Volver a lo que es
Un nuevo día comenzaba, una nueva mejora también. Los reportes de las construcciones en ambos mundos llegaban a las respectivas oficinas de cada uno de sus regentes, sumergiéndolos en un sinfín de papeleo del cual querían escapar, pero que lograban terminar mas por pura fuerza de voluntad que porque en verdad quisieran realizarlo. Llegando a pelearse infantilmente con sus parejas solo para conseguir ser libres, siendo alcanzados poco después por la ira de los mismos. Cada uno de ellos resignándose a cumplir sus papeles con diligencia y autocuidado. Realizando esto la última semana desde que comenzaron, al menos ya hace un mes. En el que quedo registrado el peor ataque a los Mundos desde la culminación de la ultima Guerra entre el Mundo Astral y el Mundo Varian.
Así mismo cada regente y ser con poder, seguían ocupados con las reconstrucciones del lugar y las supervisiones que se debían registrar para un reporte a sus superiores y por ende para los Reyes y Reinas, los cuales seguían en atención a su pueblo. Mandando de inmediato material y demás productos que pudieran aportar algo a los ciudadanos mas afectados, como a las zonas mas dañadas. Pasando a reconstruirlas a un tiempo menor del esperado.
El par de Embajadores eran quienes quizá mas trabajo tenían, pues una vez se recuperaron del percance en cuanto a su bebé, de inmediato fueron mandados a ser las voces que atraerían calma y paz a las multitudes que aun mantenían el miedo en sus corazones, ayudando con su propia magia y habilidades a los rezagados o débiles, de esta manera ganando una vez mas el favor de la gente. Quienes, al ver el esfuerzo puesto, no dudaban en abrir el paso a ellos. Haciendo que su trabajo fuera un poco menos pesado de lo usual, logrando llegar a acuerdos mucho más rápido que antes y sin tantas complicaciones, haciendo entonces nacer reportes que fueron enviados con un motivo urgente a los regentes que aún se mantenían en sus propias oficinas. Firmando y sellando a un ritmo constante. Por consiguiente, dejando que ambos esposos pasaran de un mundo a otro sin problemas, acabando con los detalles que bien podían ser perjudiciales a largo plazo si no se hubieran atendido a tiempo. Su presencia haciéndose notar casi a cada paso que daban, Vector y III sintiéndose apoyados gracias a los cuidados que aun recibían tanto de los civiles como de sus amigos y familiares. Animándolos a realizar en diligencia un mejor trabajo, llegando a concluir justo a tiempo para lo que se había programado una vez pasaran tres días.
Siendo nada mas y nada menos que la coronación al par de regentes que habían dado su consentimiento para ello. Astral y Yuma siendo los modelos principales para esta ocasión.
Consiguiendo animar a cada ciudadano Astraliano que ahora esperaba con emoción, una vez notaron como es que esferas que servían para la comunicación, eran colocadas en puntos estratégicos para que todos pudieran ver lo que se avecinaba, lo que se cuchicheaba. Dejando entonces que los niños volvieran a salir a jugar libremente a las calles, mientras eran supervisados por sus madres o los adultos cercanos, los cuales comenzaron a sonreír ante la imagen vista. Tratando entonces, de volver a su antigua rutina, añadiendo solo indicaciones que sus Reyes dieron. Esperando que nada malo volviese a pasar tan rápido, pero conscientes de que ahora había un peligro mas que les acechaba. Los mas valientes pasando a tomar roles distintos, cambiando su vida para bien. Remodelando quizá, la manera de vivir de todos.
Los mas ancianos siendo los principales apoyos para que las nuevas generaciones siguieran en un cuidado y camino adecuado. Comenzando a moverse y dar una que otra catedra aun cuando apenas podían moverse con libertad, los sabios siendo los promotores que ayudaban con esta causa. Siendo seguidos de cerca por los adultos y jóvenes, quienes mostraban una actitud innovadora y persistente. Alegando un futuro brillante y un buen por venir. La idea no tardando en llegar hasta los regentes de cada mundo, los cuales aprobaron esto con emoción y alivio, confiando en su pueblo para que ellos mismos sanaran las heridas emocionales que sufrieron en el último asedio. Dejándoles libre para que los planes que tenían en manos, pudieran seguir su rumbo y su marcha, y esta vez, no dejando absolutamente ningún secreto sin decir o contar sobre el mismo.
La familia Arclight, pasando a tomar un papel mucho mas activo entonces junto a Kaito, quienes se vieron en la tarea de innovar las defensas y demás equipo tecnológico y mágico que hubiese en ambos Mundos. Realizando un hecho histórico que fue rápidamente registrado para la posteridad, en la unión de la magia y tecnología de los tres Mundos. Aquello solo ganando adeptos y sabios que ahora veían todo de manera maravillosa, sospesando por supuesto las consecuencias y los hechos. Sintiéndose plenos cuando notaron como es que todo pasaba a tomar un rumbo distinto pero maravilloso.
Los científicos siendo los mas emocionados con el proyecto gigantesco, sus servicios siendo los mas requeridos en tal caso. Dando la oportunidad a estudiosos y practicantes que quisieran apoyar con ello. Alcanzando a contagiar de emoción a los estudiantes y doctores que también postularon sus trabajos y esfuerzos, entablando una de las mejores redes en comunicación de lo que hubo hace décadas. Aquello pintando mucho mejor para las generaciones que iban a venir.
Un futuro siendo construido con diligencia, aumentando la unión de los civiles. Dando un descanso a sus regentes.
Los planes siguieron, así como los movimientos, Emperadores podían verse de aquí allá, al igual que soldados y guardias del Mundo Astral. Los Guerreros de la Esperanza logrando cumplir su papel a la perfección y como lo clamaba su título. Abriendo las puertas para muchos mas proyectos que se contemplaban para un futuro lejano, siendo esto mucho mejor de lo esperado.
Cada Reino levantándose como si fuese un fénix, preparándose para lo ultimo que se avecinaba, entrenando a nuevos reclutas, dejando a los generales casi sin descanso al igual que la elite, sus habilidades siendo requeridas para los nuevos miembros entre sus filas. Ganándose amigos y aliados.
De alguna manera consiguiendo que todo marchara de buena manera. Dando pauta entonces para lo primero que era bien recibido a celebrarse. El regreso de sus amados regentes.
Las calles pasaron a cubrirse de colores blancos y dorados, al igual que de cientos de flores de distintas razas que ya se comercializaban, habiendo lirios de cristal bañados en lo que parecían ser galaxias, o margaritas que contenían en su interior un diamante natural que adornaba los pétalos con belleza y ligera arrogancia propia de las flores. Un olor natural comenzando a cubrir hogares y calles muy transitadas.
Las mujeres y hombres cambiaron sus vestimentas usuales por las mejores que tenían, adornando sus cabellos y luciendo las joyas que habían venido de generaciones atrás. Las mas coquetas atrayendo a sus parejas o a sus respectivos intereses, mientras que los más atrevidos hacían gala para lucirse en representación de sus familias, las miradas posándose en ellos con distintos pensamientos. Los niños siendo los únicos que quedaron en ropas cómodas y libres, apenas siendo adornados por una que otra joya o tocado. Dejando que se divirtieran como mejor les pareciera, las sonrisas iniciando a ser el sonido mas melódico y brillante que comenzaba a dominar las calles y los hogares. Atrayendo entonces a visitantes Varian que se unían a ellos en humilde festejo.
Los Mundos pasando a unirse a un nivel mucho mas intimo que antes, sin perder su propia individualidad que les caracterizaba.
Emperadores y Regentes siendo invitados para el gran evento a iniciar. El lugar siendo designado desde hace días.
El jardín principal siendo el elegido, en donde miles de flores adornaban con delicadeza y pureza, aludiendo al evento con ellas. Los pétalos desprendidos por la brisa siendo llevados por todo el sitio, en una danza sin igual que otorgaba un toque mágico que encantaba a cada uno de los invitados, quienes ya habían sido colocados en sus respectivos lugares y asientos. Sus títulos siendo resaltados a simple vista solo con verlos, los más atrayentes siendo cada uno de los Emperadores, quienes combinaban sus formas humanas con sus formas Varian en un balance único que anunciaba su poder y su fortaleza.
La madurez comenzando a verse ya aun mas plenamente que antes. Emocionando a aquellos que veían todo desde la distancia, sintiendo una vorágine de sensaciones en la espera de lo que ya sabían. Aumentando la dicha y la alegría.
Ena, quien esperaba al frente de todo, fue quien miro a todos lados discretamente antes de preguntar en voz baja a la Guerrera al lado de ella. Su tono de voz siendo algo que simplemente hizo reír levemente a Ema.
-¿En dónde están nuestros Señores? Están llegando unos minutos tarde...
-No se preocupe, ellos ya vienen en camino... -El tono tranquilizador de Ema siendo suficiente para lograr calmar a Ena, quien asintió en reconocimiento, mirando de reojo a los invitados. Deteniéndose de vez en vez en cada Emperador, Rey y Reina, al igual que en los Embajadores, quienes se veían maravillados y en una constante burbuja de amor que era capaz de ver incluso desde la lejanía. Los susurros entre ellos siendo lo mas evidente. Mientras felicitaciones eran hechas llegar gracias a Kotori y compañía, los cuales habían llegado un día antes. Consiguiendo traer de cabeza a los costureros y cocineros, los cuales se mostraron felices en complacerlos con su trabajo. Perfeccionando las ropas que cada uno llevaría, el color blanco siendo el predominante. Dorado y colores distintivos llegando después a petición de Astral, a quien no veían desde aquel día.
Logrando causar un pequeño revuelo entre ellos antes de que Ema les indicara que todo estaba bien. Excusando a sus Señores, quienes solo deseaban prepararse como era debido. Alargando un poco mas el tiempo a propósito. Logrando que Shark o Vector se quejaran en voz baja. Sonrisas viniendo poco después, así como diversos comentarios mas que solo aligeraron el ambiente y aplacaron las emociones. Cubriendo el tiempo al menos hasta que la presencia de los actuales gobernantes se hiciera notar.
El camino largo de piedra blanca, que venia desde el palacio, siendo el sendero designado a seguir. Comenzando a ser ocupado por ambos monarcas que ahora mismo mostraban sus mejores sonrisas y emociones, sin ocultar la dicha que les provocaba el evento en el que eran participes. Sus ropas blancas y en colores pálidos, pasando a moverse ante cada uno de sus movimientos, los cuales eran firmes y decididos. Las coronas portadas siendo algo que atrajo miradas y demás susurros que afirmaban algo casi inentendible. El aura que mostraban pasando a ser el preludio a lo que muchos ya se mostraban impacientes. Los pétalos de las flores blancas y cristalinas, rodeándolos sutilmente mientras la brisa revoloteaba un poco más sus ropas, dándoles un aire etéreo y casi mágico tan solo al verlos pasar y llegar hasta su propio sitio designado. Una reverencia a Ena naciendo antes de que ellos mismos voltearan con elegancia y delicadeza al camino por el que habían salido. Su sonrisa ensanchándose, junto a una ligera risa siendo lo que muchos esperaban para lo que vino después.
En donde por fin, aquellas dos personas importantes, salían a relucir con un aire brillante y reluciente. Sus ropas siendo las indicadas para hacer notar su titulo y su poder.
Astral, quien se mostraba la mayoría del tiempo de manera sencilla, ahora portaba un traje hecho a la medida, resaltando sutilmente el color azul de su piel, así como las joyas en su cuerpo. El símbolo de la Llave del Emperador siendo mostrado sutilmente en uno de los botones que conformaban su atuendo, el cual era adornado por hilo de plata y oro. Las joyas externas siendo sutiles y bellas, quienes adornaban con ligereza su ropa y cuerpo, una ligera capa que colgaba de su hombro derecho siendo el atrayente a su traje, pues parecía que un pedazo del cielo mismo había sido arrancado solo para el propósito de vestirlo. Su aura imponente solo siendo el complemento perfecto para el momento, llevando gentil y elegantemente de su brazo a su prometido, quien mostraba una sonrisa abierta y hermosa.
Su atuendo siendo a juego con el de Astral, solo que esta vez, sus ropas eran cambiadas por un bello vestido que mostraba parte de sus hombros y cuello. La seda blanca siendo la tela escogida para tan magnifico portador, así como una capa semitransparente que colgaba sutilmente de sus hombros, en caída libre. Los ligeros holanes del vestido siendo arrastrados de manera elegante ante su andar, mientras joyas resaltaban naturalmente de él. El oro y la plata adornándolo de manera exquisita, mientras diamantes eran las piedras preciosas que terminaban de darle un sutil brillo a su vestido, encontrándose en casi todos sus rincones, resaltando la Llave del Emperador que se mantenía como fiel amigo colgada de su cuello. El sonido de sus tacones bajos siendo algo que atrajo miradas maravilladas y demás susurros que lograron sonrojarlo delicadamente. Sus rasgos dejándose ver solo con aquel gesto.
Ambos logrando resaltar casi inmediatamente del resto solo con su presencia. La elegancia de su caminar siendo el detonante para que la emoción creciera y se consumara en quienes les observaban. Esperando el momento idóneo para clamarlos, llamándolos como lo que representaban y lo que eran. La suave brisa pareciendo acompañarlos hasta que llegaron al lugar indicado para ellos. Colocándolos de frente a los actuales regentes, inclinándose en una limpia reverencia mientras los susurros comenzaron a correr.
Haciendo crecer la pasión del momento. Colocando expectativas altas y maravilladas. Dando pauta para seguir con aquel evento que mantenía a todos en una espera que solo los emocionaba.
Ena, quien suspiro al verlos, sonrió una vez noto como es que los protocolos de inicio ya se habían concluido, y aclarando un poco su garganta, fue que llamo al silencio. Su voz sonando suave y melodiosa.
-¡Queridos ciudadanos, Soldados y Guardias, Regentes y Emperadores, muchas gracias por acompañarnos y honrarnos con su presencia, sepan que nosotros la valoramos mucho más de lo que imaginan! -Hizo una pausa, esperando a que los murmullos se terminaran. -Se que hemos sufrido mucho este último tiempo, los temores nos persiguen y los miedos nos acechan, sin embargo, el día de hoy démonos un descanso. Uno merecido, pues este día, nos hemos reunido para colocar en alto el nombre del Mundo Astral, así como a los Reyes que nos rigen- Ena señalo elegantemente a Mira y Kazuma, quienes solo asintieron en reconocimiento. -La pelea que nuestro Mundo ha mantenido, es bien conocida por todos, se vivieron muchas cosas y se perdieron otras, sin embargo, nuestro Mundo se ha sabido mantener fuerte y enfrentar cada una de ellas. Por ello, nuestros actuales gobernantes fueron escogidos para ese propósito, pelear a su lado, no dejarlos en su mayor momento de debilidad mientras nuestros antiguos regentes luchaban para protegernos a costa de sus propias vidas junto a los Reyes del Mundo Varian, quienes son acompañan el día de hoy. Jugando un papel importante en nuestra defensa, siempre velando por nosotros.
Ena señalo esta vez a Ryoga y Durbe, al igual que a los otros Emperadores, quienes la reverenciaron sutilmente en reconocimiento, sonriendo ante la atención recibida.
-Al igual que nuestros valientes representantes...-Ena volvió con los Embajadores, los cuales fueron aclamados por los presentes y observadores, logrando que una sonrisa orgullosa se posara en ambos. -Pero, me temo que esto solo es el comienzo... Aun hay un mayor peligro que nos acecha, que nos invade, y hemos de estar preparados para ello. No hay ningún ser que ya no sepa de esto, y por ello, es que nuestros actuales Reyes decidieron dejar sus papales en manos mucho mas capaces y audaces, en dos jóvenes que saben bien lo que representa este título.
El silencio llego de la nada, cada uno de los observadores esperando pacientemente lo que ya se imaginaban, una emoción volviendo a surgir como la primera vez que ocurrió.
-¡El día de hoy estamos reunidos para el nombramiento de los nuevos Gobernantes y Regentes del Mundo Astral! Y sin otro inconveniente y con la autoridad que se me fue encomendada, aclamo el inicio del mismo... Adelante... Mi Señora, Mira-sama, por favor, es la primera... -Ena se acerco a la mayor, quien asintió, encaminándose hasta quedar de frente a su hijo, el cual la miro con ligero orgullo. Ambos mirándose momentáneamente antes de que Mira se hincara con elegancia e indulgencia, una sonrisa notándose ante su gesto. -Por este medio y dejando al cielo, el mar y la tierra como testigos, yo, Ena, otorgo el titulo y poder de la Reina a Yuma-sama... -Ena retiro con cautela la corona a Mira, dejando ver su peinado ilustre y hermoso. Posándola entonces en la cabeza de Yuma, quien asintió en reconocimiento, hincándose una vez Ena se retiro de su lado. Ayudando a su madre a levantarse después.
Enmarcando una imagen benevolente y poderosa con solo aquel movimiento. Recibiendo entonces cientos de felicitaciones que solo hicieron hacer avanzar el evento, la voz de Ena volviéndose a alzar con gracia y belleza.
-Que la gracia y la sabiduría guíen su camino su Majestad. -Ena alabo, inclinándose profundamente antes de ir en dirección a Kazuma, quien imito a su esposa, hincándose para que Ena pudiera moverse libremente, repitiendo el proceso que, con Yuma, asintiendo a Astral una vez el mismo recibió la corona del Rey. Un orgullo colándose a su pecho una vez noto como es que las coronas que representaban el papel de los Regentes, volvían a su lugar original. -Que el Mundo Astral sea el testigo fiel de lo que hoy sucedió aquí. Con el poder otorgado, nombro a Astral-sama como el nuevo Rey de este Mundo. Quien junto a el Reina Yuma-sama nos harán llegar a un futuro prospero y duradero. Que las oraciones y bendiciones guíen su camino, y que el poder y la fuerza sea su motor a seguir.
Ena entonces espero a que Astral se levantara junto a Kazuma antes de reverenciarlo. Anunciando así lo que sus palabras proclamaron, escuchando como es que las alabanzas se alzaban sin descanso. Llevando alegría a quienes les observaban y a los presentes, quienes esperaban el que Yuma llegara al lado de Astral, para continuar con el festejo. Haciéndoles llegar felicitaciones y demás buenos deseos, con ello mostrándose una vez mas al Mundo Astral como los Reyes que ya eran.
Emocionando a todos quienes los miraban.
-¡Saluden a los nuevos Regentes, El Rey Astral-sama y El Reina Yuma-sama! ¡Que su reinado viva por mil años más! -Exclamo Ena de pronto, haciendo que todos estallaran en felicidad, mientras cientos de flores mas eran lanzadas en su dirección, ganándose el favor de todos los presentes, quienes aplaudieron una vez fueron nombrados oficialmente una vez más, sintiéndose complacidos sin pensar que recuperaron algo que se les había arrebatado.
Yuma y Astral mientras tanto solo agitaron sus manos a manera de saludo, a la vez que hacían un gesto sutil a Ema, quien entendió el mensaje antes de retirarse rápidamente. La voz de ambos alzándose de pronto entre la multitud antes de continuar.
-¡Es todo un honor que nos hayan aceptado de nueva cuenta como sus Gobernantes, prometemos siempre velar por ustedes y por su seguridad! -Agradeció Astral. Inclinándose junto a Yuma como muestra de respeto, dejando el pase libre al menor, quien sonrió alegremente.
-¡Que sepan que no están solos, nosotros hemos llegado a estar junto a ustedes, espero nos ayuden a lograrlo! -Menciono Yuma, volviendo a emocionar a los presentes, quienes asintieron antes de aplaudir con fuerza, gritos de alegría comenzando a sonar. Deteniéndose solo al escuchar un leve quejido de un pequeño ser que les sorprendió. Recordando que antes Yuma y Astral habían anunciado algo, sumamente importante.
Ema, quien entro junto a Rem, fueron los que acapararon la atención, pues en brazos de la fémina, había un bonito bultito blanco y que se removía con leve molestia. Sus manos siendo las que salieron de su cobija, fueron las que hicieron estallar una vez mas los elogios y las felicitaciones, poco antes de que aquel precioso paquete fuera entregado a sus padres, quienes lo recibieron con todo el cuidado y amor que pudieron. Presentándolo entonces, formalmente al Reino, quien pudo ver el rostro del pequeño. Maravillándose con la combinación de colores en sus ojos heterocromos. Y su piel tan parecida a la de su padre, su inocencia siendo algo que calo profundamente en los presentes y observadores.
-¡Mundo Astral, conozcan al Príncipe Heredero! ¡Primogénito del Rey Astral y mío, su Reina! -Exclamo en orgullo Yuma, alzando levemente sus brazos para que la atención se concentrara en su hijo, quien se removió un poco antes de dar una muy pequeña sonrisa, junto a un leve quejido antes de que el vitoreo volverá a comenzar. -¡Den la bienvenida al Príncipe Hoshiyomi!
Flores y mas adornos fueron lanzados entonces, demostrando con ello que estaban mas que encantados con el nuevo ser de la familia Real Astraliana que nacía. Aceptándolo libremente y sin ningún inconveniente, esperando que en un futuro pudiera seguir valientemente los pasos de sus padres. Dejando que la alegría volviera a esparcirse poco antes de que Ena volviera a tomar la palabra, hincándose junto a los demás Astralianos después.
-¡Que la vida y la dicha siempre se encuentren en su camino! ¡Alaben a los Reyes y al heredero! ¡Yo, Ena, los saludo y doy la bienvenida al Mundo Astral!
Una vez más gritos de alegría surgieron, mientras que Ena espero a que se calmaran un poco más, fue entonces que procedió a pararse con elegancia. Mirando entonces a los nuevos Regentes con reconocimiento.
-Sus esfuerzos, prometemos no serán en vano, de la misma forma, quiero hacer un reconocimiento a la Triada de pensadores que nos salvaron en esta ocasión. -Ena sonrió antes de señalar de uno a uno a Shark, Vector y Astral. Reverenciándolos antes de continuar. - ¡Ellos fueron los autores intelectuales que aludieron en un plan rápidamente para evitar que una catástrofe mayor nos asediará en la última pelea, por favor, agradezcan como es debido a la Triada Arucso!
Los tres implicados solo parpadearon antes de mirar a otros en busca de explicaciones, encontrando a Durbe, III, y Yuma sonriendo como si de un niño en plena travesura fuese descubierto. Llevándolos entonces a asumir el porqué del nombramiento, sintiéndose un poco avergonzados por lo mismo. Un orgullo asomándose en sus pechos y posturas siendo suficientes para que todos comprendieran que se sentían satisfechos con esa situación.
Aquel evento quedando guardado para siempre en sus memorias y registro.
Aludiendo a una mejor alianza y una mejora en sus relaciones diplomáticas con ello. Sintiendo como es que su rutina volvía a ellos sin darse cuenta, haciéndoles ver como es que todo pasaba a acomodarse una vez más.
Como si ya nada fuese a pasar, aunque sabían que eso no era así. Pero, con la tranquilidad de que todo estaba como se supone se debía.
Se sentía correcto de alguna manera...
A veces tomarse un descanso no era para nada mal visto después de una casi catástrofe, ¿No?
