Disculpen los errores ortográficos.
"hablar" personaje hablando.
"Hablar" personaje pensando.
"Hablar" nombres de las técnicas.
(Hablar) palabras del autor o aclaraciones.
############ Cambio de escenario o lugar.
Capítulo 10: No hoy valor en un poder sin determinación…
El ganar lo era todo.
No había lugar para los perdedores.
Sin importar quién se ponga en su camino, tenía que ganar.
Ganar
Ganar
Ganar.
"¡La ganadora!" Sus manos aún estaban cubiertas de sangre, mirando a sus pies al cadáver del que alguna vez fue su contrincante, sentimientos como remordimiento no cabían en su duro corazón.
No le importaba el grito de júbilo del público.
No le importaba su reconocimiento.
No le importaba quienes eran ellos o que pensaban ellos de ella.
Al final del día la vida de cada persona, no debería de ser dirigida por la opinión de otras personas, solo las repercusiones de tus acciones que podían hacerte ganar más enemigos de lo que podía contar.
Podía ver el odió en la mirada de un niño, el hijo del hombre que acababa de asesinar.
No le importaba, una vez se entraba a la arena de combate, no había lugar para la piedad, solo había dos opciones.
Ganar o perder.
Vivir o morir.
La supervivencia siempre es para aquellos con corazones duros y fríos, que están dispuestos hacer lo que sea con tal de obtener lo que uno quiere.
"¡Felicidades! ¡Un aplauso por nuestra campeona de esta semana! ¡Chikara!"
Chikara aparto la mano del referí y tomo su bolsa con créditos, el premio por otro combate en esta semana que le daría un respiro de alivio por un reducido tiempo, sin molestarse en escuchar los gritos del público que ovacionaban su nombre, fue hasta la salida.
No paso mucho hasta que llegara a su hogar en la zona roja de la ciudad, en dónde en una esquina se reunió con su proveedor, ninguno de las dos intercambio una palabra cuando uno tomo el dinero y el otro su pedido.
Tomando caminos separados ella fue hasta su hogar, las zonas del bajo mundo de las ciudades, dónde el crimen y la violencia nunca tenía fin, no es como si hubiera alguien a quien le importara meterse y evitar el conflicto.
A los de arriba no le importaba que las ratas se maten una a otras por un pedazo de mierda.
La diferencia entre clases nunca fue tan grande y desalentadora.
"Estoy en casa…"
Su hogar solo era una habitación de dos cuartos, uno era el baño y el otro ocupado por una gran cama donde reposaba un Feurod, que a diferencia de la recién llegada no tenía una piel roja y viva, sino gris y seca, una musculatura atrofiada y conectado a varias máquinas que lo ayudaban a mantenerse estable.
"Buenos días papá" La peleadora de cuatro brazos se arrodillo junto a la cama para acariciar con cariño y cuidado el rostro de su padre, con cuidado sacó de sus bolsillos unos cilindros con un denso liquido morado, que le inyecto en uno de los tantos brazos de su progenitor.
El rostro del Feurod se llenó de alivió cuando el líquido viajo por su sistema, haciendo que su piel vuela a ser lentamente roja y ganar más vitalidad, que le permitió abrir los ojos y mirar a su más grande tesoro, "Hija…"
"No te sobre esfuerces, aún el plasma tardará varios minutos en aliviar todos tus síntomas" Diciendo eso se levantó y fue hasta el baño en la otra habitación, cerrando la puerta detrás de ella, encendió la luz para mirarse a sí misma, "…"
Marcas moradas en sus brazos, un ojo hinchado y oscurecido, un poco de cabello arrancado, y sangre seca que manchaba su rostro.
La pelea de esta noche fue más dura de lo que pensó.
Desde que aprendió a caminar se dio cuenta de que era diferente, más rápida, más fuerte, más resistente, era más que cualquiera de su edad.
También una memoria de excelencia que le permitía recordar patrones, patrones de combate que la llevo a ser una peleadora de elite entre los cadetes de su clase.
Desde jóvenes los Feurod eran puestos a combatir uno contra otros, para separar a aquellos guerreros de los que tenían otras facultades fuera del combate.
Y Chikara fue la mejor, venció a todos quienes le ponían al frente, incluso adultos no llegaban a estar a su nivel siendo solo un infante.
Siempre pensó que esto la llevaría lejos, sacarla de su vida de tercer mundo, y ser alguien, alguien importante, pero a veces el destino es cruel.
Cambiaria todas sus bendiciones y fortaleza, solo para que su padre viviera toda una vida a su lado.
Su estado se volvió delicado, una rara enfermedad que ya había cobrado vidas, quien tenía está enfermedad, tenía una sentencia de muerte.
Todos le habían dicho que se prepare para lo peor.
¿Cómo prepararse para la muerte de tu propio padre?
Dejó la academia militar, dejo todo su futuro brillante como una guerrera que llegaría hasta ser la mano derecha del mismo rey, una vida llena de lujos y gloria.
Para pelear en las calles, peleas donde el dinero era la única recompensa, dinero que usaría para compra tiempo.
Gastar hasta cada centavo en medicina, equipamiento, los mejores médicos, incluso hasta llegar a pedir medicina de otros mundos, algo contra las normas de su planeta.
Pero poco le importaba.
Solo que… al parecer nada era suficiente, cada día que pasaba su padre estaba más débil, la medicina ya no era suficiente.
¿Qué hacer ahora?
"…" apretando sus puños Chikara dejo que el agua corriera por el lava manos, lentamente empezó a lavarse, le tomo tiempo limpiar la sangre y vendar sus heridas, luego de casi media hora por fin salió del baño.
Para ir directo alado de su padre y sentarse a su lado, podía escuchar su respiración pesada y débiles quejidos.
"¿Quieres que te dé un baño padre?" pregunto con cuidado la chica de cuatro brazos que miro preocupada como los signos vitales en las pantallas empezaron a caer.
"Chikara…"
"¿Padre?"
"No… no más…"
"…" Ella se quedó mirando como la mano de su padre la tomo de su muñeca, y su mirada se dirigió a las vendas que envolvían sus brazos, "No es nada padre, descansa"
"No… desperdicies tu vida…"
"…"
"… con un cadáver"
"Las drogas ya te frieron el cerebro" ella había tomado una frazada para cubrirlo de la fría noche, ya se estaba haciendo tarde.
"Chikara"
"¡Es suficiente padre!" ella se enojaba cada vez que su padre le decía que era inútil lo que estaba haciendo, acaso su padre no entendía, que todo lo que estaba haciendo era por él, cada pequeño, cada combate, cada minuto que pasaba entrenando fortaleciéndose, todo era para darle solo un segundo más de vida.
"…"
"Tú vas a vivir, te vas a recuperar, y seremos una familia feliz, así que deja de decir estupideces" alisando la suave seda de la frazada arropo a su padre, que solo se quedó en silencio, "Iré por algo de comer… ya vuelvo"
"Chikara"
"…" Ella se detuvo en la puerta antes que pudiera dar un paso más fuera de la casa, para mirar sobre su hombro la sonrisa cansado pero feliz de su padre.
"Te amo… te amo hija"
"Y yo a ti papá" sin más cerró la puerta detrás de ella.
"…" el enfermo Feurod espero hasta que dejara de escuchar los pasos de su hija, lentamente se fue levantando, ignorando las luces rojas de alarma de la maquinaria que la mantenían con vida, se quitó todo se encima y solo se sentó en la cama.
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El camino de vuelta se había sentido una eternidad, tenía un mal presentimiento por cada paso que daba acercándose más a su hogar, había conseguido algo de fruta y esperaba que su padre tuviera hambre.
Pero cuando abrió la puerta, se quedó solo de pie, con su mirada oscurecía al ver a su padre sentado en la cama inmóvil, todos los equipamientos médicos tenían números rojos y planos.
"¿Padre-e?"
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Chikara miro fijamente la tierra removida, estaba sola en el medio del bosque, dónde fue a enterrar el cuerpo de su padre, ya estaba muerto y solo le dejo una nota.
'No puedo ver cómo te lastimas en una batalla sin sentido, tienes un don que no debe desperdiciarse en mantener a un muerto en vida, te amo hija, lo siento"
El romper la nota en miles de pedazos, no le quitó el coraje que sentía, tampoco aliviaba el insoportable dolor en su pecho, sentía como si fuera de cristal, un cristal fisurado y al borde ser roto en miles de pedazos.
¿Qué hacer?
¿A dónde ir?
¿Qué sentido tenía aún estar viva?
"Hola…"
Fin de flash back:
Chikara jamás olvidaría el día en que conoció a quien sería su maestro, la única persona que había ido a hablar con ella, el único quien le dio un hombro sobre en qué llorar, el que le dio un objetivo, el que era el hombre más fuerte que jamás había conocido.
Esa imagen de grandeza se dañó al ver un mocoso, ser hasta cien más fuerte que su maestro.
Nunca había sentido un poder como este, cada fibra de su cuerpo le gritaba peligro, como si la sola idea de atacarlo sería un suicidio, miles de escenarios pasaban ante sus ojos, donde en cada uno de ellos era vencida fácilmente una forma diferente por ese chico.
"…" Naruto hizo que su aura de ki se empequeñeciera y se adecuada a un tamaño menos luminoso, estos eran los frutos de su entrenamiento por sobrevivir en un lugar tan duro como lo fue ese planeta, todo con el solo objetivo de superar a su padre.
Aún faltaba poco, pero estaba determinado a conseguirlo.
"¿Cuál es tu objetivo?"
"¿Eh?" el rubio se extrañó por una pregunta como esa, de la guerrera de cuatro brazos que tenía una mirada penetrante.
"¡¿Por qué entrenas?! ¡¿Qué te motiva cada día a ser más fuerte que el día anterior?! ¡¿Qué te da la determinación de superarte?!" grito con fuerza con gotas de sudor bajando de su frente por la presión en el aire, apenas podía mantenerse de pie por este poder tan grande, que la hacía sentir como un pequeño ratón ante una gran serpiente.
Tenía que saber, que lo impulso.
Que lo determinó a ser lo que eres ahora.
"Yo quiero ser el más fuerte, más fuerte que todos" respondió con simpleza Naruto, a pesar de todos los años que había pasado, aún tenías solo un objetivo en mente, superar a su padre, superar a todos, desafiar incluso a los más fuertes y salir victorioso.
Ese era su sueño.
"¡Eres una basura!"
"¿Qué-e?" Naruto había sentido como su mejilla ardió cuando recibió una dura cachetada que lo hizo trastabillar, ante él estaba la furiosa Feurod que tenía su poder a flor de piel, que era nada comparado con el suyo.
Pero a ella poco le importaba.
"Todo ese poder… habilidad… talento… desperdiciado en un objetivo tan estúpido" escupió con furia la guerrera que le dio otro golpe en la cara al mocoso, pero este apenas había movido la cabeza, ni siquiera parecía haberlo sentido.
"…"
"¡El poder nace de la determinación! ¡La determinación nos ayuda a levantarnos a seguir peleando! ¡Aún si nuestros cuerpos son destruidos siempre nos ayudará a levantarnos! ¡Que una basura como tú… tenga tanto poder… con un sueño tan mediocre… no mereces tal poder!"
"…" Naruto no sabía que decir, ella por cada palabra le daba un golpe que el apenas podía sentir, la diferencia de poder entre ambos era ahora demasiado grande.
Cómo comparar al sol con la luna.
Era algo que Chikara sabía y odiaba.
"¡Yo luchó por las enseñanzas de mi maestro! ¡Entreno para ser algún día ser digna de ser su sucesora! ¡Y proteger este planeta! ¡Tú jamás entenderás lo que es pelear por alguien más que no sea por ti mismo! ¡Nunca pusiste tu vida en riesgo por la de alguien más!"
Ese fue un trago amargo de realidad para Naruto, nunca había usado su poder, su entrenamiento, su habilidad para algo que no fuera solo peleas contra su padre, ahora mismo fuera de la tierra sólo era un caza recompensa.
Luchaba para su propia satisfacción y nada más.
Nunca estuvo en un combate en que su vida estuviera en verdadero riesgo, batirse en un duelo a muerte con un enemigo que pudiera lastimar a las personas que apreciaba.
Las dudas hicieron que Naruto solo se quedará de pie con la mirada gacha.
"'Los fuertes siempre deben de proteger al débil, ayudarlos para alguien día ser como nosotros, incluso mejores'"
Ella repitió al pie de la palabra una de las mayores enseñanzas que le ah dado su maestro, una que hasta hoy en día respetaba como su más valiosa enseñanza.
"¡Mi maestro me enseñó que aquellos que tienen la fortaleza, la habilidad, el poder! ¡Están obligados a siempre ayudar al débil! ¡De ser necesario dar la vida por quién la necesité! ¡Eso es ser un guerrero! ¡Eso es tener honor! ¡Eso es lo correcto!"
"…" al adolescente no tenía nada que decir, no podía.
"Tú no mereces poder… si no eres digno de usarlo" con esas últimas palabras Chikara se dio la vuelta y salió disparada para perderse en el cielo volando a toda velocidad.
Dejando solo a Naruto que levantó sus manos para mirarlas, ver el aura rosa de poder que lo envolvía.
'Sabes… cuando alguien tiene a una persona que proteger… se hará genuinamente fuerte'
Naruto escucho esa suave voz sobre su hombro, como el susurro de un fantasma del pasado.
El escuchar esa frase hizo que una rara sensación de nostalgia naciera en su pecho, dando un suspiro vio a lejos un enojado Romu sacar la cabeza del suelo, al parecer el no pudo mantenerse cuando expulsó todo su poder.
Mirando a lo alto del cielo, se quedó varios minutos solo de pie.
"Eh estado haciendo esto mal"
"¿Qué te pasa ahora?" el pequeño alíen acorazado llegó a dónde estaba su socio y alcanzó a escuchar lo que dijo.
"Los trabajos que hemos estado haciendo, cazar criminales, bestias, materiales exóticos, ¿Por qué este es el primero en el que ayudamos un planeta en peligro?"
"Porque la paga la valía"
"¿Por no hemos tomado trabajos dónde podemos ayudar a otros planetas?" había vistos trabajos en la tabla de trabajos, dónde pedían ayuda a guerreros o mercenarios para ayudarlas en sus combates, la paga era poco comparada con los demás trabajos.
El jamás pensó en tomarlos, solo porque la idea de cazar y pelear contra otros mercenarios y bestias sonaba más divertido.
Que estúpido había sido.
"No me digas que la basura que ella dijo te convenció, te mando al diablo por ser más fuerte que tú ¿y qué? A mí me han dicho cosas más feas por menos"
"Hemos estado haciendo mal las cosas Romu, la bebida, comida, burdeles… ¿Es lo correcto?"
"¿Acaso tendrás una fase de héroe?" él lo había dicho como broma, pero al mirar la mirada sería en los ojos del adolescente sabía que hablaba enserio, "Escucha, que te parece si nos vamos de este planeta, el rey ya nos pagó y podemos decir que nos hicimos cargo de la amenaza, iremos a ese lugar que tanto que gusta, estoy seguro que Do-s te esperara más feliz"
"Eso no es correcto, este mundo necesito ayuda"
"Sus necesidades no son problema mío"
"…"
"¡Oye! ¡Oye! ¡¿A dónde vas?!" Él se exaltó al ver a su socio elevarse poco a poco en el aire,
"Hacer algo estúpido, eso es seguro"
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Una de las tantas ciudades capitales del planeta, tenía que ser la más grande y adelantaba en cuanto a población y tecnología se refiere, y este no sería la excepción siendo la ciudad más grande del planeta.
Y Chikara tenía que vigilar que todo estuviera en orden, este era uno de los tantos territorios que su maestro se encargaba de cuidar, pero como aún seguía buscando al responsable del todo el daño en el planeta tenía que encargarse ella.
Caminando por las concurridas calles llena de la gente de su pueblo, todos la saludan con respetó e incluso admiración de los más jóvenes, que era la razón principal a la que ella había dedicado su vida.
Los protegería y cuidaría como alguna vez lo hizo con su padre.
"Un Dagnar" comprando en uno de los tantos puestos de comida, se deleitó con un pequeño pulpo rosa, que buscaba desesperadamente huir de ella, que con solo dos bocados ya se lo había devorado.
"Buen provecho"
"¿…?" succionando uno de los pequeños tentáculos que tenía entre sus labios, la guerrera se dio la vuelta para ver al mocoso de cabello dorado, "Largo" no tenía ganas de escuchar al adolescente, y aunque quisiera enterrar su cabeza en la pared, no tenía caso, ni siquiera le haría un rasguño y dañaría la cuidad en vano.
"¡Espera! ¡Por favor!" Pero tuvo que parar cuando el chico corrió para estar frente a ella, y antes que está última pudiera mandarlo al diablo.
*Golpe*
Todos en la calle se detuvieron cuando escucharon el doloroso golpe de la cabeza del muchacho golpear contra el suelo, en medio de la calle y ente todo el mundo, el terrícola se había arrodillado ante la Feurod.
"¿Qué haces?" pregunto confundida por su arrebató.
"¡Enséñame!"
"…" parpadeando lentamente pensó seriamente en pisar su cabeza contra el suelo, pero tuvo que suspirar.
'La sabiduría y entrenamiento no algo que pueda privarse'
Odiaba que su maestro fuera demasiado pacifista a veces.
"Bien, lo haré"
"¡Gracias!"
"En cuanto a tu propuesta…" Naruto se extrañó que ella cambiará su rostro duro y serio a uno más vergonzoso, "No"
"¿Propuesta?"
"La postura de sumisión en la estás ahora es el equivalente a pedir matrimonio en mi planeta, considerando como la rendición incondicional de uno de los lados de la pareja, que cede ante el dominante, entregándose en cuerpo y alma"
Naruto se levantó como si el suelo estuviera hecho de lava.
¿Matrimonio? Diablos no.
"¡No quiero eso!"
"Oye, ¿Por qué pones esa cara de asco?" al parecer que se levantará tan rápido y pusiera esa mirada de pánico no le gusto a Chikara, que era considerada como una de las Feurod más hermosas y sexys del planeta.
"¿Estás bromeando? Eres muy grande, me aplastarías" la idea de estar entre sus cuatro brazos haciendo cosas como lo hizo con Do-s hacía que se sintiera como si se metiera en la boca del lobo.
"¿Me acabas de llamar gorda?"
"¿No? Bueno, grande se parece a gorda, pero no es lo-"
Naruto fue cortado cuando recibió un golpe en la cabeza que lo terminó enterrando en el suelo, al parecer fue mala idea suprimir su poder para no causar pánico entre las personas de la cuidad.
Con venas marcándose en su frente Chikara tomo el mocoso de la cabeza y lo arrastró por las calles, si lo iba a entrenar, al menos disfrutaría el molerlo a golpes en el proceso.
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Bruma acuática, un singular fenómeno atmosférico del planeta, que tiene una zona en que la gravedad es tan baja que hace que el agua en la zona flote como si estuviera en gravedad cero, la vida vegetal era grande a lo singular del lugar, que era más un centro turístico que zona de población.
Pero nada de eso le importaba a Naruto.
"Bájalo más"
"Lo estoy intentando"
"Aun puedo sentir lo grande que es"
"No es fácil"
"Haz que sea pequeño y lo are yo a golpes"
"¿Sabes lo raro que suena está conversación?" Naruto fue callado por un golpe en su nuca, haciendo que fuera directo al suelo en un duro golpe, "¡Deja de hacer eso!" Le gritó a la Feurod que estaba flotando algunos metros sobre el suelo en una posición que meditación.
"Cierra la boca y vuelve aquí"
Murmurando palabras sin sentido Naruto trato de flotar y quedar junto a ella, pero era demasiado difícil moverse con gravedad cero, pero al transcurrir el tiempo pudo volver a flotar entre la bruma de agua.
"¿Por qué hacemos esto?" Se estaba aburriendo demasiado rápido el solo estar flotando como un globo.
"Según me has dicho, el entrenamiento con su padre fue solo explotar tu cuerpo aumentando su resistencia y fuerza, aumentando tu poder, pero sin llegar a controlar tu ki, el ki es más que solo un aura con brillitos y expulsarla para destruir todo a tu paso"
"…" Vaya que su padre y esta mujer tenían enfoques diferentes, el que lo obligará a meditar iba en contra a todo lo que había aprendido hasta ahora.
"El ki es más que solo una energía bruta que destruye todo lo que toca, si sabes cómo usarla sus usos son ilimitados" levantando una de sus manos derechas, toma un poco del agua que flotaba en el aire y lo manipulo a su voluntad, dándole diferentes formas y tamaños, "Primero tienes que ver tu propio Ki"
"¿Así?" Naruto con solo levantar una mano hizo que una bola de ki rosa apareciera.
"Esto va más allá de lo físico, tienes que verlo aquí" apunto golpeando su mano contra su pecho.
"¿En el corazón?"
¿acaso el poder si venía de los sentimientos?
¿El poder de amor existía?
Acaso ella le daría un discurso que cuando esté al borde de la derrota piense en cosas bonitas y tendría un aumento de poder.
"No idiota, el corazón en nuestra especia está aquí" gruño apuntando a la zona baja, dónde debería de estar su estómago, "En nuestro pecho está el punto espiritual, dónde nace el ki"
"Oh…"
"Ahora cierra los ojos y búscalo"
"…" inseguro Naruto cerró los ojos y dio un largo suspiro, extrañamente sentía que ya había hecho este tipo de cosas antes, tomando la posición del loto en minutos ya estaba calmado recudiendo su poder lo más que pudo.
"¿Lo ves?"
"No"
Naruto pudo ver la decepción en la mirada de la guerrera, que se levantó para flotar poco a poco fuera del campo gravitacional irregular.
"Tomate tu tiempo, a mi llevo un mes completo el lograrlo, cuando lo logres ven a mi" sin más ella se retiró, sin siquiera notar como el chico se quedó dónde estaba, sin mover un solo músculo.
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Chikara miro el mapa, ya se había explorado un 95 % del total del planeta, los miles de clones del adolescente hicieron un trabajo increíble, pero desafortunadamente aún seguía sin aparecer la causa del problema.
Aunque estaban cerca, muy cerca de saber cuál era la fuente de este problema.
"¿Dónde está el chico?" La Feurod no había visto al chico en dos semanas, solo sus clones que le seguían mandando la información de lo que encontraban.
"¿Y cómo mierda voy a saber?" Romu tampoco lo había visto, y la verdad no le importaba, estaba muy impaciente para que esté trabajo termine y cobre su recompensa.
"Vaya amigo que eres"
"No somos amigos"
"Basura" gruño la guerrera de piel roja que miro a su alrededor, cerrando los ojos busco la firme de poder del mocoso, era difícil de encontrar ahora que era tan bajo.
Pero cuando lo encontró sus ojos se abrieron enormes, sorprendida.
En un estallido de velocidad, ya estaba volando a toda velocidad en el cielo, fue cuestión de minutos hasta que llegara a su destino.
Ahí estaba el, sentado aún flotando entre la bruma acuática que giraba a su alrededor.
Pero podía notarlo, apestaba a sudor, leve bello creció en su rostro y las profundas ojeras eran más que claras, su estado era pésimo, sin embargo, seguía con una respiración lenta y controlada.
Chikara no pudo evitar tener una gran sonrisa en la cara, mirando bajo una nueva luz al mocoso que había estado dos semanas, dos semanas completas sin mover un solo músculo.
Sin comida.
Sin agua.
¿los humanos tenían tanta resistencia? Era difícil decirlo, este era el primero con el que interactuaba.
Ahora tenía que decirlo, era interesante.
Suavemente ella aterrizó en el suelo y espero.
Mientras la guerrera de cuatrobrazos se mantenía como espectadora, dentro de la cabeza del adolescente algo estaba ocurriendo.
Caminando en lo que era una eterna oscuridad, Naruto sintió que fueron meses en que estuvo solo caminando sin rumbo buscando algo que ni siquiera sabía dónde estaba, llevado hasta el borde de la locura por fin pudo ver una luz.
O más bien dos.
Sus ojos reflejaron lo que era una esfera de Ki rosa, de tamaño colosal que no parecía tener límites, la sentía inestable e inquieta, como si el solo tocarla se arriesgara a qué estallara en su cara, sea lo que sea tenía un poder muy alto.
Incluso mayor que el de su padre.
Nunca imagino que alguna vez sentiría un poder así de grande, pero… no se sentía listo para controlarlo todo.
Sin embargo, su atención se dirige a otra parte cuando sintió, una extraña calidez en su pecho que lo hizo mirar a su lado, había otra esfera de energía o más bien algo menos denso y más tranquilo.
Comprarlo con la energía rosa sería un mal chista, sería como tener que comparar al sol con un grano de arena, no había punto de comparación.
El ki era poder puro y bruto, capaz de destruir incluso una galaxia si se tenía lo suficiente.
Pero esto… ¿Chakra?
No sabía de dónde venía esa palabra, pero como un susurro al oído que le dijo ese nombre.
Sea lo que sea se sentía más maleable, más tranquila, más cálida, más nostálgica y melancólica que lo hizo acercarse a ella lentamente, cuando sus dedos rozaron su superficie.
"¡Seré Hokage y todas las personas tendrán que respetarme!"
"¡No permite que tires tu vida a la basura! ¡Si es necesario romperé cada hueso de tu cuerpo y arrastrare a la aldea!"
"Naruto-kun… te amo"
"Espero que, si yo no llego a tener la respuesta, tú la logres encontrar Gaki"
"¡Nunca faltare a mi palabra! ¡Ese es mi camino ninja!"
"Por favor… no mueras"
"¡Los proteger! ¡Ganare! ¡Esa es mi promesa!"
Naruto dio varios pasos atrás por cientos de imágenes que pasaron ante sus ojos, sintió su mente saturarse por información nueva que hacía que casi su mente explotara.
Pasaron varios minutos hasta que pudo recuperarse y ordenar sus ideas, todo eso había sido…
"¿Naruto?"
El adolescente salió de su transe cuando escucho la suave voz de Chikara, dando una última mirada a la fuente de chakra se centró de nuevo en la de ki, sin pensarlo dos veces hundió sus manos en la inmensa esfera de ki rosa.
Chikara casi salió volando cuando un poder abrumador broto del adolescente, que abrió sus ojos y de inmediato se concentró en controlar el aura rosa qué poco a poco se fue apagando.
"Muy bien" La Feurod estaba conforme al ver el control del muchacho que pudo hace que su aura disminuyera bastante, pero no lo suficiente, "Recuerda que esa aura es la fuga de tu poder, tienes que mantener ese poder en un flujo constante, te ayudará en peleas largas y no perder poder a cada segundo"
"…" apretando los dientes Naruto tuvo que usar toda su concentración para hacer caso a la guerrera, con venas marcándose en su frente, respiro lentamente mientras su aura rosa poco a poco iba despareciendo.
Fue un proceso largo de casi media hora, hasta que su aura se redujo a ser un leve brillo que apenas se apreciaba a simple vista.
"Bien… vas bien" La mujer de cuatro brazos se emocionó al ver que por fin el chico tuvo control sobre su poder.
"Es difícil…" Naruto ni siquiera podía dar un respiro sin tener fugas de Ki, relajándose lo más que pudo sintió como iba acostumbrándose, poco a poco teniendo el control.
Al final sonrió cuando sintió que todo estaba bien.
"¡Atentó!"
La reacción del adolescente fue automática al levantar su mano derecha y atrapar la bola de ki que fue arrojada a su cara, pero a diferencia a como era antes, no desvió el ataque o explotó en su cara.
Solo la mantuvo en su mano, poco a poco el ki rojo fue tomando tintes rosas, emocionado el chico miro como la esfera de ki fue adaptándose a el, con solo pensarlo pudo hacer que tomara una forma cuadrada, luego la de un anillo.
Y en un segundo la hizo crecer a un tamaño titánico, para luego hacerla pequeña y hacerla desparecer como si nunca hubiera existido.
"Nada mal" Chikara sonrió con orgullo por la demostración del muchacho, sin duda le faltaba mucho aún, una cosa era hacerlo sentado en una zona segura, otra muy diferente era hacerla a medio de un combate de verdad.
"Chikara"
"¿Humm?"
"¡Chikara!"
"¿Qué te pasa?"
"¡Gracias!"
"¡Oye!" la guerrera ni siquiera pudo ver cuando el chico se estrelló contra ella y envolvió sus brazos alrededor de su cuello, en un fuerte abrazo que dejó rígida a la Feurod, "¡Suéltame-e idiota-a!" chillo casi en pánico, nunca tuvo contacto con el sexo opuesto.
Su maestro no contaba.
Y este chico estaba demasiado cerca para su tranquilidad, no quería que la vería tartamudear como una niñita.
"¡No!" Naruto estaba demasiado feliz para hacer caso a la guerrera, frotando su mejilla contra la de ella ignoro del casi vapor que salía de las orejas de Chikara que uso sus cuatro brazos para jalarlo lejos de ella.
Al final el la soltó justo a tiempo antes de que ella desenvainara sus espadas y lo degollara.
.
.
.
.
.
Chan
Channnnnn
Channnnnnnnnn
Channnnnnnnnnnnnn
Channnnnnnnnnnnnnnnnn
Niveles de poder.
Naruto (14 año): Diez mil (Modo pasivo)
Romu: 8 ocho
Chikara (30 años): Quinientos mil (Modo base)
Chikara (30 años): Ciento veinte millones (Full power)
Naruto (14 años): Nueve mil millones (Full power)
Lamento mucho la demora de la publicación del capítulo, esta historia es complicada de seguir, considerando que hay varias más que seguir, pero procurare publicar al menos un capitulo al mes, es lo máximo que puedo hacer en mi situación.
Sin más CHAAAAAAUUUUUUUUU y que les vaya bien.
