Episodio 3: El caramelo es más espeso que la sangre.

Gintoki y las chicas se encontraban de camino a sus destinos, la charla que tenían era agradable, ellas escuchaban atentamente a Gintoki quien contaba sobre sus experiencias en su viaje, en dos años recorrió casi todos los rincones de Japón

-Para ser honesto, de todas las ciudades y pueblos que visité, mi favorito fue Kioto, es más que nada por los dulces, son de los mejores que he probado en mi vida, lástima que no puede estar mucho tiempo allí.-

-¿Por qué?.- La ninja de gafas estaba muy atenta a cada palabra del Samurai.

-Naraku.- La respuesta era simple, la fuente de sus problemas tenía un nombre y eran los Naraku -En ese entonces yo portaba algo que ellos querían a toda costa, no importaba si lograba perderlos de vista, ellos siempre me encontraban a los pocos días, mi vida fue una retorcida versión de el juego del gato y el ratón… de solo recordarlo me dan ganas de bostezar.-

A Tsukuyo le llamó la atención que Gintoki dijera que portaba algo que los Naraku querían, ella presentía que ese objeto tenía relación con el maestro del peli plateado y casi por instinto le preguntó

-Gintoki ¿Qué cosa estaban buscando los Naraku? Acaso…- La pregunta de la rubia se quedó incompleta, Tsukuyo recordó que cualquier cosa relacionada con el Sensei de Gintoki era un tema delicado para él, por eso ella no sabe si seguir preguntándole sobre el tema.

Gintoki la miró, este trato de calmar su nerviosismos con una sonrisa -La respuesta es "si", lo que llevaba conmigo era algo relacionado con Sensei, para ser más específico, llevaba su corazón.-

-¡¿Su corazón?!.-

-¡¿Su corazón?!.-

-¡¿Su corazón?!.-

La respuesta dejó impresionadas a las tres mujeres, unos momentos después la primera en reaccionar fue Kyubei.

-Espera un momento, con corazón te refieres a que literalmente ¿tenías su corazón?.-

-Si, literalmente tenía su corazón, esa cosa palpitaba y todo, era bastante asqueroso.- Lo que más le extrañó a las tres es que Gintoki esté respondiendo con mucha honestidad y sin poner alguna excusa o intentar desviar el tema.

Tsukuyo vacilante trato de seguir preguntando sobre el tema

-¿Puedo preguntar cómo conseguiste ese "corazón"?.- La curiosidad que tenía Tsukuyo no era sólo de ella, también Kyubei y Sarutobi estaban muy atentas a las respuestas del samurai. Era raro que Gintoki sea tan abierto y que responda esa clases de preguntas, no debían perder esa oportunidad.

Gintoki se encontraba algo vacilante al contestar la pregunta, pero logró dar ese empujón y siguió

-… en uno de los tantos viajes por Japón llegue a un lugar en el cual al parecer había resucitado Utsuro, era sólo un bebe, me llevé a ese bebe conmigo… esa misma noche iba a acabar con él, sólo debía apuñalarlo y todo se acabaría… pero no pude hacerlo, a pesar de todo no tuve la fuerza para hacerlo. El niño fue creciendo a una gran velocidad, hasta que en cierto punto él me habló… No podía creerlo, Sensei estaba de vuelta, habia tantas cosas que quería decirle, había mucho de lo que quería hablarle, pero el Naraku apareció, ellos capturaron el cuerpo de Shouyou, pero antes de que se lo llevaran se arrancó el corazón del pecho y me lo dio… Por alguna razón siempre que trataba de salvarlo, él terminaba salvándome a mí al final, eso siempre me desagradó.- Por un momento pudieron ver los ojos de Gintoki algo tristes.

-Gin-san…- Sarutobi quería consolar a Gintoki pero este siguió hablando.

-Bueno, luego de eso me encontré con Takasugi, volvimos aquí y por fin pudimos salvar a Sensei, puede que Takasugi ya no esté aquí, pero al menos ya todo acabó… espero que ese idiota no le esté dicendo estupideces de mí a Sensei en el otro mundo.- Una pequeña sonrisa se dibujó en Gintoki, esto calmó un poco a las tres chicas.

Sarutobi abrazó a Gintoki y ella intentó darle consuelo con sus palabras

-No te preocupes Gin-san, puede llorar todo lo que quieras, incluso si quedó empapada de tus lágrimas te seguiré abrazando.-

Gintoki trató de apartar a la shinobi

-No exageres, nadie va a llorar.-

Tsukuyo le siguió el juego a Sarutobi -No te preocupes, nadie te juzgará si lloras.-

-Ya les dije que no voy a llorar…-

Kyubei también se unió a las dos mujeres

-Gintoki, esta bien si lo haces, no te preocupes, que los hombre lloren ya no está mal visto hoy en día, después de todos también son humanos.-

Una vena sobresaliente se empezó a notar en la cara de Gintoki y dijo entredientes

-¿Cuántas veces se los voy a repetir? No voy a llorar.-

-Somos tus amigos Gin-san, claramente lo querías hacer, secaremos tus ojos si lloras.-

-¡¿Qué parte de "no voy a llorar" no entendiste?!.- La paciencia de Gintoki parecía estar llegando a su límite. Cuando los cuatro iban doblando por una calle un hombre de mediana edad sin trabajo corría a toda velocidad y arrolló a Gintoki tirando a ambos al suelo.

-¡FÍJATE POR DONDE VAS CAMINANDO IDIOTA!.- Gintoki pateó al hombre en la cara rompiendo los lentes de sol que llevaba puesto el hombre, este se empieza a retorcer de dolor por la patada.

Sarutobi notó que aquella persona que arrolló con su cuerpo a Gintoki era nadie más que Madao -Vaya, Hasegawa-san ¿Porque estás corriendo? ¿Al fin acosaste a una mujer en la calle y te persigue la policía?.-

-Mira quién lo juzga por acosar a alguien…- Kyubei no pudo evitar hacer un comentario de la hipocresía de Sarutobi.

-Tsk, a quien le importa, yo me largó.- Un enojado Gintoki trató de irse del lugar, este pequeño accidente hizo que su mal humor saliera a flote.

Hasegawa notó esto, trató de reincorporarse y advertirle sobre el peligro que se avecina antes de que fuera tarde -Gin… Gin-san, espera un minuto por favor, tengo algo importante que decirte.- El tono de preocupación llamó la atención de las chicas.

El samurai volteó a ver al hombre y con su ya clásica mirada desinteresada le respondió -Dímelo más tarde.- y con eso siguió su camino.

-¡Pero Gin-san, esto es muy importante, puede que estés en peligro, incluso el tipo con el flequillo en forma de V estuvo a punto de morir por pelear contra ese sujeto!.-

Estas palabras preocuparon a las chicas de verdad -Espera ¿Hablas de Mayora?.- Sarutobi fue la primera en preguntarle a Madao.

-¿Hijikata fue derrotado?.- Kyuubei estaba un tanto sorprendida, ella había cruzado espadas con el subcomandante demonio del Shinsengumi en el pasado, fue un oponente duro de roer a pesar de estar herido, aunque no demostró toda su fuerza luego de enterarse que Kyuubei era mujer, aún así ella sabía que no era un samurai ordinario.

-Si, ese tipo es muy peligroso, ¡Por favor Gin-san escucha lo que te tengo que decir!.-

Tsukuyo trato de ayudar a que Gintoki se quedara a escuchar lo que Hasegawa le iba a decir -Gintoki espera un poco, puede que esto sea algo importante, sólo mira lo alterado que está, además dice que Hijikata fue derrotado.-

-Tsukuyo-dono tiene razón, escucha lo que él tenga que decir, luego de eso ve a donde quieras.- Kyubei puso de su parte para ayudar a Madao y Tsukuyo en convencer a Gintoki.

Gintoki miró hacía atrás, este suspiro resignado, no lo admitía pero tenía curiosidad por lo que escucho

-Está bien, te escuchó.-

Madao no perdió el tiempo y le dijo todo lo que había visto y escuchado

-El nombre de ese sujeto es Kuro, te está buscando a ti Gin-san, él y una mujer son los que te quieren dar con tú paradero.-

-¿Kuro? Suena a un nombre para nada original, horrible en mi opinión.-

-El lleva una Katana y un arma de fuego, además tiene el cabello plateado y es idéntico a ti Gin-san.-

-¿Idéntico a Gintoki?.- Esto llamó la atención de Tsukuyo ¿Alguien idéntico a Gintoki? Ella no dudó en preguntar a de permanente natural si se le hacía familiar ese tema

-Oe Gintoki ¿Que crees que sea…?.- La palabras de Tsukuyo fueron llevadas por el viento, La cara de Gintoki no tenía palabras que lo describieran, el samurai se había quedado mirando a la nada con la vista totalmente perdida, algo estaba pasando por su cabeza.

-…-

Esto llamó la atención de todos, al parecer Gintoki si tenía relación con este hombre.

-¿Lo conoces Gin-san?.- Sarutobi preguntó con un tono de preocupación, la cara del samurai lo decía todo.

Esto sacó de su trance a Gintoki pero esto no respondió, preocupando a las chicas y Hasegawa. Un ruido de sirenas llamó la atención de él grupo en ese momento, una patrulla del Shinsengumi pasaba por esa calle donde ellos estaban, Hasegawa hizo señas para que vinieran. La patrulla se detuvo donde estaba el grupo, Sougo era quien conducía y Kondo iba de copiloto, Kondo sin rodeos fue al grano -¿Dónde está el Yorozuya? ¿Ya lo encontraste Hasegawa-san?.-

-No te preocupes Kondo-san, ya le advertí a Gin-san sobre todo, además está aquí con nosotros.- Hasegawa se volteó para ver a Gintoki pero este había desaparecido -¿Eh? ¿Gin-san?.-

Las chicas se habían distraído por el ruido de las sirenas, en ese pequeño momento todos dejaron de ver a Gintoki y lo perdieron de vista.

-¿Pero qué? Él estaba aquí hace un momento.- Kyubei estaba igual de sorprendida.

-¿Eh? ¿Gin-san? ¡¿Gin-san?!.- Sarutobi empezó a gritar el nombre del Gintoki pero no hubo respuesta.

Tsukuyo empezó a ver hacía todas las direcciones en busca de él paradero de Gintoki -Es idiota ¿Donde se metió? Tengo un muy mal presentimiento sobre todo esto.-

El grupo busca en todas direcciones con la esperanza de encontrar a Gintoki, ellos no sabían que Gintoki los observaba desde un callejón, esté se adentro más en el y habló en voz alta -Sé que estás allí, sígueme, vamos a un lugar menos concurrido "Kuro".- Gintoki empezó a caminar, una silueta desde un tejado lo empezó a seguir.


-...Y con eso doy por finalizada la clase de hoy chicas, mañana es un día festivo así que disfruten su día libre.- Otae despedía con una calidad sonrisa a las alumnas que venían diariamente al Dojo Shimura, Tae se secaba el sudor con una toalla que Kagura le había entregado, Shinpachi se estaba encargando de hacer unos aperitivos, generalmente Kondo era quien se encargaba de eso pero el policía se fue rápidamente cuando recibió una llamada cuando ellos habían llegado. Shinpachi entró con una bandeja con té helado y con muchos Onigiris. Kagura y Otae fueron a sentarse a las afuera de la sala principal del Dojo, mirando el gran Jardín de la casa Shimura.

Shinpachi les dio una taza a cada una con té helado y dejó la bandeja de Onigiris entre ellas dos.

Kagura fue la primera en comer un Onigiri, mientras que masticaba la bola de arroz un sabor dulce invadió su paladar.

-Ah, Onigiri dulce, hace mucho que no comía uno de estos-aru.-

Shinpachi aprovechó esto para iniciar el tema de conversación

-Cierto, estuviste estos dos años en el espacio Kagura-chan, la comida en otros planetas debe ser muy distinta a la nuestra.-

-Si, pero la comida de la Tierra es la mejor, en otros planetas no hay nada parecido a lo que hay aquí.-

Otae también dio un bocado a un dulce Onigiri

-Mmmmmm, está delicioso Shin-chan.-

-Gracias Ane-ue. Pensé que este día sería perfecto para comer algo dulce, además también los hice porque imagine que a Gin-san le podría gustar en caso que él venga.- Shinpachi tomó un sorbo de refrescante té, era un día bastante caluroso. El joven recordó a Kondo que salió a toda prisa del Dojo -Por cierto Ane-ue ¿A donde fue Kondo-san?.-

-Bueno, ahora que lo mencionas, lo escuché hablar sobre algo relacionado con una bomba y Yamazaki-san, lo más seguro es que sea algún grupo Joui.-

-La vida de un policía no es para nada pacífica.- Shinpachi imaginaba ponerse en los zapatos de Kondo o de algún miembro del Shinsengumi, debe ser realmente agotador.

-Aunque creó es la mejor vida que ellos podrían tener Shin-chan, dudo que gente como Kondo-san o Hijikata-san fueran a dejar su trabajo por un empleo que les de una vida pacífica, después de todo son ellos son samurais.-

-Algunas cosas no cambian-aru… Aunque espero que sigan así.- Un aire de nostalgia golpeó en el pecho de Kagura, hace mucho no sentía esta calma y comodidad. Luego ella empezó a hablar sobre sus viajes

-Cuando estaba en el espacio no hacía otra cosa que viajar de planeta en planeta, buscando como curar a Sadaharu, de cierto modo me divertí mucho, conocí mucha gente, luche contra muchos monstruos y aliens, me hice más fuerte, pero… Jamás deje de pensar en todos aquí en la tierra, aún quiero convertirme en una cazadora de Aliens como Papi, pero al mismo tiempo no me gusta la idea de separarme de todos...- Kagura recordó los días que pasó en soledad luego de que su madre muriera, ella estaba sola, Umibozu casi siempre estaba fuera por el universo y Kamui se había marchado con el Harusame. Kagura sentía que si ella se va por el universo cazando Aliens estaría haciendo lo mismo que alguna vez su familia le hizo, ella odiaba esa sensación.

Otae miró a Kagura y le sonrió como ya era de esperarse de ella

-Kagura-chan, es muy considerado de tu parte pensar en nosotros y no querer abandonarnos, pero los sueños requieren sacrificios, al principio es duro pero la recompensa y el camino es lo que importa, nosotros te estaremos apoyando y animando siempre, Gin-san, Shin-chan, yo y todos en la Tierra estaremos muy feliz si tu logras tus sueños, así que no tienes que preocuparte por nosotros, siempre estaremos esperando tu regreso.-

-Ane-ue tiene razón, no tienes que preocuparte por nosotros, la Yorozuya siempre estará aquí para ti, a no ser que Gin-san sea echado a la calle por no pagar la renta.- Los hermanos Shimura le mostraron una calidad sonrisa a Kagura, esto la tranquilizó más, ahora ella tenía claro que siempre contará con el apoyo de su familia en la Tierra.

-Ane-go, Shinpachi, Gracias.- los tres bebieron del té helado mientras miraban el jardín, luego de un rato de silencio Kagura habló -Aunque aún no planeo irme, quiero estar más tiempo en la Tierra, hay tanto lugares que casi no reconozco-aru, además si me voy de pronto Gin-chan estará perdido sin mí, creo de deberíamos conseguirle una esposa.-

Los tres rieron al imaginar a Gintoki casado con alguna persona, simplemente es algo muy difícil de imaginar, en especial de alguien cómo el.

-Gin-san es el que menos a cambiado estos años, a pesar de que estuvo un tanto decaído por la muerte de Takasugi-san y Shoyo-san volvió a ser el Gin-san de siempre, es difícil tratar de entender a alguien como él, el es único. Yo perdí mi trabajo cuando lo conocí, pero de alguna manera estoy agradecido, si no lo hubiera hecho puede que no estuviéramos aquí mismo, las cosas serían tan diferentes.- Shinpachi recordó ese fatídico día que conoció a Gintoki, a pesar de que al principio seguirlo no parecía que fuera una buena idea, con el tiempo Shinpachi pudo ver aquello que su padre siempre les habló a él y Tae, ese espíritu inquebrantable, caminar a su lado le enseñó un montón de cosas a Shinpachi, esa tenue luz plateada a pesar de no brillar tanto fue capaz de mostrarle el camino que debía seguir, el camino para tener un alma plateada.

-Tienes razón Shinpachi, también estoy agradecida, si no me hubiera arrollado con su motocicleta no los hubiera conocido-aru.- En un principio ella había amenazado a Gintoki para que la dejara trabajar en la Yorozuya, pero en ningún momento ella le pidió vivir en la Yorozuya, fue el mismo Gintoki quien le ofreció vivir allí.

-Flashback-

Gintoki, Shinpachi y Kagura estaban saliendo del bar de Otose, había sido un día largo corriendo de los Yakuza, Otose les ofreció cenar esa noche allí, aunque Gin-san y Shinpachi aún estaban hambrientos, Kagura se había comido casi todo lo que Otose había preparado, incluido sus porciones.

-Awwwww, estaba exquisito, la comida de la Tierra es la mejor, aunque no comimos postre de todas formas estaba delicioso-aru.- Kagura apenas podía respirar de lo llena que estaba.

Gintoki miró a la niña Yato sorprendido -¿Acaso eres un pozo sin fondo? ¿Cómo diablos cabe tanta comida en ese pequeño cuerpo?.-

-No tengo idea Gin-san, incluso nos robó nuestra cena y aún seguía con hambre luego de éso.- Shinpachi se notaba cansado y hambriento, la paga que le daba Gintoki era mala y cada trabajo que aceptaban era agotador y con una pésima recompensa, además no ayudaba que Gintoki tratara de "duplicar" su sueldo en el Pachinko, Shinpachi ahora sólo quiere ir a descansar y no pensar en nada hasta la mañana siguiente -Me voy a casa, buenas noches Gin-san, Kagura-chan.-

-Claro, te veo mañana.-

Shinpachi antes de irse se dio cuenta de algo

-Kagura-chan, tu no tienes un lugar donde dormir ¿cierto?.-

Kagura lo recordó, ahora que ya no tenía que trabajar para Inoue pero tampoco tenía un lugar donde quedarse

-No… no tengo donde dormir.-

Gintoki siento el nerviosismo de Kagura tanto por su voz y lenguaje corporal, a pesar de ser de tener fuerza sobrehumana y un apetito voraz ella seguía siendo una niña en un planeta desconocido, este solo suspiro resignado

-Supongo que no tengo opción, no te preocupes Shinpachi, ella se quedará en mi casa.-

-¿Eh? Pero Gin-san, la Yorozuya es un lugar pequeño, de verdad yo no tengo problemas de que Kagura-chan se quede en mi casa, Ane-ue de seguro lo entenderá.-

-No te preocupes, si le cobró por alojamiento se lo podré descontar del sueldo.-

-No sé si eres generoso o un tacaño...- Shinpachi no tuvo más opción que dejar que Gintoki se encargue de Kagura

-Es bien, buenas noches a los dos, los veo mañana.- Shinpachi se retiró dejando a Gintoki y Kagura.

Gintoki subía por las escaleras que conectaban con la Yorozuya, este sintió que Kagura no lo seguía, miró hacia atrás y vio que Kagura no se movía

-¿Que sucede?.-

-Mami siempre me dijo que si un hombre me ofrecía entrar a su casa, que me mantuviera lejos y llamara a la policía.-

Gintoki la miró con una vena saliendo de su frente

-Suerte durmiendo en la calle mocosa malagradecida.- Este subió las escaleras enojado sin mirar atrás.

-¡Espera! ¡Era broma! ¡Era broma-aru!.- Kagura siguió rápidamente al hombre para que no la dejara afuera.

Gintoki le enseñó el lugar, no le tomó mucho tiempo hacerlo ya que el lugar era pequeño. Kagura se sentó en el sofá esperando a Gintoki, esté que fue a buscar un futón de repuesto que tenía guardado, luego de encontrarlo se dirigió al closet que estaba en la oficina y puso el futón allí.

-Aquí será donde dormirás, no es la gran cosa pero al menos tienes un techo donde dormir.- Luego Gintoki fue a su escritorio a sentarse y sacó los restos de la Jump que rompió en la estación de tren y comenzó a leer la revista.

Kagura estaba confundida por el comportamiento que tenía Gintoki, ella por experiencia lo vivió, toda la gente de Edo era fría, sólo pensaban en sí mismos, poco a poco Kagura fue creyendo que ése era el único modo de sobrevivir, la única persona que la había ayudado fue Inoue pero él tenía otras intenciones, entonces ¿Porqué Shinpachi y ahora Gintoki la estaban ayudando? A pesar de que lo amenazó para trabajar en la Yorozuya, ella no le pidió que le diera alojamiento

-¿Porque lo haces?.-

-¿Hacer que?.-

-Ayudarme, no te pedí ayuda ni nada, entonces ¿porque lo haces?.-

Gintoki miró a la niña, luego este devolvió la vista a la revista que estaba leyendo

-Solo quería saber cómo se siente hacerte esto, alguna vez yo tampoco tuve un hogar, cuando era niño vivía de las sobras y basura, básicamente era cómo un buitre, un dia alguien me encontró, él dio un techo y comida, no es la primera vez que me pasa, hace un par de años La vieja bruja me dio este lugar para vivir. Quiero comprender a esos dos porque lo hicieron. Dejando que te quedes aquí obtendré esa respuesta, así quizás mi carga sea más ligera, eso creó.- Gintoki se levantó del escritorio y se dirigió a su habitación -Más te vale no vaciar mi nevera o te sacaré a patadas de aquí, buenas noches niña gorila.-

Kagura aún seguía confundida pero al mismo tiempo se interesó más por Gintoki, nunca antes había conocido a un samurai ¿Así son todos los samurai? Kagura tiene el presentimiento de que si sigue de cerca a Gintoki aprenderá algo que ningún Yato le puede enseñar, aún no sabe que es pero está segura de que es algo que la ayudará a hacerse más fuerte, tan fuerte que quizás al fin logré unir a su familia de nuevo algún día.

A pesar del pequeño espacio, por primera vez desde que llegó a la tierra sintió la calidez de un hogar y durmió cómo si estuviera en casa.

-Fin del Flashback.-

Los minutos pasaban y los tres ya habían acabado de comer, dejaron 3 onigiri por si es que Gintoki se aparecía por allí. Otae escuchó unos pasos de alguien por la casa, venía corriendo, de pronto la puerta detrás de ellos se abrió, era Kyuubei, parecía agotada y alterada, esto preocupó a Tae

-Kyu-chan ¿Porque vienes corriendo? ¿Acaso pasó algo malo?.-

Kyubei recuperó el aliento y habló

-¡Tae-chan, tenemos problemas, Gintoki puede estar en peligro!.- Shinpachi y Kagura sintieron un escalofrío recorriendo sus espaldas al escuchar las palabras de Kyuubei, tenían un mal presentimiento de lo que estaba ocurriendo.


Hice una revisión completa, corregí algunas cosas (la ortografía en general) y cambie algunos diálogos para que se sientan más dinámicos y no tan redundantes, como puse en el prólogo, esta historia la escribí hace casi 2 años más o menos si no me equivoco, mi forma de escribir y de ver las cosas cambiaron. Lo bueno es que no tuve que cambiar muchas cosas, todavía me gusta que dirección tiene este pequeño proyecto.

Encontré el borrador del capitulo 4 así que lo más probable es que lo suba hoy mismo, siento que me entró una necesidad enorme de terminar este Fanfic, quiero darle un fin a este cuento, incluso si nadie lo lee. Más lo hago por mi mismo, pero si a alguien le gusta, es más que bienvenida cualquier crítica, después de todo por algo subí esto a Fanfiction.