Capítulo 5

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Narcissa veía a los chicos con lágrimas en los ojos. Ella sabía cuan preciosos eran sus hijos, pero en este momento no había persona en el mundo que no pensara que los chicos eran joyas pulidas por seres divinos. O por lo menos ella los veía así.

-Creo que es la mejor elección que pudimos hacer -dijo la vendedora al lado de la bruja que veía impresionada a los niños, pero ¿Y quien no? Todos rubios y preciosos, con caras de ángeles y actitudes caballerescas.

-Los llevo todos, además agregue los dos modelos que vimos anteriormente.

A la vendedora le brillaron los ojos y fue a realizar el pedido de la rica mujer.

-Amor, no creo que sea bueno que lleves tantas ropas como estas, después de todo los chicos no creo que vendrán a japón nuevamente, o por lo menos no luego.

-Pero los kimonos son preciosos,

Lucius suspiró mirando a su esposa y sus hijos que le miraban con esos grandes ojos. Bien, estaba hecho, no había nada que Lucius pudiera negarle a su familia.

-Bien -dijo suspirando-, llevémoslo todo.

Los niños sonreían, ellos eran felices viendo feliz a su madre y, a decir verdad, los kimonos no eran muy diferentes a las túnicas de magos a las que ya se habían acostumbrado.

-Si quieres, también puedes llevar la tuya, Harry -dijo Severus y los ojos verdes del niño brillaron emocionados.

-¿Puedo tener una katana también, papá?

-Pequeña y de juguete -dijo Severus suspirando, notando que también Harry lo tenía de la punta de dedo meñique.

Mientras que Severus y Lucius iban a pagar Narcissa se dio cuenta, mirando a sus hijos, que poco a poco sus angelitos estaban demostrando sus gustos personales.

Draco era bastante egocéntrico y mandón, llevaba muy bien el papel de hermano mayor y solía hacer uso de su título cada vez que podía.

Apolo era su pequeño modelo de pasarela. Amaba la moda, le gustaba vestir ropas hermosas y sabía que, de todos sus bebés omega, él sería el más vanidoso y que traería locos a todos los pobres Alphas enamorados que se cruzaran por su camino.

Hidra era casi un genio. Con Severus y Lucius sabían que probablemente su hijo encontraría alguna carrera muggle en el campo de la medicina o la física, le gustaban los números y las pociones que podía hacer si el uso de magia, se le deban con tal naturalidad impresionante.

Sirene era serio y obsesivo, algunas veces demasiado, le gustaba andar arriba de su escoba todo el día y era osado, no había quien le venciera cuando se trataba de los deportes, sean mágicos o muggle, pero los estudios eran su talón de Aquiles.

Minos era perfeccionista. Nadie le podía decir que no, siempre tenía como demostrar que él estaba en lo correcto siempre. Narcissa sabía que sería un dolor de cabeza en el futuro cuando él tratara de imponer su voluntad con sus padres.

Quimera era demasiado dulce y tranquilos como para haber nacido en un mundo en medio de la guerra. Sabía que, de haber nacido en otros tiempos, su hijo sería lo que los muggle llamaban hippy, rodeado de amor y paz. Tenía un verdadero don para llevarse bien con los animales, de cualquier tipo.

Ares era un romántico, le gustaban las novelas de amor, y los romances de películas muggle. Ares era como un verdadero príncipe y sólo esperaba que el futuro, sea un hombre o una mujer quien se llevara su corazón, supiera valorarlo, porque su hijo se entregaría por completo.

-Estamos listos -dijo Lucius llegando junto a su mujer- ¿Pasa algo?

-No -dijo Narcissa sonriendo y viendo como los niños recibían las bolsas con sus trajecitos y Harry elegía en la pared una espada de madera.

-Creo que es hora de irnos- dijo Severus y todo estuvieron de acuerdo. Este había sido, sin lugar a duda, el mejor cumpleaños de Harry y los chicos.

Si los chicos notaron en falta a Harry durante este ultimo año, no lo dijeron, por lo menos no a viva voz. Se notaba que Quimera, al ser más cercano al morenito, extrañaba al chico, además de Draco, obviamente, pero por lo demás no dijeron nada. Claramente hicieron sus pataletas al principio cuando les dijeron que Severus adelantaría su viaje por el mundo con Harry y que no estaría con ellos este ultimo año para los chicos en casa.

También se había decidido sobre el futuro académico de cada uno:

Draco iría a Hogwarts.

Sirene, pese a haber vivo toda su vida en China, se adaptaría rápidamente al cambio de idioma. Él iría a Mahoutokoro en Japón.

Minos iría a Beauxbatons.

Apolo, gracias a algunas influencias por parte de Lucius, iría a Durmstrang.

Harry iría a Ilvermorny.

Así había decidido, cada uno en una escuela mágica diferente.

Ares, Hidra y Quimera irían a prestigiosas escuelas muggle a nivel mundial.

Quimera iría a Phillips Academy

Hidra iría a Instituto Le Rosey

Ares iría a Eton College

Cada uno, como lo habían presupuestado, estarían en internados como sus hermanos a lo largo del año y cuando fueran vacaciones o fiestas, volverían a casa.

Este año sería devastador para todos, porque ellos no querían separarse, luego de haberse acostumbrado a vivir todos juntos, volvían a separarse para entrar a clases.

Muchas cosas más pasaron en ese tiempo, en un descuido de su parte, los chicos supieron de lo que fue la era oscura de la magia, el nombre de Voldemort apareció ante sus ojos y la marca que su padre tenía en el brazo. Había sido difícil para todos, el hecho de saber que su papá y que Severus habían sido partidarios de ese sujeto, se aterraron al saber la historia de su hermano Harry y de cómo fue que llegó a vivir con ellos. Lo quisieron aun más de lo que ya lo querían.

Y así pasó un año, estaba todo listo para que partiera la farsa nuevamente. Ese día se reunieron en la mansión por última vez.

Harry fue a despedirse de sus hermanos.

Draco vio a su querido Harry con ojos de borrego degollado. Estaba enamorado, lo sabía y sólo tenía once años.

Harry había cambiado en este último tiempo, se notaba en su hablar, era más liberal, más divertido, el viajar por el mundo lo hizo diferente al señorito que eran todos los niños Malfoy. Esta vez era él mismo.

-Le hizo bien el cambio -dijo Lucius al ver como los chicos corrían al corredor que daba a las habitaciones, les mostrarían a Harry sus nuevos uniformes y él mismo había llevado el suyo y sus cosas para pasar ahí la última semana que les quedaba antes de entrar a clases.

-Siento que este es el verdadero Harry -dijo Narcisa sonriendo feliz.

-Lo sé, es bueno tenerlo así -dijo Severus sentado en el sillón de la sala.

Entonces las llamas de la chimenea crepitaron, los tres adultos miraron con horror como las barreras eran echadas a bajo de manera escandalosa.

Los tres adultos sacaron sus varitas, no pudiendo creer que alguien les estuviera atacando, no en la mansión, no a ellos. Entonces apareció frente a ellos, no sabían si lo mejor o lo peor que les podía pasar.

-Dumbledore -dijo Lucius apretando los puños. Su varita temblaba en la mano, quería que el hombre saliera de su propiedad-. No tienes derecho a ingresar en mi mansión de la manera que lo hiciste.

-Lo hago porque sé que si pedía audiencia con ustedes harían todo lo posible por desaparecer -dijo el mago, varita en mano también.

-Albus, no sé lo que haces aquí, pero no creo que sea el modo de llegar a un lugar -dijo Severus, mirando a las escaleras, rogando por que los chicos no bajaran.

-Los papeles no mienten, Severus -dijo el hombre molesto-. No sé porque, justo ahora, pero pasó. El nombre de cuatro niños apareció en los registros de Hogwarts para ingresar este año, para "invitarlos" a formar parte del plantel de nuestro colegio.

Todos sabían lo que pasaba, pero ninguno diría nada.

Pese a lo que los adultos pensaran, los chicos ya no estaban en la planta alta, estaban escondidos tras las puertas que daban a la sala, cada uno había adoptado la posición de protección que los adultos les enseñaron cuando eran niños. Draco, Sirene, Minos, Apolo y Harry adelante. Protegerían a Ares, Quimera e Hidra con la poca magia de defensa que ilegalmente habían aprendido por parte de sus padres, con varitas adulteradas ´para no ser descubiertas por el ministerio, claro está.

-Albus Dumbledore, te exijo salgas de mi hogar….

-¿Dónde tienen escondido a Harry Potter? -preguntó molesto.

Tras las puertas, Harry tembló, no eran sus hermanos Squid los que requerían protección, si no que él. Sirene que estaba a su lado lo sostuvo contra sí mismo y lo abrazó contra su cuerpo, notando lo mismo.

-Tranquilo, Harry -le susurró al oído.

-No sé de qué estás hablando.

-Severus, tú mismo lo sabes, cuanto tiempo estuve buscando a Harry cuando se lo llevaron de la casa de sus padres luego del ataque de Voldemort. Nunca me lo dijiste, siempre supiste donde estaba -dijo mirándolo con rabia-. Sabes que él niño requería protección, pero lo trajiste a la boca del lobo.

Draco apretó los puños, estaban hablando mal de sus padres y eso no lo permitiría, por eso mismo se acercó a las puertas.

-Draco, no -susurró Minos sosteniendo del brazo a su hermano mayor.

-Ese hombre está hablando mal de papá y mamá.

-Tranquilo -dijo Harry abriéndose paso entre sus hermanos para llegar donde Draco y sostenerlo de la mano-. Ellos se saben defender -Harry sabía muy bien la influencia que tenía sobre su hermano mayor.

-Dumbledore, fuera de mi casa -dijo Lucius apuntándolo con la varita-. No le permitiré que hable así de mi esposa.

-Por lo que sé, ella no porta la marca, si no ustedes dos… si mal no recuerdo, ambos son mortífagos.

Y eso fue suficiente. Fue Harry quien corrió a la otra entrada de la sala y apareció en el lugar.

-¡No puede hablar así de mis padres!

Dumbledore estaba impactado. De todas las cosas que imaginó, el que estuvieran torturando al niño, el que lo hubieran relegado a un sirviente más, el que le tuvieran en un estado deplorable, nada de eso. El niño de ojos verde esmeralda le miraba con rabia apretando los puños, se veía fuerte, impecable, era ver de nuevo a James Potter, pero con los ojos de Lily Evans.

-Harry…

-Usted insultó a mi familia, señor,. No sé quién es, pero es mejor que se vaya de nuestro hogar. Ahora.

-Harry, no entiendes -dijo el anciano-. Estas personas…

-Son su familia -dijo Draco apareciendo también y sosteniendo la mano de Harry que temblaba de la rabia.

-Dumbledore, no puedo creer que de verdad estés haciendo esto.

-El muchacho debe saber la verdad…

-La sé hace mucho tiempo, señor -dijo Harry para caminar hasta Severus y sostenerlo de la mano que no estaba apuntando al director-. Sé quiénes fueron James y Lily Potter. Sé lo que les pasó y sé de la participación que tuvieron mis papás Severus y Lucius en todo eso.

-Ellos no son buenas personas, Harry.

-Pues para mí son las mejores personas del mundo -dijo mirándolo fijamente-. Me dieron la mejor infancia, la mejor vida que un niño, huérfano como yo, puede pedir. Me dieron cariño y amor.

-Harry es mi hermano -dijo Draco apretando fuertemente la mano del moreno- mis papás nunca han hecho distinción con nosotros.

-No puedo creer que les hayan lavado el cerebro así -dijo el anciano negando con la cabeza-. Veo a Harry bien, vivo -recalcó-, pero en los registros aparecen más niños Malfoy, niños que no aparecen en ningún otro documento del ministerio -dijo mirando al matrimonio-. Me di el trabajo de investigar antes de venir acá, pensando que el caso de Harry era un error, pero no aparecen en el ministerio Sirene, Minos y Apolo Malfoy, como si aparecen en los futuros registros de Hogwarts.

-No tienes derecho…

-¿Qué pasó con esos niños, Lucius? ¿Qué fue lo que hicieron con esas criaturas que no tienen culpa de nada?

-Nos acusas sin pruebas -dijo Narcisa, seria y firme en su posición.

-Tres niños que nunca registraron, sólo a Draco Malfoy… no hay muchas buenas ideas que puedo tener de sus planes…

-Insinúa que mis padres son asesinos -dijo Draco.

-No lo insinúo yo -dijo mirando al niño-, pero esto lo sabrá el ministerio y en cuanto se sepa…

-En cuanto se sepa, señor, nosotros estaremos muertos -dijo Minos abriendo la puerta, dejándose ver él y sus hermanos.

Dumbledore dio un paso atrás, esto no se lo esperó nunca, los seis niños caminaron hasta pararse entre los adultos, mirando fieramente al director Dumbledore que miraba de un lado al otro.

-Nosotros somos responsables de nuestra familia, Dumbledore -dijo Lucius-, si hicimos lo que hicimos, fue para protegerlos del Lord oscuro -dijo con su barbilla en alto.

-Los mantuvieron escondidos -dijo en un susurro.

-Pero vivos -respondió Narcissa.

Se demoraron cerca de tres horas en explicar todo al director, el porqué lo hicieron y quienes eran los niños. Se sorprendió de saber que tres de los niños eran Squid, Narcisa le había mirado mal y le había dicho que no por ser así, dejaría de amar a sus hijos.

El hombre estaba ahora sentado en el sillón de la sala de los Malfoy, los ánimos se habían calmado lo suficiente como para llevar una conversación en paz.

-Esto que me cuentan cambia las cosas a niveles insospechados.

-Lo sabemos, pero en ese momento, nuestra prioridad era proteger a los niños -dijo Lucius.

-Sí la profecía que escuché era cierta, cualquiera de los niños podía ser blanco de la varita del Lord -dijo Severus, quien no había alejado a Harry de su lado, el cual estaba sentado en el brazo del sillón al lado de su padre.

-Entiendo porque lo hicieron -dijo finalmente-. Lo lamento tanto, pensé lo peor cuando empecé a buscar en los registros y no encontré nada…

-Y así debe continuar, director -dijo la mujer-. Para el resto del mundo Draco es el único heredo de los Malfoy.

-Somos un secreto puertas afuera -dijo Apolo mirando a sus hermanos-. El secreto de los Malfoy.

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TBC...

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N/A: Hola a tod s espero que la espera no haya sido demaciado. les cuento varias cosas. primero, este capitulo es eterno, por que tenía que terminar con la trancisión de los niños antes de entraran a estudiar. como veran hay muchos nuevos colegios de magia. ¿Por que? por que quiero que cada niño tenga su propia vida.

Mahoutokoro: aparece en Pottermore

Ilvermorny : aparece en Pottermore

En teoria existen 11 escuelas magicas reconocidas, pero se han dado a conocer 8... o mis otros bebés son Squid, así que no asistiran a escuelas de magia, pero, como todo Malfoy, tendrán que ir a escuelas de prestigio a nivel mundial.

Una chica me preguntó por que septillizos, por que a lo largo de los años he leido a Draco en mil y un escenarios o con diferentes personalidades, esta es mi forma de encuadrar todas las personalidades que me gustan de Draco, así que si se les hace más facil veanlo así. ademas, como imaginaran, tambien habran parejas con las que suelen emparejar a Draco. existen tres parejas fijas y esto será el pedaso de spoiler, pero quiero hacer una votación para que elijan a las parejas de cuatro de los chicos.

ya estan (incluso los vinculos y enlaces de las parejas -tengo mucho escrito)

Draco-Harry

Severus-Hidra

Ron-Quimera

Ahora, hay que buscar parejas para los demas, pero no todos son gay... ni tan idiota como para hacerlo:

Sirene... gay

Apolo... gay

Minos... hetero

Ares... hetero

¡Así que empiecen a dar ideas!

Eso es todo por ahora, nos vemos el 31 de agosto.

PROXIMO CAPÍTULO:

"Harry, finalmente y con ayuda del director, cambió su apellido a Snape. Desde ese año Harry era legitimo hijo de Severus Snape, para todos los registros correspondientes.

Había sido difícil contar con la ayuda del director en esto, pero necesitaban su apoyo en el ministerio y, claro está, una cuantiosa cantidad de oro para sobornar a la persona que hizo los papeles y que aceptó luego ser hechizado para que olvidara lo que había hecho y la existencia de Harry Potter. Obviamente la fortuna Malfoy estuvo involucrada en el asunto."