ficción
Historias de Albert y Candy
presenta
Quédate Conmigo
Por Mayra Exitosa
La comida de los McBride fue muy emotiva, pues Bonnie, la esposa de Evander, aseguraba que estaba muy feliz de que se fuera a quedar en casa, ella podía tener una amiga y la cuidaría, al ver que Candy tomaba unas vitaminas, esta cuestionaba - ¿Candy, estas embarazada? - Si, espero mellizos. Como algo fuera de serie, el abuelo se quedó en pausa, el tío se puso de pie, mientras que los dos primos fueron los que casi parecían haber metido un gol en la serie mundial, por el grito del festejo. Más ella negaba, asegurando que, aunque no estaba casada legalmente, si lo estaba ante Dios y sus bebes tenían un buen padre, solo que no estaría a su lado. Una notoria tristeza se evidenciaba del rostro de la rubia, mientras que ellos al haber pasado por la pérdida de una hija y hermana, sabían que no iban a presionarla y pretendían cuidar de ella y de sus bebes. Más al decir esto, Evander ratificó - Querida, con gusto serán Mc Bride, tu abuelo y yo estamos contigo, como debimos de haber estado siempre con tu madre, eres una Mc Bride y… Candy los interrumpió y negando, aclaraba el malentendido, - De hecho, soy una Mc Connery - ¡que! -¿Cómo? Tanto el abuelo como el tío se extrañaron y ella con detenimiento explicó. - Usé el apellido de mi madre para no usar el apellido del hombre que creía mi esposo, o el de mi padre, quien me dejó por quince años dentro de un instituto de señoritas, así que a él no lo he visto desde que murió mi madre. Evander insistió, - ¿pero como eres su hija, si no se casó y… aseguró que no tenía hijos. - Pues no lo sé exactamente, pero ha sido todos estos años él, quien pagó mis estudios. - Comprendo y ¿cómo es eso del hombre que creías tu esposo? Volvía a cuestionar tratando de no ser agresivo y molesto su tío Evander, - Otra larga historia, pues me dijeron que mi apellido era Legan y me obligaron a contraer matrimonio, pero tanto a él como a mí, nos mintieron y ahora no estoy casada legalmente.
- ¿Quién es tu marido? Preguntó su abuelo quien estaba asombrado desde que dijo ser una Mc Connery, que solo hasta ese momento intervino. Ella no quería que lo molestaran o lo obligaran a dar la cara, deseaba ser ella quien se hiciera cargo de su vida, por lo que sin mucho interés contestaba, - No tienen caso mencionarlo, no creo que lo veamos, al final… de pronto la interrupción de la joven asistente luego de haber sonado el timbre de la mansión llegaba anunciando, - Señor Evander, lo busca el Señor William Andrew.
Fue que Candy se puso de pie como un resorte, alejándose de la mesa y girando a ver a su abuelo con una mirada de reconocer a quien mencionaban, el hombre como cómplice de la reciente nieta solo asintió, en señal de que la comprendía, respondiendo su inquietud, - No es tu marido legalmente. Y mirando a su nuera agregaba, - Querida, acompáñala a su habitación, acaba de llegar con su familia, se quedará con nosotros. La esposa de Evander que ya había estado con ella en su habitación, volvía a hacerlo para que se familiarizara con la casona, mientras los cuatro hombres de la familia se quedaban en el comedor, haciendo tiempo suficiente para que las dos mujeres se retiraran con calma.
En el salón, miraban los detalles del origen antiguo de la familia, William se notaba bastante serio, a lo que Evander, sin decir muchas palabras saludaba formalmente sin dar su mano, al igual su padre y sus hijos. - En que podemos ayudarle. - Vine por mi esposa, Candy Mc Connery, - No comprendo ¿Quién le dijo que estaba aquí? - Digamos que… como su marido estoy al tanto de su vuelo y llegada en él a su lado, por lo que… no puedo imaginar como es que pensó que no estaba enterado de donde esta mi mujer. - ¿ella le dijo que venía aquí? - No estamos jugando, Sr. Mc Bride. La tía Elroy que había permanecido sentada sin haber sido anunciada se ponía de pie, - Buenas tardes, caballeros, mi sobrino no me ha presentado, supongo que debo hacerlo, Andrew, Elroy Andrew. El abuelo, saludo con formalidad y Evander, al igual que los dos jóvenes que estaban serios sin hacer la mínima señal en sus rostros, se quedaban en espera de saber si se les invitaba a intervenir.
Luego se presentaba parte del personal, realizando atenciones a los recién llegados con aperitivos, a lo que el abuelo escuchaba a la dama, mirando de reojo a William, pues ese hombre era el marido obligado de su nieta, por lo que esperaba una explicación de su parte, Candy no había dado demasiada información, más su marido confirmaba que sabía el apellido de ella como Mc Connery. Elroy por su parte iniciaba con saludos y mencionando antecedentes de amistades que podían conocer los Mc Bride se daban las presentaciones formales y otros detalles para ser aceptados en su visita inesperada hasta que continuaba con el tema que realmente deseaban abordar.
- Los Legan tenían un acuerdo de matrimonio antiguo, el cual debía darse desde hacía un par de años, cuando aseguraron que estaban listos los trámites se iniciaron, sin embargo, nuestros abogados están tramitando las demandas correspondientes, mi sobrino está casado con Candy Mc Connery y sabiendo que llegó con su hijo Evander, vinimos a presentar nuestra visita, para que la esposa de mi sobrino se instale en su casa como es debido y puedan visitarla en el momento que lo deseen. William notaba que Evander no decía nada mucho menos los jóvenes, esperando y dando el lugar al mayor de la familia, por lo que él tampoco intervenía, bastante era ver el rostro de su tía cuando la puso al tanto de la jugarreta que les hicieron los Legan. La respuesta de Darach, fue clara y concisa,
- No fuimos requeridos a ese matrimonio, como bien mencionan, ustedes tenían un acuerdo, y ahora hay abogados de por medio, no podemos ni queremos intervenir donde no somos llamados, por lo que, si Candy Mc Connery decide ir a la casa de su esposo, esta en libertad de hacerlo, más si fuese así, debería tener ya un pasaporte con el apellido de su marido ¿estoy en lo cierto?
El abuelo hizo una sonrisa chueca, esperando una respuesta que sabía no iban a poder dar, a lo que William con solvencia respondió. - En un Clan, sus miembros son por sangre, Señor Mc Bride, al igual los míos y mi esposa al igual que mis hijos, son de mi sangre, por lo que pertenecen a mi Clan, cree usted que necesite presentar mis antecedentes y demostrar que son mi mujer y mis hijos los que están aquí.
Dicen que el diablo sabe más por viejo que por diablo, por lo que el anciano le dio las mismas palabras para su respuesta, - Lo mejor será que venga mañana, así estará despierta y menos cansada esta situación, apenas llegaron hoy y no creo prudente que si legalmente no tiene ningún enlace, iniciemos este tema de a donde debe o no debe ir, porque mi sangre también tiene mi Clan Mc Bride y ella es una de los nuestros, que este ahora aquí, demuestra que se encuentra donde le corresponde y como le dije, no fuimos requeridos en un evento matrimonial, reclame al acuerdo legal que iniciaron y por favor, tráiganlo para ver si la involucra a ella, así no estaremos buscando pruebas sanguíneas innecesarias. Elroy decidida insistía, - Estamos por festejar el matrimonio en la familia, serán parte de ese evento, me gustaría mucho hablar con ella. Evander intervino, - ¿hablo usted con ella cuando fue obligada a casarse con su sobrino? - No. No estaba en américa. -Comprendo, le diré sobre sus intenciones y confirmaré con una llamada en cuanto este disponible, ahora descansa y podemos hablar con ella mañana ¿le parece a usted? - Esta bien. Muy incomoda y sabiendo que todo era por el bienestar de Candy, accedía a las peticiones amables, más William estaba molesto, sabía que ella se encontraba ahí, deseaba verla, más no podía obligarla, hasta que deseara hacerlo.
Sine el éxito obtenido los Andrew salían con una evidente molestia, Candy Andrew no existía y no podían probarlo, por lo que ellos no podían llevársela, ya que su sobrino nunca la trajo a Escocia, mucho menos a una mansión donde fuera presentada oficialmente, hacer una rabieta no era lo adecuado e imponerse sin un documento legal de por medio, era para todos innecesario. Pues para los Mc Bride, era una empleada a la que tenían trabajando y no una esposa a la que cuidaran como se debía, fue así como ellos decidieron buscarla por lo que explicar eso, podía poner de malas a los Andrew, así Evander no intervenía ni enardecía ninguna discusión.
La salida de ellos hacía que Candy y su tía Bonnie estuvieran tras una ventana observando a uno por uno salir, desde la habitación de sus tíos, si quería ver de cerca quienes habían venido a buscarla, debían estar ahí, así tener la oportunidad de ver a William, hizo que su tía viera que ella sentía algo por ese hombre y que definitivamente era el padre de sus mellizos. - lo amas, ¿verdad? - ¿se nota? - Es natural, tu mirada brilla al verlo y estos cristales no reflejan el interior, podemos ver sin que ellos se den cuenta que estamos aquí, vino a buscarte y es extraño que no estén casados legalmente. - Es una larga historia. - Si, tan larga como fue la de tu madre, así que quédate el tiempo que desees nadie te molestará, eres bienvenida y todos somos tu familia. - Gracias.
William miraba a los cristales, sentía que ella debía estar observándolo, por lo que su carta decía, deseaba expresarle que vino por ella, que no había nada con Susana y que él solo deseaba estar a su lado, no obligarla, pero al menos debía saber que se encontraba en Escocia y no se iría sin ella a ningún lado. - William, hijo, vendremos por ella mañana. - No se si pueda dormir, ella debe saber que estoy aquí. - No te preocupes, no desistiremos. La Tía Elroy, se lamentaba la situación, no deseaba que pasaran estas cosas, pero ella era la responsable de todo, se había jugado sus cartas para sacar a esa actriz que había atrapado a su sobrino, ahora estaba pagando caro la jugada que les hicieron los Legan, al no haberlo casado con su hija, sino con una adopción inconclusa y para colmo, podían perderla y de nuevo se vería involucrada en haber insistido en un convenio que no debió reabrir solo para deshacerse de Susana.
Continuara...
Gracias por todos sus comentarios, deseándoles lo mejor en esta fecha tan especial, una noche buena hermosa y una bella navidad para todos.
Agradecida también por no tomar mis escritos, ni adaptar ni utilizar por ningún medio auditivo o plataforma alternativa, en parte o completa ninguno de estos.
Con sincero aprecio,
Un abrazo a la Distancia
Mayra Exitosa
