Final Tomo II – Capitulo 45: Reminiscencia y Deber.
"En nuestro capitulo anterior, Ash tuvo una batalla encarnizada en contra el Ultra Ente de Acero Celesteela. Un choque de determinación e ideales se dio en los aires de Ciudad Carmín. Al final, el azabache de pueblo Paleta fue el vencedor. Debido a tal batalla, había acabado en los muelles del puerto kantoniano."
Luego de retomar un poco de aire, Ash y sus pokemon habían llegado a la orilla de la playa de la ciudad. Estaban todos cansados y apaleados. Recibieron demasiado daño por parte del pokemon metálico y sobrevivieron por poco. Luego de todo lo que habían vivido, Ash aun no procesaba del todo lo que había sucedido. El hecho de que Pidgeot estaba ahí le daba mucha curiosidad. Volteo a ver al ave Kantoniana y este le pidió con los ojos de nuevo ser capturado por el entrenador.
- ¿Espera? ¿Acaso no tienes que cuidar a tu horda en la Ruta 1? –
Era cierto que tenía esa responsabilidad, pero muchos de sus amigos de aquella parvada de aves habían crecido fuertes y llenas de vitalidad para ahora proteger su hogar. Era trabajo de las nuevas generaciones también dedicarse a proteger su hogar. Además, hay cosas que son mucho más importantes ahora encargadas por uno de los entes sagrados del mundo. El azabache simplemente no quiso ahondar en los detalles y con gusto acepto de nuevo a su amigo ante la alegría de los demás.
- Bienvenido de vuelta amigo… - Ash saco una pokebola y toco el pico del ave con ella. La captura por supuesto fue fácil y con ello recobro una amistad de sus primeras aventuras. Por supuesto, tenía un límite de pokemon en su equipo y la pokebola de Pidgeot regreso junto a la de Celesteela al laboratorio del profesor Oak.
Luego de ello, puso a todos sus amigos de vuelta a sus respectivas pokebolas para poder regresar al centro Pokemon y de paso al hospital de para poder hacer una de sus últimas labores con Leaf. Se lo debía a su Eevee. Hablando de pokemon con muchas ramas evolutivas, debía también de agradecerle a Serena que le haya prestado a Sylveon ya que gracias a ella también pudo sobrevivir a varios eventos de hoy. De seguro estaba preocupada, no era de esperar luego de tanto caos en la ciudad.
- ¡Ash! – Le pareció escuchar su voz desde la distancia. Tal vez lo habían apaleado tanto que ya escuchaba voces, sin embargo, debía de admitir que quería verla de nuevo. Sin embargo, al voltear al otro lado se vio capturado literalmente por los brazos de la performer kalosiana que lo apretaba fuerte mostrando su preocupación.
- ¡Estas bien! ¡De veras estas bien! – Pikachu tuvo que saltar de su hombro para darles espacio. El kantoniano volteo a ver y vio que fue acompañada en un jeep por Brock y Anabel. Al parecer no tendría que caminar como esperaba.
- Aquí estoy Serena… Te prometí que volvería… -
La chica lloraba, aunque no quería hacerlo. Era tal su alivio que se permitió ese pequeño lujo. Luego de esa escena, decidieron que era mejor ir al centro pokemon y al hospital ya que el joven se veía realmente abatido. Sin embargo, Ash debía de ir al hospital primero y se lo comunicó a sus amigos. Ese era un pendiente que poseía. Anabel por supuesto que entendió, era necesario para que la chica pudiese sobrevivir. Los análisis clínicos indicaban que estaba bien pero no despertaba de su coma. Sus signos vitales eran débiles y si eso seguía así era seguro que ella fallecería. Con eso Ash se convenció de que debía ir primero donde la entrenadora de otra dimensión.
==== Ciudad Azafrán ====
El sol de la mañana hacia su aparición nuevamente. Los habitantes de la ciudad más grande de la región de Kanto se preparaban para realizar sus labores. Entre los habitantes que circundaban las calles de la misma, un chico pelirrojo caminaba hacia uno de los hoteles. Iba cubierto con una bufanda y por el hoodie de su chaleco. Era una época fría en la región por lo tanto era normal que las mañanas fueran así. Algo llamo su atención cuando caminaba y era las noticias que eran transmitidas a través de un televisor de una tienda. El foco de la noticia principal del día era de Ciudad Carmín la cual había sufrido grandes daños, pero afortunadamente ninguna baja se había confirmado. Según testigos, todo había sido a causa de un pokemon extraño que comenzó a atacar hasta que fue interceptado por dos meteoros fugaces elevándose hacia el cielo. También, se tenía la hipótesis que estaba conectado con el atentado terrorista que se suscitó en el estadio de Coordinación Pokemon que era otra de las primicias calientes que tenía el noticiero.
- Si están mostrando esto, significa que fallaste Celesteela. Puedo sentir como tu aura se desvaneció… - El pelirrojo hablaba para sí mismo. Cuando dos o más Ultra Entes estaban en una distancia aceptable, podían sentirse entre sí. El chico no podía sentir a otra presencia ya que sabía que Buzzwole y Nihelego fueron capturados y esas pokebolas donde estaban eran especiales ya que perfectamente con su poder podían destrozarlas.
- Te confiaste, por eso caíste en las manos de ese tipo. – Con ese pensamiento, el chico se dirigió a su objetivo. Al llegar a la habitación, fue recibido por la chica que había secuestrado. Cualquiera diría que la tendría atada o algo por el estilo, pero sorprendentemente estaba tranquila viendo la televisión justamente viendo las mismas noticias.
- Veo que tenías razón… -
- La tuve y pues la decisión fue correcta. Así como la tuya en ayudarme con mi venganza… -
La agente Domino quedo en silencio y simplemente siguió viendo las noticias. Al parecer ambos estaban ahora aliados. ¿Pero cómo? ¿Qué la convenció? Solo en los pensamientos de una de la agente con mayor eficiencia del Equipo Rocket existía esa respuesta.
==== Ciudad Verde ====
Otra persona que veía las noticias y acontecimientos del día era el líder de la mafia más peligrosa de Kanto. Su frustración era visible, no solo no sabía de esto, sino que también la agente Domino no se había reportado. Ese chico ya debió de haber sido secuestrado. No era la gran cosa, había batallado con él en el pasado y no era más que un entrenador del montón. Aun no entendía porque Jessie y James estaban tan obsesionados con el Pikachu de ese chico. Muchas veces se les asigno seguirlo para simplemente que dejaran de ser una molestia, pero ahora que los necesitaba habían desaparecido. Lo peor de todo es que ni siquiera Meowth se había reportado.
-Es increíble como estoy rodeado de ineptos. – Sabia algo por experiencia y enseñanzas de su madre, la información era vital para poder tener todo bajo control. Sin ella, eras como un barco sin vela a la deriva en el océano.
A pesar de todo lo ocurrido, aun se sentía optimista en su día. Buenas noticias llegaron a su escritorio con respecto al negocio que le haría cumplir sus ambiciones más anheladas. Su objetivo durante años era la compañía Silph Co. Y por fin la había podido ya casi adquirir por la vía legal. Claro, él les había dado el empujón necesario al sabotear la mayoría de sus proyectos y hacerlos caer casi en una quiebra forzada. Solo su "compañía" era la única que podía sanear esas cuentas en rojo. ¿Cuál era el objetivo de todo esto? Sencillo, buscaba ser el dueño de un proyecto en particular que lo llevaría a controlar lo que todo el mundo piensa que es imposible. Los pokemon legendarios. Esas criaturas capaces de jugar con la realidad estaban a punto de estar entre sus manos. Intento crear su propia máquina de destrucción, pero este experimento al final fue un fracaso. Un proyecto que casi lo llevo a la ruina, pero debido a sus movimientos financieros hábiles y crueles pudo recuperarse durante años de trabajo. Quiso intentar con el trio de las nubes hace unos años, pero sin éxito. A pesar de ello y con un toque de ironía, se enteró de la ubicación de varios de estos pokemon gracias a Jessie y James. Esta vez iría preparado con un plan para poder obtener el poder de esas leyendas y controlar este mundo a su totalidad.
- Seré más grande que tu … madre …Nadie me va a controlar y no volveré a perder nada. -
Con ese pensamiento, este se dirigió a uno de sus hangares para viajar a Ciudad Azafrán y adquirir esa compañía. Sus ambiciones estaban a un paso de hacerse una realidad y nadie le iba a detener. Ni las leyendas, ni la liga pokemon, ni siquiera los deseos de su difunta esposa.
==== En algún punto desconocido de la Región ====
Un hombre caminaba en solitario a través de una cueva. Desde que salió de Ciudad Carmín este solo tenía un propósito y era recuperar parte de su fuerza ya que era necesaria para cumplir la parte más importante de su ambición. Un anhelo que había sido negado por la leyenda de la resurrección de los 7 colores. Hace siglos, estuvo demasiado cerca pero desgraciadamente esos pokemon se entrometieron. Fue testigo de su muerte y resurrección. Eso confirmaba sus investigaciones pasadas y le daba fe que podía vivir una vida eterna donde todo y todos estarían bajo su yugo.
Sin embargo, cuando este llego al lugar que buscaba se dio cuenta de algo, el objeto ya había sido utilizado y activado. No solamente eso, también se podía percibir en la cueva vestigios de una batalla. Varios agujeros y cráteres se habían creado en el suelo y en las paredes.
"Que extraño…. ¿Cómo es posible que haya sido activado? Es imposible…a menos que…" El hombre cavilaba entre las posibilidades y solo existía una explicación lógica a esto… solo había alguien quien podía darle explicaciones de todo esto.
- ¡Zoroark! ¡Sal de ahí! ¡Se que te escondes para atacarme! –
En efecto, una sombra respondió a su llamado. El bípedo oscuro se puso frente al hombre con una sonrisa vil.
"Hace tiempo no nos veíamos maestro. Hasta que al fin llego…veo que ha recolectado la mayoría de las flores en la región. Lástima que se le adelantaron con esta."
La persona quien recibía esas noticias no era nada más y nada menos que el Rey de Pokelantis el cual poseía un cuerpo maltrecho del Kalosiano vil que azoto su región hace ya muchos años atrás.
- ¿Qué quieres decir con eso Zor? –
"Creo que más claro no se lo puedo decir. Se le adelantaron."
El rey se impaciento ante esa respuesta criptica y saco la pokebola donde su Deoxys permanecía encerrado listo para ser llamado a la batalla. Sin embargo, el pokemon oscuro nunca se puso en pose de batalla ante la clara pose de amenaza del rey.
- Tch… Siempre eres así de críptico. Al juzgar por esa sonrisa, estoy seguro que estás seguro que encontrare la energía de la flor perdida. – El soberano de la antigua civilización mermaba su hostilidad y simplemente devolvía su pokebola a su cinturón.
"Me entiende muy bien. No se preocupe, esa energía está destinada a llegar a su dueño original de todos modos."
- De todos modos, me acompañaras a la siguiente misión. Has estado encerrado aquí durante mucho tiempo. –
"Durante mucho tiempo…y en contra de mi voluntad."
- No te quejes, pude haberte desaparecido si lo hubiese querido. – La sonrisa del ser oscuro tentaba al rey. Desde que le conoce nunca conoció las intenciones de este pokemon. Era obvio que era sumamente inteligente ya que podía comunicarse con los humanos con facilidad.
"¿No le preocupa quien tiene la energía? "
- Tengo algo más importante que buscar en estos momentos. No será difícil rastrear quien la posee. ¡Así que andando! – En ese momento, el rey saco una nueva pokebola y capturo al Zoroark, aparentemente el guardián de esa flor del tiempo oblicua y nada común. Al ser capturado, este fue absorbido por la esfera sin antes mostrar una sonrisa conspirativa.
-Ahora, es hora de ir a Ciudad Azafrán. La última pieza de mi rompecabezas esta casi terminada… - Con esa frase, el Rey se disponía a cumplir su destino.
==== Hospital de Ciudad Carmín ====
Pasaron un par de horas y lo primero que hizo Ash al llegar fue ser atendido junto a sus pokemon en el centro pokemon. Primeros auxilios básicos fueron aplicados al joven el cual resentía aún mucho los golpes recibidos. Por supuesto su pareja estaba pendiente ayudando también en la limpieza y desinfección de sus heridas. Los amigos solo sonreían ante tales muestras de afecto e incluso sus pokemon tenían esa mirada burlona sobre su amigo. Luego de que estos fueron atendidos por la enfermera Joy (más unos coqueteos de Brock), el azabache decidió que era hora de ir al hospital a visitar a la chica que estaba en condiciones críticas. Anabel por supuesto ya había hecho todos los protocolos necesarios para evitar un encierro a la chica ya que era considerada ahora una terrorista. Claro, no era ella en su consciencia al cien por ciento y a la oficial de policía internacional le costó un par de favores mantenerla en vigilancia en vez de cárcel. Ash por supuesto agradeció todo y decidieron partir hacia donde la chica yacía dormida.
Otro detalle que Anabel le mención a Ash fue sobre la recolección de los pokemon debilitados de la entrenadora. En su reporte, solo pudieron encontrar a cuatro de los cinco pokemon que utilizo. El otro era Fearow que estaba en una de las pokebolas de la chica. Eso hizo que el azabache levantara una ceja sintiendo algo raro en esa explicación. Decidió dejarlo pasarlo por alto ya que ahora debía de dirigirse hacia la habitación de la chica.
En el camino, Ash aún estaba algo pensativo por todo lo que ella había vivido, de alguna manera similar a lo que le toco en Alola y también a lo largo de su vida. Comprendía bien los sentimientos de la chica, que era sentirse inferior a los demás. Desde el principio de su viaje fue ninguneado varias veces incluso por sus amigos. Claro, les daba la razón ya que su madurez no estaba presente en esos viajes.
Al llegar a la habitación pudo ver a la joven en un estado vegetativo e inerte. La vida a veces era extraña. ¿Cómo podía esa chica que hizo todos esos estragos ahora estar tan tranquila? Bueno, aun faltaba algo que hacer y volteo a ver a sus acompañantes.
-Chicos… Necesito estar a solas con Leaf. – Esto hizo que todos se extrañaran con esa petición.
- ¿Por qué? – La primera en cuestionar fue Serena por supuesto. Sentía que estaba a punto de pasar algo peligroso de nuevo y lo que a ella le daba ese sentimiento es que no podía ayudar. Sin embargo, la mano de Anabel se poso sobre su hombro y le convenció con la mirada de que era una cuestión que solo Ash podía realizar en sus momentos. No era necesario su habilidad de percepción ya que podía saberlo al escuchar de Riley sobre lo que los usuarios del Aura hacían. Sin embargo, hubo algo mas que ella noto lo que le pareció demasiado extraño, pero decidió mejor guardárselo para ella misma.
- De acuerdo. – Serena acepto a regañadientes, pero entendía la situación. Sin embargo, no salió de la habitación sin darle una mirada a Ash de la cual pudo comprender que no iba a faltar a su promesa.
Luego de que todos salieron, Ash suspiro y empezó a canalizar su energía un poco mientras colocaba una silla para poder estar cerca. El azabache tomo la mano de la chica y pudo notar como esta se encontraba delgada y fría. Ya no tenia mucho tiempo ahora que lo podía percibir piel con piel. El joven intento concentrarse, necesitaba llegar al subconsciente de la joven para poder llegar a su alma y repararla. Debido a todo el estrés acumulado por su mala experiencia y a la posesión hecha por Celesteela, su aura se encontraba en un desequilibrio critico que podía acabar con su vida. Al estar los Ultra Entes tan ligado al aura de otro cuando toman posesión, hacen que el espíritu del portador original se debilite para que su ego predomine sobre esa persona.
Cuando Ash intento hacer conexión, este fue lanzado al suelo desde su silla. Parecía un tipo de descarga que rechazaba la conexión. ¿Pero cómo? La primera vez pudo hacerlo sin problemas, pero ahora existía algo que le rechazaba. Pikachu por supuesto lo auxilió.
-Estoy bien… solo que eso fue muy raro… - Al levantarse, pudo ver como la chica empezaba a colocar un gesto de dolor demasiado evidente.
- ¡No! – Ash lucia desesperado porque sentía un disturbio en la joven y en el origen de su aura. Le urgía una respuesta o una ayuda, era la primera vez que vivía algo así con el uso del aura. Sabia que aun era un novato si se comparaba con Riley, pero aun así debía de intentarlo.
Intento una vez más, pero al igual una corriente eléctrica de color naranja lo rechazo de inmediato. Se levanto de inmediato y volvió a intentarlo sin éxito. Podía sentir como su brazo estaba casi paralizado y por supuesto el dolor se veía en su mueca de disgusto. Sin embargo, no iba a rendirse. Antes que tomara la mano de la chica nuevamente un viento soplo dentro de la habitación y una silueta apareció detrás de Ash el cual solo cerro los ojos para recibirla.
- Veo que también estabas preocupado por tu entrenadora… -
"Al final, como tu mismo acabas de decir, ella es mi entrenadora también."
Esa silueta que apareció era nada mas y nada menos que el pokemon mitológico mas buscado por cualquier entrenador pokemon. Conocido como el origen de todas las especies, Mew.
- Pude sentir que eras el único pokemon que no estaba controlado por la influencia de Celesteela. – Ash lo confrontaba sin tapujos ni rodeos, el pokemon cerro los ojos sonriendo al ver que había un humano tan peculiar en esta dimensión.
"Me descubriste, no puedo decir mucho sobre tus sentidos, usuario del Aura."
- ¿Por qué? –
"Si soy sincero contigo, porque aprendí algo nuevo que en ninguno de mis viajes pude experimentar al lado de esta chica. La derrota…no solo una…. ni dos veces… sino tres veces."
Ash entendió de inmediato la referencia ya que de alguna manera la vivió directamente a través de los sentimientos de la joven los cuales destrozarían a cualquiera que no entendiese la magnitud de perder a la gente cercana. También comprendió lo amargo que era toparse con una pared intocable, una que se veía imposible de escalar.
"Antes de ser derrotados por ese sujeto, pensaba en escaparme si era sincero. Lo que ustedes llaman pokebolas simplemente son prisiones voluntarias, así lo creí desde que los humanos empezaron a cazar pokemon. Decidí quedarme con ella para ver que era la motivación que la hizo llegar a ese extremo de perder a un ser querido tan cercano como aquel Eevee que me venció."
El joven usuario del aura quedo en silencio escuchando los detalles que le brindaba el pokemon mitológico. La curiosidad de un ser que vive en soledad y experimenta por primera vez la camaradería, eso es lo que percibía de Mew. Pero…
"Sin embargo, ni todo ese sacrificio que ella hizo fue suficiente para derrotar a ese otro humano. Incluso yo no pude hacer nada contra ese pokemon, lo peor de todo, es que podía percibir que tenia a otros dos seres a su disposición, pokemon que eran más fuertes que yo. Esa fue la primera vez que sentí la desesperación si soy honesto."
Ash tenia curiosidad con ese entrenador, básicamente apaleo a un ser muy poderoso… lo sabia de buena mano al haber recibido dos ataques en su cuerpo.
"Luego, tuvimos nuestra batalla. Si era sincero quería escapar desde que perdimos con ese sujeto, pero luego ese pokemon que nunca había visto nos atacó."
Por supuesto que el joven de cabello azabache sabia de quien se trataba. Incluso las mejillas de Pikachu que acompañaba a su amigo se electrizaban al saber de quien se trataba. Necrozma, el origen de muchos problemas actuales.
"Fingí estar bajo la influencia de ese ser. Al notar que estaba en otro mundo me fue difícil entender que estaba en una dimensión diferente. Lo comprobé cuando sentí la energía del mundo. Pude sentir incluso un poder similar al mío. Un poder que también siento de ti."
- ¿Te refieres a? – El pokemon simplemente asintió ante la pregunta del chico.
"Incluso ahora resuena con mis poderes dentro de ti. Al parecer tienes también una maldición de odio y resentimiento en tu cuerpo. Puedo sentir como ella te corroe y como un poder similar al mío la contiene. Al parecer también has pasado por mucho como mi entrenadora."
Era cierto, había pasado por mucho. Ash era consciente que su viaje ha tenido muchos altibajos. Sin embargo, a pesar de que algunos recuerdos eran dolorosos, no todo era así.
"Cuando peleamos contra ti, volví a sentir la misma desesperanza, pero esta se desvaneció cuando vi la pasión de la lucha en los ojos de los pokemon que te acompañaban. Eran ojos de pokemon que han pasado las mismas penurias de la derrota, de la desesperación, del abandono y de la desconfianza. Es ahí cuando me pregunte como tales seres podían pelear por alguien que no fuese ellos mismos. También vi como batallaste contra ese ultra ente y noté por primera vez que era luchar para no vencer… si no mas bien para convencer. Eso me hizo pensar… ¿Podría llegar yo a tal nivel? ¿Podría yo hacer algo similar? Siempre pensé en mi mismo como en un ser aparte de todo y todos… ¿Pero acaso era mi destino? Tu plantaste esas semillas de duda en mi interior Ash Ketchum."
- Es cierto que hay seres que son mas fuertes que nosotros, sea humano o sea pokemon. No importa en que sea, puede ser una batalla como en un concurso. Siempre habrá gente que sea mejor que nosotros, eso lo sé mejor que nadie. Conozco también entrenadores que salen de sus casas tratando de buscar su camino a la cima y ser el mejor, pero estos se topan con ese muro y deciden abandonar su sueño. Lo entiendo, porque he estado en esas encrucijadas muchas veces y me he deprimido al sentirme lejos de lograrlo. Sin embargo, cuando eso ha sucedido he tenido a muchas personas que me han dado la mano para levantarme. No se que eventos hayan ocurrido en la vida de Leaf o como llego a esta situación, pero yo seré ahora una persona que le de la mano para que esta pueda levantarse. Así como lo hicieron conmigo. – Era el turno de Ash de tomar ese rol, no iba a permitir que una persona llena de potencial y futuro fuera consumida por su depresión. Esa fue la respuesta que llego para Mew, ese pokemon solitario que encontró esa esperanza en un lugar bizarro.
"Entonces te ayudare, ya que también quiero experimentar eso… Dar la mano para ayudar."
Ash sonrió y con eso empezó a canalizar su aura junto a Mew que utilizaba sus poderes psíquicos para auxiliar al chico de Pueblo Paleta. Por supuesto que la misma energía obstruyo su camino, pero esta vez gracias a la fuerza del ser mítico, Ash pudo mantenerse conectado, pero aún no podía entrar la consciencia de la joven.
- ¿¡Pero por qué!? –
"Esta es energía residual del Ultra Ente que la poseyó. Esta llena de resentimiento y es por eso que no te deja entrar. Tienes que combatir con tu fuerza de voluntad."
El azabache no iba a dejar que esta fuerza le derrotara, no cuando había hecho una promesa. En ese instante, empezó a canalizar con toda su fuerza su aura en la palma de su mano mientras sostenía la de Leaf. La fuerza eléctrica de color naranja cedía ante la fuerza del azabache que también era apoyado por su fiel compañero. Ambos gritaron con todo su ser y con ello pudieron derrotar al sentimiento residual de aquel Ultra Ente lleno de envidia. Sintió como una luz le envolvió al punto que solo pude ver un brillo blanquecino que opacaba cualquier color…. Y luego perdió el conocimiento.
==== ? ====
Ash se encontraba en un lugar extraño. Cuando este abrió los ojos, noto que no se encontraba en el hospital. No solo eso, ya no existía un sol radiante y en vez una gran tormenta estaba azotando el lugar. Fue uno de los rayos que lo despertó. Tampoco estaba junto a Pikachu o a Mew. Las penumbras envolvían todo su alrededor y a duras penas podía ver. Este se aventuro de a poco a pesar de la tormenta que no cesaba y la vista que presencio fue algo realmente extraño. Noto que estaba en un edificio, en la terraza del mismo…era mas bien un rascacielos. Pero era familiar, ya que esta tenía un logo conocido para cualquier Kantoniano.
"Silph Co."
Luego un rayo ilumino los cielos llenos de nubes de tormenta y con eso el joven vio algo que nunca espero notar. Ciudad Azafrán, la cual estaba en ruinas e inundada por completo bajo el agua. No solo la ciudad, todo el horizonte y lo que llegaba a iluminar el estruendo eléctrico.
- Esto no es posible… - Era un Kanto en ruinas… destruido por completo.
"Ash estaba viendo un caos completo y estaba solo para enfrentarlo. La tormenta arreciaba y no brindaba señales de que esta cesaría. En medio de un apocalipsis imprevisto. En medio de su estado atónito, este se encontraba aun dispuesto a encontrar una respuesta del porque este escenario se encontraba así. Esta historia continuara…"
FIN DEL TOMO 2
/
Buenas, los saluda su amigo Taikobou con en el ultimo capitulo del Tomo 2. He de decir que este tomo me costo bastante terminarlo, no solo por el hecho del tiempo que me ha tomado sino tambien por todos los cambios que tuve en mi vida mientras lo escribia. Wow, realmente le tomare cariño debido a todo esto. Ha sido un sube y baja de emociones en mi vida. Desde mis perdidas hasta mis victorias. Se que tarde mucho pero es debido a que muchas de mis notas se perdieron y me sentia a la deriva para escribir cualquiera de mis historias. Ahora retome un poco el camino. Ya con esto le damos fin a la segunda parte y vamos a la tercera que pues...creo que sera la mas intensa. Se que les dejo tremendo cliffhanger pero esta vez sere franco y esta historia estara en pausa no se por cuanto ya que esta es la que mas sufrio en notas XD. Aun asi tengo las ideas ordenadas en mi cabeza, tal vez antes de publicar haga diez capitulos para brindarles un capitulo cada semana hasta que me alcancen. Por supuesto seguire con la otras, aunque ahora no se que ritmo tendre. Han sido muchos cambios en mi vida y creo que vendran mas. Aun asi agradezco de corazon a todos los que me han apoyado en esta travesia. Aunque no lo crean cada palabra que me han dado sirve de mucho para mi y lo hago no solo para complacerme a mi mismo sino tambien se que tengo publico que lo espera. Espero hayan disfrutado el capitulo. Esta vez no respondere reviews porque hare un capitulo especial de preguntas y ahi las respondere tanto del capitulo anterior como de este. De nuevo muchisimas gracias!
