Rompiendo lo Convencional: Esperanza

El ambiente en la oficina se mantenía frio, el aire circulante solo hacía que pudieras sentir como es que la piel se erizaba.

Los colores azules y sus tintes, solo acompañaban a la magia que aparecía de vez en cuando con partículas que pasaban a desaparecer mucho antes de que pudieras percibirlas con claridad.

Y la riqueza que solo se mostraba en los objetos colocados estratégicamente como adornos, parecía la cereza del pastel como intimidante. Extrañamente acorde a la postura que mantenía Astral mientras encaraba a su rival, ambos sentados frente a frente en el par de sillones que hacían como recibimiento en la oficina del primero. El cual, mantenía sus piernas cruzadas a la vez que tomaba, lo que Vector entendía, era café.

El líquido color blanco contrastando enormemente a lo que en verdad era el café ordinario, aunque el olor era el mismo.

La fragancia siendo algo que le relajo en su momento, dándole el animo para tomar la taza de cristal antes ofrecida. Su contenido de alguna manera manteniéndose caliente y delicioso a pesar de que ya tenia tiempo ahí. Los minutos comenzando a pasar lentamente ante aquello.

Como si ambos esperaran algo mas del otro antes de iniciar con el tema en cuestión. Siendo Astral quien decidió romper con el silencio creado, sus dedos evidenciando su ansiedad. Cada uno de ellos moviéndose en un ritmo que le relajaba lo suficiente al menos para poder seguir con lo que él consideraba incomodo. Su voz tratando de sonar tan relajada y natural como pudiera, apenas lográndolo ante la mirada desdeñosa de su rival, quien solo le hizo enojar naturalmente solo con ese gesto.

-Deberíamos hablar de lo que nos compete...

-Tu no suenas así, a menos de que sea importante o quieras decir un discurso antes de soltar información relevante o delicada... Ahórrate las molestias conmigo, odio que siempre anden con rodeos-

Astral solo movió un poco sus cejas como señal de molestia. Su sonrisa pasando a ser un poco forzada.

¡Su rival no entendía la gravedad del asunto!

-No son rodeos lo que pretendo decirte, al contrario, quiero que esto te quede tan claro como sea posible... No quiero que me andes preguntando después-Astral susurro lo último, recibiendo un gesto de fastidio por parte de Vector, quien solo suspiro.

-Pues habla que tengo que regresar al lado de III, no tengo tiempo para esto-Menciono el pelinaranja, dando un sorbo mas a su taza antes de mirar con desdén a su rival. Sus ojeras pasando a notarse mas solo con el movimiento. El cansancio comenzando a notarse en su persona.

-Bien, en ese caso tienes razón, no tengo derecho a detenerte, y puedes irte si lo deseas, pero, lo que quería decirte es que conozco una manera de salvarlos...

-¿Qué? -Cuestiono Vector, como si no hubiese odio bien, como si no notara como es que Astral pasaba pretender levantarse, su rostro mostrándose falsamente afligido. Rápidamente ganando su total atención. Sus ojos rodando en fastidio siendo la señal que el peliblanco esperaba. Esto dando pauta para realmente comenzar. -¡Bien tu ganas, puedo darte estos minutos, ahora dilo!

-Hecho...-La rápida respuesta feliz de Astral solo logrando que Vector se molestara visiblemente. Su refunfuñar siendo ocultado apenas con una leve tos falsa después. -Ya que nos vamos entendiendo déjame hacer algo por ti, te ves como la mierda...

Muy bien, Vector rápidamente entendió como es que su rival le regreso el insulto que en algún momento le dio una vez el desastre termino. Una corriente de magia un poco agresiva siendo absorbida por él después, su semblante cambiando a lo que era antes de que... Antes de que todo comenzara. Sus ropas incluso siendo mucho mejores que antes, las joyas perdidas en su afán por apurarse o volar con ellas, o realizar actividades poco aptas para ellas, volviendo a su lugar antes asignado. Su cabello de igual manera, siendo restaurado y limpiado, tanto como su piel.

Esto causándole un mareo terrible después, algo que hizo que quisiera devolver el café antes bebido. Apenas aguantando las ganas ante la mirada burlona de Astral, quien se mantuvo sereno en lo que aquello terminaba antes de dar un nuevo sorbo a su propia taza, disfrutando del líquido que bajaba por su garganta, gustándole en demasía aquella acción de comer que, realmente no era una necesidad para él. Sino más bien, un placer.

La energía que necesitaba para vivir su mismo Mundo o los tres Mundos bien podían brindársela. Aunque aclararlo sería entrar en temas mucho más filosóficos y entretenidos de los cuales no había cabida aquí. Pues se supone que ahora, deberían hablar de lo otro que les atenía ahora. Una vez mas cambiando el tono del ambiente una vez ambos se vieron calmados y serenos, sus posturas pasando a ser serias y centradas.

-Para iniciar, supongo que debo disculparme por no ofrecerte esta alternativa antes...-Se disculpo Astral, un pequeño movimiento de cabeza siendo suficiente para que Vector se pusiera nervioso. -Pero también al mismo tiempo disculparme por ofrecértela... No debería siquiera de abordarla. Y, sin embargo, debo aclarar que esta conversación deberá quedarse entre nosotros y nuestras parejas, nadie mas debe saberlo. A menos que sea absolutamente necesario, o primordial. ¿Entiendes?

-Sí, entiendo completamente, tu asunto es así de importante, continua...-Acepto el pelinaranja, su tono tratando de ser el mas calmado ante su creciente ansiedad.

-Bien...-Astral aclaro su garganta antes de seguir- Se que la situación que vives con III es delicada, mucho a decir verdad... -Menciono, observando como es que su rival desviaba la mirada antes de asentir- Es un asunto que solo los involucra a ambos, pero... Al ver como es que te esfuerzas para cumplir con tu papel y tu responsabilidad como ningún otro, muy a pesar de los contras que están en desventaja con el tiempo; debo decir que me has hecho recordar una parte de mi mismo, cuando Yuma resulto traído a mi vida antes de volver a él en su adolescencia... Eso, y la pelea por mis recuerdos y los números...

-Aja... -Vector no entendía el punto que quería tocar su rival, y quería interrumpirlo, pero sabia que debía esperar, aquello podía ser algo bueno, quizá hasta lo que había esperado sin saber.

-Tu lucha constante en contra de todo, sobre todo con el tiempo es... Muy a mi pesar, admirable. No me hagas repetirlo dos veces...

-Oh vaya, el Mundo vera su fin mucho antes de lo imaginado, me has hecho un cumplido-La sonrisa burlona de Vector solo fue ignorada, mientras Astral fruncía ligeramente su seño.

-Continuando... -Astral suspiro, su mirada posándose en la contraria, haciéndole saber con esa acción que lo que diría seria de suma relevancia, sus posturas cambiando ligeramente ante esto. -Es en contra de las reglas y la naturaleza misma que yo intervenga, o algún factor manipulado intervenga, pero... Te ofrezco la salvación de ambos; salvar la vida tanto de III como la de tu hijo no nato... -Vector paso saliva sonoramente antes de dar una sonrisa nerviosa. Su tono evidenciándolo.

-¿Entonces puedes salvarlos?

-Sí, puedo hacerlo. Pero no será gratis, sabes bien que el universo mismo pide un equilibrio, nada es desechado, por tanto, deberá haber sacrificios de por medio, ¿Entiendes lo que te digo?

-...-Vector poso sus codos sobre sus rodillas antes de sostener su cabeza con sus manos, asintiendo levemente antes de afilar su mirada. Observando a su rival. -Creo hacerlo, ¿Qué es lo que quieres para salvarlos? Pídelo, no me importa...

Astral pareció meditar las palabras escuchadas antes de volver a tomar la palabra.

-Si te dijera que, para salvarlos, ustedes deberían estar atados para siempre a nosotros y la familia Real Astraliana, ¿Qué dirías?... Ustedes tres solo serían como nuestros esclavos por lo que queda de sus vidas, sus destinos estarían atados a este Mundo, y jamás podrían desviarse de ello, aunque eso implicara salvar sus vidas... ¿Cuál sería tu respuesta Vector?

-¿Eh? –

Fue la innata respuesta del pelinaranja, quien solo miro con detenimiento a su rival. Como si tratara de ver a través de su cuerpo o su alma, tratando de hallar en su mente que es lo que en verdad quería darle a entender con aquellas palabras tan decodificadas. Presentándole un destino con cadenas de oro y sin privilegios como el futuro... Haciéndolo tambalear apenas las escucho. Aturdiéndole momentáneamente antes de que recordara el porqué es que lo estaba escuchando.

Un bello III, junto a una pancita siendo traída a sus recuerdos antes de que su mirada se afilara y su sonrisa pasara a ser altanera. Su vos dejando salir aquel lado que siempre molesto al peliblanco, quien, al notarlo, volvió a suspirar. Sintiendo como si algo que había estado cargando, fuese dejado atrás.

-¿Qué tanto parloteas? Es obviamente natural que todos nosotros estemos atados a nuestros Mundos, así como nuestros hijos, ¡Somos Emperadores o Reyes! ¡Regentes que están por encima de todos! Controlando lo que podemos como si fuéramos Dioses, ¿Qué demonios quieres que te diga al respecto? ¡Nuestro destino es nuestro, sin importar donde es que nos mantengamos! ¿A que quieres llegar con intimidarme? ¿Eh?

-En ese caso me dices que, ¿No te importa volverte esclavo de mi Familia, doblegarte a nosotros a pesar de ser orgullosamente un Varian...?

-¡Que te jodan! ¡No me importa si es con tal de que hables mas sobre como salvar a mi propia familia y mi bebé en camino! Pareciera que no me conocieras, me ofendes... -Astral sonrió con alivio una vez pudo escuchar la resolución de su rival, pues ayudarlo técnicamente significaba eso.

Condenarlos también a ellos.

-En ese caso, entonces tu y sus destinos serán el pago a cambio de darles la salvación que tanto anhelan... ¿Eso esta bien para ti?

-¡Sí, sí, sí! ¿Acaso me escuchaste? Acabo de decirte algo sobre los destinos...

-Admiro tu fiera devoción, casi haces que llore... Pero aquí no es momento de hacerlo, vamos-Pidió, levantándose de su asiento para después solo dirigirse a la salida. Sintiendo en pocos segundos la presencia de su rival, quien caminaba en silencio. Siguiéndole ciegamente hasta cualquier lugar que quisiera mostrarle.

Ambos perdiéndose en sus pensamientos en lo que se dirigían al lugar indicado, apenas topándose con algunos sirvientes o guardias ocasionales que aun se esforzaban por ayudar a reconstruir el lugar. Sus sonrisas siendo brillantes al verlos pasar, una reverencia siempre siendo dejada antes de retirarse a sus propias obligaciones, dejándoles pasar sin ningún inconveniente. Sin sospechar que es lo que tramaba el peliblanco, quien caminaba seguro y con apenas un ligero ceño fruncido. Su aura mostrándose un poco mas de lo habitual. La energía pasando a emanar, apenas dándole una idea a Vector, el cual trataba de mantenerse al margen. No queriendo indagar mas antes de que todo se le fuera revelado. Sus pasos resonando por los pasillos y las escaleras que llegaban a toparse.

El camino siendo un poco mas frio conforme se encaminaban por distintas rutas, pareciendo subir a un lugar distinto antes de toparse con una escalera en forma de caracol. La magia siendo mas concentrada ahí, revoloteando sus ropas como si los llamara a seguir subiendo. Las escaleras de cristal puro siendo algo que atrajo a los nervios de Vector, su conciencia tomando en cuenta del peso de lo que ocurría. Pasando a comprender quizá, la mitad de lo que Astral le había mencionado.

Eso de verse "atado" bien podía tener más un significado profundo. Más... difícil tal vez.

Sobrepasando las consecuencias de sus propias palabras fue que comenzó a subir por aquellas escaleras. Sus pasos siendo remarcados conforme subía. Luces de distinto color surgiendo dependiendo la magia que le acariciaba, el sonido llegando a toparse con la pared para hacer nacer un eco que se perdía en distintas direcciones. Mientras una brisa pasaba a ocasionarle escalofríos al notal la rectitud de la postura de su rival. Su aura imponiéndose al lugar como si fuese lo mas natural para él.

Suponía así era, en todo caso. Ese era su hogar. Así como para él era... Una vez más la imagen de su esposo venía a su mente. Haciendo que se relajara ante el panorama que se presentaba ante él, apenas notando como es que la energía antes prestaba era consumida por sus alrededores, perdiéndose en los dulces recuerdos de su amado y su hijo tan travieso que... parecía no quería cooperar con ellos, o en su defecto se aferraba a lo que no podían proporcionarle adecuadamente.

Sus pasos se detuvieron una vez la cima fue alcanzada, así como sus pensamientos negativos. No podía fallarle de esa manera a su esposo, él aun le estaba esperando. Así que moviendo su cabeza de un lado a otro fuertemente, fue que miro a su alrededor, pasando a asombrarse a lo que sus ojos veían. Pues cientos de cristales flotaban naturalmente en aquella sala, mientras la magia pasaba a ser más visible y etérea que antes, las corrientes siendo observables incluso para alguien como él, que era bien sabido que su nivel Astral no era exactamente muy bueno y preciso. Usualmente su lado caótico ganando la mayoría de las veces.

Su emoción ganándole momentáneamente ante aquello. Dejando salir su propia magia solo para ver como es que se unía a la del lugar en una danza hermosa y bella, la cual, esperaba poder mostrársela a III. Su descubrimiento consiguiendo borrar su negatividad para lo que estaba ahí principalmente. Calmándose una vez alcanzo a su rival en medio de aquel sitio, una extraña plataforma sobresaliendo al fondo del mismo, mientras un cristal de precioso poder se alzaba en ella, como si quisiera decirle que aquella sala era extremadamente importante como para estar tan escondida incluso de los civiles y habitantes del lugar. Un extraño sentimiento de pronto llegando a él.

La confianza depositada en su persona... Era abrumadoramente cálida. ¿Eso era lo que se sentía al ser bienvenido a un secreto de un amigo? Quizá sí...

Astral dejo que Vector mirara e hiciera lo que quisiera antes de que se le uniera a él. Ambos mirándose frente a frente para después seguir con aquella platica que se quedo a medias en su oficina. Su tono de voz tratando de ser sereno y tranquilo, como si no quisiera alterar el ambiente y la magnificencia del lugar. Apenas ocasionando un leve eco que hizo a la magia presentarse, y revolotear, acompañándolos ante lo que venía.

-La vida tiene sus propias reglas, sus propias costumbres... Atreverse a cambiarlas es, incluso para los seres Astrales, tabú. Pues se puede alterar muchas cosas como producto de eso, obteniendo consecuencias que pasarían a ser inimaginables...

-Comprendo lo que dices, lo que busco es algo que... no se puede cambiar, ¿No es así?

-Eso me temo, ayudarlos sería el equivalente a sacarlos de la rueda de la vida y la muerte, de lo natural y de lo aceptable... Déjame dejártelo en claro, III y tu hijo no están destinados a sobrevivir. Se que los embarazos Varians, son mucho mas delicados que los Astralianos. Pues cualquier cosa puede ser perjudicial para ellos si no tienen cuidado, podrían llegar a perder la vida incluso por ello. Su relación es tan conectada que lo que pase con uno le pasara al otro. Las probabilidades de vivir siempre están en contra...

-Y aun así III y yo estamos dispuestos a aceptar cualquier cosa para salvarlo o salvarla... -Vector sonrió con sinceridad antes de desviar su mirada, subiendo sus hombros en señal de rendimiento- III, me mataría primero si no hago hasta lo imposible por encontrar alguna cura, alguna poción o alguna magia para ello... No tienes que seguir presionando para que me niegue... Quiero hacer esto... -Astral se mostro sorprendido antes de suspirar, derrotado, pero muy en el fondo, feliz.

La magia que antes causo tantos estragos, bien podía pagar su deuda a través de ellos.

-Entiendo, en ese caso...-Astral extendió una de sus manos, ofreciéndosela a su rival, mientras dejaba ver como es que una esfera azul levitaba en ella, de manera hermosa y llamativa, su poder dispersándose incluso solo con su presencia- Admiro tu valor, y por ello. Siento que debo dejarte saber que la carta Númeron ya no existe como tal...

-¿Qué? ¿A que te refieres con que ya no existe?

-Me refiero a que Yuma y mi hijo, tenían el mismo destino que tu esposo y tu hijo... Yo lo modifique a propósito... Por eso-Astral alzo su mirada, enfocándola en su rival, quien solo le observo con detenimiento antes de que todo aterrizara por su cuenta en su lugar. Sorprendiéndolo y enojándolo a partes iguales. -Me gustaría ofrecer la misma solución...

-Hablas de la inmortalidad, por eso insistías tanto en hacerme desistir a mi sobre mi decisión, ¿No es así?

-Sí... -Astral admitió, la culpa asomándose en sus ojos antes de sonreír. -No quería que ustedes también se vieran atrapados en un tiempo paralizado, eterno, donde vieran a sus seres queridos morir...

-¡A quien le importa eso! ¡Lo único que deseo es salvarlos! ¿Qué demonios esperabas para decirme esto? ¡Maldición, no necesitabas preguntarme de más! ¡Mucho menos ser cauteloso! ¡No me importa convertirme incluso en un perro del Mundo Astral!

-Nosotros no...-

-Déjame terminar-Interrumpió Vector antes de seguir hablando- Ahora se lo que implicaba toda tu palabrería, y déjame decirte que, ¡No me importa! ¡No me importa, de verdad! ¡lo único que quiero es salvar a mi familia, y si el precio es mi propia alma, pues que así sea! ¡Si el peso es la vida eterna, que así sea! ¡Joder incluso si quieres volverme tu asistente, pues bien hazlo! ¡No me importa! Porque... -Su voz se suavizó. -Porque sé que incluso ustedes estarán ahí para nosotros...

-¿Eh?

-Se que la vida eterna no es fácil, incluso cuando lo dijiste en su momento. A pesar de que lo hiciste parecer sencillo, se que no lo es. Quedarte paralizado no es algo que se disfrute, pero... Incluso como un padre, ahora que estoy frente a un igual. Quiero asumir ese reto, porque... porque los quiero, Amo a Michael más que a mi propia vida, Amo a mi hijo incluso si aun no tiene nombre, solo con el hecho de existir ya es lo suficientemente valioso como para quererlo y anhelarlo. Y, también los quiero a ustedes, quienes a pesar de que trate de matarlos... Aun así, me tendieron la mano... Me salvaron de mi mismo y de la oscuridad que me invadía, aun cuando pudieron deshacerse de mi... Y además, me otorgaron este futuro que yo jamás imagine, o... pudiera acceder. Me hicieron conocer a mi esposo solo por conocerlos. Y... Eso no está mal... Nada mal... Así que puedes dejar de sentirte mal por condenarnos también... Porque incluso ahora, estas volviendo a revelarte en contra de todo, incluso contra tu existencia misma solo... Solo para darnos una oportunidad a III y a mí, para obtener la felicidad que muchos desean y que pocos obtienen. No puedo mas que agradecerte y... tenderte la mano también- Concluyo Vector. Tomando la mano antes ofrecida. Pactando con ello lo que Astral temía, pero que ahora, ya no sonaba tan malo.

Provocando que Vector cayera en inconciencia, su sonrisa sincera siendo lo único que quedo después de que la esfera se fundiera con su cuerpo y su magia, privándolo de su mortalidad. El alivio de que su familia estuviera a salvo quedando guardado para siempre en su corazón antes de que sus ojos se cerraran. Siendo detenido por poco por su rival, quien acaricio la espalda ajena con un par de palmadas que genero una risa sorprendida en él. Una amistad llegando de pronto. Así como la esperanza de no perder a tantos en su momento, una compañía agridulce agregándose a su vida, permitiéndose entonces encariñarse. Dejando caer el dolor que significaba perderlos a ellos también.

Un par de tacones sonando después, junto a un par de zapatos de piso que llegaron hasta el lugar en donde todo había acontecido.

III y Yuma apareciendo por la entrada poco después, mientras el primero era ayudado por el segundo, quien cargaba a la vez con su hijo, el cual miraba todo con asombro e inocencia. Los colores brillantes llamando su atención antes de que un bostezo le atacara sin más. Ocasionando que cerrara sus ojitos poco antes de que III preguntara sobre su esposo, acercándose a él con un poco de rapidez. Sosteniendo su vientre que apenas mostraba una ligera curva, tan pequeña que era difícil verla a simple vista.

-¡Vector! Cariño despierta... -Llamo, apenas llegando al lado del pelinaranja, el cual fue depositado en su regazo una vez Astral le indico que se sentara. Ayudándolo para que no hiciera ningún esfuerzo.

-Estará dormido por algún tiempo... El idiota se ha forzado mucho...-III le miro antes de asentir, acariciando con un cuidado inmenso el rostro de su amado. Sus dedos delgados pasando suavemente por los pómulos igualmente delgados, y fríos. Una sonrisa triste adueñándose de sus labios después, su voz sonando un poco rota al ver a su ser querido así.

-Sí, se ha esforzado para que su hijo y yo podamos vivir plenamente... Aun a pesar de que le dije que no me importaba si algo me pasaba a mi...

-¿Han hablado sobre...?-Cuestiono Yuma suavemente antes de acercarse a su peliblanco, siendo ayudado a sentarse en el suelo antes de dar a su hijo. Quien se removió un poco al sentir la energía de su padre, arrullándole para caer en un sueño profundo y cariñoso.

Aquella pregunta siendo entendida de inmediato por III, el cual, asintió.

-Lo hemos hablado, incluso... Pude escuchar cuando Ana le menciono que tal vez la energía el Mundo Astral me ayudaría, pero solo por un plazo de tiempo antes de que volviera a recaer. Él... no sabe que lo sé, pero, estoy consciente de que se ha esforzado mucho para que ambos podamos vivir... -Astral y Yuma se miraron antes de asentir. Sus miradas volviéndose comprensivas antes de que el mayor tomara la palabra.

-Ya sabías que no podían lograrlo ¿Cierto? -III volvió a asentir, antes de dejar caer una lagrima por ello. Su sonrisa apenas menguando, pero sin dejarla morir del todo.

-Sí, sabia que era poco probable que ambos lo lográramos... Pero, al ver a Vector luchar tanto, me motive a creer lo mismo que él. Aunque mi instinto me dicta lo contrario... Fingí demencia, solo para no dañar a mi Vector, pero... Creo que ambos nos hemos estado haciendo daño sin saberlo...

-No... No lo creo- Interrumpió Astral, antes de mirar a su hijo, acariciando su mejilla mientras Yuma se recargaba en su hombro. Una sonrisa pasando a adornar sus labios, mientras la calidez le envolvía. -Ambos trataban de proteger al otro, a pesar de que podía ser en vano tanto esfuerzo... Se aman, es lo normal. Pero admiro su valentía para enfrentarlo... Además, estoy seguro que Vector se odiaría si solo se quedara de brazos cruzados a sabiendas de que su amado e hijo están sufriendo. Puede negarlo, pero su corazón es noble... De otra forma dudo que haya podido entrar aquí...

-¿Por qué lo dices?-Cuestiono III, su tono sonando curioso.

-Porque este lugar tiene un fuerte hechizo y matriz que no permite el paso a seres con intenciones malévolas o maldad interna... Un dato curioso es que mi padre no podía entrar hasta que se descubrieron los recuerdos... Supongo tenia algo que ver...

-¿Es enserio?-Pregunto esta vez Yuma, su estupefacción notándose claramente. -¿Entonces por qué, a sabiendas de eso, en el anterior mundo antes del ultimo reseteo, tu padre me reto a un duelo si pude entrar sin problemas?

-Ah, bueno, quizá no le caías bien... -Astral menciono con duda, tratando de atinarle a la verdadera razón del porqué. Mientras Yuma solo fruncía ligeramente su seño no tan convencido. -Además recuerda que llegue con un enorme impacto de oscuridad en mi pecho... Fue después de la batalla con ese tipo de ahí... -Señalo a su rival- Supongo no confiaba en nadie al momento...

-Aun así... -Murmuro Yuma, una leve molestia asomándose en su voz, antes de que Astral lo acercara para dar un suave beso que lo alegro de inmediato. Su semblante mejorando enormemente antes de mirar de nueva cuenta a su amigo pelirosa, quien miraba expectante para luego simplemente reír. Su risa escuchándose en todo el lugar antes de calmarse, tratando de no molestar a su esposo. El cual seguía descansando. Su semblante siendo tranquilo y sereno.

-Lo siento, lo siento. Es... La primera vez que veo como es su relación-Menciono III, sonrojando a la pareja que se miro antes de desviar su mirada nuevamente.

-¿D-De verdad? Creí que eso ya se notaba...-Menciono Yuma, pasando la vergüenza para volver a mirar a su amigo, quien asintió y negó después.

-Puede que dejen ver su trato, pero, usualmente las muestras de cariño son reservadas. Tal vez un par de besos o algo así, pero... la manera de tratarse incluso es diferente. No sé si me dé a entender, pero así son la mayoría del tiempo...

-N-No lo había notado...-Dijo Astral, su voz sonando un poco apenada. Consiguiendo hacer reír al pelirosa una vez más.

-Mira-san tiene razón, son adorables... Los admiro-Elogio, llamando la atención de la pareja, quienes le observaron con detenimiento- ¿Saben? No es de que minimice mi dolor, mucho menos los esfuerzos de mi esposo, o mi propia vida... pero, ustedes son los que han sufrido más incluso en sus anteriores vidas como para seguirse preocupando por nosotros... Son muy amables, yo, no sé si algún día les podre pagar todo lo que han hecho por nosotros... -

-No nos debes nada, al contrario, somos amigos, ¿No es así? -Cuestiono Yuma, recibiendo un asentimiento de III después. Una sonrisa viniendo luego. -Ustedes nos han ayudado mas de lo que piensan, incluso ahora. Aun cuando los ponemos en peligro... Cuando, siento que fue por nuestra causa que estés en este estado...

-Eso ya no importa... Ana nos dijo que fue mas por las emociones acumuladas, no tanto por lo expuesto... No tienen que seguirse culpando, cuando no es su culpa-Aclaro III, otorgando un alivio y paz a la pareja que le miraba. Sintiendo como es que un peso se levantaba de sus corazones, dándoles la fuerza para continuar.

-Gracias...-Agradeció Yuma, volteando a ver a su amado, quien asintió, comprendiendo el mensaje- En ese caso, ¿Estas preparado III? -El mencionado solo asintió. Antes de que una duda le embargara.

-Esperen, ¿Cómo es que se siente ser inmortal? -Yuma y Astral se miraron antes de reír sonoramente, negando poco después, siendo el peliblanco quien respondió.

-No es nada distinto a lo que acostumbran ustedes... Aunque quizá haya un aumento de habilidades físicas, solo eso...

-¿Tendré súper fuerza? -Pregunto III, ganándose una sonrisa de Yuma, quien asintió.

-Mas o menos, es un poco diferente...

-Ah... -Su sola respuesta, fue pauta suficiente para hacerle saber a Astral y Yuma que era el momento para preparar todo lo necesario para ayudar a sus amigos.

Su responsabilidad con ellos pasando a ser alta una vez se especificaron varias cosas cuando un par de Doncellas entraron en el lugar, atendiendo lo pedido. Sus movimientos siendo gráciles mientras trabajaban.

-Supongo que, pertenecer a la familia Astraliana no puede ser tan malo... -Comento III al aire, apenas recibiendo las miradas de la pareja que pasaba a levantarse del suelo, uno y otro ayudándose antes de observar a su amigo, quien les sonrió con confianza.

-No... No es tan malo como lo llegue a creer-Reconoció Astral para sorpresa de ambos hombres que le acompañaban. Haciéndolos reír poco después, uno de sus comentarios siendo el culpable de que la risa pasara a alargarse. -Por otro lado, Vector también dijo un montón de cosas vergonzosas, me pregunto si no le dará pena después...

-Podemos descubrirlo cuando despierte-Señalo III, sin dejar de acariciar a su amado. Ganándose un par de asentimientos. Apenas notando como es que un ritual se preparaba mientras tanto, su angustia pasando a desaparecer sin notarlo, dejando que su esperanza creciera de forma desmedida. -Gracias por decirme que podíamos salvarnos Yuma...-Agradeció a su amigo, quien asintió en reconocimiento. Su sonrisa pasando a ser mucho mas sincera que antes.

Mientras que su corazón palpitaba agradecido. Ahora no tenia que dejar a su amado solo.

Ciertamente a veces se tenía que pensar fuera de las cosas convencionales, y atreverse a ir en contra de todo para obtener un milagro... La vida puede ser cambiada si lo deseaban lo suficiente.