Capítulo 37 Resolver los problemas pendiente trae, ¿Tranquilidad?


Chopper no había parado, toda la tarde estuvo cuidado de sus nakamas, incluyendo a Viví, quien había revisado hace un rato, cuando los visito.

El tanuki se ofreció en acompañar a la princesa a visitar a Carue y al escuadrón de pato, ellos ya estaban siendo atendido por el doctor Ho, pero eso no evito que el reno medico inocente le preguntara como se sentían.

Vivi se marcho con Carue a su habitación real, Chopper la invito a pasar la noche con ellos, y fue muy amable, ambos sabía que ella no necesitaba una invitación, pero la princesa eligió estar sola con Carue.

Ella se recostó, Carue coloco su cabeza en la almohada de a lado, pero su amigo había corrido tanto que, aunque lo intento quedo dormido en poco tiempo.

La princesa solo evito pensar, podía sentir una pocas lagrimas escapar de sus ojos, las dejos, no se podía evitar y limpiarlas solo empeoraría el cómo se vería después. No es que fuera importante eso, pero ella tenía que mostrarse firme, no antes sus nakamas, lo sabía, pero si para su pueblo. Se giro hacia su enorme balcón abierto y observo la luna llena hermosa, si es un día hermoso y triste se recordó Vivi al bajar la vista de la luna le pareció ver por el rabillo del ojo inferior dos pequeñas luces por un momento.

Mis lagrimas hicieron que la luz de la luna se reflejara, estoy casada debo dormir, pensó Vivi limpiándose los ojos con las manos, por un momento imagine el rostro de Pell y de mamá, no es nada. La princesa sacudió la cabeza. Este día ha sido como cien años, Pell, la lluvia, Crocodile, Koza, Papá, los demás y el estúpido cuervo que habla, Sabo lo hizo a propósito para sacarme una risa, esto segura, o solo quería darle un susto a Koza, esos dos, pero que planea ese huracán rubio.

Vivi recordó los objetos que le solicito, era cosas para un barco ¿no?


Eran las diez de la noche, la mayoría de los mugiwara seguía dormido con excepción de Chopper y Zoro.

Zoro acababa de despertar, y desde que recupero la conciencia había estado decidido a vigilar con la mirada a la nueva excentricidad que su capitán incluyo en la tripulación, la mujer estaba muy entretenida, con Ace.

Ese hombre es demasiado amable, esa mujer seductora, le convenció de darle clase, se ve el cansancio de Ace y no es capaz de cortar la clase, las mujeres son su debilidad claramente, aunque no al extremo de Ero-cook, el hermano de Lu, si tiene modales. La mujer puede aprender después como se pronuncia el resto de los números o lo que sea, Zoro resoplo para sí mismo, como si un idioma fuera importante que excéntrica mujer, esto es culpa de Ero-cook, Zoro le dio una mirada al inútil que está conectado a esa cosas médicas, quiero golpearlo, pero no está bien, Zoro desvió la mirada del rubio y observo a Chopper cambiando los vendaje de Usopp.

Tendrá que dormir en cualquier momento, entonces me quitare esta cosas, pequeño tanuki, exagerado.

Los pequeños cortes sin las vendas no se van a infectar, estoy seguro de que eso no va a pasar, necesito seguir entrenando y esto solo me detiene, no permito que nadie se meta con mi ambición. Lu me dijo que sintió mi haki en ese puñetazo hace un rato y corte a Mr. 1, que era una espada él mismo, así que debo practicarlo hasta que me sea tan natural como respirar.


Ace siente los ojos pesados, sin el medicamento que le preparo Chopper, ya estaría en el séptimo sueño de Morfeo.

Robin es como Indoors, pensó Ace, un monstruo de la lectura, capaz de devora un libro en menos de una hora, ella no tiene limites para obtener más conocimiento. Tres años de mi vida mis aventuras, leído y analizado en menos de dos horas. Esta mujer me hizo preguntas curiosas de mis aventurar y termino convenciéndome de que no soy pésimo maestro, porque mi hermana aprendió de mí, si Lu, ella uso a mi hermana, demonios me acaba de conocer y sabe mi mayor debilidad para hacerme cambiar de opinión. No sé si esta habilidad de Robin es buena o muy mala para mi hermana, pero sí sé que es así como termine accediendo a enseñarle concepto básico de un idioma muerto a la Niña Demonio, en lugar de dormir y descansar como mi cuerpo quiere, soy afortunado de que Indoors no sabe que hablo otra lengua, definitivamente evitare que lo averigüe, si quiero continuar vivo.


Calcule mal, pensó Sabo mientras dejaba el Going Merry de los mugiwaras en la costa sur de Arabasta.

Ningún marine encontrara el barco, no con los cambios que hice… Lu, no va a estar contenta… ni Usopp espacialmente, puedo inferirlo, realmente nadie va a estar contento, tal vez Nami, pero es necesario porque ellos no conocen la justicia, ni el honor… el diario, la página… Ace…

Sabo volvió al barco, Karasu protesto, pero lo siguió, el rubio descerebrado entro en la habitación de las mujeres, el joven revolvió los cajones por un tiempo…

—No sabía que ahora eres un pervertido…

—Karasu, no es momento para bromas —contesto Sabo dejando de revolver un cajón de ropa interior, dándole a Karasu una mirada que decía, deja de decir estupideces esto es serio, Karasu encogió los hombros. Lo que buscaba el rubio debe ser importante, él bobo solo se pone en modo Dragon, por esa razón.

—Además está en la habitación de mi hermana —agrego Sabo, Karasu quería dedicarle una mirada burlesca a Sabo, de que eso no lo hacía lucir mejor, pero por lo poco, o en realidad lo mucho que había hablado su compañero de sus hermanos en este breve viaje y considerando que el idiota había recuperado sus recuerdos hace poco, Karasu entendía que Sabo había tenido una relación demasiado estrecha con ese par, una relación que avivo y que cualquier comentario inoportuno o burlesco podría ser contraproducente, puede que el segundo ha mando de los revolucionarios tenga un enorme complejo de hermano, esto definitivamente nos vas a morder el trasero en el futuro, pensó Karasu cruzando los brazos y dándose pequeños golpes rítmicos con los dedos índices en los brazos.

—Diablos —dijo Sabo agarrándose la cara—, Lu lo tiene en su mochila —se agarró el cabello despeinando sus risos—. ¡Que idiota soy! —miro a Karasu que asistir a su declaración con demasiado entusiasmo—. Llévame de vuelta al palacio, Karasu.

El otro revolucionario resoplo, lamentado con seguridad el momento el que el niño bobo se había trasformado en su superior.


Sabo regreso después de las once de la noche al pasillo del palacio real, decidió que mañana le daría las gracias a Viví, por conseguir la cosas para su plan de emergencia con el Going Merry, la joven debía de estar durmiendo o al menos eso quería pensar Sabo.

El joven revolucionario se sentía feliz, por mucho tiempo temió que su pasado lo alcanzara, le aterraba recordar, y ver lo horrores del pasado, pero valió la pena.

Ace y Lu, le daban un mayor sentido a su vida, el tiempo invertido con los revolucionarios, y su misión de alcanzar la libertad para todos.

Por fin podré afirmarle a Koala que no la dejare a ella y a los demás, mi pasado no nos separa, no me detendrá para lograr nuestra misión de liberar al mundo. No soy aquel niño de 10 años, mi sueño de piratería pereció, pero mi amor por la libertad, sigue. Aunque Lu y Ace podría atentar contra mi libertad cuando se entere de lo que le hice al Going Merry, Sabo resistió el impulso de pasar saliva. Tendré que jugar la carta de soy un revolucionario. Ellos los entenderán. Estarán furiosos con seguridad, pero en el peor de los casos tal vez mencione lo del mundo te quiere muerto por existir. No, en definitiva, no voy a mencionarle eso a mis hermanos, demonios prefiero que me asesine a ser así de cruel con ellos.

Sabo entro a la habitación de invitado y fue recibido por un abrazo de su hermano —Al fin llegaste donde te habías metido, Sabo.

—Salvando el trasero de cierta hermanita.

Ace se separó y miro Sabo entrecerrando los ojos.

—¿Qué hiciste? —dijo Zoro sentando cerca de la entrada de la habitación apoyando una de su mano sobre su mandíbula.

—Puse el Merry, en un lugar seguro —contesto Sabo sonriendo, Ace sabía que había algo más en sus palabra, no me va a gustar.

—El Merry, estaba muy lejos —dijo Zoro levantando su cabeza cuestionando al hermano de su capitán con ricitos de oro.

Es verdad, pensó Ace levantando ambas ceja y dándole una mirada de arriba abajo a su hermano.

Robin, trataba de entender la situación extraña de estos hermanos jurados, pero al instante se detiene, no debería hacerlo, así que agarra un libro y pone mayormente su vista en el.

No debería preguntarme cual es el nombre completo de este chico, ¿es un D?, ¿un pirata o acaso un asesino serial?

Desapareció por mucho tiempo, pero dijo que movió el barco, tal vez asesino a alguien, lo desmembró y lo arrojo al agua, para satisfacer a algún dios que sirve, tal vez esa es la forma en la que obtienen habilidades especiales o son así simplemente, pero no me gusta más lo primero. El vaquero pecoso señalo que el rubio de caireles es el hermano inteligente, aunque le falto admitir también que es elegante de su familia.

—Lo sé, pero tengo mi forma de moverme—Sabo titubeó en la elección de sus palabras—, el barco está a salvo —dijo sonriendo.

Ace supo que esa respuesta calmo la intriga del espadachín. Evito sonreír, pero le tranquilizaba saber que no era tan sencillo ganarse la aprobación de los nakamas de su hermana. Tenía la certeza de que Lu hubiera estado segura, aunque ellos no se hubiera involucrado en sus aventura.

Pero que hizo Sabo con el barco de Lu. Lo movió. ¿No lo hizo?, espero que no, pero bueno, si lo hizo, en definitiva, conservare el puesto de hermano mayor favorito de por vida, pensó Ace sonriendo con amplitud.

—Debería de dormir los dos —dijo Zoro cruzando los brazos con algo de dificultad mientras se quitaba la vendas de sus brazos, bostezo—. Prepárate, Sabo, cuando Chopper, despierte, te va a ser un chequeo de pies a cabeza.

Sabo asistió, ese enano, cuando trabaja es como su vieja maestra terco pero afortunadamente no tiene la tendencia violenta de ella o eso espero.

Ace se sentó en el suelo al otro lado de la puerta, a lado contrario de Zoro, que seguía quitándose las vendas. El pecoso cerró los ojos.

Sabo iba a hacer lo mismo, pero recordó esa maldita hoja en el diario de Lu, en la parte que contaba su aventura en Loguetown.

Se acercó a la mochila de paja de Lu, metió la mano en la mochila y entre busco en los tesoros de su hermana. Lu no se enojará por esto, además es su culpa, debe de tener más cuidado…. No es que Lu, previera que conocería a más personas a parte de Ace que supiera leer el idioma antiguo.

Zoro levanto una ceja, a Lu no le gusta que nadie meta manos en sus tesoros, pero es su hermano, la capitán les dio cosas de ella desde que llegaron, además dudo que se enoje, y él está buscando algo con desesperación. Cuando despierte se lo comentare por si acaso.

Ace, entreabrió los ojos un pocos y miro a Sabo, porque revuelves la mochila de Lu, te preocupa algo más.

La arqueóloga, miro con curiosidad por un momento antes de volver su atención a un libro de tanatología que explicaba el proceso de embasamiento que las familia real práctica, el proceso de momificación es sorprendente. La biblioteca de la familia real, está llena de toda clase de conocimiento fascinantes.

Sabo encontró el diario, lo abrió y lo ojeo con cuidado, si me altero solo arruinare el diario de Lu, y entonces ella me va a mirar con su cara de que malo eres, esa cara de la infancia que era reservada casi exclusividad a Ace…

Suspiro.

Bingo.

Sabo arranco la hoja.

—¡Que demo…

Robin hizo aparecer una manos en el hombro de Ace, la mano le tapó la boca al pecoso, el espadachín, desvaino su katana blanca, preparado para los inconveniente.

Que desconfiado es, no va a ser fácil ganarme su confianza, pero al final no importa, todo me van traicionaran, pensó la arqueóloga, haciendo desaparecer las manos mientras señalaba con la vista a los mugiwaras dormido.

El espadachín volvió a envainar su katana, y miro a Robin de forma inquisitiva, inclinando la cabeza hacia un lado por un momento.

Ace bostezo de forma consecutiva mientras hablaba —Sabes… hermano… aún no había leído…. todas… las aventuras de Lu…

—¡Lo sabía! —dijo Sabo sonriendo con una pizca de descaro.

Ace entrecerró los ojos y bostezo una ve más ante de decir—No se lo digan a Lu.

Sabo soltó un sonido afirmativo mientras rompía la hoja en varios pedazos.

El espadachín, también bostezo, sacudió la cabeza alejando el sueño de su radar, no debo dormir, tengo que vigilar a la mujer tétrica, leyendo un libro sobre cómo hacer momias, que extraña es.

—Ace —dijo Sabo tocando el hombro de su hermano.

—¡Eh! —contesto el pecoso bostezando de nuevo.

—Puedes quemar estos pedazos.

—Lo que sea —dijo Ace sin abrir los ojos, junto sus manos y espero a que Sabo colocara los papeles, incendio una pequeña llama.

Solo quiero dormir, pensó Ace.

Sabo oculto su sonrisa mientras veía como los papelitos ardían hasta desaparecer, adiós, estiércol. Otro problemas solucionado. Aun me quedan varios más, pero puedo relajarme. El rubio, se dejó caer a lado de su hermano y bostezo antes de entregarse a los brazos del dios Somnia.


Un frondoso bosque es todo lo que me rodea.

¿Cómo llegue aquí?

¿Dónde estoy?

Es esto la casa del árbol, el bosque de Goa, los sonidos de los animales la vegetación es herm…

—Es muy hermoso, a mí también me fascina ,el paisaje, Sabo.

Esa voz, mamá, Diana.

Miro en todas direcciones, buscando a Diana, pero nada.

¿Escuche su voz?

¿Dónde están Lu y Ace?

¿Estoy alucinando?

¿Soñando como Lu?

No ¿no? puede ser.

Unos brazos me rodean, intento usar haki y combinarlo con una llave que me enseño Hack, para lanza a la persona hacia adelante.

Fallo, no puedo moverme fácilmente.

Escucho una risa fría, el bosque se hiela, que frio, me congelo, respiro con fuerza, y puedo ver mi aliento, el suelo se ha llenado de nieve.

—¡Qué demonios!

—Lenguaje —dijo Diana, soltándome.

Me giro y siento como mi corazón se detiene por un momento, tanto tiempo sin verla, sin recordar su rostro, perdida en mi memoria… es, como la recuerdo, hermosa y con una cálida sonrisa.

—Mamá —digo y sin pensar me acercó con la intensión de abrazarla, pero me detengo al recordar la helada risa de la otra madre.

—No, tú eres la otra madre.

La otra madre, me mira, levanta sus manos, las junta como si estuviera rezando, coloca sus dedos pulgares en su mentón y pone el dedo índice pegado en sus labios y nariz. Ella suelta un suspiro y sonríe de forma avergonzada, no con diligencia y gentileza.

Me equivoque.

—No del todo, la diosa está aquí, mirándonos —contesta Diana con cansancio, y prosigue con un tono sarcástico —de forma omnisciente.

—Entonces los dioses, son reales —declaro, al mismo tiempo que todo parece oscurecerse, escucho una fría, voz.

—Mi niño bendito, ya te has topado con un legado, has convivido con varios D., has convivido conmigo…

Escucho un grito desgarrador de mi madre.

No puedo ver nada.

—¡Que estás haciendo, detente! ¡maldita! ¿¡mamá, donde estas!?

La luz regreso, encontré a mamá en frente mío, tirada en el suelo, agarrando su cabeza con fuerza.

—Estoy bien, Sabo —dijo mamá, dándome de nuevo una diligente sonrisa mientras se levantaba.

Trata de calmarme, no lo consigue, no puedo dejar que la lastimen.

—¡Porque, te hace eso!

—No contestas, Diana —insinúa la voz de la diosa con burla.

—No mi diosa, entiéndelo —responde mamá, sacudiendo su ropa.

—Qué diablos, ella te lastima y tú simplemente hablas con ese tono de fanática loca.

—No es fanatismo, es respeto —contesta mamá dejando de sonreír.

—Respeto, mis narices, te está lastimando, nos has lastimado a todos.

—Te equivoca —contesta Diana mirando hacia un lado.

Sabo resopla.

—Diana, habla con él, o corto esto.

—No te atrevas… —comienzo a decir.

—¡Sabo! estoy hablando contigo y no con Ace, escucha interrumpió mamá agarrado mis hombros y sacudiéndolos.

Escucho, le digo con mi mirada desafiante.

—No quiero que me busquen Qué demonios, pensé mientras mamá prosiguió —, listo mi diosa, puedes cortarlo —dijo Diana soltándome, retrocede un paso hacia atrás como una cobarde, ella quiere huir, como se atreve.

—No —digo sacudiéndola por los hombros—, no te atrevas a cortarlo diosa, por favor.

Escucho la risa de la diosa.

Le parece divertido, demonios.

—No, ella se ríe de mí —dijo Diana mirando el suelo con lastima.

—Tú me dedicaste a tus dos mocosos.

—¡Que hiciste, que! —exclamo, ella le dedico a mis hermanos a esta diosa del averno.

—Todos tu niños son enorme idiotas —contesta la diosa.

—Así lo crie mi diosa, de verdad lo agradezco.

—Diana, deja el sarcasmo, sabes que lo detesto.

—Lo sé, Misa, pero no me importa, lastimarme. No voy a hablar con ninguno de mis hijos, deja de atormentarlos acepta tu destino —dijo Diana sentándose en el suelo.

—Oye, no me ignores —dije dándole un golpe suave en la cabeza a Diana.

Ella lo ignoro, ni siquiera me miro, cerro los ojos, inclino su cabeza hacia el otro lado.

—No te atreverías —dijo Diana y prosiguió— okey, Misa, lo hare.

Diana abrió los ojos.

—Lo siento, Sabo.

Espera, tú y la diosa hablaron, sin que yo lo escuchara.

—Sabo, tú estás haciendo esto, esta es tu mente, aquí tú eres un libro abierto, no yo o Misa —dijo mamá sonriendo con diligencia.

Pero ustedes, no son libros abiertos para mí.

—Tú nos trajiste, pensé erróneamente que Misa, lo estaba causado, mi error —dijo Diana dejando de sonreír con educación.

Por eso te negaste a hablar.

—Misa, quiere que Lucy se le consagre, ella la quiere como su próximo, conductor.

—¡Jamás!

—Eso, no lo decide ustedes —contesta la diosa, oscureciendo todo a nuestro alrededor.

—Ni tú, mi diosa, recuerdas, lo que me prometiste — mamá dice de forma cortante.

Mamá la está desafiando.

Si es mi mente lo que mueve este lugar entonces fuera de aquí diosa.

—No tiene, poder sobre mí, tú eres mío —contesta la diosa.

Siento que me encadenan unas cuerda que brillan tenuemente.

—Misa, dije tu objetivo, no te enoje, porque obtuviste la respuesta obvia de mi hijo.

—Diana, no me desafíes, no ahora, o terminare contigo…

—No te atrevas —digo sin pensar. No vas a matar a mamá o averiguare como puedo asesinarte.

—Sabo, cállate, y deja de pensar —dijo Mamá con gravedad—. Misa, mi vida es tuya, sabes lo cansada que estoy. Hablo con el hijo que me llamo, esta noche de luna llena, porque ese es tu deseo. No tienes por qué escuchar su insolencia, no lo eduque, y tú sabes el porqué. Mi señora, te pido que me permita hablar sin tu presencia. No quiero desafiar tu naturaleza indomable, por favor, te lo imploro.

La diosa se fue.

Fue obvio, dejo de haber una fuerte opresión en el ambiente, pero seguíamos a oscuras y yo estaba todavía restringido por cuerdas con luz tenue.

—Tu ignorancia, te hace valiente, Sabo.

Al parecer, mi ignorancia y la de mi hermanos es tu culpa mamá.

—Valoro más su felicidad, que una vida lonjeaba para ustedes.

¿Qué quieres decir?

—El conocimiento, tiene un precio, hijo, decidiste luchar para liberar al mundo —dijo Diana rodando los ojos para después agudizarlo con insolencia.

Me sentí juzgado y desaprobado intensamente, pero eso no era lo importante.

—¿Quieres morir? —digo recordando todo los momentos de la conversación en que ella señalo que no le importaba.

Diana se encogió de hombros.

—Yo, ya… —mamá resoplo— debería estarlo hijo.


Sabo abrió los ojos y se encontró devolviéndole la mirada a su hermano.

—Sabo, usa tu haki siente eso.

Sabo renegó, Ace no sabe lo que acaba de joder. No puedo concentrar mi haki de observación. No puedo aceptar lo que mamá piensa.

—No, no puedo sentirlo, pero te acompaño —dijo Sabo, intuyendo que tenía que haber algún intruso en el palacio, que más podría ser.

—¿Qué pasa, Sabo? dijo Ace sintiendo la gran angustia en las palabras de su hermano.

—Te lo cuento después, primero vamos por ese animal.

Los mugiwaras duermen, no creo que pase nada, si los dejamos descansar, mientras nosotros sacamos la basura del palacio, Ace los vigilara con su haki, pensó Sabo.

—Vamos —dijo Ace.

—Crees que deberíamos despertar a Zoro —ofreció como ocurrencia tardía Sabo.

—No, dejarlos descansar, lo merecen —dijo Ace, además Robin esta despierta, finge dormir plácidamente. ¿Qué altero tu haki de observación?, Sabo.

El dúo de hermanos dirigido por Ace, se acercó a los calabozos reales, en uno de los pasillo se toparon con una sierva del palacio.

—No es muy noche para que alguien ande por los pasillos —declaro Sabo, sorprendiendo a la sirviera, que soltó un pequeño grito y dio un brinco hacia atrás.

—Disculpen, iba por un vaso de agua…

—Mr. 2. —dijo Sabo.

—¡Como lo supiste!

Mr. 2 volvió a su forma original y dio una vuelta en su eje, mientras su declaración fue ignorada.

—¿Qué planeabas hacer? —pregunto el revolucionario tronando los dedos de su mano para formar un puño.

—Sacar a Croco boy, sé que la familia real lo entregara a los marines y luego probablemente lo envíe a Impel Down, chicos —respondió Mr. 2 con una pequeña mueca.

Ace sintió que la intenciones de Mr. 2, no eran malas, no nos guarda rencor, es un buen hombre, nos habla con sinceridad en realidad solo quiere liberar a su jefe, pero ése Crocodile es un estúpido que quiere matar a mi padre, no se merece un nakama como Mr. 2, bastardo afortunado.

— Puedes irte Mr. 2.

─Está loco Ace —dijo Sabo apuntando con el dedo a Mr. 2 —. Él es peligroso.

No sabes todo el caos que puede causar su fruta del diablo, afortunadamente es un idiota, pensó Sabo.

─Es una buena persona —dijo Ace dándole una mirada de cachorrito perdido a Sabo.

─Soy una buena persona ─confirmo Boy Clay juntando ambas manos, implorando junto a Ace, perdón.

─Tú y Lu se parecen demasiado ─soltó Sabo mirando a Ace, ignorando con descaro el intento de parecer tierno de Mr. 2, porque claramente no iba a funcionar. Me despertaron para esto, que estupidez.

─Por supuesto, yo la crie ─dijo Ace apoyando un pulgar en su pecho con orgullo.

Golpe bajo, Ace, cierto, pero bajo, pensó Sabo haciendo una mueca brevemente.

─Pero esa no es la cuestión, Sabo. No me cae bien Crocodile, y tú debes sabes que Impel Down, no es el mejor lugar del mundo —dijo Ace, acertándole otro golpe bajo a Sabo.

Eso dolió, pensó el ex noble pensando en todos su aliados encarcelados.

─Okey, lo dejaremos ir con la condición de que no intente liberar a Crocodile ─Sabo agrego en un susurro─, al menos hasta que la familia real de Arabasta se lo entregue a la marina, bailarina idiota.

Mr. 2 resoplo indignado pero Ace se dio cuenta que detrás de eso había verdadero agradecimiento.

Si un buen nakama, para un idiota sin remedio, pensó Ace.

─Mr. 2, sabremos si vuelves a intentar, rescatar a tu jefe —dijo Ace.

Boy Clay pudo apreciar un brillo amenazante en los ojos de los dos muchachos.

—No piense que la buena fe de Ace, es debilidad —agrego Sabo, sonriendo de forma macabra, mientras dejaba ir al afortunado usuario de la mane mane. Los hermanos vigilaron que el usuario se alejara de palacio con su haki.

Sabo le dio una mirada Ace, una mirada que le dijo Ace que iba a odiar lo que tenía que decirle, si esta es la cara antes de la tragedia antes de sentirte estúpido, no sentirnos estúpidos pensó Sabo.


Nota: pude actualizar antes 😄👍 , la próxima semana también va a ver actualización en teoría, si no tengo mucho trabajo, el próximo capitulo debería ser la ultima parte de Arabasta🙌 , Saludos👋 .