CURITAS para un corazón roto.
CAPÍTULO 16.
—¿Qué ocurre? —preguntó Archie preocupado. —Tenemos nueva información.
—Nos vemos en tu habitación en diez minutos.
—De acuerdo.
Archie salió de la habitación y se dirigió a la tercera planta del hotel donde Jimmy tenía su habitación. Cuando Jimmy le abrió la puerta se dio cuenta de que no estaba solo. Las voces de Patricia ,Tom y Stear le llegaban desde el pequeño distribuidor.
—Buenas —pronunció al entrar. Todos lo saludaron con un movimiento de mano. Su mirada voló hacía los dos ordenadores que tenían sobre la mesa— ¿Qué ocurre? Jimmy pasó a su lado.
—Tenemos problemas —dijo acercándose a la mesa y cogiendo una silla, sentándose frente al ordenador. Archie se cruzó de brazos y se acercó a ellos. Patricia fue quien comenzó a hablar.
—Ayer me reuní con Jimmy en la discoteca.
—Sí, lo sé —pronunció mirando la pantalla del ordenador. —Seguimos a Elisa hasta allí...
—Pero...— preguntó comenzando a impacientarse.
— Pero, entró en una zona vip —continuó Jimmy—. Intentamos colarnos, pero el de seguridad nos detuvo. Archie se giró hacia Jimmy.
—¿Tuvisteis problemas?
—No, ninguno —continuó—. Nos quedamos allí hasta que vimos salir a...
— Hansel .
— ¿ Hansel? —Acto seguido le mostraron la foto que Jimmy había hecho de la zona vip y del vigilante de seguridad.
—¿Le seguisteis?
—Elisa Volvió al hotel —Le explicó Jimmy—. Pero ese no es el problema. —He estado investigando —dijo Stear sonriente, como si aquello le enorgulleciese—. Elisa realizó una llamada a partir de las cinco de la tarde. He hecho un seguimiento de la llamada y adivina a quién llamó —bromeó.
—¿Hansel?
—¡Premio! —dijo mientras chasqueaba los dedos.
—Joder —susurró—. ¿Por qué no me lo dijisteis ayer? —preguntó molesto. Jimmy se giró hacia él encogiéndose de hombros.
—La situación estaba controlada, y bueno... Nos encargamos nosotros. No tuvimos problemas. Archie se pasó la mano por su rostro, agobiado ante la situación.
—Seguramente Elisa tenga un portátil,
—Lo tiene.
—¿Habéis buscado la señal? Archie miró a Stear bastante sorprendido.
—Aún no —respondió. —Ese es el próximo paso a seguir —continuó Patricia.
—Vale, pues trata de meterte en su ordenador y averiguar todo lo que tiene.
Minutos después.
—Alparecer Elisa a rastreado el número de Candy, de algunamanera dio con el númerode la amiga, quizás despuésde todo Annie si se puso en contacto con Candy. —Miró a Archie luego paseó la mirada por sus compañeros, los cuales lo miraban con gestos serios—. No hay ninguna duda. El número es de Candy. Archie resopló y observó a Patricia la cual permanecía sentada frente a la mesa, en silencio, escuchando todo lo que decían. Se apoyó contra la silla y colocó sus manos detrás de su cabeza, pensativo.
—¿Así que Elisa está aquí por Candy ? —preguntó Tom, el cual no salía de su asombro. —Seguramente vino a informar a Hansel de su ubicación.
— Es necesario seguir a Elisa. Hansel no se puede enterar que estamos aquí, recuerda que el está limpió de cualquier sospecha, si nos descubre puede que elimine cualquier minima prueba en su contra.
— Pero eso no es lo peor. Dijo Patricia de pronto. Jimmy la miro, sabia lo que iba a decir .
— Habia otra persona en la discoteca reunido con Hansel y Eliza. Archie puso su espalda recta, miró a Patricia extañado.
–Mike.
—Mike?—repitió —. ¿Se supone que debo conocerle? Jimmy le indicó que mirase la pantalla de nuevo.
—Aún no lo conoces, pero pronto lo harás Pertenece a la división de la CIA. Lo vimos salir de la zona vip poco después de que Hansel abandonase el reservado. Archie miró la fotografía que le mostraba Jimmy en el ordenador. Ya la había visto anteriormente: un chico joven, no llegaría a treinta años, de piel morena, cabello negro y ojos de color negro
—¿Habéis pedido explicaciones a Charlie?
—No le hemos dicho nada. Cuando hablé con él para explicarle la situación nos aseguró que no tenía conocimiento de esre asunto.
—Es verdad —susurró pensativo.
—Pero hay más —continuó Stear—. He estado investigando también a él, dijo sonriente, como si aquello le enorgulleciese—. Mike tiene dos teléfonos móviles. Con uno de ellos realizó una llamada. He hecho un seguimiento de la llamada y adivina a quién llamó —bromeó.
—¿A quién?
— A Elisa —dijo mientras chasqueaba los dedos.
—Joder —Archie se giró hacia Jimmy.
—Dijiste que eran de fiar.
—Y pensaba que lo eran —contestó inquieto—. De hecho, pondría la mano en el fuego por Charlie, estuve en una misión con él varios meses y ni por asomo se me pasaría por la cabeza pensar que pudiese traicionarnos.
—Bueno, a la vista está... —Le interrumpió Tom. Archie elevó su mano para que guardasen silencio y volvió su atención hacia Stear. —¿Has mirado el móvil de Charlie?
—Sí.
—¿Y? —preguntó extendiendo los brazos hacia él.
—No recibió ninguna llamada. Archie se pasó una mano por el cabello y se cruzó de brazos. Jimmy miró a sus compañeros nervioso, hasta que posó la mirada en Archie
—¿Y bien? ¿Qué hacemos? ¿Quedamos o pasamos de ellos? Archuleta suspiró y afirmó con dureza.
—Prefiero ir con cuidado . Esto es lo que vamos a hacer...
Bajó del taxi junto a Jimmy. Aquella zona estaba mucho más apartada. No había nadie paseando por los alrededores. Se podía divisar a lo lejos una montaña con la enorme luna reflejada sobre el mar. Había unos cuantos edificios viejos, abandonados, que seguramente sirvieron para almacenar y arreglar las barcas de los pescadores. Miró el reloj y vio que marcaba las ocho. Tom, Patricia, y Stear aparecieron caminando por una de las calles. Archie depositó la bolsa en el suelo y la abrió. Repartió unas cuantas armas a cada uno y luego escondió la bolsa de tela tras unas tablas viejas de madera y unos bidones. —¿Sabéis dónde es? —preguntó a sus compañeros.
—Está a unos diez minutos a pie. Comenzaron a caminar en silencio. Habían decidido quedar un poco alejados para poder esconder la bolsa y repartirse las armas. Caminaron en silencio, observándolo todo. A cada lado de la estrecha calle había naves abandonadas, de poca altura, algunas de ellas sin puertas ni ventanas o simplemente con la pared frontal derribada. Por suerte, la luna llena y la luz que llegaba de la lejana ciudad los iluminaba lo suficiente como para caminar sin problemas. Tras varios minutos Jimmy les indicó con un movimiento de su mano que se detuviesen.
—Es ahí —Señaló asomándose a la esquina. Todos miraron una pequeña casita, a varios metros, donde podía intuirse que había alguna luz encendida. Volvieron a colocarse tras la pared.
—Bien —susurró Archie —, lo haremos tal y como hemos planeado. —Miró a sus compañeros con convencimiento—. No quiero peleas ni disparos. Intentaremos dialogar con ellos y que se expliquen, pero... si es necesario no dudéis en apretar el gatillo. —Todos aceptaron. Miró el reloj, pasaban cinco minutos de las ocho—. Vamos. Fueron aproximándose a la casa abandonada cuando escucharon unos pasos acercarse. Archie se giró justo cuando un hombre aparecía tras la esquina, apuntándolos con un rifle. Jimmy dio un paso al frente y extendió los brazos hacia él.
—¡Charlie! —dijo con una gran sonrisa.
—¡Eh! —gritó Charlie—. ¡Jimmy! —Se acercó a él y se fundió en un abrazo—. ¡Cuánto tiempo! —Varios años —respondió separándose de él. —¿Ya hace tanto de lo de Corea? —preguntó sorprendido—. Cómo pasa el tiempo…
—Demasiado rápido —rio él. Luego se giró hacia el resto—. Estos son mis compañeros. Mi superior, Archie —Se acercó y le estrecho la mano—, y estos Patricia, Stear, Tom. Ellos lo saludaron con un movimiento de su rostro.
—Perfecto, vamos para adentro. Os presentaré a mi equipo.
La casa no estaba nada adecuada y le recordaba bastante a su piso franco en Washington: un par de mesas, sillas, ordenadores e impresoras. Le sorprendió ver que tenían un par de camping gas para iluminar la enorme sala. Cuatro chicos más conformaban el equipo de Charlie: tres de ellos se encontraban sentados y el cuarto estaba de pie, detrás de ellos, observando la pantalla. Pudo reconocer a Mike al momento, pues había observado su fotografía durante horas.
—Os presento —comentó mientras cerraba la puerta. Se acercó a la mesa y les indicó—. Mike, Jonny, Juke —Todos se levantaron de su asiento para estrechar la mano.
—¿Cómo te va todo? —preguntó Charlie acercándose y dándose un abrazo con Jimmy, se giró hacia sus compañeros con una sonrisa y pasó su mano por sus hombros—. Con este granuja estuvimos en Corea. Menudas tiras repartía —explicó divertido—. ¿Aún sigues teniendo el mismo gancho?.
—Lo he mejorado —rio.
—Eso está bien —Le señaló mientras se acercaba a los ordenadores—. Nunca se sabe cuándo puedes necesitar usarlo. Jimmy sonrió ante aquello. —Bueno, vamos a ver muchachos —prosiguió Charlie —, habéis hecho un viaje muy largo y supongo que no es para tener esta conversación. —Miró a Jimmy adoptó una posición más seria mientras se sentaba en la mesa—. Lo que me comentaste por teléfono...
—Sí —dijo Jimmy girándose hacia sus compañeros—. Mi superior os informará de todo —dijo dando un paso a un lado. Todos miraron hacia Archie, el cual se encontraba apoyado contra otra de las mesas.
—¿Y bien? —preguntó Charlie.
—¿Conocéis a un tal Hansel? Charlie se puso firme.
—Si? —pronunció mirando a sus compañeros—. Por lo que la documentación que me hicieron llegar, parece que un empleado del Departamento de Seguridad Nacional y él son amigos, ¿no? —dijo haciendo referencia a que habían leído todos los informes.
—Lo conocés. —Charlie se encogió de hombros—. Ese hombre trabajó en un buffete de abogados hasta hace unos meses, pero estuvo trabajando como asesor privado. Aquello pareció pillar por sorpresa a Archie
—Ah, ¿sí?
—Sí. —Dijo. Archie miró un segundo de reojo a Mike, el cual mantenía una postura bastante relajada, y luego volvió la mirada de nuevo hacia el responsable del otro equipo—. Hansel recibió una llamada de Neil un mes atrás, Neil pertenece al Departamento de Seguridad Nacional, lo llamo pidiendo instrucciones. Sabemos que está metido en esto.
—¿Quieres decir que es la cabeza de todo? —preguntó sorprendido.
—Lo dudo. Es un extrabajador .
— Puede que esté falseando información o yo qué sé —Charlie se encogió de hombros—. Hasta hace siete meses trabajaba para una organización de poder lleva años en activo. Es posible que le pasen información y le den poder .
—O algo peor... —intervino Tom—. Desde que han aparecido estos correos electrónicos se han creado ejércitos y ha habido movimiento en la compraventa de armas. Tal y como están las cosas, no descartamos que el movimiento fue la causa de la muerte de Anthony.
—Compraventa de armas —susususurró Charlie's , Ahora comprendía por que Hansel quería desaparecer a Candy, la esposa de Anthony, aquella muchacha tenía mucha información y puede que tuviera las pruebas en sus manos, Charlir permanecía entre decir la misión que le encomendaron o esperar. Tendría sentido.
—Pero... —volvió a hablar Archie —, Este Hansel no puede nutrirse ahora mismo solo del negocio de armas, trabaja para alguna organización gubernamental?.
—Al menos que sepamos, no —volvió a decir Charlie a Archie.
—Esta con alguien de muy arriba , y puede tratar directamente con nosotros, así que no podemos descartar que tenga contactos extralaborales.
—¿Sabeis si a trabajado en la CIA?
—No lo especifican en su ficha. Simplemente que estuvo trabajando privado . Desde ese momento se ha vuelto invisible, no trabaja para nadie.
—Sin embargo, aquí está —intervino Stear—. Y recibe llamadas del Departamento de Seguridad Nacional.
—¿Y Neil Legan ? ¿Es posible que sea él? ¿La cabeza?
Archie sonrió algo forzado.
—Si él fuese el jefe no creo que llamase a Hansel para pedir instrucciones —bromeó. Charlie aceptó, quedándose pensativo.
—Está bien. ¿Qué proponéis? ¿Le hacemos un seguimiento? Archie se giró hacia el resto de sus compañeros, con la espalda más recta y luego miró directamente hacia Mike.
—¿Dónde estabais ayer en la noche? —preguntó desviando la mirada hacia Charlie quien lo miró sin comprender.
—¿Por qué lo preguntas? Archie extrajo su arma al momento y apuntó a Charlie el resto de sus compañeros apuntaron al resto de los miembros del equipo, haciendo que todos diesen un paso atrás, asustados, con las manos en alto.
—Eh —gritó Charlie— ¿Pero a qué cojones viene esto?
—¿Dónde estabais ayer por la noche? —gritó esta vez dando un paso hacia delante, con el brazo totalmente estirado hacia él—. Mis hombres no dudarán en comenzar a disparar si es necesario.
—Joder —gimió Charlie—. ¡Yo estaba cenando! ¡En casa! Archie giró su rostro directamente hacia Mike.
—¿Y tú? ¿Dónde estabas, Mike? —Mikedio un paso atrás y miró de reojo a su responsable—. ¿Dónde cojones estabas? Charlie se giró, aún con las manos en alto, mirando confundido a
—¿Pero de qué va todo esto? —volvió a gritar. —Cállate Charlie —gruñó Archie hacia él, dando unos pasos hacia Mike—. Responde —Le ordenó—. No te lo volveré a preguntar, lo próximo será un disparo en la rodilla. Pudo observar cómo la mandíbula de Mike se tensaba. —Llegaste a este equipo hace tres años, ¿verdad? —preguntó Archie desafiante—. ¿Por qué te destinaron justamente aquí? Charlie volvió a intervenir.
—Pedimos refuerzos. Yo mismo solicité un hombre más —gritó.
—¿Y controlas a tus hombres a todas horas? —gritó hacia él, aunque volvió a girarse sin apartar el arma de Mike—. Responde, ¿dónde estabas ayer por la noche? ¿O prefieres que lo diga yo? —Le retó. Mike apretó los labios, mirando fíjamente a Aechie. —No me obligues a dispararte —susurró. Charlie los observaba totalmente sorprendido, pero le llamó la atención el hecho de que Mike no respondiese a aquella pregunta.
—Mike—Le gritó su responsable—. ¿Dónde estabas? Archie miró de reojo a Charlie el cual parecía totalmente sorprendido, al igual que el resto de sus compañeros. Mike dio un paso hacia delante, con la mirada fija en el arma.
—Hijo de puta —susurró. Justo en ese momento extrajo un cuchillo de su cinturón, abalanzándose hacia el pecho de Archie, el cual lo esquivó con acierto, aunque no pudo evitar llevarse un pequeño corte en el brazo, un poco por debajo del hombro. El disparo resonó en toda la vivienda y Mike cayó al suelo gritando, llevándose las manos hacia la pantorrilla. Archie se giró para observar cómo Stear se había acercado con el arma, con la mirada enfurecida hacia Mike.
—¿Estás bien? —preguntó. Archie se llevó la mano al brazo, intentando parar la herromagia. Asintió y miró a Mike.
—Cabrón de mierda —susurró mientras le daba una patada, haciendo que Mike se revolviese de dolor.
—¿Qué es todo esto? —gritó Charlie. —Tu hombre —gritó Archie hacia él—, mantien contactos con Hansel y Elisa Legan. Ayer lo vieron reunirse con él en una discoteca. Charlie se quedó totalmente paralizado.
—¿Qué?
—Lo que oyes. Tienes un topo en tu equipo. —Luego se giró hacia el resto del equipo de Charlie aún intentando contener la hemorragia—. Si alguien más tiene algo que decir será mejor que lo haga ahora, porque os aseguro que voy a llegar al fondo de este asunto, y no os gustaría tenerme por enemigo.
—Eh, eh... —Le cortó Charlie—. No teníamos ni idea de todo esto. ¿Acaso crees que os hubiésemos preparado si estuviésemos involucrados en algo? Joder —gritó bajando los brazos. Fue hacia Mike dando largas zancadas y le propinó otra patada en la pierna donde le habían disparado—. Maldito hijo de puta —escupió hacia él—. ¿Es lo que hacías aquí? ¿Espiarnos? ¿Pasabas información? —gritó. Mike se removía, gritando, intentando contener la hemorragia de su pierna. Archie se agachó a su lado, recibiendo la mirada furiosa de Mike pero en vez de hablar puso el cañón de su arma en la otra pierna, amenazándolo. —Responde. Ya. Mike gruñó mientras su respiración se aceleraba cada vez más hasta que finalmente miró a Charlie
—Solo tenía que asegurarme de que Charlie cumpliera su misión —acabó diciendo.
Todos miraron a Charlie sorprendidos.
Continuará.
