Muy buenos días, tardes y noches queridos lectores amantes de esta fascinante historia!
Ha pasado bastante tiempo, verdad? Como ya saben algunos, esto fue debido a la falta de tiempo libre que fue reemplazado cruelmente por la egoísta bofetada que la madurez y el trabajo tienen a disposición.
Pero dejemos esa triste vida de lado y enfoquémonos en lo importante para ustedes. Sí, después de muchos meses, aquí les traigo una actualización para este famoso fanfic que tanto pedían. Y para avisarles de antemano, tal vez muy pronto vean otra actualización (como así también algunas nuevas historias de otros fandoms).
Siendo honesto, creo que sería imposible responder a cada uno de los mensajes que me han enviado en casi todo un año. No obstante, quiero que sepan lo agradecido que estoy por el apoyo y la compañía que me brindan con sus saludos incluso. Es realmente gratificante saber que puedo mejorar sus días con una simple historia, pues me indica que mis objetivos se han cumplido al 100%.
Me imagino que este año ha sido algo difícil para algunos, pero tengo esperanzas de que supieron sortearlo e inclusive salir victoriosos. En el caso contrario, espero que se mejoren pronto y no terminen este año entre penas y sidra sin alcohol por culpa de unos niños (esto último es TRUE STORY).
En fin, creo que va siendo la hora de dejar esta plática introductoria de lado y nos enfocarnos en lo importante.
Esta actualización.
Solo aclararé que busquen un lugar cómodo para así leer, disfrutar y dejar un comentario para saber lo que piensan al respecto.
No soy dueño de ningún personaje, para eso están sus respectivos creadores.
05 – INTERLUDIO
Constante era el suave mecer del verde césped oscurecido por la imponente aeronave azabache, cuyos propulsores delataban su funcionamiento en marcha, como así también el repetitivo ir y venir de variopintas personalidades que acarreaban con ellos un sinfín de materiales necesarios para el propósito legado.
Todo bajo la atenta mirada de un par de figuras humanas, las cuales compartían un tácito momento a pesar del nauseabundo aroma de un habano encendido, cuyo extremo emitía un fulgor ígneo durante periodos intermitentes, casi como si tratase de expresar un apático mensaje en clave morse que solo su actual portador comprendía.
-Sopla esa peste en otra dirección- frunciendo la nariz ante el penetrante hedor del cigarro, la Reina Blanca espetó, sacudiendo el aire frente a ella con un concienzudo ademán.
-No hasta que me digas qué tipo de misión es esta que nos encomiendas- sosteniendo el habano entre los dientes y cruzándose de brazos, el mutante gruñón oriundo de Canadá replicó directo.
-Ya lo expliqué. Sunfire ha solicitado apoyo para desmantelar una operación que están llevando a cabo Silver Samurai y tu ex esposa- girando los ojos a modo de exasperación, Frost contestó en simultáneo que se masajeaba el puente de la nariz.
Negándose a expresar palabra alguna, Wolverine enfocó su atención en el objeto que emitía un vaho denso a cada segundo, dándole una profunda pitada que hizo brillas las cenizas durante un breve instante antes de sostenerlo entre los dedos de la mano derecha.
-Bien…ahora dime la misión real- asintiendo leve en tanto brindaba una corta respuesta, el hombre con esqueleto de Adamantium usó el habano como puntero acusador en dirección de la blonda telépata previo a pedirle la versión verídica de sus acciones.
-Logan, Emma dice la verdad. Yo recibí el mensaje mientras estaba con Cerebro- anticipándose a lo que fuese la contestación de la nombrada, Jean Grey interrumpió en la plática empleando un serio tono que no dejaba margen de sospecha.
-Mmh…- incapaz de reprimir un murmullo instintivo posterior a la acotación de la antigua Marvel Girl, James Howlett dio unos tentativos pasos hacia el Blackbird.
Un fugaz cruce de miradas por parte de las féminas sirvió para recordarse que no debían enseñar la más mínima muestra de duda o nerviosismo, algo que venían practicando desde la noche anterior junto al resto de las involucradas en una secuencia de películas de tintes dramáticos donde las estelarizaban con un trepa muros.
Aun así, sabían que todo plan podía fallar en el momento más inesperado, por lo que cada una de ellas se encargó diligentemente en eliminar el aroma de Benjy ya que las probabilidades de reconocimiento por parte de Arma X eran demasiadas luego de que Laura Kinney se los explicara.
-Sé que mienten- rompió el tácito ambiente que existía entre los tres, Wolverine.
Y con eso dicho, la silenciosa plática que mantenía el par de mujeres se detuvo abruptamente, reflejando un brillo de pavor en sus llamativas orbes como también así el alzamiento de las cejas. Una infinidad de interrogantes se acumularon en el interior de cada una, tratando de desmenuzar con apuro cualquier indicio que hubiesen explayado inconscientemente.
Solo para toparse con la triste realidad de que no habían cometido ningún error. Al menos hasta que el mutante gruñón hizo aquella declaración que las desconcertó.
-Acabas de hablar por hablar, no? – frunciendo el entrecejo, Emma Frost espetó molesta.
-Niña…sabes cuántas veces alguien intentó hacerme lo mismo? – parló el longevo varón, bosquejando una mueca de suficiencia que provocó un pequeño déjà vu en las psíquicas.
-…Es igual a él- sin saber qué decir por unos segundos, Phoenix consiguió musitar apenas audible.
-Tal vez Logan fue quien le pegó esas mañas- restándole importancia que el mencionado le escuche, ya que no pensaba explicarle sobre el tema, la antigua miembro del Hellfire Club acotó.
-No estaría muy segura. Ya hemos escuchado por parte de otras personas que él ya era así mucho antes- Jean negó veloz, rememorando pláticas mantenidas la jornada pasada.
Wolverine, por su parte, intercambiaba vistazos entre las dos heroínas constantemente, casi como si de un partido de tenis se tratase, esforzándose en dilucidar algún desliz de ellas que dejara entrever más de la misteriosa persona que aludían. Una diminuta, y metafórica, brasa de incógnita se avivaba a cada hora sobre lo que habían vivido varias de sus compañeras, e hija incluida, el día anterior luego de que cada una desapareciese gracias a llamados o mensajes.
-Qué están ocultando todas ustedes? Desaparecen todo un día, y cuando regresan nos quieren enviar a una misión ficticia- recriminó el hombre con factor curativo acelerado, manteniendo un tono monocorde para no distraer a Gambit y Angel.
Los cuales acarreaban bolsos con equipamiento para el viaje que les consignaron.
-Tan ficticia no es la misión…- fallando en su misión de ocultar la vergüenza que padecía por mentir descaradamente para cumplir el cometido grupal femenino, la madre de Rachel Grey farfulló.
-Yoshida nunca permitiría que su orgullo se rebajara lo suficiente como para pedirnos ayuda de una forma tan explícita- al límite de lidiar con gente que le subestimaba, incluso si estos eran algunos que eran receptores de su aprecio personal, Howlett se hizo oír.
Desconocido para el feroz canadiense, numerosos ojos ocultos tras las grandes ventanas de la Mansión X observaban atentos el intercambio de palabras, frunciendo la mirada por breves momentos para adivinar lo que algunos movimientos de labios gesticulaban.
-Te dije que no era una buena idea- bajando los hombros después de soltar un suspiro retenido, habló la figura materna que las Stepford Cuckoos tenían.
-Al menos era mejor que la de Rogue y su propuesta de Savage Land- refutó la pelirroja en una peculiar muestra de camaradería que sorprendió a Logan.
-Sabía que ese lugar la dejó trastornada…- emitió su opinión Emma, meciendo lateralmente la cabeza al punto de despeinarse apenas.
Pese a la tentación de soltar una carcajada por la desgracia de cierta belleza sureña, el hombre de baja estatura se comprometió consigo mismo para obtener las respuestas precisadas. No es que tuviese muchas quejas por irse lejos del lugar donde habitaba junto a decenas de mutantes, jóvenes y adultos, sin embargo quería saber la razón real para evitar un diario ataque por parte de manifestaciones supremacistas.
-Frost, habla de una vez- comandó imperativamente, Wolverine.
-Log…- quiso mediar en la situación Phoenix, mas rápida fue interrumpida por una fulminante mirada del longevo Arma X.
-Roja…Le pregunté a ella- advirtiéndole que no se entrometa en la interpelación que llevaba a cabo, James apuntó de manera inquisitiva a la blonda fémina de prístinas ropas.
Con nulas ansias en dejarse amedrentar por la persona que tenía delante, Emma se cruzó de brazos y dedicó un semblante regio que poco a poco iba alterándose al enarcarse la ceja diestra, como así también el bosquejo de una sardónica mueca que hubiese dejado orgullosa a Lady Loki.
-Tienes cerveza y cigarros para una semana completa allí dentro- con cara de palo, como si estuviese acostumbrada a lidiar con el mutante gruñón, la Reina Blanca comunicó.
-…Un viejo refrán dice que "la curiosidad mató al gato". Por lo tanto creo sabio acatarlo ahora mismo y emprender mi viaje al Oriente- manteniéndose callado por un minuto, Logan viró la cabeza en dirección al vehículo que disponían los X-men, para luego adoptar un tono que connotaba su verdadera edad.
Decir que las mujeres querían reírse, sería un eufemismo. Nunca lo dirían en voz alta, pero la idea de Mystique sobre incluir habanos en el trato tuvo demasiada efectividad, al punto de que el mutante gruñón sería voluntario para una misión donde posiblemente pudiese morir. No es como si algo por el estilo fuese a suceder, pero solo deseaban estar en paz para ver las películas, y eso no sería posible con la presencia de la mayoría de los habitantes que la Mansión X tenía.
Además de que anhelaban con fervor tener de nuevo entre ellas a determinado párvulo de regordetas mejillas que las llamaba a cada instante como si en verdad les reconociese como su progenitora. Un cambio rotundo de paisaje y más espacio para movilizarse sería perfecto para dicho niño, aunque tampoco pensaban en quitarle la vista por un segundo ya que lucía bastante curioso cuando nada acopiaba su atención.
-Si ves a Sunfire, mándale nuestros saludos- ansiosa por ver cómo se iba, Jean Grey parló mientras movía milimétricamente los pies para demostrar así lo inquieta que estaba.
-Lo haré, lo haré…siempre y cuando ustedes no hagan un desastre en nuestra ausencia- llevándose de nuevo el habano a la boca, en un vago movimiento repleto de desinterés con la mano izquierda Wolverine respondió.
-Por quiénes nos tomas? – midiendo su reacción instintiva de realizarle una lobotomía y convertirlo en una niña de cuatro años, la Reina Blanca interrogó.
-Mal que te pese, ustedes son igual o peor de caóticas que nosotros- James Howlett dio su opinión, viendo aún el azabache jet a meros metros de distancia.
Un brazo rodeó la cintura de Frost, incapacitándola de caminar hasta el mutante longevo en plan de ahorcarlo en simultáneo que adoptaba su forma adiamantada para mayor efectividad.
-Dame un simple ejemplo de ello…- escupió venenosamente la antigua miembro del Hellfire Club, tranquilizándose a duras penas en el retén de su compañera.
-Cada vez que hay un incidente que involucra a Fuerza Fénix- dedicándoles una sardónica mirada por encima del hombro derecho, Wolverine alegó jocoso entretanto soltaba una bocanada de un humo.
Todas las fuerzas empleadas por la pelirroja para sujetar a Emma perecieron instantáneamente, en sincronía que la misma rubia bajó los brazos totalmente conmocionada por los brusco y sincero que podía ser el varón con garras metálicas. Inútil era discutirle, ergo se llamaron al silencio por un pequeño lapso de tiempo con el propósito de recomponerse psicológicamente y no explotar de la ira.
Ya que la idea de perder en una batalla verbal contra Wolverine era lo último que se imaginaban.
-…Ya lárgate- lo despidió sin reparo alguno, Emma Frost.
-Nos vemos en unos días! – encaminándose por fin al Blackbird, el padre de X-23 expresó contento por haber ganado su debate.
Viendo cómo el canadiense arrojaba sobre el césped lo que restaba de su habano para así subir las escaleras plegables del avión, las psíquicas consiguieron soltar un par de suspiros contenidos por la tensión que sufrieron en los últimos minutos, habiendo creído que todo sería más fácil de lidiar. En el preciso tiempo donde los propulsores incrementaron su potencia y las ruedas se despegaron del suelo para elevarse continuamente por el aire, varias figuras femeninas emergieron desde el interior de la Mansión X, reuniéndose junto al par de telépatas que mantenían satisfechas sonrisas en sus caras.
-Finalmente se fueron? – con Lockheed colgando del hombro siniestro, cierta mutante capaz de volverse intangible inquirió.
-Sí…y saben algo? No me arrepiento para nada de haberles mentido- afirmó la pelirroja, volteando y estirando sus extremidades superiores en alto para relajarse más.
-Lo dices porque Benjy vendrá? – revisando el horario en su reloj de pulsera, que había sido regalo de Cable, la mesías mutante quiso saber.
-En parte- con una mueca que prácticamente podía describirse como juguetona, la antigua Marvel Girl dio inicio a su camino regreso a la mansión.
Fugaces miradas de confusión cruzaron las féminas mutantes, indistinto de sus edades, en silencio. Tal vez la pelirroja adulta no fue demasiado explícita en sus contestaciones, pero esto no fue necesario para que las demás reprimieran sus imaginaciones en un sinfín de escenarios donde Grey pudiese haber hecho algo que les daría dolores de cabeza luego.
-Jean…qué hiciste? – la ninja de púrpura, temerosa de siquiera saber la verdad, formuló la interrogante que muchas buscaban.
-Nada- rápida, más de lo que a las demás les hubiese gustado, fue la réplica de Phoenix.
-Jean…- prácticamente al unísono le reclamaron todas las X-men que habían estado presentes el día anterior en la humilde base de operaciones que la A-Force tenía.
-Geez…Solo digamos que dormí y empaqué a ciertos diablillos azules en una caja junto a las provisiones de Logan- soltando un suspiro a medida que detenía su andar para voltearse, la antigua Marvel Girl confesó su travesura.
Estupefactas quedaron las presentes en la Mansión X, ya que nunca en sus vidas esperaron que la mujer con mayor actitud correcta hiciera tal acción audaz que inclusive podría costarle días de cordura en el futuro cuando varias personas anhelasen venganza por el posible caos que los acólitos de Nightcrawler crearían durante toda la travesía en el Blackbird.
-Ahora puedo ver por qué tu rol como Reina Negra era bastante adecuado- atinó a balbucear de manera audible, Emma.
Valiéndole el apoyo absoluto de sus compañeras, las cuales pusieron nulos esfuerzos en ser disimuladas ya que el fin de ello era incomodar a la pelirroja. Solo el intento de gesticular un ceño fruncido a modo de enojo, y el brillo peligroso en sus orbes, detuvo las risas que prometías rugir en todo el perímetro del establecimiento.
-Por favor, no bromees con eso- acusó Jean, fallando en la tarea de ofuscar un escalofrío ante la memoria.
-Oh, vamos! Todos tenemos un momento en nuestras vidas que nos produce vergüenza! – Anna Marie proclamó jocosa, acortando la distancia para darle unas palmadas en el hombro derecho a su amiga.
-Cof…Savage Land…Cof- ejecutando una clara tos apócrifa, Laura soltó sutilmente un par de palabras que palidecieron a la belleza sureña.
-Cierra la boca! – apuntándole inquisitivamente con la falange índice derecha, Rogue gritó a quien habló con anterioridad.
Temeraria, algo heredado de su padre, X-23 contestó con una silenciosa sonrisa feroz, casi como si estuviese invitándola a que cumpliera tal orden por voluntad propia. Obviamente esto no prosperó demasiado bajo la vigilancia del resto, quienes se detuvieron de forma brusca en las escalinatas de la mansión.
-Y ese ruido? – inquirió la pelinegra de ojos verdes, quien gracias a su audición desarrollada captó un lejano motor.
-Son las demás. Parece que vienen juntas…o eso creo- Hope Summers le respondió, transmitiendo de forma escueta lo que había percibido con la telepatía asimilada de las demás.
-No capto a Viper, y mucho menos a Mystique o Moonstone- la mariposa mental musitó, abriendo grande los ojos en el segundo que un Quinjet revelaba su ubicación.
Siendo exactamente sobre el establecimiento de los mutantes y dirigiéndose hacia la zona donde antes estaba el X-Jet, lo que la llevó a pensar un millón de interrogantes que todas partían de un mismo punto.
-Acaso no vendrán? – continuando con lo aludido por Betsy, la fémina dueña de un dragón violáceo quiso saber.
-Desconozco una respuesta adecuada para esa pregunta, Kitty. Aún restaban bastantes cassettes, pero nadie sabe quién puede estelarizarlas- contestó la hija de Raven Darkholme, empujando a una aún atónita Psylocke hacia la zona de aterrizaje.
Acortando la brecha que les separaba del vehículo volador, las X-men atestiguaron cómo descendían con ritmo parsimonioso las demás heroínas y un par de pseudo villanas mientras lucían un llamativo accesorio metálico en sus cabezas, el cual retiraron previo a proceder en la tarea de acodarse sus respectivos peinados.
Asimismo, el invitado más aguardado por todas las portadores del gen X se hizo presente con una jubilosa carcajada en tanto era cargado cariñosamente por The Wasp, la cual batallaba infructuosamente en lo que era quitarle un pequeño casco.
-No quiere soltar sus manitos! – se oyó la sollozante queja de la diseñadora de modas, alimentando así un poco más la actitud irrisoria del infante.
-Janet…llevas así más de cinco minutos, solo déjaselo y ya se cansará- liberando un sucinto bufido de diversión, Black Widow habló tranquila.
-Pero tardé tanto en peinarlo- continuó con su faneca la heroína fundadora de los Avengers.
-Sin contar que se puso tozudo al momento de vestirlo…- esbozando una suave sonrisa, en lo que masajeaba el pequeño pie derecho del niño, complementó la Jotun.
El último comentario hecho por la hermana de Thor hizo que las mutantes notasen el distintivo pijama negro con una enorme araña blanca en el pecho, que de haberlo usado el progenitor del mismo hubiese connotado una faceta más oscuro, mientras que en el crío solo podía generar ansiedad por abrazarlo y llenarle de besos las mejillas.
Algo que rápidamente quisieron concretar Katherine y Hope, acercándose de manera furtiva a una desconsolada Van Dyne para después arrebatarle en un movimiento limpio a Benjy. Este último, viendo por primera vez el cambio de paisaje y persona que le sostenía, no perdió oportunidad alguna en exclamar feliz.
-Mama…! – despegando sus manitos del casco para intentar alcanzar el rostro de la mesías mutante, el hijo de Spiderman clamó.
-Oh! Pero miren que cosa más bonita tengo en los brazos! – incapaz de contenerse, la hija de Cable reacomodó entre sus brazos al niño, procediendo posterior a depositarle besos en la frente.
-Esto es un mini casco de Magneto? – Shadowcat formuló dicha interrogante en voz alta tras aprovechar la distracción del mini Parker para extraerle tal accesorio y mostrárselo a las recién llegadas.
En vísperas de que las actuales anfitrionas de la Mansión X estaban rodeando al vivaz párvulo acaparador de atención, una blonda fantástica descendió junto a Medusalith Amaquelin momentos previos a cerrar las compuertas del vehículo volador y escuchar la interpelación de Pryde, generándole así a Sue una diminuta mueca de orgullo propio que su pelirroja amiga inhumana percibió periféricamente, obteniéndole en consecuencia un mecer negativo de cabeza por el inconsciente manierismo que ejecutó.
-Así es- esbozando de forma sutil una sonrisa de nostalgia, Wanda Maximoff replicó en tanto sostenía el suyo propio entre las manos.
-Eso explica el por qué no pudimos percibirlas antes- con genuino asombro, la ninja de púrpura acotó en sincronía que Benjy tomaba el dedo índice derecho de ella con fuerzas.
-También admito que fue muy astuto de ustedes el cubrir la cabeza de este pequeño- vigilando cómo la mutante capaz de asimilar y potenciar habilidades ajenas le cedía el asir del pequeño Parker a una temerosa Rogue, la Reina Blanca manifestó.
-Dices eso ahora porque no lo viste en un inicio. No quería saber nada con ese casco, hasta casi llora- la arácnida con raíces británicas parló, viendo a todos lados por un instante para evitar alguna sorpresa de las que el lugar estaba acostumbrado.
Actitud que Phoenix advirtió, mas no culpó ya que los registros demostraban cuánta razón tenía. Inclusive ella misma temía por algún factor aleatorio que pusiese en peligro todo el lugar y sus habitantes, principalmente a la fuente de paz que conviviría durante un tiempo limitado entre todas las posibles protagonistas estelares de las películas.
-Hasta que tú lo convenciste…- remarcó, continuando con el diálogo anterior, Teresa Parker en simultáneo que su mirada reflejaba complicidad.
-Solo le compré un peluche- ignorando el semblante que le daba la hermana de Spiderman, respondió serena Jessica Drew.
-De su padre...- con poco disimulo, y casi atisbando un leve tono rencoroso, Anya Corazon reprochó.
Como era de esperarse, Spiderwoman volteó hacia donde la arácnida con raíces latinas se hallaba para interrogarla de manera tácita qué se refería con aquello. Solo para que la susodicha emitiese un resoplo ofendido y desviara la cabeza hacia su izquierda.
-Acaso insinúas algo? – debido a la carencia de respuesta, quien era la esposa laboral de Peter Parker vocalizó la duda que muchas de las mutantes encontraron intrigante.
-Grrr...Está intentando ganar puntos- gruñó en un susurro Laura, ya cerca de la entrada a la mansión.
-Tranquila, hoy tenemos el terreno a nuestro favor- propinándole un fugaz masaje en los hombros para que no se tensara y sacara a relucir sus garras metálicas, en un volumen de voz símil Hope Summers le hizo saber.
-Qué murmuran ustedes dos allí atrás?! – gritó de inmediato la antigua agente de HYDRA, ya que tuvo un ligero presentimiento de que hablaban sobre ella.
Lo que en consecuencia se resolvió con una imitación formidable de lo que Spidergirl hizo segundos atrás, molestando aún más a la británica y divirtiendo a Emma, heroína que contra su torso acunaba al inquieto infante luego de que Anna Marie sucumbiese de nuevo al miedo de rozarle sin querer la piel desnuda.
-Déjalas, solo se divierten por tener a Benjy aquí hoy- alentó la blonda mutante para que no las hostigara más, a pesar de que en verdad sabía lo que las jóvenes tenían en mente.
-Y planeamos que sea por mucho tiempo…- aportó su opinión sobre la situación del niño mientras le besaba la mano izquierdo, Jean Grey.
-Oh, por Dios! No comiencen de nuevo con eso! Ayer fue Peter y hoy es Benjy? – masajeándose las sienes para mitigar una creciente migraña en el segundo día que tenían para ver películas, Captain Marvel despotricó.
-Celosa? – gesticulando un alzamiento burlón en las comisuras de los labios, Emma inquirió a la fémina mitad Kree.
-Tú…! – iracunda por lo sugerido, Danvers intentó infructuosamente avanzar de forma amenazadora.
Solo para que dos eventos simultáneos le retengan en su lugar, evitando así una posible contienda que indefectiblemente crecería a mayores y acapararía la atención de gente no deseada.
-Mama! – percibiendo en el tono de Carol molestia, el pequeño sobrino de Teresa se retorció en el asir de la Reina Blanca para exclamar aquel mote cariñoso con el cual bautizó a la mayoría de las presentes.
-Recuerda lo que pasó ayer- tomándola con fuerza por los hombros, una licenciada de tez jade le advirtió peligrosamente.
Tragándose su ego, la piloto de la Fuerza Aérea cerró la boca, se libró del agarre férreo y prosiguió con su andar hasta el interior del establecimiento sin mirar atrás, recordando muy bien cómo las telépatas le restringieron su vuelo en medio de la ciudad neoyorkina para consecuentemente extraerle con sumo cuidado al dormido hijo de Spiderman.
Lo que terminó en una tácita discusión enlazada vía telepatía donde la custodia del párvulo fue objeto de disputa durante largos quince minutos, analizando las ventajas y desventajas de cada propuesta ofertada por las féminas interesadas, finalizando con la decisión dividida de que pasar la noche con Mockingbird sería lo mejor para todas.
Aún si esto las ponía en riesgo a todas si por algún acto divino un agente de SHIELD aparecía frente a su puerta.
Lo cual no ocurrió en toda la noche.
-Causó problemas? – la antigua integrante del Hellfire Club interpeló, refiriéndose al bebé que masticaba un mechón de cabellos claros como si de un juego se tratase.
-En lo más mínimo. Solo se despertó llorando una vez llamando a su madre…y otra para cambiarle el pañal- negó Barbara Morse, relatando lo experimentado durante la madrugada en el solitario apartamento que disponía.
-Auch- fallando en la tarea de no expresar su disgusto ante lo último dicho, Kamala Khan frunció la nariz en tanto cargaba la caja con los cassettes sin nombre.
-Puede que se escuche como algo desagradable, pero también es muy natural- encogiéndose de hombros, Bobbie le restó importancia a la situación vivida.
No obstante, muy dentro de ella, esas pocas horas de convivencia entre cuatro paredes que sumían en un confortable silencio la experiencia, fueron como un regalo para la blonda agente de SHIELD. Un lúcido sueño, deleitable al tacto, donde largo tiempo pasó observando al niño mientras dormía en su enorme cama, deslizando una y otra vez el pulgar diestro en el puente la respingada nariz infantil.
Demasiado tiempo añoró tener un hijo en sus brazos, que le llamase por nombres cariñosos cuantas veces quisiera para así ella correr a su lado y consentirlo. Sin embargo los reveses de la vida eran caprichosos, como también aleatorios, dejando a su paso un tramo de angustia desbordante que solo puede ser mitigado con constantes pensamientos variopintos, distrayéndola lo suficiente como para no quebrarse y renunciar a todo.
-Fue algo…lindo- en un sucinto silencio manifestado en el sendero que guiaba a la entrada de la mansión, Mockingbird concluyó su contestación anterior.
-Es lindo cambiarle los pañales a un bebé? – malinterpretando lo que quiso decir la Avenger, Ms. Marvel vocalizó nuevamente una pregunta de manera general.
-No habla de eso- caminando a la par de la pakistaní, Madame Web respondió a la intriga que carcomía la mente de la adolescente.
-Eh? – notable la confusión era en el rostro de la pupila que Captain Marvel tenía, atinando a balbucear un sencillo monosílabo.
-Olvídalo. Aún eres muy joven para comprender algunas cosas- desechó toda gana de explicar la antigua Arachne, dedicándose a terminar de subir las escaleras con el fin de ingresar al espacioso establecimiento.
En ascuas por una respuesta que solo el tiempo sería capaz de replicar, Kamala bufó fastidiada primeramente para después emular las acciones de casi todas las mujeres presentes, dejando la caja en el centro de la sala principal donde un taciturno Lockheed bostezaba en sincronía que mecía la cola de lado a lado.
Por su parte, la reina de los Inhumanos que había presenciado todo se acercó hasta Bobbie, dándole unas suaves palmadas en el hombro diestro en señal de comprensión y apoyo, pues entendió a la perfección lo que el convivir, aunque sea unas pocas horas, con Benjy significaba.
-Si no fuese por Attilan, habría experimentado lo mismo que tú- indicó, apenas envidiosa, la fémina de extenso cabello rojizo sintiente.
-No tienes ni idea de lo hermoso que fue…yo…nunca creí que lo deseara tanto nuevamente- llevándole la extremidad superior siniestra hasta los ojos para limpiarse el inicio de una traicionera lágrima, confesó la rubia espía de SHIELD.
-Bueno, al menos ve el lado positivo. Hoy será un día entero de simpatizar con esa pequeña araña manipuladora- intentando animarla, pese a que ella tuvo que suprimir fugaz imagen fabricada por su mente donde ella jugaba con el bebé, Medusa acotó.
-Tienes razón…y parece que está entretenido por el momento- recomponiéndose para no hacer una escena que le avergonzara, inclusive si sus ojos estaban enrojecidos, Morse respondió mientras observaba al joven Parker.
Infante que, en brazos de la Reina Blanca, movía incansablemente su cabeza en todas direcciones para familiarizarse con el interior del a Mansión X, abriendo grande la boca y trasladando ambas manitos para demostrar su asombro mediante sonidos inentendibles que sacaban más de una risa a la blonda mutante. Pero aun así, tal comportamiento varió abruptamente cuando sus inocentes orbes se fijaron en la perezosa figura violácea que veía desganado cada una de las pláticas misceláneas que llevaban a cabo todas las presentes en pequeños grupos.
-Mama! Mama…! –
-Oh, parece que encontraste a Lockheed. Qué pasa? Quieres jugar con él? –
-Mama! …Lo…Lohe! Lohe! – dando cortos aplausos entre risas contagiosas, el bebé se esforzó en repetir el sonido que interpretó como nombre del dragón.
Acción que dejó sorprendidas a las féminas presentes.
-Acaba de llamar a Lockheed? – queriendo comprender lo maravilloso que su sobrino era, la hija de los decesos Richards y Mary Parker interpeló.
-Lohe! – entusiasmado repitió su llamado el bebé, intentando estirarse hasta el dragón.
-SNARF?! – el propio amigo de Katherine Pryde elevó la cabeza y soltó un rugido confuso.
Si bien tenía mucha más fuerza que un mero párvulo con habilidades arácnidas, la mujer capaz de adoptar una figura adiamantada se puso de cuclillas y depositó en el suelo al mini castaño, observándole gatear presurosamente hasta el dragón con notable intención de abrazarlo como si de un peluche se tratase.
-…Tengo ganas de abrazarlo también- viendo impávida la escena que tenía delante, Natasha Romanoff logró revelar.
-Al dragón o el bebé? – Silver Sable, quien compartía un sentimiento equivalente a la espía rusa, cuestionó.
Interrogante que fue contestada con una mera mirada apática que demostraba cuán estúpida había sido aquello, dándole permiso a la reina de Symkaria para alejarse con decoro y no humillarse más por error.
-Es seguro dejar que juegue aquí sin nuestra supervisión continua? – inició su averiguación cierta ladrona con temática felina, quitándose su antifaz ya que nada le valía mantener el anonimato entre gente conocida.
-Insinúas que puede lastimarse por un descuido? – Phoenix refutó con una interrogante propia, frunciendo el entrecejo y cruzando los brazos bajo su busto.
-Es como Peter. En algún momento se pondrá incómodo, lo perderemos de vista, y terminará gateando por el techo- Invisible Woman dijo en una explicación que demostraba su mayor conocimiento que las demás sobre el aludido.
-…Bromeas, verdad? – quien habló esta vez fue Black Widow, la cual estaba sentada en el suelo con Benjy entre sus piernas y permitiéndole que trate de atrapar la cola del violáceo dragón.
-Quieres poner a prueba ese escenario? – Spidergirl formuló una retórica interpelación mientras hurgaba en la caja de cassettes junto a Ms. Marvel.
-Lo cuidaremos. Si pudimos hacerlo ayer, hoy no será diferente- aseguró la hija de James Howlett, dándole una fulminante mirada de advertencia a Lockheed.
Al mismo tiempo que la gruñona joven adulta establecía un gutural acuerdo con el amigo de Kitty Pryde, el resto de las heroínas y pseudo villanas sintieron simpatía por el brusco método de expresar su afecto por el niño en pijama monocromático. Nadie podía culparla de generar dichos sentimientos sobreprotectores, ya que cualquier en su lugar habría respondido de la misma forma, reluciendo el instinto maternal que residía dentro de ellas.
El chasquido de lengua que X-23 efectuó fue lo que despabiló a todas, donde la primera finalizó abruptamente su disputa silenciosa con Lockheed para retirarse en dirección a donde la caja con las cintas se hallaba, inclinándose entre sus colegas heroicas y discutiendo en voz baja cuál de todas las películas debían elegir.
-Entonces…les costó mucho deshacerse de los demás? – queriendo romper el ameno ambiente que solo era perturbado por los gorjeos de Benjy, She-Hulk preguntó a las mutantes en tanto se hacía de un lugar frente al televisor de la sala.
-Por qué lo haces sonar tan grosero? – percibiéndose agraviada por lo inquirido, Psylocke dijo.
-Acaso no es así? – sin alzar la vista del muñeco con forma de Spiderman que sostenía frente al párvulo mientras estaban en el suelo, cuestionó la espía pelirroja de SHIELD.
-Sí lo es, pero aun así…- girando los ojos y moviendo las manos en señal de despreocupación, la británica con rasgos asiáticos intentó excusarse.
-Betsy, no estás quedando muy bien en esta charla- interrumpió apática Anna Marie, asomándose detrás del televisor ya que no pudo conectar los cables necesarios sin llamar la atención.
Ante la visible dificultad que estaba teniendo la belleza sureña para conectar de manera correcta el reproductor de videos antiguo, que habían extraído con anterioridad de la habitación de Forge, Hope Summers se dispuso en ayudarle para ahorrar minutos valiosos. Mas de nada sirvió aquello, pues para irritación de la joven pelirroja, notó que los cables no eran exactamente los requeridos, demostrando así que en un apuro ellas habían cometido un error.
-Ni siquiera son los correctos! – protestó la mesías mutante, arrojando los extensos conectores con frustración al suelo.
-Oye! Sé que me equivoqué, pero no los rompas! – luchando para salir de atrás del televisor sin derribarlo por el susto que le generó el grito, Rogue parló en un tono de voz similar.
-Como si fue a darse cuenta…tiene una caja repleta de esos! – refunfuñando entre dientes a medida que se alejaba hasta las escaleras que daban al primer piso, Summers refutó carente de exageración alguna.
-Sigue sin ser excusa para hacer daño- por lo bajo comunicó la hermana de Nightcrawler, recogiendo el objeto tirado para enrollarlo y asentarlo sobre una mesita aledaña.
Reconociendo la falla involuntaria que cometió, primordialmente por el mismo motivo que Hope señaló segundos atrás, Anna Marie soltó un suave suspiro cansino para después dejarse caer en uno de los tantos sillones a la espera de la pelirroja y solucionar así finalmente el problema que, inesperado, se presentó.
-Tendríamos que haber traído la video cassettera que usamos ayer? – quiso saber The Wasp, tomando un lugar a la izquierda de la mutante con cabellera bicolor.
-No. Tenemos lo necesario aquí, solo que ha pasado tanto tiempo desde la última vez que los usamos…- se apresuró en mecer lateralmente la cabeza Rogue, explicándole luego al punto de dejar morir sus palabras en el ocaso de la sentencia.
-Que no tienes ni idea de dónde estaban las cosas, cierto? – comprendiendo a dónde quería llegar la fémina absorbe poderes, completó la oración previa Janet.
-Sí…- pese a que era temprano, la fatiga se filtró en la sencilla respuesta de Rogue.
Palmadas en el muslo siniestro, cubierto por un pantalón verde, sacaron de su ensueño a la X-men, volteando casi al instante en dicha dirección y descubriendo que la diseñadora de modas le regalaba una conciliadora sonrisa que pocas veces veía en personas fuera del entorno conocido.
Con gran dificultad tal idea se le hubiese cruzado por la cabeza antes, estigmatizada siempre con ser quién hirió de gravedad a Carol Danvers. No obstante, convivir toda una tarde con la susodicha y muchas otras figuras femeninas de renombre hicieron que el rumbo de las acciones predeterminadas cambiaran rotundamente.
Siendo Benjy el eje de todo, quien en ese preciso momento intentaba gatear lo más lejos posible de Black Widow pero fallando catastróficamente ya que esta misma se encargaba de sujetarlo y suministrarle una desmedida dosis de cosquillas que bañaba a la mansión con carcajadas infantiles.
-Ya, no seas tan bravucona con él- ansiando más que nada el suplantarla, habló el avatar que manipulaba Silver Sable a distancia.
-Solo juego. Nunca le haría daño- alegó rápida Natasha Romanoff, dividiendo su atención entre el infante a su merced y Lockheed que mordía el peluche de Spiderman.
-Más te vale…- entre dientes dijo distraídamente la hermana de Peter Parker, reposando su figura junto a una mujer araña adulta.
-Cuánta confianza le tienes- incapaz de contenerse, Spiderwoman complementó irónicamente.
-Oh, perdón! Quise decir "más les vale"- fingiendo sorpresa desmedida, la agente secreta corrigió su dicción luego de una apócrifa disculpa.
-…Si, definitivamente es hereditaria esa forma de hablar cínica- resignada a no discutir más con la integrante de la familia Parker, Jessica regresó la vista al frente en simultáneo que hablaba a nadie en particular.
Insospechado para la ex agente de HYDRA, la castaña mujer a su lado había esbozado una lúdica mueca que delataba lo gustosa que se sentía al saber que sus actitudes estaban siendo reconocidas con facilidad, como también no debían de ser tomadas a la ligera. Y si bien su pequeño sobrino era incapaz de comprender a la perfección cada una de sus acciones, ella se encargaría de inculcarle subliminalmente lo necesario para que estuviese a salvo de quienes deseen hacerle daño.
Después de todo, él estaba bastante capacitado para emular algunas reacciones que Spiderman tenía en las películas que veían, inclusive si las demás veían aquello como algo tierno.
-Aún no nos has dicho cómo es que ese Quinjet fue modificado. Y mucho menos el origen de los cascos- previendo que lo único que restaba era la conexión del televisor al reproductor, Jean Grey se dejó caer en el mismo sofá donde Jessica y Teresa estaban.
-Reed y Valeria no son los únicos genios en la familia. Sabes, yo también algo de científico…- gesticulando una mueca desbordante de ego, Susan replicó mientras veía cómo Emma regresaba de lo que parecía ser la cocina con un biberón para Benjy.
-Creo que ahora estoy empezándome a dar cuenta que Valeria actúa bastante similar a ti sin que lo notes- dejando a un lado uno de los tantos cassettes que ella y las demás jóvenes eligieron, Spidergirl murmuró audible.
Ganándose la rápida atención de la blonda fantástica, que alzó una ceja y se cruzó de brazos entre tanto dejaba que Emma se sentara entre ella y la hermana de Spidey, agradeciendo mentalmente que los asientos fueran más grandes a comparación de los que su verde amiga poseía.
-Eso es un halago o un insulto? – intentando no sonar tan agresiva ya que la joven era alguien cercana a su familia, la esposa de Mr. Fantastic inquirió.
-Es una observación fáctica- antes de que Anya pudiese defenderse, la actual Madame Web interrumpió para brindar su punto de vista.
-Por qué sonó más como alguien que está despechada? – en voz baja la monarca de los Inhumanos le preguntó a sus compañeras de asiento.
-Eso mismo pensaba yo…- reveló She-Hulk mientras dejaba que Black Cat reposase su cabeza en el hombro derecho.
No siendo tan sutiles como se creían, Julia Carpenter rechinó los dientes por las hipótesis que estaban surgiendo a costa suya, ergo el enojo que crecía dentro de ella era bastante justificable si se tenía en cuenta que ni siquiera habían comenzado a ver una nueva tanda de cintas filmográficas con los cuales pudiesen tener fundamentos válidos. Desconocía el exacto pensamiento de las demás después de que se separaran la noche anterior, pero por su lado una extensa catarsis se llevó a cabo apenas cruzó el umbral del hogar que poseía y una joven copia de ella misma corrió con el fin de abrazarla cariñosamente.
El valor de apreciar lo que tenía cerca era algo que siempre tuvo en cuenta, mas conocer el punto de vista que otra persona tenía respecto a los suyos fue un abrir de ojos importante, antes que nada por la labor que ella cumplía. Una tarea que descuidó por inconsistencias propias que se negaba a aceptar, y finalmente lo hizo posterior a una breve discusión con Spiderwoman, quien despechada le recordó cuánto pudo dolor pudo prevenir.
-Mama! – el llamado agudo del único varón presente despertó a la dama de pelo rubio rojizo, que perdida en sus memorias se encontraba.
-Eh? Benjy…qué sucede, cariño? – percatándose de que el nombrado tenía sus manitos estiradas para intentar tomarle el rostro, la antigua Arachne le habló en un tono maternal mientras asía dichas extremidades.
-Estaba por sentarme, pero él tuvo un cambio de planes inesperado. Quieres tenerlo? – parló Black Widow, quien lucía imperturbable con el hecho de tener a Lockheed sobre sus hombros.
-…Estaría muy agradecida- tardando únicamente unos segundos para procesar lo dicho por la pelirroja, Carpenter aceptó gustosa la oferta.
Lo cual encantó mucho al bebé, hundiendo la cara en el seno del plexo solar femenino en un afán de rodearla con los cortos brazos regordetes que poseía. No obstante, la única respuesta que tuvo para semejante acción fue una sonora carcajada antes de ser elevado en un firme agarre y padecer nuevamente de cosquillas en el estómago mediante repetitivos besos.
CLIC!
El repentino sonido, acompañado de un fugaz flash luminoso, hizo que todas viraran sus cabezas en dirección a las escaleras donde Hope Summers estaba de pie sosteniendo su teléfono móvil con la mano izquierda mientras que la extremidad restante cargaba un par de cables enrollados.
-Perfecto! Una fotografía más para la colección que le daremos a Peter- se felicitó a sí misma la mesías mutante, terminando de bajar los peldaños restantes y tendiéndole los tan necesitados objetos a Rogue.
-Eso es bueno, además hoy tendremos tiempo de sobra para hacer eso. Qué hay de ti, Bobbie? – felicitando a la joven adulta proveniente de un futuro distópico, la bruja escarlata se inclinó hacia delante para dirigirle la palabra a quien estaba sentada dos lugares a la derecha.
-Qué hay conmigo? – sin comprender la interrogante, Mockingbird refutó con otra pregunta.
-Le tomaste fotos ayer, verdad? – mostrándose dudosa por la falta de positivismo, Maximoff repitió la interrogante.
Por su parte, la blonda agente de SHIELD guardó silencio y abrió grande los ojos, para consecuentemente buscar hundirse en el sofá ya que se percató de su nuevo estatus como foco de miradas flagrantes.
-Morse? – la dirigente de Symkaria le llamó, a pesar de imaginarse la contestación que daría.
-Me...me olvidé? – negándose a dejar de ver el suelo, Barbara develó lo ocurrido.
-Vaya, vaya…tal parece que me arrebataron a Benjy en vano- socarrona, Carol habló en relación a lo ocurrido la noche previa, al punto de mostrarse altanera y entrelazar las falanges por detrás de la cabeza en una pose de suma relajación.
Excepto que esto no perduró lo suficiente como para que la fémina mitad Kree lo goce.
-No. Lo hicimos porque las probabilidades de que él te cambiara los pañales eran mayores a lo opuesto- asomándose desde la parte posterior del televisor, Anna Marie corrigió lo comunicado por quien fue su enemiga años atrás.
-Deja de remarcarle sus pobres errores y termina con es…Oigan, y los almohadones? – la deidad asgardiana recalcó, sin importarle el atónito rostro de la Avenger, para luego detenerse y notar un faltante factor importante en la dinámica del lugar actual.
-Aquí no existen esas cosas…- rápida, Laura Kinney espetó en sincronía que apreciaba el brillo de sus metálicos apéndices afilados.
Estupefacta, y levemente traicionada por la falta de espíritu divertido que la Mansión X tenía, Loki realizó una presurosa pesquisa visual para conseguir un reemplazo viable. El cual terminó por tener mayor parecido la pobre The Wasp, quien adivinó las intenciones de la hermana de Thor y frunció el entrecejo.
-Inténtalo y perderás un ojo- advirtió la diseñadora de modas a su compañera de asiento.
-No, gracias. Parecerme a Odín es lo último que quiero- dimitió a sus ideas la Jotun, apreciando demasiado su rostro.
-Bien…Ya terminaste allí, Rogue? – satisfecha con oír lo que anhelaba, Janet le habló a la mutante que estaba encendiendo el televisor y revisando que todo estuviese en condiciones.
-Creería que sí. Ya han decidido qué cinta veremos? – enfrentando una pantalla azul imperturbable, contestó la hermana de Nightcrawler en lo que regresaba a su lugar.
-No vamos a esperar a las que faltan? – Ms. Marvel trató de averiguar lo que el resto pensaba.
-Les dijimos que vinieran temprano. Si decidieron ausentarse no es culpa nuestra- incisiva, como también nada feliz por la impuntualidad de las villanas, Psylocke acotó.
Nadie se atrevió a hablar durante unos eternos minutos, debido a que la presencia de tales personas en el día anterior fue porque así alguien lo deseó. Sin embargo no podían estar siempre al pendiente de lo que hacían, más si no les afectaba de manera directa al usual itinerario que tenían a diario.
-Probaste con llamar a Viper? – Black Cat interpeló a la mujer araña, ganándose la atención de todas al romper el tácito ambiente.
-Por qué lo haría? – desconcertada, la aludida quiso saber la razón de tal interrogatorio.
-Qué no es tu madre? – recordando el tono que la peliverde empleaba para relacionarse con la británica, Felicia aclaró su duda.
-Eso son desvaríos de ella nada más! Y si ese fuese el caso, Rogue también podría haber hecho lo mismo! – con furia creciente por lo sugerido, ya que nunca le agradó tal alusión, Spiderwoman rechazó vehemente todo aquello.
Para después apuntar acusatoriamente a la belleza sureña por tener un verdadero lazo familiar con la villana.
-Ella es quien suele contactarme. Desconozco su paradero real- con nulas ganas de platicar sobre un tema que había dejado atrás, la mutante de cabello bicolor emitió todo lo que sabía.
-…Y la otra loca? – formuló su pregunta la Reina Blanca, haciendo alusión a Moonstone.
-Seguro que con algún extraño, quién sabe- Captain Marvel dijo inconscientemente, acostumbrada a las denigraciones verbales que tendía a usar contra Karla Sofen.
-Carol! – indignada, pues tenía un poco de decoro ante la presencia de Benjy, la licenciada de tez jade gritó el nombre de su amiga.
-Uy! Disculpe hermana Jennifer. No sabía que le ofendería con mis dichos- desconocido para su persona la razón del llamado de atención sufrido, la piloto de la Fuerza Aérea ironizó de manera brutal.
Lo que de poca ayuda fue para la prima de Bruce Banner, irguiéndose con su imponente figura y crujiendo los nudillos en un anticipo a la paliza que le daría a Danvers por el atrevimiento que tuvo cuando ella misma no era mejor en ciertos temas.
-Serás cab…- dio inicio a una maldición Walters, mas las palabras murieron a toda prisa gracias a un borrón violeta que pasó a su lado.
-Lockheed ya eligió la siguiente película! – la exclamación de Kitty Pryde interrumpió lo que podría haber sido una posible trifulca.
-Dios bendiga a ese dragón…- Madame Web musitó agradecida, dejando de tapar los oídos del niño que se había puesto sus gafas rojizas a modo de juego.
Ansiosa por saber quién sería la próxima protagonista filmográfica junto a Spidey, la miembro fundadora de los X-men hizo gala de su telequinesis para guiar el cassette hasta su destino, permitiendo así que todas apreciaran el breve instante en que la cinta se introdujo en la ranura del reproductor y la pantalla cerúlea se tornó de un tono negro profundo.
-Ya siéntate o nos taparás a todas! – moviendo las manos en un ademán de correrla del lugar, la ladrona de joyas exclamó mientras rogaba en su mente ser la siguiente.
Algo que muchas de las demás pedían también.
Final del interludio correspondiente al segundo día en la historia!
Espero en verdad que la paciencia que me tienen haya valido la pena.
De más está decir que me demoré mucho en publicar esto, pero debía de corregirlo en varios puntos para que fuese presentable. Porque esto es algo que se tiene que disfrutar entre todos sin dejar a nadie de lado.
Ahora, para no perder el ritmo que llevamos, unas sencillas preguntas.
Qué les pareció la lectura?
Gustó la interacción entre Logan y las telépatas?
Se esperaban que Jean metiera de contrabando a los Bamfs en el avión?
Imaginaron cómo se vería Benjy con un pijama del traje negro que su padre usa cuando está enojado?
Sorprendió la referencia de Susan con respecto a las modificaciones del Quinjet y los cascos?
Qué les habrá pasado a las villanas para que no aparecieran?
Quienes pueden ser las próximas invitadas a la Mansión X?
En verdad no hay almohadones en la sala?
Benjy seguirá robando corazones con su ternura?
Bueno, creo que esto es todo por hoy. Solo les pido amablemente que compartan sus opiniones, dudas, críticas, sugerencias, etc. Esta es la única manera que tengo para mejorar en el futuro y que todos estemos satisfechos.
Saludos, pórtense bien este fin de años, y hasta la próxima!
PD: Será más rápido de lo que algunos se imaginan
