ficción
Historias de Albert y Candy
presenta
Quédate Conmigo
Por Mayra Exitosa
En unas oficinas en Inglaterra, Alistar solicitaba investigadores privados, para localizar con total discreción a la mujer que requería, pues deseaba que nadie supiera que la estaba buscando, solo saber su ubicación actual, daba los detalles de un par de fotografías, su nombre o como se hacía llamar, además de que tenía poco de haber llegado a Europa, así que pagaría bien por la información que le consiguieran, - Estaré en contacto de manera privada, mi hermano también la está buscando, no quiero compartir los beneficios ni mis contactos para él, así que deseo ser el único en encontrarla lo antes posible, será mucho mejor. - Son muy pocos los datos, pero con la imagen, será mucho más fácil. - Deberán ser demasiados discretos, porque no quiero que nadie sepa que la estoy buscando. - Comprendo, estaremos en contacto y le iremos mostrando los avances. - Gracias, estaré en la villa en Francia, mi hermano llegó conmigo a Londres, no sabe que me iré para que no me localice con facilidad. - Bien.
En américa las cosas estaban más complicadas, por una parte, Gerald, no tenía información de su hija, pero sí de su amigo, el cual había sido demandado por los Andrew, ahora estaba con encierro domiciliario. Ludivina le aseguraba que no localizaba a Candy y que no se había reportado, estaba completamente fuera de su alcance, pues su teléfono se encontraba incomunicado. - Comprendo, no puedo ayudar a Legan ahora, estoy con los citatorios en el juzgado por lo de mi cuñado, están saliendo demasiadas cosas que ignoraba, así que me será imposible ayudarlo de momento, pero hablare con él. Ludivina se mostraba nerviosa, su tranquilidad se estaba poniendo a prueba y para Gerald era algo muy extraño, pues sabía que su hija estaba con su marido y era la primera ocasión en muchos años que él se sentía más tranquilo que nunca, pero al parecer eso le ponía a su asistente nerviosa, como que no localizar a Candy era más su preocupación que la de él, que siempre había estado esperando la mejor forma de mantenerla oculta y de alguna manera, lo había logrado.
En Chicago, Elizabeth estaba visiblemente alterada, su novio estaba en un juicio laboral contra su asistente quien resultaba ser quien había movido las fechas para que Terry no se presentara en su boda, más la publicidad, lo tenía en la cima y ahora le estaba lloviendo más trabajo, por lo que uno de sus abogados fungía como su asistente, además que su representante aseguraba que la boda, más que dañarlo, le había dado una publicidad increíble y su novia, estaba en una posición difícil, ya que el padre de esta se encontraba con arresto domiciliario, eso le daría mala reputación al actor, por lo que de momento tenían que pausar por más tiempo su matrimonio, hasta deslindar sus demandas actuales, sobre todo porque al parecer era por una documentación falsa y eso podía perjudicar al actor en los medios publicitarios si fuera su yerno, más al no estar casado, no se le vinculaba en nada, lo mejor según sus abogados era no asistir a visitas con su novia en Chicago y se mantuviera el mayor tiempo posible en New York, donde casualmente la actriz Susana Marlow, estaba aprovechando la publicidad por haber asistido a su boda, para colarse en shows televisivos y asegurar que su compañero Terrance era un caballero y que al escuchar el video, lo confirmaba, más también en el mismo evento mencionaban que la familia de su novia estaba en asuntos legales y no se podían reunir de momento la pareja, cosa que beneficiaba mucho a la actriz.
Candy amanecía satisfecha y muy feliz, porque el padre de sus hijos había estado con ella la noche entera tal como Romeo y Julieta le había dicho que se iba a escapar antes del amanecer, dejando claro que la amaba con locura desde el momento en que la vio por vez primera en las oficinas del registro de su matrimonio, donde ambos fueron engañados y obligados, más ahora aseguraba que arreglaría todo para poder estar con ella legalmente y que no era solo por su embarazo que la amaba, sino por ella, que no deseaba dejarla jamás y que lo único que agradecía era que lo esperara por las noches para colarse por su ventana, con tal de estar juntos en su lecho, cosa que no le dirían a su familia, para no romper las reglas de no tener un matrimonio legal actualmente.
- Entonces te vere en la noche. - Sin falta, buscaré que me den tus documentos lo antes posible, nos casaremos en cuanto Legan suelte la información, si no veo más remedio, usaré nuestro embarazo para asegurar que eres mi mujer y que debes estar conmigo, cosa que no me gustaría poner en problemas a los Mc Bride. - No lo hagas, ellos me están cuidando, recuerda lo que te comenté sobre ser una Mc Connery. - Eso es todavía un punto más a mi favor, porque si estás conmigo, nadie te hará daño, te cuidaré en nuestro hogar y pondré una docena de guardias para protegerte. - Albert, acabo de encontrar a la familia de mi madre, crees que es justo que me vaya contigo, cuando mi abuelo es mayor y…
El rubio no la dejó finalizar la frase, la besaba por milésima vez, sonriendo agregaba, - Si deseas seguir con ellos, no hay problema cariño, solo quiero estar contigo cada noche, asegurarme de que sepas que no fue por nuestro embarazo, sino por ti, porque no quiero malentendidos, quiero hacer bien las cosas, legalmente debemos estar casados, te juro que no te faltara nada y estaré cerca de ti todo el tiempo. - Gracias, mi amor. Si sigues así, si serás mi príncipe. - ¿lo dudas? Te juro que buscare un hilo más resistente, aunque no sé si sea de color rojo, pero de que te mantendré atada a mí, puedes apostarlo. - ¡Albert! No sigas con eso. - Tu carta me hizo muy feliz, porque no sabía que… me querías desde que estábamos en la isla del cielo, y yo… te juro que nunca creí en eso del amor a primera vista, pero ahora si soy evidencia comprobable, te lo aseguro.
Ella lo besaba y le decía que tenía miedo de que anduviera por los jardines, ya que si su familia se enteraba no iba a saber cómo justificar su estancia en la casa y eso ambos lo tenían bien claro, así se marchaba antes de dar las cinco de la mañana, pues su mujer no había dormido lo suficiente, ni él tampoco, sin embargo, ambos traían el horario cambiado debido a sus vuelos por el viaje, era comprensible que se fueran a dormir en diferentes horas y tardaran en adaptarse al cambio.
Para la rubia verlo irse, hacía que buscara dormirse contenta y enamorada, pues su marido había estado con ella hablando por horas, asegurando que todo debía ponerse en su lugar, sobre todo ellos como pareja. Albert le contó que los tres hombres que la pretendieron fueron sus sobrinos y que los hoteles donde ella estuvo trabajando eran suyos en su mayoría por sus acciones, por lo que omitir algo, era interpretar las cosas de manera equivocada, ya que jamás la iban a demandar, solo lo hacía por el temor de no encontrarla, la conversación se alargaba contando los detalles de cómo Archie, Stear y Anthony le escondían videos de seguridad evitando saber su existencia pues estaban haciéndolo para que no vieran sus intentos de conquista para con ella, finalizó descubriéndola hasta que vio la foto en los periódicos y revistas, ya que si la investigaba, corría el riesgo de enterar a los Legan, su supuesta familia y estos se encontraban abonando su pago en oro, como parte de la supuesta dote estipulada en el matrimonio, lo cual le sorprendía, pues la boda no había sido efectuada, eso lo hacía sentir que algo tramaban contra él. Además, que la demanda era por la presión de que ella se había desaparecido y él no tenía ningún derecho a nada, por no tener un matrimonio legal ni siquiera para darle su apellido, tal como lo había mencionado su abuelo.
Todo lo contado se fue dando entre las cuatro ocasiones en las que estuvieron recuperando su pasión con caricias melosas, entregas en nuevas posiciones pasionales para acoplarse a su embarazo, gracias a que todavía lo permitía, y no se sentía incomoda al hacerlo, pues la rubia le aseguraba que lo deseaba tanto como él, cuando estaban juntos no podía evitar sentir esa atracción que habían creado desde su luna de miel, eso fue uno de los detalles que más ansiaban al verse, reconociendo que ambos se necesitaban tanto como respirar y que ella se ponía muy mal, cuando sentía que él la estaba cambiando por la actriz, cosa que eso jamás pasaría, pues él no cambiaría todo lo que ellos estaban sintiendo por una novia que jamás había amado realmente.
Continuara...
Muchas gracias por comentar cada capítulo, la escribo y a la vez reviso editando capítulos para evitar errores, espero les siga gustando la trama.
Agradecida también por no tomar mis escritos, ni adaptar ni utilizar por ningún medio auditivo o plataforma alternativa, en parte o completa ninguno de estos.
Con sincero aprecio,
Un abrazo a la Distancia
Mayra Exitosa
