PASADO.

—No, Naruto. Los ninjas y los espías son TOTALMENTE diferentes.— Explicaba Sasuke por quinta vez mientras le disparaba a los zombies.

—Es lo mismo, ambos sacan información. ¡Waaaah!—El rubio había caído al suelo luego de hacer un mal movimiento.

—¡UZUMAKI NARUTO ESTAN TOCANDO LA PUERTA!

—¡YA SE MAMÁ!— El rubio se levantó del suelo murmurando quien sabe que sobre su madre. Tomó la perilla de la puerta y la abrió.

—Sakura-chan.

—Hola, Naruto. ¿Quería saber si tenías azúcar? Tengo que hacerle un pastel a Sasori.— Sakura hablaba de manera entrecortada y tenía el rímel corrido.

Sasuke aparentaba que la conversación no le importaba pero el miraba de reojo la situación.

—¿Sakura-Chan estás bien?

—Si ... no— Respondió la joven mientras empezaba a llorar.

Naruto la llevó al sillón y se acomodó para que los tres cupieran. La joven lloraba y se frotaba la nariz con la manga de su camisa violeta.

—¿Que sucede? ¿Necesitas ayuda con Sasori? Sabes que mi madre puede cuidarlo cuando quieras.

—¡No es Sasorii! ¡Es Garaa!—solloza— El dijo que nos casaríamos en dos meses y ahora dice que no lo hará. Dijo que me ayudaría con la educación de Sasori.—solloza más fuerte.

—Tal vez no le gusto que lo quisieras utilizar para cuidar a tu hermano.—Hablo Sasuke sin pensar.

—¡Waaaa! ¡¿Ahora que voy hacer?! ¿¡Ahora que voy hacer?! — La joven se pasaba los dedos por su corto y sedoso cabello.— Soy un asco, Naruto. Me van a sacar de mi casa por culpa de mis padres. Se fueron y no creo que vuelvan Naruto. Tengo deudas que no son mías y tengo que cuidar a Sasori. ¡Mi cabello! Lo tuve que cortar porque no tenía los productos necesarios para mantenerlo largo. ¡Me llega hasta las orejas!

—Lo solucionarás, siempre lo haces.—Respondió Naruto sobando su cabeza.

Sasuke seguía jugando con la consola.

—¿Tienes Mario-kart en ese Ds?—Pregunto la jovencita sobándose sus ojos.

—Todo Nintendo DS tiene Mario kart.—Respondió el azabache. A sakura se le iluminaron los ojos y se acercó al hombro del jovencito.

Sasuke sintió sus mejillas arder y el calor en su cuerpo. El odiaba el contacto físico pero con ella se sentía ¿bien?

—¡Yo todavía juego Mario Kart! ¡Juguemos, déjenme traer mi Nintendo!

La pelirrosa salió corriendo del departamento. Dejando a Sasuke sonrojado.

—Sasuke... ¿Te gustan los algodones de azúcar?—Pregunto Naruto pícaro. El azabache subió una ceja, no entendía a qué se refería.

—¿Algodón de azúcar? No me gusta su textura.

El rubio palmeo su frente.

—No, Sasuke. ¿Te gusta Kirby? — Naruto trato con otra referencia.

—Me parece muy meh. Realmente prefiero Zelda.— Contestó el azabache ajustando sus lentes.

¡Realmente eres autista!

—Si, Naruto. Me lo detectaron a los diez años. ¿Ahora te das cuenta?— Respondió Sasuke buscando el dichoso Mario kart en la consola.

Naruto quiso saltar por la ventana y esperar a que un carro lo atropellara.

Al rato entro sakura con su pelo enmarañado y el Ds en mano. Un Ds de color rosa pálido y stickers de hello kitty y kuromi.

—¡Wah! Es la vieja Nintendo. —Exclamó el rubio tocándola. Ganándose un manotazo de parte de la pelirrosa.

—¡Naruto-baka! Con cuidado es una reliquia.

Sasuke solo giró los ojos y se arrimó para dejar a la mujer sentarse.

—Entonces Sasuke-Kun. ¿Que personaje eliges? ¡Yo seré peach! Adoro su vestido.

—Me gusta Luigi. Me parece un personaje infravalorado.

—¡Entonces yo sere Mario! ¡El protagonista de todaaaa la saga!

Pasaron la tarde jugando. En el atardecer la cabeza de Naruto yacía sobre el hombro de Sakura. Sakura miró a Sasuke notando como la luz del sol iluminaba sus facciones.

suspira.

—Ame este momento, gracias por estar aquí conmigo. Supongo que no eres tan malo, solo eres un poco gruñón.—Hablo sakura mirando a Sasuke— Adiós muchacho grande— Se despidió dándole un beso en el cachete al azabache y sonriéndole como solo ella podía hacer.

plaff.

El sonido de la puerta cerrándose despertó a Sasuke de su estupor y lo dejó con una sonrisa tonta en el labio. Tal vez le gustaba toadette.