Anhelo Final: ¡Alistate! [III]

Los primeros en llegar a la Tierra, fueron Kotori, Cathy, Tetsuo, Tokunosuke y Todoroki. Apareciendo justamente frente a la Torre Heart. La cual brillaba un poco más ante la oscuridad de la noche, pareciendo jubilosa entre todas las otras edificaciones de alrededor. Alzándose como un faro que ahora mismo parecían necesitar ante la actual situación que estaban por vivir. Y que, ciertamente necesitarían llegado el momento adecuado. Sus instintos actuando un poco antes de que cruzara por sus mentes a una velocidad increíble las instrucciones antes dichas por Kaito y V. Corriendo en dirección a la entrada para pedir ayuda y alistarse como la conversación antes llevada a cabo determino. Sus pasos siendo tan resonantes como el latir de sus corazones. Pareciendo todo aquello una carrera que deberían ganar contra todo pronóstico. Deteniéndose justo frente a la entrada de la Torre.

Siendo detenidos por los guardias en turno que les impidieron el paso tan pronto los observaron, alzando levemente sus armas en señal de amenaza antes de que dieran un paso más. Colocando sus manos en alto en señal de alto, mientras uno de ellos hablaba por ambos. Sonando firme y demandante. Como todo guardia debería escucharse. Como los chicos imaginaban.

-¡Alto! ¡Muestren sus identificaciones! No tienen permitido el paso hasta que se identifiquen... -Kotori dio un paso al frente ligeramente conmocionada. El enojo viniendo después ante la demanda. Recordando que Kaito les había dicho que podían pasar una vez la situación se desatara. Aquello siendo un ridículo obstáculo para su misión. Enojando a los demás en consecuencia.

-¡Kaito nos ha permitido pasar! -Exclamo Kotori, dando otro paso más. Apenas siendo detenida ante el arma que fue apuntada a ella a manera de amenaza más que en ataque. Parando sus intenciones abruptamente para luego, Tetsuo se colocará frente a ella de manera protectora. Alzando sus brazos a los lados para protegerla. Mostrando en su mirada la valentía que le caracterizaba. Importándole poco sí el salía lastimado o no. Aludiendo a lo que la peliverde menciono desde un principio. Alzando su voz para ser escuchado.

-¡No deberías apuntar un arma como esa a una Dama! ¿Acaso no has aprendido modales? ¡Kaito-san nos dio la autorización para entrar desde antes! ¿Es que no han sido informados?

-¡Exactamente Ura~! -Apoyo Tokunosuke colocándose a un lado de Tetsuo. Imitando su acción valientemente mientras retaba a los guardias con la mirada. Molesto de que aquel contratiempo sucediera justamente cuando todo podría salir mal si no se apuraban a llegar al punto de reunión antes establecido. -¡Kaito-san fue estricto con su orden Ura~!

-¡Olvídense de pedir la entrada por las buenas! -Grito de pronto Todoroki, sacando a relucir su disco de duelo con coraje, apenas escondiendo sus nervios entre el agarre del mismo. Moviendo sus lentes para que su imagen no colapsara apenas inicio. Atento al par de guardias que le apuntaron en un corto momento. Confundidos por lo escuchado. Llamando a sus superiores para saber si aquello era correcto. Ignorando el claro reto que los jóvenes demandaban. -¡Los reto a un duelo! ¡Sí ellos ganan podrán sacarnos de este sitio, si pierden deberán dejarnos pasar!

-¡Estoy de acuerdo! -Apoyo de inmediato Cathy. Dejando relucir sus uñas como su disco de duelo, permitiendo que se desplegara ante el movimiento de su brazo. Atenta a la señal del presidente de la clase para comenzar con aquel contratiempo que sencillamente les estaba atrasando.

Siendo detenidos justo a tiempo por una voz que hizo reaccionar a los guardias en turno. Deteniendo sus acciones y bajando sus armas en reconocimiento. Mirando a todos lados antes de poder apreciar cómo es que aquel hombre, dueño de la Torre Heart aparecía de la nada frente a ellos junto a su hijo más pequeño y un par de hombres más que le parecían respaldar. Curiosamente uno de ellos siendo tan solo un niño de doce años.

-Detengan todo este embrollo. No estamos en tiempo de hacer esto...

Los Guardias una vez salieron de su estado estupefacto, acapararon la orden sin más. Inclinándose en consecuencia.

-¡Bienvenido sea Dr. Faker-sama! Saludamos humildemente a su señoría...-

-Ajá, ¿¡Acaso no saben que estos jóvenes tienen permitido pasar?! -Regaño el mayor, consiguiendo que al par de guardias les recorriera un escalofrió en consecuencia. Aterrándoles solo con su presencia. Haciendo que se movieran a un lado para no estorbar su entrada. Ignorando las miradas molestas de los primeros jóvenes que se presentaron para entrar. Inclinándose aún más para disculparse.

-¡Lo lamentamos mucho Dr. Faker-sama!

-Vuelvan a su trabajo...-Ordeno el mayor. Negando levemente antes de suspirar. Pasando a liderar el camino para los presentes hasta el elevador, en el cual, todos pudieron entrar sin problemas. Llevándolos hasta los pisos más altos de la Torre, en donde Faker los escolto hasta el laboratorio principal, lugar que se mantenía en silencio al menos en apariencia.

Encontrando de pronto a cientos de robots que se movían de un lado a otro con una sincronización increíble. Llevando y trayendo información que era decodificada o codificada para su posterior análisis. Hallando al final del lugar, justo en la consola principal a Órbital 7. El cual, de había desplegado a una de sus formas. Su tamaño creciendo al triple o cuádruple de lo que era. Rápidamente tecleando sin parar en la consola de control que seguía mostrando las cámaras de toda la ciudad. Dejando en claro que al menos lo principal ya había sido acaparado. Haciendo suspirar en consecuencia a los adultos, quienes rápidamente tomaron una bata de laboratorio para colocársela. Entonando ante el lugar que prometía todo un reto. Ignorando como es que los más jóvenes saludaban al robot a cargo. Acercándose para abrazarlo. Uno de los primeros siendo Haruto, el cual se alegró de verle.

-¡Órbital!

-¡Haruto-sama! ¡Está bien! -Celebro Órbital. Contrayéndose una vez más a su primera forma. Bajando mucho su tamaño para que su pequeño amo pudiera abrazarlo sin problemas. Siendo llamado por los demás después.

-¡Órbital! -Saludo Kotori, llegando a su lado.

-¡Kotori-sama!

-¡Órbital!

-¡Tetsuo-sama, Todoroki-sama, Tokunosuke-sama! Es bueno saber que se encuentran bien...

-Decimos lo mismo...-Saludo Tetsuo. Sonriendo abiertamente ante el encuentro.

Siendo interrumpido por la voz del dueño de la Torre Heart. El cual rápidamente se acercó junto a sus amigos hasta la consola para comenzar a teclear sin parar. Colocando tantas ordenes como fuese posible. En espera de no abarcar más tiempo del debido.

-¿Cuál es la situación actual Órbital? -El robot mencionado se alejó por poco de los jóvenes antes de colocar una de sus manos frente a su cabeza, en señal de haber entendido la orden. Pasando a relatar lo hecho.

-¡Sí! Los servicios médicos fueron alertados, así como los de emergencias. Ya han alcanzado a cubrir al menos un cuarenta por ciento de la ciudad. Mientras que los niveles de energía se muestran fluctuantes e inestables, provocando terremotos de mínima magnitud en la corteza terrestre... Ya se ha comenzado a trabajar para contrarrestar su efecto en la población...

-Entiendo. En ese caso ya estamos listos para comenzar con lo que más nos importa... -Dijo Faker, ignorando deliberadamente al pequeño robot. El cual se afligió un poco antes de ser llamado silenciosamente por Haruto. El cual le mostro una mano arriba en reconocimiento. Logrando conmoverlo ante el gesto.

-Haruto-sama...

-Comprendo. En ese caso, las fuerzas militares ya han sido puestas a trabajar. Comenzaran a despejar las zonas de alto peligro como a evacuar las que puedan salir en desventaja en la pelea resultante... Algunas otras pasaran a ser acordonadas para no dejar entrar a nadie al lugar, de lo contrario. Se les ha dado la orden para que puedan ocupar la fuerza a favor de salvaguardar tantas vidas como sea posible... -Informo esta vez Byron, sin despagar la mirada de la consola. Apenas notando como es que las cámaras de la Torre dejaban ver cómo es que Kaito, V y IV llegaba al lugar. Los haces de luces reluciendo antes de depositarlos gentilmente en el suelo. Dejándolos entrar ante la mirada sorprendida de los guardias en turno. Los cuales negaron antes de ignorar el hecho.

-Las soldados de élite esperan ordenes también. Ya se encuentran en posición, están apoyando por lo tanto a acordonar zonas de alta peligrosidad. Ya han alejado a personas del perímetro- Siguió relatando Kazuma. Dejando entre ver el mensaje para los presentes. Los cuales asintieron a sus palabras.

Pues, aquellos soldados les servirían de apoyo ante los planes ya trazados. Los lideres pasando a ser Kaito, V y Iv respectivamente.

Dejando que Órbital les ayudara a colocarse unos trajes especiales hechos a la medida para esta ocasión. Los diseños siendo parecidos a los militares de élite, pero conservando los colores que respondían a Kaito. Dejando entre ver el símbolo de la Llave del Emperador entre sus mangas. Una clara señal de quien había estado presente al momento de ser confeccionados. Mientras sus mangas dejaban que los discos de duelo salieran a relucir casi naturalmente en señal de advertencia. Dándoles un aire heroico y valiente. Combinándose perfectamente ante la situación tan preocupante que vivían. Uno de los adultos siendo el más preocupado al ver cómo es que su hijo pequeño pasaba a colocarse uno también. Esto por supuesto, siendo notado por el mismo, quien no dudo en sonreírle tranquilizadoramente. Asintiendo ante lo que representaba todo ello.

-¡No te preocupes papá! Estaré junto a mi hermano, no habrá problema...

-¡Sí, Órbital 7 promete que cuidara muy bien de Haruto-sama! -Prometió el robot. Colocando una de sus manos frente a su cabeza. En señal de lealtad y valor. -¡Lo cuidara como si su vida dependiera de ello!

-Tu vida dependerá de eso...-Fue la respuesta corta que dio Faker. A lo que Órbital asintió con vehemencia, entendiendo el mensaje detrás. Asustado por el hombre padre de su amo.

-¡Estamos listos! -Exclamo Cathy una vez terminaron de arreglarse. Dejando ver cómo es que una cola de gato era añadida a su atuendo. Una personalización que dejo atentos a los adultos, quienes asintieron en respuesta.

-Muy bien, en ese caso podemos iniciar a proceder... ¿Alguien ha visto a...? -Menciono Kazuma antes de ser interrumpido por el sonido de la puerta abriéndose.

Dejando ver a los jóvenes faltantes. Los cuales de inmediato fueron en busca de los trajes que antes habían sido confeccionados por Byron para ellos y el Dr. Faker en consecuencia. Recordando viejas batallas contra el origen de los Números, y que ahora se equilibraba estando a su lado. Ayudándole en su tarea y en busca de proteger la Tierra. Preparándose en tiempo récord para luego posarse frente a los adultos que les esperaban pacientes y atentos. Notando como es que V pasaba a atar su cabello en una coleta alta para mayor comodidad. Dejando resaltar el broche que uso para aquel propósito, así como un anillo que posaba en uno de sus dedos con timidez. Haciendo sumamente feliz a su padre, quien miro a su "nuera" antes de sonreír encantado. Siendo imitado por Faker. El cual asintió en reconocimiento.

-Llegan tarde...-Recalco Byron, falsamente molesto.

-¡No fue nuestra culpa! Quizá si alguien hubiese llegado tarde yo sería quien estuviera diciendo eso...-Reclamo IV, cruzando sus brazos mientras su disco de duelo resalto entre uno de ellos. Anunciando con ese gesto que estaba sumamente listo para comenzar.

-Por favor, no es tiempo para reclamos... Debemos movernos lo más pronto posible, quedan diez minutos menos para el impacto de energía inicial...-Intercedió Kazuma, observando de soslayo a la pantalla de la consola. Notando como es que los servicios de emergencia se extendían aún más por toda la ciudad.

-¿Cuánto es el tiempo disponible? -Cuestiono V, observando la pantalla de la misma manera. Siendo interrumpido por Órbital. El cual coloco manos a la obra.

-Permítame V-sama... -Llamo, antes de desplegar sus cables hasta los discos de duelo de los presentes. Colocando una serie de comandos que dejaron en la pantalla inicial la cuenta regresiva, así como la información más relevante y a seguir para cada uno de ellos. -Debería estar bien con ello...

-Sí. Es bastante útil, de hecho...-Reconoció el peliblanco, haciendo a Órbital sumamente feliz. El cual asintió a sus palabras.

-V-sama...

-Órbital...-Llamo esta vez Kaito, mirando de manera nada amable al robot. El cual de encogió por el miedo ante su voz. -No te alejes de Haruto, hagas lo que hagas. Tu vida depende de eso...

-Sí, Kaito-sama-Asintió Órbital. Mandando un mensaje a su robot amada. Anunciando que llegaría tarde a casa.

-¡Perfecto! ¡En ese caso es hora de comenzar! -Anuncio Byron. Atrayendo la atención de los presentes, quienes se mostraron serios ante sus palabras. -Debo recordarles que esto no es un juego. Nuestra vida volverá a correr peligro ante la batalla a presentarse. Los equipos que llevan puestos están diseñados para ayudarles incluso en la más difícil de las situaciones. Si llegan a caer al agua, servirá como un traje de buceador. Si llegan a caer al fuego, servirá como un traje de protección de bombero. Sí es que llegan a ser enterrados vivos en escombros, servirá como llamada a su rescate, además de que se desplegará un exoesqueleto que puede aguantar al menos doce toneladas de peso...

-Los equipos ya han sido armados. -Continuo Faker, cruzando sus brazos ante su explicación. -Kaito. Serás el líder del escuadrón uno. Haruto, Cathy-chan y Todoroki-kun te acompañarán para hacer tu trabajo menos pesado. Órbital se encargará de la seguridad de Haruto, así podrás concentrarte en la situación...

-¡Sí! -Kaito asintió. Consciente de que su hermano no recibiría un no por respuesta. Apretando inconscientemente su anillo en su dedo anular.

-V, serás el líder del escuadrón dos. Kotori-chan y Tokunosuke-kun te ayudaran a la tarea... Confía en sus habilidades...

-Comprendo... -Asintió el mayor ante las instrucciones de su suegro. Ligeramente consciente de la mirada orgullosa que le mandaba.

-Y por último. IV, serás el equipo del escuadrón tres. Tu apoyo será Tetsuo-kun... Podrás trabajar en equipo junto a él, sus barajas pueden ser de ayuda en momentos cruciales en el campo de batalla...

-¡Sí!

-En ese caso, recuerden lo que ya se ha planeado y tengan el suficiente valor y criterio para saber cómo es que deben actuar según el momento. -Concluyo Kazuma. Asintiendo a los jóvenes frente a él. Sonriéndoles cálidamente. -Son la esperanza que este Mundo necesita, por tanto. Recuerden que les estaremos apoyando desde aquí. Cualquier situación fuera de sus límites saldremos a defenderles con todo lo que tenemos. Pero... Si eso llega a suceder, me temo que ustedes serán traídos de regreso, y no quiero objeciones sobre ello... ¿Han comprendido?

-Fuerte y claro Kazuma-san. -Accedió V, en nombre de los presentes. Quienes asintieron en apoyo.

-¡En ese caso, adelante! El tiempo no es un apremiante...-Se despidió Byron. Su tono frio como su voz siendo suficiente para hacer mover a los jóvenes que esperaban pacientes. Llevándolos a salir en tiempo récord mientras miraba con orgullo la valentía de sus hijos. Recordando brevemente a su pelirosa. Distrayéndose cuando Kazuma le tomo de uno de sus hombros. Sonriendo como solo el podía hacerlo.

-No te preocupes. Lo lograrán...

-Eso espero...

-Son nuestros hijos. Lo harán-Animo Faker. Asintiendo a las palabras de su amigo. Atendiendo de inmediato la consola que esperaba por los tres. Con ello haciéndole recordar a uno de ellos la falta de alguien más. Importante a su parecer. Pasando a anunciarlo en voz alta.

-¿Alguien ha visto a mi yerno Kaito? -Cuestiono Kazuma mientras los demás le observaron antes de negar.

No. Al parecer nadie sabía su paradero. Pero si ese era el caso... ¿Dónde es que se encontraba?


Ajeno a lo que una vez pensó. Kaito, novio de Akari. Por primera vez se veía realmente confundido cuando apareció no en su casa o en un sitio parecido o perteneciente a su suegro o acompañantes. Sino más bien, justamente en su lugar de trabajo. El cual mantenía sus luces aprendidas a pesar de que a esas horas las instalaciones estaban vacías. Y mucho más al sentir como es que el suelo se movía al menos por unos segundos. Descolocando totalmente cuando en uno de sus bolsillos se encontró un comunicador blanco y dorado. El cual paso a colocarse antes de que una voz conocida le preguntara su estado.

-¿Hola? ¿Kaito-san? -El mayor bien podía reconocerlo. Pues rápidamente llego a su cabeza la imagen de un chico de cabello blanco y un semblante de modelo. Relacionando casi de inmediato con el Rey de otro Mundo. Su postura orgullosa y vigorosa trayéndolo a la realidad cuando un nuevo temblor se hizo presente. Su voz sonando vacilante ante algo que realmente no comprendía.

-¿Astral-kun? ¿Eres Astral-kun? ¿El que yo conozco?

-El mismo. Espero haya tenido un feliz viaje... -Saludo con ligera diversión el peliblanco. Haciendo que su receptor suspirara en ligero alivio antes de comenzar a buscar respuestas.

-¿Qué está pasando? ¿Por qué es que estoy aquí? ¿Qué es lo que necesitas de mí?

-Gracias por mencionarlo. Eso me ahorra grandes explicaciones. Escuche con atención Kaito-san. Se qué guarda en su computadora madre de la empresa muchísima información sobre la ciudad y todo lo allegado a ello...

-¿Cómo es que...?

-Dejemos eso para el final. -Interrumpió el peliblanco. Sonando mucho más serio que al principio. -Necesito que tome control de todos los medios para que nadie sepa de lo que acontecerá. La información debe ser recolectada por usted antes de que llegue a cualquier rincón del Mundo. ¿Me he entendido bien?

-E-Eso creo...

-Bien. En ese caso dejo todo lo relacionado a ello en sus capaces manos. Le recuerdo que es mejor que el Mundo no sepa sobre el Mundo Astral o el Mundo Varian. De lo contrario será malo si descubren que estamos bajo ataque... Quisiera evitar todo un caos...

-Bien, supongo puedo ayudar con eso, pero ¿Está bien que deje a los demás así? ¿Sin decir nada?

-No se preocupe. Usted concéntrese en lo encargado... A cambio...-Hubo un momento de vacilación en la voz del peliblanco. - Prometo posar al menos en una de sus revistas para que pueda extenderlas de una mejor manera o como le plazca... -Muy bien, lo investigado antes por él mismo, como lo explicado por Yuma debería ser suficiente para que...

-¡Hecho! -Accedió rápidamente el peliazul ante lo mencionado. Emocionándose al imaginarse el número de ventas que tendría con esa simple foto en cada revista habida y por haber...

-Bien. En ese caso. El Mundo Astral y el Mundo Varian quedan en deuda con usted. Adelante... -Corto casi de inmediato el peliblanco antes de que Kaito pudiera contestarle.

Aquello importándole poco ante lo que conseguiría de hacer un buen trabajo. Cadi haciendo alabar a su amada por enseñarle el Hackeo rápido. Recordando solo a los minutos como es que aquel peliblanco era perteneciente a una familia del bajo Mundo. Aquello incrementando ante lo visto en esa otra dimensión. Tal vez ellos eran extraterrestres que estaban invadiendo la Tierra de apoco... ¡Eso era incluso peor que lo primero! Debía tener más cuidado con quien trataba de ahora en adelante. Aunque por ahora. Un trato era un trato.

Y así, sin más. Se ocupo de las áreas rezagadas que quedo en los planes de la Tierra. Ayudando con eso a que la ciudad no entrara en pánico. Borrando todo el contenido sobre las noticias recientes. Cayendo en un acto ilegal solo para cumplir con aquel propósito. Importándole tanto como a Akari le importaba realizar eso de vez en cuando.

Había algunos hábitos que se le estaban pegando últimamente. Y vaya que le encantaban. Además, ya todo era extraño últimamente. Una cosa extraña o ilegal que realizara era ya mínimo.


Una vez Kaito y los demás pudieron salir del laboratorio perteneciente a Faker. Rápidamente se dirigieron hasta los niveles más bajos de la Torre, llegando al subsuelo en donde esperaban las fuerzas armadas de élite a cada equipo correspondiente. Estos dándoles la bienvenida cálidamente gracias a que conocían al heredero del apellido Tenjo, así como a los portadores del otro apellido influyente, siendo obviamente los Arclight.

Jóvenes que, por cierto, se desenvolvieron de maravilla ante los adultos presentes. Ayudando con ello a los chicos que apenas alcanzaban a percibir el convenio presente de ambas familias. Atentos al llamado que se realizó, al momento de que los helicópteros fueron preparados para salir, así como las camionetas que los llevarían a ellos en menos tiempo del esperado. Siendo recibidos de buena gana ante las unidades de élite que les sonreían y admiraban ante la valentía que mostraban aun con una edad prematura para la batalla. Los discos de duelo representando un poder sobre ellos, que eran solo ciudadanos comunes, lejos de las ligas de los Duelos convencionales. Iniciando un par de conversaciones que sirvieron para relajar a los chicos ajenos a un mundo tan alejado al suyo. Pasando a acomodarse entre los hombres que les ayudaron en todo momento. Dejando al menos un momento de privacidad rápida a la pareja que se encontraba entre ellos.

Aprovechando los minutos en los que eran preparados los equipos adecuados para salir. Siendo Kaito el primero que se acercaría al mayor, quien le arrastro un poco lejos del ajetreo. Para momentos después besarle como la primera vez que se declararon. Tomando al menor de su cintura para acercarlo más a él. Esperando poder llevarse aquella calidez que tanto le gustó y le cobijo. Consciente de que, si la situación pasaba a ser grave. Quizá ya no volvería para contar su experiencia. Aquello calando tan profundamente en él que provocó la caída de un par de lágrimas. Las cuales, fueron sentidas por Kaito. Quien las limpió dulcemente.

Entendiendo la magnitud del peligro que corrían solo por atender al llamado que la Tierra pedía. Plenamente consciente de que, tal vez. Si la situación empeoraba. Uno de los dos no llegaría para escuchar aquella respuesta que dormía en sus labios. Ajena a todo lo que le rodeaba, y que moría por salir antes de que fuese tarde. Queriendo, con todo su corazón decirla solo para ser silenciado una vez más por el mayor. Quien negó con lentitud, mirando a su amado. El cual le reclamo en silencio. Derramando un par de lágrimas justo como él lo hacía.

-No... Aún no. Por favor permíteme luchar por esa hermosa respuesta. No la digas hasta que yo regrese... Por favor... -

-Christopher... -Llamo ligeramente dolido el menor. Observando cómo es que su amado volvía a negar con vehemencia. Llegando casi a desesperarlo. -No es justo...

-Lo sé...

-Eres malo...

-Lo sé...

-Puede que me enoje mucho contigo por hacerme esto...

-Lo sé...

-Voy a esperarte tanto como pueda... -Menciono Kaito. Abrazando con fuerza al mayor. Quien le recibió con la misma intensidad. Ocultándose sus lágrimas mutuamente. Siendo conscientes de ellas de todas formas.

-Lo sé...

-Puede que mi equipo no sea el primero en partir. Pero... Haré lo posible para llegar a tiempo...

-Lo sé...

-Chris... Te Amo...

-...Yo también Te Amo Kaito. Más de lo que puedas imaginar...

-Te seguiré aun si no lo quieres...

-...-V miro por un momento más a su amado antes de asentir. Sonriendo débil ante la perseverancia y necedad de Kaito. Sintiéndose orgulloso de estar junto a él. A pesar de todo. -Lo sé...

Amando para siempre a ese complemento que el menor expresaba con todo su cariño y amor. Haciéndole creer que todo por lo que lucho y peleó. Valió completamente la pena. Una promesa muda quedando entre ambos cuando el llamado llego a ellos. Separándolos inevitablemente.

Dejándoles ver cómo es que aquel reloj, bajaba a veinte minutos. Reduciéndose cada vez más. El segundero pesando tanto como jamás lo había hecho.


Mientras tanto. Astral pasaba a caminar mucho más rápido que antes una vez salió de la sala científica. Ayudando tanto como podía a los sirvientes para que pudieran salir a tiempo con el fin de dirigirse a los refugios disponibles dentro del Palacio. Dejando lo que una vez fueron los pasillos más cálidos, a algo que tan frío que hizo detenerse al mayor por un momento para contemplarlos. Cayendo justo al lugar en donde Yuma paseo apenas se enteraron de la venida de su hijo. Calando profundo en él. Ante la imagen que nació del recuerdo. Haciéndolo vacilar levemente antes de que negara. Regresando a la realidad.

Encaminándose una vez más hasta su destino. Captando por medio de su magia el momento en el que su "cuñado", aquel buscador de modelos llego justo a la Tierra. Exactamente en el lugar que esperaba. Aquello sirviendo para alejar todo pensamiento que le hacía querer dar la vuelta y reunirse de nuevo junto a su familia. Dando órdenes específicas al peliazul a través del comunicador. Aquello siendo como pauta una vez noto como es que sus pasos lo redirigieron hasta llegar al jardín principal. Lugar de encuentro en el cual ya se hallaba su rival como los Guerreros de la Esperanza.

Los últimos esperando ordenes de su Señor. Mientras que el otro le miraba falsamente aburrido y molesto. Montado ya en uno de los caballos del Mundo Astral. Un bello ejemplar que fue criado a la par que el propio caballo de Astral. El cual esperaba paciente a su dueño. Moviendo sus patas cuando alcanzo a percibirle. Emocionado por salir una vez más a la batalla, la armadura confeccionada para el animal, dejando apreciar aquel concepto que replicaba el caballo asignado a Vector. Ambos ejemplares listos para correr en cualquier momento que sus dueños dijeran.

-Te tardaste... -Saludo el pelinaranja. Moviendo ligeramente su cabeza con desdén. Aparentando su seguridad como la leve hinchazón de sus ojos. Aquello recordando lo difícil que era para todos, aquella pelea que se avecinaba. Especialmente a Astral, el cual se sentía levemente culpable por separar a sus amigos para que todo pasara a fluir como debía.

-No tienes que recordarme lo que ya sé... -Respondió. Un poco alterado ante lo visto. Aquello siendo captado rápidamente por su rival. Quien, aun después de tanto tiempo. Apenas se limitó a sonreírle con paciencia. Entendiendo su pesar más que nadie.

-Ellos estarán bien... -Aquellas palabras consiguiendo que Astral le mirara por un segundo, antes de dirigir su mirada hasta los Guerreros presentes. Los cuales le observaban con una intensidad digna de alabanza. Provocando que una lágrima más se escapara de sus ojos sin su consentimiento. Entendiendo perfectamente todo lo que se estaba implicando.

Pasando primeramente su papel como su liderazgo.

-III y tu bebé también estarán bien. Estoy seguro que ellos te esperaran tanto como Yuma lo dijo en algún momento también... -Apoyo sinceramente a su rival. El cual, giro su cabeza a otro lado sospechosamente mientras limpiaba su rostro con brusquedad. Su voz ligeramente quebrada delatando su sentir.

-¡Q-Quien te haga caso! -Por supuesto. Solo un padre podría entender el dolor de otro.

Erí, al ver esto. Se acerco hasta su Señor. Hincándose una vez se colocó frente a él. Siendo imitado rápidamente por sus hermanos, los cuales bajaron su cabeza en sumisión y respeto. Esperando por lo que yacían reunidos. Atentos a las palabras del peliblanco. Quien les observo antes de asentir en respuesta y reconocimiento a su valor.

-¡Mis Guerreros, escuchen bien que esto no se volverá a repetir!

-¡Sí!

La respuesta unísona siendo suficiente para que Astral encontrara el valor que le hacía falta. Resignándose a su papel como su deber. Por supuesto. Él había prometido que lucharía tanto como fuese posible para un mejor futuro.

Y por su familia y amigos lo haría.

Por supuesto que lo haría un poco más...