CURITAS para un corazón roto.
CAPÍTULO 18.
Terry decidió dejar a Candy por un rato. En el poco tiempo que llevaba conociéndola y compartiendo las noches con ella había aprendido que la joven era celosa de su espacio personal y no quería ser un novio empalagoso. ¿Novio? Eso eran. Jamás había estado con una chica hasta ese término, pero con ella, Terry quería vivir cada experiencia de una relación, él también disfrutaba de su espacio. Esa mañana la vio salir con ropa de hacer deporte y le recomendó que se pusiera una sudadera, pues la temperatura estaba algo fría. Había tenido el tiempo suficiente para pensar que era tiempo de poner algo de sensatez a su forma de vivir, Quizás había llegado el momento de aceptar su responsabilidad y su lugar del que había corrido tras la muerte de Richard. No quería que Candy siguiera viendo el desastre que era su vida. De pronto supo que queria a Candy para toda la vida. Y con ese pensamiento salio de su piso. Cuarenta minutos después, llegó a la mansión GrandChester, con un control instalado en su convertible abrio las puertas de la mansión. Se dirigió al despacho que su padre había ocupado para sus negocios y el ducado, y del que ahora Hansel dirigía en su lugar. Era una hora de la mañana en la que toda la gente del servicio aun dormía. El lo prefería así, estar sólo. Cuando cruzo la puerta del despacho, Su mente lo regreso al pasado. Vio a Richard caminando de un lugar para otro mientras el permanecía sentado y su madrastra exponiendo las quejas de su comportamiento. Escucho las interminables palabras de su padre y los castigos que le haría cumplir, las palizas que tuvo que aguantar y las lágrimas que se tuvo que tragar. Las peleas a diario y los momentos de soledad. De pronto vio a su padre sentado con gesto cansado pidiéndole su apoyo poco antes de morir. Y después se vio así mismo soportando los caprichos de su madrastra diciendo lo que debia hacer. Por ultimo se vio dejando a Hansel para que se hiciera cargo de todo, por que él se iba de ese lugar. Terry camino despacio y sentó en el lugar de su padre detras del escritorio. Richard seguramente estás cabreado conmigo donde quiera que estés. Pero aquí estoy para ser el hombre que te esforzaste en hacer para que fuera digno de ser un GrandChester. Terry cerro sus ojos y al abrirlos comenzo a leer los documentos que se encontaban en cada espació del escritorio.
—¿Qué? —preguntó Archie apretando el arma contra la pierna de Mike—. ¿Qué es lo que Charlie tiene que hacer?
—¡Joder! ¡Necesito un médico! Voy a desangrarme.— Grito Mike.
—¡Responde! —gritó Archie. Mike respiró hondo, recuperando el aliento que cada ves le costaba más retener por el dolor.
—¡Matar a Candy! —Dijo Charlie con furia. Todos lo miraron incrédulos.
—No sabía que tan seguro era confiar en ustedes— Se explicó Charlie mientras todos sentados en la mesa trataban de entender lo que estaba sucediendo –, quería sacar mis conclusiones antes de hablaros de la misión que se me había encomendado. — Tomó aire — me dieron incentivo— cerro los ojos, mientras todos esperaban vieron su dolor—era la foto de mi madre —todos miraron a Charlie con ojos como platos, y comprendieron su proceder—, o cumplo o mi madre pagará las consecuencias.
— Joder— soltó Tom, eso es una mierda — Todos asintieron.
— Confias en nosotros?— Pregunto Archie, que aún tenía sus sospechas pero algo le decía que era mejor confiar en Charlie.
—Sí.
— Tendremos que hacernos con la seguridad de la madre de Charlie, —prometió Jimmy.
—Qué más sabes de Hansel? — Pregunto Stear a Mike que había Sido atendido por su equipo , y al que decidieron mantener atado y vigilado.
—El es un intermediario, que mueve las armas del mercado negro, que es un señor de la guerra, así les llaman.
—¿Intermediario de quien? —preguntó esta vez Tom.
—Y yo qué cojones sé —gritó.
Archie volvió a apretar el arma de nuevo contra su pierna vendada.
—Esa no es la respuesta —inquirió.
—¡No lo sé! —gritó.
—¿Quién te contrató? ¿Quién te envió aquí con nosotros? —preguntó Stear acercándose.
—Hansel se presentó en la base militar ofreciéndome un empleo mucho mejor remunerado, y acepté. No sé con quién contactó ni qué hilos movió, Archie gruñó, pero luego una idea pasó por su mente, y aquello le hizo ponerse erguido, lentamente.
—¿Le explicaste a Hansel que estamos aquí? —preguntó con cierto temor. Mike lo observó y luego apartó la mirada de él, asustado—. Joder... —Archie susurró—. ¿Se lo dijiste?
—¡Si! Después de que Charlie nos informo de su llegada —respondió —. Le dije que un grupo de Washington había llegado, pero nada más.
—¿Nada más? —preguntó Tom.
—Nada más. Hasta ahora no sabía ni vuestros nombres, ni siquiera dónde os alojáis.
—Y Elisa?
— Elisa? — repitió sin comprender.
—La mujer a la que llamaste por móvil, y más tarde en la discoteca.
— Ni siquiera sabía como se llamaba, pero si habláis de la pelirroja, ella es quién está rastreando el objetivo de esta misión. Hansel dijo que en cuanto obtuviera la ubicación de la terminal tenía que hacerle llegar toda la información a Charlie y yo tenia que asegurarme de que el hiciera el trabajo , pero mientras tenia que mantenerlo informado de todo lo que la CIA llevaba acabo.
—Que iba a suceder si Charlie no cumplía, ibas tú a terminar el trabajo?. Mike bajo la mirada.
—Si
—Maldito hijo de... —susurró Archie removiéndose— Cuando habías quedado de dar las noticias—Pregunto con los dientes apretados.
—Mañana tenía que informarle de todo.
—Joder —susurró Archie guardando su arma en su cinturón, moviéndose directamente de un lado a otro. Si ayer le había comunicado que otros miembros de la CIA se encontraban allí, era posible que hubiesen comenzado a investigar. Sabía que era difícil dar con ellos, habían viajado por separado y con nombres falsos. No sería fácil encontrarlos, pero no podía fiarse absolutamente de nadie. Si Mike le había dicho que hoy había quedado con ellos, no podía descartar que los hubiesen seguido hasta allí, que hubiesen averiguado el hotel donde se hospedaban. Por suerte contaban con un día, y eso podría servir a su favor.
—¿Dónde habéis quedado?
—En la misma discoteca —continuó Mike.
—¿Habéis quedado con Hansel o Elisa? O Con los dos.
—Elisa. Con Hansel nos pondríamos en contacto con él solo si había cualquier inconveniente. Pero mañana tenía que llamar para constatar que Charlie había recibido la ubicación de la muchacha.
Archie aceptó y se aproximó un poco más a Mike.
—¿No estás mintiendo?
—Estoy diciendo la verdad. Suspiró agotado y débil por la pérdida de sangre.
Ya de regreso en el hotel, Archie seguia dándole vueltas a lo sucedido. ¿Podría confiar en Charlie?. Era verdad que no le había dicho nada a Hansel a pesar de que ya le habían mandado toda la información, además estaba el incentivo amenazándolo con su madre. Tras meditarlo se dio cuenta de que necesitaban de su ayuda.
—Llámales y explícales el plan. No nos iría nada mal que estuviesen al corriente. Dijo Archie hacia Jimmy después de darle vueltas a todo una y otra vez. —Además, intuyo que Hansel sospechará algo cuando Mike no contacte con él. Que mantengan la zona bien vigilada, es posible que Hansel intente buscar a su topo, y que sepa que ellos se reúnen en...
—Nos citaron en otro lugar. Querían asegurarse de que éramos de fiar —bromeó Jimmy —. Su base de operaciones está bastante alejada.
—Ayer mismo comenzaron a trasladar todo el material de su base de operaciones principal a una nueva. Está controlado —acabó de explicarle Patricia.
—De acuerdo. Entonces habla con Charlie, Jimmy cogió su teléfono y se distanció al pasillo para llamar a Charlie tal y como su superior le había ordenado. No pudo evitar girarse de nuevo y observar a Archie con la mirada clavada en la pantalla del ordenador, hablando con Stear.
—Tengo la información que solicité. Dijo Stear a Archie quién lo miro a los ojos aún sin comprender.
—La ubicación de Candy—Archie lo miró instando a continuar—. Aparecer sufrió lesiones en un asalto de robo y violencia. Candy tubo que presentarse ante la fiscalía para declarar los hechos.
— ¿Qué nombre dió? Pregunto Archie.
— El de soltera.
— Bueno eso explica cómo Elisa obtuvo su ubicación. Necesitamos llegar a ella antes que Hansel, puede que el tipo halla contratado a matones para terminar con ella. No podemos descuidarla.
Neil Llegan miraba por el ventanal de su lujosa habitación de hotel. Una mezcla de emociones abarrotaba su mente. La perra de su hermana lo había traicionado y él estaba seguro de que conocía el lugar dónde se encontraba Candy. La obsesión que el sentía por la viuda lo estaba afectando. No entendía como una mujer como Candy se pudo fijar en alguien como Anthony, que era un imbécil , el era dueño de mucho dinero y había llegado el momento de usarlo. Sonrió irónico, Anthony nunca tuvo las bolas que Neil tenía , si tan solo Anthony hubiera Sido ambicioso, todo hubiera sido diferente, pero no, Anthony era débil y leal , una persona que no aprovecha las oportunidades no debería vivir la vida que es de los ambiciosos. Había recibido la información del paradero de Elisa un par de horas antes, en cuanto había desaparecido del panorama desde hacía tres días. Neil la había rastreado No fue fácil recolectar la información, que llegó a él por medio de sus contactos en el reino Unido. Alguien se había reunido con ella , y de no haber conocido las mañas de su hermana no sabría de su paradero en ese momento. pero había entrado en escena alguien más, alguien que, además, sabía Neil iba tras Candy.y no podía ser otro que el departamento de investigaciones y la CIA. Pero también estaba Hansel. El maldito había mantenido contacto con Elisa en todo momento y se lo había ocultado. Podría arreglar una reunión y distraerlo , pero estaba seguro de que Hansel no mostraría su cara hasta que tuviera a Candy en su poder. El problema era que Neil tenía a las autoridades encima que hasta el momento lo habían dejado quieto y, además estaba el de dinero que había tenido que pagar por Anthony información que Hansel conocia . Hansel solo tendría que pagarle a alguien para disparar una bala en la cabeza de Candy, pero el no lo permitiría. La quería para él, así tuviera que terminar la asociación con Hansel. Las noticias que le tenía a Hansel tampoco serían de su agrado. Habían tenido que retener el cargamento en el Pacífico debido a que instalaron puestos de vigilancia estaban en todos los puertos y las entradas de las embarcaciones. Justo en ese momento entro la llamada de Hansel, Neil pensaba que todo estaba jodidamente mal. Desde que Anthony había metido sus narices. Recordó la última conversación con él antes de su muerte, la cara de miedo y rabia que le dedicó, Neil aún podía oler el olor a combustible, metal y plástico mezclado con su cuerpo cuando fue devorado por las llamas. Sacudió la cabeza para alejar ese recuerdo.
. —¿Tienes noticias de la mercancía? —Hansel preguntó sin saludar y sentándose en un sofá de una de las salas . Sabía que Elisa no estaba en las oficinas de seguridad nacional así que los mensajes encriptados estaban fuera. — No he recibido ninguna llamada — Continuó Hansel mirando alrededor. El lugar estaba decorado por una famosa diseñadora de interiores, era un ambiente lujoso y un poco recargado. Neil hizo un gesto furioso mientras apretaba la mandíbula.
—La embarcación no llegó — se hizo un silencio mortal—, desapareció. Hansel se levantó, exaltado, y caminó un par de pasos en dirección al ventanal, que permanecía con las cortinas corridas.
—¿Cómo que desapareció? ¿Las autoridades, acaso? Neil se revistió de paciencia, hizo una pausa antes de soltarle la bomba.
—El lugar estaba rodeado de policías. Me han informado que hace pocas semanas llegó alguien más y tomo el mando, solo se que es un hombre importante, él a dado la orden, aún no se por que , ni cuál es su nombre. . El rostro de Hansel se transformó, una sombra oscura revistió su semblante.
—Ya me encargo de ese asunto. Y sin más colgó la llamada. Neil sonrió triunfante. Ninguna sospecha de lo que acababa de decirle, tampoco estaba enterado de que no estaba en América, si no muy cerca a él. Sabía que no tardaría en dar con esa información y cuando eso pasara ya se le ocurriría algo, pero para ese entonces ya tendría a la viuda de su primo muy lejos de las manos de Hansel. Ahora tenía que ponerse en acción. Neil tenía trabajando a un experto hacker rastreando cada movimiento de Elisa , sabía lo que hacía, con quién se comunicaba por ordenador o móvil. Cuando obtuvo la ubicación de Candy, Neil puso a su hombre de seguridad a seguirle, no quería ser él quién se pusiera en manos de la CIA , sabía que le seguían, no era tan idiota. Primero tenía que ver qué el camino estaba despejado, aunque corría contra tiempo, lo que tenía le era suficiente.
—Cada día más bella, te sienta el clima de Inglaterra. A candy le dio un vuelco el corazon, por un momento, sintió que se asfixiaba. El recuerdo del dia que tuvo que huir de su apartamento regreso junto con la voz del mismo hombre que la había ido a matar.
—No hagas gestos de horror, a mí también me alegra mucho verte —señaló el hombre con sarcasmo que Candy reconoció como el vigilante de las oficinas de Seguridad Nacional. ¿Qué hacía en Inglaterra?. De pronto fue conciente del motivo por el cual se encontraba alli—. Tienes agentes federales detrás de ti— siguió el vigilante—, llevo días observándote y no entiendo cómo no te has dado cuenta. El hombre detrás de la máquina registradora los miraba con curiosidad.
—¿Qué está haciendo aquí? —masculló ella, como si hubiera masticado arena y a la vez recibido un fuerte golpe dejándola incapaz de recuperarse.
—Creo que ya lo sabes, pero por si no te lo imaginas, Neil Llegan entre otras personas saben de tu escondite, y si no quieres que te encuentren debes escuchar. El alma de Candy cayó a sus pies, un frío siniestro la invadió de pronto: nunca podría huir de los que se creyó libre, sus días de Felicidad acababan de volar en pedazos. Un nudo en la garganta le impedía modular. ¡Dios mío, Terry! Si estaban tras ella, estarían detrás de él.
—¿Cómo sé que no me engañas? El hombre se levantó la cabeza con brusquedad.
—Crees que hubiera viajado tan lejos para mentir —dijo con los dientes apretados.— Estoy arriesgando mi vida para salvar la tuya.
—Eso no es garantía para mí —soltó ella con voz firme y mirada dura. — Por que debería creerte.
—Se lo debo a Anthony , pero la próxima vez no seré tu ayuda. Ahora paga—. Dijo al ver que el cajero los miraba con concentración. Candy sacó el dinero y pagó lo que había en la canasta, que ya ni siquiera sabía qué era.
—Recuerda que están siguiendo tus pasos, corres peligro. No tienes mucho tiempo.La próxima vez no tendrás mucha suerte Y si te importa tú novio tienes que aléjarte de él. Neil Legan esta obsesionado contigo. Vio como el rostro de Candy fue invadido primero por el dolor y luego por el horror. —Lo amas, ¿verdad? Apenas lo conoces desde hacía unos meses. Yo estuve años a lado de Anthony y nunca reparaste en mí. Eras una egoísta. Y en ese momento Candy supo quién había matado a Anthony.
Candy salió de la tienda caminando sin fuerzas. Su cabeza no tenía dirección, todo daba vueltas dentro de ella.
Una hora después, llegó a su departamento. Mientras se esforzaba por poner sus pensamientos en orden, se dijo que necesitaría de cabeza fría para enfrentar lo que se venía. No se sintió capaz en ese momento de enfrentar a Terry. No sabía como alejarlo cuando era parte de ella. Se sentó en un sillón de la sala que daba al ventanal, desde el que observó una línea en el horizonte completamente anaranjada, que ya pendía del cielo antes de que terminara de ponerse el sol. Lágrimas recorrían sus mejillas. Una mezcla de emociones abarrotaba su mente.
—¿Quién es el hijo de puta? —preguntó Neil taladrando al vigilante del departamento fe Seguridad Nacional y su guardia personal con un gesto furioso.
—Vive en el mismo lugar, al parecer son vecinos. — Dijo el vigilante sin perder la calma. — No he podido acercarme a ella, Salieron y no han... Neil lo agarro de la chaqueta interrumpiendolo y lo miro con furia. El hombre sabía que su jefe tenía problema se había obsesionado de la viuda y que imbécil no se pondría en la mira de las autoridades que hasta el momento lo habían dejado quieto y, además, estaba el gasto de dinero por información que obtuvo del tipo que estaba con la viuda, que en ese momento no convenía decirle, si se enteraba podría tomar ventaja y terminar con él.
—Necesito que la encuentres, que rebusques así sea debajo de las piedras. Necesito a Candy en mi poder.
La angustia de Terry aumentaba a medida que se enteraba de más sucesos.
Desconcertado, cerró el folio que contenía la información de Candy que había encontrado. De no haberlo leído, nunca hubiese creído todo aquello. Sus pensamientos giraban a toda velocidad y parecía que un puño enorme y frío estrujaba su corazón.
—Esto no puede ser verdad —inquirió simtiendo que el mundo lo aplastaba. Ahora entendia por que del comportamiento de Candy. Necesitaba centrarse, sentía que no lo estaba haciendo bien, se percibía preso de una profunda zozobra por lo que habia descubierto de Candy. Candy, su novia había ido a matar a Richard? Por eso lo buscaba, por eso lo conocía, pero ¿por qué motivó quería ella matarlo? Candy no era quién él creía, no era inocente. No sabia nada de ella, Quizas el dia del asalto era planeado para acercarse a él y llegar a su padre. Era conciente de que lo unico que tenia certeza era que Candy no sabia que Richard ya estaba muerto , Esto debía ser una pesadilla. La noche anterior le hizo el amor a una asesina. Dios mío, la noche anterior Terry le dijo que la amaba…
Continuará . . .
