Capítulo 9

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Severus no descansaba, entre las clases y sus investigaciones, no tenía tiempo de dormir, no mucho por lo menos, tenía ojeras sobre las ojeras y su humor era una verdadera mierda.

Caminó casi arrastrándose a su cama, todo era un caos en su cabeza. Llevaba dos semanas buscando en el bosque prohibido para encontrar a la persona o bestia que vieron Draco y Weasley, pero nada.

-Necesito un maldito baño de tina -dijo cerrando los ojos, a pesar de que quería ese baño, en su condición actual, le era imposible.

Un claro se mostraba frente a sí, estaba oscuro, una figura estaba frente a él, cabello largo y brillante, le veía caminar hacia el lago y sumergirse. Era un sueño bello, ¿Quién era esa persona que nadaba desnudo en el lago a media noche? La figura frente a él le invitaba a acercarse, entonces, de entre los árboles salía un unicornio, iba a acercarse a esa hermosa criatura, pero un manto oscuro se acercaba y lo mataba, entonces empezaba a beber su sangre. ¿Por qué bebería la sangre de un unicornio?

Severus despertó de golpe, estaba boca abajo aun vestido y sobre las colchas. Traspiraba copiosamente.

Casi a tropiezos llegó a la biblioteca que tenía en su despacho y buscó el tomo en donde hablaba de los unicornios.

La sangre de unicornio tenía prioridades poderos… regeneración.

Alguien quería volver.

Un monstruo quería regresar, porque sólo un monstruo podría matar a un animal tan maravilloso como un unicornio.

-Voldemort -dijo con la respiración atorada en la garganta.

Alguien estaba ayudando a volver a ese monstruo, pero ¿Quién?

Tenía que ser alguien en el castillo, sí o sí. Por que inevitablemente se vio en el bosque prohibido y las barreras no dejarían entrar a más personas.

¿Un alumno?

No, quizás no eran estúpidos, pero francamente no tenía genios estudiando en su salón.

¿Un profesor entonces?

De ser así tenía que investigar a cada uno, lo bueno es que tampoco eran demasiados, así que una pequeña investigación tendría que llevarse a cabo.

Harry estaba en su cama dormido, le estaba molestando la cicatriz que tenía en la frente y que su cabello normalmente cubría. Estaba soñando cosas horribles, como si estuviera en el cuerpo de otra persona, como si fuera esa otra persona. Podía escuchar gritos a su alrededor, podía ver gente morir a su paso. Estaba aterrado, estaba a punto de llorar, entonces llegaba a una casa, estaba la puerta cerrada, pero estiraba su mano para sacar su barita y echar abajo el madero. No era su mano. Esta era grisácea y huesuda. Entonces un hombre se paraba frente a él, le escuchó gritar un nombre y decirle que corriera. Había levantado la varita y un rayo verde salía de esta para dar contra el pecho del hombre que cayó muerto a sus pies. Luego caminaba sin ningún respeto pasando por sobre el cadáver y llegaba al segundo piso de la casa donde una mujer protegía con su cuerpo una cuna, se vio nuevamente matando, esta vez a la mujer que gritaba su nombre por ultima vez. Tenía ganas de gritar también, pero no podía. Caminaba esta vez hasta el bebé ¡Iba a matar a ese bebé! Pero entonces pasaba junto a un espejo y se vio reflejado, no era él, era un monstruo, entonces veía al bebé, ese niño sí lo conocía ¡Era él! Iba a asesinar a su yo bebé. Entonces todo se volvía blanco.

-Volveré por ti, Harry Potter.

Harry despertó de golpe, estaba respirando agitado, estaba traspirando a mas no poder y estaba llorando como nunca había llorado en su vida.

-Papá -llamaba en medio de las lágrimas-¡Papá!

Severus sintió un escalofrió recorrerlo por completo.

-Harry.

El nombre de su hijo salió de sus labios de manera automática, tanto así que dejó el registro que estaba revisando y corrió a la oficina del director. Algo le había pasado a su hijo, lo podía sentir en la piel. Llegó al despacho en dos minutos y al ser tan tarde no preguntó nada, ocupó la chimenea y se traslado a Ilvermorny con el corazón en la garganta.

-¿Señor Snape?

La directora de Ilvermorny se había puesto de pie asustada de una entrada tan abrupta, no se esperó que fuera uno de los profesores de Hogwarts. Conocía al hombre, su hijo Harry era un chico adorable, pero aparte de los comentarios sobre su excelente trabajo en el área de las pociones, era poco lo que podía decir más allá.

-Lamento la hora, pero necesito ver a mi hijo.

-Comprendo, señor Snape, pero a estas horas los alumnos están dormidos.

-La entiendo -dijo perdiendo un poco la paciencia. Sabía que estaba siendo paranoico, pero estaba buscando pistas de Voldemort y haber tenido ese presentimiento con Harry le había puesto los pelos de punta-, pero tengo que ver a Harry. Ahora.

La mujer lo quedó mirando, extrañada con todo este asunto, así que pensando que probablemente el hombre sabía algo más de lo que quería decirle, se puso de pie para acompañarlo a las habitaciones de los chicos de primer año.

-Está bien, acompáñeme por favor -dijo caminando a la salida de su despacho, bastante humilde si lo comparaba con el de Hogwarts.

Caminaron por los pasillos iluminados y llegaron a la planta alta del colegio, el cuarto piso, donde estaban las habitaciones de los alumnos de primero a tercero. Aquí no era como Hogwarts donde los chicos eran divididos en casas, no, aquí estaban todos en el mismo grado. Llegaron a la puerta y la mujer se extraño de ver luz bajo esta.

-Qué raro, deberían estar durmiendo -dijo abriendo al puerta, adentro, cuatro chicos de los diez que compartían habitación estaban despiertos. Harry entre ellos.

-Harry -dijo Severus entrando rápido y caminando a donde su hijo.

-¿Papá? -preguntó aún hipeando por el llanto que había pasado.

-¿Qué pasó aquí? -preguntó la directora un poco despacio para no molestar a los niños que aun dormían.

-Harry despertó llorando y llamando a su papá, pero no sabemos por qué -respondió uno de los chicos.

Harry mientras estaba abrazado a Severus como tabla de salvación, el llanto había regresado a él.

-No me quiero quedar aquí -dijo escondiendo la cara en el cuello de su padre-. Tengo miedo papá. Ese monstruo vendrá por mí.

Severus sintió como se le helaba la sangre y sin siquiera preguntar nada envolvió a su hijo entre las cobijas y lo cargó.

-Lo lamento directora, regresaré a Harry en cuanto esté mejor, pero tengo que averiguar que es lo que pasa con él.

Ciertamente la directora pensaba que era una exageración sacar al chico del colegio por una pesadilla, pero la cara de Severus Snape no daba lugar a replica en ese momento.

Severus recorrió el camino de regreso al despacho de la directora, pero tuvo el respeto de no ingresar, a sabiendas de que la mujer volvería enseguida. Harry aún no se calmaba en sus brazos y estaba firmemente oculto en su cuello.

-Lo lamento, papá -dijo Harry.

-Tranquilo, hijo, todo va a estar bien.

Sabía que lo que hacía era un error, sería arriesgado, pero nadie sabía que Harry, su Harry, era el famoso Harry Potter. Para todo el mundo era Harry Snape, su hijo.

-Señor Snape…

-Sé que probablemente usted en este momento no entienda muchas cosas, directora -dijo Severus-, pero confío en usted, después le hablaré de algo importante por que requiero que mi hijo cuente con protección, pero justo ahora es importante que lo lleve.

La directora estaba dividida, pero no podía hacer nada cuando el tierno muchachito no se apartaba de su padre, así que finalmente asintió.

-Está bien, después de todo es mañana es viernes, así que sólo le pido que Harry este de regreso el lunes, no me gustaría que perdiera clases ya que estamos a finales de siclo.

-Por supuesto, directora -dijo caminado a la chimenea para regresar a Hogwarts.

Cuando regresó no se le hizo para nada raro que Dumbledore estuviera en el lugar y que la profesora McGonagall estuviera ahí también. Ambos en ropa de dormir.

-Severus… ¿Harry? -preguntó el director acercándose un poco a ellos.

-Lamento haber usado su chimenea sin preguntar, director, pero Harry no está bien y tuve que ir por él.

-Oh, por supuesto, muchacho, tranquilo, ¿Pero está bien?

Harry por fin apartó la cara de su escondite y vio a los otros adultos, al director lo reconoció enseguida, pero a la mujer que le miraba con el entrecejo arrugado no la había visto nunca.

-Oh, Minerva querida, que mal mi cabeza -dijo el director salvando el tenso momento-. Este es Harry, el hijo de Severus, él estudia en Ilvermorny -le contó- Harry, ella es Minerva Mcgonagall, profesora de Transformaciones aquí en Hogwarts.

-Mucho gusto -dijo Harry un tanto tímido, la situación era algo rara tomando en cuenta que aun su papá lo cargaba en brazos.

-El gusto es mío -dijo la astuta mujer-. No sabía que tenías un hijo, Severus -le dijo al hombre.

-Lamento no habértelo comentado, pero ahora es tarde y Harry tiene que dormir.

-¿Se quedará esta noche? -preguntó el director.

-Se quedará el fin de semana, de hecho. Tengo autorización de su directora… hay cosas que me gustaría hablar con mi hijo -dijo mirando al anciano que intuitivo e inteligente como ningún otro supo enseguida que el tema en cuestión era Voldemort.

-Por supuesto, ES muy bienvenido a quedarse en el castillo el tiempo que guste.

-Gracias -dijo el profesor-. Buenas noches.

Severus salió del lugar dejando a la intrigada mujer que se volteó a ver al director con las manos en las caderas.

-Necesito una explicación, Albus -dijo la mujer, que de tonta no tenía un pelo- ¿Me quieres decir por que Harry Potter está con Severus y se presenta como su hijo?

-Minerva.

-Conocí a sus padres, lo conocí siendo un bebé. Esos ojos no los podría olvidar nunca -dijo recordando que de hecho tenía una fotografía en su habitación en la que cargaba al bebé y Lily Potter estaba a su lado.

-Creo que ese tema lo tendremos que dejar para mañana, querida y Severus tiene que estar presente.

Minerva se cruzó de brazos, esta noche no podría dormir, mucho menos con todo lo que estaba pasando por su cabeza justo ahora.

Cuando Severus llegó a su habitación dejó a Harry en la cama y fue por un par de pociones, tenía que hacer que su hijo se relajara y se durmiera, pero antes tenían que hablar. Llegó de vuelta y el corazón se le apretó en el pecho. Harry estaba sentado contra el cabecero de la cama y se abrazaba las piernas contra el cuerpo.

-Harry -le llamó sentándose a los pies y su hijo se demoró un segundo en llegar a su lado.

-Tenía tanto miedo, papá -dijo cerrando los ojos con fuerza.

-¿Qué fue lo que pasó? -le preguntó abrazándolo.

-Soñé con esa noche, pero fue raro.

-¿Esa noche?

-La noche en que Voldemort mató a mis padres -la sangre se Severus se heló enseguida-. Fue tan raro, yo estaba en el cuerpo de ese monstruo, no era un sueño -dijo mirándolo a los ojos y llorando-. Vi como lo hizo, como mató a mi padre y luego a mi madre -decía sollozando-. Luego trató de matarme, pero todo se volvió blanco.

-Harry…

-Luego escuché que me hablaba -dijo casi ido- volveré por ti, Harry Potter.

Severus apretó el cuerpo de Harry contra el suyo mientras el chico volvía a llorar. Tenía que descubrir quien iba tras su hijo, no podía permitir que Voldemort volviera a la vida, no permitiría que su precioso hijo fuera atormentado por ese monstruo.

Un nuevo día y el sol se alzaba cálido desde temprano.

Draco había amanecido de buen humor. Estaba a puertas de terminar su primer año en Hogwarts y las vacaciones estaban a la vuelta de la esquina.

-Draco, estás listo -le dijo Blaze Sabini, Slytherin de su año y un juguetón chico.

-Sí, desde temprano -dijo prepotente como siempre, Crabbe y Goyle le esperaban ansiosos, los chicos, a pesar de fungir como sus guardaespaldas, eran buenos chicos, algo torpes y atolondrados, amantes de la comida, pero eran pura sangre, así que eran educados en muchos aspectos.

-¿Vamos a desayunar entonces?

Pansy Parkinson era una chica de su "circulo" de amigos, por decirlo de alguna manera, más parecía una fans, pero mantenía su distancia, así que no era algo que le molestara realmente.

Los cuatro caminaban por las mazmorras en dirección al gran comedor, hablaban de las clases que tendrían y Pansy regañaba a los chicos por comer de más y n cuidar su figura.

Hasta que llegaron al gran comedor y Draco quedó plantado en la entrada.

Esto tenía que ser una ilusión. Una hermosa ilusión, de hecho.

Sus acompañantes vieron en dirección a donde Draco miraba y vieron que en la mesa de profesores había un chico sentado junto a su jefe de casa. Blaze notó también que todo el mundo cuchicheaba sobre eso, hasta que el chico levantó la cabeza y vio al rubio en la entrada.

-¡Draco!

Le rubio caminaba como zombi y Harry había corrido de la mesa hasta llegar hasta donde estaba su "hermano mayor" y poder abrazarlo.

-¿Harry? -preguntó Draco aún en shock, hasta que se separó y vio al chico que le sonreía dulcemente, de verdad que Harry lo derretía de amor. Lo abrazó con fuerza- ¿Qué haces aquí?

-Pase la noche aquí y estaré todo el fin de semana.

-Eso es genial -dijo Draco sonriendo ampliamente, haciendo suspirar a un montón de chicas, sin distinción de casa, algo que ciertamente notó Harry y que, sin saber por qué, le molestó.

-¿Draco? -preguntó Blaze acercándose.

-Oh, es verdad -dijo Draco sosteniendo a Harry de la mano y volteándose a ver a los chicos los presentó -dijo con clase y elegancia- Harry, ellos son Blaze Zabini, Gregory Goyle, Vincent Crabbe y Pansy Parkinson -les fue mostrando uno a uno-, chicos, él es Harry Snape.

-¿Snape? -preguntó la muchacha, encantada con los grandes y brillantes ojos del chico.

-Sí. Es hijo del profesor Snape -declaró Draco, lo que acarreo que la noticia se fuera pasando de boca en boca hasta convertirse en un bullicio. Tanto así que el director tuvo que intervenir y Snape dar su autorización.

-Jóvenes, silencio por favor -dijo el director llamando la atención de todos, incluidos a los que aun venían entrando o que estaban en el comedor-. Como están diciendo entre ustedes… así es, Harry es hijo del profesor Snape y pasará unos días con su padre por asuntos personales, por lo que el colegio lo alojará estos días -les dijo y todos miraban al muchacho en cuestión, es que bien, no era algo que imaginaran todos, de hecho, para la mayoría del mundo Snape era soltero y se quedaría así para el resto de su vida.

-Draco… no me gusta que me vean así -dijo Harry en un susurro.

-Ey, tranquilo, eres una celebridad justo ahora -dijo apretando su mano- ¿Quieres desayunar con nosotros?

-No, joven Malfoy, se lo agradezco, pero Harry comerá a mi lado -dijo Severus llegando junto a ellos y apartando a su hijo del rubio-. No levantes más sospechas, por favor -le susurró-. Además, tienen que desayunar rápido para ir a clases.

Draco quería protestar, pero pensándolo bien, ya mañana sería sábado y tendría dos días para poder pasar con Harry, y sin clases de por medio, Severus no tendría escusas.

Este serían un largo fin de semana.

Continuará…

N/A: Hola a todos, para ser honesta este capítulo me salió de la nada y hoy (de verdad que empecé a escribirlo hace una hora y acabo de terminarlo), no estaba conforme con lo que había escrito, sentía que algo faltaba, pero creo que fue mi mejor decisión esperar un día y escribir esto. El próximo capítulo será el que ya tengo listo, pero como notaron los capítulos serán con menos tiempo transcurridos entre uno y otro. Los chicos ya crecieron y pasaran más cosas, así que será más largo de lo que pensaba. Que atroz.

Otra cosa antes de ir a lo que todos están esperando (cuanto los conozco)

Para todos los que quieran pueden agregarme en Facebook, suelo subir ideas y comentarios de mis fic ahí, por los menos los que no lo han hecho por que muchos amores ya lo hicieron sin decírselos y me hizo muy feliz con sus preguntitas por interno y demás. Búsquenme por Majo Walles y encontraran a una espectacular MILF con una bebé hermosa en brazos (Ja, si como no)

Como siempre, leo sus comentarios y estoy atenta a todo. Mucho más a los de Fanfiction, sí, a ustedes que no les contesto, no lo hago de malagradecida, si no por que el sistema de rr de ahí es un cacho y me pierdo entre lo que contesto y no, y al final termino enviando MP, pero sí leo cada mensaje de usted.

Ahora sí, a lo que todos llegaron hasta aquí.

¡Los resultados de la votación!

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Votó un total de 27 personas.

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La cosa quedó así.

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Apolo – Remus (ganó por 12 votos)

Sirene – Neville (ganó por 13 votos)

Minos – Gabriele (ganó por 25 votos)

Ares – Luna (ganó por 15 votos)

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Eh de decir que la competencia estuvo peleada en todas las parejas al fina, menos en la de Minos, como notaron sólo hubo dos puntos para Astoria, por lo que Scorpius Malfoy no nacerá… o por lo menos no siendo un Malfoy, ya veré como lo meto en el asunto. Pero todos los niños de la tercera generación nacerán de alguna manera. Ahora, si quieren otra pareja x me avisan.

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Sobre Apolo, hubo mucha pelea entre Remus y George y terminó ganando el Sugar daddy.

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Sobre Sirene, la cosa estuvo todo el rato entre Neville y Cedric, cuatro personas votaron por Blaze… ahora, lamento decirles que los que aman a Neville van a sufrir, porque el futuro o el cómo se conocerán Sirene y Neville no será para nada lindo.

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Ares… Ay Ares, dio controversia, más de la que imaginaba y en la recta final, por que si bien pensé que ganaría Luna por unánime llegaron las fans de Hermione y casi las desbancan, por que la cosa quedó 15/17. Por nada de nada. He de decir, sí, que probablemente me mataran y que puede que pierda muchos lectores, pero sí, tendrán su AresxLuna… pero sí, también habrá AresxHermione. Antes de que empiecen a reclamarme de todo les diré que les dejaré felices, se los prometo, por que saldrá a relucir la razón por la que todos aman a Luna, pero como dijo una lectora por ahí, Ares, con quien más tiene afinidad probable, es con Hermione, y sé que amaran y lloraran esta relación… ¿Quién dijo matrimonio arreglado? Recuerden que todos mis bebés tendrán su cuota de dolor y lágrimas.

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Eso es todo por hoy, espero que hayan disfrutado este capítulo tan Severitus y espero que sigan leyendo el próximo capítulo, no quiero perderlos aún.

Un beso

Los amo

Majo