Disclaimer: Lo que diré a continuación, ya deben saberlo: Ningún personaje de Marvel me pertenece. Ésta historia es un medio de entretenimiento sin fines de lucro para su creadora. Bla-bla-blá.
Advertencia: Fanfiction Angst. Puede incluir contenido sensible. Referencia a abuso sexual de menores implícita, representaciones gráficas de violencia y referencias implícitas a trastornos metales.
Cronología: Basada en el universo cinematográfico de los Vengadores. Posterior a Civil War y Homecoming.
XI: Si puedes soportar la tempestad.
El tintineo le parece ensordecedor. Es apenas más fuerte que un murmullo pero estalla en su cabeza como una granada. Harto de no poder ignorarlo más, abre los ojos. El taller está en penumbras aún. La luz es tenue, al 12% diría él, pero es suficientemente brillante para obligarlo a cerrar sus ojos de nuevo. Hay un suspiro y el tintineo para.
— Vamos Tones, sé que estás allí.
Oh, joder, no. Rhodey. Claro que iba a estar allí. Hay un olor en el ambiente que no logra detectar de inmediato. Comida. Y eso remueve sus intestinos y su estómago inflamado.
— Por favor, dime que no vomitarás —ruega su amigo. —Estoy disfrutando mi comida justo ahora.
Él niega lentamente, mientras intenta incorporarse y confirma que la migraña se ha instalado en su cabeza. El sofá donde pasó la noche rechina por el cambio de posición. Los recuerdos de sus últimos minutos de sobriedad vienen a su mente como un recordatorio amigable de su estupidez. Claro que él tuvo que…
— Es ahora cuando prometes que no lo volverás a hacer. —le recuerda Rhodes. No quiere ver esa mirada del moreno ahora. Ya ha recibido las suficientes dosis de decepción el último año como para cubrir su cuota el resto de su vida. Incluso Rhodes parece saber que ya ni siquiera necesita decírselo para que Tony lo sepa: está jodiéndolo todo, otra vez. Porque el estremecimiento de solo pensar que todo el maldito Departamento de Defensa del país está tras Peter no se ha ido después de beberse toda esa botella de whisky la noche anterior. Si creía que después de Siberia podía reconstruir su vida luego de un par de retiros a la India, estaba siendo un completo idiota. Está acabado. Lo sabe. Intentó elegir una vez el lado correcto. Se equivocó. Odia ahora mismo saber y tener que reconocer que en efecto, el Capitán tenía razón. Ahora la seguridad de Peter peligra, sólo porque deseaba redimirse a través de los Acuerdos.
Idiota.
— Hey Tones. —Controla su respiración ahora que recuerda que no puede permitirse romperse allí mismo, o Rhodes nunca lo dejará solo de nuevo. Fuerza a la humedad acumulándose en sus ojos a irse, y se enfoca en lo siguiente. Tiene que trabajar. Él debe encontrar a Peter. Pero la mano de Rhodes ya está sobre su hombro y no puede evitar abrir los ojos para verlo.
— Estará bien. Lo arreglaremos.
Abre la boca para responder, pero decide que el nudo de su garganta es demasiado duro aun para hacerlo, y solo asiente. No puede hacer más. Necesita arreglarlo. Esto es su problema, no de Rhodes. Dios, nunca podrá pagarle a este hombre, que sigue quedándose a su lado como si fuera aún aquel niño que acosaban en los vestidores del MIT. Quizá lo era.
— ¿Tony?
— ¿Sí cariño? —responde evadiendo su mirada, mientras se incorpora para dirigirse a su escritorio. Rhodes lo toma del brazo justo cuando ve a Tony tambalear un poco. Y se siente un idiota porque aún está algo mareado, pero se supone que sus piernas funcionan; y a pesar de eso su mejor amigo con parálisis de la cadera para abajo tiene que sostenerlo. Sabe que Rhodes le está dando una de esas miradas, pero no gira hacia él de cualquier forma.
— Necesitas detenerte —Tony comienza a negar apenas deduce hacia donde se dirige la conversación. —No puedes ayudar a alguien más si estás hecho pedazos.
— Gracias por el cumplido, pero yo sólo…
— Nadie te culpa por nada de esto. —Mentira. No lo cree. Él sabe lo que está pensando Rhodey, Pepper, incluso Happy: es su culpa. Se lo advirtieron. No era una buena idea introducir en éste mundo a un niño de 14 años. Lo sabe. — Por favor Tones.
— Voy a encontrarlo Rhodey. Eso es lo que haré. —dice, desplomándose en la silla de su escritorio. Lo escucha suspirar, y joder, solo quiere enviarlo a casa y decirle que no tiene que preocuparse más por él. Que estará bien. Que va a remediar ésta mierda y traer a Peter a casa, le dará un hogar seguro. Que va a alejarlo de las garras ambiciosas de Ross. Que va a arreglar lo suyo con Potts de una vez por todas y dejar de hacerla la mujer más infeliz del mundo. Que va a solucionar el asunto de los tratados y su estúpido alcoholismo y él…
— Hey, está bien, está bien. —Y los brazos de Rhodes están, de pronto, alrededor de sus hombros. Sus mejillas están húmedas y su respiración va demasiado rápido, pero se mantiene en silencio, con la vista fija y empañada sobre el teclado de su ordenador. Y su cuerpo está temblando, pero Rhodey lo sostiene. Lo hace como cuando llegó después de que ese grupo de holgazanes del MIT lo golpeo hasta el cansancio en los vestidores. O como después de su regreso de Afganistán. O como cuando lo encontró herido en el bunker de Siberia. Igual que lo hizo después de descubrirlo, desorientado y ebrio en la vieja sala de juntas del complejo después de que los Vengadores se rompieron. Rhodey lo sigue sosteniendo después de cada ocasión en el que se ha desplomado, y toma las partes de si mismo y las mantiene unidas hasta que recuerda como volver a respirar.
Pero ésta vez es demasiado.
Ha sido suficiente. Se siente tan, y tan cansado que la idea de rendirse comienza a ser demasiado tentadora para él. Cada vez es más difícil luchar contra corriente. Y nunca se detiene. Dios, él sólo quiere que todo se detenga. O se solucione. Su cabeza va a estallar. Él jura que lo hará.
— Por favor… —musita, mientras cubre sus ojos con su mano.
— ¿Tony? — Rhodes lo fuerza a girar hacía él, pero no puede verlo.
— ¿Señor? —Incluso su IA parece querer ayudar ahora. — Encontré un posible avistamiento de Peter Parker.
Algo dentro de Tony se vuelca, y el subidón de adrenalina hace más nítida su vista.
— Muéstrame, Fri. —murmura agitado aún.
Una ventana emergente se despliega en su monitor. Es de una cámara de vigilancia y Tony se apresura a ver la fecha de la cinta. Es de ayer. Si no hubiese estado revolcándose en su propia miseria la hubiese obtenido antes, quizá. El ángulo de la imagen permite ver solo una pequeña parte de la calle. Está programada para rotar cada 30 segundos y es allí, cuando gira y su ángulo capta hasta la acera de enfrente donde lo ve. Friday detiene la imagen y hace un acercamiento a la figura que parece estar doblada, sosteniéndose en el muro de un sucio callejón. Calcula la altura y complexión y arroja los datos en la pantalla.
— Coincide con el patrón de movimiento de Peter —señala ella, cuando reproduce el trozo de cinta y se le ve incorporarse y alejarse del sitio.
— ¿Salió de allí? —cuestiona Tony, restregando los talones de sus palmas en sus ojos para aclarar su vista. Rhodes se posiciona a su lado para examinar el material también.
— Hay una vista más Señor. Ésta corresponde a la cámara de la tienda de donas que se encuentra junto al callejón. —informa mientras reproduce una cinta con un ángulo distinto. Esta capta apenas un trozo del callejón en la esquina superior izquierda de la imagen, pero el acercamiento funciona más. Ve a la pequeña figura convulsionar un par de veces antes de incorporarse y salir corriendo. Friday hace un acercamiento similar al anterior y es allí cuando Tony nota las bolsas de compras en sus manos.
— Haz una búsqueda de las tiendas de donde vienen esas bolsas —ordena Tony.
— De acuerdo Señor.
— ¿Qué estaba haciendo en ese callejón? —se cuestiona a sí mismo, pero la IA parece escucharlo, así que le muestra el vistazo de la escena después de que la figura de Peter se alejó. Su estómago se remueve, incómodo, cuando identifica el charco junto al basurero donde se encontraba.
— ¿Ésta enfermo? —cuestiona Rhodes. —Dijiste que era imposible que enfermara Tony.
— Lo sé. —musita, confundido.
— Por la mordida araña, su metabolismo mejorado lo hace inmune. ¿De verdad es él?
— Los parámetros físicos coinciden y…
Tony no lo sabe. Hay algo dentro de si, quizá eso que llaman, una corazonada. Sabe que está cerca. Sabe que es posible que ésta figura furtiva sea Peter. Incluso esa imagen borrosa de su rostro al girar es tan parecida. Pero la preocupación instalada en su mente crece de forma inquietante al darse cuenta que de ser así, algo no está bien con el chico.
— Friday, triangula ésta posición con la grabación de la joyería y de las tiendas. Crea un radio a la redonda y analiza todos los posibles refugios cerca de la zona.
— A la orden, Señor.
— Cuando los tengas, envía ojos centinela. Que se instalen de forma furtiva en el área. Necesito imágenes más nítidas.
— Tony…
— Voy a encontrarlo Rhodey —declara con decisión Tony, ahora, mirándole a los ojos. —Lo haré.
Aquí la cuestión: Tony tiene también sus dosis de conflictos que resolver. Pero creo que le ayudará bastante tener la energía de Peter cerca.
¡Gracias por sus reviews!
Queen-Mushroom: Shi, Peter necesita ser protegido y envuelto en una mantita, mientras es alimentado con chocolate caliente. Ya pronto estaremos por allí.
Julchen awesome Beilschmidt: ¡Si! No he podido dejar de ver a Frank así. Un tipo duro pero de corazón noble. Lamentablemente ignora la relación cercana entre Stark y Peter
¡Hasta la próxima!
Bethap
