ficción

Historias de Albert y Candy

presenta

Quédate Conmigo

Por Mayra Exitosa

El evento de los Legan había sido apresurado, por lo que no estaba incluyendo la iglesia, solo el salón y el juez legal en el mismo evento, sin embargo, ya iniciaba y el novio no aparecía por ningún lado, la que si llegó casi puntual fue alguien no invitado, quien en esos momentos ingresaba al hotel, donde con toda intención había hecho una reservación para estar al pendiente de la llegada del novio y detener la boda, Susana Marlow, pensaba un plan bastante llamativo que al saber del evento por accidente, gracias al asistente del actor se había enterado que sería en New York en un hotel y no fue difícil averiguar donde se llevaría a cabo, así lista para el arribo del amor de su vida y tabla de salvación, esperaba el momento oportuno, sentada en un punto donde todos ingresaban y donde podía ver bien si el actor llegaba para su boda, así como la frase adecuada de " no hay ningún impedimento para este matrimonio", era tan ansiada por la actriz que solo deseaba ganarse un Oscar con la actuación que le haría frente a todos los invitados para suspender la boda.

Lejos de ahí, Terrance estaba molesto con su asistente, David, quien había premeditado que su boda se llevara en ese día en New York mientras que él estaba al otro lado del mundo, imposible de llegar a tiempo, meditaba como una llamada de cambio de horario de su prometida lo había alterado, pues el joven se había dado cuenta de su compromiso, así ocultó y movió la fecha de su boda para que él no lo revisara y con ello fraguaba dejar plantada a Elizabeth, a quien odiaba por una situación que nunca se había imaginado de él, - ¡David! ¿Qué has hecho? - Yo, yo, yo ¡lo amo, señor! - ¡estás loco! - Si señor, por usted, estoy enloquecido y esa mujer no lo merece, señor, yo, no permitiré que esa continue aprovechándose de usted, no se sienta comprometido a casarse solo porque le ha ayudado, nosotros podemos continuar creciendo y… - ¡y estás loco, David! Me comprometí con Eliza porque pienso casarme con ella, no para dejarla plantada, ¡no soy gay! Y jamás te corresponderé, eso lo sabes muy bien, amo a Eliza y sabes nuestra relación. - Lo sé, pero no puedo dejar que continue equivocándose. - Hagas lo que hagas, esto no se quedará así.

El castaño, hizo una seña a uno de sus guardaespaldas y tomo a David, luego lo llevó detenido por realizar un fraude, por lo que se le demandaría y tendría que pagar una indemnización al actor y su prometida por daños y perjuicios, pero nada de eso justificaba que tuviera que buscar la manera de llegar lo antes posible, si no a su boda, a buscar a su prometida, Eliza, por lo que indagaba como comunicarse con alguien de la familia para avisar que había tenido un contratiempo. Consiguiendo de ser posible un viaje a toda velocidad en el avión más veloz.

Niel estaba en la barra, dejando a su pareja en la mesa junto a su madre, quienes lucían demasiado nerviosas por la ausencia del novio, cuando llegaba Anthony, notando que ambos bebían una copa. - ¿Supongo que no llegará? Dijo el rubio al moreno, al verlo preocupado, este negaba y agregaba, - Supongo que no, pero fue muy precipitado, al igual que la otra boda. - Si, me imagino casar a dos hermanas debe ser difícil. Niel sabía que se refería a Candy y que ignoraba que no era su hermana, mucho menos que la boda no estaba legalmente establecida, por lo que se ajustaba los labios y se iba a buscar a su hermana, temía que se pusiera peor las cosas. Al buscarla, Candy estaba con ella y está la tranquilizaba,

- No te preocupes, debió tener un contratiempo, puedes llamarlo si lo deseas, que no vea tu vestido y no será de mala suerte. - ¿de verdad? Habíamos agendado y lo esperé toda esta semana, quedamos de vernos, el asistente de Terry dijo que estaba haciendo filmaciones por eso no habíamos hablado. - Más a mi favor, cuando hay intermediarios, algo siempre sale mal, deberías llamarlo y hablar con él. - Si. Niel entraba y sorprendía a ambas diciendo. - Gracias Candy, eres muy buena, a pesar de no saber nada de nosotros, aun así, nos apoyaste, ni siquiera estuvimos en tu boda. La rubia sonrió suavemente asegurando, - Fue hermosa, era como estar en el cielo. - ¿de verdad? - Si, solo que no me imagine que se casaría Elizabeth tan pronto. - Ella tenía un noviazgo de más de tres años y… Papá te mintió diciendo que eras la mayor, pero no es así, Elizabeth es mayor que tú, es solo que el amor y nuestro compromiso heredado, hizo que mi padre te casara a ti, pues Eliza no iba a dejar a su novio. - Lo comprendo, aquí lo que importa ahora es Elizabeth, que se comunique con él y que sepamos que se encuentra bien, antes de sacar deducciones, se tiene que enfrentar a esta situación.

La llegada de Sara y Raymond evidentemente angustiados ingresando a la habitación donde se encontraba su hija, hizo que Candy se fuera quedando relegada, al ver como Sara abrazaba a su hija y su padre aceptaba la sugerencia que la rubia le había dicho, haciendo que en esos momentos lo llamara y buscara la comunicación con su prometido, mientras ella veía que no era parte, ni formaría jamás ser un verdadero miembro de esa familia, ellos realmente se entendían y no podía intervenir, mucho menos enfrentarlos y cuestionarlos del porque le habían mentido para casarla con William, cuando al final, ella había aceptado y no es que no le gustara su marido, que apenas la tomaba o estaba cerca, ya no podía ocultar que en su corazón guardaba el romance de un príncipe azul que no existía en él, puesto que por meses la había relegado, hasta que paso el incidente del hospital y se enteraba de que estaba embarazada, de no ser así, hubiera continuado separada y quizás olvidada.

Cerca del salón, Susana se asomaba al evento, encontrándose con su examante, William al verlo allí solo, supo que no era el novio, puesto que la boda era de Terry. Así deducía que no se había casado con la joven Legan, porque el actor era el que estaba comprometido con ella realmente, entonces se le pasaban varias cosas por la cabeza, si William no estaba casado y continuaba libre, la joven con la que se iba a casar era la prometida de Terrance, él debía estar disponible, así su cabeza fraguaba la forma para llegar a sus brazos y decirle lo mucho que lo extrañaba, cuando lo había buscado y todo lo que su corazón guardaba de él, asegurarle que se había venido a New York porque sabía que él se encontraba en ese lugar.

William miraba hacia la habitación donde se hallaba su esposa ayudando a sus supuesta hermanita, pues le había dicho que lo esperara afuera para apoyar a la novia, ya que Terry no había llegado y debía estar derramando lagrimas por la plantada que le había dado el actor a su flamante y gratuita boda, a la que ahora el karma les había cobrado caro su engaño, por haberle jugado mal, ellos también estaban pagando con creces lo que le hicieron, solo que al final, él si había salido ganando, porque Candy era un diamante enorme y brillante, mientras que hubiera sido un miserable, si lo hubieran obligado a casar con la pelirroja. Al girar de pronto sintió unos brazos familiares que lo ajustaban y una actuación magistral en un monologo casi novelesco de una mujer que sabía estaba tras el novio de Eliza, por lo que al verla bajo su rostro para enfrentarla solo que notaba que le ensuciaba su camisa y esta le aseguraba una centena de cosas que ya no le importaban en lo más mínimo.

- ¡William! ¡Mi Amor! Por fin te encontré, te he buscado por tanto tiempo, no sabes cómo he sufrido tu ausencia, me he deprimido y lo he pasado bastante mal desde que nos separamos, ¡no te casaste con Elizabeth Legan! ¡Eres libre! ¡libre mi amor! - ¿Susana? El rubio la alejaba tratando de limpiar su camisa, pues el labial estaba incrustado en su pecho, incluso las lágrimas no le brotaban, pero hacía como que había llorado, se notaba que su maquillaje era contra humedad, no debía despintarse con facilidad, pero ese labial lo había dejado fuera de su boca y untado en su camisa, además se notaba que había tallones en su rostro.

Frente a esta escena, Candy había salido de la habitación y miraba a la actriz abrazada de su marido, tratando de acercarse para saber de lo que hablaban, escuchando la voz sensual de la actriz que sabía andaba tras el novio de Eliza, ahora aseguraba que solo era actuación, que ella no lo dejaría jamás, era actriz y que lo de Terry era un convenio para una próxima película, pero que ella era solo suya y de nadie más, que podían continuar donde lo habían dejado, seguir como los amantes que siempre habían sido, a lo que la rubia se quedaba petrificada ante estas declaraciones, pues le aseguraban que entre ellos continuaba una relación, asegurándole que lo mencionado en los tabloides y noticias de los rumores era solo publicidad, así la rubia sacaba deducciones apresuradas pues comprendía que ellos eran amantes, por lo que sin decir más se iba por un costado entre los pasillos, rumbo a la recepción del hotel.

Continuara...


Gracias por continuar leyendo y comentando esta historia, deseando siga siendo de su interés,

Agradecida también por no tomar mis escritos, ni adaptar ni utilizar por ningún medio auditivo o plataforma alternativa, en parte o completa ninguno de estos.

Con sincero aprecio,

Un abrazo a la Distancia

Mayra Exitosa