CAPÍTULO 8.

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- Pues no sé, tengo qué pensarlo...

- ¿Lo de irnos juntos de viaje?

- No, lo del proyecto. -Contestó Akane rodando los ojos -

- Deberías considerarlo, creo que sería divertido...

- ¿El proyecto?

- No, irnos de viaje juntos - Contestó Mrs. Davis sonriendo -

- Tú no tienes remedio - Dijo Akane sonriendo -

- Sólo quiero que pasemos más tiempo juntos, no puedes culparme por eso...

- Arthur, ya hemos hablado varias veces de esto... Entre nosotros sólo puede haber una gran amistad, estamos muy bien así.

- No me perdonarás ¿Verdad?

Akane se acercó a él:

- Si en verdad me quieres como dices, entonces te pido por favor que no vuelvas a insistir.

La Sra. Summers le habló.

- Querida, ¿Quieres venir un momento?

- Claro.

Poco después Ranma y Mrs. Summers regresaron a la mesa.

- ¿Y bien?

- Bueno, pues el señor Saotome convenció a Mathieu y también invertirá en el proyecto.

- Pues lo felicito Sr. Saotome, el viejo Mathieu es un hueso duro de roer - Le dijo Arthur a Ranma levantando su copa de vino -

El tintineo de una copa, llamó la atención de todos los presentes, era Lucil Summers quién quería decir unas palabras:

- Queridos amigos, mi marido y yo, estamos muy complacidos de que hayan asistido hoy a celebrar esta fecha tan importante con nosotros, misma que no hubiera sido posible sin la generosidad del Sr. Ranma Saotome, que fue tan amable de facilitarnos el espacio - Ranma se puso de pie entre los aplausos de los asistentes -

...Así mismo, quiero agradecer a la encargada y responsable de tan hermosa decoración: La arquitecta, Akane Tendo.

Akane agradecía los aplausos con una sonrisa llena de satisfacción, Arthur y Ranma la miraban con admiración:

- ¿Es preciosa verdad? - Comentó Arthur -

- Sin duda.

- Akane es una mujer única, será muy afortunado el hombre que logre ganarse su corazón...

- Pensé que entre ustedes había algo...

- Es lo que yo más quisiera... Pero ya tuve mi oportunidad y por tonto la perdí. -Dijo tomando un trago de Whisky - Ahora sólo puedo conformarme con su amistad...

Akane regresó a la mesa junto a Lucil y la hija de ésta.

- ¿Y qué tal se la está pasando Señor Saotome?

- Excelente, a decir verdad, tenía mucho tiempo que no degustaba con tan agradable compañía - Miró de reojo a Akane -

- Y bien Akane ¿Qué has pensado acerca de mi propuesta

- Preguntó Mrs. Summers-

- Mrs. Summers quiere que Akane sea la encargada de nuestro proyecto en Estados Unidos -Intervino Mrs Davis para explicarle a Ranma -

- Estoy de acuerdo, nadie mejor que usted para llevarlo a cabo. - Dijo Ranma dirigiéndose a Akane -

- Agradezco mucho su confianza, pero necesito de unos días para pensarlo con calma...

- Bueno, está bien, dejemos de hablar de negocios y disfrutemos de la cena - Dijo Mrs. Summers tomando sus cubiertos -

La fiesta estaba muy amena, después de cenar, el matrimonio Summers, fue a saludar algunas de sus amistades, no así su hija quién se quedó en la mesa platicando con Mrs. Davis, al parecer se llevaban muy bien.

- Y dígame señor Saotome ¿Está disfrutando de la fiesta o ya está pensando en huir? - Le dijo Akane en tono burlón -

- Por el contrario, la estoy disfrutando mucho, y más porque usted está aquí.

La música navideña fue sustituida por una más suave que invitaba a las parejas a bailar.

- ¿Me haría el honor de bailar conmigo esta pieza? - Dijo Ranma extendiendo su mano hacia ella -

Akane aceptó y ambos se dirigieron a la pista, seguidos después por Mrs. Davis y la hija de Mrs. Summers.

- No pensé que usted supiera bailar.

- Se sorprendería de saber todo lo que soy capaz de hacer...

Ranma sonrió:

¿Qué sucede?

- Cada vez que me habla de usted, me hace sentir como un viejo y a decir verdad, me gustaría más que me llamaras por mi nombre ¿Crees que podríamos tutearnos?

- Me parece bien... Ranma.

Después de eso, la tomó de la cintura y comenzó a llevarla al compás de la suave música.

Akane se acercó a él y puso sus manos por detrás de su cuello... Y entonces volvió a sentir esa agradable sensación de calidez, después la miró y quedó embelesado con el brillo de sus hermosos ojos cafés.

Akane también se encontraba en una situación similar, la intensa mirada azul, la atraía de una manera inexplicable, Ranma la acercó más a él, recargando suavemente su frente sobre la suya... Cerró lo ojos y el tiempo se detuvo, la gente desapareció, sólo estaban ellos dos, ambos podían escuchar la respiración del otro.

La música seguía y Ranma deseaba que no se acabara, podría quedarse así con ella toda la noche... O incluso toda la vida.

La música terminó y el bullicio de los presentes, lo sacaron de su ensoñación.

- Voy por un poco de ponche -Dijo Akane tratando de huir -

- No te preocupes, yo te lo traigo.

Akane se encaminó hacia la pequeña terraza que tenía el salón, Ranma la alcanzó ahí.

- Me gusta mucho como se ve el paisaje desde aquí, la vista es increíble...

- Estoy totalmente de acuerdo contigo - Dijo Ranma con sarcasmo, refiriéndose a ella -

- La luna se ve maravillosa ¿No crees?

Ambos le dieron un sorbo a su ponche.

- Sí, a veces me gusta venir aquí después de entrenar.

- Creo que extrañaré este lugar...

- Y a mí ¿No me extrañarás?

Akane no contestó.

- Bueno, pues yo no... Porque nos seguiremos viendo ¿Verdad?

- Ranma yo...

- Akane mírame, no podemos seguir fingiendo que no pasa nada entre nosotros...

- Tienes razón, entre nosotros ha surgido una muy buena amistad...

- No, no, no yo no quiero ser sólo tu amigo y lo sabes.

- Por favor escucha, esto no tiene sentido, nadie se enamora en tres días, tú estás confundido...

- ¿Confundido? Sé perfectamente lo que quiero...

Akane suspiró:

- Primero tienes que aclarar tus sentimientos en cuanto al amor de tu infancia.

- ¿Qué tiene que ver Ukyo en todo esto?

- Has pasado todos estos años infeliz y amargado por lo que pasó, por eso no te gustan estas fechas, porque te hacen recordarla ¿O me equivoco?

Ranma no supo que decir.

- Te pregunté si aún sentías algo por ella...

Ranma volvió a quedarse en silencio.

- Eso pensé... Y créeme que te entiendo pero... Yo no soy plato de segunda mesa... Será mejor dejar las cosas así...

Akane se dirigió hacia su mesa, Ranma iba tras ella pero Mrs. Mathieu lo interceptó:

- Señor Saotome, lo estaba buscando, mi esposa y yo nos retiramos, espero poder venir otro día para reunirnos todos y ver los detalles...

- Claro que sí, mi asistente lo contratará esta misma semana.

- Muy bien, espero su llamada, buenas noches.

- Buenas noches.

Cuando Ranma regresó a la mesa, Akane ya se había ido.

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AnIcHiBaG*