Los Personajes de "Ranma ½ son propiedad de Rumiko Takahashi"

Después de ti, después de todo

.

Capítulo ( 2 )

.

De Regreso Parte. 2

.

.

.

.

POVS Akane

Je ne veux pas travailler

Je ne veux pas déjeuner

Je veux seulement l'oublier

Et puis je fume...

A las 6:00 am la alarma del despertador de mi celular tocando una melodía de Pink Martini, sonaba algo lejana, pero era audible, me removí entre las sabanas y palmeando en busca del celular, tenía que estar de bajo de algo o por algún lugar de la habitación.

Déjà j'ai connu le parfum de l'amour

Un million de roses n'embaumerait pas autant

Maintenant une seule fleur dans mes entourages

Me rend malade...

continúe con mi búsqueda sin éxito, estaba por salir de entre ese calientito cobertor cuando sentí el peso de algo en mi estómago, me incorpore encontrando unos piecitos que bien conocía, los bese para hacerlos a un lado y esta se giró ahora poniéndolos encima de una almohada, la melodía seguía sonado y yo no podía localizar de dónde provenía ¿dónde podría estar?!¿maldita sea donde esta?! comencé a desesperarme ya que removí las almohadas que había usado y nada.

-akane... apaga eso ya...- dijo entre los cobertores.

- ¡No lo encuentro!... no sé dónde lo puse...- seguí con mi búsqueda del dichoso aparato

- ¿Cuándo lo usaste por última vez? - pregunto volteando y acomodando unos de los cojines de bajo de su cabeza.

-Anoche cuando hable con Nabiki...-si esa fue la última vez que lo use-¡ya se! está en el bolso...- y corrí a el que estaba colgado en el respaldo de la silla- ¡si aquí esta!

Je ne veux pas travailler

Je ne veux pas déjeuner

Je veux seulement l'oublier

Et puis je fume...

Y la melodía dejo de sonar al fin, camine a la cama mirando al tercer huésped que había colado, ignorando la hora que había sido, me imagino que fue durante la madrugada.

-Bueno, creo que el trabajo de la alarma era que despertáramos... ¿no? -comento para estirarse como gato en la cama- pues arriba entonces

- ¿Cómo es que amaneció en la cama con nosotros y no la sentí? -pregunté quitando el resto de las sabanas y haciéndolas a un lado- ¿tan profundamente dormí? -

-Yo tampoco supe cuando se pasó a la cama... Mia-chan... es hora de despertar -

-Anda amor es hora de levantarse ...- está poco a poco abría los ojos dejando ver unas hermosas pupilas cafés, se levantó frotando se los ojos acompañado de un bostezo.

-Mami...Papi, ¿dónde estamos? - pregunto inocente y observando la habitación- ¿Estamos de vacaciones? -

-No amor, ¿recuerdas que iríamos Japón con los tíos y tías para despedirnos del abuelo? - le dije tiernamente mientras acariciaba su largo y lacio cabello negro-

-Si mama…¿ya llegamos? -pregunto mirándome fijamente.

-Pues... ya estamos aquí y tenemos que alistarnos para ir con ellos... ellos nos están esperando y tienen muchísimas ganas de verte-

-Muy bien mama, pero ... ¿es muy lejos? es que tengo mucho sueño- dijo bostezando con intenciones de volver a la cama.

-no princesa... no está lejos, pero tenemos que darnos prisa para que puedas conocer a tus primos... ¿te gusta la idea? - comento tratando alentarla con la idea de conocer a sus primos, acaricio su cabello desordenados y acomodándolos.

-¡Sí!¡me gusta la idea papa!- grito emocionada parándose en la cama -¿ y podre jugas con ellos?

- ¡Claro que sí!... solo obedece a mama-

- ¡Si señor!... solo una cosita mami- y giro a mi poniendo sus ojitos de llenos de amor- tengo mucha hambre ¿Abra algo para comer? -soltamos una risa a tal comentario y comenzamos a prepararnos para salir lo más rápido posible.

A la salida del hotel esperando el auto que había rentado la noche anterior, el clima era frio y nublado, el servicio meteorológico anunciaba que se esperaba las primera nevadas en el trascurso del día y también mañana, tomada de la mano tenia a Mia-chan mientras comía el resto del emparedado de pollo y queso, le daba pequeñitos sorbos a su leche con chocolate, era una niña muy tranquila y bien portada, me recordaba mucho a Kasumi, era de semblante tierno y gentil, todo lo opuesto a su padre o incluso a mí, se veía Hermosa con aquel vestido blanco y sus mallitas de lana que la cubrirían del frio, me agache para quedar a su altura para cerrar bien aquel abrigo negro que llegaba a sus rodillas, también acomode la bufanda de lana blanca, su tiara con un monito blanco de lado Y con su cabello lacio y negro perfectamente peinado, era como de esas muñequitas de porcelana, cuando decía que era muy distinta a mi lo decía de verdad no físicamente hablando, tenía mucho parecido a mí solo el color de su cabello y algunos gestos que hacía cuando se enojaba lo que era muy raro que lo hiciera era idéntica a su papa , tristemente no había heredado el gusto por las artes, era de esperarse ya que viviendo tan lejos de Japón, eran los otros los gustos que le habían interesado.

Uno de ellos era el ballet, amaba todo lo relacionado a la delicadeza del baile de música clásica, cualquier tiempo era bueno para practicar sus imaginados pasos, yo sabía que en su mente era una gran bailarina y bailaba en algún escenario de un famoso teatro, solo bastaba verla como hacia ademanes a pesar de que contaba con solo 6 años orgullosamente podía presumir que era una de las mejores en su clase.

-Si... se llevaran una gran sorpresa al conocerla. – comente para mi mientras cariaba su mejilla y ella me sonreía. Me incorpore para ajustar el cinto de la larga gabardina negra y acomodar la bufanda de lana color verde botella que usaba, opte por usar una falda negra larga de tuno hasta la rodilla con una blusa negra de cuello alto y manga larga, era un conjunto sobrio y formal, calzando mis altísimos zapatos negros, era eran mi fiel aliado para no pasar desapercibida en un país donde reinaban altas y glamurosas mujeres.

El trayecto a Nerima fue algo tranquilo, Mia estaba más que impaciente por llegar, al contrario de mí, a más cerca de mi destino, mi corazón se encogía de nervios y a hacia lo mejor que podía para controlarlos, el viaje duraría como una hora , así que llegaríamos antes de lo que habíamos dicho, recorría el paisaje de los campos de arroz y de nuevas construcciones que estaban por concluir y otros que comenzarían, era muy diferente el paisaje de mi pueblo natal al mi actual hogar en california tenía sus encantos pero nada como mi Japón, desde el paisaje, la gente, el estilo de vida, la cultura y hasta la comida.

La verdad como lo extrañaba, aparte mi vista del paisaje para girarlo al conductor que estaba atento a la carretera, tranquilo y relajado, ¿cómo era posible estar tan sereno? mientras yo era un literal manojo de nervios, la noche anterior platicamos de este regreso y acordado que nada nos tenía que preocuparnos y estaríamos de pie y juntos, toda esa seguridad se iba así de rápido en cuanto emprendimos camino, tenía que distraer mi cabeza para no pensar más, tenía que ver el poco lado positivo a todo eso, después de siete largos años podría ver a mis hermanas, a mi familia pero esto sería para despedir a mi padre, mi padre que ahora estaría junto con mama como siempre lo añoro.

El sonido de la música a volumen bajo me trajo de vuelta, ahí estaba la tranquilidad otra vez en él, despreocupado cantaba para él una canción en inglés, que había puesto quien sabe cuándo, la cantaba animadamente sabiéndose la letra completa.

Come here, baby
You know you drive me up the wall
The way you make good on all the nasty tricks you pull
Seems like we're makin' up more than we're makin' love
And it always seems you got somethin' on your mind other than me
Girl, you got to change your crazy ways
You hear me?..

Say you're leavin' on a seven thirty train
And that you're headin' out to Hollywood
Girl, you been givin' me that line so many times
It kinda gets like feelin' bad looks good, yeah…

That kinda lovin' turns a man to a slave
That kinda lovin' sends a man right to his grave
I go crazy, crazy baby, I go crazy
You turn it on, then you're gone
Yeah, you drive me crazy, crazy, crazy for you baby
What can I do, honey?
I feel like the color blue…

Verlo despreocupado y relajado, entonando la melodía medio ánimos para tranquilizarme para no pensar más y esperar a llegar a mi destino. regrese mi atención al frente y por el retrovisor mire a Mía, que seguía comiendo unas galletas que habíamos adquirido del hotel.

entramos a la prefectura y los recuerdos llegaron a mi mente, las calles, los parques, edificios nuevos y viejos, algunas cosas habían cambiado, no todo sería por siempre igual, y esos cambias habían embellecido los alrededores, ahora todo más moderno y urbano.

conocía esta calle también, sabía que en unos metros más se dejaría ver aquel edifico que marco una parte importante en su vida, y el reloj de la preparatoria se dejó ver, sin duda eran gratos recuerdos.

así como se dejó ver desapareció dando vista a otro edificios y casas, ahora pasaba por el puente que cruzaba el canal y a los lados de este estaban esas vallas para que ningún peatón callera al agua, una pequeña sonrisa se formó en mi rostro sin poder evitarlo y a pesar de todo, fueron lindos recuerdos de su vida, lo recuerdos están tan presentes que podía verse caminando con su uniforme y con él a su lado.

Pare el rumbo de mis recuerdos ya que estábamos a unos cuantos metros por llegar, dimos vuelta en a la esquina y pudimos ver el muro que rodeaba la propiedad que ahora de un color blanco con tejas en color gris oscuro, se podía ver los grandes copas de los árboles que estaban de tras de él, varios vehículos estaban estacionados ordenadamente uno seguida de otro a lo largo del muro, mi corazón no dejaba de latir apresurado.

aparco el auto a seis vehículos de la entrada. cuando el sonido del motor dejo de sonar indicando que se había apagado, un largo suspiro salió de la mi boca, era oficial, tenía miedo de bajar del auto.

-Tranquila... todo está bien, es solo tu familia ¿entiendes?, yo estaré aquí para ti. - y tomo mi mano besándola reconfortándome

-Tienes razón... y gracias por todo- le sonreí sinceramente, agradecía infinitamente su apoyo y compañía.

-Bueno... creo que es hora, ¿no? -dijo animadamente-¿Mia-chan estas lista?

-¡sii! ¡muy lista!, ya quiero salir de aquí-dijo alegremente la pequeña mientras intentaba quitarse el cinturón de seguridad sin éxito- me podrían quitar esto ¡please! ,no puedo yo solita.

-Antes que nada princesa hay algo que tenemos que hablar primero- mirándola fijamente -necesito que seas toda una niña grande y te comportes, ya que donde vamos habrá muchas personas que vienen a despedirse de tu abuelo Soun... por el momento no es un lugar donde puedas jugar, hasta que toda la ceremonia termine podrás jugar ..¿ok?.. no quisiera llamarte la tención- le explique de manera que ella pudiera entender y yo sabía que lo hacía y no tendría ningún problema, pero al ser la primera vez que conociera a la familia tenía que poner unos puntos en claro - también quisiera que hablaras y practicaras tu japonés, para que puedas convivir con todos ¿de acuerdo?... ¿puedo contar contigo? -

-¡Si mama!, me portare muy bien y... ¿tú me ayudaras si no les entiendo? -me pregunto entre cerrando los ojos con gestos curiosos.

-¡Claro que sí! tu solo dinos y te ayudamos... ¿verdad amor?-mire al piloto, quien asentía.

-Así es princesa-no estaba muy convencida, pero era una niña al fin y para ellos no había ningún problema al momento de comunicarse, todo era más fácil en el mundo de los niños.

bajamos del auto en dirección a la entrada del dojo la puerta principal estaba abierta sin dejar de observar los diferente que ahora era, las puertas habían sido reemplazadas por una más grandes y amplias, pero seguían siendo del mismo color negro, la fachada también seguía del mismo estilo tradicional pero acabados más lujosos y en lo alto estaba un gran letrero con letras en negro brillante que decía "DOJO Tendo-Saotome".

Si, definitivamente seguía involucrado con su familia y quien sabe en qué otras cosas más con respecto al dojo, la antigua barda que separaba de la entrada hacia el camino del dojo, ya no existía en su lugar había un camino de piedra hacia el dojo y otro camino a lo que sería otro dojo pero en menor dimensión pero solo que este tenía ven tales en vez de paredes y estas estaban abiertas donde desde afuera se podían observar títulos y trofeos , había unas seis u ocho personas dentro mirando todos esos reconocimientos y en dirección a la entrada de la casa había dos bancas de cada lado con hermosos arbustos y faroles de piedra.

las personas que se encontrabas al rededor no perdieron tiempo en observarnos y comenzar a murmurar, no tenía ni 10 minutos y ya comenzaba a hacer la comidilla del lugar. me sentí chiquita, respire onda por la nariz haciendo que entrara el frio aire a mis pulmones, el sonido de mis tocones era acompañado con el palpitar de mi acelerado corazón. ¡cuán difícil era esto!

-¡Akane cariño! llegaste!- y me congele, literalmente me congele, nunca imagina quien me recibiera fuera precisamente ella, y en cuento gire mi cuerpo fui rodeada por unos brazos cálidos que lejos de hacerme sentirme rechazada me demostraron el amor que tenían para mí.

-¡Solo mírate! ¡eras toda una belleza!... una bella y muy sofisticada mujer- todo lo decía con una enorme sonrisa mientras me soltaba y me miraba de pies a cabeza sin ser nada discreta, su rostro marcaba algunas arrugas alrededor de sus ojos, tenía ligeras ojeras, pero seguían tan vivos como antes, pero seguía siendo todo una dama pulcra y elegante con su sobrio kimono.

-Gracias... señora Nodoka...-conteste algo apenada, le agradecería su amabilidad.

-¡¿Cómo que señora Nodoka!?... no,no,no, siempre será para ti ¡Tía Nodoka! eso nunca tiene que cambiar, porque para mí siempre serás la única... eso no lo olvides mi cielo-

-Está bien ... tía- respondí aceptado aquella incomoda y sincera a tal declaración.

- ¡Que modales los míos! ... ya ni se dónde tengo la cabeza, pero mira nada más ¿qué joven tan guapo tenemos aquí?... ¡¿cuánto tiempo sin verte Muose?!- me alegraba tanto el buen recibimiento de la tía Nodoka para con el.

-Mucho tiempo señora Saotome... usted sigue tan elegante como siempre-

-Hay cariño gracias por el cumplido... pero con el aspecto que cargo ahorita, esa elegancia la perdí quien sabe dios cuando- comento con algo de humor haciéndonos reír un poco- ...y ¿quién esta hermosa niña? -pregunto mientras se arrodillaba para verla mejor, Mia estaba medio escondida de tras mío tomada de una de las manos de Muose -Hola nena... ¿cómo te llamas? -pregunto, Mia nos miraba como pidiendo aprobación a nosotros para contesta, yo asentí con mi cabeza para que contestara.

-Hola... yo me llamo Mia Mutzsu... pero mi papa me dice princesa o mia-chan- sonreí por las ocurrencias de la pequeña sin perderme ningún momento el rostro de Nodoka, Muose estaba a las mismas que yo.

-Pero qué bonito nombre al igual que tú...dime Mía-chan ¿te gustaría ir a ver el estanque con peces que tenemos? así podrás conocer a otros niños de tu edad ¿qué te parece? -

-¿Really?!...¿Mom puedo ir ? ...¡ Please !- su rostro se maravilló por la invitación, hace tiempo le había contado que en la casa donde vivía en Japón teníamos un estanque con peces koi en el jardín y siempre fue una ilusión para ella verlos y alimentarlos- ¡tú siempre me platicabas de los peces!

-Claro… acompaña a la tía Nodoka y pórtate bien, recuerda lo que hablamos- con una enorme sonrisa me asintió y con eso tuve suficiente para entender que obedecería.

-Me llevare a la niña para que ustedes puedan ir con tus hermanas... ellas están muy afectadas y te esperan, serán de apoyo mutuo- ahora nuestro gestos cambiaron a unos más serios, agradecía la ayuda que me brindaba con la niña, sabía que no era el momento adecuado para una niña pequeña y la llevaría al otro lado de la casa lejos de toda la gente, ahora era mi turno de presentarme con mi hermanas y las quería ver- la llevare con los otros niños de la familia... ahora es mi turno de cuidarlos, el resto de la familia está en el dojo... ve hija, te están esperando.- asentí y mire a Muose para caminar al dojo y este acepto.

-Muchas gracias señora Saotome... princesa ...te veo al rato. ¿ok? -

-si,si,si,si,siii... ¡bye! ¡bye!- y caminaron dentro del dojo, pude ver como Nodoka le explicaba que tenía que quitarse los zapatos antes de entrar y la puerta se cerró de tras de ellas, tome la mano de Mouse con fuerza y caminamos al jardín por aquel camino de piedra, a cada paso que da vamos, era una cara nueva que nos devoraba, hasta que esas caras comenzaron hacerse familiares, eran vecinos y mis antiguos compañeros de escuela que nos observaban sorprendidos y petrificados ¿es que les era tan increíble verme ahí? era el funeral de mi padre era obvio que asistiría, o también era el que me vieran con Muose, eran contadas las personas que sabían de mi relación con él, ya no sabía que creer, también podría ser la impresión a nuestro drástico cambio, no era para menos Muosse era un hombre sumamente atractivo, su exótico físico no pasó desapercibido en casa y ahora con ese pequeño pero muy significativo corte de cabello lo hacía ver como otra persona, sin mencionar que ya no usaba esas gruesas gafas. Llegamos a la entrada del dojo donde las puertas estaban cerradas y mi corazón estaba por sufrir una Taticardia, ese miedo escénico que se siente cuando te expones a miles de personas y están pendientes de cualquier error que cometas. sentí mis mejillas muy sonrosadas y calientes, ya no sentía el frio clima, incluso ya sentía calor y el abrigo me sofocaba, quería quitármelo y dejarlo por ahí.

Conté hasta diez y me recriminé, ¿cómo era posible estar así? ¡no era una niña de secundaria!, ¡ni en la secundaria me comporte de esa manera!, era patético, definitivamente lo era, perdón padre por comportarme como una cobarde.

sin pensarlo estire mi mano para abrir la puerta cuando esta se abrió de repente, haciendo que la sangre se me fuera a los pies, unos ojos azules como el mar me miraron con asombro al igual que yo lo mire, el destino se estaba luciendo en verdad.

.

.

.

.