Anhelo Final: ¡Alistate!

Las alarmas sonaron casi de inmediato como todo comenzó. El retumbar del suelo a cada cierto tiempo también fue un factor por el cual los guardias y Guerreros presentes tomaron el control ante el caos que se formó entre los ciudadanos, aplacando rápidamente angustias y el pánico, redirigiendo cada acción de los mismos hasta las bases construidas en tiempo récord en cada ciudad, salvaguardando su seguridad en lo que los demás hacían lo propio. Siendo los altos mandos de cada ciudad pasando a trasladarse hasta su punto de reunión en la que antes ya se había acordado, aplicando cada plan útil y de emergencia que se modificaron gracias a la supervisión y actuar del Rey y el Reina. Activando tantos protocolos como se podían mientras pasaban a trasladar a los más débiles a bunquers y demás, separándolos de lo inminente.

Un plan de acción tan rápido y útil que solo remarco la suficiencia de los actuales lideres del Mundo Astral, a quienes ya se pasaba a informar toda situación mientras salían del baño a un nivel increíblemente rápido, vistiéndose con ayuda de las Doncellas que les observaron ligeramente angustiadas, preparadas para lo que fueran ordenadas. Atendiendo con rapidez a sus Señores, para que en menos de cinco minutos salieran de sus aposentos en dirección a la sala de control. Lugar, en donde ya se encontraban al menos los Guerreros de la Esperanza como algunos de sus amigos, los cuales los buscaron en busca de explicaciones ante la interrupción a su descanso como al término de la celebración. Ignorando deliberadamente las gotas de agua que aun recorrían el cabello de ambos, concentrándose más en las pantallas que se desplegaban casi sin parar de todo el Mundo Astral, contemplando las zonas que irradiaban un tenue color rojizo como alarmas que indicaban un inminente peligro.

-¿¡Qué es lo que está pasando!? ¿Por qué las alarmas están sonando? -Cuestiono Tetsuo mientras se acercaba a la consola de control, observando de soslayo como es que científicos como Guardias pasaban de un lado a otro en una armonía casi perfecta, gritándose ordenes o códigos que no entraban en su entendimiento.

-Está iniciando... -Fue la corta respuesta de Astral mientras chasqueaba sus dedos para borrar los atisbos de lo que estuviesen haciendo él y Yuma antes de llegar, colocándolos de manera presentable ante el movimiento y personas a su alrededor. Tecleando a una velocidad apenas visible en la consola, mirando de un lado a otro cada que abría o cerraba comandos o programas. Suspirando para relajarse ante el súbito movimiento que vivió.

-¿Qué es lo que está iniciando? ¿Acaso hablan de...? -Cuestiono Kotori, tambaleándose ante la nueva sacudida que dio la tierra ante su cuestión. Preocupándola mientras Tokunosuke le ayudaba a mantenerse en pie.

-¡Sí, el regreso de Don Milenario! -Respondió Yuma, moviéndose a un ritmo bastante rápido por la sala, entregando comunicadores a sus amigos mientras observaba su panorama. Deteniéndose cuando entrego un comunicador a Astra para luego colocarse el suyo. Aquel nombre siendo suficiente para que sus amigos se mostraran sorprendidos antes de cambiar sus semblantes a uno mucho mas valiente.

Entendiendo lo que había que hacer al respecto. Recordando la charla como las enseñanzas de la familia Arclight junto a Kaito, provocando que se mostraran discos de duelo como su arma más confiable.

-¡Entiendo! ¡Nosotros entonces debemos esperar por V-san y los demás para ir a la Tierra! -Menciono Cathy reluciendo ligeramente sus uñas afiladas como su postura. El vestido negro desentonando un poco ante su fiera mirada. Contagiando fácilmente a los presentes, quienes asintieron a sus palabras.

-¡Sí, no les dejaremos solo en la defensa de la Tierra! Ustedes ya tienen mucho trabajo por hacer aquí Ura... -Apoyo Tokunosuke, sosteniéndose del suelo ante un nuevo temblor extendiéndose al menos por un par de segundos antes de detenerse.

-Ha pasado... -Confirmo Todoroki apenas levantándose del suelo, habiendo caído sin querer ante el mismo. -¿Por qué es que esta temblando en estos momentos? -Cuestiono, sacando a relucir el tema claramente que todos querían saber, atrayendo la atención de Astral, el cual le observo de soslayo antes de seguir con lo suyo. Alzando su voz para que todos pudieran escucharle sin impedimento.

-Es lo normal, el sello que Yuma uso antes se esta rompiendo, es una reacción de la magia... Un aviso de que algo está por ocurrir... -

-Es una advertencia... -Corroboro Yuma, colocándose a un lado de Astral una vez termino de arreglar lo necesario a su alrededor, colocando una daga oscura en su cintura.

El traje confeccionado antes para este momento, siendo tan útil como lo pensó cuando lo ofreció. Inspirándose en el traje que Astral ocupo cuando sus amigos, Vector y III, pasaron a volverse inmortales. Agregando por supuesto, un estilo mucho mas personal. Como el uso de botas para un mejor avance, así como el símbolo de la Llave del Emperador en sus mangas, como en las orillas de sus gabardinas. El color blanco mezclándose muy bien ante los hilos de plata como los de oro, el bronce fungiendo en una armadura ligera, que fue recubierta por los materiales mas fuertes y ligeros que el Mundo Astral podía ofrecer. Dándoles un aspecto sencillamente sorprendente mientras sus coronas se mostraban orgullosas en sus cabezas. Inmunes ante los movimientos bruscos que llegaban a dar. Demostrando cual era su papel como su título. Un concepto totalmente confiable para los Guerreros, Guardias, Sirvientes o súbditos que les llegaron a ver. Confiando en su seguridad como en su criterio para salvar aquella situación a la que parecía no haber fin.

Una confianza inquebrantable saliendo a relucir entre tanta agitación. Contagiando a sus amigos.

-¿Cuánto es que se tardaran los...?- Pregunto Kotori antes de ser interrumpida por las puertas del lugar que se abrieron de par en par, mostrando al par de científicos junto a su familia, apenas atentos a el suceso que se presentaba.

-¡Kaito-san! ¡V-san! -Llamo Cathy, sonriendo en alivio mientras observaba como es que los mencionados entraban casi corriendo hasta llegar a Astral, preguntando cientos de cosas a la vez que Byron, Faker, IV y Haruto entraban al lugar a un paso más tranquilo, ayudándose cuando un nuevo temblor llego.

-¿Cómo está la situación actual? -Cuestiono V, su tono grave como sus movimientos ante la consola de control, fueron suficientes para delatar cuanta era su preocupación. Astral siguió en lo suyo, respondiendo casi de la misma manera.

-Es una etapa inicial, el sello de magia usado antes se está rompiendo, calculo al menos una hora para que el caos vuelva a desatarse, así como la oscuridad vuelva a consumir a todo ser vivo que sea alcanzado...

-¿Una hora es el tiempo que tenemos entonces? -Fue el turno de Kaito preguntar, mientras leía junto a Yuma los códigos como las ordenes escritas por el peliblanco a la consola.

-Me temo, los sellos que se colocaron hace dos semanas para fortalecer el principal, es lo que nos permitirá movernos...

-Entiendo, no tenemos mucho entonces, debemos colocarnos en nuestras posiciones, justo como lo acordamos, ¿Dónde están los demás? -Cuestiono V, antes de ser interrumpido por las voces de los presentes. Haciéndolo girar para observarlos.

-¡Aquí ya estamos Ura!

-¡Tardaron bastante!

-¡Estamos listos!

-¡Esperamos sus instrucciones!

-¡En resumen, es hora de irnos!

-Ya están aquí, por tanto, no debemos preocuparnos por buscarlos. -Apoyo Byron, sosteniendo ligeramente su cabeza ante el alcohol que fue bajado bruscamente de su sistema ante el golpe que le dio su adorable hijo Thomas, el cual cruzaba sus brazos con una sonrisa burlona.

-¡Sí, es hora de irnos V! Será mejor que tomes lo que te falta... -Exclamo IV, mientras sonreía de manera abierta, emocionado ante el reto que se acercaba.

-¡Hermano! -Llamo Haruto, mostrando también un disco de duelo en su brazo, brindando un apoyo incondicional al Cazador, quien le miro de manera sorprendida antes de sonreír en respuesta, asintiendo cuando su padre le observo orgulloso. Tomando uno de los hombros de su hijo para dejar en claro que no estaba solo. Si no, que él estaría a su lado ante cualquier percance. Pues, no por nada también él era duelista y explorador. El disco de duelo en su brazo despejo cualquier duda que hubiese quedado.

-Chicos... -Susurro Yuma ante el apoyo que mostraron sus amigos junto a su familia, quitando con ello un peso que ambos Gobernantes tenían antes de llegar hasta la sala actual. Emocionándoles ligeramente ante la valentía que mostraron sus amigos como respuesta a lo antes hablado.

-¡Que aun no se habla de despedidas, esperemos a obtener la victoria! -Clamo Kaito antes de colocar su disco de duelo como arrancar sus ropas actuales para dejar ver su traje de cazador debajo. Motivando a los presentes que asintieron en respuesta.

-¡Es hora del traslado...! -Aviso Astral, mientras los comunicadores de los presentes a excepción del suyo y de Yuma pasaban a brillar, en el caso de los recién llegados, sus discos de duelo fungieron con aquella función, brillando tenuemente antes de que comenzaran a transportar a sus dueños. Desapareciéndolos uno a uno en destellos de luz y energía, dejando la sala vacía de su presencia junto a las palabras que Yuma alcanzo a gritar al par de científicos que los miraron antes de desaparecer.

-¡Los veremos pronto! ¡Defiendan la Tierra con todo lo que tienen! ¡Kattobingu Kaito, V-san!

-¡Es una promesa! -Asintió Kaito antes de que la teletransportación terminara, y los llevara hasta el lugar indicado. Dejando estelas de luz atrás como un sentimiento agridulce para la pareja que quedo, quienes observaron el lugar vacío antes de seguir con el protocolo marcado. Negando vehemente para despejar su cabeza con ideas circundantes y nada productivas.

-¡Atiendan a los llamados de los ciudadanos, ellos son nuestra prioridad! ¡Comiencen con la primera fase! ¡Abran los refugios faltantes! -Ordeno Astral mientras sus dedos seguían sobre la consola, registrando tantos códigos como podía, tratando de apoyar en el laboratorio antes de dejar la batuta a su amado, quien siguió ordenando a los científicos restantes para una mejor organización, resolviendo dudas para que Astral no se desconcentrara de lo que hacía.

Escuchando casi enseguida como es que las puertas del lugar volvían a abrirse en un estruendo, dejando ver esta vez a los Emperadores, los cuales rápidamente se acercaron hasta Astral. Esperando alguna rápida explicación mientras bajaban con su magia los niveles de alcohol en sus cuerpos. Pasando a transformarse a su forma Varian de manera rápida y contundente. Atrayendo miradas que pasaron desapercibidas para los mismos.

-¡¿Pueden decirme que es todo ese escandalo?! ¿Por qué de pronto entramos en alerta? -Exigió saber Alito, sobando su cabeza de manera descuidada, al igual que Gilag, el cual asentía en acuerdo. Mientras Rio y Mizael pasaban a observar todo lo que Astral escribía sin descanso, contemplando las cientos de imágenes que se mostraban del Mundo Astral y sus fronteras.

-Eso es... -Menciono Rio, acercándose aun mas a lo que la pantalla mostraba. Angustiándose levemente ante el nivel de energía que subía y bajaba en un ritmo cada vez mas rápido anunciando lo que ya se había pronosticado.

-Sí, me temo que ya ha iniciado... -Corroboro Yuma, acercándose a ellos para dar sus propios comunicadores, estos luciendo diferentes a los antes entregados, un color rojo como dorado luciéndose en su diseño como el símbolo Varian a lo largo del mismo.

-Don Milenario se acerca, debemos movernos tanto como podamos... -Dijo Astral, respondiendo a la cuestión de Alito, tensando a los presentes con solo pronunciar aquel nombre que les provocaba un dolor de cabeza, como un malestar terrible.

-Imposible, ¿Acaso no puede quedarse en donde esta? ¿Qué no sabe que estamos en celebración? -Se quejo abiertamente Gilag, negando levemente ante el sentimiento de angustia que comenzó a crecer en su pecho.

-Me temo que es lo que menos le importa ahora, ¿Saben en donde es que están Shark y Durbe? -Pregunto esta vez Yuma, mirando a los presentes, los cuales negaron antes de girar sus cabezas a la puerta, notando como es que estas mismas se abrían de par en par, mostrando a los mencionados.

-¡Aquí! Disculpen la demora, vinimos tan pronto como escuchamos las alarmas... -Se disculpo Durbe, entrando casi tan rápido como su amado, quien le llevaba de la mano, apenas soltándole cuando llego al lado de Astral.

-¿Todo es como esperamos? -Saludo Ryoga mientras pasaba a visualizar todo lo que Astral tecleaba sin parar, sonriendo apenas pudo leer los primeros comandos.

-Por suerte, las predicciones y las simulaciones cumplieron su papel, tenemos al menos ya cincuenta y cinco minutos en lo que comienza el verdadero desastre... -Informo Astral, mirando de soslayo a su igual, dejando por un momento la consola de control para encarar a los presentes. -Es bueno que ya estén la mayoría aquí, eso nos ahorra tiempo...

-¿Qué hay de Vector y III? -Cuestiono Mizael al par de Reyes que tenía al frente, recibiendo una sonrisa por parte de su líder.

-Ellos llegaran después, su papel ha cambiado, ellos serán parte central de algo más... ¡Nosotros por lo pronto tenemos que ir a nuestro propio Mundo! -Exclamo de pronto Shark a sus Emperadores, recibiendo al asentimiento de los mismos, dejando ver cómo es que pasaba a cambiar a su forma Varian. -No hay más que agregar, tenemos un tiempo limitado para protegernos, los protocolos que ha mandado Astral a nuestro Mundo, ya debió haber comenzado a alertar a nuestros científicos y por ende a las autoridades correspondientes. La evacuación debe haber iniciado de la misma manera. ¡Tenemos el tiempo contado! ¡Cincuenta y cinco minutos y contando!

-¡Debemos movernos conforme a lo planeado, no se permiten atrasos y mucho menos excusas! -Continuo Durbe, cambiando de la misma manera a su forma Varian, dejando que su capa volara levemente ante la suave brisa que se coló en la habitación. -Esto será la culminación a algo más grande, proteger nuestro Mundo y a nuestra gente es nuestra prioridad, de la misma manera, recordar la alianza que tenemos con el Mundo Astral y la Tierra es importante. Si reciben algún llamado de auxilio deberán contestar siempre y cuando no afecte a lo que protegen. Sus poderes serán limitados al menos hasta que recibamos ordenes contrarias, debo también recordarles que enfrentamos a un sujeto que puede imitar nuestro potencial, y si su destrucción sobrepasa al Mundo Astral, nosotros seremos la segunda línea de defensa que lo enfrente antes de llegar a la Tierra...

-Las órdenes y los planes ya han sido enviados y trazados, no tiene por qué surgir algo malo es esto, Mizael junto a cada uno de nosotros ha predicho la mayoría de eventos que pueden ocurrir, apéguense a ellos... -Retomo la palabra Shark, asintiendo a las palabras de su Reina. Desplegando su disco de duelo en un gesto voraz, y poderoso.

-Eso es correcto... -Apoyo Mizael, notando como es que sus compañeros tomaban el ejemplo de su líder. -Han sido semanas de preparación, por tanto, espero no haya quedado duda alguna sobre lo que ya se ha hablado... -Su voz fría, como autoritaria, solo provoco que los presentes asintieran a ello sin quejas. Cada uno comprendiendo lo que debería hacer una vez llegaran a su Mundo.

-Muy bien, la situación es clara, y el tiempo corre, debemos irnos... -Anuncio Shark, dando con ello el permiso para Astral a que comenzara con la teletransportación, haciendo brillar los comunicadores antes de que el traslado se completara. El par de discos de Duelo de Shark y Durbe siguiendo el mismo patrón antes visto con sus demás amigos, sirviendo para ellos como la herramienta para teletransportarse.

Detalle que simplemente Astral y Yuma agradecían al par de científicos que ya se habían ido. Un gesto que esperaban pagar apropiadamente en su momento.

-¡Cuídense! ¡Por favor, luchen con todo lo que tienen! -Se despidió Yuma, agitando una de sus manos antes de que uno a uno de los Emperadores pasara a desaparecer. Siendo los últimos los lideres de los Emperadores, los cuales le miraron antes de asentir. -¡Kattobingu Shark, Durbe!

-¡Prometo que les contaremos como fue la batalla de nuestro lado, no se preocupen, les cubriremos las espaldas! -Exclamo Durbe, conmovido ante la preocupación del madre primerizo, emocionándolo ante el gesto de un nuevo y ultimo reto a superar.

-¡Pueden estar tranquilos, dejaremos la fuerza más mortal con ustedes, ocúpenlo como más les plazca! -Grito Shark a la pareja para luego tomar de la mano a su amado, desapareciendo al mismo tiempo que él en cientos de partículas de luz rojas y brillantes.

Alcanzando a escapar cuando un par de hombres llegaron hasta el lugar, abriendo bruscamente las puertas para dejar ver su presencia ante los científicos que aun continuaban moviéndose de un lado a otro sin descanso. Quejándose abiertamente ante lo último que el Rey actual del Mundo Varian grito.

-¡Oye, no soy solo una fuerza mortal! -Grito de la misma manera Vector, dejando que su pelirosa se adelantara para hacer lo mismo.

-¡Mi esposo, es mi fuerza mortal! -Exclamo III, haciendo énfasis en el "Mí" de su oración, llamando la atención de la pareja como de su amado, el cual le miro antes de asentir a sus palabras.

-¡Soy su fuerza mortal! -Se corrigió el pelinaranja, señalando amorosamente a su esposo, recibiendo una sonrisa cariñosa en respuesta. Complaciéndolo ante algo que Yuma y Astral observaron parpadeantes, dejándolo de lado una vez un temblor más les ataco de momento, pasando a los segundos.

-Muy bien comienzo a tener presente que esto ira empeorando conforme vayan pasando los segundos... -Comento Vector, dejando de lado los juegos como su tardía entrada. Notándose como es que su cabello escurría aun un poco de agua, justo como el de III. Clara evidencia ante lo que estaban haciendo antes de que todo pasara a cambiar.

Astral les observo detenidamente antes de suspirar, usando el mismo hechizo que con él y Yuma, ayudo al par de amigos que se detuvieron por un momento ante el gesto. Ignorando deliberadamente esto cuando se acercaron a ellos. La misma pregunta que realizaron V y Shark siendo repetida por el mismo III.

-¿Cómo es la situación actual?

-Favorable hasta ahora, Shark y compañía han partido como pudieron notarlo, V y Kaito también ya se han marchado, esperando hacer y cubrir tanto terreno como sea posible antes de que la verdadera pelea comience... -Informo Yuma, dando a los recién llegados el par de comunicadores que les correspondían, dejado el rojo llamativo para Vector y un hermoso verde esmeralda para III. Los cuales, brillaron por un momento al colocárselos, con ello dando a entender que ya estaban en funcionamiento.

-Perfecto, entonces la situación podemos decir que esta siendo controlada como se esperaba y como se planeó, ¿Cierto? -Menciono Vector acercándose a su rival para después comenzar a teclear por su cuenta un par de comandos mas que facilitaron el trabajo final del peliblanco. Quien asintió como agradecimiento.

-Exactamente, lo principal esta siendo atendido en estos momentos, el campo de batalla se esta despejando...

-Esperemos entonces no tener tantas bajas como al principio, ambos Mundos ya han sufrido mucho de ello. -Argumento III, acercándose a la pantalla para contemplar el panorama. Notando como es que pequeñas ondas de energía pasaban a colarse y serpentear por la tierra sin ningún camino a seguir, levantando escombros anteriores a su paso, removiendo tanto como tocaban. -¿Qué es lo que sigue ahora?

-Es momento de que Vector, los Guerreros de la Esperanza y yo, dejemos el Palacio. Necesitamos acercarnos hasta el epicentro de la batalla. No podemos dejar que avancen en consecuencia. Shark se unirá a nosotros a su debido momento... -Instruyo Astral, terminando con una sonrisa triunfal lo que realizaba, separándose de la consola para que ahora Yuma pudiera tomar el control con libertad. Encarando una vez más al pelirosa y a su rival.

-¡¿Shark?! -No pudo evitar exclamar III ante ese detalle. Recibiendo un asentimiento del peliblanco.

-Sí, es como lo acordamos, una vez haya puesto un orden a su Mundo, pasara a unirse a nosotros para tratar de erradicar la amenaza latente, pues necesitaremos tanto poder como necesitemos, pero sin llegar a los extremos para que el Octavo no tome mas fuerza si es que todos nosotros fallamos antes de salvar a Don Milenario...

-...- III hizo una pequeña mueca de disgusto antes de asentir a su amigo. -No me sigue gustando eso de salvar al principal causante de esto, pero... Si es para derrotar a la amenaza más grande, supongo puedo callarme hasta que sea el momento de gritarle sus verdades... -

-Y con eso será suficiente por ahora, los preparativos han sido alistados... -Aviso de pronto Yuma, alejando su mano de su oído, dejando ver como es que él también tenia un comunicador, solo que mucho mas pequeño y compacto. Atrayendo la atención de los presentes en consecuencia.

-Muy bien, y supongo ese es nuestro llamado... -Comento Vector, mirando de soslayo como es que las cámaras del Mundo Astral pasaban a mostrar un ambiente poco a poco oscuro y devastador.

-Sí... -Afirmo Astral, dejando que su mano acariciara el tablero de la consola antes de dejarlo por completo, dando a una mirada silenciosa a su amado después. El cual asintió casi imperceptiblemente, dando a entender lo que el peliblanco esperaba. Provocando que una sonrisa se posara en su rostro. -No quisiera dejar nada por ahora, y mucho menos quiero alejarme habiendo festejado mi unión con mi querido esposo hace solo unas horas... Pero el deber llama y sinceramente es mi trabajo proteger mi Mundo y a mi familia...

-Astral... -Llamo Yuma, queriendo acercarse hasta su amado, solo para ser interrumpido ante un nuevo estruendo que sonó a la entrada del lugar. Revelando esta vez a su familia, la cual, llevaba consigo en brazos a su hijo, quien lloraba al ser llevado de manera brusca hasta ahí por su abuela. Preocupando a sus padres. -¡Hoshiyomi!

-¿Qué es lo que esta pasando? -Cuestiono con dureza Akari, reviviendo la última situación que vivió junto a su hermano en ese Mundo. Siendo escoltada por su querido novio, el cual miro con contenido asombro a su alrededor. Apenas prestando atención a lo que ocurría. Pero lo suficientemente atento como para moverse de ser necesario.

Yuma ignoro momentáneamente a su hermana solo para ir en busca de su hijo, obteniéndolo casi al instante. Acunándolo en sus brazos rápidamente antes de llevarlo hasta Astral, quien le recibió inmediatamente con los brazos abiertos.

-No podemos perder ni un solo momento más, seguiremos con lo que ya planeamos- Aviso Vector, tomando a su amado para salir del lugar, ayudándole a caminar mucho más rápido de lo usual, tomándolo de su cintura para tal propósito dirigiéndose a su destino en espera de su rival, el cual, tomo a su hijo en brazos, calmándolo rápidamente con su energía.

Notando como es que los ojitos del menor estaban ligeramente hinchados ante su llanto, brillantes en respuesta al miedo de no percibirlos cerca. Mientras sus mejillas estaban empapadas de lágrimas. Aquella apariencia calando profundamente en ambos padres, los cuales se miraron con preocupación y ligera angustia antes de devolver la mirada a su hijo, quien les observo con esperanza. Ajeno a la situación que se vivía a su alrededor.

-No puedo simplemente ignorarlo a este punto... -Susurro Astral, apegando mucho mas a su hijo a su pecho. Tratando de protegerlo de todo lo que estaba a punto de suceder, consciente de que tenia que separarse de él como de su esposo. -Será difícil no pensar en ustedes en el campo de batalla...

-¿Pueden decirme qué es lo que esta pasando? -Cuestiono una vez mas Akari, ya un poco mas calmada que al principio. Sintiéndose mal ante las palabras dichas de su cuñado. -¿Es algo en lo cual podamos ayudarles?

-Bueno... -Vacilo el menor de los Tsukumo antes de que su padre le interrumpiera. Su voz sonando fuerte y decidida.

-¡Por supuesto que podemos ayudarles, yo ahora mismo debo ir junto a Byron y Faker, necesitamos proteger a la Tierra! ¡Akari tu te quedaras al lado de nuestro nieto para protegerlo, tu madre se asegurará de su bienestar! ¿Cierto cariño? ¡Oye Kaito! -Llamo al peliazul, quien asintió en respuesta ante el llamado. -¡Tu vendrás conmigo! ¡Me encantaría ver como es que manejas los duelos!

-¡Por supuesto Señor! Será todo un honor... Pero, Akari... -Dudo el peliazul por un momento antes de mirar a su amada, la cual entendió a lo que se refería su padre, comprendiendo los planes a llevar a cabo ante la situación tan desesperante que pasarían a vivir. Su lado de periodista saliendo a relucir como nunca antes.

-¡No te preocupes por mí! ¡Debes de estar ahí e informarme todo lo que veas para que yo pueda reportarlo a su debido tiempo! ¿Esta bien? Yo estaré a salvo junto a mi hermano, ¿No es así? -Cuestiono la mayor, mirando momentáneamente a su hermano para recibir un asentimiento en respuesta. Aquello siendo suficiente para que el peliazul sonriera en acuerdo, convencido de que, si Akari se encontrara con su hermano, todo lo demás debería estar bien. -¡Ve! Yo estaré esperándote...

-¡Entiendo! -Asintió el peliazul acercándose hasta su amada para otorgarle un largo y profundo beso como despedida, sorprendiendo un poco a los presentes, los cuales desviaron su mirada ante el gesto. Dejando tiempo para que Mira y Kazuma también pasaran a despedirse.

-Cuídate, tu familia y yo estaremos esperando aquí... ¿Esta bien? -Susurro Mira, recibiendo un suave beso en respuesta.

-Tenlo por seguro... Me voy... -Kazuma se separo de su amada con delicadeza, yendo hasta su hijo para recibir un comunicador, el cual coloco en su oído como Byron se lo había explicado anteriormente, pasando y ayudando a su yerno para que le imitara. Habiéndose ya separado de Akari, la cual se acerco en consecuencia a su madre completamente sonrojada.

-Esto deberá teletransportarlos hasta su destino... -Informo Astral, pasando a teclear algunos comandos mas en la consola con una sola mano antes de que los dispositivos pasaran a brillar en consecuencia. -Les deseo mucha suerte en su camino...

-¡No te preocupes! ¡Kattobingu Yuma, Astral, Akari, Mira! ¡Confiamos en ustedes! -Exclamo el mayor, antes de desaparecer en haces de luces, al igual que el peliazul, el cual se mostro por un momento encantado al vivir una escena de película ante la tecnología ofrecida. Envolviéndose con valentía para ayudar a su nueva familia en aquella misión que apenas entendía. Demostrando su valor para enfrentarlo, enorgulleciendo en consecuencia a su novia, la cual, le despidió con un gesto de su mano, apenas prestando atención a como es que Astral se acerco más a Yuma, susurrando palabras que eran inaudibles para ellas. Recibiendo asentimientos por parte de Yuma como respuesta.

Porque, por supuesto, también entendía que su matrimonio apenas acababa de iniciar como para verse separados por la fuerza ante aquello que apenas era atendido por ellos. Eso debía ser un duro golpe para ambos.

Yuma por otro lado, escucho atento a las palabras de su amado. Conteniendo sus lágrimas ante lo que le planteaba.

-Este plan es sumamente arriesgado, no atacaremos de espalda o con alguna estrategia, así que no estoy seguro incluso ahora si de verdad ganaremos, pero... Quiero que ustedes siempre tengan presente de que velare y peleare tanto como pueda... Y en caso contrario a que llegue a fallar. Deben prometerme que escaparan para salvarse... -

-¡Pero Astral...! -Quiso alegar el menor, siendo detenido por los labios de su esposo, quien le beso, largo y tendido, un ligero sabor a sal le hizo replantear muchas mas cosas que antes.

-Por favor Yuma, ustedes son lo único que me queda... No tengo mas familia, que ustedes... Al menos, quisiera conservar un poco de lo bueno que me ha sucedido... Por favor-Rogo el mayor, acariciando el rostro de su amado. Secando las lágrimas que se habían escapado de los ojos contrarios. Sonriendo tenuemente antes de tomar un mechón del cabello de su hijo, acariciándolo con devoción antes de besarle suavemente en su frente. -Papá tiene que salir, pero promete estar cerca de ti... ¿Esta bien Hoshiyomi? Prométeme que protegerás a mamá con todo tu poder, ¿Mm?

El pequeño niño cerro sus ojos antes de sonreírle a su padre, como si hubiese entendido a medias lo que le pidió. Sosteniendo el dedo índice del mayor.

-Ese es mi hijo, valiente y fuerte como su madre... -Alabo Astral, antes de mirar a su amado, el cual no pudo evitar derramar lagrimas como respuesta, sonriendo tenuemente ante la escena. -Prometo que haré todo lo posible para que tengamos nuestro futuro... Confía en mí, Yuma, siempre estaré junto a ti a pesar de que no puedas verme... ¿Sí?

-Astral... Eres todo un tonto... Pero lo prometo, como prometo estar junto a ti de ser necesario. No pienses que te abandonare sin pelear... -

-Yuma...

-Astral... ¡Esfuérzate! ¡Kattobingu Astral! -Exclamo de pronto el menor, alzando una de sus manos para probar su punto. Secando sus lagrimas bruscamente antes de dar un ultimo beso, largo y tendido a su amado, saboreando sus labios antes de separarse tomando a su hijo con él.

-¡Si! ¡Lo prometo! -Asintió el peliblanco, abrazando por ultima vez a su familia antes de retirarse lo más rápido que pudo del lugar, dejando atrás a las mujeres de la familia Tsukumo, las cuales miraron a Yuma en busca de una mejor explicación, así como una sonrisa que denotaba su orgullo y madurez ante la situación tan difícil que se presentaba, logrando sonrojar al menor, el cual, cubrió su rostro un poco con la ayuda de su hijo, quien le sonrió en respuesta. Pareciendo como si quisiera decirle que todo estaría bien. Que tuviese fe, esperanza.

-¡Muy bien! ¡Entonces hagamos esto! -Exclamo de pronto, alertando a los científicos a su alrededor que esperaban indicaciones, atentos a su palabra. Sus rostros valientes quedando en la memoria de Yuma como un motivo más para esforzarse el mismo. Impulsándose ante aquello que apenas iniciaba. Escuchando leves quejidos de su hijo, quien movía sus manos tratando de alcanzar su rostro. Logrando captar como es que Haru, reía de manera baja.

Orgullosa de lo que acababa de presenciar. Esperando paciente a lo siguiente que Yuma estuviese a punto de decir, notando como es que la reverencia estaba en los presentes. Pendientes a lo que dijese su Reina. Mientras la pantalla detrás en la consola, pasaba a mostrar la cuenta regresiva del tiempo restante.

El verde pasando a ser amarillo conforme pasaban los minutos y segundos. Anunciando el inicio de lo inevitable.

Todo estaba por iniciar...