Capitulo 3:

«Virtud y Escoria»

El espacio que los profesores de la Academia Ninja usaban como comedor era una amplia sala con varias sillas y mesas de madera, y aunque actualmente era medio día, se encontraba relativamente vació, solo con unos pocos comensales aquí y allá.

-Entonces, Iruka… -habló un anciano, con voz relajada y apacible, vestía con una túnica de color blanco puro y ropajes rojos, debajo de dicha túnica, también llevaba puesto un sombrero romboide de color rojo con un cuadricula en blanco, con el carácter Fuego enmarcado, y cortinas de tela blanca que le colgaban a los lados. -¿Qué es lo que tanto querías preguntarme, que incluso me invitas a almorzar?

Sentado en la misma mesa al frente del anciano, se encontraba Iruka Umino, ambos se encontraban almorzando uno cuantos platos de comida sencillos siendo de los pocos comensales que había en la sala.

-El Jounin asignado al equipo número siete… -dijo Iruka, después de haber tragado su último bocado –Se que es uno de los más severos entrenadores, por no decir el más severo, pero ¿Qué tipo de entrenador es? Solo e oído algunos rumores sobre sus métodos…

-Veo que estas preocupado, ¿no es así? –puntuó el anciano, mientras buscaba algo en su túnica –Esta es la lista de todos los equipos que le fueron entregados… los aprobados y los rechazados… -dijo mientras sacaba y le entregaba al hombre un librito con los caracteres:

Historial.

-Instructor de Escuadrón Genin

*Nombre: Kakashi Hatake.

Iruka, sin más miramientos, lo abrió y empezó a hojear las páginas, y entre más veía, más se sorprendía. Al cabo de unos segundos de silencio, en el que el anciano siguió comiendo su almuerzo con total tranquilidad, Iruka cerró el libro, con una expresión sombría, mientras ponía el librito sobre la mesa, con suavidad y cerca del anciano, el cual, ya finalizando su almuerzo, lo devolvió a su túnica, mientras fijaba su visto en él.

-¿Satisfecho? –le preguntó el anciano, con un tono plano. –Los exámenes de Kakashi sin duda son más estrictos que los del resto, pero, estoy de acuerdo con ello, sus razones y métodos, aunque duros, son efectivos…

-…ningún Equipo a logrado aprobar su examen… eso es increíble… -dijo Iruka, que aun se hallaba muy sorprendido por lo que acababa de ver –…si es así, la dificultad de dicho examen debe ser superior a la media, entonces…

-Ese examen no tiene nada que ver con una mayor dificultad practica, Kakashi a tenido la razón para todos y cada uno de sus rechazos… -le interrumpió el anciano -…el detalle se encuentra un punto clave, algo que todo equipo debe poseer… Además, los individuos que conformaron los equipos que han pasado por su prueba, en su mayoría, se han desempeñado muy bien en su segunda oportunidad, sea como sea… si los chicos logran o no pasar el examen, no debes culpar a Kakashi…

-Entendido, Lord Hokage… -respondió Iruka, con respeto.

Sí, el anciano resultaba ser el Tercer Hokage, Hiruzen Sarutobi, Líder Militar de la Aldea Oculta entre las Hojas de los Árboles y Director de la Academia Ninja.

-Bueno, me tengo que ir, hay algunos documentos que requieren mi presencia… -dijo Hiruzen, mientras se levantaba de su asiento –Gracias por acompañarme en mi descanso, Iruka…

-Si… no fue nada… -dijo Iruka, mientras lo observaba irse, al cabo que soltaba un largo suspiro y volvía su mirada hacia la ventana –¿Cómo le estará yendo a Naruto?

….

-¡¿Cómo que renunciar a ser ninjas?! –farfulló con rabia Naruto, por lo alto, mientras se levantaba de un salto. –¡Lo entiendo! No pudimos obtener los cascabeles, pero ¡¿Por qué tenemos que renunciar?!

-Porque ustedes son solo unos inútiles que no merecen ser ninjas. –le respondió Kakashi, con un tono de voz plano y perezoso.

Sakura, quien se hallaba atada a un tronco ya deprimida, bajo la cabeza, ya sabía que, con su actuación, había demostrado ser la más inútil del grupo.

Naruto, por el contrario, estalló de rabia y se preparo para arremeter en contra del Jounin, pero Sasuke, que estaba rechinando los dientes a causa ese comentario, fue más rápido que Naruto, corriendo a toda velocidad y rebasando a su compañero.

-¡Ah! –gritó Sakura, sorprendida por el repentino arrebató de su compañera.

-¡Ey! –exclamó el chico, tan sorprendido como Sakura, mientras detenía en seco su carrera.

Aun así, el desenlace fue igual de rápido, en cuestión de segundos Kakashi se encontraba sentado sobre la espalda de Sasuke, inmovilizando su brazo izquierdo, y con su pie derecho sobre la cabeza del chico, que en vano trataba de zafarse del agarre, sin éxito alguno.

-Es por eso que eres un inútil. –dijo Kakashi, sin dar la más mínima señal de haberse esforzado en derribarlo.

-¡Sasuke! –exclamaron tanto Naruto como Sakura.

-¿Están subestimando a los ninjas, eh? –volvió a hablar el hombre, esta vez con un tono más serio, y con una mirada un tanto más oscura –¿Por que creen que fueron divididos en equipos y están haciendo esta entrenamiento?

-¿Qué quieres decir? –preguntó Naruto, casi gritando, mientras observaba a Sasuke en el suelo, y su postura indicaba que estaba listo arremeter en cualquier momento.

-... –Sakura, por el contrario, se mantuvo en silencio, pero su expresión era de duda.

-Básicamente… No han captado la respuesta de este examen. –les respondió Kakashi.

-¿Respuesta? –repitió Sakura.

-Si… La respuesta que con la que podrían haber pasado este examen. –les confirmó el peliblanco, en un tono más tranquilo.

-Entonces… -prosiguió Sakura.

-¿Cuándo nos las vas a decir? –preguntó Naruto, con un tono muy alto.

-psst… -resopló Kakashi.

-¡Maldita sea! ¡Deja de irte por las ramas y danos la respuesta! –farfulló Naruto.

-Es el trabajo en equipo. –le respondió Kakashi, volviendo a usar un tono serio, respuesta que sorprendió a todos –Trabajando todos juntos habrían logrado obtener los cascabeles.

-…Ey ¡Espera un segundo! –pensó Sakura, siendo la más rápida en hablar -¿A qué te refieres con trabajo en equipo? ¡Solo hay dos cascabeles! Aunque trabajáramos en juntos y lográramos obtener los cascabeles, uno de nosotros quedaría reprobado, con condiciones como esas, ¿Qué trabajo en equipo podría haber? Eso solo nos haría pelear.

-¡Por supuesto! Ese era el truco, el propósito de este examen es hacer que ustedes se enfrenten entre ustedes mismos –confirmó el Jounin, como si fuera lo más simple del mundo.

-¡…! –el trio de Genin, aun sorprendidos, se quedaron callados, obviamente esperando una explicación más completa, pero ya todos intuían por donde iba el asunto.

Viendo aquel silencio, Kakashi prosiguió.

-El objetivo del entrenamiento, es determinar, más que el objetivo personal de cada uno, y probar quien o cuantos de ustedes son capaces de trabajar en equipo, bajo determinadas circunstancias, por un objetivo en común… –dijo en un tono monótono –Sin embargo, entre ustedes…

-¡Sakura…! decidiste irte por tu cuenta, usando a tu compañero como señuelo.

-¡Naruto…! nunca te tomaste la situación con la debida seriedad o con el enfoque correcto, solo te preocupaste por ti mismo…

-¡Y tú, Sasuke! Has decidido desde el principio que tus dos compañeros son unos estorbos.

-Ustedes no son un equipo. –concluyó Kakashi, con un tono mordaz, mientras el trio de jóvenes no pudo hacer nada más que quedarse callados. –¡Las misiones Shinobi se realiza en grupo! Así es más efectivo, si bien es cierto que un Shinobi debe ser capaz de luchar por sí mismo… El trabajo en equipo siempre debe estar por encima de todo.

-Si ustedes actúan por su cuenta, ignorando a los demás y perturbando la sincronía entre los miembros del grupo, solo terminaran arriesgando las vidas de sus propios compañeros… Lo que terminara en uno o más muertes, por ejemplo… -dijo el Jounin, mientras buscaba algo en su bolsa trasera.

-¡NARUTO, MATA A SAKURA! O sino, Sasuke es el que muere. –ordenó el Jounin en voz alta y autoritaria, mientras colocaba un kunaisobre el cuello de Sasuke, el cual solo pudo apretar la mandíbula, mientras sentía el frío tacto del metal afilado rosando su piel.

-¡¿QUÉ?! –farfulló Naruto, apretando sus nudillos, mientras Sakura palideció del miedo y el shock.

Pero antes de que cualquiera pudiera pensar más allá de eso, Kakashi se levantó, dejando libre al pelinegro, mientras continuaba con su charla.

-Esto es lo que podría pasar… Si toman a uno de ustedes, como un rehén, pueden verse obligados a tomar duras elecciones y terminar todos muertos. ¡El trabajo de Shinobi les obliga a jugarse la vida todos los días!

Kakashi caminó hacia la piedra gris pálida, en forma de monolito grueso, y posó su mano suavemente sobre su áspera superficie, frotándola ligeramente, para quitarle lo poco de suciedad y polvo que tenía, antes de proseguir.

-Escuchen. –inició el Jounin en un tono más suave y desolado –Observen los numerosos nombres grabados en esta piedra. Son los nombres de las personas a quienes la aldea a reconocido como héroes. Todos son Shinobi.

-bah… -fue todo lo que soltó Sasuke.

-¿Héroes de la aldea? –preguntó Naruto.

-Pero… estos no son simples héroes, muchachos… -contestó Kakashi.

-… ¿qué tipo de héroes son? –preguntó Sakura, en un tono muy suave, ya intuyendo cual sería la respuesta.

-… -

-… -

-Todos fueron héroes que dieron su vida en acto de servicio… Se sacrificaron o murieron en combate. –respondió Kakashi, después de un largo rato de silencio, continuo –Esto es una lápida, un monumento a los que se han ido, y mi mejor amigo también se encuentra tallado aquí, junto con todos los demás… -el silencio detrás de él continuó mucho tiempo después de que terminará, a lo que solo soltó levemente un suspiro –¡Ustedes tres, escuchen! Les daré una última oportunidad. ¡Pero después del almuerzo, les resultará más difícil quitarme los cascabeles, mucho más difícil! – dijo Kakashi, mientras giraba su cabeza para mirarlos, e incluso con su cara casi completamente cubierta, su expresión revelaba ser extremadamente seria y sombría –aquellos que todavía están dispuestos a tomar el desafió, pueden comer algo, pero no le den nada de comer a Sakura.

-… -Sakura solo bajo la cabeza, sin molestarse ni quejarse.

-Ese va a ser su castigo por tener el peor rendimiento entre todos –continuó en Jounin en tono despectivo –Si se les ocurre darle, aunque sea la más miserable de las migajas a Sakura, suspenderé la prueba y quedarán fuera del programa Shinobi. –cuando estuvo lo suficientemente cerca de los genin, se inclinó con una expresión seria y amenazante –¡Aquí yo soy la Ley, y se hace lo que yo diga! ¿Entendido?

Sin más palabras ni miramientos, su figura destelló y desapareció, dejando un pequeño levantamiento de polvo, debido al rápido movimiento.

Los chicos se quedaron en silencio por unos instantes, hasta que Sasuke decidió buscar su almuerzo, Naruto lo imitó y ambos se pusieron a comer en silencio, mientras Sakura seguía cabizbaja, deprimida y hambrienta.

-Kakashi tiene razón, mi actuación fue patética, incluso Naruto, quien se supone que es el último muerto de nuestro curso, se destacó de mejor manera que yo… tal vez, realmente no estoy hecha para esto… -pensó la pelirosa, soltando un suspiro de desaliento.

*GRRR…GRRR*

-¡Y tengo mucha hambre! –lloró en su mente Sakura.

Naruto y Sasuke, que estaban comiendo tranquilamente, volvieron sus miradas y la observaron por unos segundos, luego cruzaron miradas entre ellos y Sasuke escrudiñó con su mirada todo el lugar, antes de enfocarse en Naruto, quien tenía su mano derecha sobre el suelo y su mano izquierda formaba un medio sello que apuntaba a su entrecejo, unos segundos después él también volvió su mirada hacia Sasuke, ambos asintieron con la cabeza al mismo tiempo y agarraron sus almuerzos, antes de incorporarse.

-¡Sakura, ten…! –dijo Sasuke de manera directa.

-Si Sakura-chan, ¡a comer! –dijo Naruto, con más entusiasmo en su voz.

-¡! –Sakura abrió sus ojos y levanto su mirada para observar a sus dos compañeros con sus almuerzos extendidos hacia ella, ella estuvo en estado de shock por unos instantes, pero rápidamente entró en sí y replicó -¡Esperen un segundo, Sasuke-kun, Naruto! ¡Kakashi-sensei dijo que…!

-No te preocupes, no siento su presencia en las cercanías. –la interrumpió Sasuke, aun con una expresión helada en su rostro –Por la tarde los tres vamos a quitarle los cascabeles. Si no tienes suficiente fuerza para apoyarnos, no podremos coordinarnos bien.

-Sasuke tiene razón, se supone que somos un equipo, así que no sería justo que tu fueras la única que no pudo comer, y de paso, te arrastraremos a otro asalto contra Kakashi-sensei… jeje… -dijo Naruto, con una sonrisa de ánimo en su rostro.

-Sasuke-kun, Naruto… -Sakura se conmovió con el gesto de sus compañeros, y se sorprendió con la confianza que se marcaban en sus rostros –¡tienen razón, esto aún no acaba, no es el momento de darme por vencida, también debo dar mi parte…!

-¡Muchas Gracias, chicos! –dijo Sakura con una genuina sonrisa en sus labios.

-Jejeje… -Naruto le compartió su sonrisa, mientras se reía un poco.

-… psst… -Sasuke resopló levemente, mientras apartaba su mirada de sus compañeros, pero extendía sus palillos hacia la pelirosa, indicando le que comiera.

Sakura lo recibió con gusto, Naruto también se le sumo, ella dudo un momento, pero dejo todo a un lado y también lo aceptó, así los tres chicos comieron juntos en silencio y armonía. Después de varios minutos, cuando todos acababan de terminar de comer.

Una gran explosión de humo blanco apareció delante de ellos, de ella salió Kakashi, con una expresión de furia y un aura espeluznante que sofocaba a los tres genin.

-¡PERO QUÉ! –gritó Naruto, retrocediendo de la sorpresa.

-¡USTEDES TRES! –la voz de Kakashi resonó como trueno por todo el lugar, hundiendo a los chicos en una atmosfera pesada y amenazante.

-¡AWWW! –gritó Sakura, mientras cerraba sus ojos y giraba su cabeza, incluso trató de cubrirse su cara con sus manos, pero obviamente no pudo porque estaba atada.

-¡! –Sasuke también se sorprendió, pero no dijo nada, solo se cubrió un poco su cara mientras se ponía en guardia.

-Han Aprobada la Prueba. –dijo el Jounin con una expresión de alegría y satisfacción en su rostro, parando en seco la sofocante atmosfera que antes cubría a los, ahora, muy confundidos niños –Jejejeje…

-… ¿eh? –Sakura tenía una expresión de duda, mientras levantaba una ceja.

-¿Ah? –Naruto aflojó su postura, igual de perdido que Sakura.

-… -Sasuke, por el contrario, no movió ni un musculo, solo permaneció con una expresión ininteligible, a pesar de tener la misma duda que sus compañeros.

-¿Aprobamos? ¿Pero cómo? –Sakura fue la manifestar la duda colectiva.

-Y además son los primeros en hacerlo… -dijo Kakashi, sin contestar su pregunta.

-¿Cómo? –preguntó esta vez Naruto.

-Hasta ahora, todos los demás habían hecho caso todas mis órdenes, sin pensar o razonar correctamente por su cuenta… No eran más que un rebaño de ovejas tontas… -respondió el Jounin en un más relajado -… un Shinobi debe ver a través de todo, anticiparse a las anticipaciones. En nuestro mundo, un Shinobi que desobedece y rompe las reglas, códigos y ordenes; son despreciados, considerados escoria y basura. –dijo con un tono algo mordaz y tajante –Pero… los que no piensan en sus compañeros y los abandonan a su suerte… Son peor que escorio… -finalizó con un tono ronco, y una mirada perdida en el cielo.

Los chicos sonrieron antes las palabras de Kakashi, más relajados, incluso Sasuke revelo una pequeña sonrisa.

-Bien… ¡Han superado la prueba! ¡A partir de mañana, el equipo 7 comienza a trabajar!

…..

Una semana después…

En gigantesco y frondoso bosque, una figura se movía con gran velocidad y fluidez, a través de árboles, tratando de hacer el menor ruido posible, y escondiéndose entre los arbustos, temeroso de que algo lo acechara, parecía bastante experimentado, ya que a pesar de no poder detectar nada con sus sentidos, sus instintos le decían que estaba siendo vigilado.

Y efectivamente, a varios metros por detrás suyo, una figura sigilosa le seguía, manteniendo una buena distancia de su objetivo, sin acercarse demasiado para ser detectado, ni estar demasiado lejos como para perderle el rastro. Además, a varios metros en sus flancos, derecha e izquierda, otras dos figuras lo imitaban, formando un cerco en torno a su objetivo.

-¿Cuál es la distancia hasta su objetivo? –dijo Kakashi, a través de un auricular, mientras observada todo en la cima de un árbol, desde una distancia de más de 80 metros.

*-¡5 metros! ¡Estoy listo para entrar en acción! –dijo Naruto*

*-¡Yo también! –dijo Sasuke*

*-¡Y yo! –dijo Sakura*

-Bien… ¡TODOS, A POR ÉL! –ordenó Kakashi.

Los tres chicos salieron de sus escondites, Sakura y Sasuke lo flanquearon, evitando que escapar por sus laterales, pero no lo emboscaron, en cambio, fue Naruto quien lo emboscó, corriendo a toda velocidad, mientras realizaba una rápida secuencia de sellos manuales, viéndose acorralado en tres lados, el objetivo no tuvo más opción que escapar por el frente, pero Sasuke, anticipándose a la situación, arrojo con fuerza una roca, con bastante fuerza, justo enfrente del objetivo.

Eso lo disuadió de avanzar por unos instantes, y cuando decidió girarse y enfrentar a sus atacantes, Naruto ya lo había atrapado por la cintura, al instante quedo suavemente paralizado, incapaz de mover un solo musculo.

-¡TE TENGO! –afirmó Naruto, con dicha, mientras sostenía a un gato montés de pelaje marrón-rojizo, con un lazo en su oreja derecha y el carácter, "Rey", pintado en su frente. -¡Jajajaja! ¡Ya no más arañazos! ¿jeh? ¡gatito, gatito!

*-¿Lo identificaron correctamente? –preguntó Kakashi a través los auriculares*

-Sip. No hay duda alguna es el indicado. –respondió Sasuke, con una leve nota de cansancio y fastidio en su voz.

-Este pequeñín nos hizo buscarlo por casi más de 100 kilómetros a la redonda de este inmenso bosque, tardamos toda la noche en encontrarlo, sin duda alguna tiene un talento excelente pare el sigilo y la huida… -alegó Sakura con cierto tono de asombró y respeto en su voz. –Sin mencionar que esta es la tercera vez que lo hacemos, y no ha habido mucha diferencia en nuestra duración… parece que después de un tiempo se cansa de huir, o eso es lo pienso…

-Bueno… es un buen sucesor de sus antecesores… -dijo Kakashi, con una burla en su tono, como riéndose de un chiste privado.

-¿Ha que te refieres con antecesores? –preguntó Naruto.

-No importa… ¡Bien! ¡han logrado rescatar al gato de nombre "Tora"! –respondió su instructor, indiferente, antes de con un poco más de ánimo en su voz -¡Misión Cumplida! ¡Vamos a Casa!

Todos estuvieron de acuerdo y empezaron marchar con calma.

…..

Horas después.

La Aldea Oculta entre las Hojas de los Árboles – Centro de Administración de Misiones.

Se trataba de un enorme y amplio salón con cubierta de tablas de madera, repleto de archivos y escritorios en paralelo a las paredes, todos con papeles y rollos de documentación, además del personal de recepción, administradores y asistentes que se encontraban por todo el lugar.

El lugar no se podía considerar ni muy vacío, ni muy bullicioso.

-¡QUE MARAVILLA!

Entre las personas que se encontraba ahí, destacaba una señora, alta y algo regordeta, de entre unos 20 a 30 años de edad, vestidas y peinada de manera ostentosa y lujosa, con cierto aire a una señora de alta clase, aunque actualmente eso casi había desaparecido, ya que se encontraba haciendo un pequeño escándalo, mientras abrazaba y se frotaba, casi aplastando, al gato de nombre "Tora".

Era Madame Shijimi,

Esposa del Señor Feudal del País del Fuego,

Dueña del Gato "Tora".

-¡OoOoOohh! ¡Mi ToOrAa! ¡Mi PeQuEñO! !MAMI ESTABA TAAN PREOCUPADA…! –cantó Shijimi, alegre y melosa.

-No me extraña que se escape todo el tiempo… con una dueña así, cualquiera quisiera un descanso… -pensó Sakura, sintiendo lastima por Tora.

-La primera vez fue divertido de ver, pero ahora te entiendo, mis respetos "pequeño gatito…" te deseo la mejor de las suertes… -pensó Naruto, empatizando por primera vez con el pobre de Tora.

-… -Sasuke solo miro al gato, con cierta melancolía en sus ojos.

Madame Shijimi se fue caminando, mientras "abrazaba" a Tora con una mano, y llevaba su maleta para gatos con la otra, en dirección a los puestos de Pago.

Mientras tanto, el Tercer Hokage, que se encontraba aquí para recibir personalmente a Madame Shijimi, agarró una hoja de entre los varios documentos dispersos en su escritorio, y mientras aun fumaba de su pipa, habló.

-Bien… la siguiente misión para el Equipo 7 y su instructor responsable, Kakashi Hatake… -pausó un momento antes de continuar –Consiste en hacer de niñera para el hijo del Gobernador de la Provincia "Manantial Azul", en la ciudad "Agua Azul", y luego pueden ir a un pueblo en sus inmediaciones para recoger boniatos…

-¡NO ME VENGAS CON ESTO! –interrumpió Naruto, en voz alta -¡Ya llevamos una semana entera de misiones simples! ¡Es Hora de Tener una Misión Importante! ¡DANOS OTRA!

-… -Sasuke levantó una ceja ante el arrebató de Naruto, mientras pensaba –No le falta razón…

-¡UgH! ¡Naruto, No hacía falta gritar para hacer una petición! –pensó Sakura, con un leve ceño fruncido.

-Uff… me imagine que reaccionaría así… pero se tardó más de lo que esperaba… -pensó Kakashi, con una expresión de fastidió escrita en su rostro.

-¡NO DIGAS TONTERIAS! ¡NO ERES MÁS QUE UN PRINCIPIANTE! –saltó Iruka, que se encontraba el lado del Hokage, trabajando como administrador en esta sala -¡TODOS HEMOS TENIDO QUE EMPEZAR DESDE ABAJO! ¡CON MISIONES SENCILLAS! ¡HAY QUE IR PASO A PASO! –afirmó el Chuunin, en el mismo tono de amonestación que usaba con Naruto en la academia.

-¡ESO YA LO SÉ, IRUKA-SENSEI! ¡A LO QUE ME REFIERO ES…! –contestó el rubio, de la misma manera en que lo hacía en la academia.

-¡NARUTO! –lo interrumpió Hiruzen, ya sabiendo lo largas que podían volverse las discusiones entre esto dos –Creo que necesitas te que explique cómo funcionan las cosas, en este caso las misiones… -pauso un momento, mientras exhalaba humo, momento en el cual Naruto no lo interrumpió, e Iruka volvió a sentarse en su silla –Escúchame bien. A nuestra Aldea llegan encargos todos los días, desde hacer de niñera hasta matar. Aquí se registran y administran todos los encargos que aparecen de diversas índoles. Y los Clasificamos según sus características y nivel de dificultad, calculamos el precio estándar, acorde a su nivel general, ganancia propia y la remuneración necesaria para nuestros Shinobi, según sus requisitos...

-Siendo esta Clasificación, de mayor a menor grado, "A", "B", "C" y "D", los denominados niveles. Se corresponde aproximadamente con los Rangos de los Shinobi comúnmente utilizados. Dichos Rangos se dividen en, Jounin, Ninja de Elite; Chuunin, Ninja Estándar; Genin, Aprendiz Ninja; Aspirantes, Estudiantes de la Academia…

-Clasificar y distribuir las misiones es nuestro trabajo, los administradores y superiores. Y las adjuntamos a cada Shinobi de acuerdo con sus capacidades. Rango A, Jounin; Rango B, Chuunin; Rango C, Chuunin y Genin; Rango D, Genin. Y luego, si la misión tiene éxito, el cliente nos entrega el dinero de la recompensa… Ustedes acaban de graduarse de la Academia, por lo que son Ninja de grado inferior, Genin; con misiones de rango D tienen de más.

-¡AGH! Te pasas con tus discursos, Viejo-Abuelo, ya se todo eso… -rezongó el rubio, un poco fastidiado –¡Pero, aun así, llevamos una semana completa de encargos simples! ¡Ya nos hemos acostumbrado esos trabajos! Todo lo que pido es una misión que sea un reto, para que podamos tantear el terreno… ¡Las cosas han cambiado! ¡Ya no somos tan inútiles y dispersos como tú crees, Viejo! ¡NO ES ASÍ, CHICOS! –afirmó Naruto, mientras se giraba hacía sus compañeras, en busca de apoyo.

-Tiene razón, Lord Hokage, llevamos 20 misiones de rango D completadas exitosamente en esta semana, los tres esperamos poder probar con algo más complejo, solo para entender y experimentar lo que nos espera… -alegó Sakura, con un poco más de respeto hacia la figura de autoridad del anciano, pero aun apoyando a Naruto, aunque ella estaba satisfecha, con el estatus quo, tenía que admitir que estaba un poco decepcionada con las misiones hasta ahora, y compartía la misma confianza y curiosidad que sus compañeros, tal vez tenía las expectativas muy altas luego de la prueba de los cascabeles.

-Yo también estoy de acuerdo, en toda la semana pasada, lo más desafiante que enfrentamos fue unos simples asaltantes, eso no sirvió ni como calentamiento, y ni siquiera era parte de la misión, solo fue una casualidad, espero tener una misión más desafiante… -dijo Sasuke, apoyando la moción, con su objetivo en mente, este tipo de misiones no eran más que una pérdida de tiempo.

-Bueno… al menos opinan igual que un Equipo, eso es sin duda una mejora… -pensó Kakashi, mientras observaba la reacción del Hokage, el cual le devolvió la mirada discretamente, con una pregunta en sus ojos, a lo que el Jounin asintió levemente, estando de acuerdo con sus pupilos.

Iruka se sorprendió de lo bien que congeniaban los chicos, entre todos los graduados, sin duda, eran los que menos sincronía poseían, sin mencionar la fricción entre Naruto y Sasuke, el hecho de que pudieran mantenerse en calma y estar todos de acuerdo de manera verbal ya era sorprendente; sonrió mientras veía a sus alumnos crecer y madurar.

Mientras tanto, Hiruzen también sonrío, el acuerdo mutuo de los chicos y la afirmación de Kakashi confirmaban que el Equipo tenía cierta sincronía entre ellos, y estaban listos para cosas mayores, pero, aun era muy jóvenes e ingenuos, no conocían lo que les esperaba, él podría mandarlos de golpe a experimentar la crudeza del Mundo Ninja, pero no creía que eso les haría algún bien, así lo pensó por un momento y se decidió.

-Entiendo, si se ponen así… les encargare una misión de rango C. Es un encargo de protección. –dijo el viejo, con una sonrisa sencilla.

-¡¿En Serio, y a Quién Protegeremos?! ¡¿A alguien importante?! –preguntó Naruto, con genuino entusiasmo.

-No te impacientes. Lo conocerás en seguida. –respondió Hiruzen, para voltearse a uno de los asistentes, mientras preguntaba -¿Podrías traer al Señor Tazuna, por favor…?

-Si, Lord Hokage… -dijo el asistente, con un tono respetuoso, mientras se inclinaba, antes de retirarse.

Unos minutos después.

-¿Qué sucede ahora? –preguntó una voz ronca detrás de la entrada, poco después, una mano abrió la puerta, mientras entraba un hombre mayor, de unos 40 años, de cabello y barba canosa, llevaba lentes y una botella de alcohol barato, vestía ropajes simples y carga una bolsa relativamente grande sobre su espalda y una toalla alrededor de su cuello, tomó un trago de su botella y suspiro, mientras paseaba su mirada por la amplia sala, fijándose más en el trío del Equipo 7 –¡Se supone que esos niños van a protegerme, son un puñado de mocosos...! sobre todo el que tiene cara de atontado, ¿y te haces llamar Shinobi, enano?

Naruto volvió su mirada entre Sakura y Sasuke, comparando altura, mientras ellos se acercaron un poco a él, para remarcar su altura, ambos con una pequeña sonrisa de burla, una vez que confirmó que se referían a él, Naruto fijó su mirada en el viejo borracho, mientras Kakashi se acercó a él, para prevenir que se lanzara hacia el cliente.

Pero se sorprendió cuando Naruto se giró hacía él, y le pregunto -¿Podemos amordazarlo y llevarla así hacia su destino final?

-eh... no Naruto, esta es una misión de protección, no el envío forzoso de un rehén… -respondió Kakashi, con un tono relajado.

-Bueno… que suerte tiene ese viejo borracho… -refunfuñó Naruto, con un tono de lastima.

-Me llamo Tazuna, soy un famoso constructor de puentes profesional. –se presentó el viejo constructor, dejándose de rodeos, con un tono más serio y centrado -¡Necesito protección para regresar a mi país para completar un puente!

…..

Después de algunas discusiones y tramites entre Kakashi, Tazuna y Hiruzen, se cerró el trató y se acortó el inicio de la misión/viaje para mañana a inicios del día. Tazuna regresó a su lugar de alojamiento, mientras los miembros Equipo 7 acomodaron todos los suministros e implementos necesarios para un largo viaje, los repartieron entre los tres y regresaron cada uno a sus hogares, para terminar sus preparativos personales.

-Ya llegué… -se anunció Sakura, mientras entraba a su casa –Mamá ¿estás en casa?

-¿Y qué hay de mí, tampoco tengo un saludo? –sonó una voz masculina en respuesta.

Al cruzar hacia la sala, la pelirosa se sorprendió al encontrarse con un hombre de unos 30 años, de cabello rosa-grisáceo con forma de flor de cerezo, también tenía ojos de un azul claro, vestía una bata oscura algo suelta, shorts marrones y sandalias.

Se encontraba al lado de una mesa de madera con una tela extendida como mantel, y con algunas bolsas y cajas de madera sobre ella.

-¡¿Papá?! ¿qué haces aquí? ¿no se supone que estarías de vuelta en al menos tres días? –preguntó Sakura, con genuina sorpresa en cargada en su voz.

Hizashi Haruno era el padre de Sakura, trabajaba como un gerente de un grupo de mercaderes, pertenecientes a la Caravana de la Hoja Ambulante, una pequeña asociación local de la Aldea de la Hoja, conformado por varios mercaderes y comerciantes locales de la misma aldea, cuya función era facilitar la importación y exportación de los varios productos en beneficio a sus socios, esta unión les facilitaba la recaudación del dinero necesario para pagar por una protección Shinobi decente, en caso de viajes largos, consiguiendo salvaguardar los bienes de sus integrantes.

Hace poco más de una semana, su padre tuvo que salir en un viaje a la Provincia "Rio Verde", lo que sería un viaje de alrededor de dos semanas, más o menos, pero Hizashi volvió un poco antes de lo previsto.

-Jajaja… bueno, hubo un pequeño inconveniente… -dijo Hizashi, con una cara más seria. Pero, antes de que pudiera continuar la severa voz de una mujer lo interrumpió, tenía un semblante serio, de cabello corto y rubio, con un largo flequillo que cubre su frete, ojos verdes como los de Sakura, con rayas debajo de ellos llevaba un vestido qipao sencillo de color blanco, debajo del vestido usa unos pantalones rosas con unas sandalias café.

-Sakura, bienvenida a casa… debes de tener hambre, la comida ya está lista, así que sentémonos a comer… -saludó la mujer con calidez a su hija, mientras traía tres platos de comida, dos en cada mano y uno encima de su cabeza, con una postura y equilibrio perfectos, luego de acomodar los platos en tres espacios vacíos de la mesa, rodando lo bienes de Hizashi a la esquina opuesta de la mesa, antes de dirigirle una mirada de desaprobación a su esposo -¡No deberías contarle ese tipo de asuntos a Sakura! ¡se te olvida que todavía es una niña y, además, eso esta tan lejos de aquí como para que nos afecte! ¡déjalo ser!

Esta era Mebuki Haruno, la esposa de Hizashi y madre de Sakura, trabajaba en casa como una costurera y socia de una exitosa tienda de ropa y accesorios de la zona, Vestimentas Seda de Oro, un negocio que también está afiliado a la Caravana de la Hoja Ambulante, teniendo un extremo control de sus manos en el trabajo, con un muy buen ojo para los detalles.

-Está bien, mamá… -dijo Sakura, mientras se sentaba en la mesa –¡Gracias por la Comida! –agradeció mientras su madre se sentaba enfrente de ella.

-Gracias por la Comida… -contestó su Mebuki, mientras observaba a su esposo sentarse entre ellas, al lado derecho de la mesa.

-¡Gracias por la Comida…! –finalizó Hizashi antes de que todos comenzaran a comer.

Fue una cena amena, Hizashi contó algunos eventos triviales o chistosos de su viaje, mientras que Sakura era la más entusiasta con sus preguntas, Mebuki fue más específica con sus dudas, preguntaba cosas como los precios de ciertos materiales, la situación del comercio y mercado de algunas ciudades, si consiguieron algunos productos, en especial telas, hilos, y herramientas…

Una vez que todos terminaron, y sus padres estaba enfrascados en una discusión sobre aspectos importantes referentes a sus trabajos, Sakura estaba en silencio, con el ceño fruncido, como reflexionando acerca de algo, después unos minutos, tomó una decisión.

-Papá… podrías contarme sobre lo que pasó en la Provincia "Rio Verde" –preguntó Sakura, con la mirada fija en su madre, la cual la miró sorprendida por unos segundos.

-Bueno, resulta que recientemente apareció una banda… -Hizashi le respondió de manera automática, igual que como venía hablando con su esposa, pero fue interrumpido por segunda vez.

-¡Hizashi! –regañó Mebuki, mientras pateaba el tobillo de su esposo por debajo de la mesa.

-uhg… -gimió Hizashi, mientras cerraba la boca y alternaba su mirada entre su esposa y su hija que parecían tener un duelo de miradas.

Esto pasaba muchas veces desde que Sakura cumplió 10 años. A pesar de la relación madre e hija de Mebuki y Sakura era muy buena, especialmente cuando Sakura era una pequeña y tímida niña, pero luego de unos años en la Academia, y su continua permanecía y mejoría en el Programa Shinobi, la personalidad y autoestima de Sakura creció, y aunque Mebuki siempre apoyó a su hija, también era algo estricta, y muy protectora con ella, a pesar que la mimaba de vez en cuando, especialmente con sus vestidos, ella era la que más se preocupaba de su elección de volverse una Kunoichi, ya que ella conocía lo suficientemente bien los peligros de esa profesión, además del pequeño recelo que le tenía por no lograr superar el Programa Shinobi.

Aun así, cuando Sakura logró graduarse, el orgullo y la alegría que sintió Mebuki superó por mucho el de Hizashi, teniendo una celebración familiar ese mismo día. Sin embargo, ella seguía siendo su madre, la cual la miraba como su pequeña, y seguía protegiéndola de lo que pudiera, igual que ahora, y Sakura, que se encontraba, según su padre, en su fase de rebeldía adolescente, quería que la trataran como una adulta, por lo cual ambas chocaban.

-Hija, sé que ya estas grande y que detestas que te niegue ciertas cosas… -comenzó Mebuki, con tono de voz más sereno -… y sé que tiendo a ser… algo sobreprotectora contigo, pero eso que quieres saber, es un poco demasiado para que lo digieras, especialmente con la manera en que tú padre me lo contó cuando llegó esta mañana… -dijo, dándole una leve mirada de reproche a su esposo, el cual se rascó la mejilla un poco avergonzado –si aún tienes curiosidad por ello, puedo decirte que la zona a los alrededores de la Cordillera Rio Verde se ha vuelto una zona muy peligrosa, junto con sus poblados más cercanos, por lo que la Caravana no quiso arriesgarse a tener accidentes imprevisto, lo que causaría la pérdida de los bienes que adquirieron durante el viaje…

-Oh, ya veo… -contestó Sakura, sorprendida de que su madre fuera tan flexible en esta ocasión, eso la relajó un poco, pero aun así decidió alargar un poco el tema –Ehm... ¿en serio era tan peligroso? ¿la caravana no pago una misión de protección de rango C? Escuché que el equipo responsable fue un equipo de tres Chuunin, incluso con eso, ¿la situación seguía siendo peligrosa?

-Si… a lo que podrían enfrentarse estaba más allá de sus capacidades, claro eso solo en caso de que tuvieran muy mala suerte, pero, aun así, la caravana decidió no arriesgarse… -respondió Mebuki, con soltura, mientras fijaba su mirada en su hija, antes de continuar –Bien… aunque ya respondí a tu pregunta, estoy segura de que eso no es el punto importante del asunto ¿o sí?

-ehm… si, tienes razón, mamá… -respondió Sakura, sin sorprenderse mucho de que Mebuki la descubriera, ya que esta no era primera vez, y parecía que su madre podía leerla como un libro abierto –Resulta que hoy… nos asignaron una misión de protección de rango C, en la cual protegeremos a un constructor de puentes hasta que lleguemos a su país…

Silencio total, eso fue lo que reino en la sala por unos minutos, y Sakura quiso que la tierra se la tragara, sabía que sus padres se sorprenderían e incluso se asustarían por el rango de esta misión, si bien ella, al igual que sus compañeros, estaba esperando tener una misión emocionante, sabía que, si por sus padres fuera, quedarse para siempre haciendo misiones de rango D, sería un destino que los alegraría, dejándolos tranquilos de que no sufriría grandes peligros.

-Fe… Felicidades, Sakura… -lo felicitó su padre, con algo de dificultad, pero notando la expresión de su hija y de su esposa, se tragó todo pensamiento negativo y continuo con un entusiasmo más genuino –Bien, bien… ya veo, parece que tendrás que hacer un largo viaje, al menos ya no seré el único que cuenta sus historias… jejeje… -se río un poco, mientras sobaba cariñosamente la cabeza de su hija, al mismo tiempo que miraba de reojo a su esposa y le tocaba el pie por debajo de la mesa, mientras continuaba –Y bueno, dime… si se supone que tienes que salir del País de Fuego, ¿a qué país te diriges?

Mebuki reacciono a la señal de su esposo, lo miro unos instantes y luego hizo contacto visual con su hija, que recién levantaba la mirada para observarlos a ambos, primero a su padre, que le sonreía cálidamente, como muchas otras veces lo había visto, y luego a su madre, que aún se encontraba sorprendida, pero cuando ambas se miraron, ella se recompuso, relajó sus rasgos faciales y le dio una pequeña sonrisa tranquilizadora, con la cual Sakura se calmó bastante, lo suficiente para continuar.

-Hacías la costa este del País del Fuego… una pequeña isla, ¿creo que se llama el País de las Olas? Contestó Sakura, mientras se ponía un dedo en el mentó, reflexionando unos segundos antes de continuar –Se espera que la misión tarde de una semana a varias semanas, dependiendo de las circunstancias del viaje…

-Oh, ya veo… el País de las Olas… mmn… creo haber escuchado de aquel nombre antes -contestó Hizashi, mientras imitaba el gesto de su hija, y reflexionaba –¡ah! Ya lo recuerdo, aunque es un país pobre en recursos, es un excelente punto para el comercio marítimo, tanto para entrada de bienes, como para la salida de los mismos, aunque ha estado en silencio una buena temporada, creo yo… si realmente logran construir un puente desde la costa hasta la isla, entonces su economía tendrá un gran punto de apoyo, especialmente si logra buenos negocios con los señores cercanos, realmente es una buena misión para tu primer rango C… jajaja, ¿no lo crees querida?

-Sip, estoy de acuerdo. Felicitaciones Sakura. –contestó Mebuki, mientras le regalaba una amplia sonrisa, que calmó los pocos nervios que Sakura tenía –Por ciento, tienes todo preparado, ¿verdad? Recuerda que este será un viaje largo, tienes que estar preparada.

-Si mamá, Kakashi-sensei nos ayudó con eso esta tarde, ya tengo todo lo necesario. –respondió Sakura, devolviéndole la sonrisa a su madre.

Y, sin darse cuenta, cuando nombró a Kakashi-sensei, sus padres soltaron un ligero suspiro de alivio, se les había olvidado que no importa a donde fueran o que misión tuvieran, Sakura y sus compañeros siempre irían acompaños por el Ninja de Elite que se les asignó, y con él cerca, nada le podría pasar a su hija, un Jounin era otro nivel en comparación con los Chuunin que escoltaban a la Caravana de la Hoja Ambulante, y definitivamente era algo en lo que Hizashi y Mebuki pudieron confiar para asegurar la protección de su hija.

-Bueno, Sakura… ya es tarde, termina tus preparativos y vete a dormir, estoy segura de que mañana tienes que madrugar ¿verdad? –dijo Mebuki, recuperando con naturalidad, su habitual tono de severidad.

-Está bien, gracias Papá… -dijo Sakura, mientras abrazaba a su padre –gracias Mamá… -y luego abrazó a su madre, se llevó su plato al fregador y subió las escaleras hacía su cuarto.

Mientras tanto, Hizashi y Mebuki se miraron entre ellos, con amargura escrita en sus rostros.

-Sabíamos que este día llegaría… -suspiró Hizashi.

-Si… aunque no esperábamos que fuera tan pronto… -le respondió Mebuki, con la preocupación escrita en su rostro.

-Estará bien, volverá en menos de lo que nos demos cuenta… -la consoló su esposo.

-Si… eso espero… -

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Hola a todos. Muchas Gracias por Leer.

Feliz Navidad y Feliz Año Nuevo, y que mejor para comenzar un nuevo Año que continuar con esta Historia.

Por fin complete el tercer capitulo de esta historia, siento mucho la tardanza, pero entre mi trabajo y otros deberes, no he podido ser constante con la escritura, y tampoco e querido presionarme de más, ya que podría ser más propenso a cometer errores.

Cambiando un poco del tema, este capitulo sienta un poco las bases de la dinámica que tendrá el Equipo 7, además de profundizar un poco más en un personaje que fue dejado de lado por Kishimoto, Sakura (odiada por muchos, amada por otros) todos sabemos las razones de esto y no me extenderé más en ese tema… Pero, puedo decir que entre las cosas que se desaprovecharon de este personaje, fue el punto de vista civil sobre los Shinobi, no solo desde la perspectiva de la propia Sakura, sino también por parte de sus padres, civiles de la Aldea de la Hoja, los cuales cargan con los temores de que su hija sea un Kunoichi.

Este es un elemento muy interesante de explorar, y aprovechando esto también quise explorar la otra parte de la economía de Konoha, ya que obviamente los ninjas no pueden serlo todo… pueden ser el núcleo central, pero nada más, y para un lugar tan independiente del propio País de Fuego, deben tener su propio sistema económico.

Como las tiendas de armas, tiendas de ropa, locales de comida (como Ichiraku Ramen o el Restaurante del Equipo Asuma), mercados, etc. Y también el uso de la protección Shinobi por parte de los propios aldeanos de Konoha, y su Implicación en la relación entre el Comercio Exterior e Interior.

Y sin más que decir, les deseo un feliz Día, Tarde o Noche…

Hasta la Próxima...