igual sonrió mirándose como a las malas la pelinegra trabajaba en conjunto con el Todoroki para ayudar a su compañero.
- Chicos, tengo algo pedirles –Mencionó Uraraka notando que Izuku estaba concentrado en Ojiro y los que le estaban ayudándole.
- Te escuchamos Uraraka –Respondió Kyoka queriendo saber que era lo que planeaba la castaña en esos momentos.
El peliverde estaba tranquilo en su lugar cuando una parvada de palomas y cuervos se abalanzaron sobre él, este recibía picotazos y rasguños pero no se movía en absoluto, entonces miro al responsable, Koda, aquel gigante amable de la clase A.
- Vaya, así que tú también estas aquí, creí que solo eras de relleno al igual que Ojiro y Sero si les soy sincero, Mineta tiene más popularidad que ustedes 3 juntos –Comentó el peliverde de forma tranquila.
- No lo dejen salir –Pidió Koda mirándose como las aves se volvían más hostiles y rápidas.
- Sabes… creí que tu serias de los que me apoyarían, espero que no haya resentimiento por esto –Mencionó el peliverde mirándose como comenzó a brotar sangre mientras uno a uno los animales que Koda había mandado caían decapitados por el tanto que llevaba Midoriya en mano.
- ¡No! ¡Espera! ¿Qué haces? –Cuestionó Koda aterrado mientras miraba como los inocentes animales caían ante el poder de la hoja y la habilidad del peliverde- De-Detente, ellos, ellos no tienen la culpa –Comentaba con una voz temblorosa, no esperaba que Izuku fuera capaz de hacer algo como eso.
- Ellos son como tú, solo seguían ordenes, es lo malo de tu Kosei, haces que otros peleen tus batallas –Comentó de forma tranquila el pecoso el cual en un movimiento liberaba la espada de todo rastro de sangre- Si piensas usar tu don de la misma manera, deberás estar dispuesto a afrontar las muertes de tus queridos animales- Sentencio el peliverde, cuando de repente recibió un puñetazo que lo hizo estrellarse contra un grupo de cajas de madera.
- Lo que has hecho no es de hombres Midoriya, solía respetarte pero has cambiado, será mejor que te prepares por que no voy a contenerme –Mencionó Kirishima chocando sus puños endurecidos y sacando chispas.
El peliverde salió de entre las cajas mientras que el plan de Uraraka seguía su curso, el que Kirishima lo golpeara hacia las cosas más fáciles.
- Oye niño verde, por una buena cantidad de dinero te doy una mano, solo debes pagarme al finalizar –Decía Kano recargado en un muro mientras que disfrutaba del espectáculo.
- Como si en verdad te necesitara –Bufó Izuku con el labio inferior partido por el golpe que recibió- Ese golpe estuvo bueno Kirishima- Dijo el peliverde desvaneciéndose mientras que Redriot buscaba al peliverde, fue cuando vieron como Kirishima soló un grito de dolor y se arrodillaba, el peliverde apareció a su espalda y le encajo su tanto en el hombro traspasando su armadura.
- Ya tengo suficiente de esta tontería –Bramó Kaminari furioso el cual comenzó a liberar electricidad de su cuerpo y comenzara a correr en dirección del peliverde, solo debía mantener el escudo eléctrico un poco y así mantener al margen a Izuku.
- ¡Denki no lo hagas! –Gritó Kyoka al ver al rubio correr en dirección al Midoriya, el cual entrecerró la mirada al verlo acercarse a gran velocidad, Izuku se quedó quieto y el rubio logro desplazarse a su espalda e inmovilizarlo.
- Así que generas electricidad y la usas para desplazarte con más velocidad, interesante eso es nuevo, no pensé que alguien tan estúpido tuviera cerebro en esa cabeza vacía –Dijo el peliverde burlándose un poco.
- Sero listo para sacar a Denki del campo, estará liberando electricidad aun así que intenta resistir –Pidió Uraraka, no podían seguir perdiendo el tiempo, tenían que atrapar a Deku y a ese hombre que solo disfrutaba del combate- ¡Bakugo! –Llamó Uraraka, pero ni él ni Mineta estaban a la vista, solo Momo y Mina las cuales no se dieron cuenta de cuando desaparecieron- ¡Maldita sea Bakugo! –Exclamó molesta Uraraka al ver que el rubio jamás trabajaba en equipo cuando se le requería su plan podría complicarse sin él.
- ¡Saquen a Kirishima de aquí! –Ordenó Kaminari, la persona que respondió a la orden Kendo quien haciendo crecer sus puños pudo tomar con facilidad al pelirrojo para sacarlo del peligro.
- Asegurado –Mencionó Kendo dejando que Kirishima se recostara, en el suelo- ¿Cómo lo habrá atravesado si tiene su piel endurecida? –Preguntaba la pelinaranja preocupada intentando sacar la espada pero solo hizo que Kirishima se quejara de dolor.
- ¡2, 000,000 DE VOLTIOS! –Exclamó Denki haciendo que todos buscaran refugio mientras que una luz cegadora se hacía presente.
- ¡AAAHHHHHH! –Gritó Izuku mientras que la electricidad recorría su cuerpo haciéndolo quedar incapaz de moverse.
Una vez que el campo eléctrico se desvaneció Izuku cayó de rodillas mientras que algunos rayos rodeaban su cuerpo, el cual se encontraba completamente entumido.
- Carajo… pudo igualar un simple rayo de lord Raiden, lo único bueno es que, este imbécil está perdido –Comentó el peliverde, pero para su sorpresa, Denki solo lucía cansado y agitado, no había entrado en corto circuito.
- Sor… ¿Sorprendido? Hemos mejorado mucho en tu ausencia –Se burlaba el rubio con el mechón negro en forma de rayo.
- Siendo sincero, sí, estoy sorprendido –Comentó el peliverde, entonces Sero lanzó su cinta celofán y esta terminó sacando a Denki del campo, para verse después a Uraraka- Y ahí estas… hola Mejor amiga –Mencionó con tranquilidad Izuku.
- No debiste hacer lo que hiciste y con lo que has hecho hoy lastimando a mis amigos y burlándote de mi meta, hace que mi odio y aberración por ti haya crecido –Mencionó Uraraka la cual sonrio y alzó la mirada.
Izuku pudo ver que había menos luz de la que el recordaba, al ver el suelo pudo ver que algo le tapaba la luz de las pocas lámparas en el almacén, había una gran sombra y al imitar a Uraraka y levantar la vista pudo ver una gran acumulación de cajas, metal y rocas sobre él.
- ¿Ya no eres tan rudo verdad? –Preguntó la chica sin apartar la mirada, mientras que algunos de los chicos de la clase A comenzaban a rodearle en caso de que la parálisis terminara pronto, pero solo lo vieron ponerse de pie.
- Si lo vas a hacer, hazlo, solo quiero que sepas, que después será mi turno –Dijo el peliverde mientras que miraba fijamente a la castaña la cual terminó liberando los objetos sobre Izuku. El peliverde que no hizo el intento por esquivar el ataque y solo se quedó mirando en espera del impacto.
Los grandes maestros miraban el combate con tranquilidad, al parecer Izuku quería saber de lo que eran capaces de hacer en esos momentos pues ellos conocían bien las capacidades del chico.
- Bien hecho chicos, con eso Midoriya estará inconsciente un buen rato, ahora vamos por el mercenario –Decía Iida incapaz de ponerse de pie por sí mismo, pues Shoji le estaba ayudando a ponerse de pie.
- Chavales, parece que están ocupados con esta… hermosa reunión, si me disculpan tengo cosas que hacer, luego me cuentan el cómo termino esto –Comentó el mercenario, pero de repente una explosión le hizo retroceder- Carajo –Exclamó cubriéndose con sus brazos en forma de X.
- ¡Ahora Enano! –Ordenó Bakugo mirándose como Mineta saltaba en el aire y comenzaba lanzar aquellas bolas moradas que tenía en su cabeza, estas cubrieron el suelo y algunas se pegaban en los brazos de Kano, lentamente retrocedió y terminó pisando aquellas esferas pegadizas que lo inmovilizaron.
- ¡CARAJO! Casi me quemas los pelos de la barba –Se quejó el hombre que terminó sintiendo como su pie no podía moverse- ¿Pero qué mierda comen las palomas de este lugar? Esta cagada no me deja mover el pie- Se quejaba Kano haciendo su esfuerzo por moverse, pero una de las esferas de Mineta lo tenía inmovilizado.
- Tú no vas a ningún lado –Sentenció Bakugo de forma seria mirando a Kano.
- Bien hecho, capturen… al contrabandista, nosotros, nos haremos cargo de Midoriya –Pidió Iida a Bakugo, pero el rubio solo les miró con frialdad.
- No eres nadie para darme ordenes, ni siquiera eres capaz de moverte por ti mismo así que deja de hacer el ridículo –Sentenció Bakugo mirando a Iida, el presidente se molestó bastante pero era verdad lo que decia- Princesa obscena, manos de estómago, Enano, vigilen a este tarado –Ordenó Katsuki haciendo que Momo y Mina se sintieran muy ofendidas por la manera en la que se había dirigido a ellas.
- Jajaja ese es bueno, hey princesa Obscena ¿Porque no me revisas? –Preguntó de forma burlona Kano- Tengo algo en mis pantalones y es de esas cosas que les gustan a las de tu tipo –Comentó Kano con una sonrisa burlona.
- ¿Mi tipo? ¿Qué sé supone que eso significa? –Cuestionó Momo muy enojada.
- Bueno, para que una cría de tetas tan grandes y ropa tan corta exhiba su cuerpo así, algo debe significar –Se burlaba Kano, la sabia como atacar a la gente muy bien.
Kano continuó burlándose de Momo, diciéndole que seguramente era una chica fácil, que con solo enseñarle lo que tenía en su entre pierna ella se volvería loca y se enamoraría de él, fue entonces que cuando Momo se acercó, el ojo de Kano brillo.
- Te tengo princesa Obscena –Exclamó el hombre haciendo que todos se dieran cuenta que Momo se había descuidado, fue entonces que algo rodeó la cintura de la Yaoyorozu y de un tirón la alejó del rayo láser, el cual terminó haciendo un agujero en la estructura del edificio- ¡MALDITA SEA! ¡FALLE! –Se quejó Kano cuando a su espalda aparecieron los grandes maestros haciendo que los de la clase A se pusieran más nerviosos de lo que ya estaban.
- Kano –Llamó Scorpion con su voz profunda haciéndole suspirar de pesar.
- Así que el niño verde vino con ustedes, creí que venía con el escuadrón infantil, digo de infantería –Mencionó Kano con desagrado al no poder moverse.
- ¿Quiénes son ustedes? –Cuestionó Iida mirándoles con desconfianza al ver a los recién llegados, no podían bajar la guardia, pero ahora con Midoriya derrotado y Kano inmovilizado podían estar un poco más tranquilos.
- Nadie que les interese, lo único que tienen que saber –Dijo una voz que les heló la sangre a todos- Es que no les importa lo que vayamos a hacer –Sentenció Izuku que tenía a Momo aferrada a él tras haberla rescatado, ella no lo había notado pues cerro los ojos cuando fue atacada.
- ¿Midoriya? –Murmuró confundida abriendo sus ojos, entonces pudo verlo de cerca, cabellos verdes, ojos verdes opacos, esa cicatriz en su ojo derecho, tenía un enorme aire de madurez encima.
- Yaoyorozu ¿Vas a soltarme o tú también quieres pelear? –Preguntó un poco brusco el peliverde haciéndola que se separara de él tomando bastante distancia.
- ¿Cómo es posible que no te haya pasado nada? –Cuestionó Uraraka molesta al ver que su plan solo fue una pérdida de tiempo.
- Solo estoy jugando con ustedes –Respondió con simpleza el peliverde, juego… ¿Juego? ¿Todo esto era un juego? Lastimar a sus amigos ¿Era un juego para el?
- ¡Ya estoy cansada de ti! –Gritó Uraraka comenzando a correr en dirección a Izuku, ella implementaría sus movimientos de lucha sobre el mientras que el peliverde solo esquivaba.
- Si los expertos no pudieron contra mí ¿por qué crees que una chica codiciosa como tu podrá hacerlo?- Preguntó el peliverde molestando más a Uraraka la cual ataco con la palma extendida, grave error.
Izuku atrapó la mano de Uraraka y le dobló los dedos en dirección al dorso de su mano rompiéndolos con facilidad. Sin darle oportunidad de gritar, el peliverde le golpeo el estómago con la suficiente fuerza como para desmallarla del dolor.
- Espectro, es suficiente, ya llegaron por nuestro amigo –Dijo Hanzo mirándose como una aeronave aparecía y de ella bajaban 4 siluetas, fue en ese momento que los de la clase a extrañamente comenzaron a desmayarse de uno en uno.
- ¡Nerd! ¡Espera! ¡IZUKU TENEMOS QUE HABALR! –Exclamaba Bakugo queriendo alcanzar al peliverde pero al igual que el resto que estaban desmayados este terminó inconsciente y en el suelo.
- Bakugo, Bakugo despierta –Llamaba una voz bastante conocida, cuando el rubio despertó se llevó una mano a la cabeza y pudo ver a Mineta.
- ¿Dónde está el nerd? –Cuestionó el rubio mientras que miraba al enano el cual negó con pesar.
- Desapareció, fuera lo que haya hecho, es muy poderoso, nos hizo ver y sentir cosas muy fuertes –Dijo Mienta dejándole ver que Ojiro tenía su cola entera, Kirishima no tenía ninguna cicatriz en la espalda, Uraraka tenía sus dedos en buen estado pero protegía su mano como si temiera que volviera a ocurrir, sin embargo, el único herido era Iida, el sí tenía una pierna herida y la otra fracturada.
- Ese tonto, hacer estas cosas solo va a agravar su situacion –Murmuró Bakugo molesto.
- Oye, lo vamos a ayudar, las cosas no pasaron a mayores, bueno Koda si esta algo traumado mientras que Iida está herido, pero yo pienso que solo nos quiso asustar, ya sabes, por lo que ocurrió hace años –Comentó Mineta mirando al rubio- Además, salvó a Yaoyorozu, lo que quiere decir que aún hay oportunidad de recuperar al héroe –Mencionaba Mineta queriendo animar al rubio.
- Puede ser, pero para la próxima tenemos que estar listos –Comentó el rubio, mientras que en una base militar alejada de la ciudad se miraba como Izuku empujaba a Kano al interior de una celda tecnológica donde solo había una silla para sentarse, el resto era un cuarto vacío.
- Hiciste un buen trabajo Midoriya –Dijo una mujer uniformada de cabellos rubios la cual hizo un saludo militar que el peliverde contesto.
- Siempre es un placer colaborar General Blade –Respondió el peliverde mientras que la mujer ahora miraba al maestro del peliverde.
- Me sorprende que usaras el Puño fantasma, creí que de verdad querías ajustar cuentas cuando te vi atacar a ese chico de la armadura blanca –Comentó Scorpion de brazos cruzados queriendo saber que pasaba por la cabeza de Izuku.
- Me dejé llevar ese momento, cuando me di cuenta de que lo había lastimado y a pesar de que quería seguir haciéndolo, preferí meterlos a todos en una ilusión, de esa manera podíamos sacar a Kano sin que nos molestaran, además sería muy problemático meternos en problemas con la sociedad de héroes, les encanta ajustar cuentas –Explicó Izuku de forma tranquila pero en un tono aburrido.
- Bien más tarde me explicas la situación, puedes retirarte, yo me reuniré con Lord Raiden y la General Blade –Comentó el hombre haciendo asentir al chico.
Mientras tanto un par de horas más tarde en la U.A toda la clase A estaba en silencio, no sabían que decir, Ojiro miraba su cola, el podía recordar cuando su extremidad fue cortada, aun recordaba el frio que le recorría toda la columna. Koda estaba sentado en un sillón con sus manos sobre sus rodillas recordando las palabras de Izuku ¨Ellos son como tú, solo siguen ordenes, haces que otros peleen tus batallas¨
Urarka inspeccionaba su mano, recordaba el sonido en su cabeza una y otra vez, era algo que no se iba, recordaba como simplemente presionó y estos cedieron.
¨Dedícate a ser pastelero, como héroe das vergüenza¨ Sato estaba sentado en el comedor recordando aquellas palabras, Midoriya no le dio oportunidad de nada, parecía que solo estaba ahí para burlarse de él.
¨Debiste renunciar tras ser derrotado en el festival deportivo¨ Ahora era Ojiro quien lo recordaba con mucha angustia, el recordaba a la perfección el combate de esa noche, los golpes, la cercanía, no lo entendía.
¨Solo quiero que sepas que después, será mi turno¨ La expresión seria del peliverde estaba muy marcada en su mente.
Esa noche, la clase A se había vivido algo que les dejaría secuelas gran parte de su estadía en la U.A. Lo peor era que Izuku los conocía a todos, Quirk, habilidades, debilidades, estaban en desventaja si se volvían a encontrar con Deku, o mejor dicho Espectro.
Mientras tanto en la base se miraba como el peliverde se acercaba a una máquina expendedora, había sido una noche muy larga y quería comer algo antes de regresar, sin embargo una voz lo sacó de sus pensamientos.
- Midoriya, es bueno verte nuevamente ¿vienes por la propuesta de Sonya para ser un militar? ¿Por la propuesta de Cassie para unirte a su escuadron? O ¿Por mi propuesta de participar en Mimo ninja parte X? –Preguntó un hombre de cabellos castaños canosos con que llevaba un chaleco táctico y un pantalón militar con una enorme hebilla de metal con la palabra ¨CAGE¨.
- De hecho estaba por buscarte ¿hay noticias sobre ella? –Preguntó Izuku mirando al hombre.
- Tranquilo, la estamos buscando en cielo, mar y tierra, te prometo que la encontraremos –Mencionó el hombre colocando una mano en el hombro del muchacho- Pero cambiando de tema, imagínanos, tú, yo, el escenario, los reflectores y unas coprotagonistas… conozco a unas muy lindas que seguro son de tu tipo Cage y Midoriya Gemelos Mimo Ninja me suena a exito…
El peliverde solo sonreía nervioso mientras acompañaba a este hombre, siempre era la misma historia cuando iba de visita a la base militar.
Esta historia continuara…
Bueno espero que les haya gustado, lamento mucho, mucho, mucho si esperaban que todo en realidad no fuera una ilusión creada por Izuku, pero siento que es demasiado pronto, en algún punto ocurrirán lo prometo y quizás sean castigos más fuerte.
Si hay dudas, preguntas o sugerencias son bienvenidas, estaré ansioso de leerlas y de ser posible, contestarlas en el próximo cap o como MP.
Sin más por decir, me despido, buenas noches…
