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Los Personajes de "Ranma ½ son propiedad de Rumiko Takahashi"

Después de ti, después de todo

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Capitulo ( 7 )

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POVS Akane

(Siete años atrás)

Me encerré en mi habitación, quería morir en ese momento, me sentía tan humillada y avergonzada, ya podría ver las caras de todos los invitados mirándome con pena y compasión. Quería estar sola, desaparecer, que nadie recordara mi nombre, que nadie supiera quien soy me faltaba el aire y un dolor en el pecho se hacía más latente.

Camine aduras penas, ya que el vestido lo sentía de plomo, sentí tanta desilusión, habían jugado con una amor tan puro, tan sincero, tan incondicional que me sentía desfallecer en cualquier momento, ¿de verdad esto había ocurrido? ¿de verdad había sido todo un juego, un engaño?, todo me daba vueltas.

¿Por qué? …esa pregunta rondaba en mi cabeza, ¡¿por qué?!

La única luz que se colaba era la que entraba por la ventana abierta, el cielo era adornado por las pocas estrellas que apenas hacían su aparición, y ellas eran testigo de mi dolor, del fracaso y la derrota a la cual fui protagonista.

Podía escuchar los mormullos de todos los invitados en el jardín hablando de mí ya podría ver sus rostros con pesar mirándome, sintiendo lastima. Me tape los oídos para no escuchar, pero los mormullos los sentía en la cabeza torturándome, Me tope con mi reflejo en el espejo, el maquillaje algo corrido y el peinado estaba arruinado, las lágrimas dejaban pequeñas huellas por mis mejillas y mis ojos estaban rojos e hinchados por el llanto y por último…mi vestido. Aquel que con tanta dedicación había escogido entre tantos otros, me quería sentir hermosa, quería lucir bella pera el, pero todo se fue al fango. Mi hermoso vestido estaba estropeado, toque con las llamas de los dedos la tela, las finas costuras, la hechura del corsé…pero de pronto toda esa tela me oprimía el pecho y no podía respirar trate de quitármelo, pero me era muy difícil, mis manos no podían con los botones aperlados en mi espalda y la desesperación se estaba haciendo más fuerte, quería quitarme todo lo que tenía encima, ya no podía más, ahora sentía que la tela quemaba y ardía la piel.

Usando mi fuerza comencé a quitarme el vestido, ya no me importaba si se llegara a romper, el sonido de la tela rompiéndose hacia eco en la habitación, las pequeñas piedras caían en el suelo dispersándose por toda la estancia. Aquel hermoso vestido de fina tela ahora era solo un montón retazos y girones en el suelo, ahora me sentía libre y…sola. Me abrase a mí misma tratando de darme un poco de consuelo y calor, me sentía expuesta y todo el lugar era frio, ahí estaba yo en medio de un mundo donde habían jugado con mis sentimientos, me quede solo usando aquel conjunto de lencería de encaje y seda, que había adquirido dispuesta a cautivar sus ojos con mi cuerpo, más lagrimas salieron de mis ojos ¿qué sería de mi ahora? ¿cómo viviría sin él? una rabia y desesperación creció en mí, con todas las fuerzas que me quedaban tire todo lo que estaba a mí al redor, fotografías, libros… todo quedo en el suelo, por último, con mis puños estrellaron el espejo quebrándolo.

Me dejé caer derrotada y débil, llorando, dejando desahogar mi alma, me hice un ovillo en el suelo ya que mi mente estaba ida.

-¡Akane cariño, abre la puerta! Akane por favor! ¡abre la puerta! – la voz de alguien sonada a lo lejos, no distinguía quien pudiera ser, no me importaba, quería permanecer así, ya nadie me la lastimaría, ya no.

-¡Akane, si no abres las puerta lo haremos nosotros!..!akane vamos a entrar!-lo único que recuerdo fue ver entrar a mi tía Nodoka y mis hermanas de tras de ella. todo fue como en cámara lenta, las miré y pude ver la tristeza y el miedo en su cara, unos cuantos pestañeos más y entre en un mundo de licencio.

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Cuando desperté era de madrugada en la habitación que antes era de Kasumi. ya no pude dormir más, porque cada vez que cerraba los ojos cientos de escenas del día anterior pasaban ante mis ojos, prefería estar en la cama entre los cobertores, ahí me sentía segura.

Tenía la vista fija a la ventana mirando el cielo, como poco a poco este se había aclarado hasta que el sol salía entre las nubes, el tiempo paso lento y en silencio, solo el tictac del reloj en la pared se escuchaba.

Pasadas las 6 de la mañana el sonido de la puerta principal se hiso presenté, comprendí que mi tía Nodoka ya había regresado, y en un par de minutos ya la tenía afuera de la puerta tocando, no quería vela, insistió un poco más hasta que le dije que se marchara, amenazó con regresa más tarde con el desayuno y yo la ignoré, Di un largo suspiro para poder calmar esa necesidad de llorar de nuevo,

-Ya no…- me dije- ya no…- basta de derramar más lágrimas, ya no más, simplemente avanzaría hacia delante. me puse de pie para Salir de la cama que me costó mucho, pero lo al final lo hice.

Sali de la habitación de kasumi y me dirijo a la mía, con pasos lentos y silenciosos camine, no quería que se dieran cuenta, entre rápido y mis pies descalzos sintieron las piedras y cristales del que fue mi vestido, ahogue de nuevas esa necesidad de llorar y una pequeña lagrimita que alcanzó salir fue borrada a la fuerza con mi mano, camine y busque entre las cosas tiradas mi Laptop, sabía que por ahí debería de estar, hurgue más por debajo de la cama y la encontré, estaba por salir cuando en una esquina divise mi Celular.

Con prisa Sali para regresar a la habitación de kasumi con los dos objetos que la ayudarían salir de ahí.

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-¿Está segura de lo que está haciendo Sra Tendo? – la escuche preguntar no muy segura del otro lado de la línea.

-Muy segura…esta es una oportunidad que no puedo perder- afirme mientras caminaba de un lado a otro con algo desesperación.

-Es que …me tomo por sorpresa su cambio, usted aseguro su estancia en la universidad local-

-Lo se… pero los motivos por los cuales me hacían permanecer en Japón fueron… cancelados- dije con amargura- pero ahora estoy libre de tales compromisos, dígame…¿aún tengo esa oportunidad?-

-¡Por supuesto! Me alegra saber que una estudiante como usted pueda sobresalir en el extranjero, para nosotros es todo un honor y orgullo saber que una ejemplar estudiante proveniente de Furinkan, este en tal Universidad de renombre, no se preocupe por todo el papeleo, nosotros haremos la documentación correspondiente… solo asegúrese de su vuelo- era notable el entusiasmo con el que me ayudaba a agilizar todo lo que ocupaba para mi viaje para la universidad, meses atrás la señora Hohashi trato de convencerme tomar los estudios universitarios en el extranjero, tenían muy buenos programas donde daban la oportunidad de usar mi beca en la universidad que yo quisiera, pero la había rechazado por tomar una local, para estar mas pendiente del dojo y de mis obligaciones como "esposa".

Por fortuna, si se le puede decir asi. había tenido la suerte encontrar abierta esa vacante y tomar la oportunidad de salir del país.

-Llegara a su correo electrónico la documentación que necesitara llevar…pero señorita, si llegara encontrar vuelo lo más antes posible seria lo mejor, así tendrá algunos días para poder ponerse al corriente y que conozca un poco la ciudad, yo le recomiendo que este por lo menos una semana antes. -

-Me parece bien, hare lo posible para estar ahí cuanto antes- caminaba de un lugar a otro como león enjaulado, una parte se sentía aliviada, pero otra se sentía con mucho nervio.

-me parece perfecto, cualquier duda o inconveniente no dude en hacérmelo saber... - después seguir en la línea por otros diez minutos, colgué el teléfono.

Comencé a buscar con urgencia algún vuelo disponible, con el estrés y frustración a niveles no tolerables encontré pero hacia escala, sería un vuelo largo y pesado, pero valdría la pena si quería que fuera el más pronto, hice la reservación y el pago, también le avise a la señora Hoashi, pero el problema sería el decirle al resto de la familia.

No quería salir de la habitación, sentía mucha vergüenza, después de meditarlo un poco más, me decidí en bajar, me dirigí al baño de mi habitación, me costos mucho cruzar la puerta otra vez y encontrar con toda esa escena vivida la noche anterior, pero camine al closet y tome un cambio de ropa interior, un pantalón de mezclilla entubado y una playera básica en color arena.

mientras tomaba la ducha pensé en muchas cosas, mi familia, mis amigos, la escuela, mis próximos estudios universitarios, toda mi vida, pero esquivando todo lo referente a él, ya no quería saber de él, era algo que ya no me tenía que interesar, si…dolía como el infierno, pero así podía seguir adelante.

Cuando Sali de la tina el anillo que aún seguía usando pego en la orilla haciendo un ruido, mire mi mano observado con detalle la sortija, acaricie sintiendo las pequeñas piedras alrededor de una más grande en el centro, y como un mormullo en el viento escuche su voz…

-"Akane Tendo me concederías el sueño de pasar el resto de mi vida contigo"-

Y mi mente torturándome hiso que viviera otra vez la noche de mi cumpleaños cuando me pidió matrimonio…

-" ¿Quieres casarte conmigo?..."-

Cerré con fuerzas los ojos, un dolor fuerte se hiso en mi garganta, no quería llorar más, hacia mi mayor esfuerzo para no dejarlas salir, me repetí varias veces- olvídalo, olvídalo, olvídalo ya, borra lo de tu mente- . tome aire unas cuantas veces y me tranquilice un poco, tome la toalla y seque mi cuerpo para ponerme la ropa.

Como un zombi baje al comedor, con pasos lentos y ausentes, escuche algunos platicando en el comedor, no distinguí quienes eran, pero al llegar notaron mi presencia.

-Hija…que bueno que ya …-a mi padre le faltaron palabras que decir, vi la pena en su cara y las ganas de abrazarme, se puso de pie y camino con cautela y me tomo de los hombros para abrasarme y yo me deje querer por el.

- Estoy aquí para ti mi pequeña- me dio un beso en la frente y agradecí solo con una sonrisa. el resto que presenciaba tal escena tampoco sabían que decir, mi tío Genma agacho el cabeza avergonzado, Kasumi estaba sirviendo un poco de té y este fue derramado por la sorpresa y mi tía Nodoka…. No supe como describirlo, tenía muchos sentimientos en su rostro, se puse de pie para acercase a mí, pero yo la frené con mi mano.

-No…- dije seria- desde ahora, desde este momento no quiero ver sus caras llenas de pena y lastima, si de verdad quieren mi bienestar les prohíbo que me miren así. - los presentes se miraron unos a otros con ojos abiertos, mi hermana medito las palabras mientras secada el pequeño derrame de té sobre la mesa, apreté mis manos y con las puntas de los dedos rasqué mis palmas para poder distraerme- ahora… solo me queda seguir adelante, seguir con los planes que tenía pausados…

-¿Qué quieres decir?-pregunto mi padre desconfiado-¿Qué planeas Akane?.

-Padre…lo que trato de decir es que seguiré con mis planes con estudiar la universidad, solo que no serán aquí-

-¿Iras a Tokio?-pregunto mi tía temiendo una respuesta, negué con la cabeza y me miro a la ojos, ella comprendido-oh…ya veo.- tomo asiento con pesar y junto sus manos sobre la mesa triste.-¿Cuándo te iras?..-

-¿Irte?!¿a dónde?! – mi tía era lista, no necesite explicar mucho, el problema seri a mi padre, él podía ser…algo dramático. cuando mi Hermana Nabiki se mudó a Tokio había llorado toda una tarde y cuando llamaba por teléfono le rogaba de que regresara, así estuvo casi por unos quince días, ¿Cómo lo tomaría el ahora que su hija pequeña se ira al otro lado del mundo? Para nada bien. -hija yo se que estas muy dolida con Rama… pero cometas una tontería, si hablas con él, a lo mejor puedes solucionarlo. -

-¡No!- dije molesta- ¡Yo no tengo nada que hablar con él, todos fuimos testigos especialmente tu papa, no me pidas que hable con el por qué no lo hare, ya bastantes humillaciones pase como para que valla y mi siga humillando más, me acabas de decir que estabas para mi…-

-si hija… sabes que si, pero no quiero te vayas así, ¿y si todo es un malentendido? ¿tienes que aclararlo Akane- camine exasperada al otro lado del comedor, era increíble lo que mis oídos oían.

-¡Papa tu viste a Xiampu con un niño afirmando que era su hijo y él no lo negó! ¡todos lo vieron! …- algo que no quería hacer termine por hacerlo, llorar. - el me engaño con ella desde hace mucho tiempo y no iré de tras de él pidiendo que regresemos, porque esto jamás lo olvidare…- respire profundo tragándome las lágrimas una vez más, me limpie las mejillas y los encare – pero ya no importa, lo que tenia que decirles es que mañana sale mi vuelo, me iré a estudiar la universidad, seguiré con mis planes, seguiré con mi vida y eso ya no es aquí y ni con él.

-Tienes razón hermanita- escuche decir a Kasumi, la mire y ella se levantó de la mesa con una sonrisa y algunas lágrimas en sus ojos- tienes todo el derecho de seguir tu vida y si esta no es aquí aun que me duela no tenerte cerca yo te apoyare- sin más me dio un abrazo que yo correspondí fuertemente.

-Akane…- me separe a para mirar a mi tío Gemma quien me llamaba- yo…quisiera pedirte perdón por todo el daño que causo mi hijo, no sé qué paso lo desconozco totalmente …- lo interrumpí.

-Está bien tío, acepto sus disculpas, pero con respecto a Ranma ya nada será igual… - mire al resto de la familia y aclare un poco la garganta-ahora espero que comprendan mi decisión, esto es algo muy importante para mí, quiero su apoyo total…-asintieron- aún no les puedo decir donde me iré, solo puedo decir que será lejos así que…quisiera disfrutar el resto del día en paz…-

Ellos aceptaron, pero había quedado inconcluso algunas cosas, mi padre seguía triste ya que mañana partiría, tanto como mi tía y tío intentaron una vez más convencerme el hablar con su hijo, pero, así como comenzaban a hablar del tema terminaba, mi tío Genma había entendido al verme renuente y molesta, pero Mi tía Nodoka no. Yo se que ella me quiere mucho y que hubiera dado muchas cosas para que esto no ocurriese, pero fue tanta la insistencia que terminamos discutiendo y termine siendo grosera con ella. El resto del día no la vi, al parecer había salido, estuve el pendiente de su regreso para poder disculparme, pero no apareció. También tuve la visita de mis sobrinos que habían llegado después del almuerzo, estuve jugando con ellos un par de horas disfrutando de su compañía ya que no sabía cuánto duraría sin verlos, ese tiempo también me sirvió para platicar con Kasumi, a pesar de que tenía una sonrisa en su rostro le dolía mi partida, siempre fuimos muy unidas y ahora yo estaría muy lejos y no sabia por cuanto tiempo.

Pasadas las seis de la tarde mientras Kasumi preparaba la cena y los niños jugaban yo estaba en mi habitación haciendo mis maletas, tomé toda mi ropa y comencé a doblarla con cuidado, no sabia exactamente que clima habría, por eso empacaba todo, trataba de mantener mi mente ocupada en mi viaje, quería ver todo lo positivo de esto, pero sin darme cuenta una que otra lagrimita resbalaba por mis mejillas, suspire derrotada y me senté a la orilla de la cama. Aún faltaban dos valijas más, el sonido del teléfono sonó en el escritorio, me levanté con pesar y pude ver en la pantalla que se trataba de Nabiki.

-Hola Nabiki- conteste con voz suave.

-Me dijo Kasumi que te iras mañana…¿Por qué tan pronto Y así como así?- al parecer a Nabiki tampoco le había gustado mucho la idea, se escuchaba algo desanimada – Akane no tienes que irte, no por el…esa es tu casa, somos tu familia, no me gustaría que te fueras - sonreí levente, eran raras las veces que la fría Nabiki demostrara algo de sentimientos, no era muy expresiva ni siquiera por Kuno, me conmovió sus palabras.

-Sabes que tengo que, y no solo por el hago esto – mentí- esto es una oportunidad que se presentó justa mente en el momento correcto – volví mentir- no podía rechazarlo, además esto me ayudara mucho… veras que si.- con el teléfono en el oído proseguí con mi tarea empacando, el hablar con ella me estaba ayudando mucho, reí un poco al escuchar como regañaba a unos de sus trabajadores y se quejaba de ellos con migo, desgraciadamente no estaba cerca para poderme despedir como se debería, hoy por la mañana tuvo que salir con algo relacionado de la empresa donde trabaja y no regresaría hasta dentro de tres días. termine de cerrar la última maleta, cuando escuche a Kasumi al pie de la escalera avisando que la cena estaba lista, yo seguí hablando con Nabiki y ella traba de sacarme información de donde viajaría, Sali del cuarto y bajaba las escaleras cuando Tofu apareció por la puerta.

-No Nabiki no te diré… quisiera estar tranquila unos días… y – Tofu se sorprendió un poco al verse topado conmigo- Nabiki tengo que colgar, te llamo después- y sin más colgué el teléfono dejándola con media palabra en la boca. -hola tofu… me alegra verte.

-Y a mi Akane…- dijo con sinceridad- ¿Cómo te sientes? ¿Has tenido algún mareo o algo? después de ese desvanecimiento que tuviste ayer me quede algo preocupado, no pode venir más temprano a revisarte ya que tuve un problema con niño que tuvo una fractura…- se acerco a mi y me tomo de los hombros con ternura.

-Estoy bien…sabes que soy fuerte, lo que no mate más…-

-Más fuerte te vuelve… -completo- es verdad…pero aun así no puedo dejar de preocuparme por ti- comencé a caminar al comedor, pero me detuve al ver que Tofo no me seguía, lo miré y él estaba al pie de las escaleras observando hacia arriba, después volvió a poner su vista en mí.

-¿sabes a que he venido verdad?- pregunto serio y yo negué- esta inconsciente, vengo a despertarlo- me sorprendí y sentí un vuelco en el estómago, no creí el estuviera inconsciente y que Tofu hubiera aplicado alguna técnica con él, comenzó a subir los escalones, pero llegue a el y lo tome de la manga de sus saco

-¡No, espera!- se detuvo intrigado- no lo hagas…no todavía.- tofu me miro como si estuviera loca, yo me acerque a él y lo tome del brazo haciéndolo bajar de los primeros escalones.

- Deja que te explique, pero te pido que no lo hagas… por favor- miro a hacia arriba una vez más y después a mí no muy convencido, pero al final accedió. Después de hablar con él unos minutos logre que esperara hasta que tomara mi vuelo, cuando mucho un día más. Ahora no podía evitar pensar que el estaba en su antigua habitación, mi mente era un total embrollo que no me había a detenido a pensar donde se encontraba.

El resto de la tarde paso volando, cenamos juntos, bueno sin la presencia de la tía Nodoka, ni siquiera mi tío Genma sabía dónde estaba, pero para él también era extraña su ausencia, la cena muy lejos de ser amenaza fue todo lo contrario, todos estábamos comiendo en silencio cada quien sumidos en sus pensamientos, miraba distraída al resto en la mesa, Kasumi tratando de alimentar a los niños que estos muy bien portaditos comían cada granito de arroz que mi hermana ponía en sus bocas, mi padre comía pausadamente y Tofu miraba con tenue sonrisa a Kasumi alimentar a los niños, suspire cansada…esto no funcionaria.

Sentí envidia al verlos felices y eso no era bueno, me levante de la mesa dejando a medio terminar la cena, me disculpe y Sali de ahí antes que las lágrimas me traicionaran de nuevo.

Cuando llegue al pie de las escaleras me senté en el primer escalón ahora no podía subir sabiendo que el estaba en su habitación, todo sería mejor si seguía ignorando su presencia en la casa, subí lentamente la escalera no queriendo hacer ruido hasta que llegue a la puerta corrediza, me quede en la entrada dispuesta abrir la puerta, pero no me atrevía. Era mejor así, seguir ignorando su presencia como lo había hecho las últimas horas, medí media vuelta y seguí mi camino a la habitación de Kasumi, me encerré en ella y mi corazón latía desbocado dentro de mi pecho, ¿Qué hubiera pasado si entraba? Eso nunca lo sabría, quizá muchas cosas. Todas las maletas estaban listas junto a la pared, eran cuatro en total, la ropa que usaría estaba lista en una silla junto a la ventana ahora solo faltaba que llegara la hora de partir.

El "toc-toc" en la puerta se hiso presente.

-Hija …soy yo quisiera hablar contigo un momento- dijo mi padre del otro lado de la puerta y me apresure a abrir, esperaba de verdad que mi padre desistiera la idea que tenía para que hablara con Ranma, porque no pasaría.

-Hola papa…pasa-lo deje pasar y se sentó en la cama, fijando su vita a todas las maletas hechas juta a la puerta. -¿pasa algo?- pregunte.

-Vaya… es mucho equipaje, pareciera que no fueras a regresar- dijo con voz triste y apagada. Sentí un nudo en la garganta y camine a la cama para sentarme a su lado, tome su mano y recargue mi cabeza en su hombro.

-Papa…necesito salir de aquí…-mire sus ojos oscuros y comprendieron todo con estas pocas palabras- y esta es una oportunidad no la puedo perder, sé que será lejos, pero será por mi bien…créelo-tomo mi manos y apretó fuertemente- ¿lo harás por mí?...no quisiera irme sabiendo que estas molesto conmigo.

-No pequeña… no estoy molesto contigo y nunca lo estaría… es solo que, saber que ya no te veré me pone algo…ya sabes lo llorón que me pongo - sonreí derramando unas lágrimas, claro que sabía. me abraso fuertemente y beso mi cabello para luego acariciarlo- te extrañare mucha hija…

- Y yo papa- conteste llorando.

-Bueno… ¿qué se puede hacer?, es parte de la vida. Los hijos crecen y dejan el nido…pero creo nunca fui lo suficientemente fuerte para verlas partir, a ninguna de ustedes…-me separé de él y limpio mis lágrimas con cariño. Sería tan aburrido ahora el día sin sus locuras, pero él tenía razón los hijos crecías y dejaban el nido para crear los propios. – bueno, creo que es hora de que te deje descansar, me imagino que mañana saldrás temprano para el aeropuerto, ¿no? - asentí- bien… iré contigo a dejarte.

-No te preocupes por eso papa, mañana habrá un trasporte para que me lleve… me iré antes por si tuviera que arreglar documentos.

-Bien… mañana será entonces, que descanses hija- dio media vuelta para salir por la puerta, seguí sentada en la cama analizando esta despedida entre los dos, por un lado, me sentía mejor, ahora podía irme sabiendo que todo está bien con mi padre, el único pendiente era mi tía Nodoka que no tenía noticias de ella. Después de un rato Kasumi, Tofu y los niños pasaron a despedirse, prometieron estar temprano al otro día para despedirnos, nos dimos un abrazo y beses la frente a los gemelos, que al decirles adiós comenzaron a hacer algunos pucheros al no quererse ir, me enterneció infinitamente verlos llorar, eran mis únicos sobrinos y los amaba, desde el momento que supe que venían en camino. ya no los vería hacer sus gracias y tampoco escucharía cuando me llamaban tia kanne.

Esa mañana de domingo amaneció lloviendo con fuerza, desde muy temprano estaba despierta preparando todo para partir, temía que por problemas del clima el vuelo fuera cancelado, las ansias y el temor no me dejaba estar tranquila, camine de un lado a otro en el recibidor es parando el trasporte, pero este no llegaba, a pesar de que iba con muchísimo tiempo de ventaja, ya quería estar en el aeropuerto.

Estábamos al pie de la escalera mi padre y yo, mirando las gotas de la lluvia caer, tenía todo mi equipaje invadiendo la entrada, Kasumi y ni Tofu habían llegado todavía, ni tampoco la Tía Nodoka con el Tío Genma, estaba temiendo no verlos antes de partir.

Mire a las escaleras, precisamente a cierta habitación en particular, podía visualizarlo sobre el Tatami dormido. el claxon sonó insistente del otro lado del portón anunciando su llegada.

Suspire fuerte y tome la correa de mi bolso, ya era hora.

-¿Todo bien hija?-pregunto mi padre con un quede de esperanza, esperada que con esa pregunta tuviera un arrepentimiento por respuesta.

-Es… solo que ellos no han llegado y quisiera despedirme una vez más… bueno, no importa ya, vamos.- tome la correa de mi bolso y la coloque en mi hombro, un ligero suéter negro y sobre el una gabardina café claro hasta las rodillas, este me serviría como impermeable para no mojarme mucho de la lluvia, dimos por lo menos dos carreras de la entrada de la casa a la camioneta para subir todo mi equipaje, eche un vistazo a ambos lados de la calle y no había señal de ellos, no pude evitar sentirme triste al dejarlos pero era lo mejor, mi padre estaba en la entrada bajo el techo del gran letrero "Dojo Tendo" y me miraba nostálgico, me acerque una vez más y nos abrasamos, y con un te quiero nos separamos, me subí al auto y en cuanto la puerta se cerró este arranco .

Mi ropa estaba algo humedal igual que mi cabello, tenía frio, pero ya no importaba, era el inicio de un nuevo rumbo y tenía que sobreponerme, me aleje de aquel barrio en el cual había vivo todo tipo de situaciones y aventuras, ahora estaría muy lejos y no sabía por cuanto tiempo. miraba por la ventanilla distraída cuando pasamos por el parque que cruzábamos cuando regresaban de la escuela, pero algo llamo mi atención, más bien alguien.

-¡Espere! Regrese al parque y deténganse- el conductor miro por el retrovisor y manubrio para poner el auto en reversa, la fuerte lluvia empañaba los cristales, no me dejaba ver con claridad. Quizá era producto de mi imaginación, no estaba segura, por eso tenía que confirmar.

Cuando el auto se puso a la altura de la entrada del parque, limpie con mi mano el cristal para ver mejor, y mis sospechas fueron aclaradas.

-Espere aquí, no tardo …le pagare muy bien por el tiempo que me espere- el conductor acepto y apago el motor. Sali del transporte, pero la lluvia ahora era menos fuerte de cuando Sali de casa.

¿Qué estaba haciendo en medio del parque y en la lluvia?, y lo más sorprendente era que él no estaba transformado.

-Mousse…¿Qué haces aquí en medio la lluvia?- camine lentamente estando a unos tres metros de él, se encontraba sentado en una banca bajo un árbol, su mirada estaba perdida y miraba hacia algún punto, observe que usaba una túnica algo diferente a las que solía usar antes, solo que este era negra.

-¿Estás bien?¿hay algo que pueda ser por ti?- no tenía respuesta alguna ni si quiera me miraba, comencé a angustiarme, no me gustaba ese semblante que traía, pero sospechaba cual era la causa, Xiampu.

-Dime Tendo…- hablo y puse mi atención a el- ¿Cómo vives con el dolor y el engaño? - ante tales preguntas mi corazón dio vuelco.

-Yo..yo…- no sabía que decir, era obvia la respuesta, solo míren me…huyendo para no vivir la realidad usando una de escusa mis estudios.-¿ quién ah dicho que puedo?... tengo días tratando de comprender que fue lo que paso y… aun no logro entender. -

-Mousse… ¿Qué paso? ¿cómo es que no te has convertido? - me senté a su lado, observando su perfil, esperando una respuesta.

-Tendo…me han matado…han jugado conmigo como no tienes una idea – fruncí el ceño molesta ¿que no tenia idea?,!claro que la tenía! – jugaron conmigo, me ilusionaron y me mintieron…

- No digas que no tengo idea porque si la tengo ..Hace tres día fue mi boda- puso sus ojos en mi después de varios minutos hablando, sus ojos aguamarina mostraban un inmenso dolor en ellos, no tenían ese brillo característico de él, un chico enamorado que se desvivía de amor por alguien.

- Se supone que sería uno de los días más felices de mi vida…y no lo fue, yo también estoy destrozada por dentro Mousse, por eso me marcho… -abrió un poco sus ojos asombrados y sonrió un poco- deberías hacerlo mismo, regresa a china y trata de ser feliz, así como lo tratare yo.

-Hoja la todo fuera tan fácil- dijo derrotado.

-¡Nadie dijo que sería fácil! Pero lo tenemos que hacer…al menos yo, ya basta que nos crean débiles. Somos más fuertes de lo que muchos creen. - mis ojos se llenaron de lágrimas que deje escapar, estas se confundían con las gotas de la lluvia. - yo sé que no será fácil, pero lo lograras…regresa a china, tu hogar.

-Yo … ya no tengo un hogar Tendo - escuche atento lo que decía – ya no puedo regresar a china, yo ya no tengo a nadie ahí- lo mire sin comprender, no entendía por qué decía eso, miro de nuevo al frente y suspiro cansado. - mi madre murió hace unos días…- mi respiración se cortó, ahora comprendía- le di sepultura y me enteré de que Xiampu había regresado a Japón. Yo vine por ella, no entendía que hacia aquí, se supone que nos casaríamos y estoy tan seguro que ni siquiera sabían que mi madre había muerto o quizás si… pero no les importo- comencé a sentirme mal, muy mal por él. Una solitaria lagrima caía por una de sus mejillas. - después de todo… yo solo soy un estorbo.

-¡No!..no digas eso- dije rápidamente tratando animarlo .

-¡Claro que lo soy!- exclamo mirándome- llego de china y me encuentro que ella me engaño… ¡ella y la abuela me enviaron con mentiras a un templo por casi un año!¡ un año que estuve lejos de mi madre enferma, solo porque dijeron que así podría ser digno de ella!...yo..yo de verdad la amaba… pero solo fui un títere en sus manos, nunca fue su intención estar conmigo, solo me quiso lejos para que no supiera de su embarazo… y yo les creí.

Un fuerte nudo se me formo en la garganta, no podía asimilar lo que acaba de escuchar, ahora entendía que no era la única sufriendo aquí, también él había caído en un cruel engaño.

-Es mi castigo por confiar en ella…cuando supe donde se estaban hospedando llegue y les pedí explicaciones, solo me dieron esto – saco dentro de sus túnicas una botella de cristal vacía.

– Dijeron que era la cura a la maldición. En ese momento mi enojo se esfumo como el aire, estaba cejado por una inmensa felicidad, si tenía la cura en mis manos era porque ella me la estaba dando y que me quería …la use y comprobé que era verdad, no podía creer que por fin ya no me transformaría en ese animal y que sería feliz ahora…- cerré los ojos con fuerza, dolía escucharlo hablar, sentía mucha pena y rabia a la vez, no era justo que jugaran así con sus sentimientos, no se Valia. apreté las manos en la madera de la banca, conteniendo esa furia por dentro. - pero en cuanto me vio curado me boto como a un perro…- sus ojos se ensombrecieron- me dijo que haría su vida con Saotome…y que tenían un hijo, que si me habían mandado lejos era para que no los descubriera y … ya imaginaras las razones por las que estoy aquí.

-Lo siento de verdad…- dije entre sollozos.

-Te agradezco que me escucharas Tendo… - el sonido del claxon sonó fuerte en el parque a pesar de la lluvia, por un momento había olvidado que la transportación estaba esperándome. - creo que te están esperando…lamento hacerte perder el tu tiempo…yo estaré bien. - un infinito pesar se instaló en mi pecho, quería ayudarlo, pero no sabía cómo. Nunca fuimos amigos cercanos, no tanto como lo éramos Rioga y yo, pero nos llevábamos bien. Pero siempre el padeció en cuanto a sentimientos se refiere, siempre se desvivió por Xiampu pero esta nunca lo valoro, Ahora no tenía a nadie.

Medite un poco más y puso mi mirada de nuevo a él, el me miro sin ninguna expresión. Me acerque a él y tome su morral como las que usan los marineros y me la puse al hombro.

-Ven conmigo…-le dije segura, el miro extrañado, como si lo que estuviera diciendo fue broma.

- No me mires así, dices que en china ya no tienes a nadie… ¿qué te hace pensar que aquí sí? Ven conmigo, ahora me tendrás a mi…los dos juntos saldremos de esta así podrás rehacer tu vida lejos de aquí como yo lo hare con la mía…-

-Estas algo loca, ¿lo sabias? - se puso de pie, pero eso no significaba que estuviera convenido de aceptar- ¿adónde iríamos? Si en cualquier caso decidiera ir.

-Ya te dije que lejos… veló como una aventura- caminé con dirección a la trasportación que ya había encendido el motor- o… ¿quieres ver cómo viven felizmente? Porque yo…ya he tenido suficiente. - ante mis sinceras palabras comenzó a caminar algo inseguro.

-Está bien, iré contigo- sonreí sinceramente Y colocamos sus cosas junto con mi equipaje y entramos a la camioneta. El conductor fijo el retrovisor y mire atreves de él.

-Al aeropuerto por favor- este asintió y se puso en marcha.

-y…¿A dónde iremos Tendo?-pregunto dudoso. suspire y sonreí levemente y puse su mano encima de la suya en señal de que no se preocupara.

- California, iremos a california…-