Advertencias: esté fic tiene OC (personajes originales), además de éso en cuanto a la linea temporal de Gintama, está historia esta ubicada unos meses después del final de Gintama, por lo que podría contener ligeros spoilers por si no te has terminado el manga. Tiene clasificación M porque en el futuro puede que los capítulos tengan un poco de violencia y lenguaje explicito. Dicho esto, empecemos.

(Los personajes de Gintama no me pertenecen, son propiedad de Sorachi)


Prólogo:

La tierra de los samuráis, así fue llamada la antigua Edo, la cuál ahora con una nueva época de cambios paso a llamarse Tokio, donde amantos y humanos de cierta forma vivian en armonía.

Luego de la batalla en contra de Utsuro, Tokio se había vuelto a levantar y parecía que vendría tiempos de paz para sus pobladores, la guerra había terminado pero, la gente siempre tendrá que seguir luchando, cada quién tiene sus motivos, para proteger a alguien, para sobrevivir otro día u incluso para pagar la renta y pensar en que desayunar mañana. Pero estás batallas personales no se comparan en nada en combatir los demonios internos que cada persona tiene, en especial si éstos existen en el mundo fuera de tu cabeza, nunca podrás escapar de los problemas a menos que los enfrentes, puedes evitarlos, pero estos siempre volveran y más fuertes de lo que eran antes.


Una mujer y un hombre están sentados en una tienda de dangos en una zona un poco rural, ambos tenían un sombrero grande que cubría por completo su cabello y parte de su cara, la mujer y el hombre estaban escuchando la radio de la pequeña tienda, está hablaba sobre lo acontecido que sucedieron hace un par de meses, en cómo la ciudad había vuelto ser atacada por un culto religioso y cómo los aliados de la hermana del difunto Shogun Tokugawa Shigeshige y la fuerza policial del Shinsengumi habían vuelto a pelear por la paz de Tokio.

La mujer junto al hombre suspira:

-Awwwww, parece que toda la diversión está en la Edo... Quiero decir, Tokio, nunca me voy a acostumbrar al estúpido nuevo nombre que le dieron a Edo, de seguro sólo lo hacen para fastidiarme.- La mujer se fija que el hombre simplemente la ignoró y sólo está sentado en su lugar con los ojos cerrados sin mover un músculo -Oye señor importante, te estoy hablando a ti, no es bueno que ignores de esa manera a una dama cómo yo, tienes suerte de que una belleza te acompañé a trabajos tan sucios.- Ella reprochó la actitud del tipo hasta que este abrió sus ojos y la miró.

-Nadie te está obligando a que me acompañes, además no tiene sentido pensar en lo que haya pasado en esa podrida ciudad, sólo hay que limitarse a hacer nuestro trabajo, no necesitamos nada más.- Las palabras del hombre eran firmes, haciendo que la mujer ponga una cara de aburrimiento.

-¿Porque tienes que ser tan serio todo el tiempo hermano? No digo que no me guste lo que hacemos, pero hay muchas formas de hacer más divertidas nuestras misiones, cómo por ejemplo… ¿Qué te parece escoger un color y cuando estemos cazando a los objetivos solo puedes atacar en las partes del color que escogiste? O también, dejar ciegos a los objetivos y darles 3 minutos de ventaja para que corran a ciegas tratando de salvar su pobres vidas. Hay una infinidad de cosas, ¡el límite es el cielo!.- La mujer levantaba el puño al aire enérgicamente mientras se paraba de donde estaba sentada.

El hombre sólo suspiró -Sólo eres una sádica que se divierte viendo cómo las personas trantan de aferrarse a la idea de sobrevivir, no recuerdo que el abuelo te haya criado de esa manera.- El sabía lo peculiar que era su hermana.

La mujer se echó a reir al escuchar las palabras del hombre -¿Y éso qué? Somos mercenarios, nuestro objetivo es acabar con la vida de los objetivos, la manera en cómo son tratados antes de morir creó que es algo colateral, sin importancia.- La mujer se volvió a sentar, y con una actitud más sería le pregunta al hombre -Además ni siquiera sabemos si lo que buscamos aún sigue vivo luego de tantos años y si sigue con vida de seguro se aplicó una cirugía plástica y debe tener un afro enorme para ocultar su identidad, pero lo peor de todo, el abuelo nos prohibió matarlo ¿te puedes creer éso? Nos pide sólo buscar a alguien pero no asesinarlo.- La indignación que tenia era clara, reafirmando su postura cruzandose de brazos.

-¿Porque diablos iría a un cirujano plástico sólo a ponerse un afro?.- El hombre fue interrumpido por el dueño de la tienda.

-Señor venía a preguntarle si se le ofrece algo más.-

-No sé preocupé, estamos bien…- La mirada del hombre se desvió a las manos del dueño que sostenía un periodico lo cuál algo en el llamó la atención del hombre -Disculpe, ¿Ese es el periódico de hoy?.-

-Si, ¿Quiere que se lo preste un momento?.- El señor le dio el periódico al hombre -Si quieren algo más sólo llámenme.- con esas palabras el dueño se retiró.

La mujer miró incredula a su compañero -Vaya ¿Ahora estás leyendo el periódico matutino? Es una clara señal de que te estás volviendo viejo hermanito. Además tenías el descaro de decirme que no me debería importarnos lo que pasa en esa "Podrida ciudad".- El tono de la mujer era con clara intención de irritar al hombre, pero esté nunca perdió la calma.

-Ya te dije que no me interesa lo que pasé allí, lo que me interesó del periódico fue esto.- El sujetó señalo con su dedo una foto, la mujer se inclinó para ver mejor el periódico y lo pudo ver.

La mujer vio la foto donde estaban estaba el Shinsengumi y varias personas más, la mujer empezó a leer en voz alta el mensaje debajo de la fotografía -"4 meses después de la pelea que decidió el destinó del mundo, el Shinsengumi y los aliados de la Señorita Soyo en una misma fotografía ¿Que estarán haciendo ahora".- La mirada de la mujer se desvió al dedo de su acompañante que señalaba a una persona y notó a lo que el hombre se refería -Hermano mayor, acaso esa persona… Es idéntico a ti, sólo que con el cabello más desaliñado… ¿Entonces quieres decir que…?.- El parecido entre el hombre y Gintoki eran indiscutibles.

El hombre sólo se limito a esbozar una pequeña sonrisa -Si, lo encontramos. Parece que tu bobo sueño de ir a Tokio se va a hacer realidad.-

-Parece que el hijo problemático por fin vuelve a casa… hahaha y pensé que esto sería aburrido.-

El hombre se levantó -En marcha, es hora de terminar con éste trabajó de una vez por todas.-

-Cómo digas.- la mujer siguió al hombre para continuar su viaje el cuál ahora parecía un destino fijo desde ahora.

El dueño de la tienda vuelve a donde estaba estaban los dos, notando que ya se fueron -Vaya, se ve que deben ser tímidos, dejaron el dinero y el periódico... ¿Eh? ¿cortaron un trozo? Bueno, no importa supongo.- La parte donde estaba la foto de la Yorozuya y el Shinsengumi había sido cortada, con una precisión que ni siquiera con unas tijeras se podría lograr ¿Qué tendrán planeado esté par de misteriosos individuos? ¿Porqué buscaban a Gintoki?


Hola soy J. Kazzy, hace tiempo que no actualizo este Fic, no recordaba la contraseña de mi cuenta, pero bueno, estaré actualizando este Fic, quizás haga unos pequeños cambios. Paso mucho tiempo y creo que mi forma de escribir cambió, así que estaré haciendo unas correcciones de ortografía y unas cuantas cosas más.