Disclaimer: Lo que diré a continuación, ya deben saberlo: Ningún personaje de Marvel me pertenece. Esta historia es un medio de entretenimiento sin fines de lucro para su creadora. Bla-bla-blá.
Advertencia: Fanfiction Angst. Puede incluir contenido sensible. Referencia a abuso sexual de menores implícita, representaciones gráficas de violencia y referencias implícitas a trastornos metales.
Cronología: Basada en el universo cinematográfico de los Vengadores. Posterior a Civil War y Homecoming.
XVIII: Si puedes soportar tus decisiones.
— ¿Qué hay de nuevo ornitorrinco?
La voz de Tony hace eco en el taller.
— Tony, enciende el televisor, canal 42.
— Dios Rhodey, creo que mi último televisor lo deseché en los 90's…
Despliega la pantalla holográfica desde su mesa de trabajo y sintoniza la señal convencional hasta el canal que su amigo le indicó. Es el noticiero matutino, retransmitiendo un panel de debate. Esta vez su rostro no está en el noticiero y eso es reconfortante, al principio. La conductora está hablando con otros expertos invitados. El tema de hoy es "Mutantes, ¿humanos o depredadores?". Arruga su frente con aversión ante el amarillismo del título. Una mujer está hablando sobre la nueva legislación sobre los mutantes o mejorados que está siendo discutida en el Congreso.
"Esto nos ayudaría a tener ciertas reglas para mantener al margen toda actividad fuera de la ley por parte de ciudadanos mejorados o mutantes. Debemos entender que muchas de estas nuevas capacidades o, si gustan llamarlos, poderes, podrían ser utilizados contra la integridad de la sociedad no mejorada. Para ejemplo de esto ya tenemos antecedentes con el grupo de mejorados que llamamos 'Vengadores'", puntualiza la mujer con un aire de autosuficiencia y dramatismo. Cómo si estuviese vendiendo la cura para el cáncer y no políticas públicas. "Así que no podemos contar únicamente con su palabra para saber que están comportándose conforme Ley, sino que necesitamos un monitoreo que nos ayude a poder dormir con tranquilidad durante las noches".
El encuadre se abre y muestra al par de conductores que la acompañan. Hay otro hombre en el extremo de la mesa de discusión que Tony cree haber visto ya. La siguiente toma se dirige hacia él: es mediana edad, cabeza calva y brillante, que es descrito como Charles Xavier. Con una mirada perspicaz y apacible, termina de escuchar lo que la mujer tiene que decir antes de emitir su propia opinión.
"Entiendo que sociedad esté temerosa ante los mejorados, o mutantes, como amablemente algunos nos hacen llamar" replica con una sonrisa cordial. "Pero establecer un sistema de monitoreo violaría varias enmiendas de nuestra Constitución y varios derechos humanos básicos como la protección de datos en el resto del mundo."
La mujer sonríe frente a él, como si esperara justo la declaración que Xavier ha dado.
"Ya lo ha dicho usted: derechos humanos" resalta la comentarista, casi degustando las palabras. "¿Podemos clasificar de humanos a los mutantes?"
El estudio enmudece ante la declaración.
"Si nos dirigimos hacía lo que la biología define como ser humano, este grupo de seres no cumpliría con todas las características. Sencillamente su ADN no es el mismo que el del resto de nosotros. Eso los hace especiales, sí, pero también una especie totalmente nueva y más peligrosos que la nuestra. Es el siguiente eslabón en la cadena alimenticia. El nuevo gran depredador. ¿No sería justo que creáramos una legislación a la medida de sus capacidades?"
Tony silencia el vídeo de inmediato, como solía hacerlo cuando hablaban de él.
— ¿Lo ves? —pregunta Rhodes desde el otro lado de la línea, casi con cuidado.
— Claro que lo veo.
— Esto es la repetición del panel de anoche. Está circulando por todo internet. Los periódicos solo hablan de esto. —Rhodes suspira. —No sé cómo termine todo esto, pero lo que puedo decir, es que necesitamos sacar a Peter de la escena por más tiempo del que creíamos.
Tony asiente, como si su amigo pudiese verlo. Su mirada sigue fija en la imagen holográfica de Xavier que continúa hablando. Ha escuchado de él últimamente: dirige una academia para mutantes al norte del estado. Sabe que ha estado en la escena, al pie del cañón dirigiendo una campaña a favor de los derechos mutantes. Pero entiende lo suficiente de política para saber que esta batalla es más complicada de lo que Charles Xavier puede creer. Tony conoce a Ross, y otros miembros del consejo de seguridad que estarían encantados con el argumento de la comentarista sobre despojar de los derechos humanos fundamentales a todo individuo modificado. Eso solo les otorgaría más libertades sobre los mutantes. Experimentación y reclusión. Podrían despojarlos de su derecho a decidir sobre sus poderes y habilidades. Dejarlos a manos de un grupo de élite con intereses turbios.
Demasiado similar a los Acuerdos, ¿no crees Tony?
La voz de Steve suena tan fuerte en su cabeza que Tony gira tras de sí, asustado.
— ¿Tones? —replica la voz preocupada de Rhodes en el altavoz. —¿Sigues ahí? ¿Estás bien?
— Si yo…he —restriega sus puños contra sus ojos, cansado. Tan cansado como se pueda estar a las malditas 9 a.m. —…te llamaré luego.
— Solo…ten cuidado, ¿de acuerdo?
Y la preocupación está allí. Rhodes lo conoce demasiado para saber que es lo que pasa por su maldita cabeza en ese momento. Pero no necesita de discursos de orientación y autocuidado por el momento.
— De acuerdo mamá —replica, antes de cortar la llamada.
Se desploma en su silla, sin despegar la vista de la grabación muda frente a él. Sabe que, si no lo hace bien, si él no protege a Peter como necesita, se lo llevarán de su lado para usarlo como instrumento de guerra. O para algo peor que eso. Perder la adopción de Peter será un chiste a un lado de esto. Ha cometido demasiados errores para permitirse otro más. Él debe proteger al chico. Se lo debe a May. Quizá también a Steve.
Estúpido Steve Rogers.
Peter ya debe sospechar el por qué tomo de vuelta su traje de Spiderman, pero es demasiado educado como para preguntarle. Rhodey tenía razón: él va a hacerlo con o sin el traje. Peter necesita entender porque es importante darle un respiro al amigable vecino por un rato. Tony se sentía preparado para hacerlo, hace un par de días antes. Tener esta conversación sobre Ross, el Pentágono y todo ese jazz. En su mente es sólo otro martes por la mañana, pero para Peter no es así. Después de la visita de Servicios sociales y con tantas cosas que resolver al respecto, sabe que no puede hacerle esto al chico. No de nuevo. Aún puede recordarlo palidecer cuando entró a la oficina y vio a Hughes esperándole. Así que decide hablarlo después. Unos cuantos días de calma. De seguridad.
Ross se llevará a Peter.
— El Sr. Parker se encuentra en camino —informa Friday con voz amable, arrancándolo del pozo de pensamientos y escupiéndolo en la realidad.
— Bien —musita, intentando respirar a través de la maraña de ansiedad que lo está absorbiendo. Pero su pecho está comenzando a oprimirse y sus manos están temblando, y se maldice tanto porque sabe que lo va a joder. Ross se llevará a Peter. Va a perderlo como perdió a los Vengadores. Y Peter lo odiará para siempre. Tony no podrá verlo de nuevo a los ojos porque va a odiarlo y…
— El Sr. Parker solicita permiso para ingresar —avisa Friday.
Tony toma una bocanada de aire.
— Yo…
— ¿Señor?
La pregunta de la IA se queda flotando en el aire, mientras sus pies se mueven con urgencia hasta el baño. Asegura la puerta tras de sí, antes de deslizar su espalda por la pared fría hasta el piso brillante. Tony abraza sus piernas contra su cuerpo. — Necesito…
La frase se queda en su boca. La punta de sus dedos hormiguea y pica. El mundo se tensa y comprime varias veces a su alrededor.
Ross estará encantado de atrapar a Peter.
Le pondrá un maldito collar y lo convertirá en su arma favorita.
Su dulce e inocente Peter-pie.
— Necesito… un segundo —confiesa en un murmullo. La IA parece analizar sus opciones.
Por eso él te dejo.
Por eso lo prefirió a él, antes que a ti.
Por eso guardo el secreto.
Por eso iba a matarte.
— El Sr. Parker ha vuelto a solicitar el permiso para acceder. —anuncia Friday ahora en su oído.
— ¡Dios Fri! Déjalo entrar yo…dile… —su respiración está acelerándose. Oh no. No ahora. —Dile que vuelvo…estaré allí en un momento —resuelve antes de que los espasmos lo controlen por completo. Antes de que su vista se nuble.
— ¿Sr. Stark? —la voz tímida de Peter llama desde algún punto en el taller, como un eco lejano a través del zumbido de sus oídos, al otro lado de la puerta. Tony cubre su boca con la mano intentando sofocar cualquier sollozo. Escucha a Friday escusándose por él y permite que su respiración galope sin control enseguida. El aire es denso y quema a través de su garganta.
¿Cómo va a hacer esto?
Es su maldito primer día como su tutor y ni siquiera…
Eres una vergüenza Stark…
No deberías siquiera proclamarte un héroe…
Su pecho arde como si estuviese siendo presionado con hierro caliente.
Ross lo atrapará.
Y no podrás salvarlos.
No debiste firmar esos malditos Acuerdos.
Querías limpiar tus manos solamente.
¿Te atreviste a luchar por el orden y llevaste a un chico a combatir fuera de la ley?
Peter no pidió esto.
¿Pensaste en Peter?
¿En Bruce?
¿O Steve?
Su cabeza da vueltas. Los sollozos salen mudos, como sofocos apenas audibles. Las náuseas se acumulan en su estómago.
Peter está hablando con Friday al otro lado de la puerta. Lo escucha preguntar por sus prototipos.
Tú solamente peleas para ti mismo. No eres capaz de sacrificarte por otros. No puedes acostarte sobre un alambre y dejar que otros pasen sobre ti
— ¿Cuántas revoluciones podría alcanzar? —escucha cuestionar Peter a Friday, desde el taller. Su voz llega a través del zumbido de sus oídos y su respiración pesada. Y Tony recuerda que está trabajando en el maldito prototipo de una motocicleta eléctrica. Los números vienen a su cabeza. Peter debería saber cómo mejorarlo. Trabajaron con un prototipo similar el año pasado. La idea se fija en su mente como una ventosa, y toda su atención vuelve hacía los cálculos de fricción de las llantas, la fluidez del sistema de hidráulico y el diseño de los frenos. Las opciones que está considerando en materiales de fabricación para restar peso y optimizar el uso de energía sin restar resistencia estructural. La creación de una nueva batería más longeva.
Su respiración comienza a volver sin que lo note.
— …y podría conectarse a una base de datos geográfica que informe sobre accidentes ocurridos en la ruta para alertar al conductor de los puntos más peligrosos en su vía. —Sugiere Peter. Y ese es el Peter entusiasmado que conoce. Una versión que suena más cansada y desteñida. Pero es Peter Parker de vuelta.
— Lo anotaré y se lo informaré al Sr. Stark —responde Friday ante sus ideas.
El hormigueo en sus extremidades se ha atenuado hasta casi desaparecer. Prueba suerte incorporándose del suelo. Su vista se nubla un poco porque quizá ya debería haber desayunado, pero estará bien. Puede hacerlo. Encuentra su reflejo pálido y sudoroso contra el espejo, antes de lavarse con agua fría. Siente que ha corrido una maratón en dos minutos. Quizá lo hizo. Suspira antes de cruzar la puerta de vuelta.
Peter lo necesita.
— Quizá puedas ayudar con ello —comenta Tony mientras vuelve al taller, como si nada hubiese pasado. Como si no acabara de regresar del fondo del infierno.
Peter se sobresalta cuando lo escucha y gira de vuelta hacia su mentor.
— Sr. Stark —musita en un hilo de voz, como si hubiese sido sorprendido haciendo algo incorrecto y no solo explorando algunos prototipos de Tony. Lo observa con cuidado encogerse sobre sí mismo, y haciéndolo lucir más pequeño. Demasiado pequeño, junto con esa sudadera desteñida y deshilachada que lleva puesta y parece querer succionarlo dentro de su interior. Lleva sus manos tras su espalda como si fuera culpable de algo que Tony no entiende. Aún tiene esa mirada asustada, como si estuviera preparado para encontrar el peligro inminente a su alrededor.
Peter no solía ser asustadizo.
Peter no solía ser tan delgado.
Está exagerando.
Sí, debe ser eso.
— El prototipo es apenas un boceto, así que quedan muchos enfoques de diseño que definir —le explica luego de unos segundos, rodeando la mesa de trabajo hacía la cafetera. Se gira por completo a la máquina y oculta sus manos temblorosas mientras se sirve una taza. —Así que podemos hacer una lluvia de ideas un día de estos.
Peter asiente conteniendo una pequeña sonrisa pálida.
— Pero antes tengo algunas cosas que quiero llevarme de aquí, ¿te molestaría si…
— No hay ningún problema Sr. Stark —se adelanta Peter con un entusiasmo extraño. Como si él debiera hacerlo. Como si, de hecho, fuera su responsabilidad ayudarle. El chico ha pasado algunos días solo en el complejo quizá quiera hacerse cargo de algunos asuntos. Pero el nuevo entusiasmo de Peter sobre pasa los límites de lo amable y sabe acartonado. — Bien, lo haremos —bebe un poco de su café, esperando encontrar un poco de la energía que Peter parece tener, mientras camina a uno de sus gabinetes y le entrega una pequeña caja compacta.
— ¿Qué es…?
— Si voy a estar en contacto contigo, en línea directa, voy a necesitar que al menos cuentes con cinco capas de codificación —explicó, despejando la mesa de trabajo frente a él. Se aseguró de cerrar el holograma con toda la información clasificada en la que trabajaba.
— Pero Sr. Stark —Peter está mirando la caja como si fuera lo más espantoso que hubiera recibido antes, y la deja en la mesa de trabajo como si le hubiese entregado una bomba activada. —Este Starkphone salió a finales del año pasado y…
Tony dejó su taza sobre la mesa.
— Tienes razón —camina hasta el estante de nuevo y busca entre las cajas, hasta encontrar otra similar y se la entrega. —Este es el que lanzamos el mes pasado en preventa así que …
— ¡Oh no! No, yo…lo siento no quería… no me refería a esto —el chico ahora parece avergonzado y Tony tiene que detenerse un momento porque no está entendiendo nada en absoluto. —Mi móvil aún funciona bien, la pantalla está un poco rota, pero…
— Voy a fingir que no estás rechazando lo mejor que puedo ofrecerte por tu antiguo móvil —lo interrumpe, hilando la idea de Peter con sorpresa. —No me lo tomes a mal, pero no le queda mucho tiempo de vida de cualquier forma.
Peter baja la mirada y asiente, como si estuviese avergonzado de ello. Tony se arrepiente de inmediato de decirlo.
— Lo siento de verdad, solo…—Solo no quiere decirle que de verdad necesita ayuda. Que no puede seguir obligándose a vivir de la manera en que lo hacía mientras estaba en las calles. Que merece tener mejor ropa, zapatos o tecnología. Mierda, merece mejor comida. —Solo… Mientras estés conmigo te daré lo mejor que pueda brindarte.
Peter emite un suspiro tembloroso.
— Yo…gracias solo…es que…este último fue un regalo de la tía May y yo…
Tony está maldiciéndose internamente luego de escucharlo. Claro que no quiere deshacerse de lo poco que queda de ese teléfono móvil de hace 4 años. Lo poco que tiene es parte de los últimos vestigios de su vida anterior. La vida con May y lo que conocía como su propio mundo. Y de verdad no lo comprende porque él nunca se sintió así al respecto de nada, más allá de sus propias creaciones. Ese tipo de apego es extraño e incomprensible, pero lo respeta.
— Niño, no te estoy pidiendo que te deshagas de él —continuó con suavidad. Con toda la suavidad que Peter Parker merecía porque el chico acaba de perder a su último pariente vivo y quieres reemplazarlo de la noche a la mañana. —Considera esto como un dispositivo de prueba. Necesito que veas como va y encuentres mejoras o actualizaciones que debamos hacer.
El rostro de Peter se ilumina con timidez ante la propuesta.
— Gracias Sr. Stark —murmura desde esa postura pequeña y diminuta, con los hombros hacia adelante.
— ¿Podemos comenzar con dejar eso de "señor" a un lado? —sugiere, despreocupado. —Suena a viejo.
Peter reprime una sonrisa traviesa y Tony jura que está allí. Que el antiguo Peter Parker sigue rondando cerca.
— Bien, aclarado el punto sobre los títulos nobiliarios, veamos el calendario de Midtown High para el próximo semestre —alega, abriendo un buscador. Finge ignorar la forma casi ceremonial en que Peter coloca con cuidado de vuelta la caja de su nuevo móvil en la mesa de trabajo. —Tus clases deberían estar reanudándose pronto así que…
Tony abre el calendario que la página del instituto ofrece y tiene que evitar preocuparse cuando echa un vistazo a las fechas.
— Vaya, eso es muy pronto —confiesa, abriendo su calendario. —La próxima semana.
Peter está tan quieto y silencioso a su lado que Tony tiene que volverse para asegurarse que continúa en la habitación. El chico no está mirando la pantalla holográfica frente a ellos. Su rostro está arrugado en una expresión preocupada, pero sin un ápice de sorpresa.
— Pero eso ya lo sabías, ¿no? —le pregunta y Peter asiente, avergonzado. Y otra vez es ese pequeño chico que evade su mirada.
— Yo… —articula, debatiéndose entre confesar o no hacerlo. — Ellos me llamaron desde hace un par de semanas en realidad y…— continúa en voz tan baja que Tony tiene que acercarse para entenderlo. — Existe este programa y…todos…bueno, los becados, debemos cumplir con tareas de mantenimiento. Limpiar casilleros, pulir escritorios, ordenar la biblioteca…cosas así. Es por nuestra beca. Tenemos que ir dos semanas antes del inicio a clases y…algún par de veces, quiero decir, si es necesario durante el semestre…
— ¿Lo es para todos? —pregunta Tony.
— Sí…bueno, si no lo haces… pierdes la beca. Está en las cláusulas del convenio. Así que… —suspira, como si estuviese hablando de una hipoteca y no de una beca estudiantil. —Creo que ya la perdí.
Tony masajea sus sienes, tomándose un minuto para digerir lo que Peter acaba de decirle.
— Entonces ellos se ahorran un montón de impuestos alegando que otorgan becas y luego se ahorran un montón de dinero en mantenimiento usándolos como mano de obra —espeta, pero suena más molesto de lo que planeó. —¿Cierto?
Peter se moja los labios, antes de asentir en silencio. Y Tony cree que es un montón de mierda. Los estudiantes ganaron esa beca con su esfuerzo y perfil. No para ser usados como equipo de mantenimiento gratuito cada vez que la escuela lo necesite. Contiene su indignación para evitar que explote más y asuste a Peter. El chico no debió pasar por ello, él es Spiderman y un excelente estudiante; no necesita tener más en su plato. Agradece sin embargo que está con él ahora y puede pagar la matrícula completa del niño sin que lo obliguen a hacer tareas que no le corresponden.
— Bien, no la necesitas —concluye, después de un largo silencio. —Friday, necesito la cuenta bancaria de Midtown High y el costo de la matricula semestral…
— Pero señor Stark…
— Nada de señor.
— …no es necesario, yo….
— Espera —levanta una mano para detener la verborragia de Peter. —Tienes razón. No necesito hacerlo, tengo una fundación para eso. —Recuerda. —Friday, cancela lo anterior y llama a Vanessa Jun de Fundación Septiembre. Necesito que se encargue de toda la inscripción de Peter para este semestre.
— Anotado jefe.
— Y es urgente Fri. No podemos dejar al niño fuera la próxima semana.
— De acuerdo —replicó la IA con cordialidad. Cuando vuelve con Peter, el chico está observándole casi aterrado, mientras juguetea nervioso con las mangas deshilachadas de su sudadera.
— ¿Ocurre algo?
El chico articula, nervioso, para finalmente negar. Tony lo observa, extrañado. Peter no parecía estar particularmente preocupado antes por la escuela. Él ni siquiera lo mencionó.
— No planeabas volver, ¿cierto?
No le devuelve la mirada. Tampoco contesta. Entonces entiende que Peter ya había considerado desertar. Peter estaba dispuesto a echar por la borda su educación con tal de mantener esa independencia o lo que sea que el chico intentara huyendo de Servicios Sociales y viviendo en la calle. Si Tony no lo hubiese buscando, el chico estaría a punto de perder el año escolar. Entonces entiende porque ni siquiera contestó las llamadas del programa de becados dos semanas atrás. Y no lo comprende. No porque sea un maldito egoísta que no ve más allá de su nariz. En realidad, es más simple y vergonzoso: Tony siempre dio por sentado todo. Todo en absoluto. Casas, autos, una carrera en la universidad que quisiera. Nunca tuvo que negarse opciones porque sus padres no podrían pagarlo, o verse aplastado por los rigurosos estándares que las becas solicitaban para sus aspirantes. Él simplemente tenía todo. Todo lo que necesitara y lo que no. Dinero, influencia e intelecto. Todo a manos llenas.
Pero Peter no.
— Hey amigo, está bien. —murmura, volviendo a sentarse junto a él. —Lo resolveremos, no tienes que preocuparte más por ello.
Peter muerde su labio.
— Gracias señor…perdón, yo…quiero decir…To-¿Tony? —La dulzura de Peter lo golpea como una ola inesperada que le provoca una sonrisa honesta.
¿Lucharía contra Ross por este chico?
Él de hecho, está haciéndolo ya.
— Solo, necesitaremos tener cuidado —recuerda. Claro que sí. No puede hablar de Ross pero hay otras cuestiones por las cuales Peter debe tener cuidado. — Sé que querrías contarles a todos donde vives, pero, no será tan fácil.
Peter vuelve con él, confundido.
— Contrario a lo que puedas creer, no todo el mundo me ama —confiesa. —Rompe mi corazón, sí, pero hay muchos a los que les encantaría verme unos cuantos metros bajo tierra, así que, asumir tu…digamos…relación conmigo sería peligroso.
— Hum…entonces eso…
— Una diana en tu espalda y niño, no quiero eso. —Termina. —Así que espero que seas discreto. Todo lo que necesites para la escuela será con la fundación Septiembre y sólo tendrás línea directa a través de tu Starkphone, ¿de acuerdo?
— Yo…eso incluye a…
Tony suspira.
— Vale, puedes decírselo a Ed.
— Es Ned.
— Asegúrate de que no se lo diga a nadie más. Supongo que podemos confiar en él, ¿cierto?
— Ni una palabra.
Peter mueve la cabeza de arriba hacia abajo con tanta fuerza que Tony cree que se lastimará. Exhala, como si acabara de terminar de correr una maratón entera. No ha sido tan difícil, ¿o sí?
— Entonces, necesitamos empacar…
Eso se está convirtiendo en mi escape y mecanismo para evadir mi realidad y resolver mis problemas. ¿Desventajas? No salgo del hoyo. ¿Ventajas? Ustedes tendrán más capítulos pronto.
Julchen awesome Beilschmidt: Peter se seguirá viendo como una carga un buen rato. Tony no dimensiona el tamaño de ese problema, y quizá se de algunos topes contra la pared cuando se entere. Vienen muchas cosas aún. Mucha adaptación, más problemas por su evidente incapacidad de comunicación. Pero de todo aprenderán ;)
¡Hasta la próxima!
Bethap
