Disclaimer: Lo que diré a continuación, ya deben saberlo: Ningún personaje de Marvel me pertenece. Esta historia es un medio de entretenimiento sin fines de lucro para su creadora. Bla-bla-blá.

Advertencia: Fanfiction Angst. Puede incluir contenido sensible. Referencia a abuso sexual de menores implícita, representaciones gráficas de violencia y referencias implícitas a trastornos metales.

Cronología: Basada en el universo cinematográfico de los Vengadores. Posterior a Civil War y Homecoming.


XXII: Si puedes soportar la humillación.


Libera el aire dentro de sus pulmones con un suspiro tembloroso. La luz inestable a su alrededor aumenta el dolor tras sus ojos. Cada rincón de su cuerpo está dolorido, como si hubiese recibido una descarga eléctrica de un rayo y sobrevivido para contarlo. Responde con un sobresalto la vibración proveniente de su bolsillo. Son solo un par de notificaciones antes de que el móvil vuelva a quedarse quieto. Puede sentir el peso de los casi dos mil dólares dentro de su bolsillo izquierdo, así que se ajusta con cuidado sobre el asiento antes de revisarlo. La pantalla es brillante e impoluta, como todo nuevo –y muy costoso– móvil debe ser. Las notificaciones de la mensajería brillan sobre cualquier otra.

Friday: Peter

Friday: ¿Todo en orden?

Arruga la frente cuando lee a la IA como autora de las notificaciones. Claro que Tony no enviaría directamente el mensaje. O quizá solo usa el alias de su asistente virtual por seguridad. Duda un momento sobre ello y concluye que él no es tan importante como para recibir un mensaje directo de Tony. No lo hizo antes, no comenzará hoy.

Peter: Hey Fri. Si, estoy genial. :)

Los puntos suspensivos parpadean en la pantalla. Es extraño que una IA tarde en generar una respuesta.

Friday: Si no te sientes muy bien hoy, puedes quedarte en casa.

Peter: Estoy mucho mejor hoy. Estoy listo para el 1er día. :D

Friday: Me alegra escucharlo. Ten un excelente día Peter.

Peter: Lo haré! ;)

Bloquea la pantalla de inmediato, antes de volver la vista al resto del vagón. Este último trayecto del camino es el mismo que tomaba desde casa de May. La misma estación del metro, los mismos restaurantes desteñidos y tiendas solitarias. Las mismas escaleras rotas. Si pudiera borrar, si pudiera olvidar los últimos siete meses, podría jurar que nada ha cambiado. Excepto que no se siente igual. Regresar aquí a esto, su rutina, es extraño. Se siente distinto. Todo parece más gris, más vacío. Todo está un poco más roto. Como si ahora pudiese notar cada pequeña imperfección en su entorno. Se abraza con fuerza a sí mismo para aferrarse a la sensación de su cuerpo helado y atarse al presente.

El frío aun es agobiante. Un débil sol brilla tras el manto de nubes de esta mañana, así que decidió usar todas las capas que pudiera tolerar sin comprometer su movilidad. El tema no sería un problema con su gran abrigo canadiense, pero usarlo solo le provoca nauseas. Aún le recuerda esa noche.

Un par de manos filtrándose bajo su abrigo.

Le hubiese encantado aceptar la invitación de Friday a quedarse en casa, pero ya ha dado suficientes molestias para tomarse otro día más. Peter no recuerda mucho del día anterior. Sólo esa película ochentera y la protagonista caminando por un callejón demasiado oscuro. Todo lo que vino después fue una avalancha de ideas hilándose hasta llegar a un rincón oscuro de su memoria que prefería olvidar. El dolor no tardó mucho en llegar: en sus ojos sensibles, oídos desgarrándose con cada pequeño sonido, en su nariz quemando en cada inhalación, en cada rincón de su piel ardiendo ante el más pequeño toque.

Una boca húmeda y tibia recorriendo su cuello.

Inhala profundamente una vez más. Está mejor ahora. Lo estará. No quiere volver encontrar a Tony derrotado en el sofá como esta mañana. Él tiene demasiado ya. Tiene que estar bien y dejar de ser un dolor en el trasero para el hombre. La punzada de culpabilidad duele en su pecho cuando recuerda el rostro cansado y gris de su mentor, con los cuencos oscuros bajo sus ojos, hundido contra la almohada del sofá. Él hizo eso. No fue capaz de despertarle, porque no estaba preparado para responder sus preguntas sobre su sobrecarga sensorial. Ni las de él ni de nadie. Pero no podía seguir provocando ese torbellino de problemas alrededor de las personas que lo ayudaban. No a Frank, ni a Ned, mucho menos al Sr. Stark.

No te hagas el difícil, cariño…

El vagón se detiene con suavidad y Peter se recuerda que esta es su parada. Su vista se oscurece al incorporarse, y espera unos segundos de pie mientras recupera su visión. La última vez que tuvo algo sólido en su estómago fue la tarde del día anterior, cuando mordisqueó sin mucho ánimo la pizza que Ned y él ordenaron. Necesitará comer la barra de granola que logró conseguir de la alacena del departamento antes de llegar a la escuela si aspira a sobrevivir hasta el almuerzo. No es suficiente, ni siquiera para su metabolismo ya reducido en capacidad, pero es lo que hay. Despertar a Tony por preparar su desayuno hubiese sido egoísta de su parte. Estará bien, ha pasado hambre antes. El frío del exterior corta contra la piel reseca de sus mejillas en cuanto da un paso fuera. Se recuerda seguir, un pie delante del otro. Como siempre ha sido y siempre será. El reflejo es tan natural que ni siquiera lo piensa. Entonces está mirado sobre sus hombros. Entonces, está buscándole.

Él no está aquí.

Queens es seguro.

El espasmo lo asalta y recorre su cuerpo cuando alguien a su lado lo golpea por accidente al pasar. El hombre ni siquiera gira a disculparse, y Peter se detiene mientras intenta controlar su respiración. Los vellos de sus brazos se han erizado bajo su chaqueta desgastada mientras la gente que baja del vagón avanza a su alrededor sin inmutarse. Espera a que todos desaparezcan, y el metro continúe su ruta para asegurarse que está solo. Que nadie más está siguiéndolo.

Él no está aquí.

Queens es seguro.

Para cuando cruza el pórtico de Midtown High, ha recorrido casi corriendo el último tramo entre la estación y la escuela. La capa de sudor frío ha cubierto su frente; sus mejillas y manos están dormidas por el frío. Se siente un poco mareado y débil, así que va por la barra de granola, devorándola con prisa en apenas cuatro grandes bocados. La ola de calor lo abraza apenas cruza la puerta y Peter agradece estar rodeado de estudiantes. Está seguro aquí. Todo es justo como antes: las conversaciones ruidosas, los grupos de chicos pasando a su lado sin siquiera notarlo por los pasillos estrechos y los profesores vociferando a su paso por los corredores. Es extraño pensar que, si no fuera por el Sr. Stark, ni siquiera estaría allí mismo para verlo. Dobla en corredor donde debería encontrar su casillero. Este pasillo es menos concurrido que el principal, así que las masas de personas ahora son solo grupos pequeños espolvoreados a lo largo del camino. Allí es donde la ve: su ceño está fruncido en una expresión de incredulidad mientras observa un cuadernillo que tiene entre sus manos. Su corazón se retuerce porque algo dentro de sí le aseguraba que jamás volvería a verla. Pero allí está y él sólo…

—Hey amigo…

Ned aparece a su lado dedicándole una sonrisa triste. Está vistiendo de negro de nuevo, y Peter simplemente no puede ignorarlo. No importa que le haya mencionado ya que el funeral de May fue hace ocho meses. El tiempo para vestir de luto ya pasó –e incluso Peter no tuvo tiempo para pensar demasiado en el luto y esas cosas–; y no necesita aparecer a su lado vistiendo como si su funeral hubiese sido apenas ayer. Ned y Peter no hablaron mucho de May, en realidad. Peter evadió el tema lo mejor que pudo, y más allá de un modesto pésame y las preguntas habituales, ellos simplemente decidieron fingir que no estaban hablando más sobre eso. Ned pareció entender los límites de Peter –él apreció eso– y dejó de insistir cuando dejó de responder a sus preguntas y el silencio fue incómodo. Y sin embargo allí está, mirándole como si fuera a derrumbarse el minuto siguiente.

Peter odia la lástima.

—¿Estás bien? —pregunta de inmediato. —Ayer fue muy…

—Yo eh…sí, lo sé —corta Peter, montando la mejor sonrisa que puede. —Estoy mejor ahora solo fue…tú sabes…yo…

—Cosas de araña —murmura por debajo, mientras ambos avanzan hacia su casillero.

—Algo así —admite Peter. —Siento mucho si te asuste y…

Ned niega enérgicamente.

—No hay problema —dice, con una sonrisa traviesa en su rostro. —Mi madre quería volverse loca cuando vio que Máquina de Guerra me llevó de vuelta a casa…

—¿Rhodey?

—Debiste ver su cara, ella pensó que me había metido en problemas con…—la excitación de Ned muere cuando observa que Peter parece más aterrado con la historia. —En serio Pet, no fue ningún problema.

Peter no está muy seguro de ello. El coronel seguro tenía mejores cosas que hacer que llegar a Ned de vuelta a casa sólo porque él estaba…

—Es solo que…

—Hey perdedores —MJ está acercándose a ellos. Puede detectar el momento en el cual el desconcierto cruza por sus facciones como un flashazo, mientras su mirada barre con discreta rapidez su figura, para luego modularse en una sonrisa incómoda. Ella puede notarlo. Claro que cualquiera podría ver que luce desnutrido y más desaliñado que de costumbre. Pero nadie más sabe sobre May, su orfandad y el Sr. Stark; nadie además de Ned.

—Hey —musita con un hilo de voz en respuesta.

Sostienen un silencio de unos segundos antes de que MJ decida romperlo.

—Veo que decidiste probarlo largo —comenta ella, mientras su mano hace un gesto sobre su propio cabello. Peter asiente, ruborizándose. Él no ha pensado en su cabello. En realidad, un corte no es considerado una necesidad básica, así que él solo se enfocó en cosas más importantes como comer. No puede evitar sentirse avergonzado de su aspecto, ahora que lo nota. No hasta que MJ vuelve a estar frente a él.

— Si yo…

—Es genial —interrumpe Ned. —Sí…sí me lo preguntan.

MJ arquea las cejas.

—Estuvimos esperándote la semana pasada —lanza enseguida. —Reservamos las butacas con más goma de mascar para ti.

A diferencia de Ned, MJ también tiene una beca. Sabe que su familia no está tan bien acomodada como la de Ned, el cual no tiene que preocuparse por cómo pagará la universidad gracias a un fondo universitario que sus padres obtuvieron. Aunque, a decir verdad, tampoco cuenta monedas como solía hacerlo May. MJ busca ahorrar lo que puede para la escuela de leyes y eso parece aterrador si considera que ella lo hace desde séptimo grado, pero ahora Peter sabe lo que cuesta la vida, y suena perfectamente lógico. Así que MJ tiene que cumplir con las labores que la escuela obliga a cumplir a los becarios. Esas tareas que Peter no cumplió este año.

Se balancea sobre sus pies, nervioso.

—Yo…no tengo más la beca —responde, como si fuera el clima. La boca de MJ se ladea, sin decidirse entre expresar tristeza o sorpresa. Ned parece indeciso en comentar más, así que Peter se adelanta. —Conseguí una en la Fundación Septiembre por…la pasantía.

Ned asiente enérgicamente a su lado.

—Genial —dice ella. —Serás libre para Pascua. Te odio Parker.

Peter le devuelve la sonrisa que ella le da.

—Puedo venir a ayudar de cualquier forma —se adelanta. Odiaría dejarla a ella y los demás becados con más trabajo.

—Muy noble de tu parte, perdedor. —Ella le dedica una sonrisa que no sube hasta sus ojos. Su mirada sigue examinándole y Peter decide ir a alcanzar su casillero antes de continuar siendo estudiado por MJ.

—No es nada —murmura él, acomodando sus libros dentro de su casillero.

—Entonces dejaré de poner mi goma de mascar en mi butaca, ya que no estarás para limpiarla —bromea ella.

—Alguien más lo hará —comenta Ned, y MJ le bufa de vuelta.

—Como si eso fuera a impedir que esté aquí para Pascua. De cualquier forma, las solicitudes de la universidad comienzan este año, mis vacaciones estaban perdidas. Como sea.

—Si, para los de 12° —le recuerda Ned.

—Si no tienes con que pagar, las solicitudes comienzan desde ahora. —MJ es más competitiva de lo que aparenta. Sabe que a ella realmente le importa su solicitud universitaria. —¿Tienes pensando algo Parker?

Peter gira hacia ella, antes de vocalizar sin éxito.

—Yo…solo…

—¿O Stark va a pagarte también la universidad?

Ned gira a verlo con enormes ojos, cómo si MJ hubiese dicho exactamente lo que ocurrirá. Tiene impreso su gesto bromista clásico, pero su mirada parece decir algo más. Como si estuviese esperando la reacción de Peter ante sus palabras. Como si intentara atraparlo. Un cruce de espadas silencioso. Y de pronto piensa que MJ lo sabe y sabe que es Spiderman y…

Oh no.

—No…yo nunca… claro que no. Todo esto solo es temporal —Eso es la verdad. El Sr. Stark patrocinando sus estudios es solo por un rato, mientras Servicios Sociales decide volver por él y huye antes de ser colocado en un hogar definitivo.

MJ parece entristecerse de forma genuina ante su declaración.

—Bien, entonces comienza a prepararte para ello, perdedor.

Peter asiente. Sabe que lo único que tendrá que preparar es como volver a valerse en las calles. Pero de eso no habla más, ni siquiera con Ned. Ellos sonríen porque tienen aún posibilidades. Peter renunció a ellas desde hace tiempo. No es para tanto, mucha gente no puede pagarse la universidad y se las arregla.

Él lo hará.

—Tengo Biología como… ahora. Los veo más tarde. —Apenas se aleja lo suficiente, Ned chilla a su lado.

—¡¿Lo hará?! ¿Te enviará a la universidad? —algunas personas a su alrededor lo observan con curiosidad y Peter sonríe nervioso. —¿Le puedes pedir que vayas conmigo?

—No Ned, no hay nada de eso. —Murmura, mientras toma su camino hacía su clase de Historia.

—Pero…

Peter niega enérgicamente.

—¿Una carta de recomendación? —insiste su amigo.

Encoge los hombros, antes de responderle.

—Quizá.

Ve a Ned desinflarse a su lado mientras caminan. Peter sabe que una carta de Stark Industries firmada por el mismísimo Tony Stark le abriría muchas puertas, pero no necesariamente pagaría la cuota. Así que no hace la diferencia para él. Decide no hablar más del tema con Ned para evitar seguir elaborando mentiras dulces que suenen a posibilidades futuras inexistentes.

El aula está a medio llenar cuando llegan. MJ no coincidirá con ellos aquí, puesto que adelantó la clase el curso pasado para tomar cursos adicionales que engorden su historial académico. Peter está seguro que no lo necesita, pero la chica es ambiciosa. Así que toman un lugar cómodo en la fila del fondo, donde pueden observar a todos. Las luces encendidas parpadeando, culpa del día nublado y gris fuera, zumban por debajo, le recuerdan a Peter que el dolor de cabeza puede volver en cualquier momento. Recibe un codazo de Ned a su lado, que lo obliga a volver con él. La pantalla del móvil de su amigo le muestra el encabezado de una noticia: "ONU aprueba la búsqueda y captura de los Vengadores prófugos".

—¿Sabes algo sobre eso? —le murmura Ned.

Niega de inmediato.

—¿Crees que Stark vaya a ir tras el Capitán y el resto?

Peter duda. No puede imaginar a Tony arrestando y entregando al Capitán. Los ha visto luchar entre ellos, pero está seguro que ninguno de los dos lo hacía con su máximo potencial. Ninguno parecía querer hacerle daño al otro. Tuvo tiempo para verlos enfrentarse. Todos median sus golpes, de eso está seguro. Peter no preguntó más luego de Alemania. Tony tampoco parece dispuesto a hablar de ello, y algo le dice que incluso está evadiendo el tema. Recuerda la conversación en el auto, donde evitó hablar de cualquier cosa en esa llamada telefónica, mientras ambos estuvieran dentro. Recuerda la preocupación grabada en cada arruga de su tutor. La tableta con la pantalla en blanco y las ojeras profundas bajo sus gafas. Pero nada más.

No hay una sola palabra al respecto.

—¿Puedes enviármelo? —pide Peter. Ned asiente de inmediato.

—Ahí lo tienes.

Su móvil vibra en su bolsillo y se apresura a sacarlo para leer por sí mismo la nota. Hay una fotografía adjunta de la sala de reuniones de la ONU. La siguiente es de un hombre con una melena canosa y un bigote poblado. Una mirada dura al frente. El título de la imagen lo identifica cómo el Secretario de Estado Thaddeus E. Ross. Hay una declaración del hombre más abajo, en la nota, resaltada como si fuese una frase célebre: "Hablar de personas mejoradas sin firmar los acuerdos, es hablar de armas sin un registro: son peligrosas, cualquiera puede tenerlas, y si no nos cuidamos lo suficiente, podremos ser víctimas de ellas." Peter detiene su respiración ahí un segundo. Se refiere a los Acuerdos de Sokovia, los mismos que él, al luchar hombro a hombro con Tony, apoyó. El resto de la nota le provoca nauseas. Hay fotografías de los Vengadores prófugos en blanco y negro. Sus ojos están censurados, como si se tratase de reos. Lo cual, en efecto, lo son. Mencionan como diversas organizaciones como la Interpol han girado fichas para aprehenderlos de efecto inmediato y piden a la población su cooperación para su localización y captura.

—¿Es el S-Phone 12 Pro max? —chilla Ned innecesariamente alto a su lado.

Peter tiene que forzarse a sacar su vista de la pantalla cuando vuelve con él.

—Apenas está en preventa, ¿no? —Ned ahora parece fascinado.

Penis Parker —vocifera Flash de inmediato al otro lado del aula. Sus ojos están estrechos, como queriendo comprobar lo que Ned gritaba. —¿Es cierto eso? ¿Robaste un Starkphone? —los chicos tras el aúllan celebrando las palabras de Flash. Puede sentir como su rostro se enciende en rojo, y vocaliza para contestar, pero para su mala suerte, Ned se mueve más rápido.

—A diferencia de ti no necesita robarlo —ruge Ned. —Es un regalo gracias a la pasantía Stark.

Flash ríe con ganas.

—¿Sigues teniendo sueños húmedos donde trabajas junto a Tony Stark, Penis? —chilla con condescendencia.

Los chicos tras de él se mofan tras sus palabras.

—¿Qué no lo ves Leeds? —continúa Flash. —Luce como si él y su tía se hubiesen muerto de hambre por meses para comprarlo.

La mención de May lo toma por sorpresa y lo golpea. Su pecho se aprieta con fuerza y de pronto, respirar duele. Guarda su móvil con vergüenza y clava su mirada perdida en la butaca. A su lado, Ned está bufando de rabia, pero no continúa el juego de Flash.

—Hey, Peter…

Él no gira. Está intentando enviar la humedad de sus ojos hacia atrás.

—No sabe nada, no lo escuches. —Sabe que Ned intenta remediar las cosas, pero no es fácil cuando sabe que, si May aún estuviese viva, ellos ni siquiera podrían soñar con comprar un Starkphone. Incluso comprar un par de zapatos era un reto. Duele porque en el fondo sabe que Flash tiene razón. Ellos no podrían. Y Peter ha estado muriendo de hambre los últimos meses.

—¿Vas a llorar ahora Penis? —vocifera con falsa tristeza Flash.

—Señor Thompson —la profesora de Historia está mirándole a través de sus gafas, desde el portal del aula. —¿Está buscando un pase a la dirección en su primer día?

Flash gira, sorprendido y niega en silencio.

—Entonces hágame en favor de guardar silencio la siguiente hora si no quiere un reporte al final del día.

El aula guarda silencio y Peter intenta devolver la discreta sonrisa que le dedica su profesora, antes de hundirse de nuevo en su butaca.


Los siguientes periodos pasan como una bruma confusa en su cabeza. Cambia de salón, se mueve hacia adelante todo el tiempo y observa en silencio la pasarela de profesores frente a él, mientras ignora la mirada compasiva de Ned. Cada clase se resume en la presentación del docente al frente de la clase y la limitación de objetivos del curso, así que Peter no lamenta que su mente escape cada vez, más lejos de allí. May vuelve a su mente e intenta quitar sacar su imagen fuera, pero insiste en quedarse en su mente pegada como una ventosa. Remueve las mangas desgastadas de su chaqueta mientras intenta enfocarse en Tony cazando al resto de Vengadores prófugos y no en su fallecida tía. Al final del último periodo antes del descanso, su estómago está hecho un nudo doloroso.

Camina como un zombie lo haría hacia el comedor, su puño sujetando con fuerza su ropa a la altura de su estómago. Veinte minutos atrás, el hambre pasó de lo incómodo a lo doloroso. Creyó que podría soportar más tiempo con menos sustento, pero estaba equivocado. A su lado, Ned que continúa hablando sin parar de sus vacaciones con su abuela en Canadá y de cómo sus padres insistían en que usara ese gorro invernal ridículo. Peter asiente y sonríe cada que recuerda para disuadir a su amigo. Detecta el olor a comida desde antes de doblar el pasillo. Su estómago retumba en un gruñido, y agradece a los adolescentes ruidosos a su alrededor por ocultarlo.

—Era impresionante, pero al menos no caí en el lago. —Finaliza Ned a su lado.

—Suena genial —alcanza a decir Peter, desorientado.

Ned lo observa con atención, y su mirada se arruga en preocupación.

—Amigo…

—¿Qué pasa?

—¿Estás bien? —Peter no espera la pregunta y se vuelve con él. —Estás como…blanco.

Peter sonríe. Claro que lo está, siempre que pasa más de 3 horas sin comer su metabolismo comienza a devorar su cuerpo como reserva. Eso lo hace lucir enfermo, pero luego de meses en la calle, está acostumbrado. No está muriendo, solo su glucosa está un poco abajo y pierde algo de color. Nada de qué preocuparse.

—Claro que sí. —Peter camina con prisa hacia la barra de la cafetería, sin poder contener su prisa. Sin su beca, Peter no puede acceder a su desayuno gratis, y no espera que Tony lo pague ahora, así que llevó consigo algo de sus reservas en efectivo para solucionar el problema. Ya que no tiene su beca alimenticia, puede escoger lo que desee. Los desayunos escolares para becados siempre eran horribles, pero llenaban su estómago y no se quejaba demasiado por ello. Se detiene antes de que llene demasiado su bandeja, recordándose que no puede derrochar demasiado. Ese dinero puede servir más tarde para cuando él…bueno, se vaya.

—Los macarrones no son muy buenos —advierte Ned. —Pero los bollos de allá, tienen jamón y queso crema por dentro, valen cada centavo.

Peter toma un par antes de pagar y alejarse de la barra.

—Toma el mío —dice Ned, entregándole su bollo, mientras caminan hacia una mesa vacía. —Creo que tendré suficiente con esto.

—¿De verdad? —los ojos de Peter deben estar brillando en este momento.

Ned encoge los hombros como si no fuera nada, mientras continua hacia la mesa vacía del fondo. MJ ya está allí, mordisqueando una manzana y con la cabeza hundida tras un libro.

—Hey perdedores —musita, aburrida. —¿Alguna novedad?

—Al parecer, mantenemos nuestro título de perdedores otro año más. —informa Ned, mientras se acomoda en su asiento.

—Que novedad —dice ella, mientras examina a Peter de nuevo. No puede evitar sentirse observado, demasiado incómodo. —Tienes mucha comida allí, Parker.

—Un poco —musita él, al darse cuenta que su bandeja está más surtida que años anteriores.

—Las frutas también son alimentos, por si no estaban enterados —MJ tuerce la boca y Ned pretende no haberla escuchado. Peter sonríe mientras da la primera mordida a su bollo. Es esponjoso y fresco, como la comida debería ser. No se detiene demasiado a saborearlo luego del primer bocado.

—¿Viste la noticia sobre los Vengadores? —le pregunta Ned.

—¿Qué no era obvio que iba a ocurrir? —pregunta MJ sin sorprenderse.

—Quizá, si trabajas para el Pentágono, tal vez.

MJ rueda los ojos.

—No iban a perdonar al Capitán solo por su lindo trasero.

—Oye…—se queja Ned y Peter tiene que reprimir una carcajada.

—Como sea, van a tenerla difícil. El público aún les tiene simpatía. Incluso ven a Stark como un villano ahora.

Peter se detiene un segundo al escucharlo.

—¿Por qué lo harían?

MJ le da un mordisco más a su manzana, antes de contestar.

—No sé, porque fue su idea quizá. Si no fuera por los acuerdos, aún estarían todos juntos por allí. Creen que Stark se vendió al gobierno para firmar, ya sabes, como un favor —explica ella. —Para venderle energías limpias al gobierno. Luego de salirse del negocio de las armas, Stark Industries lleva unos años en picada.

Ned la observa, como si dijera una locura.

—Claro que no, se está expandiendo. También están entrando en el negocio de la tecnología, los transportes y…

—¿Y sus números son iguales que cuando le vendían armas al Pentágono? —replica MJ. —Quizá no.

—Tony mando a volar al gobierno cuando querían su traje. No le importó que Hammer se quedara con sus contratos —le recordó Peter.

—El dinero no es para siempre.

Peter se detiene a pensar un poco en ello, e intercambia un par de miradas preocupadas. No cree que Tony haya apoyado los Acuerdos para volver a tener contratos con el gobierno. Aunque, a decir verdad, él no le explicó demasiado sobre el tema. Aún sigue tratándolo como un niño. Sólo le dijo que el Capitán estaba equivocado. Y nada más. Hay cierta incomodidad instalándose en su estómago, una duda genuina que no estaba allí antes. Peter siempre ha visto a Tony como su héroe, aunque no lo diga en voz alta. No puede pensar en él teniendo intensiones egoístas.

Está demasiado absorto en analizar a su tutor, que cuando su cabeza es golpeada por un objeto suave, tarda unos segundos en reaccionar.

—¿Qué? —pregunta Peter, pero Ned y MJ están mudos observando algo tras de él.

Peter desea no haber girado, pero lo hace. El bollo que impactó en su cabeza está junto a sus pies, en el suelo. Las risas llegan primero y luego los encuentra. Flash y algunos de los chicos populares de 12° están riendo a sus espaldas.

—¡Come algo Penis o te quebrarás! —grita uno de ellos.

Sus orejas arden cuando gira de vuelta y ve su bandeja a medio comer. MJ y Ned no han dicho nada al respecto. Ellos son demasiado educados para hacerlo, aun si fuera en broma. Sabe con exactitud como luce, pero no se había sentido tan avergonzado de su cuerpo como ahora. Sus dedos huesudos dejan el trozo de bollo que comía en su bandeja, antes de levantarse y salir de allí.

Ned lo llama, Flash también. Cada uno, por razones diametralmente opuestas. Pero no se detiene. Desaparece hasta que encuentra un rincón solitario donde por fin puede llorar.


¡Hola!
¡Por fin! Emergí de mi laguna creativa. He estado un poco perezosa esta semana luego de recibir la primera dosis de la vacuna (por fin sí!), pero necesitaba sacar este capítulo ya. Para ser honesta, tengo planeadas muchas cosas más, pero estoy teniendo cuidado de como va la relación Tony-Peter. Siento el acoso escolar de este capítulo, todos hemos estado allí amigo. Aunque vivir con un super héroe multimillonario puede sonar genial, Peter va a descubrir que en realidad no lo es.

Gracias por los que siguen la historia y esperan las actualizaciones. Me dan mucha vida con sus comentarios.

Kagome-Black: ¡Gracias por tu review! Si, ambos tiene mucho que sanar, y va ayudar. Solo necesitan un poco de alineación.

Kade16: ¡Gracias por tu review! (Creo que igual respondí por mensaje) Pero si, Tony hace un esfuerzo inhumano (para su estado emocional) por hacer lo que debe, y eso es engañoso porque aparenta una funcionalidad que no es real al estado de su salud. También vamos a descubrir lo que esconde Tony tras la máscara de "todo puedo".

¡Hasta la próxima!

Bethap