" Voy a contestarte ahora mismo todas tus preguntas, pa dejarte bien claro que fue lo que pasó, la noche en qué me dejaste pasaron cosas, las mismas cosas que tu amigo ya te contó y sabes que?
No te contaron mal, si estuve con alguien más, si nos besamos, nos entregamos pero ahí no más, fueron unos cuantos besos, dos o tres caricias, me gano el deseo de que fuera mío, hubo coqueteo y pues yo que hacía? que te hace daño si no fue en tu año, que tienes que opinar? Si no fueron muchos solo con uno, si andaba fiesta era culpa tuya."
No te contaron mal - Cristian Nodal
Bulma estaba que hecha a Chispas, regreso a su casa hecha una furia, destrozada y a la vez muy molesta, su madre le había advertido que no confiaba en ese muchacho, su instinto de madre le decía que algo no andaba Bien con él, y no la quiso escuchar, en su cabeza resonaba la última frase que le había dicho antes de salir.
- Cuídate mucho querida, y ten pies de plomo, recuerda más sabe el diablo por viejo que por diablo, no es normal que un chico que dice quererte tanto se victimize por tanto tiempo sin querer hacerte sentir culpable para lograr sus objetivos, espero equivocarme porque no quiero verte sufrir, eres joven, estás enamorada y eres un poco ingenua, no es una buena combinación mi niña.
- Que razón tuvo mi madre pero ya no voy a llorar por un perdedor que no me supo valorar - entró a casa y para su mala suerte se topó con la persona que menos quería ver en ese momento, el antipático principito sarcástico y arrogante por el que por cierto comenzó todo su descontento.
- Mujer terrícola, me podrías indicar dónde está mi nave?
- Hola, buenas noches, por favor, gracias?? A caso no le enseñaron modales al príncipe de los saiyayin? Y por ciertos mi nombre es Bulma, engreído.
- Claro, dónde están mis modales con la damisela que me ayudó cuando estaba herido- dijo entre dientes conteniendo su mal genio un Vegeta con varias dudas y más recuperado- Buenas noches Bulma, serías tan amable de indicarme dónde está mi nave?
- Gracias, así está mejor su alteza, su nave está en la cajuela de mi auto en la casa de mi exnovio al que no quiero ver por el momento y menos escuchar su nombre o su voz así que el día de mañana mandaré a uno de mis empleados por él.
- La necesito ahora. Y dijiste exnovio?? A caso te botó? Seguramente fue por tú mal genio o quizá por algo más.
- Idiota, no fue mi culpa él es un maldito cretino infiel y sabes estoy segura que fue por tu culpa, se enojo porque tú interrumpiste nuestra cita romántica el día que chocaste en tu nave cerca de su casa.
- Sí tu exnovio es el insecto de clase baja que te ayudó a subirme a tu auto el día que me trajiste a tu casa, querida lamento decirte que no fue por mi culpa que te fue infiel, aunque no lo culparía por sentirse celoso de mí, soy más guapo, fuerte y seguramente mejor amante que él.
- Eres un narcisista, ególatra, cretino quien te crees para decir eso? Y por qué dices que no fue tu culpa? Estoy segura que se fue en busca de otra porque tú llegaste antes de que tuviéramos la noche más mágica y romántica que tenía planeada para él.
- Pues ahora lo confirmo, tu noviecito apestaba a sexo y si tú no te acostaste con él, quiere decir que el aroma que emitía definitivamente era de otra hembra, vaya me estaba preocupado, ahora entiendo todo, sabía que mi olfato no me engañaba, sentía el aroma de 3 personas cuando veníamos en tu auto, así que deberías agradecerme, te libre de un insecto que no vale la pena.
- Maldito canalla, lo odio pero se va a arrepentir.- Bulma agachó la cabeza y unas lágrimas rodaron en su rostro, no quería que la vieran llorar así que comenzó a caminar hacia su habitación, Vegeta estubo a punto de decir algo desagradable para hechar más limón a la herida pero percibió el aroma de las lágrimas de Bulma y prefirió guardar silencio.
Fue una larga noche de llanto y desahogo, la canción "el me mintió" se repitió varias veces, sentía que su alma estaba destrozada, después de la revelación de Vegeta se sintió como la más estúpida del mundo, se preguntaba desde cuándo la habría estado engañando, pero sabía en el fondo que ese engreído le estaba haciendo un favor al abrirle los ojos. Bajó al laboratorio, tenía que distraerse en algo o se volvería loca, ése tonto había sido su primer amor, no se quizo entregar a ningún otro porque lo seguía esperando, aunque no le gustaba admitirlo era una romántica y cursi hasta los huesos, aspiraba a un felices para siempre como el de sus padres, pero en estos tiempos dónde iba a encontrar un galante caballero como aquellos que describían en las novelas de las que tanto gustaba de leer?
- No vas a lograr hundirme, no lo mereces, estúpido cretino bueno para nada, yo siempre fui demaciado para tí.
- Estoy de acuerdo contigo, esa sabandija seguramente está con una mujerzuela barata porque no supo cómo conquistarte. - Bulma pego un gritito del susto, no escucho llegar a Vegeta, quien la detuvo justo antes de que se estrellara contra el suelo- lo siento no quería asustarte, solo te venía a buscar porque tú padre me prometió ayudarme con mi nave y solo tu sabes dónde está.
- Gracias por evitar mi caída, cierto que torpe, olvide que ayer te dije que hoy enviaría por mi coche y tu nave, déjame buscar a algún chofer para que los traiga.
- Está muy lejos??
- Pues como a media hora en un auto normal y 15 en mí Lamborghini pero si tú no sabes manejar un automóvil no tengo manera de traerme los dos carros.
- Y que tal si volamos?? - volvió a acercarse a Bulma y metió un brazo bajo sus rodillas y colocó con cuidado el otro en su espalda, salieron de corporación cápsula hacia la ruta en la vagamente recordaba había aterrizando. Se detuvieron unos segundos y le preguntó - y ahora para donde??
- Ves aquella torre color naranja con azul? Son los departamentos en los que Yamcha vive, tu nave está ahí. En uno de los cajones de estacionamiento. - llegaron en menos de 10 minutos, Bulma sentía que le temblaban las piernas no solo por el viaje si no porque no quería toparse con su ex, llegaron al auto y recordó que no había tomado las llaves , estaba a punto de decirle a su piloto personal que la llevara de regreso a casa y después calló en cuenta que Yamcha tenía el otro juego de llaves a demás era SU auto y tenía todo el derecho de pedírselas y ella no había sido quien falló, fue él, así que tomo valor y subió al departamento, tocó la puerta con decisión y esperó a ser atendida.
- Bulma Linda, por favor déjame explicarte solo fue un error, te prometo que jamás volverá a pasar bebé por favor no me dejes. - Le suplicó Yamcha con una pizca de esperanza en que cayera de nuevo en sus garras.
- Es tarde Yamcha, solo vengo por mi auto y sinceramente no te creo, eres un cerdo así que anda, ve y revuélcate con tus zorritas, o qué crees que no me daba cuenta que a cualquier lado al que fuéramos no faltaba la resbalosa que se te insinuaba.
- Lo se bebé, pero siempre te di tu lugar, nunca me metí con ninguna otra hasta la noche que fuiste a la casa, pero por favor ponte en mi lugar, un completo desconocido fue más importante para ti que yo.
- Cállate, no te creo nada, dame las llaves de mi auto, no quiero volver a verte.
- Por favor bebé dame otra oportunidad.
- Deja de llamarme bebé y dame mis llaves .
- Nena recapacita, te prometo que no volverá a pasar.
- Ya escuchaste a Bulma sabandija, dale sus llaves o prefieres que te las pida yo de la manera difícil?
- Tú no te metas, esto es entre Bulma y yo, no tienes vela en este entierro.
- Te equivocas, claro que tiene todo que ver, él es mi nuevo novio y sabes que? Es un dios en la cama, que bueno que mi primera vez fue con él y no contigo. - a Yamcha se le callo la mandíbula al suelo pero cayó en cuenta que todo era un truco de Bulma para darle celos.
- Por favor Bulma no mientas, se que estás molesta pero no por eso tienes que enredarte con este tipejo, no sabemos que tipo de calaña es - Vegeta estaba a punto de golpearlo cuando Bulma adivinó sus intenciones y lo jalo de la playera y lo beso con pasión.
- Tranquilo tigre, ya tendremos otra seción de sexo alocado en la noche- hizo que pareciera que las intenciones de Vegeta eran atacar sus labios en lugar de irse a golpes contra Yamcha, así que siguió el juego de Bulma y pego su cuerpo contra el de ella para que sintiera su virilidad y el ex muriera por dentro.
- Lo siento, me has vuelto adicto a tus besos y caricias, eres la única hembra digna de los besos del príncipe saiyayin en este planeta lleno de debiluchos como tu ex.- Yamcha sintió una furia que le inundaba desde la planta de los pies hasta la punta de su cabello, quizo atacarlo por haberlo llamado debilucho pero con una facilidad impresionante lo detuvo y sin siquiera sudar una gota lo aventó contra el sillón y con una sonrisa de medio lado le advirtió - Si valoras tu vida no se te ocurra tocarme, que con el poder que tengo en mi meñique te puedo partir en pedazos. Creo que esas son las llaves de tu auto verdad mi amor? Nos vamos ya?
- Sí, es mejor que nos vayamos mi príncipe.- salieron del departamento y llegaron al estacionamiento, cuando estaban a punto de subir al auto de Bulma, la volvió a besar con una pasión desbordada, ella estuvo a punto de detenerlo cuando escucho atrás de ellos la voz de Yamcha.
- Así que en verdad estás con él, pues ojalá y seas feliz, se que te fallé.
- Aquí sigues?? Lárgate sabandija antes de que cambie de opinión y te parta la cara, por intentar tocarme, ya viste que tú exmujer está con alguien mejor que tú, más fuerte, más guapo, mejor amante y por si fuera poco soy un príncipe, hasta nunca basura - Bulma se quedó callada y subió al auto, Vegeta le cerró la puerta como todo un caballero y subió del lado del copiloto, se marcharon rumbo a corporación cápsula dejando a Yamcha herido en su orgullo de casanova y como hombre ya que ni siquiera se pudo acercar al nuevo novio de su ex.
- Cómo supiste que Yamcha venía atrás de nosotros?? Porque por eso me besaste cierto? Y por cierto gracias por seguirme el juego, se que destrocé su enorme ego.
- Es fácil detectar su ki, a pesar de que es insignificante, una habilidad que todos los guerreros debemos tener y bueno te lo debía, después de todo tu salvaste mi vida y un saiyayin nunca deja una deuda sin pagar.
- Pues gracias, no creí que tendría el valor para enfrentarlo y no volver a caer en sus mentiras.
