V. ¿Quién eres?
nota de la autora: Casi al final de este capítulo se describe una situación 18. Se pide precaución.
La noche del viernes se probó toda la poca ropa que tenía y se miraba al espejo desechando una tras otra. Simplemente sentía que nada le quedaba y estaba demasiado ansioso por el día siguiente. La música del city pop japonés sonaba a volumen moderado en su teléfono celular mientras se cambiaba su camiseta verde musgo por alguna otra. Se miró brevemente en el espejo. Lucía pálido y flaco además de tener un par de cicatrices de peleas con armas blancas cerca de las costillas en su lado derecho. Se pasó ligeramente la yema de sus dedos y recordó esa pelea que tuvo con un chico más grande que quiso propasarse con él una vez en los baños. Al otro le había ido peor. Levi lo había dejado inconsciente y con una herida cortopunzante en el hombro izquierdo. Desde ese día procuraba ir al baño en horarios que fuera más concurrido. Tenía solo 14 años.
De a poco esos traumas habían ido quedando atrás. Aunque sus vivencias jamás quedarían del todo enterradas. Algunas serían recursivas; volverían los recuerdos, o algunas obsesiones quedarían con él para siempre, tal como le sucedía con su necesidad de realizar aseo compulsivo en su cuarto o en el lugar de trabajo pues el reformatorio siempre había sido un lugar donde la limpieza no era una prioridad. Isabel y Farlan lo habían notado y en vez de criticarlo, imitaron su actuar. Claro que no dejaban tan limpias las góndolas con los productos como Levi.
Volvió a ponerse otra camiseta. Una negra de mangas largas y cuello redondo, pero un poco más abierto que dejaba ver sus clavículas. Volvió a mirarse en el espejo y luego se la quitó dejándola sobre una silla junto con unos jean y zapatillas también negras. Ese era su atuendo decidido para el día siguiente. Apenas pudo conciliar el sueño con la ansiedad. Miró en el teléfono nuevamente los códigos QR que habían llegado a su correo. Uno para el acceso general y el otro para el panel que sería a las 17:00hrs. Logró quedarse dormido pasadas las 3am.
Al día siguiente se reunión con Isabel y Farlan en las afueras del metro para luego caminar hasta el lugar del evento. Era un lugar enorme con un estacionamiento atiborrado por una larga fila.
- Mierda, cuanta gente esperando entrar. – comentó Levi.
- ¿Quizás podríamos intentar saltarnos la fila? – sugirió Farlan.
- Nah, esto avanza rápido. – aseguró Isabel que iba vestida con el haori de Shinobu Kocho encima de una camiseta púrpura y una falda negra.
Y efectivamente la fila avanzó rápido. Marcaron sus tickets y al ingresar Levi quedó sorprendido de aquel lugar. Jamás había estado en una convención. El lugar por dentro era enorme y estaba lleno de muchos stands, puestos de fotografía, pequeñas salas con actividades y todo aquello mientras paseaba un montón de gente con distintas vestimentas de todo tipo. Levi y Farlan iban muy normales con su ropa mientras alrededor de ellos pasaban cosplayers muy producidos que se tomaban fotos con cualquiera que se los pidiera. Los stands de venta estaban llenos de artículos de todo tipo; cómics, mangas, figuras, fanarts, etc. Comenzaron a pasearse por los puestos a paso lento. Farlan de a poco se iba entusiasmando con el ambiente mientras que Levi mantenía sus reservas respecto a todo lo que estaba viendo, caminando con las manos escondidas en los bolsillos de su sudadera negra.
- ¿Por qué tan de negro Levi? – le preguntó Farlan mientras paraban en el puesto de Hot Toys.
- Ah es que… no sé, es lo que tenía limpio la verdad. – dijo con desinterés.
- Están tremendas estas figuras… y carísimas. Hay mucho realismo en sus gestos – comentó Farlan mirando la de Doctor Strange que estaba frente a él.
- ¿Oye Isabel dónde se fue?
Voltearon, pero la chica ya no estaba con ellos. Farlan puso los ojos en blanco y se asomó por el pasillo a mirar entre la gente.
- Es tan chica que no la veo. – se quejó. Salieron para seguir caminando mientras Levi la llamaba por teléfono. Al poco rato, y entre tanta gente, el pelinegro también había perdido de vista a su compañero.
- Ah, mierda. -bufó mientras miraba el móvil y llamaba a Farlan mientras seguía caminando. Llegó al final del primer pasillo y se quedó quieto unos minutos esperando que alguno de los dos le tomara la llamada. No pasó nada.
Se quedó otro rato ahí cuando notó un puesto que llamó su atención. Ocupaba el doble de espacio de los otros stands y la gente podía ingresar al interior. Había varios muebles con Cds. Levi se acercó y entró vacilante a aquel espacio mirando los diversos títulos que había. Eran principalmente discos de bandas japonesas, bandas sonoras de diversos animé, kpop, jrock… y Cd Drama. De inmediato reconoció a Sebastian en la portada de Kiss Kiss. Era el volumen 1. Lo tomó entre sus manos y revisó el precio en el reverso. No le pareció tan caro y lo sopesó por un instante. Se fijó que además la edición traía un par de episodios extras que no tenía en sus versiones pirateadas que ya había memorizado. Se dirigió sigiloso a la caja, pagó y salió del stand con el objeto en la mano (no había pedido bolsa) para echarlo rápidamente en su mochila. En eso fue abordado por dos sujetos. Uno de ellos llevaba una cámara semi profesional y el otro tenía puesta una máscara de Inosuke, de Kimetsu no Yaiba.
- Ey ¡Hola! ¿Cuéntanos que llevas en la mano? ¿Es un CD drama? – preguntó acercándole un pequeño micrófono.
Levi miró al tipo que le sacaba por lo menos unos 30 cms de estatura y de hombros anchos. Vestía una camiseta azul marino muy ceñida al cuerpo y un chaleco sin mangas color gris de cuello alto que llevaba desabotonado. No le entendía muy bien lo que hablaba a través de la máscara peluda que traía puesta y que le cubría toda la cabeza, pero se sintió molesto y un poco intimidado por la cámara.
- ¿Qué te importa? – contestó con tono grave intentando zafar mientras sentía que se sonrojaba.
- Ok, lo siento… - le dijo el sujeto mientras le liberaba el paso. Levi caminó rápidamente y una vez que se alejó, abrió su mochila para guardar su reciente adquisición. Sentía que le ardía la cara de la vergüenza.
Miró su móvil. Farlan acababa de escribirle diciéndole donde se encontraba con Isabel así que caminó rápidamente a su encuentro. Farlan se había comprado un par de mangas mientras que Isabel mostraba muy hiperventilada las fotos que se había tomado con algunos desconocidos vestidos de sus personajes favoritos.
- ¿Compraste algo, Levi?
- Eh, no. Pero me quedé un rato mirando en un puesto de CDs mientras ustedes no me tomaban las llamadas.
- Ah. Podemos seguir mirando luego de comer si quieres comprar algo -le invitó su amigo.
- Nononono… después de comer tenemos que hacer la fila para entrar al panel. No quiero quedar al fondo de la sala y ver a Mamoru como si fuera un puntito. – ordenó Isabel.
- ¡Ay como molestas con ese tipo! – se quejó Farlan.
- Me gusta desde la primaria, por supuesto que voy a molestar. – se defendió la chica.
Levi se quedó mirando a Isabel. Le hubiese gustado ponerse de su parte, decirle que sí, que debían correr a hacer la fila porque quería ver a Erwin tan cerca como fuera posible. Pero en vez de eso solo se quedó callado.
Luego de caminar otro poco y comer, se dirigieron a la sala H del lugar de eventos a hacer la fila. Quedaron al menos con el primer grupo de 100 personas, así que Isabel calmó su ansiedad mientras esperaban. Una vez que la fila avanzó y se ubicaron a cinco filas del escenario, tomaron asiento los tres juntos. Isabel quedó al medio de sus dos amigos y extasiada miraba al escenario. Levi abrazó su mochila y también miraba con atención el espacio mientras la gente seguía entrando. Había cinco sillas dispuestas en el escenario con una botella de agua al costado de cada puesto. Pasó un buen rato, la sala estaba casi al tope de su capacidad y era poco más de las 5 de la tarde cuando de pronto las luces se apagaron y el público comenzó a gritar y a aplaudir. De pronto una voz femenina habló.
- ¡Bienvenidos! Hoy tenemos nuestro panel de seiyus… una jornada especial, con invitados tremendamente talentosos, graciosos y por qué no decirlo… guapísimos del último tiempo. Damos la bienvenida con un fuerte aplauso a nuestras estrellas del día de hoy… - la chica que oficiaba de anfitriona salió al escenario, se paró al centro mientras el público seguía aplaudiendo.
- Él es… hechicero, un Jojo… y un jefe Yakuza que ahora es amo de casa… recibamos a ¡Kenjiro Tsuda!
El público aplaudió mientras entraba al escenario un sujeto de espeso cabello negro y afilados pómulos saludando al público.
- Es el actor que le da voz a Nanami… de Jujutsu – comentó Farlan a sus amigos.
- Ah… no he visto esa serie aún – respondió Isabel. Levi seguía en silencio con los ojos muy abiertos mirando al escenario.
- Recibamos ahora a un actor enorme… y cuando digo enorme, es porque mide casi dos metros. Me han dicho que además tiene un olfato asombroso… ¡Mike Zacharias!
El hombre de cabello castaño claro avanzó saludando sin mucha expresión en el rostro. Efectivamente, era gigante. Saludó a la presentadora y luego se sentó junto al primer invitado y se saludaron con un apretón de manos.
- Eh bien, nuestro tercer invitado aún no llega… ¿No? – preguntó la presentadora hacia un costado- ah, ok… - se incorporó y miró al público- recibamos a continuación al único, al incomparable, al dios del nuevo mundo… ¡Miyano Mamoru!
El público comenzó a aplaudir enloquecido mientras el actor salía al escenario vestido con un elegante pero casual traje claro. Saludó a la presentadora con un abrazo y luego se paró frente al público a recibir las ovaciones. Isabel y otras personas se habían puesto de pie para aplaudir, mientras Farlan y Levi se miraron mutuamente como sin entender por qué tanto escándalo (aunque claro, Levi lo sabía) Mamoru fue a saludar a sus pares y tomó asiento dejando un espacio junto a Mike.
- ¿Ahora sí? – preguntó la chica nuevamente hacia un costado- ¡Bien! Y para completar nuestro panel; saludemos a el multifacético; cantante, actor de televisión y de doblaje… ¡Erwin Smith!
Levi se quedó quieto mientras el corazón le latía aceleradísimo, pero el alma se le fue a los pies cuando lo vio salir… con la máscara de Inosuke en la mano izquierda y la misma camiseta azul ajustada y el chaleco sin mangas.
- ¡Hola a todos! Lo siento… estaba en una misión ¿Entrevisté a alguien de aquí? – dijo con una sonrisa encantadora mientras el público seguía aplaudiendo y algunas personas levantaban la mano gritando "yooo".
- No te preocupes, Erwin… tomemos asiento -invitó la anfitriona mientras el rubio se sentaba junto a Mike luego de saludar a los otros dos actores. – Bien, vamos a conversar un poco primeramente en qué han estado, qué proyectos vienen a futuro ya que los cuatro han estado muy ocupados. Y quisiera comenzar contigo Erwin, te has dedicado a muchas cosas este último año ¿Nos podrías comentar un poco?
El rubio tomó el micrófono y Levi miró atentamente lo enorme que era su mano mientras Erwin sonreía ante la pregunta acomodándose su cabello rubio que llevaba desordenado seguramente por la enorme máscara que había llevado en la cabeza durante el último rato.
- Claro, bueno primero que todo saludar a todos quienes están aquí… Lo primero que puedo contarte es que estuve de incógnito en el evento entrevistando algunos asistentes para una pequeña sección que saldrá en el canal de YouTube de la GeekExpo - suspiró brevemente- como sabes he grabado algunos CD dramas y mientras daba vueltas con el camarógrafo me encontré con un chico que venía saliendo del puesto de CDs… lo noté a la distancia llevándose el disco de Kiss Kiss y me acerqué a él pero se molestó. – un "aaaaaw" salió del público- Imagino que le habrá dado vergüenza y si ese chico está aquí o está viendo el panel afuera, quiero decirle que no se preocupe, que borramos la grabación porque lo último que pretendo hacer es exponer a las personas. Pero si ese chico se siente feliz o acompañado con el trabajo que he realizado, espero que siga siendo así. Y todos ustedes que están aquí, espero que también se sientan felices con nuestro trabajo; lo que hacemos y lo que somos es para y por ustedes. Así que espero que disfruten mucho estar en este espacio.
El público aplaudió fuertemente, al igual que los actores. Mike le palmeó la espalda a Erwin y luego la presentadora dijo algo que Levi no alcanzó a discernir porque estaba con la mochila apretada a su cuerpo, el corazón le iba a mil por hora y sentía que los ojos de a poco comenzaban a anegarse en lágrimas mientras le temblaba la comisura de los labios ahogando las ganas de ponerse a gritar, llorar, reclamar, decir groserías. No lo sabía. Se levantó y de manera rápida y torpe pasó por encima de sus amigos y del resto de la fila para salir rápidamente de la sala.
Sentía el cuerpo con un extraño frío interno. Tomó aire a bocanadas mientras aún sujetaba firmemente la mochila con una mano. No le salían las lágrimas (tampoco quería que salieran) así que simplemente se sentó un rato en el suelo junto a la puerta. ¿Cómo procesar que había hablado con el hombre que tanto y tan profundamente admiraba desde los 15 años? No podía asimilar sus palabras, que se estuvo acordando de él durante las últimas dos horas desde que compró el bendito CD en ese stand y que encima habló al público de aquel hecho. Que… ¿Qué más había dicho? Todo le daba vueltas.
- Ay, mierda – bufó tapándose la cara con ambas manos- mierda, mierda….
- ¿Por qué tanta mierda, qué pasó? – Farlan estaba parado frente a él mirándolo con el ceño fruncido. Levi se quedó viéndolo, pensando rápidamente alguna respuesta.
- Sentí un poco de agorafobia ahí dentro y salí a tomar aire. – se excusó el pelinegro.
- Ah, claro. – se sentó junto a él en el piso y hubo un silencio- Levi, puedes confiar en mí. ¿Lo sabes, cierto?
Levi se quedó viéndole con mirada apesadumbrada. Se sentía tremendamente vulnerable, quería contarle, pero al mismo tiempo le costaba aquello. Confiar. Respiró hondo.
- Erwin Smith se refería a mí con lo del chico del CD… – contó con los ojos cerrados.
- ¿Es eso? ¿Qué compraste un CD drama?
- Farlan, por favor… me está costando contarte esto.
- Claro, lo siento.
Se hizo un silencio entre ambos.
- No sabía que te gustaba escuchar esos programas. Si me preguntas, no veo por qué tengas que sentir vergüenza. ¿Te puso nervioso todo lo que dijo ese rubio en el escenario? – Levi asintió en silencio. Farlan se llevó la mano al mentón, pensando un poco lo que iba a decir - ¿Entonces no es solo lo de tus gustos por los CD dramas?
- ¿A qué te refieres? – Levi, que tenía el cuerpo encogido y las rodillas pegadas al mentón, se incorporó levemente.
- A que el rubio es como un amor platónico… - al pelinegro se le descompuso el rostro cuando Farlan dijo eso- ¿¡Qué!? Ay es totalmente normal, Levi. Da igual que sea hombre. Es más, deberías entrar lo antes posible, verlo, tomarle fotos y no quitarle los ojos de encima. Permítete ser fanboy un ratito.
Levi se quedó callado.
- ¿Me haría gay admitir que mi "amor platónico" es un hombre?
- Qué sé yo. Imagino que no. Creo que todos podemos admirar o encontrar guapo a alguien sin importar su sexo o su género.
- Ah.
Se hizo otro silencio.
- Gracias por confiar en mí, amigo. – dijo Farlan poniéndose de pie- ahora, adentro.
Levi se puso de pie y ambos ingresaron nuevamente a la sala. Desde el fondo Levi Ackerman volvió a contemplar a Erwin que ahora miraba con atención a Mamoru que hablaba de sus últimos trabajos. Una vez que se sentaron, Farlan le dio una palmadita en la espalda a Levi y se sentó junto a Isabel. El pelinegro respiró hondo mientras el rubio en el escenario abría la botella con agua y bebía un poco. Levi se quedó mirando como esa manzana de adán subía y bajaba mientras seguía escuchando al otro actor.
- Quisiera volver contigo Erwin – dijo la presentadora mirándolo- Hace un año te lanzaste al mundo musical y has tenido buena recepción del público – la gente dentro de la sala aplaudió y el aludido inclinó la cabeza a modo de agradecimiento.
- Sí… fue un poco osado aquel paso, pero ha sido una experiencia muy gratificante…
- ¿Tienes pensado lanzar otro álbum?
- Trabajamos en un par de sencillos para el final de este año.
- ¿Has escrito alguna de tus canciones? – preguntó la anfitriona. Erwin esbozó una leve sonrisa ante la pregunta.
- No, la verdad. Creo que aún no tengo la inspiración para hacerlo así que me están ayudando con eso.
- Ya, pero canta algo – picó Mike a su lado. El público de inmediato se unió a la petición y el rubio luego de hacerse un poco el rogar, se puso de pie y se acercó el micrófono a la boca. Levi notó que su amigo Farlan tenía la cámara celular lista para grabar. En el escenario, Erwin cantó un poco de "Sunday in the rain" para luego ser vitoreado por el público presente.
- Pero si es tan kawaii cuando se pone en modo cantante… - volvió a picar Mike. Erwin hizo como que le golpeaba la cabeza y su colega braceó para defenderse.
El resto del panel fue bastante divertido. Luego vinieron las preguntas de los fans, pero Levi siguió en su postura de no mover un solo músculo de la cara durante el resto del evento y al salir de la sala se dirigió con sus amigos nuevamente a los stands para volver a recorrer los que más les habían gustado o donde habían visto algo para comprar.
- ¿Cómo te has sentido, Isabel? – preguntó Farlan.
- ¡Ha sido todo tan divertido! – respondió ella dando saltitos- De verdad gracias por acompañarme… Levi ¿Tú cómo lo has pasado?
- No me quejo.
- Quiero comprar algunas cosas que vi al final de este pasillo ¿Les importa si nos separamos? – propuso la chica.
- Siempre y cuando atiendas el móvil – advirtió el pelinegro.
- Y no gastes tanto dinero. – recomendó Farlan.
La chica se fue a paso rápido y se perdió entre el gentío. Levi y Farlan siguieron dando vueltas, hasta que doblaron por un pasillo de stands que anteriormente habían estado vacíos pero que ahora tenían personas dentro. Entre ellas, Erwin y Mike estaban sentados en una mesa bebiendo algo que parecía vino tinto mientras la gente pasaba a pedirles alguna foto o autógrafos en lo que fuera (camisetas, fotos, cuadernos, etc)
- Deberías ir. – sugirió Farlan mientras se detenían, quedándose parados a algunos metros.
- No.
- Sí ¿Cuándo vas a volver a ver así de cerca a tu ídolo?
Levi se quedó mirando a Erwin a lo lejos; desde donde estaba parado (mucho más cerca que en el panel) se veía aún más guapo de lo que parecía. Bajo el cabello rubio llevaba el cabello cortísimo, por lo cual se le veía algunos tonos más oscuro. Estaba tomándose fotos con una chica vestida de Sailor Moon. Farlan le palmeó fuertemente la espalda, como si quisiera infundirle valor. Levi asintió con la cabeza, sacó el cd de la mochila y rápidamente le quitó el plástico para meterlo al bolsillo de su pantalón y caminó hacia el rubio. Se quedó de pie a escasos pasos de él, que estaba de espaldas mientras se tomaba otra foto, hasta que se atrevió y tímidamente le tocó el brazo con su dedo índice.
- Hey… hola. – saludó Levi.
- Hol… eres tú – le reconoció enseguida el rubio cuando se giró y lo vio- ¿Estás mejor?
- Nunca estuve mal.
- Discúlpame por molestarte en la tarde… no saldrá en el clip así que…
- Te escuché en el panel. Gracias. – Levi apretó los labios. Estaba siendo demasiado arisco- ¿Podrías firmar esto?
Le extendió el CD. Erwin lo recibió con sus manos enormes de dedos largos, rozando levemente la mano de Levi. Se dirigió a la mesa para sentarse y apoyar el CD para firmar.
- ¿Nombre? – lo miró hacia arriba. Se miraron a los ojos. Levi se paralizó ante los ojos azules del rubio. ¿Realmente podían ser tan azules?
- Rivaille. – Por un segundo pensó en dar su nombre verdadero. Pero desistió porque consideró que el apellido con el que vivió dentro del reformatorio hasta que Kenny fue por él, era mucho más significativo.
- Bien, Rivaille. – el actor se remojó los labios de manera inconsciente mientras abría el compacto para firmar en la parte interna de la carátula tomándose su tiempo- Muchas gracias, espero que pases una buena tarde aquí.
Le extendió el CD de regreso. Levi ("Rivaille") lo tomó y se miraron brevemente a los ojos una vez más. Erwin lo miraba con gesto amable y Levi asintió levemente con la cabeza antes de voltearse para alejarse del lugar, sin mirar atrás. Abrió la caja y vio lo que había escrito.
"Para Rivaille. De Seb/ E. Smith. Disfrútalo!" y un garabato a modo de firma.
- ¿Y qué tal? – preguntó Farlan que lo esperaba parado más allá.
- Bien.
- ¿Te tomaste una foto con él?
- No.
- Ay, vuelve, pídele una foto…
- No, Farlan. Vamos. – le cortó.
Su amigo puso los ojos blancos mientras volvían para reunirse con Isabel. Se reunieron y dieron más vueltas por el lugar hasta que comenzaron a sentir dolor de pies, lo cual era señal de retirarse del evento. Regresaron a sus casas y una vez que Levi estuvo dentro de su cuarto volvió a sentir como el corazón le latía acelerado. Lo había visto, lo conoció. Habló con él. Lo escuchó cantar. Ya se había metido en la cama cuando Farlan le envió el video de Erwin cantando en el panel. Estaba bien grabado y Levi miró hipnotizado a ese hombre en la pantalla.
Erwin Smith, que resultó ser muchísimo más atractivo en persona que a lo que se veía en aquellas fotos promocionales que nada de justicia le hacían a su porte, a su garbo, a lo bien vestido y varonil que era. A sus ojos azules y su cuello fibroso que dejaba ver sus tendones si se giraba. Levi se revolvió entre las sábanas mientras veía el video nuevamente y recordaba casi obsesivamente los momentos vividos durante la tarde. Quizás debía escribirlos, pero se sentía demasiado extasiado, sin darse cuenta de que estaba dejando correr libremente sus emociones en su cabeza y en su cuerpo, hasta que notó que su mano derecha estaba en su entrepierna sobre la ropa interior; justo donde una erección comenzaba a formarse. Soltó el móvil, levantó las sábanas y se quedó viendo a ese punto.
Claro que había tenido erecciones antes. Después de todo era un adolescente que recién caminaba a la juventud. Pero solo había aprendido a bajarlas rápidamente dentro del reformatorio. Ahora no era lo mismo. Estaba solo en su cuarto propio, y nadie llegaría a interrumpir. Se paró rápidamente y puso el pestillo a la puerta de su dormitorio y volvió a mirarse mientras se apoyaba en la cabecera de la cama dejando las piernas extendidas. Con su mano diestra se tocó los testículos por encima de la ropa interior. La sensación le pareció agradable así que fue por más. Deslizó su mano por debajo de sus boxers hasta su miembro que comenzaba a palpitar y se sentía caliente. Se bajó la ropa interior liberando su erección y notó que un líquido transparente pero nacarado salía de la punta de su miembro deslizándose por toda su extensión hasta la base. Respiró hondo y cerró los ojos mientras continuaba deslizando su mano por el tronco y acariciando su prepucio de vez en cuando. No sabía qué pensar, no le venía una imagen o una fantasía clara a la cabeza. Solo se sentía tremendamente excitado y quería saber hasta donde podía llegar mientras se deslizaba en la cama quedando nuevamente acostado. Se levantó la camiseta, pues comenzaba a sentir calor y ya su ropa interior le colgaba apenas en un pie. Llevó su otra mano a sus pezones y se dio ligeros pellizcos, lo cual aumentó la sensación de placer que le invadía por todas partes. Tenía ganas de ponerse a gritar, pero solo tomaba grandes bocanadas de aire mientras continuaba. Sintió que comenzaba a sudar y que un escalofrío le recorría desde la nunca hasta el sacro. Rápidamente terminó de quitarse la camiseta, quedando completamente desnudo sobre la cama. Miró nuevamente su erección que ahora estaba completa, dura y caliente. Le llamó la atención que no parecía tan pequeña como se había imaginado. El corazón le latía a toda velocidad mientras el sudor le corría por las sienes. Era la primera vez que se masturbaba, así que exploró tanto como pudo. Su vello era escaso y también se había humedecido con las primeras gotitas que habían caído hace algunos instantes. Volvió a subir y bajar la mano mientras volvía a pellizcarse los pezones, pero luego llevó ambas manos a su miembro, comenzando a generar un movimiento más acelerado y brusco, lo cual le hizo sentir aún mucho más calor en el cuerpo y a hacerle sudar más en la cara interna de sus muslos y en la espalda baja. Ahogó nuevamente un gemido mientras abría la boca y tomaba aire casi con desesperación. Aumentó aún más el ritmo, pero entonces se arqueó en la cama bramando agudo como si fuera un animal mientras sentía que el placer de aquel movimiento se lo tragaba vivo. Se retorció un poco más y entonces sintió algo caliente cerca del ombligo. ¿Acababa de tener un orgasmo? Se quedó viendo aquellas gotas blanquecinas y se tumbó en la cama mirando el techo con los pensamientos perdidos.
No supo cuanto rato estuvo así hasta que de a poco comenzó a volver a la realidad. Se incorporó lentamente y buscó un tissue para quitarse un poco el semen que tenía en el vientre. Su erección ya había desaparecido casi por completo y una vez que se paró de la cama vio su cuerpo y su sudor marcados en las sábanas. Tomó una toalla y se dirigió al baño a darse una ducha fría. Cuando regresó a su cuarto cambió las sábanas, se puso ropa limpia y echó todo de inmediato a la lavadora. Mientras esperaba el ciclo de lavado, se prometió a sí mismo que no abusaría de la masturbación, pese a lo maravilloso que le había parecido.
Volvió a tomar su móvil. Eran casi las 1am y cuando desbloqueó la pantalla volvió a encontrarse con el video de Erwin Smith cantando. Cerró el video mientras buscaba algo de música. En el fondo de su mente, sabía que el acto recién cometido había sido pensando en el rubio. De pronto se sintió agotado, y no pudo esperar que terminara el proceso de lavado. Sin más se metió a la cama y se durmió al instante. Logró dormir plácidamente toda la noche.
Hola! Actualicé muy pronto... es que este capítulo estaba listo hace mucho rato. Espero poder publicar el 6 antes de irme de viaje y así dejar descansar un poco la historia para continuarla :)
Me puso un poco nerviosa escribir la última parte, así que espero haberlo hecho bien. ¿Habrán más escenas de sexo más adelante? Sí. Y por lo mismo este fic cambió a rating M.
Se agradecen como siempre los reviews! Nos leemos.
D.
