Los Personajes de Ranma ½ son propiedad de Rumiko Takahashi
Despues de ti, después de todo
Sorpresas
Capitulo 15
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A.T
El Almuerzo fue de lo más ameno, la comida estuvo deliciosa, la plática divertida todo fue de lo más agradable, estaba infinitamente agradecida de no tener malestares físicos, pero aun así no goce de un gran apetito, me limite a ordenar una ensalada Fragola y un agua mineral.
Hablamos de trivialidades, no quería romper la atmosfera con recuerdos tristes. Mi padre tenía razón, teníamos que recordarlo con una sonrisa en el rostro.
Pero existían ciertas inquietudes, ahora la sociedad con Ranma por el Dojo, eso no me había caído nada bien, pero tenía que arreglarlo, tal vez comprar su parte y así mantener una distancia con Ranma sería lo más sano.
No pasó desapercibida para mí, la manera en que mi actual socio sacó a Xiampu de la Oficina, recuerdo entre las pláticas que Tía Nodoka mantuvo en el velorio de mi padre, los comentarios acerca de la mala relación entre los tíos Saotome y su nuera, también menciono la deplorable relación marital de su hijo. Las palabras de pesadumbre en el Tío Genma me hicieron pensar en porque existía tan poco contacto entre ellos, al fin y al cabo eran familia, ella era la madre de su nieto, como no tolerar sus presencias en una simple visita.
Mis pensamientos iban y venían, analizando las conversaciones pasadas, las pláticas difusas que alcance a escuchar, trataba de atar cabos sueltos formando una idea de lo que acontecía, pero existía un tema en específico que me inquietaba aún más.
-¿Estás muy callada Akane? ¿Te sientes mal? –preguntó Kasumi con tono angustiado, todos dejaron de lado sus conversaciones, dirigiendo las miradas hacia mí.
-¡No! Todo está bien, es solo que me preguntaba sobre algunas palabras del abogado –hable sin pensar mucho mi respuesta.
-Aaah...-exclamó Nabiki al escucharme -¿Te preocupa la asociación con mi Ex cuñadito? –se expresó con diversión, mientras que yo de manera inmediata la fulmine con la mirada – ¡No te preocupes por eso hermanita! déjalo en mis manos… -mi hermana le restaba importancia al asunto como siempre.
-No es eso…- dije tratando de convencerla –tengo una duda… ¿Qué es casa escarlata? –Nabiki y Kasumi se miraron entre ellas, Tofu bajó la mirada, y Kuno sonrió divertido.
-¿Qué…? ¿Qué ocurre? –pregunté al ver sus expresiones, Nabiki dejo la copa de vino sobre la mesa, mientras inclinaba su cuerpo hacia mí, con una sonrisa de lado.
-¿De verdad no sabes lo que es casa escarlata? ¡Ay Akane! … -las expresiones burlescas de Nabiki me exasperaban.
-Se solo el concepto Básico… -hable algo osca.
-Akane… es la casa que Ranma te regalo cuando estaban comprometidos… ¿recuerdas? –las palabras de Kasumi hicieron que recuerdos vinieran a mi mente.
Había olvidado por completo esa casa, de hecho trataba de borrar de mi mente todo lo que se relacionaba con mi trágico pasado, pero al escucharla sus comentarios instantáneamente las escenas se agolparon en mi cabeza trasladándome por inercia al pasado, visualice justamente ese día en el que Ranma me llevó a conocer las instalaciones del que probablemente sería nuestro refugio, no supe que palabras utilizar en ese momento tan incómodo donde mi vida pasada salía a relucir.
-Ooh… ¿aún existe esa casa? –pregunté de la manera más disimulada posible.
-Eso parece… lo que no comprendo es porque la tenía papá –Nabiki tenía un gesto pensativo, como buscando la lógica de esa acción –solo sé que, esa propiedad es hermosa… Ranma tiene muy buen gusto...- guiñaba el ojo al terminar de hablar.
-¿Hablan de la casa cerca de rio? -preguntó Kuno, y mis hermanas asistieron rápido -sí, esa casa es una buena inversión, Akane… cuñada si no la quieres podemos hacer una oferta por ella ¿verdad cariño? –la voz de Kuno era melosa, coqueteando con mi hermana.
-¡Por supuesto! La podemos alquilar y usarla para… -el sonido de la máquina registradora se podía escuchar por todo el lugar al compás de las palabras de Nabiki.
-¡No! –Conteste firme – papá me ha dejado esta casa, no fue Ranma quien me la heredo, ¿de acuerdo? –Mi voz sonaba algo agresiva, pero tenía que darme mi lugar, ya habían sido muchos años de someterme a las decisiones de los demás –Fue la última decisión de mi padre… ahora si les parece podemos continuar con nuestra comida, este tema se encuentra cerrado… gracias –
Nabiki me observó con una sonrisa dibujada en su rostro que le ilumino los ojos de manera maquiavélica, podía saborear mis infortunios, esa mueca en su cara era tan conocida para mí. Durante la comida no se volvió a tocar el tema, pero en mi mente seguía muy presente la dichosa casa escarlata, miré con disimulo a Mousse quien estaba a mi lado, no hizo ningún comentario solo se limitó a escuchar y observar. En esa desapercibida mirada quise ver algún gesto de incomodidad o de irritabilidad en él, pero no existía ningún tipo de reacción en cuanto a lo sucedido. Mis ojos seguían delineando sus varoniles facciones, tratando de descifrar sus inexpresivas emociones, tal vez fije más de lo debido mi atención en Mousse, que al sentir mi incesante análisis sobre su persona, giró su rostro hacia mí sonriéndome de manera dulce, tomó mi mano para llevarla directo a sus labios, rozó mi dorso de una forma cariñosa colocando un tímido beso mientras me guiñaba un ojo, yo solo le sonreí a manera de alivio, pues su madurez me daba la estabilidad que mi alocado temperamento necesitaba, observé como de nuevo regreso su vista hacia Kuno prestándole atención a la conversación que mantenían, reí una vez más al contemplar sus verdes iris fijándose en la amena conversación de hombres, era gratificante ver ese sereno perfil.
Termine mi ensalada, pero puedo sentir como mis entrañas apetecen un poco de helado, así que me dispongo a saborearlo con emoción, la única en acompañarme con un postre es Kasumi quien lo hace en total complicidad. Ambas devoramos nuestro dulce antojo con gran devoción, aunque teníamos que hacerlo rápido, porque la hora de la cita para la revisión estaba cerca. Mis hermanas estaban bastante ilusionadas por saber el resultado de aquella visita al doctor.
Salimos muy sonrientes y satisfechos de nuestra convivencia en el Bardini´s, restaurante con un excelente servicio. Mousse regresaría a casa junto con Tofu en su auto, ya que Mia y los gemelos estaban al cuidado de Nodoka quien nos esperaba en casa gustosa, hoy llegó muy temprano para poder estar al pendiente de ellos, estaba contenta de poder pasar tiempo con los niños.
Kuno regresaría a la oficina para atender los pendientes del día de hoy, ellos tenían que regresar a sus actividades cotidianas, mientras que nosotras iríamos juntas a la clínica. Mousse insistió en acompañarme, en más de una ocasión mencionó su intención de llamar a Nodoka para pedirle que se quedara por un par de horas más cuidando a los niños, pero yo insistí en que no había razón para ello, por lo cual regresó no muy convencido a casa.
De camino al hospital no hubo mucho de qué hablar, fue un cómodo silencio, miraba por la ventanilla del auto, admirando los notables cambios de lo que fue, por muchos años mi ciudad, recordé los cientos de veces que recorrí esas calles caminando, pensaba en miles de cosas a la vez, pero lo que más invadía mi mente, era el hecho de que pronto mis sospechas serían confirmadas.
Nos estacionamos frente a un gran edificio, nada que ver con el pequeño consultorio de Tofu en mis épocas de preparatoria, en aquella vieja y pequeña oficina seguía consultando pocas horas al día, no quería cerrarlo por completo, pues aún tenía sus pacientes, los cuales eran de mayor edad, y fueron los que lo hicieron crecer, ya que eran leales a las consultas de mi cuñado. Durante la mañana se encontraba manejando la gran clínica, a partir de las cinco y hasta las nueve de la noche estaba en el pequeño consultorio. Kasumi entendía y apoyaba al cien por ciento la profesión de su adorado esposo, en ocasiones lo ayudaba con la recepción de pacientes, pero el trabajo de madre y esposa era su prioridad.
El edificio de Tofu era de cuatros pisos, colegas de mi cuñado trabajan en coordinación con él, haciendo que la clínica fuera muy completa y productiva ya que cada médico tenía su especialidad.
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Las puertas del elevador se abrieron, dando paso a un amplia estancia, estaba delicadamente decorada con colores claros, dándole un reconfortante aspecto, sobre las paredes colgaban cuadros de embriones en diferentes semanas de gestación, y por supuesto hermosas fotografías de bebes recién nacidos. En la sala esperaban dos parejas jóvenes y una chica hojeando una revista. Kasumi se acercó a la recepción y amablemente llamó a la mujer por su nombre presentándose.
-Buenas tardes Natzuna, tengo una cita programada para Akane Tendo, mi esposo la ha programado –la chica miró hacia la pantalla frente a ella y asintió afirmando la cita.
-Así es, el doctor Tofu la programó, si gusta tomar asiento, en unos minutos la atenderán… ¿gusta algo de tomar? –preguntó cortes la mujer.
-No gracias, estamos bien… -contesté a la par de Kasumi.
-Yo si quiero algo… un agua mineral por favor –la chica asintió mientras se dirigía a buscar la bebida.
-Este tipo de lugares me dan miedo –comentó Nabiki tomando asiento en una de las sillas desocupadas.
-¿Por qué? No hay nada malo aquí, al contrario, yo lo encuentro agradable –exclamó Kasumi, observando a su alrededor.
-Kasumi… para ti todo es agradable –
-Por cierto…- interferí –ustedes criticaron mi relación con Mousse, pero veo a Nabiki muy calmada viviendo en unión libre con Kuno –
-Querida… -dijo mi hermana –Yo hace unos cuatro años que estoy casada con Kuno…-habló muy quitada de la pena guiñándome un ojo, me sorprendí al escuchar su respuesta, giré mi rostro hacia Kasumi quien tomaba una revista.
-¿Qué? ¿Pero cómo? –Pregunté algo herida por ocultarme semejante información -¿Por qué no me dijeron nada?
-Por la misma razón… por la que tú, no me dijiste que Mia es hija de Ranma…. – mis ojos se abrieron aún más ante las palabras de Nabiki –no me mires así, tu estas muy lejos y si te invitaba de igual manera no vendrías, además no fue aquí…
-¡Nabiki! – reprendió Kasumi.
-Fue por el civil en una romántica tarde en la Toscana… ¡dije primera fila! ¡Primera fila! –Interrumpió abruptamente su plática mandando una nota de voz y siguió con su atención al teléfono –además eso no cuenta, fue un viaje de entrada por salida… planeó hacer mi boda por todo lo alto, con un vestido Vera Wang, ya hasta tengo el modelo en mente –sonrió triunfadora tecleando con rapidez en su dispositivo.
-¡Deja eso de que Mia es hija de Ranma! Sí llegara a escucharte Mousse harás que yo tenga un problema con él… -
-Está bien…. solo es una sospecha –restaba asperezas a sus palabras.
-¡Ni como sospecha! –le advertí.
-Chicas ya… recuerden que estamos en un consultorio…- intervino Kasumi un poco seria mientras hojeaba la revista.
Mi hermana mayor tenía razón, no podía perder los estribos con las provocaciones tan infantiles de Nabiki, solo tenía que ignorarlas y seguir como si nada, ya se cansaría de molestar. Así que lo más viable era cambiar de tema.
-Y… Nabiki ¿piensas tener hijos? –pregunté, ella solo me miró y se llevó una mano a la barbilla meditando lo que respondería.
-No… la verdad, no sé, estoy muy cómoda con el estilo de vida que llevo, tal vez en unos años más –me sonrió y regreso su atención al teléfono en su mano –con mis lindos sobrinos estoy más que satisfecha… además ya vi, lo que es capaz de hacerle un simple embarazo al cuerpo…-
-Que exagerada eres –musité para mí –no existe cosa más hermosa que ver por primera vez su pequeñito rostro, sus manitas y el olor que ellos desprenden… es algo hermoso –suspiré al recordar la ilusión en el momento cuando conocí a Mia, fue el instante más hermoso de mi vida.
-Naaah… -dijo sin una pisca de empatía, acepte la idea de que mi hermana no tenía ese gen de maternidad, pero no podía negar que como tía era bastante esplendida, tal vez aun no era su tiempo.
Yo seguía con mis ojos puestos en Nabiki cuando una joven enfermera se acercó a nosotras, en sus manos traía las bebidas de cortesía, agradecimos el gesto y seguimos con nuestra plática.
-Akane… -Kasumi llamó mi atención -¿Cómo fue Mousse contigo cuando supiste que Mia venía en camino? –la pregunta me tomó por sorpresa, pero instantáneamente una sonrisa se formó en mis labios, recordando aquellos bellos días.
-Fue… realmente encantador –hablé dejando escapar un suspiro, mirando a un punto distante, en mi mente revoloteaba la graciosa escena de Mousse con una prueba casera de embarazo en sus manos, con el diagnostico positivo marcado en la ventanilla, fue algo verdaderamente digno de recordar, o grabar. Mi cerebro rememoro el impaciente rostro de Mousse, totalmente invadido por los nervios al ver el primer ultrasonido, me lamento no haber tenido una cámara en ese momento para grabar los graciosos gestos que hacía. Miré a mis hermanas enfocar toda su atención en mí, Nabiki dejó el teléfono en su bolsa para prestar atención a mi conversación – cuando me entere que Mia venía en camino, no era precisamente el mejor momento, teníamos problemas, llegar a una ciudad totalmente nueva, no conocíamos a nadie y sin mencionar el choque cultural, fue tan abrumador como la noticia de mi embarazo… por un momento pensé que no podría con las cargas que llevaba sobre mis hombros y terminaría rindiéndome, no fue nada fácil estudiar y estar embarazada –yo seguía viendo aquellas escenas en mi mente como una película al hablar –Fui la comidilla de los pasillos de la universidad por mucho tiempo, hasta que Mia nació, los maestros me apoyaron en todo. No muchos pueden seguir con los estudios y amamantar a la vez…- eso ultimo me causo algo de gracia.
Recordé cuando Mousse me cubría con una enorme manta rosa aperlada que él mismo había tejido, no quería que nadie me viera dando pecho a nuestra bebe, Mousse decía que no se podía saber qué tipo de mentes retorcidas tenían los hombre de ese continente –Pero la verdad, con Mousse todo fue más fácil…-
En ese momento otra enfermera llego interrumpiendo mi remembranza, al escuchar mi apellido enseguida nos pusimos de pie, por fin había llegado la hora de la inspección.
-Disculpen la demora… por aquí por favor –las tres le seguimos muy de cerca, pude sentir náuseas por la incertidumbre, respiré profundamente y continúe caminando como si nada pasara. La enfermera nos abrió la puerta del consultorio, visualizando así a la doctora que nos recibió de pie junto a su escritorio con una gran sonrisa.
-Bienvenidas… - su voz era amable – tomen asiento por favor…. Kasumi ¿Cómo están los gemelos?
-Muy bien, gracias por preguntar… ahorita están en el Dojo, muy pronto saldrán de vacaciones – comentó mi hermana sonriendo como ya era costumbre.
-Me alegra mucho… y bien ¿quién es la futura madre? –preguntaba alternando la mirada entre Nabiki y yo.
-Yo…- digo con algo de pena –tengo sospechas de un posible embarazo… mi periodo está retrasado por algunas semanas y aparte creo que he tenido síntomas, hoy por la mañana me sentí muy mal a causa de las náuseas matutinas –
-Muy bien… te revisaremos en un momento, primero necesito más información... -asentí y ella comenzó hacer apuntes en un expediente – ¿Recuerdas la fecha de tu último periodo?
-Si... según mi calendario el 23 de octubre...- respondí.
-Ok… según mis cálculos son casi cinco semanas, 33 días, muy bien vamos a hacer un ultrasonido para confirmar que alguien se esté formando ahí dentro… -tomó el teléfono donde llamo a una enfermera y en uno minutos la asistente entraba por una puerta secundaria –muy bien, Akane ella te ayudara a prepararte, vamos a hacer un ultrasonido vaginal, para poder ver mejor la pequeña personita… será algo incómodo al principio, pero solo será un poco, confía en mi -
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Entre a un reducido baño donde me despoje de las prendas, las cuales deje en unos de los canastos que había sobre una mesilla, la enfermera aguardaba pacientemente detrás de la puerta, cuando me coloque la bata clínica en mi cuerpo le llame para que me auxiliara con los atados de los nudos a mi espalda.
Cuando por fin estuve lista salí a una parte del consultorio donde el protagonista de esa habitación era la camilla de metal con escalofriantes soportes para mis piernas y el monitor a un costado, toda la decoración era tan femenina, que por momentos olvide la horrenda cama.
La enfermera me dio instrucciones de subirme, colocando mis piernas sobre los fríos metales, me estremecí un poco al sentir la temperatura de los artefactos adheridos a la cama, la posición en la que me encontraba no era para nada cómoda. Ahí estaba yo con las piernas abiertas y alzadas, sin ropa interior para cubrirme, me sentía tan expuesta y de repente sonreí al recordar las ocasiones en las que Mousse me acompañaba a mis revisiones mensuales, las ocasiones en las que una frase fuera de lugar de él al verme así me ayudaba a pasar más tranquilo el momento.
-Disculpe… ¿no tendrá algo para cubrirme? No me siento muy cómoda –pregunté a la mujer a mi lado.
-No se preocupe señorita, le pondré algo para que la cubra –
Descanse al escucharla, de uno de los armarios saco una tela quirúrgica con la cual cubrió el área de mis extremidades expuestas, me relaje después de sentirme más cómoda, no tenía por qué estar nerviosa.
La puerta se abrió solo un poco dejando ver la cabeza de Kasumi asomarse.
-Hola… -me alegré de verla, esperaba que pudieran estar conmigo en este momento –también seremos parte de esta nueva etapa, ya que no pudimos estar en la primera…
-Ni creas que te salvaras de nosotras -entró Nabiki entusiasmada – oh Akane, esto merece ser recordado –y cuando menos lo pensé ya había tomado fotografías de mi extraña pose – sí, mi cuñadito, pagará muy bien por esto…
-¡Ni se te ocurra mostrar esas fotos!- le grite esperando que mi "amenazante voz" la convenciera de dejar eso por la paz, pero fue todo lo contrario.
-¿Fotos? ¡Video cariño!... saluda a la cámara –hablaba mientras tomaba las escenas perfectas de mí, desde los pies a la cabeza –bueno… aquí estamos en el consultorio de la doctora para ver si mi hermanita tiene premio o no ¿algo que nos quieras compartir? –mis mejillas estallarían de furia y pena al ver como mi hermana hacia un circo de todo.
-No tienes limites Nabiki…-mi voz era áspera, enojada –ya te tocará a ti, estar en mi posición.
-No lo creo pero bueno… ¡Kasumi! Saluda linda, tienes algunas palabras para estos emocionantes momentos, espero que en un futuro mi sobrino o sobrina me agradezca por este fabuloso video informativo –
-Pues… espero que todo esté bien y que crezca muy sano… - Kasumi hablaba algo ruborizada por el dispositivo móvil en su cara, Nabiki la enfocaba como si se tratara de toda una celebridad acostumbrada al asedio de las cámaras.
-¡Con ustedes mi hermana Kasumi señores! Arrocito, de verdad espero que en lugar de uno sean dos… -la acostumbrada malicia se reflejaba en sus palabras -¡no hay cosa más linda que los gemelos...! –las poses exageradas de mi hermana eran tan dramáticas y poco naturales al estar grabando aquellos momentos.
Cuando mi paciencia estaba por acabarse y mi boca a punto de estallar en palabras muy poco educadas, la doctora hizo acto de presencia en la pequeña habitación, usaba una filipina blanca y se dirigió directo hacia donde nos encontrábamos.
-Vaya, veo que todas están de muy buenos ánimos…-
-Así es, no todos los días tenemos un embarazo y estoy aquí para documentarlo – Nabiki guiño un ojo mientras hablaba –no hay problema que lo grabe ¿verdad doctora? –esperaba con todas mis fuerzas que la ginecóloga dijera, que el grabar estaba prohibido, e hiciera a Nabiki guardar su teléfono.
-¡Claro que no hay problema! Sería un bello recuerdo... -Maldije mi suerte y la fortuna de Nabiki, fulminé a mi hermana, pero estaba muy lejos de molestarle –muy bien, pondremos esto en la cavidad y la imagen se verá en el pantalla... -comenzó a explicar, mis hermanas rápidamente tomaron lugar detrás de mí, para tener mejor vista en la pantalla, Kasumi me tomó de la mano y Nabiki… seguía grabando –sentirás frio al principio por el gel y después un poco de presión– la obstetra se acercó, subió un poco la tela solo para que ella pudiera tener visión de mi cuerpo, la enfermera le dio el instrumento y le coloco gel, en efecto sentí lo frio de la sustancia y una presión nada agradable al sur de mi cuerpo, inmediatamente la pantalla proyectó un difuso fondo negro con formas irregulares en tonos blancos y grises.
La doctora fijaba sus ojos en el monitor mientras movía el aparato dentro de mi cuerpo, estaba bastante concentrada buscando una señal que le gritara la aparición de ese nuevo ser, todas estábamos atentas a sus gestos.
-Pues aquí lo tenemos… -el tono que utilizaba era de triunfo, haciendo una fiesta por lo que la pantalla mostraba, esas palabras me quitaron el aliento –si estas embarazada, este pequeño círculo que se encuentra aquí es tu bebe…- apuntaba con su mano libre el lugar exacto donde un pequeño bultito latía, me quede sin habla, ese pequeñita mancha oscura era hijo mío… mío y de Mousse, era el fruto de nuestro amor.
La pequeña figurita apenas se movía y mis ojos comenzaron a agolparse de lágrimas.
-Esto qué ves es su corazón, vamos a poner el sonido para poder escucharlo… -la doctora movió unos botones del aparato frente a ella y sonrió.
De inmediato los latidos comentaron a escucharse haciendo qué soltáramos unos suspiros, era hermoso escuchar como esa vida crecía dentro de mí, tenía todas las ganas de crecer, vivir y ese pequeño ángel estaba a salvo dentro en mi cuerpo.
-¿Es… está bien? ¿Todo está bien con él? - pregunté tropezándome con las palabras, esperando una respuesta positiva.
-¡Por supuesto!... - me animo –todo está perfectamente con él bebe, veamos su peso, tamaño y la fecha probable de parto –esas ultimas frases las decía para ella misma, analizando lo que sus ojos veían en el monitor.
Mis hermanas estaban sin habla, observé qué Nabiki y Kasumi estaban igual que yo apunto del llanto, pero se contuvieron, podía ver lo cristalino de sus orbes, totalmente enternecidas al ver a su futuro sobrino.
-Gracias… por ser parte de esto –tomé las manos de ambas, transmitiendo el amor que sentía por ellas.
-No hay nada que agradecer, lo hacemos con mucho gusto, este momento es… Inolvidable –Kasumi estaba muy conmovida, sus ojos no aguantaron más dejando caer lágrimas por sus mejillas, esa acción involuntaria de mi hermana me enterneció, ella siempre tan maternal y dulce, en cambio Nabiki solo miraba la pantalla fijamente.
-¿Y tú? ¿No dirás nada? –Hablé con algo de incertidumbre mirando a Kasumi, sonriéndole cómplice –anda déjalo salir…
-Es que… es que… ¡Ese de ahí, es mi nuevo sobrino! –Exclamó tomándome en un efusivo abrazo -¡tendré un nuevo sobrino o sobrina! ¡Lo consentiré mucho! ¡Comprare atuendos que combinen! Nos miraremos geniales… -
Tanto Kasumi como yo reíamos al verla de esa manera, nos abrazó a ambas, tan fuerte que podría quitarnos la respiración, estaba tan eufórica que era casi imposible de creer, las tres sonreíamos gustosas de la noticia.
-Este mes ha estado lleno de emociones qué jamás llegue a experimentar, de un día para otro… pasa la muerte de papá, tu llegada después de tanto tiempo, conocí a mi sobrina y ahora esto… no tengo palabras para explicarlo –conocía a mi hermana Nabiki y no era muy afecta a demostrar sus sentimientos y cuando lo hacía, salían por montones aunque fueran poco duraderos.
-Me alegra ver esa reacción entre ustedes… - nos habíamos olvidado casi por completo de la presencia de la doctora –en mis años como doctora he visto muchas cosas y presiento qué este niño será muy querido... –
-Así será… Ahora solo falta decirle a Mousse, yo sé que la noticia lo pondrá sumamente feliz...
-¡si! yo quiero ver su reacción... – habló Nabiki reponiéndose rápidamente del pasado momento sentimental, volviendo al plano anterior donde movía la cámara de un lado a otro.
-No sería el único y ni el último hombre que haga un alboroto al saber que será padre… ¡Muy bien! Todo con el pequeño va de maravilla, la fecha probable es para principio de julio, entre el 4 al 10 aproximadamente.
Escuchar la fecha de su nacimiento, hizo qué mis ansias por tenerlo en mis brazos fueran enormes, ya quería hacer muchas cosas con él o ella; bañarlo, alimentarlo, vestirlo, arroparlo, oler su aroma, y de nuevo recordé cuando Mia era una bebe.
-Les daré las impresiones de la ecografía y un video… retirare esto para que puedas vestirte.
Ahora lo que rondaba en mi mente era la manera perfecta de decirle a Mousse que sería papá, definitivo tengo que hacerlo bien, será un momento especial para él.
El Regreso estuvo lleno de risas y alegrías, hablamos de cientos de cosas que haríamos juntas con los niños, organizamos viajes, visitas vacaciones y todo para no perdernos cosas como estas, queríamos estar aquí siempre en los recuerdos de las otras, también platicamos de papá, de lo feliz que se pondría al saber de la llegada de un nieto más, si…. Ya podía verlo llorar a mares con una simple ecografía en sus manos presumiendo a su nieto, como lo hizo con Kasumi y los gemelos. Reímos al recordarlo; así era papá.
Hicimos unas paradas más, mientras Nabiki hacia una llamada importante, cuando llegamos al Dojo las luces estaban encendidas, bajé del auto y mis hermanas me desearon buena suerte, se marcharon rápido para darme privacidad con Mousse, vi como el auto desaparecía a lo lejos, me despedí moviendo mi mano en el aire, miré el reloj de mi muñeca checando la hora, a ellos les tomaría unos veinte minutos para llegar, tendría el tiempo suficiente para desarrollar mis planes.
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M. M
Después de la amena comida, nos dirigimos directo a casa, encontré a los niños corriendo de un lado a otro, Nodoka estaba con los ojos vendados tratando de alcanzarlos, algo que sería inútil pero para los niños era divertido.
Solo estuvieron unos minutos más, para después marcharse, Nodoka comentó que quería pasar a ver a Ranma y después a su casa.
No preguntó nada acerca de la junta con el abogado, Tofu tampoco comento nada y mucho menos yo, Tofu se ofreció a llevarla y así se marcharon dejándome con Mia a solas.
No sabría a qué horas llegaría Akane, esperaba que la cita con el medico no fuera seria, estaba bastante preocupado, yo debería estar ahí con ella, pero conociéndola no me lo permitió, mantuve mi mente ocupada con Mia haciendo algo de tarea, repasar era algo importante, no dejaría que se atrasara en sus estudios. Esperaba regresar a California rápido, extrañaba el olor del mar, en el recorrido qué hacía por la costa del trabajo a la casa.
Mis pensamientos fueron interrumpidos cuando Nabiki me llamó, me comentó que Akane tenía hambre, pidiéndome fuera por algo de comida para ella, a lo cual accedí de inmediato como buen esposo/novio qué soy, salí de inmediato a cumplir con la petición de mi cuñada.
Compre unos emparedados y un té, Mia-chan estaba encantada con todo aquello que rebosara en tocino, a la pequeña se le hacía agua la boca por comer aquellas delicias. No tardamos más de veinte minutos en ir y venir del establecimiento, cuando llegamos al gran portón de la casa Tendo pude observar dos pequeñas velitas encendidas asomarse en la entrada, me extrañó un poco incrementando mi curiosidad, ambos seguimos el pequeño sendero que nos guiaba a la estructura de la clásica casa, entramos despacio al recibidor donde de igual manera observamos las difusas llamas que iluminaban la penumbra, Mia-chan estaba emocionada pues para ella era como una búsqueda del tesoro, nos quitamos los zapatos, colocándolos con cuidado en la superficie de madera.
Al adentrarnos en el pasillo el estrecho camino estaba iluminado por las cálidas luces de las diminutas velas, seguimos nuestro recorrido por el alumbrado corredor hasta llegar a la estancia, donde Akane estaba de pie frente a la mesa adornando su rostro con una hermosa y enorme sonrisa, que iluminaba sus ojos de manera preciosa.
Algunos de los pequeños accesorios de cera estaban alrededor de la mesa y en diferentes áreas de la habitación, la oscuridad del lugar era iluminado de manera armoniosa por la débil luz que emanaban las llamas a nuestro alrededor. Lo único que puedo asegurar es que atmósfera del momento era agradable y algo romántica.
Dejé las compras en el suelo, estaba realmente asombrado por el detalle observando todo a mí alrededor, no podía articular palabra, sentía como mis ojos trataban de grabar cada detalle.
-¡Wow! ¡Mamá todo está muy bonito! - Mia estaba asombrada, miraba a su alrededor contando las velas encendidas -¿es para nosotros? ¿Tú lo hiciste? –preguntaba ilusionada.
-Así es amor, lo hice para ustedes…- Mia corrió y abrazó Akane de una manera efusiva, Akane la recibió con los brazos abiertos, mientras me observaba feliz con un brillo en sus ojos qué yo no podía pasar desapercibido.
-Es… realmente hermoso Akane ¿acaso me propondrás matrimonio? Por qué de ser así ya sabes la respuesta… -hable sonriéndole, jugando con mis palabras, pero muy dentro de mi sabía que aquella frase salía desde el fondo de mi corazón.
-No… no es eso. Es algo mucho mejor… - sus ojos y su voz estaban tan entusiasmados que contagiaban alegría.
-¡Awwww…. que mal!, ya me había emocionado… - con falsa desilusión me exprese.
-¡Igual yo! –exclamó Mia separándose de Akane.
La mujer que ahora era mi compañera de vida estaba ahí parada tomando a Mia de sus largos cabellos, acariciando su cabeza con amor, giró su rostro hacia mí sonriéndome hipnotizándome con sus ojos, como solo ella sabía.
-Mousse… Sabes qué no hay palabras que expliquen lo mucho que te quiero, lo mucho que agradezco que estés en mi vida, hemos pasado por tantas cosas juntos y tú has sido él qué ha estado ahí para mí, eres mi mejor amigo, mi pareja, mi confidente, mi amor y sin ti no sabría qué hacer, eres la mejor persona que hay en mi mundo… - escucharla decir esas palabras sobre mí, estremecían mi alma, me llenaban de un calor abrumante, unas cuantas lagrimas se asomaban traviesas de sus ojos, pero no quitaban esa sonrisa que me enamoraba cada vez más –tú y Mia son lo más importante ahora y te doy gracias por cuidarnos a las dos, por darnos todo, y créeme cuando te digo que quiero que estés conmigo hasta que seamos viejos… Gracias por ser un excelente padre, gracias por ser como eres, gracias por amarnos infinitamente… -
-Akane… - dije con algo de dificultad, mi corazón latía rápidamente no lo podía evitar.
-Por eso quiero darte más… - en sus manos traía una pequeña caja azul turquesa con un listón de seda blanco, fijé mi vista en sus manos y miré de nuevo sus ojos, su sonrisa estaba ahí, tan deslumbrante - porque me amas, porque nos amamos…
Tomé la cajita qué me ofrecía, estaba nervioso, me temblaban las manos, observé a Mia qué estaba a su lado y sus ojos brillan de emoción, ansiosa e ilusionada, me decía que lo abriera en voz baja, susurrando con una risa de picardía que me hacía reír. Quité el listón de la caja, destapando con cuidado la figura rectangular, mis ojos se abrieron de par en par, totalmente asombrado por el contenido.
-¿De verdad?... - dije con voz llorosa, intercalando miradas entre ella y el pequeño objeto entre mis manos. Ella solo asintió en múltiples ocasiones emocionada por mi reacción.
Dentro de la cajita visualice un par de diminutos calcetines blancos, tan pequeñitos, tan lindos, los tome con mi temblorosa mano, sorprendiéndome aún más lo que yacía en el fondo, una imagen difusa de una ecografía con un círculo marcado y la palabra Bebe en ella.
No tenía palabras para describir la emoción qué me embargada en ese momento, era un cumulo de sentimientos qué jamás creí experimentar, sería padre… por segunda ocasión, Akane me había dado un regalo inigualable, algo de ella y mío.
La tomé en mis brazos emocionado, yo reía a carcajadas, entre lágrimas, era tanta mi felicidad, que la levante y giré con ella, estaba eufórico, quería gritar, llorar a carcajadas era uno de los mejores días de mi vida.
-¡¿De verdad?! –Ella seguía riendo como una niña pequeña afirmando con su cabeza- ¡oh Akane! ¡Gracias! ¡Gracias! ¡Eres lo mejor que me ha pasado en la vida! –no existía mayor éxtasis que ese, ser papá otra vez, un hijo mío y de ella.
-¡¿Qué pasa?! ¿Por qué esta tan felices? ¡Oigan! –Mia preguntaba con algo de molestia que ocurría, aunque también estaba emocionada quería saber el porqué de nuestras risas y abrazos. Bajé despacio a Akane al piso colocándola con suavidad, para tomar a mi princesa en brazos haciendo el típico juego del avión alzándola lo mas alto que pude, provocándole risas y pequeños gritos de felicidad.
-¡Lo que sucede princesa… es que tu madre me ha dado la mejor noticia! ¡Tendrás un hermanito o hermanita! ¡¿No es grandioso?! –le hablaba entre risas y juegos.
-¡¿Un hermanito?!... –preguntaba
-O hermanita… -completo la oración Akane feliz, ante las caras de incredulidad de Mia.
- ¡Yo seré la hermana mayor! ¡Yo lo cuidare mamá! ¡Le enseñaré muchas cosas!
-Ya lo creo amor… ¿Tú me ayudaras en todo verdad? –hablaba Akane.
-¡Claro que si mamá! –exclamo Mia, la coloque en el piso y nos abrazó a ambos –lo voy a amar mucho….
-Eso lo sabemos… -incliné mi rostro para besar su negra cabellera aspirando su dulce aroma.
Ese momento fue inolvidable, platicamos, reímos por las ocurrencias de mi ahora hija mayor, la niña de papá como decían mis amigos en el trabajo, ellos tenían razón, esa mujercita era la luz de mis ojos.
Recogimos todas la velitas T-light qué Akane había puesto por la casa, todo lo hacía con una sonrisa en rostro, perecía un estúpido enamorado y lo era en verdad.
Llegó la hora de dormir y fue el turno de Akane para acostar a nuestra hija en la habitación, estuvieron dentro de ese cuarto durante algún tiempo, de vez en cuando escuche los gritillos de Mia y su estruendosa risa, parecía seguir festejando la buena noticia.
Cuando terminó su misión Akane regresó a la habitación, me contó con gran animo las preguntas que Mia le había hecho, le aclaró muchas de sus dudas, una de ellas fue que si su hermanita o hermanito sería más querido qué ella, era algo inevitable qué llegara a pensar eso, Akane le explicó qué eso jamás pesaría, con simples palabras le hizo ver que el nuevo bebe necesitaba más atención, lo cual ella comprendió de inmediato, sus incertidumbres se disiparon.
Al escucharla hablar yo estaba bastante entusiasmado, contento, totalmente eufórico, aun no cabía en mi la dicha qué me causaba la anterior noticia.
La risa de ella inundaba la habitación como el travieso murmullo de una niña pequeña, mientras me contaba todos los detalles de su agitada platica con Mia y con sus hermanas, se despojó de sus prendas mientras hablaba, quedando expuesta ante mí, con un conjunto sexy de lencería en color negro, los detalles del encaje y las transparencias me hacían tragar en seco, quedando totalmente idiotizado ante la escena, sus ojos y su sonrisa ya me tenían perplejo, ahora le sumaba su perfecto físico ante mí. Me removí deseoso en la cama esperándola, contemple cada movimiento qué hacía para colocarse la ropa de dormir, ella estaba tan concentrada en su labor que no era consiente qué mi vista la devoraba, su perfecto cuerpo era mi objeto de deseo, con gracia se deshizo del pequeño sostén dejando libres sus exquisitos senos, pude dar un rápido vistazo a las cumbres rosadas que me enloquecían, me relamí los labios por inercia recordando el dulces sabor de estas en boca.
Giró su menudo cuerpo hacia el armario dándome la espalda, escogiendo qué prenda usaría esa noche. No sabía que era mejor en ese momento, si la vista de sus senos o la perfecta estructura de su estrecha espalda, sus amplias caderas y lo redondeado de sus glúteos adornados por la tela de encaje. Debo admitir qué me fascinaba esa parte de su cuerpo, muchas veces se lo había dicho y muchas veces se lo demostré, acariciando fervientemente esa parte, besándola, mordiéndola, mis pensamientos estaban moviendo mi cuerpo de manera involuntaria.
-Ven aquí… - le dije frenando lo que hacía, me miró extrañada sin comprender mi petición –solo usa la parte superior del pijama… - ella dejo los pantalones de franela qué tenía pensado usar, terminó de abotonar unos cuantos botones de la camisa.
Subió a la cama, gateando de manera felina hasta a mí, miré con intensidad cada movimiento que realizaba invitándome a tomarla, esa mirada, su sonrisa coqueta, me gritaba que le hiciera el amor como celebración, pero yo no estaba seguro si en su estado era buena idea.
Tomó posición sobre mí a horcajadas, sintiendo la calidez de su intimidad sobre mi virilidad, instantáneamente coloque mis manos en sus caderas, acariciando la piel expuesta, amasando sus finas carnes, delineando con mis dedos el final de su ropa interior, introduciendo mi mano traviesa debajo de la prenda, observé como mordía su labio inferior fusionando esa acción con una sonrisa coqueta.
-¿Qué pretendes? –preguntó fingiendo inocencia.
Nuestros perfiles se rozaban, delineando las facciones de nuestros rostros con lo tibio de los alientos, el roce de su piel sobre mi nariz y labios me hacía sonreír disfrutando del contacto, inundando mi sentido del olfato con su delicado aroma.
-¿Contigo?... –hice gesto de pensar mi respuesta –muchas cosas, demasiadas –le hablé entretanto yo guiaba mis manos con las palmas extendidas, tratando de abarcar la mayor cantidad de ella, agarrando con firmeza sus glúteos y trayendo sus caderas hacia mi alzada erección –no me alcanzara la vida para agradecerte todo lo que me has dado… -
Ante mis entrecortadas palabras me sonrió conmovida, con sus manos despejó mi cara de los rebeles y oscuros cabellos, liberando mi frente para besarla de manera tierna, yo cerré los ojos al contacto de sus labios disfrutando de sus mimos.
-Sabía que te pondrías muy feliz cuando lo supieras, quería estar segura antes de decírtelo, no quiera ver tú carita triste, si esto hubieran sido una falsa alarma… -
-Oye…. no te preocupes por eso, si no hubiera sido positivo, yo estoy más que dispuesto en seguir haciendo mi deber de hombre, ya sabes que la práctica hace al maestro… - guiñe un ojo y le sonreí pícaro, la pequeña carcajada que se le escapo me contagio por completo.
-No tienes remedio –dejo aquella posición insinuante, para recostarse a mi lado bocarriba, su camisa de franela qué era dos tallas más grande, se abrió ligeramente dejando libre parte de su vientre, dejando expuesta su linda ropa interior.
Me dispuse a tomar una cómoda posición a su lado, recargándome sobre mi brazo izquierdo, para tener un mejor ángulo de vista hacia mi mujer, con mi mano libre fui despejando la zona de su vientre en su totalidad, dejando totalmente descubierto su blanquecino abdomen, ella no se movía, estaba tranquila observando mis movimientos, su respiración fue acelerando volviéndose algo irregular.
Toque esa parte de su anatomía donde una parte de ambos crecía, un ser estaba dentro de ella, formándose a cada día, estaba a salvo y calentito en su cuerpo, yo estaba más emocionado qué nunca, imaginando mi vida con dos hijos y Akane, podía verlo con claridad.
Acaricié la piel expuesta con la yema de mis dedos de manera circular, estos movimientos hacían cosquillas en el vientre de Akane, sonreía de vez en cuando al sentir mi tacto, sentí su mano en mi cabeza acariciándome, jugando con mi cabello, fue un momento íntimo entre pareja.
-¿Qué piensas? –preguntó.
-En tantas cosas y a la vez en nada… -confesé, mi mente recreaba cientos de escenas de nosotros cuatro, pero a la vez estaba sumido en mi tarea de acariciar su estómago qué tardaría en dar señas qué algo crecía ahí.
-Yo pienso que es momento de regresar… - dejé de venerar su cuerpo, para darle paso a una sonrisa que surco mi rostro, la miré a los ojos y ella asintió mordiéndose el labio inferior, baje de nuevo mis ojos y continué con mi labor de acariciarla.
-Esperaba que dijeras esas palabras, yo también pienso que es hora de volver… -me moví sobre ella, agazapando mi cuerpo a la altura de su vientre, bese cada centímetro de piel, susurrando palabras dirigidas a mi hijo o hija - ¿escuchaste eso hijo? Regresaremos a casa… - acariciaba con mis labios debajo de su ombligo, besando y mimando -ya quiero verte creer ahí adentro mini Mousse –
-Oye…. todo a su tiempo –me reprendió entre risas.
-Lo se… será difícil esperar tanto –
-No seas exagerado… ¿qué son unos cuantos meses? –
-Tienes razón… será mejor dormir, ha sido un día lleno de emociones –nos acomodamos de lado, yo atrás de ella usando mi brazo como una almohada, nuestras piernas estaban entrelazadas, Akane se quedó dormida a los pocos minutos, yo seguí acariciando tu plano vientre hasta que no supe de mí y también caí en el mundo de los sueños.
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Era martes por la mañana, recibía los correos con las estadísticas y porcentajes de los últimos ingresos del centro desde que habíamos llegado a Japón, los números fueron favorables y las clases eran muy concurridas. Estaba sumergido en la computadora cuando Akane salió de la cocina y sé recargo en el marco.
-Vaya…. pero que concentrado... –la escuché dirigirse a mí, yo no la miraba solo fijaba mi vista en la pantalla llena de números de mi computadora portátil, pero sonreí de lado ante la manera de llamar mi atención.
-Algo... - dije siguiendo con lo mío - ¿necesitas que te ayude?
-¿De ti?... Mucho - y eso hizo que toda mi atención fuera para ella, eso me interesaba, me quite los anteojos y los puse sobre la mesa, a pesar de que mi vista ya no era tan mala, seguía usando la mayor parte del tiempo lentes de contacto, pero ayer por las emociones del día olvide quitarlos, haciendo qué me lastimaran un poco.
Distinguí que se acercaba y se sentada frente a mí.
-¿Así…? ¿Y para que puedo ser bueno? –pregunté juguetón, mientras ella dejaba salir una risita cantarina que me gustaba, este juego de doble sentido que comenzábamos, para ella, era muy difícil seguirlo.
Tomó mis anteojos, para limpiarlos con una servilleta, colocándolos delicadamente sobre mis ojos, provocando al instante que su rostro fuera claro y definido.
-Anda... dime, para que soy bueno –seguí con el tema.
-No se puede contigo... -con falsa molestia rodo los ojos.
-Muy bien entonces... regresare a lo mío –dije algo "indignado"
-¡En muchas cosas! ¿De acuerdo? –sonreí de lado al ver su adorable sonrojo ante lo que intentaba hablar.
-¿Y en qué cosas soy bueno? –seguí molestándola.
-¡Mousse!..¡Cut it out! –yo sonreí abiertamente, ante su infantil enojo, sabía que ella gozaba de poca paciencia hacia este tipo de bromas, pero por alguna razón yo sonreía de lo más divertido - ¡ash…! Está bien, mmm… ya sabes… -ese sonrojo en unión con sus pucheros me mataban.
-No se cariño… por eso lo pregunto –su paciencia estaba al límite, mi ingenuidad la ponía en aprietos y los colores se intensificaban en su rostro, estaba encantado con esa visión.
-¡Ay… está bien! ¿Quieres que diga que eres bueno en la cama? –Levante una ceja escuchando sus palabras manteniendo mi vista fija en ella por unos segundo, pero de nuevo regrese mis ojos a la pantalla – ¡eres muy bueno! ¿Ok? ¿Eso es lo que querías escuchar? ¡Qué me encanta cada que me tocas! –
-Lo sé, pero es bueno escucharlo de vez en cuando... ahora sí, ¿en qué te puedo ayudar amor?- dije con una enorme triunfante sonrisa.
-Presumido... necesito saber si puedes ir de compras, hacen falta varias cosas, entre ellas el cereal de Mia, y quisiera tomar un baño largo y relajante –
-Claro, solo contesto estos correos y salgo en seguida –
-¿Podrías llevarte a la niña? –tenía esa mirada suplicante que no podía rechazar.
-Cuanta con ello... –le guiñe un ojo, y ella me sonrió, se acercó y beso mi frente agradeciéndome.
-Y si eres magnifico amante... - me susurró al oído mientras con la punta de su lengua lamio ligeramente mi lóbulo, trague en seco con dificultad, ya no recordaba la última vez que me sonroje tan notoriamente, me quedé ido por unos segundos, segundos que hicieron que cierta parte de mi cuerpo despertara, salí de mi burbuja pervertida, ya que de forma juguetona despeinó mi cabello, cuando seguí sus pasos ella estaba entrado de nuevo a la cocina.
-Maldición... y ahora qué hago… -lentamente me puse en pie y camine resignado al baño.
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Mia y yo avanzábamos en el auto cantando ´Girls like you´ muy animadamente, después de repetir la misma canción tres veces, llegamos a SEIYU. Aparque el automóvil a unos diez metros de la entrada principal Mia se encontraba de lo más contenta, me platicaba todas las ideas que tenía en mente ahora que sería una hermana mayor.
- Me encanta venir de compras - dijo emocionada - María y yo vamos todos los viernes mientras mamá y tú trabajan...-
María era la chica que ayuda a Akane con el cuidado de Mia, unas tres veces por semana Akane y yo salíamos más tarde de lo común y ella era la encargada de recoger a la niña de sus clases, nos facilitaba las compras de la casa, Akane había asignado el viernes como el día oficial para las compras.
- Extraño a María a Nikki, a mis amigos de la escuela... a todos, pero tampoco me quiero ir, ¡Que difícil decisión! –Dijo algo abrumada para su edad -¿podemos venir en las siguientes vacaciones? prometo portarme bien, palabra de niña exploradora...- puso su mano en el pecho y juro solemne.
-¡Tú no eres niña exploradora! –la acusé y al mismo tiempo reía ante la ocurrencia de mi hija.
-Podría serlo, si mamá y tú me inscriben...- dijo con algo de picardía.
-Eres bastante lista, ¿sabías? –
-Lo sé... - me soltó la mano y se fue brincando para tomar un carrito - ¡harry up Dad!
-Voy...- es igualita a su madre, pensé mientras me acercaba a ella.
Después de una hora con veinte minutos, salimos con dos carritos repletos, tenía pensado hoy preparar la cena e invitar Kasumi, Nabiki y a sus respectivas parejas, nunca pensé que unas simples costillas pudieran salir tan caras, pero mi antojo de costillas BBQ y papas horneadas pudo más, solo esperaba que Akane no se molestara por la exagerada suma que había gastado en el supermercado.
Estaba muy sumergido haciendo una escena en mi cabeza de una Akane reprendiéndome al ver la cuenta, ya hasta sabía que palabras usaría y el orden en que las utilizaría, las mismas palabras que usó cuando me compre aquel aparatoso Jeep.
-Estoy muerto...- dije con pesadez.
-Mira nada más… a quien tenemos aquí...- me detuve en seco al ver quien era la dueña de esa voz...
-Xiampu... buenos días –dije tranquilo deteniendo los carrito del super, ella estaba recargada sobre un lujoso Aston Martin blanco.
-Muy bueno días para ti también Mousse... –ese extraño tono meloso en ella me descolocaba.
-¿Quién es ella papá? –la voz curiosa de Mia salió a relucir llamando la atención de Xiampu.
-Ella es la madre de Liang hija, es la esposa de Ranma... ¿recuerdas que cenamos con él hace unas noches? –Xiampu disimuladamente se tensó en su lugar dejando a un lado esa pose tan estudiada que utilizaba, nunca imaginó que nosotros tuviésemos un encuentro con Ranma, alzó la ceja y fijo su vista en la niña.
-¡Oh de verdad es la mamá de Liang! –mi hija muy confiada dejando su timidez atrás dejó el carrito que ella empujaba para acercase y saludar educadamente –Hola, soy Mia Mutzo, Liang y yo somos amigos... ¿no viene con usted? –dijo tratando de divisarlo dentro del auto.
Era fácil de leer las expresiones de Xiampu, su rostro a pesar de ponerse unas amplias gafas de diseñador, reflejó la incomodidad y el desagrado hacia Mia, parecía que la presencia de mi hija le causaba repulsión, no pude evitar que aquel gesto me molestara, como el auto no se encontraba lejos de ahí decidí seguir mi camino.
-Mia cariño, nos tenemos que ir recuerda que mamá nos espera... –hable sin ver a Xiampu, posando toda mi atención en Mia.
-¡¿Porque la prisa?! –Dijo Xiampu despreocupada atusando su largo cabello –deberíamos tomarnos un café, solo para recordad viejos tiempos...- la verdad no me interesaba recordar viejos tiempos con ella, al contrario olvidar es lo que más quería –y estoy segura que esta linda niña querrá un enorme helado… ¿No es así? –
-¡Sii! -gritó Mia –anda papá, vamos... -Mia puso su típica cara de súplica, arqueé una ceja al ver esa táctica que solo las mujeres era capaces de usar, en contra de nosotros.
-De acuerdo...- dije con desgano, miré mi reloj de pulsera aún tenía algo de tiempo, no sabía qué tipo de intenciones podría tener Xiampu o tal vez si lo podía suponer –Dame unos minutos, guardare esto dentro del auto... vamos cariño, ayúdame un poco aquí –no quería a Mia cerca de Xiampu no es que fuera hacerle algo malo, pero sabía que era pura hipocresía.
-No te preocupes... esperare aquí -asentí dirigiéndome al auto, definitivo esas atenciones y esa forma de moverse ante mí me incomodaba mucho. Abrí la cajuela, introduciendo todas las bolsa de las compras, aproveche que Mia estaba a un costado para hablar con ella en complicidad.
-Cariño... ¿Recuerdas esa ocasión en que tu madre y yo hablamos de los extraños contigo? –ella me miró sin entender, pero afirmo con su cabeza –hablamos que no deberías confiar de las personas que se acercaban a ti, aunque estás te den un dulce, o aunque sean amigos nuestros...-
-Si papá... -y sin ningún disimulo miró a Xiampu que seguía recargada en su auto en pose provocativa, saludando a la distancia –estas diciendo que la mamá de...-
-Así es... no porque sea la mamá de Liang significa que la conozcas, hay que mantenernos algo distantes, pero sin ser mal educados –mi hija es bastante lista, entendería a que me refería.
-Entiendo papá... creí que ella era una amiga tuya –
-Exacto hija, era... y no confió en ella, solo veremos que quiere mientras tu comes tu helado –cerré la cajuela y la mire -¿Estamos?
-¡Yes sir! –tomó de mi mano y caminamos hacia Xiampu, que seguía posando junto al auto como si una cámara enfocara su silueta. La mire detenidamente, no puedo decir que no lo hice, seguía teniendo esa exótica belleza, pero ahora estaba más acentuada, podría jurar que incluso había obtenido algo de ayuda estética, físicamente siempre había sido voluptuosa, pero ahora era mucho más notoria su prominente delantera, su forma de vestir y comportamiento era de las típicas chicas de farándula occidental, siempre destilando sexualidad, si antes Xiampu era algo insinuante y atrevida ahora lo era mucho más, no tenía miedo, ni pena de mostrarlo, al contrario las miradas que estaba atrayendo en ese momento elevaban su ego, se notaba a leguas. Reí un poco encontrando la situación algo... ¿Patética?, si esa era la palabra.
-¿Listos? – preguntó inclinado un poco sus lentes oscuros, yo asentí y caminamos a un costado del supermercado en silencio, donde se encontraba un sencillo restaurante.
Xiampu caminaba unos cuantos pasos delante de nosotros, acentuado sus exagerados movimientos de cadera al caminar, Mia la observaba divertida pues para la pequeña eran movimientos graciosos yo solo le sonreí tratando de aguantar una carcajada.
El atuendo de Xiampu aunque era deportivo era algo ajustado, estaba tan adherido a su cuerpo que parecía una segunda piel, dejando su atlético vientre al descubierto, como si de una colegiala se tratase.
Mia se detuvo y por ende yo hice lo mismo.
-¿Pasa algo linda? –ella negó con la cabeza e hizo una cara de desagrado, me incline hacia ella, para que me hablara en voz baja.
-No me agrada papá... -achico sus ojos y la miró con desagrado, reí ante tal confesión.
-No te preocupes esto será rápido... lo prometo –aceptó y seguimos nuestro camino.
Las personas a nuestro alrededor la veían como si de una celeridad se tratase, tal vez lo era, después de todo estaba casada con Ranma Saotome el mejor artista marcial de Japón.
-Al parecer eres muy popular...- comenté.
-Lo soy...-dijo coqueta, cruzando la puerta, los pocos clientes y personal dejaron de hacer lo que hacían por un momento para prestar atención de quien entraba al establecimiento, rápidamente un atolondrado empleado se acercó a nosotros, nervioso nos atendió, guiándonos hasta una mesa algo privada. Los menús fueron puestos en la mesa.
-Yo quiero el mío por favor –dijo educadamente Mia –Gracias... -y con un exagerada actitud de niña grande comenzó a comportarse –yo pediré el helado de fresas, con mucha cobertura de chocolate, papá... –
-Muy bien, excelente elección. Yo... un expresso –
-Para mí un té, de frutos rojos...- pidió Xiampu, el chico se retiró dejándonos en un silencio algo incómodo.
-¿Tú eras amiga de mi papá? -preguntó inesperadamente Mia, lo cual tomó por sorpresa a ambos.
-Si... linda –contestó Xiampu –casi desde que teníamos tu edad...-
-Ohh... ¿y de mi mamá también? –la respuesta a esa pregunta necesitaba escucharla, tardo en contestar pero al final respondió de la manera más falsa que pudo.
-También soy amiga de tu mamá... Akane y yo fuimos... amigas – la fingida sonrisa pintada en su rostro que no me gusto para nada.
- I see...-
-Linda creo que vi un área de juegos por aquel lado... por qué no juegas un poco y ya que esté listo tú helado te llamamos – ese atrevimiento de su parte, alejando a mi hija de la mesa no me pareció, estaba por decir algo, pero Mia interrumpió.
-Está bien, la sala de juegos es más divertida... con permiso –y delicadamente bajó de la silla, caminando despacio hasta la sala de juegos.
- Es toda una damita...- dijo Xiampu.
-Lo es, pero también tiene su temperamento... ¿Qué es lo que quieres Xiampu? –hable tajante.
-Tranquilo... solo quería tener una charla pacífica y amistosa por los viejos tiempos -se excusó divertida mientras se inclinaba sobre mí –no es para que te pongas a la defensiva –sus ojos parpadeaban más de lo común, haciendo jugueteos con su melena.
El mesero llegó con nuestras bebidas, ya le había entregado el helado de Mia en el área de juegos, Tomé un sorbo de mi Expresso casi hasta la mitad, mientras que Xiampu lo bebió lentamente sin quitarme la vista de encima.
-No estoy a la defensiva Xiampu, es que no entiendo el porqué de esta invitación, no le veo razón –dije sin ninguna emoción, mirando mi bebida.
- Yo sé que tuvimos algunos problemas en el pasado Mousse... solo quisiera que borráramos todo eso y que comenzáramos de nuevo, como cuando éramos niños...- reí un poco ante lo dicho -Y... ser amigos –
-¿Amigos? ¿Estás hablando en serio? -pregunté sin creerlo ¿ella de verdad creería que borraría todo lo pasado y seguir adelante como si nada? ¿Después de todo el daño que causó? el dolor y el engaño que hizo en Akane, a mí... la verdad no estaba muy cuerda esta mujer
-¡Claro que lo digo de manera seria! Yo sé del daño que cause en el pasado, yo sé que la forma en que nos separamos no fue la correcta y te pido perdón, ¡de verdad! es más también quisiera hablar con Akane... –
-Ni se te ocurra acercarte a ella... ni lo pienses siquiera –interrumpí de manera osca su falso dialogo al escuchar sus intenciones, le advertí duramente pero sin llamar la atención de los comensales, en ese momento todo mi cuerpo se tensó, el solo hecho de pensar en Xiampu acercarse a mi mujer me puso de muy mal humor.
-¿Piensas que le haré daño…? –cuestiono en tono ofendido, recargándose en el respaldo de la silla cruzándose de brazos –no tienes por qué preocuparte de eso, por si lo olvidas soy felizmente casada y no con cualquier hombre...
-Sí, no lo he olvidado, aunque eso de felizmente casada, no estoy muy seguro si aplica de igual manera para tu marido, el gran Saotome –poco a poco el semblante coqueto y burlón de la mujer frente a mi cambio de súbito, dándole paso a una actitud desagradable, frunció sus delineadas cejas y la cólera se plasmó de lleno en su cara.
-No inventes estupideces... Ranma y yo nos amamos, fruto de ese amor es Liang –pronuncio orgullosa, pero sus palabras tenían cierta derrota que pude apreciar. No eran las palabras de una mujer segura de su matrimonio -¿Quieres pruebas? todo Japón es testigo de ello... solo mírame soy toda una perfecta mujer para él... –
No dije nada, solo la escuche ¿sería prudente decirle que Ranma tenía todas las intenciones de seguir peleando por Akane? eso no traería nada bueno, conocía a la antigua Xiampu, la guerrera, la ambiciosa, la que portaba con orgullo las tradiciones de su tribu y pelearía por ellas sin pensarlo, ahora no existía nada de eso dentro de esta hueca mujer. Era una persona comprada por el dinero y lo material, para prueba de ello solo tenías que verla y escucharla.
-Eso no me interesa Xiampu... es más, esta platica es pérdida de tiempo, yo debería estar haciendo la cena para mi familia, la hermosa familia que he formado junto a Akane... deberías estar haciendo lo mismo, trata de salvar tu matrimonio y por favor ten vigilado a Ranma... –me dispuse a ponerme en pie, pero me detuvo el agarre de su mano en mi muñeca.
- ¿Dime por qué lo dices? –pude ver dolor y rabia en sus ojos, había tocado una fibra sensible para ella, y lo único que yo podía hacer era marcharme de una vez – ¡Anda! No te quedes callado... –miré a nuestro alrededor para ver si alguien había escuchado las palabras de Xiampu, pero todo estaba tranquilo, existía bastante ruido proveniente del área de juegos, donde pude ver a Mia sentada en una mesa con otros niños jugando con lo que parecían ser juegos de mesa.
-Eso averígualo tú, como te dije tengo que regresar a preparar la cena... –
Una sonrisa malévola apareció en su cara.
-Hmmm, no me digas que Akane aún no cocina, es una pena... –no dije nada, no tenía por qué caer en su provocación, si Akane cocinaba, o no, no era de su incumbencia... –y tú sigues siendo el mismo pelele, ¿verdad?... –en el pasado sus palabras me hubieran herido, pero ahora ella no significaba nada para mí, lo tomo de quien viene, una pobre mujer infeliz, pobre emocionalmente.
-Hasta luego Xiampu... –me despedí con una sonrisa de medio lado, saque de mi pantalón unos cuantos dólares para pagar lo consumido.
-¡No te iras de aquí, hasta que me digas lo que sabes! –Dijo en voz alta –dime si me tengo que cuidar de Akane… asegúrame que ella no ira detrás de mi marido… -eso fue la gota que derramo el vaso, no permitiría tal insulto hacia Akane, Xiampu no tiene el derecho ni de pronunciar su nombre.
-Será mejor que cuides tus palabras Xiampu, Akane tiene mucha más clase y dignidad –hable con mis ojos clavados en los de ella, yo sabía que mi proximidad, tal vez invadía su espacio personal, pero no me importaba, tenía que demostrarle que no me intimidaba, mis ojos estaban inyectados de furia –dignidad que a otras…. les hace mucha falta... mejor mantente callada y evita decir su nombre frente a mí –
-Te ofendió lo que dije, pero ¿Quién me asegura que ella no se meterá en mi matrimonio? –
-Yo lo aseguro –me acerque unos milímetros más a ella, a lo cual no retrocedió parecía disfrutarlo. Quería que entendiera la seguridad que yo poseía en mis palabras –Akane no es como tu... –pude ver como sus ojos bajaron a mis labios.
- Alardeas conocerla muy bien Mousse, no seas tan ingenuo... –
-No soy Ingenuo, lo que ella y yo tenemos es mucho más grande de lo que tu llegaras a conocer y sentir, es confianza, compromiso, lealtad y sobre todo un sincero amor mutuo... -chasqueé mi lengua y la mire de arriba a abajo alejándome de ella –es algo que nunca experimentaras y eso me da pena por ti... –
Gire mi cuerpo y camine hacia la salida, pero me detuve para decirle algo más –Ah... lo olvidaba, por Akane no deberías de preocuparte, Ranma tiene todas las intenciones de pelear por ella, él mismo me lo dijo hace unas noches... pero sabes que, preocúpate más por la chica con la que fue a la cena, deja en paz a Akane... ella está fuera de tu rango –le guiñe un ojo de manera sarcástica mientras retomaba mi camino al área de juegos.
Xiampu estaba de pie bastante conmocionada y colérica, se contuvo de gritar en el restaurante, guardo la compostura de hacer una escena, le importaba demasiado el qué dirán y los cuchicheos, su imagen de diva era su prioridad.
Llegue por Mia, estaba muy entretenida viendo algo en la gran pantalla del lugar.
-Hija, es hora de irnos mamá nos espera… -
-Por fin papá, creí que nunca terminarías con ella... – se levantó del tapete, sacudiendo su pantalón.
-Yo igual hija… yo igual... –el fastidio se notaba en mi hablar.
-¿De verdad esa señora, era amiga de mamá? por qué no veo que fueran amigas... –las palabras que Mia pronunciaba me hacían sonreír internamente.
-No lo eran... tu mamá la toleraba, sabes cómo es tu madre… -sonreí de lado al ver la expresión de Mia.
La niña asintió dándome la razón, a punto de salir del establecimiento observe lo vacío de la mesa que ocupábamos, Xiampu ya se había retirado, gracias al cielo, el aire frio del invierno topo sobre nuestras caras al abrir la puerta de cristal, caminamos despacio por la banqueta, cuando el agudo rugir de un carro llamó la atención de los transeúntes, era el lujoso auto de Xiampu que salía a gran velocidad del estacionamiento, el rechinar de sus llantas denotaba la molestia en mi antigua amiga, la intempestiva salida del auto ocasiono que otros conductores tuvieran que evadirla pues el arrebato había sido casi catastrófico.
Seguí caminando ignorando lo sucedido, entramos al auto y Mia encendió la radio como de costumbre, poniendo una de sus canciones favoritas.
- Mejor cantemos papá, yo sé que esa señora te hizo enojar –me asombraba la manera de observar y evaluar las cosas de una niña, subió el volumen tarareando la melodía, asentí gustoso.
-Tienes razón, hay que cantar... –
I can't stop the feelin'
So just dance, dance, dance
I can't stop the feelin'
So just dance, dance, dance
I can't stop the feelin'
So just dance, dance, dance
I can't stop the feelin' (yeah)
So keep dancin', come on…
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Ya en casa, Akane estaba dormida en la habitación, seguramente después del largo baño se recostó, cayendo en un cómodo sueño, estaba tan tranquila y relajada qué no quise despertarla, a su lado descansaba la laptop dando señas de que la había usado.
Hice unas cuantas llamadas y aproveche para hacer la invitación a comer de la familia de Akane, todos aceptaron de la mejor manera, aproximando el tiempo de llegada, tiempo justo para preparar los alimentos que tenía pensado realizar.
En este tipo de situaciones era cuando agradecía, el hecho de que la vieja bruja de Cologne me mantuviera como un esclavo en su restaurante, los platillos salían de manera veloz a causa de las constantes presiones y castigos que ellas ejercían en mí. Ahora la facilidad en la elaboración de la cocina era algo cotidiano.
Mia estaba entretenida en el comedor viendo la película de Trolls, a pesar del incomodo encuentro con Xiampu, yo estaba de muy buen humor, mi labor en la cocina sería rápida y en poco más de media hora terminaría.
Hacia un conteo mental de los platillos, repasando la mesa una y otra vez, todo lo cocinado tenía una pinta deliciosa, mi lista mental estaba por terminar con un glorioso éxito, a cada cosa que nombraba colocaba una palomita invisible para poner orden.
-Cebollas caramelizadas * listo –
-Pan de maíz * listo –
-Las papas esta gratinándose en el horno * casi listo –
-Y las costillas sobre la parrilla...
-¡Papá!.. ¡Someone is looking for you! -escuché gritar a Mia desde del comedor, me extrañe ya que no esperaba visitas hasta dentro de unos cuarenta minutos, además quien fuese debía usar la puerta, ante mi lógica me alarme y salí de la cocina, al entrar al comedor lo que encontré me confundió, me descoloco en gran manera, a menos que lo hubiese imaginado.
Frente a mi estaban Zounling, Zouming y Xiangli, no entendía el por qué de su presencia, madre e hija eran fieles guardianas de la tribu amazonas, y hacían lo imposible de no involucrase con el mundo moderno, para ellas el hecho de salir de la provincia era impensable y ahora se encontraban aquí, a miles de kilómetros de china.
Se veían confiadas, nada a su alrededor les llamaba la atención, su vista estaba fija en mí solamente. Mire a Mia que estaba algo desconcertada, me miraba con algo de asombro, la apariencia de ellas no era algo normal para una niña que se había criado en el continente americano.
-Hija… por que no subes y escoges tu ropa, yo subo en un momento… -esta asintió pero al igual que yo, ella desconfiaba de las mujeres frente a nosotros.
-Espero no haber interrumpido algo… especial –sus voces tan afiladas y calculadoras, denotaban la experiencia en sus actos, su vista delineaba la mesa a medio poner con las ollas de comida y platones colocados descuidadamente.
-No… descuida solo una comida con la familia –necesitaba transmitir tranquilidad –Nunca imagine tener que ver las tan lejos de china, creí que no les gustaba salir de la aldea.
-Es cierto, no nos gusta salir de la aldea, la sociedad hoy en día es tan repugnante, que solo viven en un mundo de apariencias y deshonor, prefiero vivir ignorando lo que pasa a mi alrededor, se cuál es mi lugar, Xiangli es la única que ha salido de la aldea pero fue por una misión en especial –hablaba señalando hacia atrás con un ligero movimiento de cabeza, donde se encontraba la otra mujer.
-Muy bien… ¿a qué debo su visita? –La pregunta salió bastante áspera, temiendo la respuesta -¿espero que no tenga nada que ver conmigo? –
-Oh… si, que lo Tiene… querido Moutzuu –mis ojos se abrieron al escuchar cómo me llamaban, la única persona que me llamaba así era mi madre.
-¿Qué es lo que tiene que ver conmigo? –Escupía totalmente exaltado – ¡anda dímelo! –el escuchar ese alias me recordó una infinidad de cosas.
-Está bien… solo que no será aquí, veo que tendrán visitas y que tu esposa está descansando arriba, perdón tu mujer… -en seguida temí por Akane, las mujeres del consejo eran sabias y a pesar de estar lejos y metidas en una aldea, lo sabían todo, tenían espías, gente que les informaba todo lo que les fuera útil, y al parecer sabían de Akane, sabían tanto que tenían la información de que no estaba casado con ella y vivía en unión libre –pero por eso no tienes que preocuparte ¿conoces el templo del gato?
-Si… claro que lo conozco -como no lo iba a saber, tiempo atrás cierta criatura gatuna había secuestrado a Xiampu, teniéndola prisionera en ese lugar.
-Te veremos ahí hoy, a media noche… espero no tenerte que decir que esto se tiene que mantener en secreto –
-De acuerdo… no lo sabrá nadie –
-Muy bien… hasta esta noche Moutzuu… –se despidió con una seña que solo las amazonas de alto estatus hacen, brincaron la barda sin hacer el menor esfuerzo, desapareciendo entre las sombras de los árboles.
Cinco minutos después de la despedida de las líderes amazonas, Akane hizo aparición, bajando la escalera aun somnolienta.
-Hola escuche voces… ¿dónde está la niña? –Su mirada era de total análisis hacia mí – tienes cara de haber visto un fantasma… -sus ojos se agrandaron, asombrándose de mis reacciones – ¿No habrás visto uno? –
Ante la cara de pánico que reveló, esbocé una sonrisa, casi se podía percibir el tono azulino en su asustado semblante, al ver como mis labios se curvaron en una sonrisa burlona su cuerpo se destensó al instante, calmándose, yo tomaba con algo de gracia la situación, pues a pesar del tiempo seguía siendo la misma miedosa ante temas paranormales.
-No... Descuida, un gato se metió por la puerta corrediza, fue a mí, a quien asusto. Mia subió por ropa para cambiarse, comimos un helado y se ensucio –
-Esa niña… iré a ver qué hace –
-No te preocupas iré yo… Así te cambias, también tú, invite a tus hermanas para comer, estarán aquí en unos minutos –
-¿De verdad? Ya decía yo, que olían delicioso… -hinchaba su pecho aspirando el aroma de la comida.
Subimos juntos a la planta alta, yo me detuve en la habitación ocupada por Mia, mientras Akane siguió su camino para cambiarse, necesitaba ponerse algo más formal para recibir a su familia.
Entre a la habitación con Mia, tenía varias prendas desperdigadas en el piso, no sabía cuál elegir, rápido ambos llegamos a un acuerdo, colocándose algo abrigador, pero en realidad yo estaba ahí con ella por algo más importante que elegir un suéter, necesitaba que mi hija guardara un secreto, le pedí que el desagradable encuentro con Xiampu no fuera mencionado, le recalque que sería yo la persona en contarle a su madre sobre ese tema, obviamente lo de las mujeres raras qué aparecieron en la sala iba incluido en el secreto, Mia acepto. Suspire aliviado alisando sus largos cabellos.
Cuando las visitas llegaron todo estaba listo, comimos delicioso y los halagos no se hicieron esperar, yo estaba muy contento del resultado, ahora la noticia de la tarde era el recién confirmado embarazo de Akane, me llené de felicitaciones y un, que otro comentario nada discreto por parte de Nabiki y Kuno.
La convivencia estuvo llena de risas, planes vacacióneles, los chistes sin sentido, los niños corrían, gritaban emocionados jugando en el patio cerca del estanque, sin más las horas pasaron dándole entrada a la oscura noche, parecía mentira como el tiempo volaba cuando estabas en compañía de personas agradables. Las visitas al ver la hora se retiraron despidiéndose afectuosamente de mi familia, era algo que me llenaba de calidez el corazón.
Le dije a las mujeres de la casa que yo sería el encargado de limpiar la cocina, mientras ellas disfrutaban de una entretenida película, una vez terminada mi labor, me senté detrás de Akane abrazándola, estábamos tan concentrados en el televisor que la cena paso al olvido.
-Mousse… ¿Podrías llevar a tu princesa, a la cama? Sé quedo dormida –susurraba mientras acariciaba a la niña en su regazo.
-Claro… ya no quiero que cargues a la niña, podría ser peligroso para ti –la tomé en brazos, camine hacia los escalones, subiendo despacio a la habitación, recosté a mi princesa sobre la cama, inmediatamente Akane se asomó por la puerta bostezando sonoramente.
Hacía apenas un día que supe lo del embarazo, y los síntomas se estaban manifestando, primero tuvo mareos, vómito, después vinieron los antojos y al final el sueño.
Por supuesto que estaría complacido por cumplir cada antojo qué ella tuviera, de eso me encargaba yo, cumpliría hasta el más descabellado e inusual antojo de mi mujer.
Se acomodó en la cama, encendiendo la televisión, yo por mi parte observaba constantemente la hora, esperando que no se me hiciera tarde, a los pocos minutos Akane dormía profundamente recostada en mi brazo, con mucho cuidado saque mi extremidad, la arrope, bese su mejilla y en voz baja le hable al oído.
-Amor iré a trabajar abajo, en un rato más subo… Descansa –ella asintió entre sueños, sin abrir los ojos, pidiéndome que no tardara. Tomé la laptop y baje, encendí la luz del comedor, colocando la computadora abierta, sobre la mesilla, con un video en curso, para que los reflejos se proyectara en las mamparas y no sospechara sobre mi ausencia.
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Llegue exactamente a las hora pactada al templo, subí las largas escalinatas, todo estaba oscuro y abandonado, el templo seguía cerrado al público, cuando llegue a las puertas de la pagoda, estas se abrieron. Xiangli, fue la que abrió, no había ninguna expresión en su rostro, miraba siempre en dirección al suelo.
-Adelante Mousse, bienvenido- dijo Zounling recargada en una mesa ubicada en el centro del salón, la mesa estaba llena de documentos y sobres, no pude ver muy bien de que se trataba, observe a mi alrededor inspeccionando el lugar, en un extremo junto a la pared derecha había tres futones perfectamente arreglados, varias de sus pertenecías estaban acomodadas de manera prolija.
-¿Gusta algo de beber? ¿Té, agua…café? –La última bebida fue pronunciado con burla –solo puedo ofrecerte esto, no cuento con una máquina de expresso.
Entendí lo que pasaba, al parecer tenían vigilándome desde hace tiempo, y eso no me gusto para nada, no mostré mi inquietud, no tenía por qué mostrarme así ente ellas, las conocía y no era bueno mostrar mi nerviosismo, sería algo que solo me perjudicaría.
-No importa, solo té, está bien… pero de verdad quisiera terminar de una vez con esto, quisiera estar con mi mujer y no puedo, ya que estoy aquí con ustedes.
-Lo entiendo, dada la buena noticia de que serás padre ¿Quién no querría algo así también? celebrar la llegada de un nuevo miembro de la familia, es siempre algo bello… pero iré al grano –definitivo su hablar sobre hechos de mi vida me ponían mal, me daban a entender lo distraído de mi andar, estaba tan feliz que olvide mi entorno.
-Te lo agradecería mucho y dime… ¿para que soy bueno? –aparentaba serenidad aunque internamente quería salir corriendo despavorido de miedo.
-Veras… como sabrás el tema de suma importancia aquí tiene que ver con Xiampu, su hijo y el gran Ranma Saotome… -bufe con burla, yo no tenía que ver con ellos.
-Lo siento, pero ellos no son de mi incumbencia, aparte a su hijo solo lo he visto una o dos veces, no entiendo que tengan que ver conmigo.
-Mucho mi querido Mousse, mucho… estamos al tanto de como ocurrió el casamiento de Xiampu y el artista marcial, de cómo fue que ella lo obligo a casarse… debo aclarar que se usaron métodos bastante bajos, incluso para ella, pero… ¿Qué se puede esperar de la nieta de Cologne?... tu viviste mucho tiempo con ella, nadie mejor que tú para saber de lo qué son capases de hacer para lograr sus cometidos…. –su hablar esa pausado, lento para que entendiera cada frase dicha por ella.
-Eso ya lo sé… las conozco bien, Xiampu se embarazo de Saotome e impidió la boda que él tendría… quisiera decirles que es algo que siempre voy agradecerle, si no fuera por su…. "descuido" llamémoslo así, yo no tendría la familia que tengo hoy, de cierta manera no tengo por qué reclamar nada a Xiampu, el hecho de que se haya acostado con Saotome fue beneficioso para mí –el resentimiento hacia Xiampu se filtraba en mis palabras.
-Te comprendo, sé que ahora estas con la ex prometida de Saotome, disfrutas de la que pudo haber sido su mujer, la menor de las Tendo, sé que llevas una vida fructífera con ella, vives de las comodidades, de una vida material y de pareja, muy estable en tierras occidentales y… que ya no tienes tu maldición ¿Quieres contarme de eso un poco? –me revolvió las entrañas escuchar aquella descripción de lo que yo disfrutaba.
-Veo que hicieron bien su trabajo… investigaron bien mi vida ¿si ya sabes de ella, para que preguntas? –
-Es para confirmar lo que mis fuentes me han dicho, solo por eso –su sonrisa me pasmaba.
-¿Es que acaso no confía en tus fuentes? –miré a Xiangli, que estaba sobre el piso con las piernas cruzadas en pose de seiza, al parecer meditaba, no hacia ningún movimiento, ni tampoco se podía ver los movimientos naturales de su respiración.
-Ciegamente…- afirmo segura.
-No sé, qué te habrán contado tus fuentes, pero Xiampu y su abuela me mandaron a un monasterio a tres días de camino de la aldea, según ellas ahí recibiría un entrenamiento especial para ser el guerrero digno de Xiampu, pero fueron puras patrañas, nunca recibí ese digno entrenamiento, solo me tenían alejado para que no interfiriera en sus planes…. –no pude evitar llenarme de rabia y rencor al recordad como caí en su engaño, fui un vil imbécil en creer sus palabras, era de entenderse, en ese tiempo no existía otra cosa en mi mente y en mi corazón más que ella, si Xiampu me pedía que saltara de un puente yo lo hubiera hecho, solo por complacerla, fue un amor enfermizo y estúpido.
-Dime más… -me pidió.
-Después me entere que habían regresado a Japón, cuando me entere del estado moribundo de mi madre, regrese pero fue demasiado tarde, no logre verla con vida… aunque hay algo de eso que quiero hablar ahora que lo recuerdo –me dirigí a ella con molestia en mi rostro -¿Quisiera saber por qué mandaron a mi madre, a que muriera sola y en total exilio? Ella siempre fue fiel a los códigos –
Zounling me siguió mirando y curvo una sonrisa, sus ojos brillaron malévolos.
-¿Sabes quién es Xuantang? – negué – Xuantang fue un muy importante líder de los Amazonios… sus guerreros estaban destinados a que contrajeran nupcias con nuestras mejores guerreras… pero eran muy poco dignos de ellas, así que se tomaron medidas drásticas. Las guerreras Amazonas salieron en busca de "guerreros" para procrear, Xuantang no le gustó mucho la idea, y comenzó a entrenarlos usando artes prohibidas, cada vez eran menos hombres los que salían victoriosos, llego a quedar un número reducido de guerreros y estos se desposaron con las mejores de nuestra aldea... yo tuve el privilegio de tener esa suerte, y de ahí nació Zouming, los nacimientos llegaron, si… estábamos felices de ello, la sangre de guerreros Amazonios había dado frutos , pero de todos los alumbramientos fueron mujeres, por una extraña razón los guerreros varones no llegaban… y Xuantang en su desesperación mando castrar a todos los hombres por no ser lo suficientemente machos para engendrar un buen guerrero. Los pocos varones que había en la aldea que no eran amazonios tuvieron su oportunidad y comenzaron a procrear, tu madre era amazona, mas no una guerrera, tu padre también era un amazonio mas no un guerrero… - eso lo sabía desde que era pequeño, mis padres siempre fueron personas humildes y amables, buenos en la comunidad, pero no tenían el nombre o el estatus de ser guerreros , por eso mi padre me entreno desde pequeño en otras artes, quería que de cierta manera sobresaliera, que fuera alguien importante.
-Eso lo sé – dije con fastidio, al recordar mi niñez nunca había sido lindo acordarme de eso, mis padres sufrieron mucho al recibir los desplantes de las Amazonas y los Amazonios… yo al contrario no les tomaba importancia, tenía mis propios problemas, no valía la pena meterse con ellos –pero ¿qué tiene que ver conmigo? y aun no contestas mi pregunta...
-Xuantang es el hermano de Cologne… y estoy cien por ciento segura que ella te envió con él a ese templo, lo que no entiendo es por qué no te entreno, Xuantang está obsesionado a que el nombre de los Amazonios sea de nuevo igual de fuerte que el de las Amazonas.
-No sabía que Cologne tuviera un hermano - dije sorprendido – jamás escuche hablar de él en la aldea, y mucho menos que la bruja de Cologne lo nombrara.
-Porque el pronunciar su nombre esta prohibido, eso pasa cuando usas artes prohibidas, y si a eso le sumas que las utilizas de manera equivocada. Es uno de los castigos que pueden sufrir, estoy muy segura que Cologne sería lo primero que revocará cuando ella o Xiampu suban al poder, Xuantang posee muchos conocimientos prohibidos, esos serian de gran ayuda para ellas –
-El agua de hombre ahogado… Xiampu tenía en su poder botellas con agua del hombre ahogado, antes de irme con Akane, me dio la cura de la maldición, ¿de dónde pudo haberla adquirido? Las pozas no estaban del todo regeneradas… -
-Lo más seguro es que Xuantang tenga algo que ver con eso… -Zounling tomó un bulto de la mesa, este estaba en vuelto en seda, el tiempo había hecho estragos naturales en la tela, el brillo y la suavidad se esfumaron del caro trozo, me ofreció el bulto y yo lo tomé sin entender.
-Ábrelo…- fueron sus escuetas palabras, yo no hice ningún tipo de pregunta, solamente obedecí ante su petición, había cientos de pócimas escritas que jamás imagine que pudieran existir, desde como regenerar el tejido muerto de un cuerpo, hasta como quitar la energía vital de un oponente con solo presionar un punto. También había técnicas poderosas y muy escalofriantes, aquí te decían como poder acabar con tus enemigos, de verdad estos relatos eran artes prohibidas –busca la página dieciocho… -rápidamente moví las amarillentas páginas buscando con mi vista el número, mis ojos se abrieron sorprendidos ante lo que leía en dicho papel.
-No puedes ser… ¿de verdad Xiampu hizo esto? –ella afirmo con la cabeza.
-Como veras nuestra querida y honorable Amazonita tomó algún estimulante para aumentar las posibilidades de embarazo, lo que no contaba es que tiene sus riesgos… - dijo caminando a una de las ventanas para contemplar la luna – si, el embarazo es inminente, con una sola dosis los resultados son satisfactorios, solo necesitas un ligero contacto entre los fluidos para que exista la fecundación… pero la ambición de Xiampu y su egoísmo pudo más, estuvo tomando la pócima por cinco días seguidos, esto a la larga trae consecuencias, es todo lo contrario a los métodos que usan hoy en día…. esto no te hace extremadamente fértil, ni te garantiza embarazos múltiples, esta poción te impide la concepción natural… y en consecuencia las criaturas nacen enfermas en el mejor de los casos
.Según la información que tenemos ella fue capaz de hacer todo lo descrito en el libro… mi fuente de información confirmo que Xiampu en conjunto con su abuela se involucraron en actos de wuismo –al escuchar la palabra wuismo me estremecí fue capaz de mezclarse con fuerzas oscuras –por lo cual tuvieron que realizar tétricos rituales para acrecentar la fertilización de Xiampu, por lo que leí en ese libro, esas dos traicioneras tuvieron que obtener la sangre de una mujer en cinta con un producto en su vientre de aproximadamente unas tres semanas de embarazo, probablemente la secuestraron, teniéndola cautiva entre las espesuras del bosque, estuvieron robando su sangre durante algún tiempo, obteniendo los componentes del plasma. Durante la gestación la mujer produce en su sangre una hormona llamada gonadotrofina esta seria esencial para reforzar el sistema de fertilización de Xiampu. Creando la pócima perfecta para ella. Los manuscritos en ese tétrico libro cuenta que así, ella aseguraría un embarazo, incluso a la primera penetración, sin necesidad de una eyaculación completa ¿qué quiere decir esto? su sistema estaba tan alterado que al simple contacto, ella se embarazo, incluso dudo que haya existido un acto sexual, es tan usurera que tal vez solo consiguió su esperma de manera manual y lo utilizo para embaucarlo, a lo que tengo entendido él no recuerda nada, no tenía conocimiento de un encuentro entre ambos, la muy tramposa lo drogo al límite para conseguir sus planes.
.Lo que más me asusta es el hecho de la infinidad de rituales a los que tuvo que someterse, para acondicionar su cuerpo, llevarlo al extremo para la producción de óvulos fértiles. La magia negra siempre trae consecuencias graves, que probablemente ya le están cobrando factura –simplemente aquel largo relato me crispaba, fue capaz de llegar a tanto.
-Me estás diciendo que por usar estos métodos Xiampu es estéril…-
-Yo nunca dije que lo fuera, pero tengo mis sospechas… tengo entendido que el pequeño Liang estuvo un tiempo enfermo, estuvo casi dos meses hospitalizado, por esta razón el Marcialista accedió a contraer matrimonio con ella… -la mujer frente a mi sonreía al hablar atando los cabos sueltos en su cabeza.
-¿Cómo sabes todo esto? ¿Cómo sabes que fue esto, lo que uso Xiampu para atrapar a Saotome? –arremetí solo para comprobar su teoría.
-Lo sé por tu madre… tu madre me contó que Xiampu había usado los conocimientos de este libro –su mirada era fría, yo ya no tenía nada de serenidad a estas alturas de la plática.
-¿Mi madre?... ¿Mi madre sabía que Xiampu estaba embarazada? ¡¿Pero cómo?! -Zounling miró a Xiangli que estaba en una total calma, podría estar presente pero su mente estaba muy lejos.
-Veras… Xiangli fue la persona que la ayudo con los cuidados del pequeño Liang, un día escucho una interesante plática entre Cologne y su nieta, donde hablaban acerca de los medios que habían utilizado para tomar su lugar al lado del marcialista. En un principio toda la aldea creía que ese niño era tuyo, ya que habías regresado junto con ellas, tu madre estaba feliz porque por fin habías logrado tener a la mujer que amabas. Pero ellas se encargaron de hacerle saber que la criatura no era tuya, si no del marcialista japonés. Ellas hacían alarde que pronto regresarían a la isla.
Xiangli mientras trabajaba para ella encontró los libros y bitácoras donde Xiampu hacia sus anotaciones a partir del momento que comenzó a tomar las pócimas, ella le mostro las libretas a Minmei, tu madre en ese momento les reclamo por haberte usado y engañado, tú estabas entrenando para convertirte en un gran guerrero, mientras ellas solo te querían lejos para que no les estropearas sus planes –
-¿Cómo es que llegaron a tus manos? –abrumado ante tanta información pregunté.
-Tu madre me los mostró… -me entrego una pequeña libreta de papel reciclado, reconocí de inmediato ese cuadernillo, Xiampu la guardaba con recelo, la cuidaba como si fuera lo más sagrado, muchas veces la mire haciendo anotaciones en ella, pero nunca me hubiera imaginado cuál sería su uso.
Zounling me entregó el pequeño diario, lo abrí temiendo lo que pudiera encontrar dentro.
Al dar una leve y rápida lectura lo que mis ojos hilaban era aterrador, mencionaban la agonía de la mujer secuestrada, detallaba los pasos de la elaboración de su estúpida mescla, mi mente estaba asqueada anta las atrocidades hechas por ambas, pero lo que más me perturbo fue la descripción del como aquel bebe se había perdido, la mujer secuestraba había perdido a su hijo por causa de la ambición de los locas. Mis ojos se movían con rapidez articulando frases sin sentido de aquel relato escrito en la libreta, "día uno mujer secuestrada" "bosque" "cueva" "día cinco" "sangre" "dosis" "perdió el producto" "fiebre" "ritual" "pentagramas" "tres de la mañana" "día doce" "embarazo" "boda" "Japón" "Akane"
Cerré el pequeño diario, conteniendo las ganas de romperlo con mis manos,¡¿Cómo era posible que fuera una embustera?! ¿Una sínica? Tanto tiempo desperdiciado en rogarle un amor que nunca llegaría, fui un imbécil que supieron manejar a su antojo.
-¿Qué más sabes? ¿Qué otra información tienes de ella? – trataba de contener mi enojo, pero escupía palabras con ira.
-Mucho más…. Mousse… mucho más, escucha bien, tengo las sospechas de que ellas tuvieron algo que ver con la muerte de tu madre… -las palabras taladraron en mí corazón, como si fueran agujas calientes atravesando mi cuerpo, nunca olvidaría lo que estaba presenciando.
-¿Qué?... ¿que estás diciendo? -el aire se fue de golpe de mis pulmones, mi madre había muerto y las posibles culpables eran las mujeres a las cuales serví como un idiota, a la cual idolatre por tanto tiempo, me senté en una silla que había en el templo, procesando lentamente la información que se me brindaba.
-Sé que es difícil para ti pero, llegaremos al fondo de esto. no dejaremos que la muerte de una de nuestras hermana quede impune, por el egoísmo de otras… escucha bien Mousse, Xiampu ha roto muchas de las normas, entre ellas está la de haberse casado con Saotome a base de mentiras y engañados, mató a un ser inocente, peor aun escudándose en el uso de conocimientos de este libro. Tampoco ha presentado al niño ante el consejo y como tú sabes, eso se tiene que hacer desde su nacimiento… Xiampu ha mantenido al consejo calmado porque mensualmente entrega una suma de dinero, para la mayor del clan es irrelevante, a ella le preocupa más cual sería el futuro del clan, ya está mayor y tememos que pronto nos deje, por eso es de suma importancia que se decida quien será la siguiente al mando –
-A ti lo que te interesa es que no sea ella ¿no es verdad? –ahora entendía toda aquella ardua investigación.
-No te voy a mentir, al igual que Xiampu, mi hija tienen el derecho de ser la nueva líder, pero seamos honestos… sabiendo todo esto ¿tu querrías a Xiampu como líder delas amazonas? Por supuesto que no, mi hija ha entrenado toda su vida para convertirse en la mejor, y hasta la mismísima mayora lo sabe, pero por desgracia Cologne ha sabido usar bien sus cartas, tarde o temprano cometerá un error y yo estaré aquí presente para descubrirlo –caminó pensativa alrededor de mí, algo la incomodaba lo veía en su mirada -estas…. ¿estas consiente que al descubrir a Xiampu frente a Saotome tu relación con la menor de las Tendo puede correr riesgo? - Pude sentir como mi semblante se transformó, mi corazón se detuvo por unos instantes.
-No tiene por qué correr riesgo, en cuanto confirme que Xiampu y Cologne tuvieron algo que ver con la muerte de mi madre, hare todo lo posible para que paguen…. después de eso regresaremos a California, viviré feliz y tranquilo… además Akane y yo estamos más unidos que nunca, ella espera a mi hijo, ya no habrá nada que nos separe –hablaba tan rápido que me tropezaba con cada palabra.
-Me gusta tu seguridad… bien, te ayudare a que todo sea más rápido, pero ten en cuenta que cuando Saotome se entere habrá revuelo, este será el fin de su matrimonio. Y estoy segura que sabiendo la verdad peleara por tu mujer –él seguía siendo una amenaza ante los ojos de todos.
-¿No puedo pedirte que no le digas nada verdad? –dije con algo de pesar, no podía negar que si tenía un poco de miedo, solo un poco, es obvia la reacción que Ranma tendría, pero yo confiaba ciegamente en Akane, además venía en camino nuestro hijo –está bien… yo mismo le diré –
-¿Qué?... –exclamo sin entender –Lo siento Mousse, no puedo dejar que hagas esto, yo misma desenmascaré a ese par de arpías –
-¡Por supuesto que lo hare yo! Quiero que Ranma entienda, que vea con sus propios ojos, que no va a tener posibilidades con mi mujer, que se dé cuenta, que yo me gane su corazón con total honestidad, sin trucos, ni tretas… tendrá qué agradecerme que yo voy a ser quien lo libere de Xiampu, al igual que yo le agradezco a él –
En ese momento Zouming entra por una de las puertas corredizas que están al fondo.
-Madre… tengo más información - habló interrumpiendo nuestro dialogo.
-Me parece perfecto, hija… Mousse, aquí presente se siente con derecho a decirle la verdad a Saotome ¿Tu qué piensas al respecto? –miré a la joven mujer unos minutos antes de que contestara.
-No importa quien lo haga madre, lo importante es que se desenmascare al culpable, pero entiendo su posición… yo quisiera lo mismo si fuera parte de toda este circo –asentí ante sus palabras.
-Bien…. –dejo de ver a su hija, para poner toda su atención en mi –te dejare que lo hagas, pero quisiera hablar con el artista marcial en persona ¿podrías ayudarme con eso? No quiero que Xiampu y Cologne sospechen de nuestros planes –
-Cuenta con ello, pero tienes que investigar a fondo que pasó exactamente con mi madre, no quiero suposiciones, necesito hechos… -estaba convencido de lo que yo haría, solo necesitaba saber con exactitud lo ocurrido.
-Te doy mi palabra… -su semblante era serio, pero confiado -¿Qué información tienes hija? –
-Madre, las sospechas que teníamos son ciertas, Xuantang tiene años que dejo el templo, mis contactos me confirmaron que la última vez que lo vieron fue cuando entrenó a un Joven hace tiempo… y dicen que lo han visto en Qinghai –sus ojos chispeaban de la emoción obtenida.
- Gracias hija… necesitaremos más información, ahora con la ayuda de Saotome, él puede tener los recursos económicos para encontrar a Xuantang –
-Muy bien… mañana mismo lo buscare, las mantendré informadas – todo estaba dicho, ahora solo tenía que ser paciente y mantenerme con la cabeza fría al momento de enfrentarme con Saotome y las amazonas.
-Solo deja un sobre en el buzón del Dojo por la noche, tendrás una respuesta rápida –así que esa sería la manera de comunicarnos, era viable y discreta, asentí
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Salí del templo pasadas las dos de la madrugada, estuve en el auto aproximadamente treinta minutos, si no es que más, repasando lo acontecido en el día, entre el intercambio de palabras con Xiampu, la noticia del embarazo de Akane, lo cual me mantenía emocionado y feliz, pero ahora estaba el hecho de que Xiampu había cometidos tantas atrocidades y todo para su beneficio. Ahora más que nunca, quería regresar a casa, prefería mil veces la rutina, las jornada de trabajo y las tarde de televisión en la sala, que estar aquí con temor de perder mi familia.
Bajé del auto tratando de dejar los problemas fuera del Dojo. Por qué atravesando esas puertas solo importaban ellas.
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WUISMO: Se refiere a la tradición religiosa chamánica de China, se asocia con la brujería y rituales donde las artes oscuras tienen relevancia.
Zounling: es la amazona que busca desenmascarar a Cologne
Zouming: es la hija de la antes mencionada que lucha por tener el liderazgo de las amazonas.
Minmei: madre de Mousse.
Xiangli: es la amazona que trabajo para Xiampu.
Les aclaro esto porque sé que los nombres son confusos espero esto les ayude a entender un poco más mi historia.
En el relato menciono ciertas palabras o frases en ingles ya que la familia de Mousse y Akane han vivido por muchos años en EUA, el inglés es la lengua materna de la niña.
Espero que le guste este capítulo, mi beta y yo trabajamos mucho, cuando digo mucho es mucho, trabajaremos pronto en los siguientes capítulos de SUREI.
CHICAS… Gracias por su apoyo, no saben lo feliz que nos ponen, y pensar que hubo un tiempo en que temía qué no sería bien recibido por tener mousse como parte fundamental en la historia...Gracias de verdad!
Y ahoraaa! Les digo que pasen a leer el fic de mi super beta Dioses Guardianes
Qué pronto actualizará, le prometo que así será.
Y acerca de SUREI.
Les digo que el encuentro ahora si cara a cara con Ziomaru será buenísimo, el no se va a detener y va a querer hacer realidad todos los sueños qué tubo akane, será genial...
Y por último los quiero invitar a que pasen a la página de facebook donde compartimos los Fanfics tanto de ranma como de Inuyasha, lo mejor de todo es que aquí hay de todo los shipeo qué pudieramos encontrar, si tiene un fanfic ya sea en fanfiction o en wattpad dinos y lo publicamos en la página, que también cuenta con instagram.
Aquí les dejo el nombre
Mundo Fanfics RyI
Ahora si me despidooo chaooo bell s!
