Disclaimer: Los personajes le pertenecen a Stephenie Meye Rowling.
Yo solo me divierto escribiendo sobre ellos.
Capítulo 15.
Como el viaje a Londres sería un viaje relámpago como aquel que dice, habían decidido no llevarse a los niños.
James y Sirius estaban un poco ansiosos por esa razón, puesto que nunca se habían separado de ellos desde que los tenían consigo.
Sin embargo, sabían que estarían muy bien cuidados por los Cullen y por los lobos.
Esta vez acordaron que viajarían mediante traslador.
Era más rápido y más cómodo para Sirius.
Sam no quería dejar ir a su pareja porque aún le costaba mantenerse lejos de él.
Sabía que como era su imprimado, jamás dejaría de tener esa sensación de opresión en el pecho cada vez que estuviera varias horas separado de su estrella brillante.
El animago le había dicho que esa era una muy cursi manera de llamarle, pero el Kileute no había dado su brazo a torcer.
Como Sirius y James habían estudiado para ser aurores, sabían cómo hacer trasladores de dudosa legalidad pero para no tener ninguna clase de problemas, habían contactado con la Macusa para notificarles que residirían allí.
Ese ministerio era más permisivo en cuanto a criaturas mágicas y no habían puesto reparos en permitirles quedarse con los niños no sin asegurarse antes de que no corrían peligro alguno.
El papeleo y los trámites burocráticos eran tediosos, pero gracias a Regulus solo tardaron tres días en realizar todos los trámites.
Cuando estaban poniéndose de acuerdo sobre quien iría a Inglaterra, un joven alto apareció corriendo.
Debido a la prisa que llevaba, tuvo que agarrarse a James derrapando y haciendo que ambos cayeran al suelo y rodaran varios metros.
-¿Qué crees que haces lobo? -Gruñó el vampiro mágico.
-¿A ti que te parece? Voy a buscar a mi cachorro.
-¿A tu cachorro? ¿De qué hablas? -Inquirió Sirius fulminándolo con la mirada.
Jake bufó. Se levantó del suelo y se acercó a su compañero.
-Como Remus es mi pareja, el cachorro es mío también.
Sirius rió sin gracia.
-Ya veo.
-¿Cuándo nos vamos? -Preguntó Jake ignorando al animago.
Remus sonrió ampliamente.
-En… -Miró su reloj. -Tres minutos.
-Menos mal que he llegado a tiempo.
-¿Así que ahora apareces después de casi un día y medio? -Gruñó Canuto.
-No te incumbe Black. -escupió el lobo.
-Para tu información, Black, sí me incumbe puesto que se trata de mi hermano. No de sangre, pero sí por elección.
-Si lo quieres saber, Chucho Pulgoso…
A James y a Remus les entró la risa.
-Habló… -Masculló Sirius.
Sam estaba cruzado de brazos observando la escena.
En otra ocasión, no habría tardado en saltar al cuello de Jacob por atreverse a mirar mal a su imprimado, pero se contuvo.
-A mí también me gustaría saber por qué apareces ahora. -Comentó James.
La reacción instintiva de Jacob era gruñirle al vampiro pero sabía que si quería evitar que su chico se enfadara con él, no debía hacerlo.
-No es sencillo enterarte de que tu pareja, a la que conoces desde hace dos semanas, tiene un hijo con otra persona.
-Ya es hora de irnos. -Intervino Remus antes de que alguien más pudiera decir algo.
Él entendía la reacción de su compañero. Su lobo estaba resentido, pero sabía que a él también le dolería enterarse de algo así con respecto a su destinado.
Cuando la rueda que utilizarían como traslador se iluminó de azul, James, Sirius, Jacob, Remus, Alec y Regulus colocaron las manos en ella y segundos después, habían desaparecido.
Sam y Edward miraron la zona en la que habían estado sus parejas con el ceño fruncido.
No querían dejarles ir, pero sabían que si se negaban, sus compañeros les ignorarían.
Para ellos la amistad era muy importante y James, Sirius y Remus eran como hermanos.
***Londres***
Los seis hombres cayeron al césped.
Jacob se sentía algo mareado así que respiró hondo varias veces para no vomitar.
Una joven pelirroja salió a su jardín debido al estruendo con su prometido detrás ambos con las varitas listas.
-Hola Lily. -Dijo James sonriendo de manera angelical.
-¡James Fleamont Potter! ¡Habéis pisado mis margaritas! ¿Qué tienes que decir al respecto?
-Que… ¿Por qué me gritas solo a mí? -Preguntó dudoso.
La mujer tenía lista una maldición en la punta de la lengua cuando vio a Jacob.
-¿Y éste quién es?
-Es mi compañero. -Se apresuró a contestar Remus.
-¿Alguien puede decirme qué hacéis aquí? -Preguntó (más bien ordenó) Severus.
-Resulta que a Remus le ha llegado una carta de una mujer explicándole que tienen un hijo en común. Ella le decía que si no se apresuraba en ir a buscar al niño, ya vería lo que haría con él. -Explicó Regulus.
Lily iba a preguntar algo, pero James levantó la mano para que no lo hiciera.
-No hemos avisado porque una lechuza tardaría más en llegar que nosotros.
Snape resopló.
-¿Y la red flu? ¿Por qué no la habéis utilizado? -Preguntó.
Todos se miraron entre sí.
-Aún no está conectada. -Explicó Sirius. -Dijeron que mañana o pasado iría un técnico a hacerlo.
-¿Y dónde tenéis que ir? -Quiso saber la pelirroja.
-A una mansión en Irlanda. -Contestó Remus.
-¿Y a qué esperamos? Aquí son las siete de la tarde. -Dijo ella.
-¿Qué quieres decir con… Esperamos? -Cuestionó Sirius.
-No pensaréis que me voy a quedar aquí de brazos cruzados después de lo que me habéis contado verdad? Voy a maldecir a esa perra hasta cansarme.
-Lily… Creo que no deberías… -Comenzó a decir su prometido.
Ella le miró desafiante.
-¿Por qué no?
Él señaló su vientre.
-¿Algo que contarnos Evans? -Quiso saber Remus olfateando discretamente el aire.
Ahora que se fijaba, en el ambiente se notaba un ligero olor a melón. Justo el mismo que tenían las personas embarazadas.
-¡Estoy esperando un hijo! -Gritó ella abalanzándose sobre James muy contenta.
El mayor de los Black se tragó el comentario que quería hacer y sonrió ampliamente.
-Entonces será mejor que te quedes aquí. Yo la maldeciré por ti. -Dijo Sirius.
Todos le miraron sorprendidos. Él y la pelirroja no se llevaban precisamente a las mil maravillas.
¿Qué? Aunque sea un futuro Sniv… Quiero decir Snape, no significa que vaya a permitir que se arriesgue. Los tres primeros meses del embarazo son los más delicados.
Lily se echó a llorar y abrazó al pelinegro.
El animago al no esperárselo tardó un poco en reaccionar.
-Son las hormonas. -Dijo la joven entre hipidos.
Severus la tomó por la cintura suavemente y la alejó de Black.
-No vaya a ser que le contagies algo a mi hijo.
El ex Gryffindor le mostró el dedo corazón.
-¿Pasaréis la noche aquí verdad? -Quiso saber Lily. -Tengo que contaros la reacción de Petunia al verme y todo lo referente al ministerio cuando se enteraron de que Harry había desaparecido…
-Claro que sí. -Dijo James.
Todos asintieron de acuerdo con él.
-Ahora, ¡Largo! Id a por ese pequeño.
Todos se desaparecieron en el acto.
Lily sonrió y convocó dos sillas para sentarse a esperar a los chicos.
***HP-T.***
Los seis aparecieron a las puertas de una hermosa mansión de ladrillo con un bonito jardín alrededor.
Enseguida, un elfo doméstico apareció para conducirles a un ostentoso salón donde la mujer esperaba.
Al ver a la pequeña criatura, todos inclinaron la cabeza en señal de saludo. El elfo se la devolvió e hizo una señal para que le siguieran.
Ellos obedecieron. Sin embargo, Sirius, James, Regulus y Remus tenían las varitas empuñadas por si acaso.
Al llegar a una puerta, el elfo doméstico anunció su presencia y tras un seco adelante, todos pasaron.
Allí había una mujer sentada cómodamente en un enorme sillón de color blanco.
A su lado descansaba una pequeña maleta reducida.
Enfrente de la mujer, un pequeño de unos tres años estaba sentado a una mesita dibujando mientras era vigilado por una joven elfina doméstica.
-Ya era hora de que aparecieras Lupin.
La mujer era alta, delgada, con el pelo rubio y los ojos grises.
-Ahí tienes las cosas del mocoso. También llévate a la elfina. No me hace falta.
El licántropo la miró con ira.
-Ya está. Podéis iros.
Ella no había apartado la mirada de la revista que tenía entre las manos.
-¿No te vas a despedir de él? -Preguntó Lunático.
Como respuesta recibió un resoplido desdeñoso.
-¿Cómo se llama?
Evelin Rosier se encogió de hombros.
-¿Ni siquiera le has registrado en el ministerio?
-Se llama Edward. La elfina le llama Teddy. -contestó. -Y ahora, si no te importa, me gustaría seguir eligiendo complementos sin interrupciones estúpidas.
Sin decir nada más, Remus se acercó al niño.
-Hola Teddy. -Murmuró cuando estuvo a su lado.
-¿Papi? -Preguntó.
-Sí. Soy tu papá.
-Evelin dito que vinías a po mí.
El licántropo le sonrió.
-¿Y a ti que te parece? ¿Quieres venir conmigo?
El menor asintió con entusiasmo.
-¿Nana vene tambén?
-Por supuesto que sí amito Teddy. -Intervino la elfina.
El pequeño sonrió y cambió su pelo de color.
-¿Es un metamorfomago? -Preguntó Remus intrigado.
-Los Black y los Rosier se han casado varias veces entre ellos. Así que es normal que eso se presente también en mi familia. -Contestó la mujer de manera monótona.
Antes de que a alguno de sus amigos se les ocurriera maldecirla, el licántropo cogió al niño entre sus brazos y salió de allí.
La elfina doméstica se marchó detrás de él cogiendo la pequeña maleta antes de irse.
Los cinco chicos que habían acompañado a Remus también se fueron.
Evelin suspiró con alivio.
-Qué pena que nos haya recibido en su mansión. Si no fuera la dueña, podríamos maldecirla. Pero la propia mansión la protege de ese tipo de cosas. -Refunfuñó Sirius.
-Vámonos de aquí. Me están dando ganas de romper algo.
Como Remus llevaba a su hijo en brazos, Sirius se apareció con Remus y James con la elfina doméstica.
Al llegar, vieron a Lily junto con su prometido esperándoles.
Levantándose, la pelirroja les hizo pasar al interior de la casa para poder charlar con mayor comodidad.
Estaban en invierno, pero el jardín de la joven estaba hechizado de forma que en esa zona siempre fuera primavera.
Cuando todos estuvieron sentados, comenzaron a despotricar en contra de Evelin Rosier.
Teddy estaba sobre el regazo de Remus entretenido con un lobo de peluche que su elfina le había regalado hace tiempo.
-Antes de seguir maldiciendo a esa mujer, ¿No deberíamos presentarnos al niño? -Preguntó Jacob.
Todos se miraron un poco avergonzados y asintieron dándole la razón.
Nota:
Tal vez esta petición es inusual, pero si conocéis algún fic crosover entre Harry Poter y Twilight o Harry Potter y Percy Jackson que sea Slash y en español, y os ha gustado, me encantaría si me lo recomendárais.
Gracias.
