ficción
Historias de Albert y Candy
presenta
Quédate Conmigo
Por Mayra Exitosa
Para Stear saber que Candy Mc Bride no existía, que era su nombre artístico o seudónimo, hacía realizar una investigación particular con la imagen de la rubia, que había sacado de las cámaras y así, lograba hacer una contratación de un despacho de detectives, lo cual Archie su hermano, estaba al tanto de sus pasos, sin decir nada esperaba ver si lograba más de lo que había intentado. - Archie, comprende, ella me agrada y… si fueras el indicado, debiste haberte puesto más listo desde que la contrataste, la tuviste muy cerca y aceptaste que se trasladara a los demás hoteles, por la sugerencia de recursos humanos. - Quería que supiera que no era posesivo, ella es dulce y gentil con todos, pero si la buscas en un plan distinto, te evade. - ¿será casada? - si fuera así, porque estaba durmiendo en una habitación de hotel ¿Dónde está el marido? Los dos asentían seguros de que Candy no es que fuera una gran belleza, sino una dama detallista y tenía algo que cada uno de ellos adoraba, más no era lo mismo, puesto que para Archie, su elegancia y su toque era algo primordial, mientras que para Stear la forma tan enérgica y decidida lo atraía como nunca antes nadie lo había inquietado.
En New York, Anthony recibía un aviso de que los Cornwell habían dejado los hoteles al haber cumplido la meta del objetivo trazado para encontrarse administrado los hoteles del corporativo de su tío William, pero para eso, él ya lo había logrado desde hacía tiempo, por lo que esa semana se quedaría para ver si podía averiguar algo con el despacho principal sobre la joven Candy Mc Bride, de no ser así, se iría y la olvidaría, no podía aferrarse a una persona que lo evadía como si fuera un enfermo, no le agradaban sus regalos, sus muestras de amistad y para colmo, esa frase de que se parecía a alguien familiar, le molestaba sobre manera, pues a quien siempre se había parecido era a su tío y si sus documentos estaban en su poder, era un hecho que lo estaba comparando quizás con él. - Johnson ¿Qué mis primos ya dejaron la administración de los hoteles? - Si, señor, no aguantan nada, se les va una mujer y creen que se pierden de todo. - Fue por la señorita Mc Bride que se fueron. - En parte, pero eso no es lo peor, que lo que ella logró al sumar ingresos en los eventos, les beneficio a todos los hoteles y eso no significa que ellos hayan implementado una administración mejor, sino que según las investigaciones, la señorita Mc Bride, hizo llamadas a ciertas amistades para que le enviaran clientes de eventos sociales, así que fue ella quien hizo el logro, no los señores Cornwall. - con que fue ella, ¡eh! Con razón, había clientes nuevos que habían llegado aquí en New York en varios de nuestros hoteles y nunca se realizaron ningún evento antes, sino en salones de eventos exclusivos, como ese próximo evento de la familia de mi tío William, Los Legan, quienes harán la boda tan rápido en un corto tiempo de contratación, - Lo ve, eso usted lo reconoce, ellos no, solo desean encontrarla. - Si una mujer huye de un hombre y este la sigue, se vuelve tóxico, no es correcto asediar de esa manera a una mujer, en lo personal, nunca aceptó ningún detalle de mi parte - ¿detalle? Dice usted detalle, ¡Un centenar de rosas, es un detalle! - Siendo de mi parte, créalo George, es una nimiedad, he dado regalos mejores. - ¿y no lo aceptó? - Lo que me molesta es eso de que me comparara con alguien por mi parecido, supongo que lo decía por mi tío William. - ¿lo comparó? ¿De qué manera? - Solo hizo la mención de que mi rostro le era familiar, todos en la familia saben de mi parecido a mi tío, no es nada nuevo, solo que ella lo mencionaba ella, es si fue muy incomodo, tal vez fue una amante de mi tío y no está enterada de que ya es un hombre casado. - Tal vez se enteró y por eso se fue. - ¡que! - No me haga caso, es una suposición. - Entonces si conoce a mi tío y por eso me rechazó. - si, supongo que sí.
Para William, traer sus llaves y abrir la habitación donde dormía su mujer, era algo que sabía que dándole su espacio por un tiempo estaría bien, pero descansar en otra habitación, no lo haría aunque se lo implorara. Al entrar, vio que sus ojos tenían restos de lagrimas de haber llorado y eso le partió el corazón, por lo que se cambió para luego introducirse en la cama para abrazarla y que supiera que no dormiría nunca lejos de ella, estaba celosa, eso fue muy claro y debía haberle insistido que Susana no era nadie importante, pero no lastimarla, porque al final de cuentas, ella no se lo merecía. - Pequeña, eres mía, te juro que no te dejaré jamás. Un suave beso y atraerla para resguardarla en sus brazos, así se dormía con ella, no sin antes pasar sus manos por su vientre y acariciarlo suavemente, asegurando que haría todo por ella, por su bebe y sobre todo, por darle lo que merecía, un esposo fiel, un padre ejemplar y la mejor boda de sus sueños.
La mañana sonreía satisfecho, ella se dio cuenta que estaban juntos de nuevo y viendo que se encontraba dormido le daba un beso en los labios para después se levantaba de la cama tratando de no despertarlo, más ese simple acto, lo hacía sentir enamorado, pues él se había despertado mucho antes, solo que no deseaba hacerla suya mientras descansaba y despertarla abruptamente, por lo que se notaba que le agradaba que hubiera estado junto a ella, así que debían hablar y el desayuno ya estaba en camino.
- Candy llegó el almuerzo, te parece que comamos aquí en la habitación. - Si, está bien, necesito comprar unos zapatos. - ¿te decidiste por el vestido que te probaste ayer? - Si, es solo que no quiero usar los zapatos altos, usaré unos de medio tacón a juego. - Bien, iremos a verlos. - Pero puedo ir sola. - No te contrate chofer ni enfermera, quiero ayudarte en todo, ¿puedo?
Ella sonrió asintió y salía vestida jovial, el pantaloncillo que usaba mostraba su vientre y eso ahora con ese estilo que vestía, no disimulaba nada su embarazo. - ¡te ves hermosa! – gracias. El se fue a dar la ducha más rápida que podía, de preferencia fría y salía haciendo combinación con ella, donde esta lo notaba al ver su atuendo de manera informal.
Continuara...
Gracias por continuar comentando cada capítulo de esta historia, realmente con actividades varias no he podido actualizar consecutivamente, así que espero avanzar no solo en esta sino en las demás, mínimo una vez a la semana ;)
Agradecida también por no tomar mis escritos, ni adaptar ni utilizar por ningún medio auditivo o plataforma alternativa, en parte o completa ninguno de estos.
Con sincero aprecio,
Un abrazo a la Distancia
Mayra Exitosa
