Los Personajes de "Ranma ½ son propiedad de Rumiko Takahashi"

Después de ti, después de todo

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Capitulo ( 16)

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Descubierta

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POV Xiampu

Después de que Ranma se marchara me sentía más que humillada, todo lo que había planeado no resultaba y todo mi mundo se estaba yendo por el desagüe.

Cada vez Ranma estaba más mezquino conmigo, llegue a creer que con el paso del tiempo y la convivencia podríamos establecer una relación normal de pareja, obviamente nunca espere que aquello se formara de la noche a la mañana, pero por Dios teníamos un hijo en común, algún día ese sentimiento tenía que surgir, muy en fondo y totalmente a mi pesar sabía que sería difícil sacar de la mente y de su corazón a la menor de las Tendo, pero ya habían pasado varios años, lejos de olvidarla parecía estar cada vez más obsesionado, ella seguía tan grabada en él o más que antes, me enervaba el hecho de escucharlo suspirar, cuando estúpidamente sonreía después de un lapso de seriedad yo sabía a la perfección que la recordaba, era ella la culpable de esos gestos.

Me sentía tan despechada y dolida por dentro, se supone que yo era la mejor entre muchas, en todo sentido ¿Por qué Akane seguía siendo la triunfadora en todo? a pesar de que ella vivía en un lugar lejano su nombre seguía pisándome los talones o mejor dicho me había rebasado desde hace mucho.

Por primera vez en toda mi vida, siento inseguridad en mi persona, algo que es imperdonable para una Amazona, nosotras siempre seriamos las que destacarían entre otras, la belleza, la astucia, la agilidad, la fuerza e inteligencia, todos estos grandes atributos que yo poseía no estaban dando los frutos que creí, había cometido tantas cosas imperdonables para lograr todo lo que quería, pero los resultados estaban muy lejos de satisfacerme.

Siento desasosiego y miedo correr por mi espalda, la paranoia comenzó a afectar mi mente, ¿qué pasaría si todos mis secretos salían a luz? seguramente sería una vergüenza para la Tribu, para mi nombre y para mi abuela.

¡No! eso no debería pasar, esto tendría que seguir en lo más profundo de mi alma, esto nunca tendría que saberse. Seguiré adelante como si nada hubiese pasado, trataré de mejor la relación con mi esposo y demostrarle a más de uno que la relación que llevamos es tan esplendida y llena de júbilo como se aparenta en las redes.

Soy Xiampu Wuang, la mejor Amazona de la tribu y muy pronto no solo seré una integrante, sino que llegare a ser la cabeza de una de las tribus más poderosas de China y sobre todo, yo estoy casada con el mejor marcialista que el mundo pudiera ver, tengo que estar feliz por esto, pero... por más que me esfuerzo para verlo así, regresa a mi mente el nombre de la única persona que impide el curso perfecto de mis planes.

No importaba que ella estuviera junto a Mousse, Akane seguía siendo una gran amenaza para mí, tengo que hacer algo al respecto, antes de que ella acabe conmigo.

Aun podía escuchar el eco de las palabras de Ranma resonando en toda la estancia, rebotando en las paredes, clavándose cruelmente en la piel, tal desprecio y desagrado con que las había escupido, todo aquello fue con la intención de herirme, cada nivel de humillación y sufrimiento que él me hacía, lo único que provocaba era que el odio hacia Akane se hiciera más fuerte.

Con toda la ira que me negaba a sacar, la frustración hacían estragos en mí, mi cuerpo parecía no obedecer lo que mi cerebro gritaba, en un impulso estúpido con mis brazos tiré la cristalería que adornaba los estantes, botellas, copas y finos vasos que decoraban el lugar, acabaron hechos añicos en el piso, el sonido ensordecedor de los cristales partirse y mi voz maldiciendo a Akane, fueron las melodías que se encerraban en la pequeña estancia, grite una y mil veces lo mucho que la odiaba, juró vengarme y prometo que me desharé de ella.

Observaba atenta por la ventana en espera de la llegada de Ranma, apretaba con mis manos las cortinas que adornaban los cristales, pensando en la posibilidad de que en esos momentos él pudiera estar con Akane o con otra mujer, estoy ahí parada aguardando el momento de verle llegar cuando la puerta de habitación se abre, discretamente por el rabillo del ojo, distingo que es Liang quien entra en silencio, no le prestó la mínima atención, mi vista se fija nuevamente hacia afuera, este día no tenía humor para atenderlo.

-Mamá... estoy aburrido, quisiera salir a jugar ¿puedo ir con los abuelos? –el tono suplicante de mi hijo no me hizo quitar mi objetivo, por lo cual no pensé mucho mi respuesta, simplemente me negué – ¿pero por qué? ya estoy fastidiado de estar aquí, por favor déjame ir con ellos o con los gemelos... –no entendía la necesidad de repetir más de una vez las cosas, mi humor y mis nervios me estaban traicionando.

-¡Dije que no Liang! –grite, el solo hecho de saber de los Tendo me enfurece, me hierve la sangre cualquier tipo de asociación con ellos.

-No entiendo ¿por qué siempre dices que no Mamá? ¿Por qué no puedes ser amiga de la Mamá de los gemelos?, ella siempre es buena conmigo... y tú no eres así con ellos –esas palabras me molestaron aún más, despegue mi vista del cristal lentamente confrontando su mirada, sus ojos estaban cristalizados y un leve puchero se asomaba en su rostro, tenía el mismo gesto molesto que Ranma hacia cuando algo le incomodaba -También la Mamá de Mia es buena, bonita y ella mee... –no le deje que terminara de hablar, cuando mi rabia pudo más que mi autocontrol, de la peor manera estampe mi mano en la mejilla de Liang, por un momento olvide que era un niño el que estaba frente a mí, olvide que era mi hijo, pero el coraje me hizo reaccionar, ahora resulta que mi hijo admiraba a Akane, de todas las mujeres de la maldita isla ella tenía que ser.

Mi golpe fue duro y violento lo mire en el suelo colocando una de sus manos sobre la enrojecida mejilla, los sollozos seguidos de lagrimeos se escucharon, pero eso no me importó, ya era hora que Liang entendiera cuando era un "No" como respuesta, el niño me miró con temor, rápidamente poniéndose en pie.

-Tu siempre eres mala con mis amigos, peros sus madres siempre son buenas conmigo, ¡quisiera tener una madre como Kasumi o la señorita Akane! –el niño totalmente enfurecido gritó con todas sus fuerzas, no dejando de tomar su mejilla, evitando a toda costa soltar las lágrimas que reprimía con fuerza, no podía creer lo que había escuchado, de nuevo ella.

-Debería lavarte la boca y castigarte por mucho tiempo, para que aprendas a obedecer, yo no necesito ser como ellas, mucho menos como la estúpida de Akane Tendo, así que vete a tu habitación, si no quieres que esto se repita... –Liang me observa sin entender lo que yo hablaba -¡Que te vayas a tu habitación! –grité aún más fúrica de lo que ya me encontraba.

Liang salió de la recamara asustado creyendo de mi amenaza, tal vez había consentido demasiado a ese niño, comenzaba a creer que mi abuela tenía razón, Liang tuvo que haber ido a la aldea y así recibir un entrenamiento tan duro como el que yo había recibido de pequeña, quizá así se fortalecería, dejando de lado la débil semblanza que siempre tenía.

Claro que al ser mi hijo no importaba que fuera un varón, la sangre de los dos corría por sus venas y en cuanto llegara a la cabeza de la tribu todos los reconocimientos y privilegios de una Amazona serian exclusivamente para él, aunque fuera un varón.

POV Liang

Cerré la puerta de tras de mí, nunca había recibido un golpe de mis padres y me dolía saber que mi Mamá me había golpeado, no fue mi intención hacerla enfadar, pero es que en verdad estaba aburrido y solo quería pasar un rato agradable con mis amigos.

Siempre supe que mis Papás no se llevaban bien, me dolía saber que nunca podría llevar una vida normal como los demás. Quería llorar, pero tenía que ser fuerte como muchas veces mi abuela y mi Mamá me lo pidieron, pero el dolor en mi mejilla era muy difícil de ignorar, la sentía caliente y ardía.

Siento envidia y no lo puedo evitar, mi abuela Nodoka dice que es un sentimiento que pudre el alma, pero es que alguna vez quisiera tener un momento lindo, tranquilo donde los tres la pasemos divirtiéndonos, pero eso era imposible, eso jamás sucedería.

Muchas veces pensé en como seria tener la vida de los gemelos, creí que solo ellos tenían unos padres así, pero ahora conociendo a Mia-chan, cada vez me convencía más de que me hubiera gustado tener una madre como Akane, ella es muy bonita, tan amable y amorosa con su hija, nada que ver con mis padres, los quiero y mucho, pero ellos a mi ¿me querían? ya no estaba seguro, tal vez el problema era yo, muchas veces escuche a mi Papá diciéndome que tenía que mejorar en mis entrenamientos, en ocasiones se molestaba, pero después lo olvidaba, tal vez ya no quería seguir batallando conmigo, la abuela Cologne siempre estaba con la idea de llevarme a China, eso era algo que no me gustaría hacer por nada del mundo.

Limpie una vez más mis ojos, evitando tocar mi mejilla, ya que cada vez la sentía ponerse dura y caliente a causa del golpe. Lo mejor sería irme de aquí, quizá yo era el motivo por el cual mis Papás peleaban tanto, siento mucha tristeza, pero creo que será lo mejor.

Tomé la mochila más grande que tengo, solo la llegue a usar cuando salía de campamento con el abuelo, puse dentro ella unos cuantos cambios abrigadores y mis ahorros. El tío Ryoga me contaba que desde muy joven viajaba por todo Japón para entrenar y volverse más fuerte, así encontraba muchas aventuras, eso haría, viajaría y acamparía en el bosque como él.

POV Ranma

Jamás en mi vida había sentido tanto enojo, tanta ira y rencor hacia una persona como lo sentía en esos momentos, mis ojos se nublaron totalmente poseído por el odio, siento lo cristalizado de mis iris a causa de las lágrimas producto de la rabia, la genuina cólera e indignación que corría por mi ser. Grite como un maldito desquiciado, tome una de las sillas más cercana y la arroje con extrema fuerza hacia la pared más cercana rompiéndola al instante del impacto, los testigos que se encontraban cerca solo me observaban callados, presenciaban como descargaba toda la furia que llevaba dentro, solo esquivaban los trozos de madera que salían disparados por todos lados a causa de mi brutalidad con los objetos.

Había caído como el mayor de los estúpidos en un sucio e infame juego, todo aquello había sido producto de la ambición de una mala mujer, que solo pensaba en ella y en el poder, no le importó cuantas personas saldrían heridas, no le importó cuantos seres perderían sus ilusiones, solo pensó en ella, de principio a fin, me asqueaba al pensar todo lo que mi mente trataba de procesar.

Literalmente sentía que ardía por dentro, mis puños pedían a gritos descargar la presión que existía dentro de mí.

-¡Esto no se quedará así! Juro por mi nombre, por todo lo que soy que lo pagaran... y.… y recuperare lo que debió ser mío –exclamo entre gritos contenidos, apretando mi voz lo más que puedo tratando de tranquilizar mi respiración.

Escucho pasos acercarse a mí, y de inmediato pienso que es mejor que se mantengan lo más alejados de mí, mi estabilidad estaba mal, literalmente me encontraba al borde de la histeria y en cualquier momento iba a estallar contra ellos, mis puños necesitaban saciar esa sed de venganza.

-Saotome... entiendo cómo te sientes, pero te recuerdo que no tienes ningún derecho a reclamar a Akane como de tu propiedad, hazte a la idea que ella jamás regresara contigo, ella está y estará unida a mí, pésele a quien le pese... –la voz de Mousse era tan confiada y sus palabras fueron tan duras para en ese momento mi frágil temperamento, cerré mis ojos con fuerza tratando de desaparecerlo del mundo, mi mandíbula no podía estar más tensa, estaba parado inerte pensando en todo lo que había perdido por culpa de la maldad de las personas, veía las paredes que se iluminaban tenuemente producto de la ligeras luces de las veladoras, sentía mi pecho subir y bajar bruscamente.

Al escuchar las palabras de mi rival solo provocaron que la furia creciera más, en ese momento mi cerebro se apagó y mis instintos tomaron posesión nuevamente de mi cuerpo, me giré en dirección de él, y me guie por lo que sentía, traté de liberar un poco de mi ira contra él, mi puño dio limpiamente en la mandíbula de Mousse, haciendo que perdiera el equilibrio al instante.

-¡Cállate Infeliz, eres un maldito estorbo! ¡Akane regresara a mi lado, ya que es nuestro destino estar juntos! –me coloco cerca de él con toda la intención de encestarle otro golpe, pero rápidamente se pone en pie, el muy estúpido sonreía mientras con su dedo pulgar limpiaba el pequeño hilillo de sangre que corría por la comisura de su boca, esto hizo que mi coraje aumentara, le observo escupir al suelo algo de sangre, y me miró desafiante, como si nada hubiese pasado, como si mi golpe no hubiera tenido más consecuencias en él.

-No Saotome, estas muy equivocado... aquí el estorbo eres tú, sueñas y sigues viviendo en la fantasía de que Akane te perdonara el daño que le hiciste, ella ya te olvido ya no te ama solo eres un recuerdo de adolescencia, somos adultos ya, supéralo yo pasare el resto de mi vida con ella y ella conmigo, veremos crecer a nuestros hijos juntos... –

-¡Callateee! –grité totalmente exasperado mientras corría hacia él, más enervado que antes, sus palabras cabreaban mis ganas de partirle cada hueso de su cuerpo, necesitaba hacerlo sangrar, quería que él pagara toda la amargura de mi vida, yo Ranma Saotome quería infringirle dolor, era un anhelo que quería cumplir a como diera lugar, un deseo reprimido desde que me entere que el muy idiota estaba con ella.

El no tardo en ponerse en guardia y darme batalla, el muy maldito había mejorado y mucho, el antiguo Mousse se quedaba muy atrás, pero aun así no tenía mí nivel de fuerza, y más en estos momentos en los que yo estaba descargando todo lo que mi ser guardaba.

- ¡¿Tú crees que permitiré que sigas con ella?! ¡No vales nada Mousse! –vociferaba entre cada ataque, sentía mi cabeza explotar.

- ¡Te equivocas de nuevo! valgo más de lo que crees... –contestaba Mousse mientras esquivaba cada golpe –valgo tanto que ella me prefiere a mí, sobre ti –una sonrisa nuevamente surcaba su estúpido rostro – ¡soy yo quien duerme en su cama, soy yo el que despierta junto a ella cada mañana!... ¡Soy yo, el que le hace el amor a cada noche! –

- ¡Dije que cerraras la Bocaaa! –lo grité con tanta rabia, mis nudillos se estrellaban de lleno con su cuerpo, quería lastimarlo tanto como fuera posible, y así lo estaba logrando, cada golpe era acertado con gran cólera, Mousse había dejado de esquivar mis golpes, mis puños impactaban su pecho, estomago, sus costados, pero no lograba borrar su maldita sonrisa, el muy estúpido a pesar de los puñetazos en su rostro y cuerpo tenía una pose como si fuera el ganador y eso me frustraba aún más, con una patada lo mande directo a una de las paredes del templo, estrellándose con fuerza, estaba por darle otra el golpe final pero Zounling se interpuso haciendo frenar mi ataque.

-Es suficiente –hablo seria –creo que esto se te puede ir de las manos, conozco la rivalidad que existe entre ustedes, pero esto no resolverá nada...mantén tu mente fría –comentó con dureza mientras ella misma apuntaba a su cabeza.

-¡Maldición! ¡es muy fácil decirlo para ti, pero nadie sabe el rencor que llevo por dentro! –mencione casi a los gritos, escupiendo con ira cada palabra, de verdad que nadie entendía mi dolor.

-Tienes razón, nunca lo sabre, pero ahora lo que me importa es atrapar a Xiampu –contestó cortante.

-Me disculpo Zounling, no pude evitar caer en este juego –Mousse se puso en pie, limpiando con el dorso de la mano los rastros de mi golpiza, coloco una de sus manos en el costado que más lastime –yo sabía que esto tarde o temprano pasaría, solo era cuestión de tiempo –

-No importa ya… -habló la mayor de las Amazonas que se encontraba en el lugar –Saotome, tenemos que encontrar al Hermano de Cologne, con tus recursos yo sé que podemos llegar a él mucho más rápido, lamentablemente en otras ocasiones cada vez que estamos por atraparlo se nos escapa, es obvio que el rufián recibe ayuda externa, por nuestra mente pasa un nombre de quien lo ayuda económicamente –al escucharla a la mujer decir aquella frase rabié y gruñí al mismo tiempo, yo había solapado gran parte de esto –Tú mismo has ayudado a que ese anciano no reciba su castigo… -no tenía manera de defenderme ella tenía toda la razón.

Sin perder más tiempo tomé mi teléfono y tecleé unos números, en segundos la voz de mi padre contestaba del otro lado de la línea.

-Papá… quiero que inmediatamente congeles todas las cuentas de Xiampu y de la vieja momia de su abuela, también que investigues todos los movimientos bancarios que han tenido… ¡has lo que tengas que hacer, llama a quien tengas que llamar! No importa lo que me cueste… –después de aquello colgué, mi padre no entendía que ocurría, me pidió algunas explicaciones, pero no podía perder más el tiempo no estaba del mejor humor para dar explicaciones a medias.

-Ok es un hecho que Xiampu y su abuela han estado proporcionándole dinero a ese viejo, tuvieron que usar una cuenta para hacer alguna transferencia o transacción, si es así… por lo menos sabremos donde buscar –comente casi para mí mismo.

Yo sentía que mi mirada estaba llena de furia, ese par de arpías me seguían viendo la cara, después de haberme utilizado de semejante manera, después de haber destruido mi vida, yo seguía solventando todos los gastos para sus engaños… pero ya no más, ya no habría ningún tipo de compasión para ellas, no merecían seguir en este mundo.

-¿Sabes para cuando tendrás más información? –preguntó la amazona con impaciencia.

-No lo sé, espero que, en un par de horas, si podemos obtener la localización de ese desgraciado ¿Cómo lo capturaremos? –Sonrió confiada ante mis cuestionamientos, mientras desviaba su vista hacia las chicas que permanecían quietas detrás de ella.

-Ellas se encargarán de él, solo necesitamos su paradero exacto, mis dos guerreras lo llevaran a la tribu donde será enjuiciado y pagara por cada uno de sus crímenes y créeme los pagara con creces, y de las arpías como tú las mencionas yo me hare cargo –

-¡No! yo lo hare –interrumpí su hablar ante la idea que otra persona cobrara venganza, necesitaba hacerlas pagar.

-¿Tú crees que dejaré que le pongas un dedo encima? ¿No creí que fuera un golpeador de mujeres Saotome? –la miré colérico, claro que no lo era, pero había otras formas para hacerlo.

-Ignoraré su comentario fuera de lugar… -contesté con hastió, camine unos cuantos pasos y volví a marcar el teléfono, espere un minuto hasta que la voz de mi madre apareció en la línea.

-Madre, quiero que vayas inmediatamente a mi casa y saques a Liang de ahí, no quiero que este con Xiampu ni un minuto más… -hablaba por la bocina del móvil fuerte, puedo apostar que los oídos de mi madre estaban por estallar –no puedo en este momento madre… solo te puedo decir que no está seguro con ella, gracias madre… iré a tu casa en un par de horas, no ¡espera! no vayas a tu casa, ve a un hotel y no le menciones a nadie en donde te hospedaras, hasta que yo te llame, ¿entendido? te veo después- colgué y me dirigí a ellos nuevamente –En cuanto tenga la información ellas se irán en busca de ese viejo, lo capturan y lo llevan a la aldea para que hagan lo que tengas que hacer con él, en cuanto a nosotros… -hable mirando a la mujer y a Mousse que me observaban con algo de incredulidad – Solo necesito poner a mi hijo a salvo de Xiampu y vamos por ellas– el teléfono sonó en mi mano, era mi padre regresando la llamada, sonreí de lado y miré al resto del grupo.

- ¿Qué tienes para mi papá? –mi semblante cambio a uno totalmente diferente, después de todo la fama y el dinero servían de algo – ¿de verdad? No sabes cuánto lo agradezco… y también quiero que convoques a una rueda de prensa mañana temprano, ya lo veras papá… adiós –era increíble la felicidad que sentía por dentro, pronto podría deshacerme de ese par de arpías.

-Por la sonrisa que tienes en tu rostro me imagino que son buenas noticias, y eso me pone igual de entusiasta -comentó Zounling.

-¿Algo que quieras compartir con nosotros? –habló Mousse que hasta el momento se mantenía al margen, asentí guardando mi teléfono dentro del abrigo.

-Todo indica que Cologne fue a Changchun, donde estuvo hospedada y pago un mes de estadía … y eso no es todo acerca de nuestro querido amigo, al parecer el tipo este tiene una debilidad –

-¿Cuál? –preguntó Mousse con semblante serio.

-El Juego y las mujeres… -comenté con una gran sonrisa en mi rostro.

-Maldito desgraciado… -habló Mousse torciendo la boca.

-Hace quince días tuvo un altercado en un burdel, ataco a dos mujeres y fue llevado a prisión donde estuvo tres días hasta que alguien lo sacó… no falta decir quien fue ¿verdad? –Todos lo entendieron -y hace un par de días regreso de China, así que el viejo rabo verde esta Changchuan –

-Perfecto… ya sabemos dónde se encuentra –dijo Zounling dirigiéndose a las otras chicas –ya saben qué hacer –ordenó tajante.

-¿No es peligroso que ellas vallan tras ese hombre solas? –preguntó Mousse no muy convencido, en parte tenía razón, por todo lo que había hecho junto con sus parientes era un hombre peligroso.

-Lo será… pero son guerreras, para eso fueron entrenadas bajo el más duro régimen y entrenamiento -comentó muy segura de ellas, pude ver en su rostro que había esperado por algo así para probar lo fuerte que era su hija.

- Este trio de individuos solo han traído vergüenza y deshonra al nombre de las Amazonas, haciéndonos ver como un grupo de mujeres sin honor y sin escrúpulos… y no solo somos-se miraron unas a otras reflejando la verdad en sus palabras, mire a Mousse por unos breves instantes y también tenía ese pequeño reflejo en sus ojos.

-¿Cuándo viajarían a China? –pregunté interrumpiendo el momento.

-Con nuestros medios en unos tres días estaremos ahí… -contestó.

-De ninguna manera… -aclare –para cuando lleguen, él podría no estar ahí… -tomé de nuevo mi teléfono y comencé a mandar mensajes a mi padre, el cual de inmediato contestó –Mañana a primera hora mi padre vendrá aquí por ustedes y las llevara a un hangar para que pueda ir sin contratiempos, cuando mucho tardarán unas cuantas horas en llegar hasta ahí –

-Perfecto, esto lo hace mucho más sencillo –pronuncio con singular alegría mientras cruzaba sus brazos –Ya quiero ver la cara que pondrá cuando vean que toda su sarta de mentiras fue descubierta … -ese mismo sentimiento vengativo corría de forma apresurada por mis venas, yo también quería ver su cara cuando le restregara lo vil y ratas que eran.

-Ya estando ellas rumbo a china nosotros podremos ir por las otras dos –

-No … –dije autoritario –primero quiero hacer algo que voy a disfrutar tanto –

-Muero de la curiosidad… -escuché decir a Zounling, inconscientemente me relamí los labios saboreando la venganza

-Lo sabrán el día de Mañana – dije con malicia.

Pov Mousse

La pelea que sostuve con Saotome fue buena, hace mucho que alguien no me daba tremenda paliza, sentí en mi cuerpo cuanto me odiaba y yo pude regresar un poco de ese sentimiento, en realidad no es que lo odie simplemente lo compadezco, no puedo negar que él tanto como yo, sufrimos por la misma mujer, las misma mujer se burló de nosotros pero hay una enorme diferencia de que al menos yo termine siendo muy feliz.

No sabía que era lo que planeaba hacer, pero lo que reflejó su cara cuando se refirió a su venganza no me agrado.

No podía meter las manos por Xiampu, no lo merecía, pero tampoco no podía dejar de sentir esa incomodidad, ya que al final de cuentas ella fue alguien importante para mí.

Estuvimos unas cuantas horas más, Zounling le seguía dando más detalles de las fechorías de Xiampu, yo me mantenía algo alejado, sentía vergüenza, rabia y asco saber de todo lo que fueron capaces de hacer, en mi mente no cabía el hecho de que hicieran tales atrocidades, tenían que pagar por su delito ya fuera en la tribu o aquí.

Eran aproximadamente las cinco de la tarde tenía que regresar con Akane ya era hora de estar en casa.

-Sera mejor que me retire… -interrumpí la conversación –ya pasan de las cinco y tengo que regresar al Dojo, mi familia me espera –esto último lo dije recalcando la palabra familia, solo para que a alguien le quedara bien presente, vi cómo se tensó y apretó los puños, Ranma siguió mirando a la mesa, estaba de pie dándome la espalda, no me miró, pero sabía que no estaba feliz con mi comentario –Mañana me pondré en contacto, buenas noches –

-Bunas noches Mutzsu –se despidió Zounling y salí de ahí, Ranma no dijo nada y tampoco yo, camine escaleras abajo hasta llegar al auto, el viento sopló haciéndome estremecer del frio, sentí dolor en mi costado y en la mandíbula, sería difícil ocultar el moretón que seguramente estaría muy notablemente mañana.

Entré al auto y lo encendí para ir con prisa al Dojo, quería estar en el calor de mi familia y disfrutar de una noche de películas.

Solo por hoy le daría el consentimiento a mi princesa de dormir hasta tarde, encendí la calefacción, la temperatura se elevó rápidamente dentro del Auto haciéndolo acogedor, la lluvia caía con fuerza sobre el cristal. odiaba los climas fríos, la incomodidad de la ropa húmeda por el aguanieve era algo que no soportaba por mucho tiempo, prefería cientos de veces el calor de los rayos del sol de california.

Mi mente comenzó a divagar en las salidas a la playa en verano, y aun en otoño que comenzaba a cambiar el clima, aún era agradable ir, a caminar por la arena mojada, y la agradable brisa, disfrutar de un helado y ver jugar a Mia era bastante confortable.

Conduje por unos minutos, La lluvia comenzó a caer estrepitosamente haciendo que el parabrisas se empañara, me talle los ojos aliviando un poco el escozor que causaban los lentes de contacto, todo fue en un verdadero parpadeo, de pronto una figura frente al auto me hizo frenar con brusquedad.

Sentí miedo pues podía jurar que alcancé a tocar aquella figura con el frente del auto y pensé lo peor ¿era acaso un niño? No podía ser.

Bajé del auto ignorando el mal del clima que había, por unos instantes se me helo la sangre al ver como un niño estaba sobre el suelo mojado con los ojos abiertos por el susto, yo me quede el shock, pero mi sorpresa fue mayor al ver quiera era ese niño.

-¡¿Liang?!... –me acerque a él, rogando que no estuviera herido, no podría vivir sabiendo de mi descuido – ¿estás bien? ¿Estas herido? ¡Contesta! –sentado en el empapado asfalto, me miró confundido, su color se había esfumado por completo estaba pálido, quería decir algo pero el shock no le permitía hablar, trate de observar con detalle su aspecto buscando algún indicio de herida o trauma pero no veía nada en su cuerpo – ¡necesito que me digas si estas herido o te duele algo, por favor dime algo! –

-Me… me duele… me duele el trasero – dijo al fin y yo no supe como tomarlo hasta que entendí, exhale aliviado y reí con nerviosismo –Lo siento señor... cruce sin mirar a los lados –

-¿Entonces estas bien? –cuestioné con voz tranquilizadora, me observó apenado y afirmo con la cabeza.

-Solo el trasero duele por la caída y… -trató de ponerse en pie, yo le ayude, se giró un poco para verse el pantalón e hizo una mueca –oh no… ya estoy todo mojado, ¡espero y no crean que me hice encima! –reí ante su ocurrencia, estaba más que aliviado de que no pasara a mayores, pero ahora lo importante era saber por qué él estaba solo a estas horas y con este clima.

-Ahora lo que de verdad importa es que regreses a casa, nos enfermaremos si seguimos aquí… -lo encaminé al asiento del copiloto y abrí la puerta – ¿sabe Saotome o Xiampu que estas fuera de casa? –pregunté

-¿Usted los conoce? –se limitó a contestarme con una pregunta llena de asombro, haciendo que instantáneamente se detuviese de entrar al auto.

-Claro que sí, somos…. viejos conocidos, anda sube ya, que hace mucho frio y estamos empapados –

-¡Ya se quién es usted! Es el padre de mi Mia-chan ¿verdad? –amplié mi sonrisa y asentí.

-Ese soy yo, mi nombre es Mousse, mucho gusto –

-Mucho gusto… -entró y cerré la puerta para hacer lo mismo –muy bien te llevare a tu casa..

-¡No! – Gritó de repente –por favor, no me lleve a mi casa…-

Lo mire extrañado y el agacho la cabeza, lo detalle un poco y noté algo en su mejilla, tenía una protuberancia la cual poseía una coloración nada bonita.

-Dime Liang… ese golpe que tienes ¿no lo hice con la auto verdad? –Inmediatamente Liang giró su rostro al lado contrario para que no viera más la marca del golpe –muy bien llamare a tu madre en este momento…

-¡No por favor! ¡Si mi madre se entera se molestará mucho más! –así que comencé a sacar conclusiones, Xiampu tenía que ver con ese golpe, ya que parecía ser reciente y Saotome estuvo conmigo la mayor parte del día, sentí una indignación crecer dentro de mí, ¿Ahora era capaz de golpear a su hijo? ¿Qué clase de persona se estaba convirtiendo ella?

No indagué más por el momento, pero esto no se quedaría así, Ranma tendría que saber lo que había pasado con su hijo.

-No te preocupes, iremos al Dojo para que quites esa ropa mojada, entres en calor y ya veremos que hacer… -comente calmándolo un poco – pero tienes que entender que no debes estar tan lejos de casa por ti solo, podría ser muy peligroso –asintió con movimientos lentos de cabeza y suspiro acongojado.

-Entiendo… solo… solo no quiero ir a casa por el momento, puede llamar a mi abuela si gusta, pero a mi madre no –

No dije nada más, encendí la calefacción y el auto, tomé el volante con fuerza para comenzar a conducir, el trayecto no duro mucho, para cuando llegamos la intensidad de la lluvia había mermado un poco.

Salimos del auto y cruzamos la puerta, todo en silencio. Me costaba creer la actitud de este niño, no era nada parecido a la de sus padres, era todo lo contrario de Ranma y Xiampu.

POV AKANE

Miraba perdida la taza de chocolate caliente sobre de la meza, podía escuchar a lo lejos las voces de la película que estaba en el televisor, también distinguía que Mia reía a carcajadas ante las cómicas escenas.

El día se sintió un tanto melancólico y no podía dejar que Mia me viera así, esa niña era muy lista y podría notar que algo pasaba conmigo.

Hice de todo para despejar mi mente, lo cual era muy difícil, constantemente venía a mí la azulada mirada llena de dolor y se me rompía el corazón, lloraba en silencio, conteniéndome, pero las lágrimas caían sin permiso, aunque de una manera u otra trataba de regresar a lo mío.

Esa tarde tanto Mia como yo merendamos algo ligero, ella quería esperar a su papá y la verdad yo no tenía muchas ganas de cocinar, así que un Sándwich con una bebida caliente me hacían agua la boca.

Tomé la taza entre mis manos, dándole un sorbo, ya no estaban tan caliente, pero era reconfortante sentir la calidez bajar por mi pecho, disfrutaba de mi bebida cuando escuché la puerta abrirse.

-¡Akane! –el grito de Mousse desde la entrada me descolocó un poco –¡Ven por favor¡ -dejé la taza sobre la meza, poniéndome en pie y dirigirme a la puerta principal.

Mia pauso la película y salió rápido detrás de mí, me sorprendí al ver que venía acompañado, era Liang el hijo de Ranma y Xiampu.

-¡Liang! ¡Qué bueno verte! -gritó Mia a mis espaldas interponiéndose entre nosotros - pero… ¿por qué estas mojado? –cuestiono al ver como el niño tenía las vestimentas mojadas.

No entendía lo que pasaba ¿Que hacia el niño con Mousse?

-¡Rápido Akane ayúdame! Liang necesita quitarse toda esa ropa mojada –

-¡Claro! ¡Ven Liang, sígueme! -reaccione rápido tomando al niño para entrar al baño de la planta baja, la podre estaba temblando, mojado y frio. Comencé a quitarle la ropa y el agacho el rostro apenado.

Observe a Mousse que se encontraba detrás de mí, lo di un vistazo de arriba abajo, notando que estaba en las mismas condiciones del niño.

-Mousse… no sé qué paso, pero quiero que me cuentes que fue lo que ocurrió… -Me puse en pie y tomé una toalla del estante junto a la puerta para cubrir a Liang, Mia permanecía parada justo en el marco de la puerta atenta a todo lo que ocurría.

-Hija… ve al comedor y termina tu película, para que escojas otra y la veas junto con Liang, él estará contigo en unos minutos, ¿entendido? –Mia acepto emocionada gritando que ya sabía que película poner, cuando la niña se alejó del baño, miré a Mousse seria –ve a arriba a date un buen baño caliente, después me dirás que fue lo que paso –

-Prometo que, si cariño, porque hay mucho de qué hablar… especialmente de este niño aquí presente –dijo esto último mirando a Liang que no había dicho nada desde que llego y mantenía su rostro mirando al piso. Mousse salió del baño con dirección a la planta alta dejándome a solas con Liang que estaba muy tenso, estaba nervioso.

-No has dicho nada Liang, ¿te comió la lengua el gato, tal vez una gata? –bromeé.

El negó un poco con la cabeza, pero seguía rígido. Caminé a la tina del baño ahora más moderna que antes, abrí la llave de agua caliente y comenzó a llenarse rápidamente, solo el sonido del agua era lo que se escucha, sumergí la mano dentro del líquido para verificar la temperatura, le hice una seña para que este se acercara.

-Ven Liang, el agua ya está lista, iré afuera por las burbujas de baño, en un momento regreso –Salí del baño para darle un poco de privacidad, recordé que el frasco estaba en la cocina en las compras que Mouse había hecho y que aún no había usado, pasé por el comedor checando que hacia mi pequeña. La encontré recostada en la alfombra en vuelta en un cobertor de estrellitas, estaba tan entretenida con su película del Grinch que no se percató de mi presencia.

Cuando entré de nuevo al baño el niño ya estaba dentro de la tina, cerré la llave y el agua dejo de salir.

-Me agrada sentir el agua caliente… -dijo con el rostro mirando sus manos atreves del agua, las movía de un lado a otro.

-Es relajante verdad…-el asintió - ¿Quieres un poco de burbujas de baño? - volvió asentir, pero esta vez sí puso su mirada en mí, este sonrió contento, mi corazón dio un vuelco cuando sus ojos se posaron en mí, una muy bella y exótica combinación de color me recordaron el gran parecido a ellos, sus padres. También me hizo recordar aquel momento años atrás donde creí que jamás podría recuperarme.

-¿Pasa algo?... –preguntó - ¿Por qué llora? ¿Se siente mal? –parecía preocupado. Mi visión comenzó a ponerse borrosa por las lágrimas, sonreí para distraer al niño cuando sentí su manita húmeda y tibia por el agua, acaricio mi mejilla, lo cual me tomó por sorpresa –No llore, usted es muy bonita para que se ponga triste… -sonreí más ampliamente, pero mi sonrisa se desvaneció por completo cuando el bulto en su mejilla capto mi atención. Tomé su barbilla y con delicadeza giré su rostro para poner atención al golpe.

-¿Xiampu te hiso esto? –dije sin tapujo y directo, sorprendiendo al niño.

-Si… ¡NO!¡No! ¡mi madre no fue! –trató de convencerme, pero su nerviosismo lo delataba.

-No trates de negarlo Liang – solté su rostro para tomar el frasco y vaciar un poco del líquido con aroma a coco y vainilla –conozco en carne propia los golpes que es capaz de dar tu madre… -Los exóticos ojos azules del Liang se abrieron a la par, había hablado de mas

-¿Mi madre?... -asentí apenada, tomé una esponja y coloque jabón líquido sobre ella, para después coger su brazo y comenzar a tallar con suavidad, me arrepentí de las palabras que pronuncie. No Quería sembrar malos pensamiento en el niño, pero no pude evitarlo –lo siento... –comentó con pena.

-No tienes por qué estar apenado, eso fue hace mucho… mucho tiempo, ¿ahora lo importante es saber el por qué lo hizo? –suspiró ante mis palabras, encogiendo más sus hombros, por momentos parecía querer desvanecerse en el agua.

-No sé qué pasa con Mamá… creo que la relación con mi Papá cada vez es peor –detuve instantáneamente el movimiento de mi mano la cual tallaba uno de sus hombros –bueno... La verdad es que nunca fue buena, pero antes papá trataba de fingir y hacían como que no pasaba nada, pero ya no… creo que por eso Mamá perdió la paciencia… Si eso fue –sentí mucha pena por Liang, el pequeño sufría a causa de ellos.

-Entiendo… -pronuncie despacio –¿Qué hacías tu solo en la calle? Y con este clima tan horrible… de cierta manera tuviste suerte de que Mousse te encontrara y no otra persona, hay tanta gente mala en el mundo –toda aquella charla seguía mientras enjabonaba parte de su cuerpo.

-La verdad no quisiera hablar de eso… -contestó con voz baja.

-De acuerdo, entiendo que no quieras recordar el momento, pero cuando quieras hablar estaré lista para escucharte… ahora cierra los ojos que pondré un poco de esto en tu cabello… -Liang obedeció a mi pedido, masajeé su cabellera negra haciendo mucha espuma.

-Antes mi madre lo hacía, pero dejo de hacerlo, dice que pronto seré un gran guerrero y que ya no tengo edad para esto…en ocasiones mi abuela lo hace cuando paso la noche en su casa, ¿pero no tiene nada de malo verdad? – sonreí para darle confianza.

-Por supuesto que no tiene nada de malo… -tomé la extensión de la llave y el flujo de agua salió, pase el agua por sus cabellos quitando todo el exceso de espuma dejándolo limpio –ya estás listo, iré por algo de ropa de Mia que puedas usar.

-¡No! ¡No quiero usar ropa de niña! ¡Yo tengo ropa limpia en mi mochila! – se puso en pie saliendo del agua, pero al verse desnudo entró de nuevo sintiéndose un tanto abochornado y con su mano apunto a un rincón del baño donde se encontraba su mochila.

-Ya veo… veamos que hay dentro de equipaje –caminé al lugar donde estaba la mochila en el suelo, había varios prendas; ropa interior ,pantalones y playeras térmicas de manga larga, algunas prendas estaban mojadas a causa del tiempo que probablemente duro bajo la lluvia, por fortuna encontré algo que pudiera usar, un par de calcetines que no coincidían en color, y un pijama que le serviría durante esta noche –Muy bien, lo pondré aquí para que puedas cambiarte o… ¿quieres que te ayude? a Mia le gusta que la vista y le cepille el cabello –negó fervientemente con la cabeza, había un lindo sonrojo en sus mejillas que borraba un poco el morado del golpe.

-Yo puedo hacerlo solo, aunque… mi cabello, mi cabello si puede ayudarme con el –comentó tartamudeando un poco y agachando la mirada.

-Claro que si… iré a la cocina para prepararte algo de comer, te espero en el comedor -Liang sonrió ampliamente, salé del baño para darle privacidad, cerré la puerta detrás de mí y me recargue unos instantes en ella.

Recordé las palabras del pequeño, me sentí mal por él, era muy notorio que sufría por sus padres, Nabiki lo dijo, la relación de ellos dos no era más que pura apariencia y hasta insinuó que Ranma no era del todo fiel a la relación.

Tragué duro, no era fácil pensar en la idea de que Ranma tuviera esas libertades, respiré hondo y quise borrar todo sentimiento ajeno que comenzaba a formarse.

Escuche hablar a Mousse en la estancia, él ya había salido del baño y estaba junto a Mia, lo mejor sería preparar algo para ambos... o tal vez para los tres, toque mi vientre bajo, no estaría mal hacerles compañía mientras comían un poco.

Me dirigí a la cocina y prepare una Gyosas, las acompañe con ensalada ya que no tenía arroz preparado, algo de té y de postre unas deliciosas galletas. Coloque todo sobre la mesa, Mousse al ver lo que hacía se acercó a mí depositando un beso en mi mejilla, estábamos sonriéndonos cuando escuche como Liang entraba a la estancia.

-Hola… -pronunció apenado.

-Pasa Liang, toma asiento para que comas –le invite a sentarse y comenzó a comer con gusto.

POV Ranma

Mi corazón latía con rapidez, sentí un miedo atroz cuando escuche a mi madre decir que Liang no estaba en casa, sin pensarlo salí del templo del gato a toda velocidad para dirigirme a la casa que compartía con Xiampu, miles de ideas flotaron en mi mente, una de ellas fue que algo malo le había sucedido, acelere pasando de largo algunos altos y con respuesta a eso unos conductores reclamaban sonando el claxon, no me importó quería llegar rápido a mi destino.

El clima era tan molesto, la lluvia que estaba cayendo me impedía la visibilidad, casi podía decir que conducía a ciegas, visualicé la vivienda, parando por un momento para dejar que el portón se abriera por sí solo permitiéndome entrar.

Al ver el interior de la amplia cochera pude reconocer el auto de mis padres el cual estaba aparcado al costado del auto de Xiampu, las luces de la casa estaban encendidas, señal que estaban buscado a Liang por todos lados, tanto dentro como como en el exterior de esta.

Los vi salir a mi encuentro; mis padres, Kumiko y Xiampu, al verla sentí una rabia interna florecer en mí, salí del auto no importándome la fuerte y fría lluvia, obviamente al contacto con el agua paso lo inevitable, mi transformación fue inminente, al igual que las reacciones de incredulidad y asombro en los rostros de los presentes. Camine a grandes zancadas pese a que mi cuerpo era de dimensiones reducidas, odiaba más que nunca mi maldición, en un solo día me había transformado más de lo que en varios años no lo había hecho.

-¡¿Dónde está Liang Xiampu?! ¡¿Dónde está?! –grité con histeria, todos me miraban con los ojos abiertos, podía sentir el pánico en las personas presentes, mientras yo estaba totalmente iracundo.

-Hijo… pero… ¿Cómo es posible? -mi madre abría y cerraba la boca no dando a crédito a lo que sus ojos veían, mi padre no estaba mejor, para ellos el tema de la maldición estaba más que olvidado.

Subí los escalones casi corriendo, y me puse frente a ellos, pero mi atención estaba completamente en ella, que estaba sin decir nada con el ceño fruncido mirándome sorprendida.

-¡¿Qué has hecho con el niño?! ¡¿Contesta?! –la tomé de los brazos sin medir fuerza y la moví con brusquedad, esto alarmó a los demás y mi padre rápido salió en su defensa.

-¿Qué estás Haciendo Ranma? ¡Déjala! –Fue un momento de jaloneos entre los tres, donde mi viejo trataba de alejarme de la maldita mujer frente a mí. ellos no entendían que Xiampu no merecía una pisca de compasión, ni mucho menos protección – ¡¿Qué demonios sucede contigo?! –gritó mi padre zafándome de ella, colocándola a sus espaldas.

-¡Quítate Papá! ¡Esta…! ¡Esta mujer no merece que te preocupes por ella! - escupí con veneno, Xiampu simplemente no decía nada, lo que la hacía más culpable ante mis ojos, ella no merecía mi compasión, no después de lo que había hecho –será mejor que hables Xiampu, mi padre no servirá como escudo y lo sabes. Aun con esta maldición puedo patearle el trasero cuando quiera a quien sea ¿entendiste? –

-No… no, no lo sé… -dijo en voz baja y algo quebrada –no sé dónde está Liang –

-¡Mientes! ¡Eres una maldita arpía mentirosa! –grité

-¡Ranma! ¡Por favor contrólate! No le faltes el respeto a tu esposa, por Dios… -mi madre estaba igual de sorprendida por mis palabras al igual que el resto, pero es que simplemente no podía controlarme, la careta de Xiampu frente a mi estaba por los suelos y moría por gritarle que sabía toda la verdad, moría por decirle lo despiadada que fue, y para sumarle al asunto Liang estaba desaparecido y ella podía ser la causante –todos estamos muy alterados Ranma, tranquilízate por favor –

-¿¡Como quieres que me tranquilice Mamá!? Tu misma dices que Liang está desaparecido… -contrataque con molestia – ¡Tú sabes donde esta y no lo quieres decir!- grite de nuevo dirigiéndome a Xiampu, podía sentir mi rostro hervir a causa de la furia.

-¡No lo sé! –Estalló en llanto, ese drama no me iba a conmover –yo no sé dónde está… él, él… fue a mi habitación hace unas horas, le dije que se marchara, que no me sentía bien… salió de la habitación y eso es todo –argumento titubeante.

-No te creo… seguramente la vieja bruja de tu abuela sabe dónde está -escupí de nuevo, sentía mi interior arder estaba completamente histérico y la preocupación de no saber de Liang me estaba matando por dentro -¿Ya hablaron con ella? ¿Cuánto tiempo tiene desaparecido?

-Alrededor de unas tres horas…- habló Xiampu saliendo de las espaldas de mi padre –mi abuela no lo tiene, no tenía por qué llevárselo… no sin mi consentimiento –

-¡¿Y tú crees que me fio de ti?! –Le di la espalda mientras tomaba mi teléfono del bolsillo del pantalón – ¿ya llamaron a la policía?... –

Mi padre negó, y esto solo me enfureció más, a estas horas podría estar muy lejos si alguien se lo llevo, estaba por llamar al de apartamento policial cuando me detuve mi acción.

¿Y si el hermano de Cologne tenía algo que ver? Tenía que averiguarlo.

POV Mousse

Estábamos todos frente al televisor atentos a la película que Mia había reproducido, como estábamos cerca de las fechas festivas el catálogo de películas navideñas ya estaba más que surtido. Era la segunda película en la noche y todos estaban entretenidos, pero la curiosidad no me dejaba en paz, algo tuvo que haber ocurrido para que Liang estuviera solo por la tarde . Era obvio que el pequeño había escapado de Xiampu y no estaba seguro con ella, mire nuevo a Akane que peinaba el cabello de Liang, lo hacía con devoción y cariño al igual que cuando lo hacía con Mia, el niño se dejaba consentir, disfrutaba de los mimos.

¿Sería sano sentir algo de celos de aquella escena? Por su puesto que no, y era por el simple hecho de que ese niño era hijo del antiguo enamorado. Un hombre que era capaz de hacer todo por recuperarla, por un momento me sentí fuera de lugar, un usurpador alguien que estaba ocupando un puesto que no era mío.

Dolió realmente dolió, ese vuelco en mi pecho comenzó a crecer que me sentí débil y estúpido.

Me puse de pie y tomé el teléfono que estaba sobre la mesa, para salir al corredor, Akane me observó algo extrañada, pero siguió con su tarea en Liang, yo por mi parte cerré la puerta para seguir con mi objetivo.

Marque el último número al cual había llamado y espere la conexión e inmediatamente contestaron.

-¡Diga!.. -la voz de una mujer contesto alterada, miré de nuevo el número telefónico en la pantalla verificando que en realidad sea el numero correcto, pero lo era - ¡¿Quién es?¡ -contestó aún más alterada.

-Habla Mouse…- hable algo confundido.

-¿Qué quieres ahora? no tengo humor de escucharte –fue cuando caí en cuenta que no había error, la figura de una exuberante pelirroja aparecía en mi mente era Ranko. Me recupere de mi asombro y volví a mi semblante neutro, lo cual fue difícil, ¿Cómo era posible que aun siguiera con la Maldición?

-Escucha, esto es importante. Se trata de Liang –hablé con un tono de voz algo brusco.

-¡¿Liang?! ¡¿Sabes dónde está?! –Saotome se escucha verdaderamente alterado – ¡Habla con un demonio! –

-Sera mejor que te calmes, afeminado –sonreí disfrutando cada palabra.

-¡Mira estúpido! Será mejor que te dejes de Idioteces -bramó colérica, yo volví a sonreí calmando aquel sentimiento mezquino que hace unos momento comenzó a envenenarme

-Muy inapropiadas palabras para una chica tan delicada como tu –

-¡Eres un hijo de pu…! –

-Liang está aquí en el Dojo, pasa por él… -le interrumpí – pero será mejor que Xiampu no esté enterada –tras decir aquello colgué la llamada, miré unos segundos el teléfono procesando la idea de que Saotome seguía con su Maldición, todo era tan difícil de procesar había sido un día lleno emociones, sorpresas y verdades a la luz, solo quería que esto acabara y regresar a mi vida llena de responsabilidades y rutinas, quería largarme de aquí cuanto antes, puse de nuevo el móvil en mi pantalón y me giré para regresar a la estancia donde seguían con la película, pero me lleve tremenda sorpresa al ver a Akane recargada en el marco de la puerta atenta a mi pasada conversación, me sentí un estúpido al no darme cuenta que estaba ahí –A… Akane, cariño no sabía... –

-Tenemos que hablar –pronunció con seriedad –vamos a la cocina –la seguí a la cocina y vi algo nervios en sus acciones –cierra la puerta por favor, no quiero que los niños escuchen-

Cerré la puerta como lo pidió, le veía caminar de un lado a otro preocupada, algo no anda bien, la conocía y mucho, se mordía el labio inferior señal de que estaba preocupada y de nuevo hacia girar el anillo con su pulgar desenfrenadamente, estaba nerviosa.

-Akane, dime que pasa… no es sano que este así, recuerda que estas embarazada –me acerque a ella reconfortándola, tome sus manos percatándome que estas temblaban levemente besé cada una sintiendo su calor -Anda, dime ¿Qué ocurre? –

-Es Ranma…- la escuche decir – Ranma estuvo aquí… -

-¿Qué?...- no sé qué paso, pero el solo escuchar y ver que su nombre salía de sus labios me consumió por completo –¿Qué estás diciendo? –fueron mis palabras ahogadas.

-Estuvo esta mañana después de que te fuiste con Kuno, hablamos de cosas… Mousse, Ranma sigue diciendo que nunca me engaño, que me sigue amando y que hará todo lo posible por que regrese con él… me sorprendió saber que aún sigue con la maldición, ¿sabes lo que fue para mi saber que aún sigue con ella? –mi mente daba vueltas, estaba enojado, enojado era poco, el muy sin vergüenza se presentó aquí declarando su amor, si me hubiera enterado antes de esto, hoy cuando tuvimos la pelea, yo hubiera descargo toda mi furia hacia él.

-¿Se propaso contigo? ¿Te hizo algo? –pregunté molesto, conteniendo los malditos celos que en mucho tiempo no sentía.

-¿Eh?... no… no pasó nada –desvió su mirada al suelo, ese acto tan insignificante por una extraña razón me dolió.

-Akane… dime la verdad –no quiero desconfiar de ella, todo era tan jodidamente difícil, el maldito llegaría en poco tiempo y no sabría cómo actuar de solo pensar que pudiera ponerle una mano encima, ¡malditos celos!

-Te estoy diciendo la verdad Mousse… no puedes desconfiar de mí, no tu –ella tenía razón. Era lo más valioso que teníamos ella y yo, la confianza, la seguridad que nos bridamos y sobre todo la honestidad… aunque yo en estos momentos, no le era del todo honesto, pero eran circunstancias algo diferentes. La tomé de la mano y la jalé a mis brazos para abrazarla fuertemente, era como un calmante tenerla junto a mí.

-Perdón… perdóname, Akane –dije mientras ocultaba mi rostro entre su cuello y hombro - solo son un poco de celos –confesé avergonzado y molestó a la vez.

-Lo noté… -dijo correspondiendo a mi abrazo, paso sus manos por debajo de la playera térmica, una caricia que en ese momento se sintió de lo más satisfactorio –entonces… ¿Ranma estará aquí en cualquier momento? –afirme con la cabeza a su pregunta.

-Estoy muy confundida Mousse, siento que hay algo más allá de todo esto… no entiendo por qué el sigue con la maldición, él tenía la posibilidad de curarse, ¡ella tuvo la cura! –al terminar de hablar ella se separó despacio de mí, sintiendo el frio del lugar.

-Hay muchas cosas de las que tenemos que hablar Akane –solté por fin aquellas palabras – créeme cuando te digo que no sé cómo empezar… -

-Solo dilas…-habló segura de ella, pretendiendo ser fuerte y que podía manejarlo.

-Es…es acerca de Ranma y Xiampu –

-¿Qué con ellos?... Liang me dijo que tienen problemas –pude ver como sus labios de curvaban un poco en una mueca –Nabiki insinúa que Ranma le es infiel… ¿Puedes creerlo? –comento incrédula.

-Lo creo porque así es… -decirle a Akane que Ranma tenía una amante fue… reconfortante, sabia el efecto que podía causar el confirmar las sospechas de Nabiki, no dejaba bien parado el estatus que Saotome tenía con ella.

-¿Así? ¿Cómo lo sabes? –

-Eso no importa, y no debería interesarte a ti… hay cosas mucho más importantes que nos involucran a ti y a mi Akane –

-¿Como que Mousse? tiene algo que ver con que el aun tenga la maldición ¿no es así? –

-Akane, Xiamp... –

-¡Liang! ¡Donde estas Liang! -La voz de Nodoka se escuchó en la entrada, sonaba preocupada.

-¡Liang! –Seguida de la voz de un Ranma ya transformado en su forma original, ambas voces provenían del mismo lugar, estaban aquí para llevarse al niño.

-Están aquí...- pronunció Akane dirigiéndose a la puerta y saliendo al pasillo, salí tras de ella para recibir a los Saotome, para mi incomodidad ellos ya estaban en el pasillo siendo inevitable no toparme de frente una vez más con Ranma.

-¡Oh cariño! Disculpa que entráramos así, pero estábamos muy preocupados por mi nieto, él simplemente desapareció de la casa de su madre, lo buscamos por todos lados – Nodoka estaba visiblemente preocupada sentí pena por ella, pude haber imaginado lo que había sido perder a su nieto. Saotome me miró con una cara gélida, seguramente en este momento era protagonista en su lista de insultos mentales, si no fuera por la presencia de Akane, Nodoka y los niños estuviéramos otra vez enfrascados en una pelea mucho más seria que la que tuvimos hace unas horas.

Por qué después de saber que se presentó aquí para seguir con sus estúpidas ideas de reconquistar Akane, las ganas de echarme encima contra él eran tantas que terminaría con los nudillos sangrando de tanto golpe.

-No te preocupes Tía, entiendo… Liang está bien, ahora mismo está en la estancia junto a Mia mirando Una película –

-Gracias Akane – Ranma desvió su mirada posada en mí para fijarla en ella, su mirada cambio instantáneamente y eso me enfermó.

-No tienen por qué darlas, en todo caso sería a Mousse a quien tienes que agradecer, fue él quien lo encontró en la calle bajo la lluvia –

-¿Cómo es posible eso? –Preguntó Nodoka -¿Qué hacia Liang a estas horas en la calle y con este clima? –

-Solo les puedo decir que algo debió suceder en casa para que Liang tomará esa decisión, porque la verdad tenía todas las intenciones de escapar –

Al escucharme Nodoka se llevó las manos a la boca sorprendida y Saotome no le había causado nada de gracias escucharlo de mi boca, Akane asintió con la cabeza apenada.

-Tomó un baño y en su mochila encontré varios cambios de ropa y efectivo…pero -Akane me observo dubitativa, buscando aprobación para decir aquella conclusión que se había formado en su mente, yo confirme sus dudas asintiendo –Ranma, no sé qué problema tengas con Xiampu y no quiero inmiscuir en ellos pero, es claro que afectan y mucho al pequeño, a tal grado de que quisiera huir de casa y sobre todo está el hecho de que sea golpeado por Xiampu... –contó aquella información con temor pero se tenía que hablar del tema.

-¡¿Qué estás diciendo Akane?! –la ofuscación se apodero una vez más de Ranma ante la noticia.

-Lo que escuchas Saotome… -comente algo desafiante apoyando las palabras de Akane.

-¿Estas segura cariño? Esta es una acusación seria Akane... –el semblante de Nodoka se endureció por unos momentos, aunque ella siempre permanecía tan pulcra e impecable en sus expresiones, este día se estaba transformando ante cada emoción.

-Lo se tía… pero no miento, Liang llego con un golpe en la mejilla, no dijo abiertamente que fue Xiampu; porque es su madre, pero me dio a entender eso –

Con la mandíbula tensa, apretando los dientes con fuerza puedo jurar que escuche el rechinar de su dentadura tratando de controlarse, caminó entre nosotros a grandes zancadas con dirección a la estancia seguido de Nodoka que estaba bastante contrariada.

-Que difícil fue hacer esto… -comentó Akane preocupada, besé su frente y acaricié su mejilla mostrándole una sonrisa, para intentar calmar su angustia.

- Lo sé, pero lo hiciste bien… vamos –

Seguimos a Ranma y Nodoka, este entró a la estancia encontrando a los niños envueltos en cobijas comiendo galletas, cuando escucharon la puerta abrirse, nuestros hijos se fijaron en los recién llegados, Liang abrió los ojos con algo de sorpresa al ver a su padre y abuela llegar. Tanto Nodoka como Ranma estuvieron la misma expresión al ver la mejilla de Liang.

-Papá, abuela… ¿Qué hacen aquí? –

-Creo que vinieron por ti Liang… -habló bajito Mia sentándose a su lado.

- Cariño, nos tenías preocupados –Nodoka camino hacia Liang abrazándolo y tomando el pequeño rostro en sus manos para ver el golpe que poco a poco cambiaba de color tornándose en tonos violáceos – ¡¿Quién te hizo esto!?

-No fue nada abuela, sabes que soy algo torpe –

-¡No mientas Liang! –La voz autoritaria de Ranma hizo que los pequeños pegaran un brinco por el susto -¡¿Fue Xiampu quien lo hizo?! ¡CONTESTA! –gritó acelerado por el coraje, estaba al límite.

-Papá… yo... - al pobre de Liang le costaba hablar, entendía la posición en la que se encontraba después de todo era su madre y él no sabía lo peligrosa que era.

-Ranma por favor, tranquilo… déjeme intentar, así no lograras nada – Akane lo tomo del brazo aun a sus espaldas, Ranma le miró confundido, pero no dijo nada, parecía que el simple roce de Akane lo mantenía dentro de sus cabales, ella entendió a la perfección el silencio de él, y avanzo a hacia ellos, arrodillándose frente a Liang

-Mami… ¿Qué pasa? –preguntó Mia sin entender, la niña estaba algo asustada.

-Todo está bien linda… -Akane acaricio la mejilla de Mia quien no quitaba los ojos de Ranma y de su pequeño amigo que era abrazado por Nodoka, ambos niños tenían un leve puchero, mientras se cristalizaban sus ojos amenazando con llorar, poco a poco Nodoka fue soltando a Liang para que pudiera hablar.

-Liang, sé que es difícil pero tu Papá y tu abuela necesitan saber la verdad, nadie estará molesto contigo… esto puede ayudar a que se arreglen las cosas... -Liang miró con ojos llorosos a Akane –diles cómo te sientes, ellos harán todo lo posible para que esto cambie para bien, recuerda que eres muy importante para ellos, toda tu familia te ama y es normal que a veces los Papás y las Mamás discutan… Yo lo hago con Mousse –ella le sonrió, como solo ella sabe hacerlo, bajando las defensas del niño, Liang sonrió igual y las lágrimas que caían por su mejillas fueron limpiadas con la manga de su pijama –Tienes que ser valiente, yo sé que puedes contestar un pequeñísima pregunta ¿verdad? –todos estábamos al pendiente de lo que Liang hablara, Ranma se movió lentamente hacia ellos, una parte de mi me pedía detenerlo, creo que la parte celosa y territorial que últimamente estaba mucho más despierta, pero la otra me decía que tuviera calma y que dejara las cosas fluir que no habría problema.

El Niño movió su cabeza asintiendo, observó con temor a su padre que tomaba lugar junto a ellos, Akane también observó a Ranma analizando sus movimientos.

-Muy bien cariño… ahora solo tienes que decir si o no, y todo terminara –el niño volvió a sentir, mientras respiraba profundo.

-¿Fue Xiampu quien te golpeo? -cuestionó Saotome lo más calmado posible.

-Si… ¡pero sé que no lo hizo con intención de dañarme así! -rápidamente el niño trató de justificar a su madre echándose a los brazos de Ranma, rompiendo el llanto – ¡yo sé que mamá estaba mal, que estaba molesta, yo tuve la culpa por insistir! Debí hacerle caso papá… ahora estás enojado con ella –me sentí tan mal por el pequeño, era quien menos culpa tenía y seria uno de los más afectados cuando todos los delitos que Xiampu y Cologne salieran a la Luz, Liang tendría que recibir mucha atención por parte de su familia especialmente de Saotome.

-Tranquilo campeón, todo estará bien… no te voy a mentir, pero lo que tu madre hizo no está bien, sé que en parte tengo mucha culpa pero, hare todo lo posible para que todo se arregle y estés mejor -el niño se agarró más fuerte de su padre aceptando las palabras dichas por él, Ranma tomo en brazos a su hijo, poniéndose en pie miro Akane y le agradeció.

-Gracias Akane… vamos mamá –Nodoka también se puso en pie, la señora Saotome realizo una reverencia agradeciendo la ayuda de Akane –Adiós Mia-chan… prometo que pronto vendrá Liang a jugar –comentó Ranma a mi pequeña.

-Adiós Liang…-Mia extendió su mano para despedirse de él, aunque él no le respondiera de la misma manera, Liang también se despidió de mi hija con una sonrisa.

Ranma caminó frente a mí, deteniéndose unos segundos para inclinar levemente la cabeza agradeciéndome el hecho de haber ayudado a su hijo pese a las circunstancias que todos estábamos pasando. No era el momento de pelear o de hacer reclamos. Fue un día largo lleno de emociones fuertes y verdades expuestas a luz, estaba seguro de que los próximos días serian igual o más duros que este. Xiampu cada día se hundía más en un pozo de negro lodo, lleno de mentiras y fatales errores, sentía lastima por ella, ya que todo lo había hecho por ambición y egoísmo, Xiampu no veía el daño que le hacía a su hijo.

Estaba sumergido en mis pensamientos observando como la familia Saotome se encaminaba hacia fuera cuando repentinamente sentí los brazos de Akane rodear mi cintura, percibí tristeza en el suspiro que hago en mi espalda.

-¿Qué sucede cariño?-

-Siento tanta pena por Liang… es tan pequeño –comentó con la voz bastante apagada.

- ¿Mom he´s goin to be ok? -preguntó Mia algo triste y confundida.

-Lo va a estar princesa… oye, sabes que es muy tarde para que estés despierta jovencita – tomé a Mia en brazos para llevarla a la segunda plata –será mejor ir a descansar –

-¡Las cosas de Liang! Iré a entrégalas, te veo en la habitación –Akane tomó las pertenencias del niño y salió a la entrada de la casa esperando alcanzarlos para entregarlas.

-Espero que los problemas de los padres de Liang mejoren, él está muy triste por eso –

-También lo espero princesa –Besé su frente dirigiéndome a las escaleras, escuché voces fuera de la casa, obviamente Akane estaba hablando con Ranma, sin poder evitarlo guie mis pasos hacia la puerta con Mia aun en brazos, por fortuna había dejado de llover, distinguí cómo Akane le entregaba la mochila a Ranma en sus manos, intercambiaron algunas cuantas palabras, despidiéndose, él rodeo el auto para entrar y marcharse.

Una vez visto eso me dirigí a las escaleras para subir hacia la habitación.

-¿Quieres que lea tu cuento favorito para dormir? –pregunté ya conociendo su respuesta.

-Sería… -bostezó –fantástico Papá... -sonreí al notar que la pequeña en mis brazos no llegaría a escuchar su cuento del todo.

POV Ranma

Tome otro sorbo a la bebida que sostenía en mi mano, no tenía idea de lo que había tomado del minibar, estaba tan cansado que me era difícil conciliar el sueño.

La verdad el engaño de Xiampu estaba aclarado para mí, yo siempre supe que esa noche algo más allá había sucedido, era claro que el alcohol tuvo que ver, pero ahora la duda que rondaba mi cabeza, era saber si a Akane le quedaría claro ese supuesto engaño de mi parte, es fácil deducir que Mousse no tiene las intenciones de decirle.

Entendía de cierta manera al estúpido pato, porque si yo estuviera en sus zapatos egoístamente tampoco lo haría, es más... tomaría el primer vuelo al día siguiente y saldría del país con mi familia dejando todo atrás.

-¿No puedes dormir? –mi madre salió de la habitación interrumpiendo mis pensamientos.

-¿Tú crees que podría hacerlo después de lo que hizo Xiampu? –de solo recordad el rostro Liang, las ganas de ir a abofetearla yo mismo regresaban con ímpetu, me había costado mucho trabajo calmar mi coraje.

-Tienes razón, yo estoy en la misma situación –mi madre se sentó en el sillón frente a mí, platicamos con Liang y él nos contó cómo sucedieron las cosas. Estuve un rato con el, hablamos de muchas cosas hasta que el sueño lo venció quedándose dormido. Llegamos a un cuarto de hotel a pasar la noche, por ningún motivo Liang regresaría a esa casa, jamás lo volvería a dejar solo con Xiampu o con Cologne.

-Madre… ella es capaz de muchas cosas, de las peores y más bajas cosas que nunca pudieras imaginar –

-Hijo me asustas, ¿por qué dices eso? –

-¡Porque es la verdad madre! –me puse en pie tomando aire y fuerzas para decirle de una buenas vez toda aquella información de la que me había enterado el día de hoy –Cuando yo les decía que jamás sería capaz de engañar a Akane lo decía de corazón, desde lo más profundo de mi alma y ninguno de ustedes pudo darme el crédito de creer en mí – en ese momento mi madre bajó la mirada apenada sin decir nada -Pero ahora… ahora sé que todo fue una maldita treta de Xiampu... –

-¿De que estas hablando hijo? –

-Yo nunca engañe Akane madre… no conscientemente –la mire a los ojos y vi como estos se habrían confusos –Xiampu aprovecho mi estado de ebriedad para… ¡me avergüenzo de mí de solo pensarlo, de solo decirlo! –Golpeé la pared cerca de la ventana, dejando un enorme hueco ella, maldición ahora tendría que pagar los daños a la estructura del hotel – ¡Xiampu aprovecho que no estaba consciente para embarazarse, todo fue planeado por ella y Cologne! ¡Fueron tan ruines de planear a detalle cada paso que dieron, por eso desaparecieron! ¡Nos hicieron creer que ya no habría problema con ellas! Que aceptaban mi relación con Akane, que se irían a su estúpido país, con sus estúpidas reglas amazonas –grite, escupí con rencor cada palabra que salía de mi boca –oh si… si, se fueron, se fueron llevándose con engaños y haciéndole falsas promesas al estúpido de Mousse, diciéndole que si podría ser el esposo de Xiampu, solo tenía que irse a un maldito entrenamiento especial –

-¡Cálmate hijo por favor! ¡Te hará daño! ¡Despertaras a Liang! –

-Mas daño me hará el no poder sacar de mi pecho todo lo que siento madre… -dije con rabia y lágrimas en mis ojos – ¡¿entiendes lo que digo?! Ella se burló de Mousse, se burló del cariño que él le tenía y de paso destrozó la relación que yo tenía con Akane, se fue a China seguramente con dudas de su embarazo y para lograrlo que este fuera efectivo usó artimañas viles y crueles… se valió de magia negra, magia prohibida… mato a gente inocente para lograrlo –

Mi madre estaba sin palabras, la sorpresa y la indignación no la dejaban hablar.

-Ahora entiendes por qué no puedo dejar que Liang esté cerca de ella… es una asesina y es muy posible que también tenga que ver con la muerte de la madre de Mousse –

-Dios mío…- se llevó las manos al pecho –no lo puedo creer… es, es un monstruo, como pudo ser capaz de algo así, mi pobre pequeño, mi podre Liang –mi madre se lamentó y lágrimas salieron de sus ojos –¡¿pero cómo supiste todo esto?! ¡¿Quién te lo dijo?!

-Madre… hay tres amazonas en Japón que están detrás de ellas, lo que han hecho ha sido una falta imperdonable en su tribu, vinieron pidiendo mi ayuda… y… y la de Mousse –

-¡¿Mousse?! ¡Él también lo sabe! Oh Dios… esto es mucho para mí –

-Madre, madre tranquila, Mousse y yo haremos todo lo posible por hacer que paguen por lo quisieron –

-¡Ay hijo! Me preocupo por ti… ¿Qué no ves como acabara todo esto? Todo lo haces por qué crees que así recuperaras a Akane, ¡pero no es así! Tal vez te libres de Xiampu y de su abuela, de sus costumbres patéticas, pero jamás logras recuperarla, ella tiene una vida hecha con ese muchacho que también ha sufrido mucho –

-¡No tanto como yo madre! –volví a elevar la voz –con un carajo… se… sé que jamás voy a recuperarla madre, ahora lo se… pero no puedo evitar luchar por ella, como siempre lo hice, tu sabes cómo ha sido mi vida desde que la conocí, me dedique en cuerpo y alma por protegerla, amarla en secreto, hasta que tuve las agallas suficientes de decirlo frente a ella… Akane será y es el amor de mi vida –

-Ay hijo… me duele tanto escucharte hablar así... –

-No tanto como sentirlo madre… -me separé de ella, dejándome caer al suelo, recargué mi espalda en el sofá donde antes estaba tomando.

-Liang… ¿es tu hijo verdad? –

-Lo es… la magia que uso Xiampu fue para que el embarazo fuera efectivo –

-Tenemos que proteger a Liang hijo, no sabemos de qué es capaz esa mujer –

-Lo se madre… por eso saldrás del país –

-¡Que! ¡¿Estás seguro?! –

-Completamente madre, no quiero que este aquí Liang cuando salga todo a la luz, el será el más afectado de todos, por eso quiero que lo lleves lejos, le diremos que serán unas vacaciones con los abuelos, unas vacaciones lo suficientemente largas para mantenerlo alejado de aquí, ya hable con el viejo y se está encargando de todo.

-Será como tú dices hijo… -

-Ve a descansar madre, mañana será un día doblemente difícil para todos –

- Quisiera estar un momento más haciéndote compañía hijo… la necesitas –

-Y yo necesito estar solo por un momento… no te preocupes por mí, descansa –

Muy a su pesar mi madre término haciendo lo que le pedí, retirándose a una de las habitaciones, dejándome a solas en la sala del cuarto de Hotel, en ese momento me sentía como el hombre más débil y patético en la faz de la tierra, sentado ahí en el suelo.

Solo por hoy lo sería, solo por este momento sería el ese hombre que había sido burlado y engañado, que había perdido a la mujer que amaba, supe que la perdí definitivamente cuando ella me confesó que esperaba otro hijo de Mousse, cuando juro amarlo.

-Solo por hoy… -cerré los ojos para entrar al mundo de la inconciencia.

Pov Xiampu

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.

El teléfono sonó con insistencia, no sabía qué horas eran pero sentía que aún era temprano, el día anterior había sido un caos total, después de que Liang saliera de la habitación no lo vi en toda la tarde, no me preocupé cuando no bajó a cenar, en ocasiones comía en su habitación mientras jugaba con esos malditos video juegos, pero cuando llego Nodoka por él y no lo encontró me preocupé de verdad lo hice, lo que paso después fue aún peor, Ranma llegó como un energúmeno y con su transformación dejándose ver frente a todos y me culpaba con la desaparición de Liang, pero yo no tenía nada que ver con eso, por un momento creí que mi abuela tenía la culpa, pero la descarte de inmediato.

Alguien le llamó a su teléfono, entró como loco al baño saliendo en su forma original, se colocó ropa seca y se marchó con su madre, dejándome una vez más, sin decirme nada, minutos después Genma se fue con un semblante bastante afligido.

No supe de ellos, hasta cuando el mismo Genma me aviso que el niño estaba bien y que se encontraba con un amigo del colegio, que pasaría la noche con él, nada de lo que me dijo cuadraba, pero al final todo se había arreglado, era lo que me importaba.

Salí de la cama en busca de mi celular que no dejaba de sonar, aún estaba algo aturdida por las pastillas que había tomado la noche anterior. Encontré el teléfono de bajo de la cama y con mi vista aun algo borrosa contesté a medias.

-Diga… -mi voz sonaba pesada, adormilada por el hecho de mi mala noche.

-¡Maldita sea Xiampu! Todos nuestros planes se están yendo por el desagüe, niña estúpida –escuche los ásperos gritos de mi abuela, estaba exasperada totalmente fuera de si.

-Será mejor que te calmes abuela, no tuve una buena noche –

-Pues tu día será peor, Ranma está en una rueda de prensa –continuo con su regaño matutino.

-¡¿Qué?! ¡¿En qué canal?! –en ese instante la pereza se fue de mí, rápidamente mis manos buscaban el control del televisor entre los edredones.

-En cualquier canal de farándula… -

Lancé el teléfono a la cama sin haber colgado la llamada a mi abuela, tomé el control de la tv y lo encendí, cambien rapidamente el canal hasta llegar a uno de espectáculos. La cámara enfocaba lo que era la fachada del Dojo principal, había agentes de seguridad, decenas de camarógrafos y reposteros, todos estaban impacientes por lo que fuera a anunciar el gran Ranma Saotome. Enfundado en un traje azul marino y camisa negra y sin… sin su característica trenza, se presentó frente a todos, detrás de él estaba su padre, y su representante legal.

-Buenos días a todos, lamento hacerlos venir en esta fría mañana de diciembre, como muchos sabrán mi carrera comenzó desde muy joven en un pequeño Dojo en la prefectura de Nerina y desde ahí mi carrera ha crecido fervorosamente hasta el día de hoy. Quiero agradecer a todos los que han trabajado conmigo y me han apoyado, en especial a mis padres y familia… y cuando digo familia lo digo pensando en mi hijo de 9 nueve años, Liang gracias por creer en mí –

Los flashazos no se hicieron esperar, todos estaban confundidos y los rumores comenzaron a intensificar.

¿Por qué no me mencionaba a mí? ¡Yo era su esposa maldita sea!

-Gracias infinitas a mi tío Soun que hace poco dejo este mundo, Tío gracias a tus palabras continúe con mi camino cuando creí que ya no había uno –suspiró – pero ha llegado el momento de cerrar ciclos… por eso anuncio mi retiro indefinido de las artes marciales… -

Una lluvia más de flashazos se dejó venir, las preguntas de los periodistas no cesaron, el gran Ranma Saotome dejaba las artes marciales, todos estaban descolocados y sorprendidos, él era la máxima figura del país nipón.

-También quiero dar a conocer que la relación que tengo con la mujer de origen Chino Xiampu Wang queda totalmente disuelta, hace unos momento presente la demanda de divorcio y la custodia total de mi hijo de 9 años, argumentando la preocupante salud mental y psicológica de mi aun esposa, trayendo graves consecuencias a nuestras vidas, quiero dar a conocer los motivos de mi separación atreves de este medio ya que habiendo terminado esta rueda de prensa no se dará declaraciones de ningún tipo, dejando cerrado el tema en un futuro. Muchas gracias –

Aquello era una total locura con las cámaras y cuestionamientos para todos los presentes, los camarógrafos lo seguían queriendo tener un mayor enfoque de su rostro, queriendo tomar las emociones de su reciente comunicado.

Mis fuerzas se fueron en picada, mi mente no daba crédito a lo que acababa de escuchar y ver, jamás me había sentido tan humillada, despreciada… tan denigrada, cada vez Ranma Saotome lograba sorprenderme más con sus desprecios e indiferencia.

Todo lo que yo había hecho era por él, por su amor, por tenerlo a mi lado, todo lo que fui y lo que llegue a ser fue por él, pero ahora todo se derrumba frente a mí, sería la comidilla, la burla de miles, de millones de personas.

Mi Orgullo había sido pisoteado, ahora todos pondrían en duda mi salud mental y eso había rebasado mis límites, las personas creerán que soy una maldita loca por las palabras de mi esposo, ¡MI ESPOSO!.

Me deje caer al suelo derrotada, contraída por la rabia, la furia, grite, grite como nunca lo había hecho, llore como pocas veces lo hice, destroce todo lo que había a mi alrededor, la ira creció en mí, por mis venas corría un fuego y una sed inmensa de venganza que jamás creí tener. Mis puños temblaban y mi mente comenzó a maquinar miles de maneras de tomar todo en mis manos y destrozar uno a uno, todos aquellos que habían intervenido para mi felicidad.

Era consiente que si esto lo hubiera realizado años atrás sería imperdonable, que jamás tendría perdón por ello, pero lo que tenía pensado hacer ahora me condenaría para siempre, pero qué más da, mi salud mental estaba en tela de juicio, fragmentada por el mismo Ranma Saotome ante los medios, tal vez desquiciada por el simple hecho de querer alcanzar mi eterna felicidad.