Capitulo 8: Una cita en el Museo.
¨En nuestro capitulo anterior, nuestro héroe se había rencontrado con su viejo amigo Greninja junto al legendario protector de la región, Zygarde. Estos habían conversado acerca de un nuevo y potente peligro que ponía de nuevo a la zona en riesgo de una catástrofe incluso más grande que la de hace 8 años. Luego del pacto renovado entre el campeón y su antiguo pokemon, Ash estaba en peligro no precisamente por lo que cualquiera esperaría, estaba a merced de las manos de lo que él sentía era su reina…¨
-Dime que eres él.- La joven peli miel suplicaba tratando de convencerlo de que se revelara ante ella. Su corazón latía a mil por hora. No podía evitar sentir esa sensación de adrenalina que solamente podía recuperar en recuerdos de su amado azabache. Pero aquí ella sentía que estaba tan cerca suyo que podía percibir como ella había vuelto en el tiempo a cómo eran ambos hace 8 años en su primer viaje juntos.
-Yo…..no…- El azabache tartamudeaba ante los avances de la joven la cual hacia su mayor esfuerzo en convencerlo. A pesar de haber sido testigos de varios apocalipsis pokemon entre sus historias, nada lo había preparado contra la ofensiva de la chica que tenía en frente suyo. Ni la batalla más apasionada ni el encuentro contra el equipo más cruel había sido tan intensa como el estar cerca de esa persona única en su vida. Sentir sus manos en su rostro era tan efectivo como un Impactrueno de Pikachu sobre un tipo agua. Él tenía que reaccionar, era por su bien. Agarro las manos de la reina de Kalos y lentamente las separo de su rostro.
-Señorita, lo siento. Soy Aaron Masuda del Reino de Rota. La persona que conoce como Ash y que usted me menciona somos personas diferentes.- Firmemente el enmascarado se pronunciaba ocultando el dolor que sentía de partirle el corazón a la chica de ojos azules.
-Yo sé lo que vi, no me puedes engañar.- Ella aun peleaba contra la supuesta terquedad de del joven frente suyo.
-Si se refiere a unas marcas que vio en mi rostro, estas son comunes entre algunos habitantes de Kanto.- El azabache tuvo que mentir un poco para poder zafarse de la ofensiva de Serena.
-¡Nunca he visto a alguien más de Kanto con esas marcas a excepción de Ash!- Trato de refutar la kalosiana la cual apretaba sus puños en impotencia.
-¿Y ha estado en Kanto alguna vez para decirme lo contrario?- Era el único recurso a su favor para poder frenar a la chica. Ella fácilmente cayó en jaque mate ante el comentario de su guardaespaldas. Su experiencia en viajes solo se había limitado a las regiones de Johto ligeramente y Hoenn donde viajo para ganar experiencia además de su región natal.
-Yo no….he estado en Kanto….pensé ir a verlo…pero él no estaba ahí.- Tristemente se pronuncio Serena al recordar hace unos años sus intenciones de encontrarse con su amado nuevamente. Esto hizo sentir un poco culpable a Ash, pero era necesario, tenía que ser duro por ella. El joven procedió a bajar su máscara acomodándola nuevamente ya habiendo derrotado las intenciones de su protegida, aunque muy en su interior, no le gustaba hacerle entrar en melancolía.
-Ahora que lo recuerdo, hace mucho leí sobre ese chico que menciona.- Este dijo para llamar su atención lo cual fue súper efectivo contra ella.
-¿Sobre Ash?- Su curiosidad revivió con la sola mención de su persona favorita en todo el mundo.
-Sí, el estuvo en la región de Alola. Paso tres años ahí cumpliendo los retos de la región y me entere que él ya estaba dispuesto a ir a su próxima aventura luego de eso.-
-¡¿Hacia dónde?!- La joven tenía urgencia en conocer su paradero, luego de todo este alboroto ella lo seguiría para volverlo a ver.
-A lo mejor regreso a Kanto. Después de todo este problema usted puede ir a visitarlo supongo.- La chica lo quedo viendo con un poco de decepción al saber que no era él en frente de ella al final de cuentas.
-No sé si él seguirá ahí. El tiende a irse rápido de su región por lo que he podido saber de él.- La chica luego de decirlo regreso a sus amigos a sus pokebolas. A pesar de haber tenido esa conversación con él, aun no la convencía del todo. Ella sentía como que estuviese en una montaña rusa de emociones, por momentos sentía que el mismísimo Ash estaba ahí cuidándola por todo lo que este le recordaba. Otras veces parecía que hablaba con un desconocido. ¿Eran todos los hombres de Kanto así?
-Pueda que tenga razón, pero uno nunca puede saber lo que el destino le depara. Creo que lo mejor es que se vaya a descansar. Tenemos una agenda algo ocupada el día de mañana.- Aaron devolvía a todos sus amigos a las pokebolas al mismo tiempo que Pikachu saltaba a su hombro.
La joven seguía observando sus pequeños gestos y hábitos, no podía sacarse esa idea de que quien estaba en frente de ella era Ash. Aunque su voz fuese diferente, ella no podía de dejar de percibir al azabache en Aaron.
Luego de esa experiencia intensa, se dirigieron hacia la recamara de la chica cosa que fue extraña para ella al ver como la seguía su guardaespaldas. El guardaespaldas agarro una de las sillas del lugar prestada y este la puso de frente a la puerta de la recamara de la chica y se sentó apoyando sus brazos sobre la espalda del asiento.
-¿Vas a dormir aquí?- Pregunto algo extrañada la chica.
-Debo de hacerlo. Si algo le sucede podre actuar más rápido desde acá y ayudarla.-
-Pero estarás incomodo. Puedes pedir una habitación cercana a la mía para que puedas descansar.- El tono de preocupación natural que denotaba era una oleada de nostalgia para Ash que apreciaba esos pequeños gestos que la que antes era una niña dulce seguía siéndolo en su etapa de madurez.
-No se preocupe. La verdad he dormido en lugares más incómodos durante mis viajes. Podre soportarlo. Recordar sus viajes e incluso cuando dormía en el sillón de la casa del profesor Kukui le hacia sonreír en que nunca fue muy exigente.
-Este bien, si así lo prefieres. Buenas noches Aaron, espero que descanses.- Al decir estas palabras la chica se dirigió hacia su alcoba y cerró la puerta dejando a Aaron solo.
Era ya media noche, ambos jóvenes no podían dormir después de todo lo vivido. Ash estaba acariciando a su fiel compañero mientras dormía en sus piernas plácidamente lo cual envidio un poco el entrenador. En medio de la calma se puso a reflexionar todo lo que había hecho hasta el momento, luego de sus modestos viajes junto a Misty y Brock en Kanto y Johto, sentía como que ya nada era como antes. El añoraba esos tiempos de calma pero tampoco se arrepentía de todo lo vivido, en especial lo que ha vivido con la chica que dormía en la recamara a su espalda.
Había cambiado mucho, no era un cambio drástico, pero era algo muy diferente. Ella era más fuerte que antes, ese pensamiento hacia que el azabache sonriera y a pesar de ese momento de debilidad donde él fue su único testigo, le daba la razón, ya que él vivió algo así hace unos años y siempre hubo gente que lo apoyo en esos duros momentos. Él estaba feliz de que de haber sido él ahora quien le había podido ayudar, recordar esa vez en ciudad Snowbelle donde sufrió una crisis emocional debido a lo que sucedía Greninja y su fenómeno lazo junto a la racha negativa de batallas pokemon. Fue ella quien lo regreso al camino correcto y fue ella quien le recordó quien era él en realidad, así como ya lo había hecho en Ciudad Santalune. Definitivamente Serena era una influencia positiva en su vida. Ash sonrió al recordarla en esos momentos claves de su vida y estaba más que dispuesto a protegerla de quien sea y contra quien sea. Entre ese mar de pensamientos y emociones se quedo dormido.
Al mismo tiempo la peli miel se encontraba recostada en su cama pensando también en todo lo vivido en sus viajes pokemon. Desde sus recuerdos de la niñez donde conoció a ese chico que le robaría más de un suspiro hasta la luna de hoy, ella no podía de dejar de pensar en el. Luego de separarse de él hace 8 años, le había tomado mucho tiempo controlar sus emociones para concentrarse en su meta de ser Reina de Kalos consiguiendo enfocarse en sus objetivos con el paso de los días y noches. Al verlo hoy en el aeropuerto, todos esos sellos fueron destruidos, mismos que ella había puesto en sí misma. Ella sentía que estaba ahí afuera junto a su puerta, protegiéndola y eso la tenia nerviosa al punto que su sonrojo era evidente, todo a causa de las sensaciones y emociones que sentía al pensar que era él quien estaba cuidando su sueño. Al recordar que podría estar incomodo, se atrevió a salir de su habitación. Cuando abrió suavemente la puerta de su habitación, se encontró al joven de la máscara de Ho-oh durmiendo en la silla plácidamente, verlo ahí tan pacíficamente le conmovió al notar también a su amigo dormía junto a él. En ese momento observo que ambos estaban temblando levemente, era una noche fría en la ciudad. Decidió regresar a la habitación y traer una sabana para taparlo del clima helado, ella noto que el joven sintió alivio al sentir el calor de la frazada. En ese momento, la reina de Kalos se le vino una idea, ahora podría saber quién era ahora que estaba dormido. Ella se atrevió a acercarse hacia él dispuesta a descubrir la identidad del misterioso joven pero su arrepentimiento nació al ya estar cerca de su rostro, lo que hacía estaba mal y decidió desistir finalmente. Luego otro fugaz pensamiento vino hacia ella y al meditarlo su sonrojo cubrió su rostro y decidió posar sus labios en la mejilla de su protector cubierta por la máscara del legendario ser de Johto. ¨Dulce sueños, mi guardián…¨ logro susurrarle y regreso a su habitación a dormir.
-Hotel Lumiose Real, Mañana Siguiente-
El sol ya había hecho su aparición en los cielos de la ciudad más grande de la región Kalos. El azabache pudo sentir como el calor se hacía más fuerte mientras comenzaba la mañana. Se levanto dispuesto a iniciar un nuevo día pero noto algo que lo cubría, una sabana que había aparecido de la nada fue lo que pensó inicialmente pero recordó a quien estaba cuidando y solamente pudo esbozar una sonrisa. El azabache empezó a despertar a su amigo el cual aun dormía en su regazo.
-Amigo, despierta, ya el sol salió.- Su fiel inicial se estiraba y saludaba a su amigo con una sonrisa.
-Veo que ya despertaste.- El oficial Looker Handsome llegaba hacia ellos dos.
-Me quede dormido, creo que aun debo de acostumbrarme a este trabajo.- Decía el entrenador campeón riendo nerviosamente hacia el oficial.
-Descuida, mantuve los perímetros en vigilancia y sé que si algo hubiese pasado te hubieses despertado en el acto.- El policía tomaba también una silla y se sentaba junto a Ash.
-Veo que me tienes mucha confianza.-
-Luego de lo sucedido en Sinnoh, Unova y lo que paso hace unos años con ese "incidente" en Alola, te tengo mucho respeto, lo sabes bien.- Dijo el policía a lo cual el azabache poso su mirada un poco hacia abajo al recordar esos momentos fuertes en su vida.
-No quisiera recordarlo Looker.- La tristeza de repente embargaba al kantoniano, solamente el recordar todos esos eventos hacia que su jovialidad desapareciera.
-Sé que es difícil no hacerlo, pero hiciste lo mejor, más que cualquiera. Sin ti, Alola ni siquiera existiría ahora, conozco que hubo consecuencias, pero no eres responsable de ellas.- El policía entendía su situación, un joven no era capaz de resistir tanto pero eso era lo admirable en el campeón, que seguía adelante a pesar de todo el dolor que llevaba en sus espaldas.
-Es por eso que entrene mucho tanto a mis pokemon como a mí mismo. No pienso que se repita algo así de nuevo y menos con Serena.- Su tristeza pasó a ser determinación pura con la cual se levanto de su asiento para comenzar el día.
-Ese es el espíritu. ¿Porque no vas a ducharte y hacer tus ejercicios mientras te relevo unos minutos?- Se ofreció el policía.
-Muchas Gracias Looker.- El chico se dirigió a lo que era su habitación para poder asearse, de lo que no se enteraron es que alguien había escuchado su breve conversación. Detrás de la puerta que resguardaban a la chica de ojos azules, ella había podido escuchar todo atentamente. ¿Algo le había pasado a él hace ya muchos años atrás? ¿Cuál fue ese incidente que sucedió en Alola? Estaba decidida a investigar acerca de ello, eso definitivamente le traería pistas acerca de Aaron o en su defecto del mismísimo Ash.
La mañana había tomado su rumbo, el entrenador de Pueblo Paleta como ya era costumbre desde hace mucho, siempre antes de ducharse tenía una pequeña sesión de entrenamiento con sus amigos y compañeros de batalla. Al pasar de los años este había decidido ser parte de sus enfrentamientos. Infernape intentaba asestarle golpes a su entrenador mientras este predecía los movimientos de estos, a pesar de ser un humano se había vuelto muy hábil pensaba el primate mientras seguía con sus ataques a lo cual el azabache sonreía cada vez que este se acercaba hacia él. Noivern por su parte practicaba en los aires mientras Pikachu y Decidueye se atacaban mutuamente. El único que no parecía interesarle mucho el entrenamiento era Snorlax luego de que su entrenador y amigo cumpliera su promesa y le brindara un festín cortesía del hotel. Todo esto era visto desde una de las ventanas de una de las habitaciones, para ser especifico la habitación de la Reina de Kalos que con rubor en sus mejillas había quedado en trance al ver los entrenamientos de su guardaespaldas luego de esta misma ya haberse vestido y arreglado para la cita de hoy. Luego de la sesión de entrenamientos el joven kantoniano devolvió a sus amigos a sus pokebolas y se dirigió a ducharse. Luego de un tiempo la hora de salir había llegado.
-Serena, no podre acompañarte a la galería.- La promotora conversaba con su protegida en el lobby del hotel en ese momento. En ese momento Aaron llegaba y escuchaba a ambas platicar.
-¿Eso a que se debe?-
-Tengo unos papeleos que hacer con el alcalde, pero estarás bien, te dejo en buenas manos.- Dijo sonriéndole e indicando donde se encontraba Aaron el cual la esperaba frente a las puertas principales del hotel.
-S...Si, gracias….- Decía algo nerviosa la chica peli miel. Palermo simplemente pensó lo afortunado que era Ash, su representada definitivamente percibía algo.
La joven performer salió del hotel escoltada por su protector y a quien ella denominaba como su guardián, ella llego a la limosina que la esperaba para partir hacia el museo de Ciudad Lumiose. En ese momento el joven abrió la puerta a Serena la cual le agradecía con una sonrisa. Ella entro feliz con la ilusión de que seguiría platicando con su guardaespaldas pero no espero que el mismo cerrara la puerta lo cual la sorprendió al ver que este no se monto a la limosina. Ella rápidamente abrió la ventana de la puerta del automóvil y se dirigió hacia su guardaespaldas.
-¡Aaron! ¿No piensas ir conmigo acaso?- El grado de molestia en su tono de voz era evidente cosa que Ash notaba.
-No se preocupe, claro que iré con usted, pero si le soy honesto prefiero los aires.- Al terminar su oración este tiro una de sus pokebolas donde se materializo el dragon alado aterrizando luego en el suelo a la par de su entrenador. Los años habían hecho crecer al que era un pequeño Noibat en un poderoso Noivern capaz de incluso sobrevolar los poderosos vientos del monte plateado.
-Está bien.- Dijo la chica al ver al nostálgico tipo volador/dragón a la par de su entrenador. ¿Acaso el la estaba evitando? Ese pensamiento le había hecho sentir un poco triste mientras cerraba la ventana de la limosina.
El azabache sabia que entre menos contacto había con ella menos oportunidades tenía de meter la pata como lo había hecho ya la noche anterior. Al arrancar la limosina este se monto en su compañero junto a Pikachu y estos surcaron los cielos siguiendo y resguardando el auto donde la reina recorría las calles de la ciudad. Luego de unos minutos estos llegaron hacia uno de los museos más grandes del mundo entero, Museo Lumiose. La limosina al hacer su parada se vio rápidamente rodeada de lo que se podía ver eran reporteros que esperaban a la Reina de Kalos para poder obtener una entrevista muy codiciada. Estos no dejaban ni siquiera abrir la puerta a lo cual ella ya estaba un poco asustada. En ese momento una ventisca disperso a los paparazzi. Esa ventisca provenía de un enorme Noivern que aterrizaba frene a la limosina de la reina de la cual el joven misterioso salto para abrir la puerta y dejar que la chica de ojos azules pudiese salir. Esta se sintió aliviada por lo que había hecho Aaron ya que esta al salir pudo ver como los reporteros no se atrevían a acercarse por el temible pokemon que la custodiaba.
-Todo despejado, sígame ahora- El guardaespaldas le aseguraba a lo cual la reina de las performer a lo empezó a seguirlo con total seguridad. ¿Por qué no lo contrate antes? Todo hubiera sido más fácil con estos fastidiosos. No pudo evitar pensar la chica mientras sonreía feliz.
Luego de entrar al museo, el camino fue más fácil ya que no se permitía la entrada de los periodistas al evento. Esto extraño mucho al azabache que no dudo en preguntarle a la chica que era en si este evento.
-¿Serena, porque hay tanta seguridad además de la tuya acá en el museo?- Pregunto el chico con la misma familiaridad que tenia con ella sin darse cuenta.
-Es un evento de un pintor famoso de la región, el mejor sin dudas. Bueno al menos eso es lo que me afirmo Palermo, la verdad no lo conozco. Su nombre es Khristophe Amethyst, si no me equivoco también es parte de una de las familias más adineradas de la ciudad.- Explico la chica hacia su guardaespaldas.
-Ya veo. La verdad nunca me han interesado las pinturas en lo absoluto.- Dijo el guardaespaldas con algo de franqueza a lo cual la chica reía levemente.
-Así que tenemos otro simplón de pueblo que no tiene los ojos de apreciar lo que es el arte aunque alguien lo golpee con un cuadro.- Una voz se pronuncio detrás de la reina y del chico de mascara.
-¿Quién dijo eso?- Cuestiono Aaron y este al voltear vio a un chico con una edad similar a la de él y a la de Serena con una mirada disgustada hacia el maleducado que los atacaba.
-Fui yo, deberías de sentirte halagado que estoy criticando tú limitado conocimiento de arte si de verdad esa es tu única limitación.- Decía el chico que vestía un traje formal de color negro con una corbata azul. Este poseía ojos azules también y cabello castaño. En su muñeca poseía una pulsera con una piedra llave en el centro.
-¡Porque te diriges así hacia Aaron!- Defendió la chica irónicamente a quien debía de defenderle en ese momento.
-Odio a las personas con poco gusto por el arte….momento… ¿Usted es la Reina de Kalos no es así?- El joven pintor de repente se distrajo de las patrañas del salvaje de pueblo según su perspectiva para fijarse en la bella dama que tenia frente suyo.
-Lo soy. ¡¿Pero no me has respondido lo que te pregunte?!- Serena estaba realmente enfadada por la actitud mostrada por el sujeto, ella no era de ese tipo de personas que juzgaba a otros solo por apariencia sin conocer sus sentimientos.
-Mis más sinceras disculpas hermosa Reina de Kalos. No puedo creer que estoy hablando con la mujer más hermosa que mis ojos han visto.- Le dijo sin titubear el extraño chico lo cual sorprendió un poco a Serena. Ahora era el turno de Ash de ponerse en frente de ellos dos, una reacción atípica del joven.
-Porque no vas a molestar a otro lado.- El tono de molestia de Ash era evidente cosa que sorprendió a Serena, Pikachu lo apoyaba brindando una cara amenazante mientras sus mejillas chispeaban.
-No hablo el idioma de las bestias disculpa.- El joven adinerado ignoro al guardaespaldas y volvió a dirigirse hacia la bella joven.
-Se que su perro guardián esta ladrando pero aun así le perdono sus atrocidades por esos ojos hermosos que tiene. Mi nombre es Khristophe Amethyst, soy el coordinador de este evento.- Ambos jóvenes quedaron asombrados al saber que era el mismo pintor y joven rico del cual habían hablado hace pocos segundos.
-No me gustan las personas que menosprecian a otros.- Dijo firmemente la chica.
-No me malinterprete. Solo digo lo que pienso y este es un caso de una persona con poco gusto por el arte. Ni siquiera ha tenido el tiempo de maravillarse por mis cuadros.- La arrogancia del sujeto era grande.
-Estoy dispuesto a seguir tu juego. Haber señor artista, muéstreme su arte. Si es tan bueno como dice ser, creo que hasta los ojos de este chico de pueblo pueden apreciarlo. ¿No lo cree?- Dijo en tono desafiante el azabache.
-Deberías de sentirte honrado pueblerino.- El pintor acepto el reto y al instante procedió a tomar la mano de la Reina y a mostrarle el pasillo exclusivo donde sus obras eran mostradas al público y razón del evento de hoy. El azabache estaba demasiado molesto por la actitud de este y como se le acercaba a la chica que era su responsabilidad. Serena en cambio debía de seguir el juego ya que era parte de sus obligaciones al notar también como los periodistas que no eran de la farándula e invitados tenían postrado sus ojos en ellos.
Al llegar al pasillo repleto de obras del chico arrogante, se podía percibir como los invitados elogiaban los cuadros hechos por él. Lo catalogaban de genio de la década, esto simplemente inflaba el ego del mismo. Serena contemplaba los cuadros también, le parecían bonitos pero por alguna razón no le parecían espectaculares.
-Este es el último y más reciente de mis creaciones. La llamo ¨Melancolía en Snowbelle¨.- Este le mostraba el cuadro el cual contenía por lo que se miraba a un pequeño Snover viendo hacia la luna de la noche de manera melancólica. La chica no pudo evitar recordar aquella vez en las montañas donde en sus viajes ayudo a un Asbomasnow a curar a su cría, eso le trajo un bello recuerdo ya que en esa memoria se encontraba su amado a la par de ella haciendo el máximo esfuerzo para ayudar al pequeño pokemon. El azabache justo tuvo el mismo recuerdo.
-¿Qué te parece? ¡Acaso no es hermoso!- Exclamaba con aires de grandeza el chico castaño.
-Es bonito….pero…- Decía la chica nerviosa tratando de suavizar un poco lo que quería expresar.
-Le falta corazón.- Dijo duramente el guardaespaldas de la reina.
-¡Que dijiste!- Dijo con aparente enojo el chico mientras lo observaba desafiante y este tranquilamente lo volteo a ver.
-Por lo que puedo ver es un cuadro sin alma. ¿Alguna vez estuviste en las montañas y viste un pequeño Snover llorar por su madre? ¿Aun pequeño Pikipek llorar por la pérdida de su líder? ¿A un pequeño Charmander ser engañado y abandonado? Creo que ni siquiera sabes lo que es la melancolía.- Exclamo directamente el azabache con un tono de seriedad hacia el chico de arrogantes palabras. Si alguien conocía la melancolía era el azabache.
-¡Como osas decir que mi arte no es bueno!- Este agarro el cuello de la capucha del guardaespaldas confrontándolo hecho que preocupo mucho a Serena no por el hecho que podía lastimar a Aaron si no más bien lo contrario. Para su sorpresa el chico estaba más que tranquilo.
-Hace mucho conocí un amigo en las Islas Naranjas, un observador pokemon para ser preciso. Fui testigo de sus dibujos y de su pasión por los pokemon. A pesar de que era un niño en ese tiempo, pude apreciar con mucho gusto el corazón de su arte, la pasión de la aventura. Es lo que tu careces.- Al terminar de decir esto el millonario le asesto un puñetazo en el rostro el cual lo tumbo.
-¡Aaron!- Grito la chica preocupada por su amigo.
-¡Como te atreves a compararme con basura de tu pueblo!- Al decir esto vio como el chico de la máscara de Ho-oh se levanto y se limpio un poco.
-Solo lo digo por mi experiencia. Si los demás creen que es una obra de arte me parece bien pero sé que Serena tiene la misma opinión que yo.- Aaron dijo volteando a ver a la chica, Serena se sorprendió al escucharlo ya que de verdad compartían la misma opinión. Solo alguien que había viajado y visto las maravillas del mundo en vivo podía apreciar la verdadera belleza de la naturaleza.
-Lo siento Khristophe, opino lo mismo que Aaron.- La peli miel se expreso a lo cual el chico quedo devastado al saber que la mujer que lo había cautivado desde hace 8 años y que había sido su inspiración desde esos momentos lo había rechazado como artista.
-¡Tu! ¡Esto no te lo perdonare!- Este se dirigía de nuevo hacia el encapuchado pero de repente una explosión se dio en la entrada del museo.
-¡Pero qué!- Exclamo el azabache al colocarse en frente de la Reina en pose de defensa. Serena había visto como varios invitados habían caído por la explosión, las puertas fueron destruidas y vieron como solo una persona entraba de entre los escombros de la entrada. Este al igual que Ash estaba encapuchado y cubría su rostro completamente pero lo que mas sorprendía y aterrorizaba era ver el pokemon que venía atrás suyo. Un coloso entraba con dos patrullas policiales en sus manos las cuales lanzo hacia al público. Todos empezaron a correr mientras Ash sin inmutarse agarro de las piernas a Serena para esquivar uno de los objetos lanzados por el titán.
-¿¡Te encuentras bien Serena!?-
-Estoy bien Aaron. ¿Pero qué es eso?- La chica aun estaba conmocionada por lo que sucedía.
-Problemas. No espere ver ese pokemon de nuevo. Regigigas. Dijo el azabache mientras el pokemon rugía y estremecía el lugar.
¨Nuestro héroe se encontraba en serios problemas. Un pokemon legendario había llegado haciendo caos y destrucción en Ciudad Lumiose. Una figura sombría comandaba al Pokemon titánico. Este era el primer enfrentamiento ante uno de los más poderosos entrenadores de la historia. Esta historia continuara.¨
Hola de nuevo :D! Su amigo Taikobou haciendo acto de presencia de nuevo ~~ He aqui el capitulo 8 que espero los emocione tanto como lo hizo conmigo a la hora de crearlo. He tenido una semana larga por el trabajo y pues la verdad me gusto mucho volver a escribir. La trama empieza a moverse y muchos hilos empiezan a conectarse ~~
Es hora de mi parte favorita. Responder Reviews! OwO!
Kisame Hoshigaki: Siento que los Pokemon cambian a la hora de evolucionar. En el anime se han dado muchos casos como Noibat o el mismo Charizard. Es parte de su crecimiento. Siento que Decidueye no sera la excepcion si es que evoluciona . Noivern se las vio dificiles. Ash tiende a meter la pata muchas veces, no quise olvidar ese aspecto de el. Por muy campeon que sea seguira siendo Ash.
Virginia Vir: Me agrada que te guste mucho :D. Los momentos amour claro que se los deben y apenas comienza ~~ Gekkouga volvera a la accion pero talvez no pronto ya que como te habras dado cuenta la farsa sigue. Es algo que tiene que ser y veras como se le dara la razon de ser al pasar de los capitulos. Los villanos de turno puedo decir que conocen bien de lo que es capaz el azabache ~~. Despues de ese enfrentamiento en Snowbelle, comprobe que Serena dejo el Crush a un lado y vi por primera vez lo que ella se dio cuenta en ese capitulo, el amor que habia ahora desarrollado por Ash. La timidez hace mucho tiempo dejo de ser parte de ella despues incluso de esos capitulos. Al menos asi lo percibo yo.
Darkshadow: Gracias por tus comentarios. Siempre inspiran a seguir trabajando. El motivo X fue el mismo Ash. Me vi tentado a meter a Looker o a la misma Palermo, pero decidi mejor que fuese el mismo quien debia de desistir. Se que el la quiere mucho pero quiero tambien demostrar que ha madurado y que sabe cuales son las prioridades siempre. Espero te haya gustado este capitulo.
Los veré muy pronto~~ Se despide su buen vecino ~~ Taikobou. Ya-Ha ~~~
