VIII. Real

Despertó horas después sintiendo la boca amarga y los ojos irritados. Estaba acostado en su cama y solo entraba la luz del pasillo por la puerta abierta de su cuarto. Buscó su teléfono en su mesita de noche, pero no lo encontró ¿Cómo había vuelto a su departamento luego de trabajar? No lograba recordar mientras se afirmaba la cabeza tratando de incorporarse. ¿Había ido a trabajar siquiera? Chasqueó la lengua y comenzó a mover la cara interna de sus mejillas para movilizar ese horrible sabor que tenía para luego intentar levantarse, cuando notó que estaba sin ropa interior.

- ¿¡Qué carajo!? – dijo en voz alta mientras volvía a cubrirse.

- ¡Levi! – Farlan entró súbitamente a su cuarto encendiendo la luz y Levi apretó fuertemente los ojos- despertaste, menos mal…

- ¿¡Por qué no tengo ropa interior!?

Su amigo solo lo miró con gesto sorprendido.

- Te desmayaste. – dijo sin más.

- ¿ah?

- Eso. Te desmayaste antes de salir a trabajar. Estabas aquí con la camiseta puesta y la toalla en la cintura…– Levi hizo amago de incorporarse rápidamente, pero perdió un poco el equilibrio mientras buscaba sentarse en la cama- Ey ey, está todo bien. Ya conversé con Petra por tu ausencia, dijo que descansaras. – Levi se le quedó mirando con cara rara mientras Farlan abría uno de sus cajones- ponte tu ropa interior.

- ¿Dónde está mi teléfono? -masculló mientras se vestía bajo sus mantas.

- Ah, te lo entrego de inmediato, ten…

Levi puso ambos pies en el suelo y Farlan le entregó su móvil. Lo desbloqueó y se encontró de inmediato con la noticia de su nuevo compañero de trabajo.

- ¿Me desvanecí por leer esto? – Farlan se encogió de hombros, como si quisiese bajarle el perfil- qué me pasa.

- Cualquiera se sentiría impactado de trabajar así…

Releyó la noticia con más calma frente la atenta mirada de Farlan, luego volvió a dejar el teléfono en su mesita de noche y se quedó mirando el piso.

- Creo que me pone un poco ansioso saber esto. – aceptó sin rodeos.

- Es natural – lo tranquilizó Farlan.

- No podré resistir la ansiedad hasta el lunes. – se hizo un silencio antes de que Farlan formulara la siguiente pregunta:

- ¿Sientes como si… te gustase aún?

- Es ridículo pensar en eso – masculló aceleradamente Levi chasqueando la lengua y cambiando su semblante- es un tipo famoso y lo admiro, fin.

- Eres un profesional, Levi. Lo harás bien. – su amigo de inmediato puso paños fríos.

- Hubiese preferido saber el mismo lunes.

- El que se mete donde no debe, se entera de lo que no quiere…

- Encima falté al trabajo… - continuó hablando, ignorando a Farlan.

- Meh, una noche libre no te iba… ¿A dónde vas?

En un abrir y cerrar de ojos, Levi lucía vestido de buzo y zapatillas, listo para salir a la calle. Salió solo y una vez fuera, caminó por la fría calle hacia la avenida principal buscando si es que la cafetería que frecuentaba estaría abierta o no. Para su fortuna así fue, y pidió un té mientras se sentaba solo en una de las mesas para luego sacar su móvil y leer nuevamente la noticia en las redes sociales. En realidad, se sentía contrariado. No sabía qué pensar de lo que estaba a punto de hacer o de vivir, además de sentirse un debilucho por aquella reacción que acababa de tener al leer la noticia ¿Qué iba a hacer el lunes? ¿vomitar? No era la primera vez que se enfrentaba a un nuevo trabajo, pero sí era la primera vez que tendría un contrato grande para su carrera como actor de doblaje. Egresar del instituto y trabajar con un actor con años de experiencia en el área, famoso y además tremendamente guapo…

- No pienses lo último, imbécil, te vas a poner más ansioso – se recriminó a sí mismo entre dientes mientras se acercaba el vasito de té a los labios para beber un poco.

Por un momento quiso llamar a Zeke por teléfono, pero desistió de la idea rápidamente. Tenía todo el fin de semana para él mismo ordenar sus ideas y llegar el lunes con su actitud seria y profesional que había mantenido en el instituto durante los últimos dos años. Una vez que terminó de beberse el té salió de la tienda sin un rumbo fijo, pero un poco más calmado en sus cavilaciones. Caminando de regreso se topó con un enorme afiche promocionando un nuevo animé, pero luego de contemplar las gráficas por algunos segundos siguió caminando en el silencio de la noche.

A la mañana siguiente el pelinegro ya estaba en pie a las 8am listo para limpiar y organizar el apartamento en lo que sus roomies llamaban "el exorcismo de Levi Ackerman" debido a la profunda limpieza que realizaba a cada rincón del hogar. Comenzó ordenando su estrecho cuarto, sacando ropa sucia, cambiando sábanas y enviando a Isabel a dejar la ropa en la lavadora del edificio cuando esta era apenas una maraña de cabello enredado y sueño matutino. Limpió el baño a profundidad quitando las manchas de humedad con una esponja y mucho ahínco y a veces sintiéndose levemente mareado por el olor de ese gel azul eléctrico que le aplicaba al excusado. Luego de varias horas de trabajo, Levi figuraba de pie junto a la encimera bebiendo un poco de agua mientras la casa relucía y olía a limpio. Se dio una ducha fría para después poder trabajar en el guion del instituto, y después poder enfocarse en leer el guion que Hange le había entregado hacía casi una semana. No era un irresponsable para nada, sabía que los guiones se leían y estudiaban con mucha y necesaria anticipación, pero sencillamente se sentía nervioso ante la idea de lo que ocurriría el lunes.

Mientras preparaba sus materiales de estudio, su teléfono vibró. Era Kenny. Hace tanto tiempo que no hablaban, que tomó la llamada casi de inmediato.

- Kenny, hola.

- Enano – su tío aún lo llamaba así- me contactaron por tu caso del reformatorio para asistir a una audiencia.

- ¿Me quitarán la vigilancia al fin?

- Es lo que veremos cuando estemos allá.

- ¿Cuándo?

- El miércoles a las 9 de la mañana. – Levi no respondió de inmediato- ¿Qué?

- Espero poder ir. Verás… conseguí empleo y comienza este lunes.

- ¿Ah sí? – dijo su tío y se escuchó su risita al otro lado de la línea- ¿En qué cosa?

- Doblaje, Kenny. Haré doblajes en una buena agencia.

No quiso entregarle más detalles, pero al menos había servido para que Kenny se callara un momento y pensaba sus siguientes palabras:

- Qué bueno que estés trabajando.

- Te llamaré de vuelta apenas sepa mis horarios. – desvió la conversación. No sabía cómo responder a ese pequeño cumplido que acababa de hacerle su tío. Se hizo un breve silencio.

- Uri te manda saludos. Hablamos, enano.

Cortó la llamada y regresó a lo que estaba haciendo. Leyó durante la tarde, pero una hora después terminó sentado en el piso con el guion ya aprendido y sintiéndose insuficiente para el rol. Quizás sencillamente lo habían contratado porque los demás candidatos lo habían dejado luego del ensayo. Quizás él mismo lo dejaría o considerarían que no sería capaz de generar una química con su compañero para sacar adelante el trabajo. Se sacudió el cabello y se levantó para organizar sus cosas para ir al trabajo.

Petra tuvo la intención de abrazarlo cuando lo vio llegar al pub pero él amablemente se apartó y saludó a todos con la mano diciendo que estaba bien. Conversó menos de lo normal con sus compañeros y se quedó encerrado en su camerino por mucho tiempo y solo salió quince minutos antes de que comenzara su espectáculo. La playlist de aquella noche le quedaba como anillo al dedo pues eran canciones melancólicas y suaves que no le requirieron de mucho esfuerzo vocal. Cuando terminó el espectáculo se retiró más rápido que de costumbre y tomó el metro hasta su apartamento. Cuando estuvo en su cuarto nuevamente, volvió a releer el guion hasta la madrugada.

Al día siguiente, ni Farlan ni Isabel vieron a Levi en todo el día. Sencillamente se había negado a salir de su cuarto hasta el lunes en la mañana. Dentro de su habitación, Levi solamente se dedicó a leer, a ordenar algunos textos del instituto y a escuchar música para tararear las letras buscando la calma. La ansiedad lo dejó en paz durante algunas horas, pero en la noche antes de dormir volvió a atacar, dejándolo desvelado durante gran parte de la noche. Durmió apenas un par de horas y en la mañana del lunes salió temprano rumbo al estudio hasta la dirección que Hange le había dado días antes. Sentía ganas de vomitar, pese a que había procurado tener un desayuno liviano. Pensaba que tan probable era que le dijeran que se habían equivocado al llamarlo, o que su compañero sería otro, o que en realidad habían encontrado otro actor a último momento y que muchas gracias por venir, pero ya no estaba considerado… no había mucho tráfico en la calle, por lo cual llegó rápidamente hasta el edificio y se quedó de pie un momento frente a las grandes puertas de vidrio. Respiró hondo e ingresó mientras tragaba saliva e intentaba controlar su respiración para así poder regular los latidos de su corazón. Una vez que llegó a la recepción y se anunció se quedó solo y nervioso esperando mientras unas pocas personas pasaban por el vestíbulo.

- ¡Levi! – Hange se asomó por una puerta que el pelinegro no había visualizado al entrar- Disculpa por no llamarte, no tuve tiempo… han sido días de locos. – le hizo una seña para que se acercara a ella y este le hizo caso sin decir una palabra - … en fin, me imagino que ya supiste quien será tu compañero -Levi asintió con la cabeza- bien, bien… él ya escuchó tu grabación y bueno… creo que vamos a recorrer un largo camino, necesitamos discutir algunos aspectos técnicos para poder comenzar, creo que sería bueno que…

Mientras Hange lo conducía por un pasillo y seguía hablando, Levi aún no lograba controlar del todo los latidos de su corazón pese a que su respiración ya era más tranquila. La castaña abrió una puerta y todos sus esfuerzos por conservar la calma desaparecieron. El corazón le dio un salto al ver que había cuatro mesas alargadas que formaban un cuadrado con sus respectivas sillas individuales donde todos podían mirarse a la cara. Erwin Smith estaba sentado justo frente a la puerta. Lucía dolorosa y enteramente humano vistiendo una camiseta negra de cuello redondo y mangas largas que pese a lo ancha dejaba vislumbrar sus bíceps trabajados. Llevaba el cabello rubio desordenado y entre sus dedos le daba vueltecitas al enorme dije verde oscuro de la cadena que le colgaba del cuello. Se quedó mirando fijo a Levi con esos ojos azules que de repente le parecieron más intensos y vivos que la única vez que los vio en vivo y, sin embargo, pese a que no le apartó la mirada ni por un instante, no había mayor expresión para leer o sacar conclusiones en su cara o su mirada. Se puso de pie y se acercó a los recién llegados para extenderle la mano de manera cordial a Levi.

- Hola…

- Levi – respondió él estrechando su mano. Un apretón corto y gentil, pero que fue suficiente para que el pelinegro sintiera como su mano quedaba atrapada dentro de la palma de Erwin que posaba sus dedos índice y corazón en su muñeca.

- Levi – repitió él soltando rápidamente el saludo para volver a sentarse en su lugar.

El aludido solo asintió en silencio mientras sentía que se le erizaban los vellos de la nuca al escuchar su nombre en esa voz. Hange ya se había sentado y junto a ella había un chico de cabello castaño liso y camisa azul. Llevaba un pequeño estuche del cual sacó un par de lapiceras y parecía listo y dispuesto para trabajar. Levi buscó su puesto y notó que estaba sentado frente al rubio mientras que la otra cara de la mesa permanecía desocupada. Se sentía como en estado de suspensión. Necesitaba hacer una pausa para poder procesar lo que acababa de ocurrir durante los últimos diez minutos y así poder seguir, pero no existía ni el espacio ni el tiempo para perderse en sus cavilaciones y calmarse.

- Bien – exclamó una entusiasmada Hange – creo que estamos listos… Él es Moblit, el autor de la obra y bueno, como hoy solo es una lectura de prueba los que faltan llegarán en un momento para que los conozcas, Levi… ¿Nuestros protagonistas leyeron el primer capítulo? – ambos asintieron en silencio. Levi quería buscar la mirada de su nuevo compañero sentado frente a él, pero creyó que quizás se vería muy poco profesional así que en vez de eso solo miró a Hange que seguía hablando.

El corazón seguía latiéndole fuerte, tanto que le parecía extraño no haberse sonrojado o expresar nervio alguno en la reunión. Pero apenas pensó en aquello, los músculos de su labio superior se movieron de manera involuntaria en su rostro y tuvo que recurrir a una rápida mueca para contenerlo. Erwin lo miró de reojo al verlo hacer ese movimiento y extendió una mano para acomodar su guion mientras escuchaba hablar a Hange. El pelinegro se sintió incómodo con esa mirada y con ese primer trato que parecía más bien distante. El rubio no estaba conociendo a un fan ni estaba en un evento, por lo cual todo en ese hombre emanaba seriedad y profesionalismo ante la situación, además de parecer que lo ignoraba olímpicamente, sumado a que aparte de la mirada que le dio por la mueca no había hecho ningún otro gesto mientras Hange no paraba de hablar ni daba pase. De hecho, en ese momento habían entrado dos personas más a la sala y ocuparon los asientos disponibles en el lado donde aún no se había sentado nadie. Levi no entendió porque solo él y Erwin habían quedado sentados solos mirándose frente a frente. El rubio en tanto comenzaba a distraerse un poco mirando otras cosas en la mesa excepto a él.

- Bien, estos son Nile y Nanaba, tendrán otros roles incidentales en el texto y quería que te conocieran, Levi. – anunció Hange mientras los recién llegados lo miraban. La chica – Nanaba- era rubia, de cabello corto y mirada seria. Nile, de cabello oscuro y escaso vello facial a modo de barba, solo lo miró con los brazos cruzados. Le parecieron un poco hostiles, pero Hange no parecía darse cuenta de nada mientras seguía hablando.

- Haremos una pequeña lectura a modo de prueba… y quería contarles además que este programa si bien está catalogado como CD drama, hemos decidido desde la productora que tendría mucho más impacto y alcance si lo subimos a las redes como podcast, que es lo que tiene mayor rentabilidad en el mercado además. Si nos va bien… y les aseguro que nos irá mucho mejor que "bien", lanzaremos los CDs en formato físico con materiales extras.

- Tienes mucha fe – comentó Nile con tono seco.

- Por supuesto, Nile. Tenemos un cast excepcional para este trabajo. Levi personificará a Elí y Erwin a Jonathan.

El autor de la obra, Moblit, miró a Levi por primera vez mientras este alzaba la mano a modo de saludo e intentaba erguirse un poco en la silla. Ni siquiera se dio cuenta en qué momento había comenzado a hundirse en el asiento. Cruzó una mirada con Erwin nuevamente, y entonces recordó que en una de las escenas que leerían en aquella sesión había un momento en el cual sus personajes apenas rozaban sus manos mientras reían. Pero le comenzaba a parecer un poco complicado obtener una risa del rubio que parecía más un sujeto frío que el actor amable que había conocido hace un par de años. ¿Rozar sus manos? Ni pensarlo.

- Comenzaremos con una lectura y luego Erwin y Levi podrían hacer juntos una prueba en el estudio – sugirió Moblit, el autor de la obra.

Todos asintieron en silencio y abrieron sus libretos. Moblit indicó la página y comenzaron con la lectura.

- Elí. No te vi en la clase de hoy. – leyó Erwin con su voz varonil pero demasiado plana.

- Lo siento, llegué tarde ¿Cómo estuvo todo?

- Aburrido -respondió Erwin leyendo atentamente su guion- Quiero irme luego a casa.

- ¿Por qué?

- Va a llover.

- ¿Puedo ir contigo? Olvidé mi paraguas en casa – Levi intentó con todas sus fuerzas no alzar la vista al leer eso y lo logró.

- No uso paraguas, pero prefiero irme contigo. Vámonos ahora.

Sus miradas se cruzaron de manera casi accidental. Levi regresó de inmediato a su lectura mientras Hange miraba atentamente y tomaba apuntes con el autor de la obra junto a ella.

Terminaron de leer la escena después de casi veinte minutos y Hange estaba casi recostada sobre su silla, sonriendo. Nanaba y Nile despegaron la mirada de sus propios guiones, apenas participaban en la lectura que acababan de tener, por lo cual sus rostros estaban más cansados que entusiasmados. Erwin miraba fijamente hacia la mesa de la productora y el escritor sin una mayor expresión en la cara. Hange parecía ser la única entusiasmada en ese espacio y todo apuntaba a que pretendía seguir así el resto de la mañana.

- Tomaremos un receso de quince minutos y regresaremos para la grabación de prueba. Sé que lo harás bien Levi… - dijo Hange mientras se ponía de pie para ponerse su chaqueta. Los demás también se levantaron de sus asientos y comenzaron a salir. La mujer rubia se acercó a conversar con Moblit mientras que Nile y Hange caminaban a la puerta.

Erwin detuvo un instante al pelinegro, quedando un poco separados del grupo.

- ¿Levi? – el pelinegro se dio vuelta para quedarse frente a frente con el rubio. Retrocedió un par de pasos… para poder verlo mejor a la cara, ya que le sacaba casi 30 centímetros de estatura- ¿Hace cuanto saliste del instituto?

- No he egresado aún.

El rubio le sostuvo la mirada. Levi la resistió también con gesto serio.

- ¿Qué estás haciendo entonces?

- Preparo mi proyecto de título.

- ¿Conoces a alguien de aquí?

- ¿Por qué me estás interrogando? – le respondió Levi con tono molesto. Erwin retrocedió un paso, como sorprendido por la pregunta de vuelta- No conozco a nadie aquí y llegué por mis propios medios. He hecho algunos comerciales y me ha ido bastante bien en mis estudios ¿Alguna otra duda?

Erwin no movió un músculo de la cara.

- No. Es todo. Te veo a la vuelta del receso. – se dio la media vuelta y caminó delante de Levi. Este solamente suspiró cortito.

- Bueno. Allá vamos.

Levi fue de los últimos en salir y se pasó gran parte del receso dentro de un cubículo del baño reflexionando que ese interrogatorio había sido nada más por meras dudas del rubio de ver a un crío desconocido a punto de compartir micrófono con él. Pero no iba a sentirse menos que sus pares o a intimidarse. Ese no era su estilo para nada, aunque si le producía una sensación extraña ese cuestionamiento por parte de alguien a quien él admiraba.

Veinte minutos después, Levi y Erwin estaban solos dentro del estudio sentados cada uno en un taburete frente a los micrófonos que estaban apagados. Hange estaba del otro lado del cristal con Moblit en la sala de controles repasando algunas cosas. Dentro del estudio solo había un profundo y claro silencio. Erwin abrió su libreto y carraspeó despacito para llamar la atención de Levi.

- Creo que Hange quiere que conversemos un poco entre ambos de lo que vamos a grabar… ¿Te parece si comenzamos desde "Pasa a mi casa hasta que deje de llover"?

Levi lo miró con indiferencia antes de responderle.

- Claro… pero estaba pensando si es posible hacer algunas intervenciones al guion… - Erwin miró a Levi de reojo, como esperando una explicación- mira, sé que el chico junto a Hange…

- Moblit.

- Moblit – concedió Levi- sé que es el autor, pero podríamos conversar con él si queremos modificar algún detalle en función de que nuestra grabación transmita a los oyentes lo que pasa.

- Levi, es un guion y ya. Solo debemos ensayarlo y luego grabarlo.

- No estoy de acuerdo. – Levi, que había sacado valor no tenía idea de donde, le sostenía firmemente la mirada a Erwin- mira, en esta escena hay un roce de manos casi imperceptible, solo Jonathan y el público saben que está comenzando a sentir algo por Elí, pero debe haber un detalle, un sonido, un suspiro ligero, algo que solo el oyente atento pueda captar y sentir para saber qué está sintiendo Jonathan.

Erwin lo miró dubitativo para luego volver la mirada al guion. Mantuvo el silencio un instante más antes de hablar.

- Ok, creo que tienes un punto. – dijo el rubio con indiferencia.

- ¿Siempre eres solo de leer los guiones y hacerlos tal cual o solo me estás probando? – preguntó Levi algo molesto.

Otra vez el silencio. Hange del otro lado del vidrio estaba completamente ajena a la conversación mientras seguía conversando con Moblit.

- No sé quien eres, Levi. Es tu primer empleo con una agencia grande, mientras que yo estoy aquí hace casi diez años… solo quiero ver hasta donde piensas llegar.

- ¿Solo eso? ¿Hasta donde puedo llegar? – el rubio pestañeó un par de veces ante el tono de Levi que sonaba ente molesto y desafiante- Entonces sería bueno que me siguieras, porque soy bueno en lo que hago.

Al rubio se le escapó una media sonrisa de satisfacción al ver como reaccionó Levi a su hostilidad y luego ambos retomaron su lectura antes de la grabación como tal.

Grabaron la escena de prueba durante casi 45 minutos y al finalizar, Levi recordó súbitamente que iba a eso: a grabar una escena de prueba y que aún faltaba la aprobación final para obtener el trabajo. Sin embargo, Hange le aseguró en múltiples ocasiones que el trabajo sería suyo sí o sí y que esperaba que pudiera coordinar sus deberes académicos para poder participar al cien por ciento del proyecto. La castaña los invitó a todos a almorzar, pero Levi se excusó con tener que ir al instituto. Erwin aceptó la invitación y luego de despedirse, se separaron. Una vez en el metro, Levi tuvo que reconocer para sí mismo que se había negado al almuerzo únicamente porque no se sentía capaz de sentarse a comer en la misma mesa que el hombre que había sido su amor platónico durante tanto tiempo pero que resultó ser un tipo arisco y muy extraño.

Se sentía extraño respecto a lo que acababa de vivir esa mañana. Haber conocido a su amor platónico no había resultado tal cual lo esperaba pero ¿Qué estaba esperando Levi? Quizás no era a ese hombre tan serio que acababa de ver, sino más bien a ese actor amable y gracioso que había conocido hace un par de años atrás en el evento al cual lo había arrastrado Isabel. Acababa de reventar una burbuja de ilusión en la cual había vivido mucho tiempo, solo para terminar descubriendo que Erwin era un hombre tan común como todos; sólo que atractivo físicamente y muy talentoso. La grabación había salido muy bien, el rubio le había hecho caso en su sugerencia y al momento de describir el roce de manos, Erwin había deslizado suavemente las palmas de sus manos frente al micrófono para hacer el sonido de un roce delicado y sutil. Se veía distinto frente al micrófono, entusiasmado y vivo, pero Levi también pudo darse cuenta de que el rubio no había entregado todo en el ensayo, al contrario de él mismo, que sí había dado lo mejor de sí en sus tonos de voz mientras dialogaban frente al micrófono. Por un instante fueron amables el uno con el otro, intercambiaron miradas cómplices en medio de la lectura frente al micrófono para darse indicaciones y Levi no podía dimensionar o comprender aquello. Solía tener buena comunicación no verbal en medio de un show en el pub o cuando grababa con sus compañeros de clase, pero porque los había conocido durante años. A Erwin solo lo había tratado por tres horas y un poco más, tiempo demasiado corto e insustancial como para haberse entendido esas cejas alzadas, miradas al piso o al techo para saber exactamente con cual tono de voz debía leer su siguiente línea. Levi Ackerman tuvo que detenerse a sí mismo en esas cavilaciones, solo había sido algo del trabajo y algo que solía suceder. No había nada especial ni mágico si trabajaba con un tipo con años de experiencia y talentoso en el área del doblaje; esas cosas sencillamente sucedían y ya. Ahora debía enfocarse en otra cosa durante el resto del día y organizar sus horarios para poder hacer todo lo que tenía que hacer en el instituto. Se sentía conforme con su mañana, pero al mismo tiempo muy extraño. No quería darle más vueltas al asunto, sencillamente intentó convencerse de que era parte del proceso.

A eso de las 4 de la tarde recibió un llamado de Hange para confirmarle que tenía el trabajo de doblaje. Le preguntó si podía estar ahí el miércoles en la mañana para comenzar, a lo que entusiasmado respondió de inmediato que sí. Luego de cortar, miró su calendario y recordó.

- Mierda, la audiencia con Kenny.

Siguió caminando rumbo a la sala donde estaban sus compañeros, ya vería como arreglar aquello.


¡Así es, salí del hiatus!

Quizás parezca poquito este capítulo después de andar más de cuatro meses perdida, pero como saben soy profesora y la docencia ha estado DURÍSIMA este año :( sin embargo, he seguido escribiendo con lápiz y papel. Ya están listos los próximos dos capítulos así que espero que me tome menos tiempo transcribir y editar.

DISCULPEEEEEN :C y si alguno de ustedes está estudiando o ejerciendo la pedagogía, les mando amorcito 3

Gracias por la paciencia y la espera :'o en especial a Positiveyounglady y Supermonstrum por sus infinitos ánimos y conversaciones en twitter :')

Nos leemos :)

D